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 Digital World

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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Ene 14 2017, 01:54

-???:¡Eh,tu!

Todos se giran.Un par de Pawnchessmon negros se acercan y dirigen a Max.

-Pawnchessmon:¿Qué haces aquí?

-Max:...¿Eh?

-Pawnchessmon:¡Vuelve a la Pradera del Comienzo de inmediato!¿O acaso quieres que nuestro Señor se entere?

-Max:N-No...claro...

Mira a los demás.

-Pawnchessmon:Lo mismo va por vosotros.Volved a vuestro trabajo si no queréis problemas.

Cada uno toma un camino diferente,como si sus pies supieran donde ha de ir el resto de su cuerpo.Max encuentra en la Pradera,como antes observó,un vergel de vida totalmente diferente al de su tiempo.Los pequeños Digimon bebé,muchos de ellos incapaces de hablar siquiera todavía.Uno de ellos,un pequeño Pyocomon se acerca a él.

-Pyocomon:¡Por fin estás de vuelta!¡Los bebés necesitan tu ayuda!

Le sigue a toda prisa.En una zona de la Pradera hay una zona totalmente diferente a las demás:gris y sin vida.

-Max:La Fuerza Negativa...

Se acerca a la zona y la examina.Es como si la hierba hubiera perdido la vida repentinamente.Al levantar la vista,ve la cara de preocupación de los Digimons.Verlos ahí a todos hace que una punzada toque su ahora pequeño corazón de monstruo digital.Se pone en pie y les sonríe.

-Max:No os preocupéis.Anda,vamos a comer algo.

Sus pies parecen saber donde ir de nuevo.Tras preparar algo simple,empieza a dar de comer y atender a todos los bebés.

-Max:<<¿Qué estarán haciendo los demás?>>

Después de la comida y mandar a dormir a los bebés,Max vuelve al parche de césped muerto.Algo se revuelve en su interior al tocarlo.

-Max:Tengo que buscar a los otros...

Mira a los ahora durmientes bebés.

-Max:No se cuanto hemos retrocedido en el tiempo,pero...

La Pradera del Comienzo de su propio tiempo cruza su mente.Tras echar un último vistazo a los pequeños Digimon,decide que será prudente esperar un poco antes de volver a la ciudad.

_________________________________________________________________________________________

Dos días después

El lugar parece estar en un punto intermedio entre como lo encontraron los Niños Elegidos al llegar y su estado final antes de la llegada de WaruMonzaemon.A pesar de ser ahora un Digimon,parece que es alguien reconocible,así que tendrá que ir con cuidado si no qu-

-???:¡Eh,tu!¡¿Qué te dije antes?!

Con el corazón latiéndole a mil,ve como el Pawnchessmon de antes va corriendo a por él.Max hincha el pecho.No puede retroceder.Necesita información.Nota como se llena de energía,la cual va acumulando en la boca.

-Max:[i]¡Ráfaga de C-!

El Pawnchessmon le lanza su escudo,interrumpiendo el ataque y dejándole al borde de la inconsciencia.Nota como él y otro de sus compañeros le agarran de las orejas y le arrastran a alguna parte.

__________________________________________________________________________________________

-???:...!¡Hey!

Con un lacerante dolor de cabeza,Max abre los ojos.Está en una habitación equipada con mesas y sillas.Sentados en estas están sus compañeros.A su lado,Alex le ayuda a levantarse.

-Alex:Llevas un buen rato inconsciente.

-Xalcer:No hemos podido hacer nada.Si h-

La puerta de la habitación se abre.Warumonzaemon,seguido de otra figura,entra en la habitación.

-Figura:¿No sabéis que la curiosidad mató al Mikemon?

Franky se pone en pie.

-Franky:¡Sal de la ciudad!

Los hombros de la figura convulsionan en una risa insonora.Se acerca a Franky y lo coge.Al agacharse,ven su rostro:Vandemon

-Warumonzaemon:Los juguetes son objetos extraños.Generan mucha ilusión inicialmente pero,con nada,se rompen a pedazos o son olvidados,creando así tristeza y hastío.

-Max:Fuerza Negativa.

Vandemon sonríe y suelta a Franky.

-Vandemon:Eso se puede sacar de más lugares.Por e-

Repentinamente,el suelo tiembla.Vandemon parece asustarse de repente.No pasan muchos segundos hasta que parte de la habitación es arrancada de cuajo.La ciudad está siendo invadida.En el cielo,un gran Digimon flota,observando a todos.

Megidramon:
 

Tanto Vandemon como Warumonzaemon empiezan a correr.Una risa sale desde el lomo del Digimon volador.

-???:¡Necios!¡¿Cómo osáis poneros en el camino del Digimon Monarca?!

Todos pueden ver como una pequeña figura salta y,látigo en mano,lanza su flagelo contra los dos Digimon en fuga.

___________________________________________________________________________________________

Tras un parpadeo,todo ha cambiado.La ciudad no está consumiéndose entre las llamas.No hay un tal Digimon Monarca a punto de flagelar a los dos Digimons ávidos de Fuerza Negativa.

Y todos han vuelto al lugar en el que estaban y a su cuerpo original.

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Perro
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Ene 21 2017, 23:44

Franky, aún desorientado por el brusco cambio, mira a todos lados para comprobar que ningún dragón rojo y gigante le fuera a devorar.

-¡-stán aquí, han vuelto!

En lugar de eso, una figura mucho más reducida se abalanza encima del Tamer, quien termina por desmayarse.

Cuando el joven se despierta y recupera el sentido, se da cuenta que está en un cuarto en el que hay seis camas. Éstas están ocupadas por Max, Xalcer, Kyo, Derek, Alex y Franky. Al lado de cada cama se encuentran sus respectivos compañeros Digimon, a parte de Blikmons enfermeros que hacen los chequeos oportunos.

-Alf: ¡Idiota, al fin despiertas!

-Franky: ¡Buenos días a ti también! -dice con un ligero tono de sarcasmo.

-Alf: ¿Qué más quieres? Desapareces por dos días y cuando vuelves te echas a dormir. ¿Cómo quieres que me ponga?

-Franky: ¿Dos días?

-Max: Eso parece- llama la atención de los presentes ya despiertos-. Ha pasado el mismo tiempo aquí que el que pasamos en... sea donde sea que estuvimos.

-Xalcer: Me dijisteis que era un mundo creado de las memorias de Toyland, ¿no?

-Franky: Eso es lo que nos dijo Plogger. Aunque todo se fue a la mierda tan rápido...

-Derek: No veas. Yo tenía que derrotar a Monzaemon para salvar un pueblo de pandas. En lo que no caigo ahora es si llegué a hacerlo.

-Alex: A ver, recapitulemos. Llegamos al Portal Oscuro y Max lo señaló con el dispositivo. Entonces todos fuimos a ese otro mundo.

-Plotmon: Sólo los humanos, por lo que parece- interrumpe el cachorro-. Nos asustamos al ver que desaparecisteis.

-Alf: Yo no, por supuesto- interrumpe ahora el Dorumon aparentando madurez-.

-Plotmon: Y os buscamos todo este tiempo. Luego reaparecisteis en el mismo lugar donde estaba el Portal Oscuro.

-Alex: Verdad, ¿qué pasó con el Portal?

-Plotmon: Ya no estaba cuando os encontramos. Desde entonces me ha estado pareciendo percibir que la Fuerza Negativa se está alejando poco a poco.

-Franky: ¿Puedes hacer eso?

-Plotmon: Parece que soy sensible a lo oscuro y lo maldito, como en la mansión de Vamdemon- salta a la cama donde está acostado Alex y se acurruca a su lado-.

-Xalcer: Puff, o sea, que hay que hacer eso para eliminar los Portales.

Un momento de silencio pasa por la habitación mientras que el único Tamer que no había hablado aún permanecía ocupado mirando y manoseando el aire que tenía justo en frente de su pecho.

-Tientamon: ¿Y a'ti que te paza? Que te veo mu pedío.

El muchacho se detiene y mira avergonzado al insecto.

-Kyo: ¡Na-nada, no me pasó nada interesante en el mundo del Portal Oscuro, lo juro!

-Tientamon: Zabe que diziendo ezo te haze má sopechozo, ¿no?

De pronto, un grito se hace oír desde una habitación contigua. Todos van a dicha habitación. En ella se encuentran Katya, Mix, Jill, Laurence y Joanna, junto a sus Digimons y otros Blinkmons que trataban de calmar a la muchacha peli-azul. Soleer se sube a la cama.

-Soleer: ¡¿Jill, qué te pasa?!

Ésta al verle le abraza. Comienza a tranquilizarse. Derrama unas lágrimas que recorren su rostro.

-Soleer: ¿...Jill?

-Jill: Estoy bien, no te preocupes. Sólo... ha sido una pesadilla.

Nadie dijo nada más. Parecía como si todos hubieran pensado que lo mejor sería dejar a estos dos solos de momento. Los demás, una vez despiertos, se encontraban ya en buenas condiciones para dejar el hospital. Una vez fuera, una imagen se forma delante de ellos. Es nuevamente Plogger.

-Plogger: Lo habéis hecho bien...

-Franky: Sí, gracias, ¿pero qué tal si nos devuelves a casa?

-Plogger: ... para ser vuestra primera vez- continúa el anciano tras ser interrumpido-. Pero cerrar UN solo Portal Oscuro no va a asegurar la paz ni en este mundo ni en el vuestro.

-Franky: Aah... Sabía que diría algo así.

-Plogger: Os esperan desafíos mayores, aguardando en lugares donde la Fuerza Negativa ha provocado estragos mucho peores que en este lugar. Ahora que habéis cerrado uno, vuestros D-Arcs deben de haberse actualizado para encontrar los Portales Oscuros más cercanos mediante un radar. Podréis viajar allá a donde estén si lo seguís y cerrarlos como ya hicisteis con el de la Pradera del Comienzo. La isla ya está purificada, así que yo, si fuera vosotros, me dirigiría al Continente Server, es el más cercano. Que la suerte os acompañe- desaparece-.

-Franky: ¿No os empieza a dar rabia que haga eso?

-Derek: ¿Qué hacemos ahora?

-Xalcer: No sé, ¿hay alguna necesidad de irnos ya mismo? Descansemos un poco, que nos lo merecemos.

-Kyo: Yo preferiría irme lo más lejos de esta isla cuanto antes. No me siento nada seguro con Vamdemon por ahí y sobre lo que nos dijo WaruMonzaemon sobre los Acólitos que vendrían a por él.

-No es necesario que os preocupéis por eso- se acerca Monzaemon con un grupo de ToyAgumons. El oso de peluche parece tener devuelta en su lugar su brazo y estar completamente recuperado-. Ahora que sabemos que pueden venir invasores, estaremos alerta todo el tiempo. Nuestros hombres no son precisamente poca cosa, ¿a que no, muchachos?- dice dirigiéndose al pelotón de dinosaurios de bloques.

Estos saltan y se desmontan para formar entre todas las piezas un gigante dispuesto a combatir.

-Monzaemon: Y además pienso unirme a la guardia, aunque eso no quiere decir que deje mi trabajo de mascota del parque. Nos gustaría que os quedarais con nosotros, pero si necesitáis iros a algún lado, estoy seguro que los habitantes estarán encantados de llevaros en un par de avionetas o en barco.

-Max: Muchas gracias. Nos quedaremos mientras decidimos entre todos qué hacer.
________________________________________________________________________________________________________

Aferrándose a la idea de que estarían a salvo por el momento, la pandilla decide relajarse un poco para variar, antes de pensar en lo siguiente que iban a hacer.

Franky y Alf habían decidido gastar su día libre en el parque de atracciones. Es el único lugar de la ciudad en el que se sienten menos perdidos, ya que por un tiempo estuvieron de allá para acá ayudando a levantar el centro de entretenimiento. Y no les sonaba mala idea estar allí para pasarlo bien esta vez en lugar de trabajar. Como era de esperar, habían muchos Digimons aquel día para disfrutar de las atracciones y espectáculos. Franky trata de evitar las multitudes, cosa que podría conseguir si no llama la atención en tal diversa población.

-Alf: Menuda locura de sueño tuvisteis.

-Franky: Fue demasiado real. Y aún lo recuerdo todo. Me pregunto dónde estarían los demás.

-Alf: Podríamos preguntar. Mira- señala al niño llamado Laurence que ahora se estaba divirtiendo en los coches de choque-. Empecemos por él, que a mí también me da curiosidad.

Se acercan a Hagurumon, el compañero Digimon de Laurence, quien espera pacientemente fuera de la atracción.

-Hagurumon: Buenos días.

-Franky: Hola.

-Alf: Buenas. Queríamos preguntarle a Laurence qué vio en el sueño que tuvieron.

-Franky: Te repito que no fue un sueño.

-Alf: Lo que tú digas.

-Hagurumon: Sí, me habló sobre eso. Estuve muy preocupado cuando desapareció con los demás. Incluso llegué a pensar que nunca más volvería a verle.

-Alf: Sé lo que se siente. Es horrible que el responsable de tu comida te deje y tengas que buscarla tú mismo.

-Franky: Qué capullo eres.

Observan al chiquillo pasarlo bien junto a otros Digimons infantiles montados en los vehículos.

-Hagurumon: Me alegra mucho verle así. Está claro que es más feliz que cuando estábamos en el Mundo Humano.

-Franky: ¿Estás de coña? Estamos atrapados en un mundo lleno de monstruos- mira a Alf-. Sí, quiero ofender- devuelve su mirada a Hagurumon-. ¿Cómo era antes de venir aquí?

-Hagurumon: Bueno... Nos conocimos en un hospital- esto termina por tener toda la atención del otro Digimon y su Tamer-. Fue ahí donde también nací. En ese momento no entendía bien qué pasaba ni por qué Laurence estaba acostado en una cama sin poder moverse. Luego comprobé que lo que no podía mover eran sus piernas. Pude estar con él haciéndome pasar por un peluche que le habían regalado y comiendo de la comida que le daban. Le veía sonreír cuando me miraba, aunque aún sigo pensando que lo forzaba por mí. Una noche, después de que yo pudiera evolucionar a Hagurumon, su dispositivo empezó a marcar una dirección. Ah, y empezaron a aparecer Digimons en el hospital, así que llevé a Laurence volando hasta donde nos indicaba el D-Arc.

-Alf: A donde los Trailmons.

-Franky: Ah, los trenes vivientes.

-Alf: No interrumpas.

-Hagurumon: A lo que iba. Al tiempo de estar montados en el Trailmon, Laurence cayó al suelo por una sacudida que hubo. Es cuando ocurrió el milagro. Se levantó por su cuenta, usando sus propias piernas. Yo no terminaba de creerlo, pero por como se puso luego Laurence, diría que él estaba mucho más sorprendido que yo. En cuanto se detuvo el Trailmon, no dudó ni un segundo en salir y correr. Creo que fue la primera vez que le vi sonreír de verdad.

Se oye el sonido que indica el fin del turno para los que jugaban en los coches de choque.
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Deadpoolnew
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Ene 23 2017, 15:46

Derek estaba sentado en una mesa muy alargada sobre la que los pandas comían, reían y celebraban que pronto sería el final de todo aquello. Fue ese mismo instante en el que se paró a pensar en sus últimos días. Realmente todo había sido extremadamente extraño y no le había dado tiempo de digerir los sucesos. Es más, con todos de fiesta, podía, por primera vez, dedicar un momento a pensar en silencio, sin tantos líos de tammers o con un digimon pegado al lado.

No tardo en recordar a sus amigos, y en como los echaba de menos, en lo solo que se sentía realmente y en lo alejado de su hogar que estaba ¿Cómo había llegado hasta allí? ¿No podía volver atrás? ¿No podía el mundo digital haber elegido a otro? ¿A cualquiera de sus amigos? Seguro que cualquiera valdría para aquella aventura más que él, él sólo era un intruso, mientras sus compañeros lo entendían todo e iban de aquí para allá luchando, él tan sólo escondía la cabeza e intentaba entender lo que pasaba. Era como...

-¡Ya viene!

Se hizo un rápido silencio, todos los pandas se vieron y rápidamente entraron en pánico.

-¡Que no Panda el cúnico! -gritó Derek.

Ninguno de los pandas le oyó, todos corrieron a sus casas, que no eran más que tiendas de campañas, otros chocaban entre ellos y algunos corrían subiendo las escaleras del templo. Mientras Derek podía vislumbrar una figura amarilla rodeada de varias acercándose con tranquilidad.

Derek no movió un dedo, tan sólo esperó a que llegase, y el Monzaemon se plantó de pie al otro lado de la mesa, rodeado de pandamons con los ojos rojos.

-Soy Ghrall, el temible, deberías estar besando el suelo sobre el que ando en vez de observarme de esa manera.

Al principio fue como un estornudo interior, pero se alargó con un silencio. Luego sonó como si se sonase los mocos, pero finalmente se consiguió distinguir la risa estridente de Derek.

-¿En serio? ¿Ghrall el temible?

El Monzaemon enarcó una ceja.

-No me digas, y en que consiste tu reino del mal ¿Vas a ahogarnos con un rechonchito algodón? ¡Pero si mi prima chica juega con uno como tú! Con ese nombre tienes que ser un terror, en vez de tomar el té a las cinco con las Barbie, seguro que lo tomas a las seis con los Madelman ¡Deberían llamarte Ghrall el achuchable! Seguro que tu ataque especial es Abracitos Amorosos ¡Tiemblen ante su ternura!

Derek seguía riendo cuando un fuerte dolor de estómago le puso en alerta, el Monzaemon se había movido con gran rapidez y le había pegado un fuerte puñetazo. Ahora estaba volando en dirección a la escalera del templo.

El choque le hizo atravesarla. Todos los pandas estaban asomados allí donde se habían escondido para ver qué iba a suceder finalmente. Ghrall había subido a lo alto del templo cuando Derek se incorporó.

-¡Sálvanos Derek! -dijo una voz a su espalda.

Al intante un coro de voces le siguió y todos estaban vitoreándole para que venciese al temible Ghrall. Derek respiró hondo y comenzó a subir las escaleras corriendo, Ghrall permanecía impasible, en lo alto, con una sonrisa. Mientras más escaleras subía, más le costaba respirar, y por un momento sintió que le faltaba el aire y tuvo que parar... Se asfixiaba...

-¡Vamos Elegido! -gritó Ghrall- ¿Qué te pasa? ¿Te falta el aire?

Y entonces Derek lo entendió. No sabía donde habían acabado el resto de tamers, pero estaba seguro de que cada uno se las habría arreglado solo... Él no. No podía porque no estaba capacitado. Aquel pueblo que lo coronaba como elegido era como su familia, todos vitoreándole para que fuese un gran policía como su padre. El templo era el gran premio, su nombramiento como policía cuando fuese mayor. Pero el oso... El oso era la peor de sus pesadillas, algo tan simple como correr, o como hacer ejercicio, pero principalmente correr. Algo sencillo y fácil, pero para lo que él no estaba capacitado.

Asma, así es como debería llamarse el oso, pues era el nombre de la mayor de sus pesadillas. El nombre del diagnóstico por el cual el médico lo definió como "Nunca capacitado para hacer ejercicios por alto riesgo de asfixia", palabras que, para él, significaban un "nunca serás el policía", "no eres realmente El Elegido".

Ghrall se puso a su lado tras bajar las escaleras.

-Veo que eres un elegido decepcionante.

-No puedo... -dijo Derek.

-¿No puedes... Qué?

-No puedo vencerte...

-Eso ya lo sabía, no eres más que un debilucho pandamon más.

Derek tan solo se acercó a Ghrall y lo abrazó.

-¿Qué haces imbécil? -preguntó el oso.

-Invitarte a unirte a la fiesta que estábamos celebrando.

-No... No lo entiendo.

-Estos pandamon te tenían miedo, pero yo no. Yo creo que sólo eres una parte más de este mundo, como el Asma es una parte de mi. Eres peligroso, pero no por ello debes ser malvado.

Ghrall bajó la mirada y le devolvió el abrazo.

Fue como cuando se cayó de aquél columpio y se dio de frente con el suelo. Un golpe en seco que le hizo reaccionar. Al instante estaba allí con todos los tamers, Cabo estaba a su lado. Y, por primera vez desde que había comenzado todo aquello, se alegraba de verlo.

-¡Jefe! ¡Pensé que...!

Cabo se silenció ante el abrazo de Derek y los dos se quedaron así. Luego se separaron y el niño pudo ver que el resto de sus compañeros seguían allí. Ahora tenían otra misión.

***

Cuando llegaron al parque de atracciones, Derek y Cabo actuaron como niños que eran y fueron de una atracción a otra disfrutando como locos. En un puesto pudieron comprar algodón de azúcar y dieron una vuelta por la calle hasta llegar a los coches locos, de vieron a Franky y Alf hablando con alguien más. En su curiosidad se acercaron. Allí estaba también Hagurumon, mientras charlaban Derek y Cabo escucharon.

La historia le hizo pensar ¿Es que aquel mundo digital era mágico? ¿Curaría de las enfermedades...? ¿Incluso su asma? Derek odiaba hacerse esperanzas, pero el relato había dejado esa curiosidad en él.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Ene 23 2017, 22:51

-Lopmon:¿Dónde quieres ir,Max?

Sin mediar palabra,el chico deja que su compañero se suba a su cabeza e inicia la marcha.

-Max:...Cuando estuvimos allí,Lopmon...Yo fui un Terriermon.Durante dos días,estuve encargado de custodiar los huevos y a los bebés de la Pradera del Comienzo.A pesar de la situación...A pesar de no estar en mi cuerpo...Me sentía bien al cuidar de esas criaturitas.

El Digimon le acaricia la cabeza.

-Max:Me gusta la paz y la tranquilidad,Lopmon.Pero ya sabía que les ocurriría a esos pobres bebés...

La Pradera empieza a avistarse.Lo que poco antes había sido para Max una planicie de vida,ahora era solo un páramo estéril,con decenas de cáscaras quebradas y un silencio que congela el alma.

-Max:Se que no podía hacer nada,pero m-me siento...-las lágrimas empiezan a brotar de los ojos del joven-...responsable de sus muertes.

Todo el mundo parece venirse sobre él.El pequeño Digimon conejo no tarda,en medio de su empatía,en unirse al llanto de su compañero.

-Lopmon:¡No debes pensar eso,Max!¡No es culpa tuya!

-Max:Si hubiera estado más tiempo allí...tal vez los podría haber salvado

Lopmon abraza a su amigo,como si con su diminuto cuerpo intentara alentar el corazón del niño humano.

-Lopmon:No podías hacer nada,Max.Pero hay algo que podemos hacer.

El Tamer le mira a los ojos.

-Max:¿Detener la Fuerza Negativa?

Lopmon le sonríe y seca una lágrima.

-Max:No se si podré,Lopmon.

-Lopmon:Lo sabrás cuando lo intentes.Y si no puedes solo,me tienes a mi.

El chico coge a su compañero y lo abraza,como si intentara inyectarse de esas esperanzas que decía.

-Max:No es la primera vez que me sacas del abismo.Gracias,amigo.

-Lopmon:Momantai~

_____________________________________________________________________________________________

De vuelta en la ciudad...

-Max:¡Tenemos que salir ya!

Los demás le miran.Algunos con decepción,otros con avidez.

-Max:¡La Fuerza Negativa no va a pararse sola!¡Vámonos!

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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Ene 25 2017, 18:29

Kyo se dedicó todo el día a ayudar a los numemons con las reparaciones del "parque" (o lo que era por aquel entonces). En agradecimiento, los numemons le ofrecieron un saco para dormir y pasar la noche. N1 ató con cadenas y cerrojos a N2 dentro de su saco para que no se escapara a "inspeccionar" a la forma angewomon de Kyo. Dejaron una hoguera encendida con excrementos de los numemons para que el calor durara toda la noche.

De madrugada, Kyo escuchó un ruido extraño, notó como algo le pasó por encima fugazmente. Miró hacia arriba y vio como un digimon angel se llevó volando a N2. Fue corriendo persiguiéndolos mientras N1 seguía durmiendo plácidamente. Kyo usó su dispositivo digital apuntando ala figura voladora.

Spoiler:
 

Angemon: Un digimon ángel con seis brillantes alas, cuyo cuerpo tiene una tela tan fina y clara que refleja su divinidad.

Sin embargo, aquel angemon se le veía un poco oscuro. Nada más que aterrizó, Kyo se escondió tras unos matorrales acechando sin saber muy bien que hacer.

A: Perfecto, contigo será otro digimon más que puedo vender al mercado de esclavos.
N2: ¡¡Mmmmpf!!
A: ¡Jaaajajaja! Está bien, te quitaré estas cadenas. Es curioso, es la primera vez que encuentro un digimon amordazado antes de que yo decidiera cazarlo.

Una vez que lo liberó, el angemon empezó a brillar en una nube oscura y naranja.

K: (No... ¡No puede ser!)

Spoiler:
 

Angemon se transformó en Vamdemon; Kyo observaba atónito al comprobar que así fue como se conocieron Vamdemon y Warumonzaemon.

N2: ¡Espera, espera, alto, alto!
No me vendas, tengo un proyecto que igual te interesa mejor
V: Te escucho... Un momento, creo que tenemos compañía
K: Glup

Kyo da un paso atrás y cae por un agujero

N2: Yo no veo nada
V: Me lo habré imaginado

Kyo empezó a caer por el aire, el agujero lo llevó a través de un tunel a un sitio distinto

K: ¡AAAAAH! ¡VAMOS ALAS, MOVEOS, MOVEOS!

A lo lejos, se veía un digimon volador que se acercaba a él.

K: Ah, menos mal, que suerte tengo, un digimon viene a salvarme
...
¡UN MOMENTO, QUÉ COJONES ES ESO!

El digimon que se le acercaba tenía este aspecto:

Spoiler:
 

Kuwagamon agarró a Kyo tratando de morderle, ante la deseperación, Kyo sin darse cuenta invocó una flecha en su guante y empezó a atacarle con ella en la cara al digimon escarabajo. Una estocada, otra, y otra, kuwagamon estaba sangrando a raudales, el digimon se desvaneció y Kyo vio como su cuerpo lo absorvió. Cayó en un bosque, y se quedó mirando sus manos llenas de sangre.

K: No... ¿¡Qué he hecho!?

Pero no se encontraba sólo, a su alrededor podía oír ruidos de alas agitándose, había caído en una comunidad de kuwagamons. Algunos trataron de atacarle, pero él se puso a llorar y a gritar salvajemente mientras iba lanzando flechas a diestro y siniestro. Mientras más mataba, más datos absorvía, se volvió una adicción para él.

La comunidad de kuwagamons dejó de verle como una presa e intentaron huir, pero no sirvió de nada, prácticamente sin darse cuenta, Kyo empezó a volar en busca de sus presas. Se llevó toda la madrugada y el resto del día siguiente cazando kuwagamons, su apetito de sangre era insaciable.

Hasta que llegó el momento en que no quedó ninguno, no tuvieron oportunidad de escapar, y sin pensárselo dos veces, Kyo empezó a apuntar a sí mismo con una de sus flechas, justo cuando la soltó y vio como la flecha iba directa a sus ojos, despertó al lado de un tientamon muy preocupado que lo abrazaba; y junto a él, el resto de niños elegidos.
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Después del timeskip Laughing
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T: Ero, ¿po ké te ponez rojo cada ve que te miro?
K: Brr, por nada, ¡deja de mirarme de esa forma! (Maldita sea, haber tenido cuerpo de mujer no ayuda nada cuando estás con tientamon)
T: Enga ome, argo habrá en lo que queras montarte, Killo
K: Ve tu de mientras al kanguro, ya me montaré yo en la siguiente ronda, ahora mismo no tengo ganas
T: Meh, tu te lo pierde, majo

Kyo se dirigió detrás de la noria, necesitaba un sitio oscuro y sin gente donde se le aclararan las ideas. A esto que se le acerca une extraño digimon.

K: ¡COÑO!
Spoiler:
 

W: Tranquilo pequeño, me llamo Weregarurumon-dijo el extraño digimon, el cual llevaba un extraño bolso y unas gafas de sol-
Solo quería preguntarte si te gustaría hacer negocios conmigo

K: ¿Qué clase de negocios?

W: Pensé que quizás te interesaría un pitillo, ya que te veo tan distante y apartado creí que te gustaría probar con uno d elos mios. Te garantizo que en el mundo humano no encontrarás ninguno igual.

K: Lo siento, pero yo no fu... Bah, que más dará, dame unas cuantas cajetillas.

W: Jojojo, que cliente tan generoso; veo que necesitabas desahogarte. Bah, chaval, te regalo un mechero gratis, te lo has ganado.

Así fue como Kyo se pasó su día libre entre humo y oscuridad, pensando en lo que vivió en aquellos extraños dos días.
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En verdad me llamo Franky
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Feb 01 2017, 13:09

Los Tamers se reunieron en uno de los restaurantes a disposición de los clientes del parque a la hora de comer. Fue cuando Max presentó su propuesta con tanta energía.

-Franky: ¿Ahora?- pregunta desganado.

-Max: Ahora- contesta tras una pequeña pausa-.

-Franky: Ah, vale, pongámonos en marcha.

-Max: ¿En serio?

-Franky: ¡No! ¡¿Cómo voy a decir en serio que quiero irme del único lugar en el que hemos estado seguros por días?!

-Max: Pero viste lo mismo que yo en la Pradera del Comienzo, ¿verdad? Estamos aquí para impedir eso. ¿Quién está de acuerdo conmigo?- levanta la mano para indicar que manifiesten el voto de la misma forma que él muestra.

Muchos vacilan al principio, pero la decisión de ir al nuevo continente a purgarlo de la Fuerza Negativa logra ganar.

-Max: Bien. Nos iremos cuanto antes- no espera la respuesta de Franky y se dirige a Namima, quien estaba presente, para pedir su ayuda-.

-Franky: ¿Desde cuándo es el líder del grupo?

-Alf: Pero tiene razón. Alguien tiene que hacer algo y nosotros estamos para eso. Y no olvides que el Mundo Humano podría correr la misma suerte que la Pradera, como nos dijo Plogger. ¿No sería horrible que algo así pasara?

-Franky: Siempre Plogger- comenta tras refunfuñar-.

A través de sus contactos, Namima consigue un barco y provisiones para los Niños Elegidos, estando todo listo para partir a la mañana siguiente. Esa noche, los Tamers y sus compañeros Digimon durmieron en un modesto hotel perteneciente también al parque, teniendo cada pareja, formada por el humano y su Digimon, una habitación propia.

Tiempo después de que Franky se hubiera dormido, un intenso escalofrío hace que éste abra los ojos. Tras hacerlo, ve un espectro que toma forma a un ser volador cubierto por una manta gris y una capucha roja, por la que se pueden ver dos ojos azules y brillantes. El muchacho se despierta de la impresión e intenta gritar, pero no puede. De hecho, no consigue mover ninguna parte de su cuerpo a excepción de sus párpados. Entonces una voz siniestra llega a su mente mediante telepatía.

-Espectro: No temas, niño humano. Soy uno de los encargados de proteger el equilibrio entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Soy Fantomon.

Fantomon:
 

-Franky: ¡Mierda! ¡Otro Digimon zumbado viene a por mí!- grita mentalmente.

-Fantomon: ... ¿Nunca has oído hablar de la parca en la mitología?

-Franky: ¿A quién le importa esa mierda antigua ahora?

El fantasma parece poder oír los pensamientos del humano, haciendo posible la conversación a pesar de la parálisis.

-Fantomon: En fin, como te estaba diciendo, soy uno de los responsables de que los llamados "datos renovables" y "datos corruptos", de aquellos quienes han fallecido, lleguen a salvo al Área Oscura para su juicio y así renacer. Otro deber que tengo es el de defender este orden natural de aquellos que atentan contra él, como los que tratan de regresar a la vida a los caídos. Pero nada de esto te incumbe para la tarea que voy a encomendarte.

-Franky: ¿Y por qué me cuentas eso? Sólo haces perder el tiempo al lector con información inútil.

-Fantomon: Para que tengas presente lo que está en juego. MetalFantomon, otro Digimon que compartía mi carga, ha renegado y se ha unido a una secta formada por herejes. Ya sabes de quiénes hablo, los Acólitos Sombríos. Como humano invocado para cerrar los Portales que ellos mismos abren, estás destinado a encontrarte con ellos y, tarde o temprano, darás con MetalFantomon. Tu tarea consiste en encontrarlo y capturarlo.

-Franky: Lo que me faltaba ya. ¿Por qué soy el único al que le toca pringar?

-Fantomon: ¡Porque me debes la vida! ¡Fui yo quien dono el dinero para que te salvaras, Derek Smith!

-Franky: ¿Derek? ¡Yo soy Franky, Franky Balrry, capullo!

Un incómodo silencio se cierne sobre ellos. Fantomon hace aparecer una bola de cristal flotante y la mira con atención. Mira a ésta y a Franky varias veces.

-Fantomon: ... Qué error por mi parte más tonto. Todos los humanos me parecéis iguales a menos que llevéis cabellos de colores chillones para distinguiros. En ese caso, te olvidarás de todo lo que has oído esta noche.

Una luz cegadora surge de la bola de cristal. Momentos después, Franky sigue durmiendo y el Digimon fantasma había desaparecido sin dejar rastro.

El adolescente es despertado por Alf horas después. Siente un mareo que se le quita con el desayuno. No perdieron mucho tiempo después para subir al barco. Un barco que desde el exterior parece de juguete. La tripulación está formada por ToyAgumons, siendo el capitán otra de estas figuras vivientes hechas de bloques que lleva el sombrero de capitán. Con el viento a favor y un buen clima por delante, zarpan hacia el océano del Mundo Digital.

Todos están en la cubierta, cada uno observando el amplio mar y llevándolo bien o mal dependiendo de qué personaje estuviéramos hablando. Un ejemplo podría ser Joanna, quien está apoyada en la barandilla y se recoloca el pelo debido a que las agradables brisas marinas no paran en despeinarla mientras ella sonríe, posiblemente porque esté recordando momentos felices. Mientras que Franky, quien ahora sentía un tipo distinto de mareo al de esta mañana, vomita fuera de la cubierta.

-Franky: ¿Maíz? ¿Por qué maíz? No he comido maíz.

-Joanna: ¿Estás bien?- pregunta preocupada al acercarse.

-Franky: ¿Qué crees?

-Joanna: Deberías estar en el centro del barco, te sentirás mejor.

-Alf: Hazle caso, que parece que sabe.

-Joanna: Bueno, sólo un par de cosillas por ir algunas veces en barco con mi familia en vacaciones- continúa mientras llevan al muchacho lejos de la proa-.

-Shell: Era por eso que sonreías, ¿no?- pregunta con curiosidad el Digimon con apariencia de tortuga.

-Joanna: ... Sí, me recuerda a esos días- mira al suelo, aguantando las lágrimas-. Quiero volver a verlos.

En vez de soltar una confirmación o la frase "lo haremos" para reconfortarla, Franky recuerda a su propia madre, piensa en lo que podría estar haciendo en estos momentos y se pregunta cómo una madre lleva la desaparición de un hijo sin decir nada. ¿Y qué hay de su padre? Llevaba muchísimos años fuera del país y aún más sin verle. ¿Qué estaría haciendo ahora? ¿Quizá haciendo un nuevo sketch? ¿Criticar una película de bajo presupuesto? ¿Algún gameplay de un videojuego que estuviera por salir?... ¿Le recordaría todavía? "Por supuesto que sí" piensa el joven.

Tras un día de travesía, llegando por la madrugada, el barco se detiene en el puerto de un pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme. La tripulación de ToyAgumons se despide de los Tamers y sus Digimons, no sin antes entregarles mochilas llenas de provisiones. El grupo comienza a explorar el pueblo.

-Max: Bueno, podemos empezar desde aquí nuestra búsqueda de los Portales Oscuros.

-Jill: Pero tenemos un problema antes.

-Soleer: ¿Cuál?

-Jill: Que creo que sólo nos queda dinero para dormir una noche más en... bueno, en el último lugar donde tuvimos que pagar para dormir en una cama. Me jodería bastante dormir al aire libre, no sé tú.

-Xalcer: ¿Qué os parece si preguntamos en aquel bar por trabajo?- señala el establecimiento con tal pinta.

Entonces se detienen. Se oye un escándalo en el interior. De pronto y de golpe, literalmente, un extraño Digimon sale disparado por la puerta, sujetando una pequeña jaula que contiene algo luminoso.

-Xalcer: ¿Franky?

-Franky: ¿Qué? ¡No, yo estoy aquí!

El Digimon que tienen ante sus ojos es el mismo en el que tomó forma Franky cuando estuvieron en el mundo creado por el Portal Oscuro.

-Alf: Un momento. Franky, ¿recuerdas al Digimon que está en la jaula?

Su compañero humano se fija mejor y se da cuenta de que ya había visto antes al prisionero.

-Franky: ¡Sí! ¿No era esa hada que acompañaba al chaval ese que iba de verde y volaba?

-Alf: Es Tinkermon, y a quien acompañaba era Petermon.

-Franky: Pues eso.

Tres Digimon furiosos salen del bar. Uno tiene la apariencia de una grotesca cucaracha gigante y sujeta un cuchillo con una de sus manos.

-Cucaracha: ¡Wey que'te rajo! ¡Te voy a rajar tanto que vas a desear que no te haya rajado tanto!

Gokimon:
 

Otro parece ser una bola gris de metal como cabeza, con extremidades musculosas y pelo que simulan ser llamas en lo que serían sus cejas y a los lados de la cabeza.

BomberNanimon:
 

-BomberNanimon: ¡Trae pa'ca la jaula! Nos haremos ricos y podré al fin jubilarme si vendemos esa hada como mascota a algún señorito repipi.

El que queda es un ogro-... Vendría siendo casi una versión recoloreada del Digimon bandido que conocieron antes como Ogremon.

Fugamon:
 

-Fugamon: ¿Te das cuenta de la estupidez que estás cometiendo? ¡Devuélvenos el hada ahora mismo!

-¡No! ¡Soy Omekamon, un Caballero Real, y, como tal, mi deber consiste en defender al débil, truhanes!

Entonces abre la puerta de la jaula, por la que se escabulle Tinkermon.

-Omekamon: ¡Vete! ¡Sé libre y cumple los sueños de los niños!

El Digimon hada saluda a su salvador a la vez que se va volando lejos de allí. El ogro golpea con su maza de hueso al desprevenido héroe.

-Fugamon: ¡Idiota, ahora nos las pagarás con intereses!

El juguete se levanta con esfuerzo.

-Omekamon: ¡No me dejáis más remedio que cortar el espacio y abrir un portal interdimensional por el que seréis absorbidos!

-Gokimon: ¿De qué está hablando? ¡Nadie puede hacer eso!

-Omekamon: ¡Allá voy!- alza el brazo en el que tiene un rotulador abierto.

-BomberNanimon: ¡Lo va a hacer!

Pero entonces, Omekamon salta y da una patada que tumba a Fugamon a unos pocos metros de él.

-Omekamon: ¡¡PATADA OMEKA!!

-Fugamon: ¡Bastardo!- grita airado y se levanta de nuevo.

Una explosión hace volar por los aires al Digimon que por un momento parecía estar ganando. Había sido BomberNanimon quien le había lanzado a los pies una bomba y quien también está dispuesto a lanzar otra como bien se ve con ella en la mano.

-BomberNanimon: ¡Me has costado miles, chaval! ¡De ésta no sales!

Tanto Fugamon como Gokimon se acercan y empiezan a darle patadas sin piedad al recién caído. Los humanos observan horrorizados el violento espectáculo.

-Franky: ¿Te-tenemos que hacer algo?- pregunta con temor.

Algunos de los Tamers ya estaban cogiendo su dispositivo digital cuando alguien más se hace presente. Se trata de un guerrero de gran tamaño que está cubierto completamente por una armadura aparentemente pesada. Toma una espada que tiene su misma longitud.

-Xalcer: ¡Yo a ese lo he visto!

-Omekamon: ¡Kan!- exclama con una voz quebrada.

El Knightmon llamado Kan parte por la mitad a Fugamon y a Gokimon de un tajo horizontal. Las partes recién cortadas y los fluidos vitales salpican por todo el lugar. BomberNanimon se encuentra en el suelo, con las piernas paralizadas por el miedo. El caballero le echa una mirada amenazante. Con esto consigue que el Digimon bomba se marche corriendo por su vida y gritando. Los cuerpos sin vida se van desvaneciendo en partículas de luz. Parte de éstas son absorbidas por Kan.

-Omekamon: Como era de esperar de mi maestro- dice mientras se levanta con esfuerzo-.

-Kan: Deja de meterte en asuntos que no te incumben. Vámonos- le echa otra mirada a los Tamers antes de darles la espalda e irse en compañía del otro Digimon-.

Los humanos quedan chocados por el espectáculo que acababan de presenciar. Una vez más, se deja demostrado que el mundo en el que están ahora no es gobernado por una fantasía amigable o inofensiva.
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[NOTA: De momento, voy a anular mi "regla" de no postear por 7 o 9 días, aunque eso no asegure que vaya a postear antes.]
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Cerdo
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Feb 04 2017, 21:29

El grupo se quedó mirando cómo se alejaban aquel dúo tan peculiar, hasta que uno de ellos reaccionó.

- Jill: ¿Y ahora qué hacemos? Seguimos en las mismas.

Aunque la pregunta era general, parecía que se dirigía expresamente a Max.

- Max: Hmm... Ir al bar puede que no sea mala idea. Podemos conseguir información de la zona y, si hay suerte, hasta algún trabajillo para conseguir dinero.

El grupo se dirigió hacia el bar del que habían salido los Digimon, excepto Xalcer y Aurelion, quienes seguían mirando a los Digimon marcharse.

- Joanna: ¿Ocurre algo?

- Xalcer: ¿Eh? Ah, no, nada.

Se giró para seguir al resto, pero se detuvo y volvió a mirar a la pareja, quienes había dejado de ser visibles. Se mordió un labio, indeciso. Todos estaban esperándoles. Se volvió hacia ellos.

- Xalcer: Id entrando vosotros. Ahora venimos.

Tanto él como Aurelion echaron a correr tras ellos, mientras el resto intercambiaba miradas confusas.

-------------

- Xalcer: ¡D-disculpe! ¡Señor Kan!

Tanto el Knightmon como el Omekamon se giraron. Habían intentado seguirles a través de varias calles y casi los perdieron más de una vez. Cuando los alcanzaron estaban agotados de tanto correr. El Omekamon les miraba con curiosidad, mientras que el Knightmon no parecía mostrar ningún tipo de interés en ellos.

- Kan: ¿Qué queréis?

El chico recuperó un poco el aliento y miró al enorme Digimon. Tragó saliva. Desde tan cerca el Digimon se volvía mucho más imponente.

- Xalcer: Esto... ¿Estuvo usted en el mundo de los humanos hace poco?

El chico vio como, bajo el enorme casco, el Digimon fruncía el ceño y le observaba fijamente, poniéndole aún más nervioso. El enorme Digimon se cruzó de brazos.

- Kan: Explícate.

- Xalcer: Hace unas semanas, antes de que llegáramos al Mundo Digital, una manada de Liollmon nos atacó. Habrían acabado con nosotros, pero un Knightmon y un grupo de Pawnchessmon nos salvaron. Conseguimos escapar, pero no volvimos a verlos. Pasó todo tan rápido que no tuvimos tiempo de darle las gracias.

Hubo un silencio incómodo durante unos minutos.

- Kan: Típico de los humanos. Veis un Digimon y creéis que todos son el mismo.

- Xalcer: ¿Entonces usted no...?

- Kan: No.

- Xalcer: Siento mucho haberle molestado entonces. Es difícil diferenciaros siendo todos iguales.

El Omekamon, quien parecía mucho más pequeño al lado del Knightmon, dío un salto adelante, con los puños apretados.

- Omekamon: ¡¿IGUALES?! ¡El Maestro Kan es único, no hay nadie mejor que él! ¡¿Cómo osas confundirlo con cualquier otro, estúpido humano?!

El chico dio un respingo y retrocedió un paso, sorprendido por la reacción del pequeño.

- Xalcer: Yo...

Aurelion, quien había permanecido en silencio a su lado todo el tiempo, se acercó al Digimon hasta apoyar su frente contra la suya, mirándolo directamente a los ojos con una amplia sonrisa con la que podías ver todos sus afilados dientes.

- Aurelion: ¿Qué le has llamado, muñecajo pintorrajeado?

- Omekamon: Muy listo no debe ser si no es capaz de diferenciar al gran Maestro Kan de un Digimon normal y corriente.

- Aurelion: Pues parece que tu querido maestro va a tener que buscarse un nuevo alumno.

- Kan: ¡Ya basta!

Con un rápido movimiento, el Knightmon agarró el mandoble que portaba y lo clavó entre los dos Digimon, separándolos y tirándolos al suelo. Varios de los Digimon que pasaban cercase sobresaltaron y les observaron asustados ante el tremendo golpe.

- Kan: ¿De qué color eran?

- Xalcer: ¿C-cómo?

- Kan: ¿De qué color eran el Knightmon y los Panwchessmon que conociste?

- Xalcer: Hm... Blanco, creo.

- Kan: ¿Cuántos eran?

- Xalcer: ¿Ocho? A lo mejor nueve. No estoy seguro.

El enorme Digimon esbozó una ligera sonrisa despectiva.

- Kan: Así que lo ha hecho.

- Xalcer: ¿Entonces le conoces?

- Kan: Por desgracia sí. Siempre fue un Digimon bastante problemático. Desde que llegó no ha parado de causarle problemas a nuestro maestro, Lord Knightmon.

- Xalcer: ¿Lord Knightmon?

El Omekamon soltó un suspiro de frustración.

- Omekamon: Lord Knightmon es el señor de todos los Knightmon y miembro de los Caballeros Reales, la mayor orden jamás creada. Los Digimon que la forman son los Digimon más fuertes y poderosos de todo el Mundo Digital. Ellos son los encargados de mantener la paz y la estabilidad de este mundo.

- Aurelion: Pues no es que estén haciendo un buen trabajo, que digamos.

Omekamon había agarrado el boli que llevaba a la espalda e iba a golpear con él a Aurelion, pero se detuvo ante la firme mirada de su maestro.

- Kan: Más te valdría vigilar a tu compañero. Sus palabras podrían hacer enfadar a muchos, y no querréis más problemas de los que ya tenéis.

- Xalcer: Tomo nota.

El chico echó una afilada mirada a Aurelion, quien hizo un gesto de cerrar la boca con una cremallera. El Knightmon siguió con la conversación.

- Kan: Ese imbécil siempre estaba obsesionado con ayudar a todo aquel necesitado que encontraba, metiéndose donde no le incumbe. Normalmente eso siempre nos acarreaba problemas al resto. La última vez que le vi, dijo que estaba harto de la situación del Mundo Digital, aunque eso sea tarea de los Caballeros Reales. Aún así, reunió su escuadrón de Pawnchessmon más leales y se marchó. ¿Pero ir al mundo de los humanos? Eso es demasiado estúpido hasta para él.

A Xalcer le empezaba a hervir la sangre. Si no fuera por ese Knightmon y sus compañeros, ellos posiblemente no siguieran vivos. Aún así, La se atrevía a mofarse de él.

- Xalcer: ¡Ese Digimon arriesgó su vida y la de sus compañeros para salvarnos!

- Kan: Y ahora se encuentra atrapado en vuestro mundo, incapaz de salir de él. Ha condenado a todos sus fieles seguidores para nada.

- Aurelion: ¡Gracias a ellos, Xalcer está aquí! ¡Aún existe una posibilidad! ¡Los humanos siempre han salvado el Mundo Digital en caso de necesidad!

- Kan: Pues no es que estéis haciendo un buen trabajo, que digamos.

Aurelion miró con puro odio al Knightmon. Omekamon se habría dibujado una sonrisa en la cara con unos de sus rotuladores, pero había otra cosa que le llamaba la atención.

- Omekamon: Hmm... ¿Kan? - dijo señalando en la distancia.

En un punto cerca del puerto podía verse una nube de polvo elevándose, así como una multitud de Digimon alejándose corriendo de allí.

- Aurelion: ¿Por allí no estaba...?

Ambos intercambiaron miradas un segundo y echaron a correr hacia el bar. El Knightmon los observó alejarse.

- Kan: Vámonos. No es problema nuestro.

Entonces se dio cuenta de que hablaba solo.

-------------

Cuando llegaron al bar, el lugar estaba desierto, a excepción de una figura blanca bastante conocida.

- Aurelion: ¡¿Qué haces tú aquí?!

- Omekamon: Alguien podía necesitar ayuda y- ¡¿Pero por qué tengo que daros explicaciones a vosotros, panda de residuos digitales?!

- Aurelion: ¡A ver si te atreves a decir eso sin cabeza!

- Xalcer: ¡Ya vale, vosotros dos! Tenemos problemas más grandes.

El interior del bar estaba destrozado. El suelo estaba cubierto de cristales rotos, una lampara del techo había sido arrancada y casi todo el mobiliario estaba hecho astillas. Algunos de los muebles mostraban marcas de garras o estaban chamuscados.

- Omekamon: Que raro. Con lo que han liado y no hay ningún herido. Ni siquiera una mancha de sangre.

En su voz se podía notar un pequeño tono de decepción. Removieron un poco entre los escombros, buscando alguna pista de los sucedido o del paradero de sus compañeros.

- Aurelion: Esto es de Alf. - dijo levantando una bola de metal.

- Xalcer: Al menos ahora sabemos que han sido ellos. ¿Pero contra quién?

- Omekamon: ¿Qué es esto?

En lo que sería su mano tenía un dispositivo digital.

- Aurelion: ¡Ese es el dispositivo de Jill!

- Xalcer: ¿Dónde lo has encontrado?

- Omekamon: Estaba fuera, tirado bajo unos escombros.

- Aurelion: Si utilizamos su dispositivo podremos saber dónde están, ¿no? O al menos Soleer.

- Xalcer: Esperemos que funcione.

El chico activó el dispositivo. Frente a ellos apareció un holograma mostrando un mapa con un punto que se movía a bastante velocidad.

- Aurelion: ¿Hacia dónde se dirigen?

- Xalcer: Ni idea. Pero será mejor que nos demos prisa.

Los tres salieron por la pared que faltaba del bar, tratando de seguir aquel punto.
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DrPingas
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Feb 08 2017, 13:47

Cuando Xalcer y Aurelion se fueron tras el caballero, una especie de humo morado empezó a salir del bar. Los niños elegidos y sus digimons empezaron adormecerse sin que les diera tiempo a reaccionar.

Cuando esto ocurrió, una multitud de pequeños digimons negros entraron con máscaras de gas en el bar y empezaron a ponerlo todo patas arriba.

Spoiler:
 

Parecía que estaban buscando algo, no paraban de tirar cosas, abrir cajones, y alguno que otro se estaba empachando en la despensa. De repente,el humo se disipó.

???: ¡Vosotros, pandilla de inútiles! ¡¿Qué se supone que estáis haciendo?!

Ante ellos apareció una figura siniestra.

Spoiler:
 

Era un Boltboutamon, y sacó rápidamente su espada y señaló con ella hacia delante.

B: ¡¡¿Es que lo tengo que hacer yo todo?!!  ¡¿Ya habéis olvidado como era lo que teníamos que encontrar?!

Un blackagumon se acercó a él con algo en la mano.

BA: Capitán, capitán, ¡¿a qué es esto lo que usted quería?!

B: "Capitán, capitán, ¿a que ezto lo que uzté quería?"-le replicó con voz chillona tratando de imitarle y burlarse de él-
Si hijo si, esto es un dispositivo digital,  ahora permíteme preguntarte, ¡¡¿POR QUÉ DEMONOOS ESTÁ DESTROZADO?!!

BA: Bueno verá, yo, creí que era comida y le pegué un mordisquito nada más.

B: Oh, comprendo, tenías hambre y tal-¡ZAS!, tal y como dijo eso le envainó con su espada atravesándole la boca y la cabeza-.

El resto de blackagumons le miraban atemorizados.

B: Bien, espero no tener más errores inútiles, que os sirva de advertencia a todos. Ahora, amarradlos a todos, puede que vivos nos sirvan mejor que muertos. Este dispositivo ya no me sirve roto.

Acto seguido lo tiró al suelo.

B: Venga, ahora cojedlos a todos y subidlo al barco, la gente está presa del pánico, no quiero quedarme por aquí mucho tiempo antes de que venga algún "salvador" a quitarnos la mercancía.

Un enorme barco volador se acercó a la entrada y empezó a levantar polvo y a generar mucho ruido. Los blackagumons llevaron a los niños elegidos y sus digimons, además de los digimons del bar, encadenados a la nave y zarparon de allí.

Cuando se fueron, llegaron al bar Xalcer, Aurelion,  Knightmon y Omekamon. El dispositivo aún funcionaba y les mostró un mapa por donde guiarse.

Ya en el barco Boltboutamon cogió a Kyo y le inyectó una aguja. Este despertó súbitamente, y se vió amarrado por cadenas, a lo cuál empezó a llorar.

K: ¡D-donde estoy!
B: Déjate de lágrimas, chico, estás en mi navío
K: ¿Quién eres tú?
B: Soy el capitán de este barco y el jefe de la tripulación, me puedes llamar Boltboutamon
K: ¿Dónde están los demás, qué le has hecho a tientamon?
B: Eh, eh, tranquilízate, aquí soy yo el que manda. Tus amigos se encuentran aún durmiendo en la bodega, soy yo el que te ha hecho despertar con el antídoto del somnífero.
K: ¿Qué es lo que quieres de mí?
B: ¿Ya no te acuerdas?, tu aceptaste la oferta de mi jefe
K: Espera, ¡hablas de vobomon!
B: El el sólo uno de sus secuaces, yo soy el más fiel evidentemente
K: ¿Para quién trabajas?
B: Chico, aquí soy yo el que manda y el que hace las preguntas.
No te voy a decir quien es, aún. Primero quiero que me enseñes como es ese poder que tenéis los niños elegidos.
K: ¿Te refieres ala digievolución?
B: Eso es, tu eres el único que se ha  ganado la confianza de mi jefe, eso significa que eres el único que estaría dispuesto a colaborar conmigo.
K: Creí que eras el más fiel.
B: ¡Y lo soy, so capullo! Pero verás, no se exactamente que ha visto el en tí, pero con que me digas cuál es el secreto de la digievolución me doy por satisfecho, después de eso solo tengo que entregarte a mi jefe. Si consigo ese secreto y puedo perfeccionarlo de manera que no haga falta un niño elegido para poder usarlo a mi voluntad, eso me convertirá en el digimon más peligroso de todo el mundo digital.
K: (Tengo que ganar tiempo de algún modo hasta que el resto despierte, maldición)
No pienso decírtelo si no me dices antes quién es tu jefe.
B: ¿Cómo dices? ¡¿Te olvidas de la situación en la que te encuentras ahora mismo o qué?!-¡Swing! le clava la espada justo al lado de la cara en la pared-
No pienso volver a repetírtelo dos veces, dime comos e hace la digievolución, AHORA.
K: No puedes matarme-dijo mientras tragaba saliva- recuerda que me necesitas vivo para tu jefe, primero dime quien es, y luego te diré cual es el secreto.
B: Grrrr, maldito humano de mierda, está bien-dijo mientras se encendía una pipa- mi jefe es...

¡ZAS! Un una espada enorme partió por la mitad a Boltboutamon. Kyo vio como la sangre le salpicaba justo delante suya y Boltboutamon desaparecía lentamente.
K: ¡NO, HE ESTADO A PUNTO!

Knightmon: Tienes una extraña manera de agradecer que te salven la vida, chaval.
K: Aah, no yo...

Arriba se podía ver un dirigible dirigido por un extraño digimon androide através del cristal. Lanzaron una cuerda para subir a todos, mientras los black agumons gritaban.

BAs:¡¡HIP HIP, HURRA!! ¡¡NOS HAN SALVADO DE LA TIRANÍA DEL CAPITÁN!!

Cuando subieron arriba, Kyo vio a Xalcer, aurelion, y omekamon, a la vez que al extraño androide conduciendo.

Spoiler:
 

Omekamon: Os presento a andromon, el cual nos ha ayudado con su dirigible, se lo tenéis que agradecer a mi amo y a él por su bien ofrecimiento.

Xalcer: ¿Estáis bien? Por lo que veo, eres el único que estaba despierto.

K: S-sí...-se le hacía extraño que alguien le abrazara aparte de tientamon-

Los blackagumons dirigieron el barco hacia el pueblo de nuevo siguiendo al dirigible.

Cuando aterrizaron, uno de ellos les dio a Kyo y a xalcer una bolsa del ex-capitán.

BA: Nuestro capitán había encerrado los dispositivos digitales en esta bolsa, os la devolvemos. Sentimos mucho lo que ha ocurrido, pero el capitán nos obligaba a hacerlo.

Xalcer: No os preocupeis, sabemos que no lo hicstéis a propósito, ¿verdad?, Kyo
K: Sí... -dijo con una mirada de cierto desprecio a blackagumon-

Los niños elegidos y sus digimons, junto al resto de clientes y el camarero del bar despertaron, y les contaron todo lo que había ocurrido.

A esto que se acercó hacia el bar una especie de huevo con patas:

Spoiler:
 

Kyo le apuntó con el dispositivo digital:

Digitamamon: "Un digimon perfecto que está entre medias del principio y el final de un digimon, el digitama"

D: ¡Mis blackagumon, al fin de vuelta!

Aurelion: ¿"Sus" blackagumons?

D: Si, desaparecieron hace cosa de un par de años, ese malvado pirata los secuestró para que empezaran a trabajar par él y cometer fechorías. Eran de mis mejores empleados, aunque no muy inteligentes.
¡Vamos, chumachos! ¿A qué esperáis a reparar el bar? ¡Es hora de dar una fiesta y agradecerceselo todo a vuestros salvadores!

El sol se ponía, y tanto digimons y niños tuvieron una gran fiesta, comieron y bebieron hasta hartarse; aunque Kyo era más de fumar que otra cosa. Cuando la fiesta se acabó, Digitamamon se dirigió hacia ellos.

D: Disculpad que no me presentara antes, me llamo digitamamon, soy el que lleva toda la zona comercial de este pueblo, veo que estáis buscando trabajo, es conmigo con quien debéis hablar, pero como ya habéis cenado debéis estar cansados, id a la posada que esá a mano izquierda dos manzanos más alla de esta casa y encontraréis un hotel-posada regentado por uno de mis subordinados.
Mañana haced una cola delante de mi oficina que se encuentra al fondo detrás de los almacenes que están aquí delante, ni que decir tiene que los primeros que lleguen tendrán los trabajos más beneficiosos, la puntualidad es algo muy necesario. Eso sí, no quiero quejas, si no aceptáis las condiciones laborales de este pueblo, podéis dormir en el bosque, avisados quedáis.

T: Uzté es coziente de que zuz trabajadore han zio zalvaos, ¿no? Amo, ahora va a empezá a cobrarno la cama y to

D: Sí, pero ya os he pagado con una más que generosa fiesta, ahora estamos en paz, el mundo no es tan bondadoso como crees, tienes que ser justo pero tampoco puedes ir regalando las cosas.

Los digimon del bar se fueron cada uno por su lado, incluyendo a omekamon y Knightmon, los cuales se despidieron de Xalcer y Aurelion esbozando una sonrisa.

Los niños elegidos y sus digimons, por su parte, se fueron hacia el hotel que Digitamamon les había mencionado, y entraron por la puerta.

Llegó el momento de acostarse, era el último dinero que les quedaba para dormir, llegaron hasta una posada que debía tener cinco estrellas, pero en número negativo, estaba que se caía a cachos, pero ya era muy tarde como para ponerse a buscar otro sitio.

T: Vaia zitio de mala muerte
K: No deberías ser tan tiquismiskis, teniendo en cuenta que nuestra vida peligra lo último que debería importarnos es la calidad del sitio donde vamos a dormir
T: Kiyo, tu presisamente deberíah sé ma esijente, que pa algo vives de lujo con tus tío
K: ¿Quién te ha mandado hablar tanto delante de los demás?
Max: Vosotros, callaos, os va a oír el dueño

De repente, el suelo se abrió ante nuestro par de amigos, del cuál salió un digimon enorme

K & T: ¡¡AAAAAAAH!!

El cuál les dijo

???: Vosotros deshonrar el alma de mis ancestros, yo tener que castigar a aquellos que decir cosas malas del hogar de Pata de conejo.

Spoiler:
 

Kyo le apuntó con el dispostivo digital:

"Dinohumon: Digimon adulto con forma de hombre-dragón."

Alf: Madre mía, pero si es una tortuga ninja
T: ¿Cómo ise, que ete hotel pertenese a un conejo?
???: Tu creerte muy gracioso, pequeño insecto, yo ser Pata de conejo
Ahora, yo hacerte pagar por tu deshonra.
Xalcer: E-espere, no lo dijo en serio, déjeselo pasar, por favor.
PdC: Estar bien, tener suerte porque la olla estar haciendo ruido y deber volver a la cocina, mi secretaria os atenderá si queréis dormir bajo el techo del "Hacha de fuego"-así se llamaba el hotel- y recordad, aquellos que pagan mi hogar es su hogar, pero aquellos que no...

Señaló a una cuerda donde había colgadas varias calaveras, algunas tenían aspecto de digimon, pero otras tenían aspecto humano. Kyo tragó saliva como de costumbre cuando se cagaba de miedo.

Cuando llegaron ala secretaria, vieron que s etrataba de un numemon con peluca, labios pintados y traje de bailaora flamenca.

N: Buenossss iassss, osea, ¿qué vana querer los señores? jijiji
K: (¡¿Pero por qué alla dónde voy siempre me encuentro los mismos putos bichos?! T____T)

N: Bien gracias por su pago, estas sssson sus llaves d ehabitación, osea, que fuerte, casi se me olvidaba, jijiji. Antes de iros a dormir tenéis derecho a bañaros en las aguas térmales allí al fondo a la derecha, tenéis de chicos y chicas, jijiji.

Los chicos se dividieron, algunos se fueron a la azotea admirar el cielo, otros dieron una pequeña vuelta antes de irse a dormir, y otros se fueron a dormir.

K: Buenas noches, tientamon
T: Buenas noches, killo

Pasó un rato, y de repente Kyo, se despertó.

K: Un momento... ¿dijo baños termales?
¡No me digas que...! Ah, menos mal sigue ahí, todo cómodo sin su almohada....

Cunado se dio cuenta, la almohada estaba debajo de la manta, y tientamon no estaba.

K: ¡HORROR!

Mientras tientamon se acercaba a los baños termales, notó una sombra extraña detrás suya.
K: ¡aaa-!
Le taparon la boca, era Franky y Derek.
Franky: No chilles, que nos van a descubrir-hablaba bajito, por eso pongo cursiva-
T: ¿Qué eztais haziendo po aquí?
Derek: Eso mismo podríamos preguntarte nosotros
Franky: No estarías intentando espíar en el baño de las chicas, ¿verdad?
T: ¿Y vozotro que, eh?
Derek: Esto, eh, nosotros vinimos para evitar que tu vinieras, eso es
Franky: Exacto, ya conocemos tu historial de pervesiones, ahora vete a la cama
T: Vale, pero detrá de vojotro
Derek: No cuela, ¿no?
T: Va a zé que no
Franky: Agh, está bien, pero nada de esto a nadie, ni siquiera a nuestros digimon, ¿de acuerdo?
T: Miz labio eztán zellados, lo juro po Snupy
Derek: Fijaos allí hay un agujero, pero está muy alto
T: Jeje, yo puedo volá y llegá ma arto que vozotro
Franky: Pero si vuelas vas a hacer ruido con tus alas de insecto, tenemos que hacer una torre, y luego ir intercambiado puestos
T: Po yo me pngo er primero
Derek: De eso nada, salido
T: Ero io zoy er que menos peza de los tres
Franky: Brrr, está bien, pero solo un momento, luego voy yo
Derek: Que poca camaradería y compañerismo con vuestro amigo Derek ._."

Hicieron la torre tal cual dijeron, dentro de la cabeza de los tres sonaba esta música:



Pero entonces, entre el peso de los tres apoyandose en la madera y el frégil estado de la misma, hicieron que esta cediera y entonces...

Max: ¿Pero qué hacéis, pandilla de pervertidos?-dijo mientras estaba con la toalla hasta que se le cayó-
T: Han zio eto do que me han embaucao
Franky: ¿dijiste que tenías los labios sellados, traidor!
T: Ero ez que io no tengo labio

Derek se ahogaba debajo del agua por el peso de sus compañeros, hasta que por fín podía salir a respirar.

Paralelamente, Kyo fue corriendo totalmente cabreado al grito de:
K: ¡¡TIENTAMOOOON!!

A esto que se resbala con una pastilla de jabón, se da el tortazo padre con una madera que acaba cediendo y entonces ve delante suya a Katia, Jill y Johana totalmente desnudas, las cuales empezaron a tirarle todos los cacharros que había allí.

K: ¡¡N-NO, OS REPITO QUE NOE RA ESTA MI INTENCIÓN!!
Katya: ¡¡Pervertido, indisciplinado!!
Jill: ¡¡Guarro, pajero de mierda!!
Johana: ¡Pornoguarro, amante del hentai!!

Algo mas o menos como esto


Mientras se acercan Freeze y la numemon secretaria.

N: Ya veo, recuerdo que les dije a las chicas y al chico donde era cada parte, pero no me dí cuenta de que las etiquetas estaban al revés, que fuerte, debo cambiarlas ya mismo no vaya  aser que vengan mas gente y se equivoquend e lado, jiji

N: Ahivá, ¡¿qué ha pasado aquí, tía, flipendo me hallo?!

Freeze: La verdad es que esta escena me ha dejado helado.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Feb 09 2017, 00:56

Tras el jolgorio nocturno,cada mochuelo va a su olivo.La mañana llega antes de lo que les habría gustado a los niños.El desayuno parece tener más vida que ellos mismos,así que evitan probar bocado y parten en dirección a la oficina de Digitamamon.A Max y Lopmon les toca ir a Zip,un pueblo cercano,a recoger unas especias para la cocina.El Digimon huevo les presta una roñosa bicicleta para el trayecto.

-Digitamamon:Esta es la lista de lo que necesito.Removed cielo y tierra si es necesario,pero no volváis con las manos vacías...o no será lo único vacío esta noche.¿Ha quedado claro?Es una pequeña villa,así que no debería haber problemas.

El dúo compuesto por el chico y el Digimon conejo se disponen a partir en dirección a Zip,pero su nuevo jefe les para.

-Digitamamon:Y...Si por un casual encontráis algo llamado "Brillante"...Traedme un saquito.

Dicho esto,inician la marcha en la oxidada bicicleta.

-Max:¿Qué opinas de Digitamamon,Lopmon?

-Lopmon:No termino de fiarme de él.Hay algo que me chirría.

-Max:Sí,a mi me pasa lo mismo.

El pueblo de Zip tendrá unos 200 habitantes máximo.A primera vista,se podría decir que es un punto de compra-venta de productos naturales y/o artesanales.Se acercan a un puesto pero,tras una mirada de terror,los dueños cierran el negocio en sus  narices.Pasa lo mismo en los tres siguientes.

-Max:A esto se refería Digitamamon,imagino...

-???:Pst.

-Lopmon(dándole golpecitos en la cabeza a su amigo):Max.

Lopmon señala en una dirección.

Falcomon:
 

El pájaro se acerca.

-Falcomon:Buscáis especias,¿no?

-Max:Sí.Digitamamon nos manda.

-Falcomon:Tengo lo que necesitáis.Venid conmigo.

La curiosa pareja acompaña al ave a una tienda.Allí,al fin,consiguen abastecerse.

-Max:¿Te puedo hacer una pregunta?

-Falcomon:Es por ti,humano.

-Lopmon:Ni siquiera te h-

-Falcomon:Deberías saber lo que hacen los humanos en el Mundo Digital.Ambos deberíais saberlo.

-Max:Salvarlo,¿no?Por eso nos han llamado.

Falcomon suelta una risa amarga.

-Falcomon:No tienes ni idea,¿no?

Hace mucho tiempo,un grupo de humanos llegó al Mundo Digital.Todos pensaban que era un regalo de Yggdrasil,pero no podían estar más equivocados.Uno de ellos,una manzana podrida,empezó a corromper todo lo que tocaba.Todo Digimon que se cruzaba en su camino sucumbía,víctima de un flagelo.Las historias de terror del Área Oscura eran cosa del pasado.El chasquido de su látigo y el título "Monarca" se convirtieron en el hielo que congelaba el espíritu de todos.

El chico se había quedado blanco."Digimon Monarca".No era solo una ilusión.

-Falcomon:"Salvarlo".Posiblemente hasta seáis la causa de los Portales Oscuros.

-Lopmon:¡Max no es así!¡Se preocupa por sus amigos y los protege!

-Max:Lopmon,no...Yo...

-Lopmon:¡No le hagas caso,Max!¡Tu no eres como ese Digimon Monarca!

-Falcomon:¿Eso crees?

Max,al borde de las lágrimas,mira a Falcomon.

-Falcomon:Demostradlo.Cerca de aquí hay un bosque,Melissa.Nosotros no nos atrevemos a entrar gracias a ese humano.Lo convirtió en una zona preñada de Digimon hostiles.Y menos ahora que ha aparecido un Portal Oscuro.

El Digimon le pone una pluma en el pecho al joven.

-Falcomon:Si ese orejón tiene razón,conseguiréis devolver a Melissa su antiguo aspecto.

Les enseña un pequeño saquito,el cual pone junto a las especias.

-Falcomon:Y dile a Digitamamon que no mande a escoria como tu a buscar Brillante.

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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Feb 09 2017, 13:17

La noche se les echó encima mientras estaban en el parque de atracciones, hasta que Derek y su digimon volvieron a su cuarto para dormir. Allí, el tamer se echó en la cama mientras Pawnchessmon se tiraba en la alfombra del suelo. No tardaron en dormirse tras el largo día, hasta que algo interrumpió el sueño de Derek. Al principio fue como si encendieran una luz lejana, pero acto seguido fue como si le colocaran un foco en la cara.

Derek se limitó a echarse la manta encima.

-Despierta humano, tienes una cuenta pendiente conmigo... -dijo una voz en su cabeza.

"Genial, ahora tengo algún trastorno psico", pensó. Entonces volvió a sonar.

-Soy Fantomon, me debes la vida, pagué tu tratamiento.

"¡Ajá!" gritó Derek en su cabeza "¡Lo sabía! ¡Crearon una Digiorganización para tammers enfermos con el asqueroso lema "Todo somos Derek" y ahora vienen digifans a felicitarme!"

-No imbécil, lo pagué para que me ayudaras.

"¿Y cómo te metes en mi mente para decírmelo? ¿Durante la operación metieron un chip en mi cabeza? ¿Soy algo así como un Cyborg? ¿Mitad humano y mitad digimon? ¿Humanon? ¿Cyborgmon?" Derek logró abrir los ojos, ya se podía mover, antes no podía abrir la boca. Entonces fue cuando vio al digimon levitando frente a sí.

-¡Eres un digifantasma!

-Es lo que intentaba decirte -dijo en su cabeza Fantomon.

-¿Y como se supone que les explico esto a los otros? ¿Tuve una experiencia Sobrenatur... Sobredigital? ¿Algo así como Paranormal Digity?

-No se que hablas chico, pero debo contarte una cosa...

-Espera, espera ¿Y cómo paga dinero un fantasma? Es decir, el dinero digital realmente no existe en materia, pero un fantasma tampoco. Si un fantasma no puede coger el dinero material ¿Si puede pagar con dinero digital?

El fantasma pegó un rugido.

-¡Lo hice por tarjeta de crédito! -gritó Fantomon.

-Ahhhhh... -Derek se quedó un largo rato en silencio- ¿Y un fantasma puede tener cuenta corriente?

Fantomón levantó un dedo para decirle algo obsceno, pero luego lo bajó.

-Como sea -iba diciendo- la cuestión es que me lo debes. Tienes que ayudarme a capturar al malvado MetalFantomon, está dentro de una sect...

-¿Capturarlo? ¿Pero quién te has creído que soy? ¿Ash Ketchum? ¿Crees que tengo Pokeballs o algo? ¿Cómo mierdas se captura un fantasma? ¿Has tenido en cuenta que si le lanzo una red la atravesará?

-La verdad, creo que debería haberte dejado morir.

-No, sólo me iba a quedar en estado vegetativo, no es tan grave, con que me regaran una vez al día habría crecido como un abeto.

Fantomon no dijo nada por un momento, tan sólo desapareció y finalmente se escuchó con el estruendo.

-¡Tu estupidez no te exime de la misión que te ha sido encomendada!

Derek se quedó en silencio, miró su reloj, las doce.

-Bueno -dijo tras un largo silencio- éste era el fantasma del tiempo pasado, me parece que a las doce es el del presente. Me pregunto cuando me tocará gritar lo de que creo en la Navidad.
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Feb 13 2017, 14:09

Franky se levanta bostezando y sale del cuarto junto al todavía somnoliento Alf. Al hacerlo, se encuentran con Jill, Soleer, Joanna y Shell.

-Joanna: Hola- saluda poniendo una sonrisa-.

El joven se asusta al recordar lo que pasó anoche y pensar en la posibilidad de que las chicas le hubieran visto en tal situación. Pero no parece así porque siguen su camino. Franky suspira aliviado.

-Alf: ¿Se puede saber qué te pasa? Ni que hubieras visto un fantasma.

-Franky: Cosas mías. Anda, vamos a desayunar.

Ya en el comedor, habían empezado a comer su comida cuando de repente Jill pega un grito y escupe el trozo de  tostada que había mordido.

-Jill: ¡Me cago en la hostia!

Los demás no tardan en percatarse del motivo de la maldición. La comida en los platos está siendo devorada por seres parecidos a insectos y gusanos.

-Pata de Conejo: Vaya, Bugs volver a entrar en cocina. Bueno, haber más sustancia.

-Franky: ¡Cómo que “más sustancia”! ¡Esto es asqueroso!

-Alf: No haces más que quejarte- dice mientras mastica uno de esos horripilantes bichos-. Mmmhh… Viscoso, pero sabroso.

Tras eso, llegan rápidamente al lugar indicado por Digitamamon para conseguir trabajo. Allí, Joanna, Laurence, Jill, Franky y sus correspondientes compañeros Digimon son asignados a una misma misión; ayudar al cliente a recolectar unos materiales. Les dicen que dicho cliente se reunirá con ellos fuera del establecimiento. Al esperar un rato, un enorme Digimon con armadura se presenta. No es otro que el Knightmon Kan.

-Kan: ¿Sois vosotros quienes me vais a ayudar a conseguir los materiales?

Los humanos no sólo se sienten algo intimidados por la figura fría del coloso, sino también por el recuerdo de la pelea enfrente al bar de ayer. Por otro lado, Alf le mira con unos extraños ojos de admiración y respeto.

-Alf: ¡Sí, somos nosotros!

-Kan: De acuerdo. Omekamon está a cargo de un recado y necesito a alguien que recoja algo por mí mientras yo me encargo de los Digimons salvajes que aparezcan.

Kan empieza a andar y los demás le siguen, manteniendo una distancia prudencial.

-Shell: ¿Entonces es verdad que los Digimons se dividen en “salvajes” y “civilizados”?

-Kan: … Algo así. Dentro de una misma especie puede haber ambos. Aunque no es frecuente encontrarse con Digimons salvajes que sean también humanoides.

Están la mayor parte del tiempo en silencio hasta llegar a un terreno rocoso.

-Kan: Aquí es. Quiero que busquéis unas flores mientras yo me encargo de cualquiera que venga.

-Laurence: ¿Flores, en serio?

-Kan: Sí, en este lugar no tienen pérdida, así que vamos.

Les entrega un saco en el que supuestamente tienen que depositar dichas flores. Se oye un poderoso rugido. El Knightmon desenvaina rápidamente su espada.

-Kan: ¡Vamos!

Un enorme dinosaurio de color negro en su mayor parte se deja ver entre las figuras de piedra que hay por la zona.

DarkTyranomon:
 

Spoiler:
 

Se acerca corriendo al ver a Kan agitar su espada. Ya de cerca, se puede observar la gran diferencia de tamaños entre los dos, estando a favor del habitante de la zona. Trata de devorarle con avidez, pero recibe un tajo en su mandíbula. Esta vez intenta aplastar al caballero con sus poderosas garras, pero éstas son cortadas por otro violento tajo. Aúlla del dolor. Kan no está dispuesto a recibir más ataques, así que corre por el lado derecho del reptil y hiere una pata trasera, obligando al dinosaurio a caer hacia adelante. El guerrero avanza rápidamente y remata con un certero golpe de espada en el cuello de su enemigo. Los demás, al contrario de lo que se les había pedido, estaban embobados mirando el espectáculo. El cuerpo del recién caído va desapareciendo en puntos luminosos que flotan. Éstas van a Kan, quien parece absorberlos. Es cuando éste mira a los humanos.

-Kan: ¡¿Qué estáis haciendo?! ¡Nos van a rodear como no os deis prisa!

Tal como lo dice, dos más de esos gigantescos DarkTyranomons se dejan ver y se dirigen hacia su posición. Ante esto, los Tamers y sus compañeros Digimons se ponen en serio en su búsqueda, aunque no sin miedo y tensión. Los temblores que el combate provoca y las llamas de los ataques que los enemigos lanzan de sus bocas son “molestias” con las que tienen que lidiar los Tamers y sus Digimons para completar su trabajo. Pero consiguen llenar el saco que se les había dado y dan el aviso. Kan se asegura de dejar al menos incapacitados a sus perseguidores y corre a por sus compañeros temporales. Coge a quien puede y quien puede se agarra a él. El Digimon caballero corre sin detenerse hasta asegurarse que no le siguieran. Suelta a sus “pasajeros” y averigua que el saco tiene el contenido correcto.

-Kan: Con esto basta- carga el saco-.

-Franky: ¿Misión cumplida?- dice mientras trata de recomponerse tras tanta acción.

-Kan: Se podría decir que sí. Pero quiero ir a un sitio más antes de reportar vuestro cumplimiento en la oficina de trabajo.

-Alf: Te acompañamos- dice muy convencido-.

-Kan: … Haced lo que queráis.

Franky no tenía seguro si seguirle o poner una excusa cuando vio al Dorumon por detrás del guerrero. Todos los demás terminan por seguir la iniciativa de Alf.

-Franky: … Oye. ¿Qué eran esas luces que absorbió antes?

-Soleer: ¿No lo sabes? Cuando un Digimon fallece, su cuerpo se descompone en datos y algunos de estos pueden ser absorbidos por otros Digimons para aumentar su poder.

-Joanna: A nosotros nos lo explicaron antes de conoceros en Toyland.

En ese momento, Franky recuerda con miedo a IceDevimon. Recuerda cómo destrozaba sin piedad a todo Digimon que se le pusiera por delante y que en ocasiones le pareció ver cómo unas partículas de luz iban hacia él. Al cabo de un tiempo, se paran en frente de un edificio similar a una iglesia. En frente de la entrada, barriendo las escaleras con una escoba, se encuentra una chica vestida de blanco.

Sistermon Blanc:
 

Kan se acerca a ella.

-Kan: ¿Blanc?

La muchacha se gira y ve con sorpresa al caballero.

-Blanc: ¿Kan? Bienvenido- trata de decir con una tímida sonrisa en su rostro-.

-Kan: ¿Está el sacerdote?

-Blanc: Sí. Entra, por favor. Mi hermana también está. Estoy segura de que se alegrará de verte- acompaña al guerrero a pasar al interior del edificio-. Tus amigos también pueden entrar- mira a los Tamers y a sus Digimons-.

-Kan: Que hagan lo que quieran- entra a la iglesia-.

Así entra también el resto del grupo. El interior tiene el aspecto similar al de una auténtica iglesia. Dentro hay ídolos, vidrieras y detalles que representan distintas deidades. Otra joven, notablemente mayor que la otra y vestida de negro, mira con curiosidad.

Sistermon Noir:
 

-Franky: Menos mal que Tientamon no está aquí- piensa el chico para sí mismo-.

Se acerca al Digimon en armadura en cuanto le reconoce.

-Kan: Noir…

-Noir: ¡Kan, cuánto tiempo!- al contrario que su hermana pequeña, su sonrisa es amplia y despreocupada- ¿Y qué le trae a nuestra pacífica iglesia un mercenario que se gana la vida con la guerra?- pregunta con tono sarcástico.

-Kan: … Ten, un regalo para vosotros.

Le entrega el saco a Noir y ésta mira su interior.

-Noir: Oh, tú siempre sabes qué regalarle a una dama. Haré algo de té con ellas mientras viene el sacerdote.

La joven se va de la estancia con la mercancía que habían conseguido los Niños Elegidos. Al rato, se presenta un hombre con grandes alas en su espalda, de larga cabellera rubia y que oculta su rostro y cabeza con una extraña máscara. Ve a los recién llegados y saluda.

HolyAngemon (Modo Sacerdote):
 

-Sacerdote: Kan, bienvenido a nuestro santuario. ¿Qué te trae aquí, viejo amigo?- su voz y tono tienen un efecto tranquilizador.

-Kan: Comprobar que esto sigue en pie- le echa una mirada al lugar-.

-Sacerdote: ¿Y a qué es debido esa preocupación?

-Kan: La gente puede ser muy… violenta según qué temas. Como la religión. Y en vez de rendirle tributo únicamente a los Tres Grandes Ángeles, como soléis hacer los Digimon como tú, les tienes compartiendo sala con las Cuatro Bestias Sagradas, el Juez y el Dios del Mundo Digital.

-Sacerdote: Junto a los Caballeros Reales, protegiéndole, como tu maestro hacía. Y más que pueden quedar ahí afuera que formen parte de una verdad mucho mayor.

-Kan: Todos y cada uno de ellos con sus seguidores. Más o menos locos según por dónde mires.

-Sacerdote: ¿Ese es tu plan, mercenario? ¿Meterme el miedo en el cuerpo para que me una al reino de tu señor?

-Kan: Siempre es una opción. Tú y las Sistermons seríais bienvenidos.

-Sacerdote: … ¿Cómo va la construcción del nuevo reino que está creando LordKnightmon, por cierto?

-Kan: Nos hemos establecido en un castillo del continente del Norte, del que dicen que residió Dios hace mucho tiempo. Otros dicen que uno de los Siete Señores Demonios vivió allí. Aunque todavía tenemos que reunir más dinero haciendo de mercenarios o de lo que surja.

-Sacerdote: Conociéndote, no perderías el tiempo viniendo aquí si aún tienes esa tarea. O este pueblo está de paso. ¿Cuál es tu siguiente trabajo, amigo mío?

-Kan: … Matar al Deva Sandiramon.

Hay un silencio que sólo es perturbado por la voz de Noir a lo lejos, avisando que pronto traería el té prometido. Ni si quiera los humanos y los Digimons que les acompañan se atrevían a interrumpir la conversación.

-Sacerdote: Uno de los sirvientes directos de las Cuatro Bestias Sagradas, nada más y nada menos. Luego me acusas de provocar la ira de otros cultos.

-Kan: Lo mío es trabajo.

-Sacerdote: He oído que todos los Devas se están reuniendo en este continente. Dudo que sea casualidad. Está por acontecer algo importante y te vas a meter en medio.

-Kan: LordKnightmon ordenó que hiciéramos cualquier trabajo. Sólo respondo ante él.

-Sacerdote: … ¿Crees que tendrá que ver con la ausencia de las Cuatro Bestias?

-Kan: A saber. ¿Por qué se moverían ahora? Hace años que supuestamente desaparecieron, ¿cierto?

-Noir: ¡El té está listo!

Se presenta la Digimon de aspecto humano con una bandeja con tazas de té y las reparte entre todos los presentes, que ahora están sentados en los asientos de la iglesia. Mientras que Franky se muestra receloso para probar tal brebaje, Alf ya había vertido todo el contenido de la taza en su boca.

-Sacerdote: Decidme, humanos. ¿Cuál es la razón por la que volvéis a pisar nuestro mundo? ¿Para salvarlo… o quizá corromperlo?

Tras unos segundos de vacilación, Jill decide tomar la palabra.

-Jill: Para cerrar los Portales Oscuros.

-Sacerdote: ¿Portales Oscuros? Creo que es la primera vez que oigo hablar de tal cosa.

Los humanos les cuentan todo lo que saben de los Portales, la Fuerza Negativa y los Acólitos Sombríos.

-Kan: … He pasado por lugares que realmente parecen haber sido malditos por el Área Oscura. Puede que fueran afectados por esa Fuerza.

-Sacerdote: A mí tampoco me parece que mientan. Este asunto también es importante- se levanta del asiento en el que estaba y se dirige a una pintura. Se queda mirando. La pintura representa un árbol flotando en medio de un espacio de caos. Tiene siete ramas y en cada extremo de éstas se encuentran colgando enormes esferas cuales frutos. Hay una rama adicional que se alza en lo alto del árbol y en la que hay también otra esfera. En la base conectada a las raíces, está otra esfera, notablemente más grande que las demás-. ¿Sabéis cuándo fue la última vez que fueron convocados los llamados Niños Elegidos?

-Franky: … ¿Hace más de 200 años?

-Sacerdote: ¿Y la razón?- nadie contesta- Hubo una terrible guerra en nuestro mundo. Desde aquí, para nosotros, fue un conflicto entre guerreros santos y demonios que surgió de la nada. Pero según textos antiguos que pude leer yo mismo, la guerra se había extendido a más planos además de éste, más mundos.

-Hagurumon: ¿A los demás servidores?

-Sacerdote: Entonces sabéis de la teoría de los servidores, que existen más mundos Digimon que forman parte de un todo conocido como Mundo Digital.- señala la pintura y continúa- algunos representan esta realidad como un árbol, con el nombre de Yggdrasil, el Árbol de la Información, del que están conectados nueve mundos, de entre ellos el nuestro, la misma Área Oscura en sus raíces y otros más en los que residen distintas entidades que se influencian las unas a las otras.

Los niños recuerdan las palabras de Plogger. Parece ser que el hecho de que existen 9 servidores que forman el Mundo Digital no es precisamente de conocimiento público.

-Sacerdote: Pues bien, la guerra de la que os hablo estuvo presente en todos estos mundos, que podemos también llamar “servidores”. “La Guerra en el Árbol”. Una guerra provocada por el conflicto entre la seguridad más alta de la Net, los Caballeros Reales y los representantes de los Pecados Capitales, los Siete Grandes Señores Demonios. Según parece, estos demonios aparecieron de repente con grandes ejércitos. Incluso contaban con humanos. Niños humanos con el poder para hacer crecer a los Digimons con mayor velocidad de la acostumbrada. Y los Caballeros Reales, además de responder con sus propias fuerzas, también convocaron a sus Niños Elegidos aliados, junto a los que lucharon a lo largo de todos los servidores hasta vencer.

El ángel mira al caballero.

-Sacerdote: Esto que voy a decir a continuación es producto de mis propias conclusiones. Parece ser que desde entonces, los Caballeros Reales se han encontrado… perdidos, desperdigados quizá. Según las leyendas, no suelen separarse mucho del señor al que sirven. ¿Pasaría algo en la guerra?

-Kan: No me mires a mí. LordKnightmon jamás tuvo los ánimos de contarnos nada sobre su pasado.

-Sacerdote: … Interesante. Según los mitos antiguos, cada crisis en la que son requeridos niños humanos es peor que la anterior. Rezaré porque sea una tonta superstición.


Última edición por En verdad me llamo Franky el Miér Feb 22 2017, 00:02, editado 1 vez
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DrPingas
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MensajeTema: El primer trabajo digital   Sáb Feb 18 2017, 11:59

Ya en la oficina de Digitamamon

D: Tengo en cuenta todos vuestros datos, amigos mios
K: ¿A qué se refiere?
D: En el mundo digital las noticias vuelan más rápido que en vuestro mundo, no todos los días llegan niños elegidos
Se de buena forma cuales son vuestro mejores atributos, y cuales vuestros atributos
K: (Glups, espero que este no se chive del trato que hice)
Tientamon miraba a Kyo con mirada desconsolada, recordando lo que vio en aquella ocasión
D: Bueno, sin más dilación os vais a ir a la dirección que os adjunto, allí os daránlas instrucciones necesarias

Al llegar al lugar se encuentran una cafetería rosa y con muchos adornos extravagantes.

Les recibe:
Spoiler:
 

Kyo apuntó con el dispositivo a la vez que ella hablaba:

"EbiBurguermon. Un digimon encontrado entre datos de ingredientes. Quizás porque copnsite en un adto de ingrediente, es probable que tenga un corazón puro"

E: Hola, bienvenidos a la Cafetería Sonriente, ¿qué desean, mesa para dos?
T: No, no, hoyga, que nozoto hemo venío a laburá
E: Oh, ustedes deben ser los que dijo digitamamon, pensaba que eran digimons clientes
K: (¿Tengo aspecto de digimon, hija de perra?)

Les llevó adentro, cojió de la pata a tientamon y le puso unas cadenas

T: ¿Ero que hajeees tú?
K: ¡Tientamon!
E: No te preocupes, es solo una medida preventiva, digitamamon ya nos advertió sobre tí. Chicas, ya podéis entrar

Spoiler:
 

Todas ellas iban vestidas con este traje

Spoiler:
 
T: ¿AH; QUIERO QUIER- AGGGGGGGH!
De repente tientamon parecía un arbol de navidad echando chispas

K: ¡Tientamon, qué te ha ocurrido!

E: Cada vez que tengas un impùlsop sucio, na descarga electrica recorrerá u cuerpo. Y ahora, a fregar-señalando al fondo dond etientamon podía ver-

Spoiler:
 

T: ¡PERO ESO ES DEMASIAO!
¡SOCORRO Killo!

Kyo estaba partiéndos el culo

K: ¡Así que a esto se refería con que conocían nuestras debilidades, jajajajajaja!
E: Y para tí, toma el uniforme de trabajo
K: ¿C-cómo dices?

Kyo se vio obligado a llevar el mismo traje, ante la extensa burla y risa de tientamon.


T: Guiajajajaj, ¿con que conozen nuetra debilidades eh?
E: ¡A trabajar inmediatamente los dos! Tengo un control remoto para ambos dispositivos.
K: ¿Ambos?
E: Si, este es el tuyo.

De repente el traje empezaba a ajustarsele cada vez más.
K: A-aggh, me van a castrar, n-no puedo respirarrrr
E: Con esto es más que suficiente-Kyo volvía arespirar normalmente y ya no tenía tan ajustad ala ropa- Ahora al tajo y espero que no rompáis nada, os ino más tiempo os tendréis que quedar aquí.

Y así de esta forma nuestro amigos empezaron a trabajar como nunca habían hecho, sobre todo Kyo, para el era más sobreexplotación infantil que otra cosa.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Feb 19 2017, 00:36

-Lopmon:Max...

-Max:Vamos a demostrarle que venimos para arreglar,no para destruir.Pero antes...

El joven llega donde Digitamamon.El huevo andante mira con avidez entre la mercancía.Max busca entre los mismos y entrega el saco de Brillante.

-Digitamamon:¿Ha habido algún problema?

-Max:Me dijo que no enviaras a más "escoria".

-Digitamamon:Mmmm...Debí verlo venir.En esta zona no se suelen ver con muy buenos ojos a los humanos...Está bien.Coloca las especias.Tras eso,puedes hacer una pausa para comer.

Tras hacer la tarea dicha,el dúo sale del local.

-Lopmon:Max,no...Ese Digimon no sabía lo que decía.Estáis haciend-

-Max:No,Lopmon.Sí lo sabía.Y tenía razón.Los humanos no son precisamente lo mejor que le ha pasado a ningún mundo.

La zona de Melissa está claramente diferenciada de la circundante.La podredumbre colma el lugar,como si la muerte misma estuviera encarnada en cada hoja o brizna de hierba.El Tamer aprieta con fuerza su D-Arc y entra en las fauces de un bosque que augura una inenarrable desesperación.

_____________________________________________________________________________________

Ante sus ojos,un Portal Oscuro se alza en el aire,con su horripilante negrura y bulbosa apariencia.

-Lopmon:No tienes que hacerlo solo,Max.

-Max:Tampoco podemos perder el tiempo avisando a los demás.

Da un paso hacia la negrura.

-Max:Tenemos que demostrarles a los demás Digimon de este mundo que...a pesar de la naturaleza humana...no todos tenemos que terminar como Digimon Monarca.

Señala al Portal.Un fogonazo absorbe al chaval.

-Lopmon:¿A ellos...o a ti mismo?

____________________________________________________________________________________________

Un dolor de cabeza aterrador despierta al joven.Parece estar en una enfermería.Se mira sus manos,las cuales consisten ahora en tres dedos afilados cubiertos por guantes rojos.

-???:¡Ah,por fin despiertas?

Al mirar en la dirección de la voz ve a un Digimon metálico acercársele.

Spoiler:
 

-Medicmon:¿Cómo estás,Impmon?

-Max:¿Impmon?

Medicmon se le acerca y examina sus ojos a la vez que palpa su cabeza.El dolor se acentúa al tocar en cierto punto.

-Medicmon:Parece que el golpe fue mayor de lo que creía.¿Sabes dónde estamos?

-Max:¿Melissa?

Al decir dicha palabra,el Digimon parece azorado,aunque no tarda en recobrar la compostura.

-Medicmon:E-estamos en el Bosque de Dotx.¿Recuerdas quien eres?-coge un espejo de la mesita que hay junto a la camilla de Max.

El ahora Digimon niega con la cabeza,a lo cual el Digimon médico le muestra su actual aspecto en el espejo.Lo que refleja la imagen parece ser no otra cosa que un diablillo o arlequín.Al chico le da un vuelco el corazón,pues recuerda haber visto uno de estos entre los Digimons que invadieron Toyland en el anterior Portal.

Impmon:
 

-Max:No...

-Medicmon:¡Lotti,trae algo para que este pobre Impmon coma!

Una Digimon con aspecto de enfermera no tarda en traer una bandeja con lo que parece ser pan de melón y agua.

Spoiler:
 

-Lotti:¡Debes recuperarte para volver cuanto antes al frente!

La potente voz sorprende a Max,aunque intenta no dejarlo ver.[minuto 05:08]



-Max:¿Qué frente?

-Medicmon:Todo a su tiempo.Ahora,come y descansa un rato.Hablaremos cuando despiertes.

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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Feb 19 2017, 20:10

Xalcer tragó saliva. La severa mirada de Digitamamon hacía que un escalofrío le recorriera el cuerpo.

- Digitamamon: Creo que dejé bien claro lo de la puntualidad anoche.

Xalcer había sido de los primeros en irse a la cama la noche anterior, pero por culpa de los nervios le había costado conciliar el sueño y, para más inri, alguien había montado un alboroto en los baños termáles a medianoche, desvelándole por completo. Aurelion, por su parte, había caído redondo en la cama y ni se había inmutado de lo que ocurría, durmiendo a pierna suelta como estaba. Cuando se levantaron, era bastante tarde. Se saltaron el desayuno y se dirigieron corriendo a la oficina de Digitamamon.

- Xalcer: Lo siento, nos-

- Digitamamon: De nada os van a servir las excusas. Hace ya horas que vinieron vuestros compañeros a buscar trabajo. Incluso es posible que alguno de ellos haya terminado ya. Deberíais tomar ejemplo.

El chico miraba el suelo, frustrado. Aurelion permanecía inusualmente en silencio ese día.

- Digitamamon: Lo siento, pero no queda ningún encargo para vosotros. Hace media hora que entregué el último.

A Xalcer se le hizo un nudo en el estómago. Sin el trabajo, no les quedaría dinero para dormir ni para comer. La sola idea de tener que depender de los demás le enfurecía. Desde que todo comenzó no podía dejar de sentirse como una carga para el resto del equipo. Ese pensamiento le corroía desde hacía tiempo, y su corta estancia en el pasado del Portal Oscuro no había hecho más que confirmar sus temores. Siempre que surgían problemas era incapaz de hacer nada, teniendo que dejarlo todo en manos del resto.

- Xalcer: ¿C-cómo que no queda ningún trabajo? El pueblo es grande, tiene que haber algo.

- Digitamamon: Llevo años regentando este lugar, chico. Todo encargo que se proponga tiene que pasar por mi oficina para ser aprobado, así que si digo que no hay trabajo, es que no hay trabajo. Y ahora largo, ya me habéis echo perder demasiado tiempo y algunos sí tenemos trabajo que hacer.

El Digimon les señaló la puerta sin mirarles, atendiendo el montón de papeleo que había sobre su escritorio. Aurelion miró al chico con preocupación. Tenía los puños blancos de tanto apretarlos y le temblaban los brazos. Cuando se dio cuenta, se relajó y le devolvió la mirada con una ligera sonrisa. Lo que menos quería era preocupar a Aurelion por su culpa.

- Digitamamon: Esperad. - les llamó cuando se disponían a salir sin dejar de mirar uno de los papeles de su mesa. - Puede que tenga algo para vosotros.

A Aurelion se le iluminaron los ojos y Xalcer notó como el nudo en el estómago se deshacía un poco. Ambos volvieron a ponerse frente a regente.

- Digitamamon: Antes de nada, ¿estáis dispuestos a coger este trabajo?

Xalcer y Aurelion asintieron con decisión al unísono.

- Digitamamon: De acuerdo. Si no os habíais dado cuenta antes, la comida del pueblo no es que sea la mejor del mundo precisamente, y eso se debe a la falta de alimentos que estamos sufriendo. Hace años hice un trato con el pueblo Megat, conocido por su grandes cosechas. Se suponía que debían proveernos de alimentos todas las semanas, pero hace ya un mes que no llega ningún cargamento y nuestras reservas empiezan a escasear. Mandé a alguien a investigar pero aún no he recibido noticias suyas. Corren rumores de que alguien está atacando los convoys, pero me da a mí que es una excusa del estúpido del alcalde para no cumplir su parte del trato. Vuestra será ir allí y averiguar qué ha pasado con nuestro cargamento. Me da igual cómo lo hagáis, tanto si queréis liaros a palos con ellos o queréis robarlo, pero quiero esos alimentos de camino, ¿está claro?

Ambos volvieron a asentir, esta vez no tan decididos.

- Digitamamon: Bien. Id al puerto y decidle a uno de mis chicos que os lleve hasta allí. Si se niega dadle esto - dijo entregándoles un sobre. - No debería poneros más pegas. Ahora largo.

Xalcer cogió el sobre. Debía de contener algo, ya que era más voluminoso que una carta normal. Se dirigieron a la puerta cuando Digitamamon volvió a llamarles.

- Digitamamon: Una última cosa. Esto no se trata de un trabajo oficial, sino un encargo mío personal. Así que, como sabréis, más os vale no volver con las manos vacías, ¿entendido?

-------------

- Blackagumon: ¡¿Ir al pueblo Megat?! ¡¿Se os ha ido la cabeza?! Todos los que han ido allí jamás han regresado. Algunos dicen que una bestia marina hunde todo barco que ose navegar por aquellas aguas.

- Xalcer: Son órdenes de Digitamamon.

- Blackagumon: ¿Ah, sí? Pues ese viejo huevo roñoso ya puede ir buscándose a otro. Ni loco me acerco a aquel maldito lugar.

Xalcer cogió y le entregó el sobre que les había dado Digitamamon por si surgía aquello. El Digimon lo miró con recelo. Con un rápido movimiento cogió el sobre y se alejó unos pasos, dándoles la espalda. Xalcer no conseguía ver muy bien qué era lo que había en el sobre. Parecían ser una especie de cartas o tarjetas. Fuera lo que fuera, habían hecho que el Digimon se pusiera a babear felizmente. Cuando volvió en sí, se giró hacia ellos escondiendo las cartas tras de sí, limpiándose la baba y un hilillo de sangre que le caía de la nariz.

- Blackagumon: Las órdenes son órdenes. Qué se le va a hacer. Seguidme.

Xalcer y Aurelion se miraron extrañados y le siguieron. Anduvieron unos minutos hasta que llegaron a uno de los atracaderos del puerto. Frente a ellos había un pequeño barco a motor.

Spoiler:
 

Aurelion abrió la boca para decir algo, pero inmediatamente la cerró y se giró, con un pequeño tic en el ojo.

- Xalcer: ¿Vamos a ir en eso? ¿No es un poco pequeño?

- Blackagumon: ¿Qué os esperábais, un transatlántico? Ahora esperad aquí un momento.

El Digimon se metió en la barca y empezó a toquetear los botones y demás artilugios. Xalcer realmente dudaba si iban a llegar de una pieza con aquel bote. Aurelion le dio unos golpes en el hombro, tratando de llamar su atención. El chico se giró a ver qué quería. Parecía estar señalando algo.

- Xalcer: ¿Ese no es...?

Paseando por la calle estaba Omekamon, aunque no es que tuviera muy buena cara. Se había pintado un ceño fruncido encima de los ojos. El chico lo llamó desde lejos. Omekamon se sobresaltó al oír su nombre en medio de la calle. A Aurelion casi no pudo aguantarse la risa. Cuando los vio, se acercó corriendo a ellos, echo una furia.

- Omekamon: ¡¿A qué ha venido eso?! ¡Casi me da algo!

- Xalcer: Perdona, no quería asustarte. ¿Qué haces por aquí por el puerto? ¿Vais a tomar un barco?

- Omekamon: ¿Y a vosotros qué os importa?

Aurelion pasó de risa ahogada a mirada asesina.

- Xalcer: Ah, esto... Curiosidad, supongo. Es que... parecías preocupado por algo.

Omekamon los miró un segundo a los dos y apartó la mirada con un ligero gruñido.

- Omekamon: El maestro Kan me había encomendado una tarea y me está siendo imposible  realizarla.

- Xalcer: ¿Una tarea? ¿Cuál?

- Omekamon: Antes de irse, el maestro me pidió que comprara una cosa, pero no consigo encontrarlo. Sería una deshonra volver junto al maestro con las manos vacías.

- Xalcer: ¿De qué se trata?

- Omekamon: DigiNoir.

- Xalcer: ¿DigiNoir?

- Omekamon: Sí. Es una delicatessen bastante famosa. Muchos de los mejores platos del Mundo Digital está hecho a partir de él. Además es muy nutritivo y fácil de transportar, por lo que suelen usarlo aquellos Digimon que tienden a viajar mucho. He mirado en varias tiendas pero ninguna tiene.

- Xalcer: Si se trata de una comida va a estar difícil. Hace semanas que la comida escasea en el pueblo. Nos han pedido que vayamos al pueblo Megat a buscar una solución.

- Omekamon: ¿Al pueblo Megat?

Una sirena a sus espaldas llamó su atención.

- Blackagumon: ¿Zarpamos o qué? A este ritmo no vamos a llegar nunca.

- Xalcer: ¡Ya vamos! - dijo volviéndose hacia el Digimon. - Parece que es hora de irse. Buena suerte en tu búsqueda, Omekmamon.

Todo estaba preparado para zarpar. Con el Blackagumon al timón, Xalcer y Aurelion se sentaron en los laterales del barco, mientras se despedían de Omekamon. Este los vio alejarse unos segundos y entonces se puso a correr hacia ellos. Cuando llegó al final, y para sorpresa de todos los tripulantes, saltó y se subió al barco en el último segundo. El golpe hizo que le barco se tambaleara peligrosamente.

- Aurelion: ¿¡Estás loco?! ¿¡Quieres hundirnos o qué?! - dijo rompiendo su unusual voto de silencio.

- Omekamon: La gente del pueblo sufre de falta de alimentos, y es el deber de un Caballero Real ayudar a los necesitados.

- Xalcer: ¿Y Kan? ¿No va a extrañarse de que no estés?

- Omekamon: Ya os dije que no puedo volver junto a él con las manos vacías. Si hay suerte, a lo mejor encuentro algo de DigiNoir en el pueblo Megat.

Xalcer y Aurelion intercambiaron miradas. Parecía que iban a tener un compañero extra en el viaje.
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Feb 21 2017, 11:45

Tras un sueño para nada reparador,el ahora Impmon despierta.Tras buscar durante unos minutos,encuentra a Medicmon.

-Medicmon:Tienes mejor cara ahora.Creo que ya estás listo para volver al frente.

-Max:¿Qué frente?¿Quién pelea?

-Medicmon:Quizás "frente" sea una palabra algo...radical para el significado que necesita nuestro proceder.Estamos en el bosque de Dotx.Tenemos una pequeña...disputa con los habitantes.No quieren que estemos demasiado tiempo por aquí.

-Max:¿A qué es debido?

-Medicmon:Mírate.Al parecer,a los ciudadanos no les gusta tener Digimon de atributo Virus rondando por sus calles.

-Max:¿Sólo eso?

El Digimon médico se encoge de hombros.

-Medicmon:Además,no todos somos de dicho atributo...Bueno,no nos entretengamos más.Ve a buscar a Garudamon.Ella es la jefa de tu unidad.

La encontrarás en la tienda 3.Efectivamente,allí se encuentra dicho Digimon.Sus órdenes al recibirle son precisas:ir a Dotm,un pueblo cerca del bosque de Dotx,a intentar convencer a la población local de un acuerdo con "los términos previamente establecidos".Sin darle siquiera oportunidad para preguntar,Max parte en dirección a dicha localidad.Las malas miradas atraviesan al joven como saetas bañadas en ponzoñoso odio.

-Max:<<Ya veo por que nadie quería pringar...>>

Tras varios intentos que caen en saco roto por hablar con los locales,Max se dirige a lo que parece ser el ayuntamiento local.Un Digimon le guía hasta el despacho donde un tal Taomon le espera.

Taomon:
 

-Taomon:Por lo que veo,sois insistentes.

Esta es la oportunidad de intentar sacar algo.

-Max:Sólo queremos un sitio donde vivir.¿Qué problema hay con ello?

Taomon se levanta y acerca a Max.Su alta figura encoge el corazón del último.

-Taomon:El problema,pequeño Digimon Virus,es que no estamos dispuestos a que nuestro Dotx cambie de la misma manera que S-kyp antes de convertirse en B-coin.

-Max:¿A qué se refiere?

-Taomon:A esos sumideros de oscuridad que corrompen a los Digimon y matan la tierra en la que aparecen.

-Max:Los Portales...

-Taomon:Os damos lo que queda de día para retiraros.Si para el alba no ha desaparecido vuestro campamento,tomaremos las medidas que sean necesarias.

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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Feb 22 2017, 00:45

El ángel mira ahora una tablilla con símbolos extraños.

-Sacerdote: Existe también la leyenda de que los Emblemas, que custodian en algunas ciudades, alejaron la oscuridad cuando estos fueron usados por los Niños Elegidos de una época muy distante a la nuestra.

Los Tamers se toman su tiempo pensando en las posibilidades y responder.

-Laurence: ¿Dices que si los reunimos, se cerrarán todos los Portales Oscuros?

-Sacerdote: Me temo que no puedo confirmar tal afirmación. ¿No les dijo nada aquel que os trajo a nuestro mundo?

-Joanna: Plogger no nos dijo nada.

-Jill: Y más le vale hacerlo ahora- mira su dispositivo-. ¡Eh, viejo, responde! ¿Qué tienes que decir a lo que nos acaban de contar, eh?

Ninguna respuesta.

-Franky: Él nos habla cuando le da la gana, pero nosotros no podemos llamarle. Simplemente fantástico.

-Soleer: De todas formas, merece la pena buscar esos emblemas si es cierto que así se irán los Portales.

-Kan: No sabría decirte- capta la atención de los presentes-. Si estamos hablando de esos Emblemas, no os será fácil conseguirlos. Cada uno de estos está protegido por los que se hacen llamar los Guardianes de los Emblemas. Tienen la característica de ser Digimon evolucionados al nivel Armor, usando Digimentals creados con el poder de los mismos Emblemas que protegen.

-Franky: Mierda, más cosas que aprenderse. Que alguien me pase un papel y un boli.

-Kan: Esto puedo decirlo de mi paso por Value, el pueblo donde está el Emblema del Valor.

-Sacerdote: Si estáis interesados, podría haceros una copia en un pergamino de los símbolos para identificarlos.

Emblemas:
 

-Joanna: Por favor.

¿Lo habían logrado? ¿Habían encontrado realmente una manera definitiva para salvar no sólo el Mundo Digimon, sino también el Humano? Pero si era así, ¿cómo es que Plogger no les había dicho nada al respecto? Éstas fueron algunas preguntas que se hicieron en silencio tanto los humanos como los Digimon.

Suenan los aleteos de un par de alas. Sea lo que sea, parece costarle. El sonido desaparece y los que están en el interior de la iglesia miran curiosos hacia la entrada. Un Digimon de aspecto mamífero, naranja y con alas a modo de orejas ha entrado.

Patamon:
 

-Patamon: Padre HolyAngemon- saluda y se ve sorprendido al ver a los humanos allí también-.

-Sacerdote: Qué gusto verte, Patamon.

-Patamon: He venido para decirle que me voy del pueblo a cumplir con mi destino- vuelve a dirigir su atención al ángel-.

-Sacerdote: Hablas de la visión, ¿no es así?

La pequeña criatura asiente.

-Patamon: ¡Conseguiré el Espíritu Digital y erradicaré la oscuridad de este mundo!

-Sacerdote: Me sorprende verte tan decidido. Ayer estabas dudando y me pediste consejo sobre esta… premonición divina.

El Digimon naranja mira una vez más a los humanos y se vuelve a dirigir al sacerdote.

-Patamon: Ayer presencie la lucha de un Digimon por una causa justa. Intentaba liberar a una pobre criatura que habían esclavizado para venderla a saber quién. Y estos humanos de aquí estuvieron presentes- esta declaración sorprende a los Tamers presentes-. A pesar de tener el poder para luchar contra el mal de la que tanto se jactan en las leyendas, no movieron ni un dedo. Ni ellos ni los Digimons que les acompañan. Por eso, no veo bien dejarles el destino de nuestro mundo en sus manos. ¡Como elegido de la Dama Ophanimon, conseguiré el Espíritu Digital y acabaré con los abusones!

-Sacerdote: … Entiendo.

-Patamon: Sólo he venido para decirle eso, Padre. Ya me marcho.

-Noir: Espero que tengas suerte.

-Blanc: Sí, ten cuidado.

-Patamon: Gra-gracias.

Y así como vino, se fue.

-Jill: ¿A qué ha venido todo eso?

-Sacerdote: Entiendo que sea confuso para vosotros. Ayer, Patamon vino a mí. Me dijo que había recibido una visión divina. Asegura que en ella, la mismísima Dama Ophanimon, de los Tres Grandes Ángeles, le daba la tarea de conseguir los Espíritus Digitales- señala con un giro de cabeza a una escultura en la que se ven volando juntos a tres deidades celestiales-.

Los Tres Grandes Ángeles:
 

-Hagurumon: ¿Qué es un “Espíritu Digital”?

-Franky: Pensabais que estaba de coña cuando pedí papel y boli, ¿eh?

-Sacerdote: Según nuestras creencias, son reliquias en las que fue encerrado el poder de 10 poderosos Digimon que salvaron el Mundo Digital una vez, los Diez Guerreros Legendarios- toma una pausa tras esto último-. Un dato curioso que acabo de recordar es que Patamon también me aseguró que la visión le dio la ubicación exacta de uno de estos Espíritus. Pero me preocupa más que alegrarme por ser bendecido.

-Kan: ¿Es porque “los bendecidos” dan el perfil de “locos religiosos” que te dije antes?

-Sacerdote: No es eso. Ya están aquí los humanos. ¿Tan grande es la crisis que se presenta que también es necesaria la fuerza de los Diez Guerreros Legendarios?
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Feb 24 2017, 01:07

-Garudamon:Ya veo...No queda otra.

Garudamon mira a todos los presentes.

-Garudamon:¡Escuchadme todos!¡Mañana haremos de Dotx nuestro hogar!

Una oleada de vítores rasgan el cielo del atardecer.

-Garudamon:Y nadie podrá detenernos...

-Max:¡U-Un momento!¡¿Qué pasa con los habitantes de Dotx?!

El gigantesco Digimon mira al pobre Impmon.

-Garudamon:¡Dokugumon!¡Llévatelo a la cámara de aislamiento!

Dokugumon:
 

-Dokugumon:Sí,mi capitán.

-Garudamon(mientras atrapan al Impmon):Quizás un tiempo a la sombra te ayude a ver la luz.

Sin posibilidad de resistirse,Max es arrastrado hasta una habitación sin ventanas siquiera.

-Dokugumon:Es por tu propio bien.

Solo en la oscuridad,Max empieza a arrepentirse de haber entrado en el portal.Debería haberse quedado con Lopmon.

-Max:Pero tuve que tomar una mala decisión...Y ahora...Lopmon está solo.

Se encoge y empieza a llorar hasta quedarse dormido.

__________________________________________________________________________________________

Esta vez no es el dolor de cabeza lo que despierta a Max.Pero posiblemente a más de uno le dolerá ahora,pues un estruendo atronador sacude la oscuridad de la habitación.

-Max:<<¿Qué ocurre?>>

Sin vacilar,el Impmon se dirige a la puerta y empieza a aporrearla,pidiendo ayuda.Una trampilla se abre a la altura de sus ojos,cegándole momentáneamente.

-Dokugumon:¿Quieres ver lo que pasa,eh?

Una voz se escucha de fondo,animando a Dokugumon a "unirse a algo".Tras una risa gutural,Dokugumon abre la puerta.

-Dokugumon:El amo Vamdemon nos espera.

-Max:Él...

Pasan pocos minutos hasta que salen del complejo de tiendas.La visión que aparece ante los ojos de Max le hiela la sangre.La razzia iniciada por los Digimon de su ahora aparente bando está arrasando todo a su paso.La tierra sangra.

-Dokugumon:¿Nos unimos a la fiesta?

No puede aguantar más.

-Max:¡NOCHE DE FUEGO!

Unas llamas negras salen de las manos del chico e impactan en el rostro del Digimon arácnido.Sin pensárselo dos veces,Max corre,siguiendo el rastro de podredumbre.

-Dokugumon:¡Tu solías regocijarte en esto,Impmon!

La voz del Digimon no tarda en quedarse atrás.Tras unos minutos,Dotx aparece en el horizonte.O lo que queda del mismo.

-Max:Melissa...

-???:Eso es algo que tu no deberías saber,pequeño diablillo.

Max solo tiene tiempo de ver como un látigo sangriento está a punto de partirle en dos.

___________________________________________________________________________________________________

-???:-x!¡MAX!

Max abre los ojos,de vuelta ahora en su cuerpo y sin Portal Oscuro frente a él.

-Lopmon:¡MAX!

Max ve como su compañero está intentando esquivar las embestidas de lo que parece ser un jabalí envuelto en llamas.

Boarmon:
 

El chico coge su D-Arc.

-Max:¡Aguanta,Lopmon!



-Lopmon:¡Lopmon Digievoluciona eeeen...!

Mientras brilla,salta desde el árbol en el que está ahora.

-Turuiemon:¡TURUIEMON!

Max se acerca a él y lo abraza,ahora que el jabalí parece desconcertado.

-Max:Perdóname por dejarte solo.

El Digimon le sonríe.

-Turuiemon:No tienes nada que perdonar.

Sin decir nada más,se gira hacia Boarmon y,tras un intercambio de golpes,finaliza la pelea,volviendo a continuación a su estado Principiante.Max se acerca y lo sube a la cabeza.

-Lopmon:¿Tienes algo que contarme?

-Max:...Volvamos con los demás.

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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Feb 24 2017, 21:29

Kyo y tientamon salieron de aquella cafetería.

T: Oye, ¿vorvemo con los demás?
K: No tengo ganas, vamos a dar un paseo
T: Pero es peligroso estar zólos
K: Entonces no vengas, ya te alcanza...
T: No, iré contigo

Tientamon parecía preocupado, pero Kyo no parecía darse cuenta, estaba absorto en sus pensamientos, cuando estaban pasando por un campo de cultivo de arroz, Kyo resbaló con el barro del alrededor, y un haz de luz apareció en el.

Tientamon se asustó, pero cuando fue al campo Kyo no estaba ahí.

T: ¡Oh no, Kyo, tienes que haberte caído por alguno de estos agujeros, yo te rescataré!

Cuando Kyo se despertó, notó que sus manos eran rojas y tenía garras.

K: (Oh no, otra vez no, ahora que quería relajarme. Tiene que haber algún lado donde pueda reflejarme)

A esto que encontró un digimon con forma de planta carnívora de saco:

Spoiler:
 

??: Eh, oye, ¿te has enterado de la noticia, Tyranomon?
K: Eh... no. ¿Tienes un espejo por ahí, por favor?
??: Pero bueno, ¿te estás cachondeando de tu buen amigo Veggiemon?
¡¿Es que acaso es más importante un espejo que mi noticia, eh?!
K: Eh, lo siento, es que... esta mañana no me he peinado.
V: Brrr, pero si no tienes pelo, anda ven por aquí mientras te lo cuento. Te dejaré el espejo de mi mujer, pero no te lo cargues que lo usa siempre para maquillarse.

Dicen que ha llegado un niño humano al digimundo, hacía mucho que no ocurría algo así, ¿no estás emocionado?

K: ¿Qué tiene eso de especial?
V: ¿¡QUÉ QUE TIENES ESO DE ESPECIAL!?
Tio, ¿te has drogado o algo?
¡Es un gran acontecimiento!
Recuerda las leyendas que circulan acerca de ellos, pueden hacernos muy poderosos.
¡Podríamos ser dioses!
K: Con que dioses, ¿eh?
(Si tientamon se hace tan fuerte, nada podría detenerme)
Vamos entonces
V: Así se habla, toma el espejo

Cuando Kyo se miró, estaba tal que así:

Spoiler:
 

Cuando llegaron encontraron a un grupo de individuos con este aspecto amedrentando al niño:

Spoiler:
 

Niño: ¿Quienes sóis?
??: Somos la pandilla demoníaca de Gazimons, y venimos a apropiarnos de tus pertenencias
Seguro que tus ropas de otro mundo tienen que valer un apasta, y estoy seguro de algunos de nuestros contactos querrá probar la carne humana.
N: ¡No por favor!
V: ¡Tenemos que hacer algo, s elo van a llevar antes de que nos de tiempo a usarlo nosotros!
K: No es nuestro problema
V: ¿Pero qué dices? Usa tu fuerza hombre, para algo siempre has sido el fuerte de los dos.
K: Entonces supongo que por eso te interesa estar cerca de mí, ¿no? Porque eres más débil y necesitas a otro que te proteja.
V: Ehh, nooo, e-estooo (No se que le pasa hoy, normalmente es más tonto y más manejable, me ha pillao)
K: Veamos que puede hacer este cuerpo
V: ¿Qué... cuerpo? Un momento, ¿¡quién eres tú en realidad!?
K: ¡Aliento de fuego!

Kyo/Tyranomon destruyó a Veggiemon de un solo ataque, después absorbió sus datos.

K: Vaya vuelvo a sentir esa extraña sensación de satisfacción al acabarcon uno de ellos, pero debe ser ilusorio por la fuerza negativa.
G: ¡Horror, vayámonos antes de que absorva nuestros datos también!
K: ¿Has dicho... absorber?

Kyo cogió rápidamente a aquel gazimon del cuello mientras el resto huía.

G: Aggh, no puedo.. respirar
K: ¿A qué te refieres con absorber?
G: Ya sabes, cuando uno es asesinado por otro digimon, se puede absrober sus datos, fíjate bien, como ese niño.
K: ¿Qué le ocurre? Yo no veo nada extraño.
G: Tienes que fijarte bien, piensa en que quieres ver su fuerza vital

Kyo cerró los ojos y se concentró, cuando los abrió vio una especie de código alrededor del niño.

K: ¿¡Por qué tiene una cosa rara alrededor del cuerpo!?
G: Siempre lo ha tenido, es algo que tenemos todos los seres del mundo digital
K: Peor el viene del mundo real
G: No importa, todo aquello que esté en el mundo digital estrá hecho de datos, no importa de donde provenga. Lo que has visto es el digicódigo, porque está débil y sus datos son vulnerables a ser absorbidos.
¿Me puedo ir ahora?
K: Sí, al otro barrio?
G: ¡No espera!

Kyo le rompió el cuello en ese mismo instante. Se dispuso a mirar al niño, justo cuando fue a disparar el aliento de fuego, el niño dejó atrás su mirada triste, y le miró a los ojos de forma maligna.

Niño: Así que estás dispuesto a matar a otro niño humano, excelente...

Kyo se atragantó con su propio fuego ante lo inesperado de la situación, de repente ya volvía a ser humano, estaba al lado de un gran y enorme agujero.
Podía escucharse tímidamente:

T: ¡KIYO, no te preocupes, yo te rescataré!
K: ¿Pero qué hace?
???: Eso mismo me preguntaba yo

Kyo se alzó y vió una enorme figura, apuntó con su dispositivo:

Spoiler:
 

J: Lleva excavando toda la tarde, le he dicho porque lo hacía, me dijo que era porque un amigo se había caído dentro de uno de los agujeros de mi campo de arroz, pero a menos que su amigo sea una lombriz dudo que cupiese por ahí.

K: *suspira* En fín, ya le diré que pare, siento las molestias

Kyo llamó a tientamon y este lo abrazó, por primera vez Kyo le devuelve el abrazo, esta ve pensativo y mirando a tientamon como un tesoro valioso más que como un amigo. Después de haber cerrado el nuevo portal, se fueron al pueblo con los demás.
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Mar 03 2017, 18:55

Era ya pasado el mediodía cuando atracaron en un pequeño muelle pesquero cerca del pueblo. Por fortuna, y para alivio del BlackAgumon, ningún monstruo marino les atacó durante la travesía como decían los rumores. Cuando los tres tripulantes bajaron del barco, este levó anclas y volvió a zarpar.

- Aurelion: ¡EH! ¡¿Qué estás haciendo?!

- BlackAgumon: El trato era que os trajera al pueblo Megat, nada de que os llevara de vuelta.

Aurelion corrió tras él, pero Xalcer le agarró de la cola antes de que llegara al final del muelle, evitando que se cayera al agua, mientras el barco se alejaba lentamente en la distancia.

- Aurelion: ¡Nos acaba de dejar tirados! - dijo volviéndose a los demás.

- Omekamon: Nunca te fíes de un Digimon al que hay que sobornar para que haga su trabajo.

- Aurelion: ¿Y no se te ocurrió decirlo antes de que nos quedáramos aquí estancados?

- Xalcer: No empecéis. Ya nos preocuparemos de cómo volver cuando tengamos que hacerlo. Lo mejor ahora es que subamos al pueblo. - dijo antes de empezar a subir la pendiente que llevaba al pueblo.

Tras echarse una última mirada asesina, los dos Digimon empezaron a seguir al chico. El solo aspecto no era nada alentador para el grupo. Las calles estaban llenas de los escombros de los edificios derrumbados, si es que quedaba alguno en pie. Enormes cráteres decoraban la zona y una capa de polvo cubría todo aquello que había conseguido sobrevivir. Xalcer se ponía más y más nervioso a medida que avanzaban. Aquello le venía grande y empezaba a arrepentirse de haber venido solo. Anduvieron varios minutos, cuando Omekamon se detuvo en seco.

- Xalcer: ¿Ocurre algo?

El Digimon se limitó a hacerle gestos para que se callara. Todos agudizaron el oído. Podían oír algo parecido al entrechocar de piedras al ritmo de pasos.

- ???: No deberíamos estar aquí. Como se enteren los mayores nos vamos a meter en un lío.

- ???: Que yo recuerde nadie dijo que vinieras.

- ???: Si vas a estar lloriqueando todo el rato, lárgate y no nos molestes.

Las voces se iban acercando poco a poco y aquel extraño ruido era cada vez más audible. En la calle frente a ellos apareció un grupo de pequeños golems de piedra.

Spoiler:
 

Cuando se dieron cuenta de su presencia se quedaron paralizados. Todos ellos miraban con temor a Xalcer.

- Xalcer: ¿Hola? - dijo levantando la mano para saludarles.

Los pequeños Digimon no tardaron en salir corriendo, gritando.

- Aurelion: Parece que no son muy fans de los saludos.

Varios de ellos empujaron a uno de ellos en su afán de huir de allí, tirándolo al suelo. En menos de un segundo se habían perdido entre los escombros, dejando atrás a su compañero.

- Xalcer: ¿Estás bien? - dijo agachándose junto al Digimon y cediéndole la mano para ayudarle a levantarse.

El Digimon observaba su mano con puro terror, como si le apuntara con un arma. Sus ojos estaban inundados de lágrimas y no paraba de temblar al ritmo que hiperventilaba.

- Omekamon: Me parece que eres tú lo que les ha asustado.

- Xalcer: ¿Yo?

- Aurelion: Pero si este más que miedo da pena.

- Omekamon: Sea lo que sea, será mejor que te apartes de él antes de que le dé algo. Alejaos un rato, los dos.

- Aurelion: ¿Quién eres tú para darnos ord-?

Xalcer le cogió de uno de los cuernos y se lo llevó a rastras un par de metros, dejando al pequeño en manos de Omekamon. Al chico le sorprendió el modo de actuar de este: cómo le daba consejos al pequeño para que se calmar y respirara con normalidad antes de intentar que se levantara, cómo se había puesto entre ellos para que el pequeño no pudiera verle y ponerse más nervioso... Sin duda estaba preparado para casos así. No tardó mucho en tener al Digimon en pie y estabilizado. Entonces les hizo señas de que podían volver a acercarse.

- Omakemon: Lo he tranquilizado, pero será mejor que tengas cuidado. Según parece te han confundido con cierta leyenda del lugar. Venga, diles lo que me has contado a mí. - dijo volviéndose hacia el Digimon, quien se escondía tras de él. Este miró a Aurelion y luego a Xalcer. Cuando posó su mirada en este se encogió asustado - Venga, no tengas miedo. No te va a hacer nada.

El Digimon miró a Omekamon, luego a Xalcer y otra vez a Omekamon. Tragó saliva.

- Gottsumon: Cuenta la leyenda que, durante una de las crisis del Mundo Digital, un humano fue invocado. Debía traer paz y estabilidad a nuestro mundo, pero el poder le corrompió, hasta el punto de traicionar y acabar con sus propios compañeros humanos. Esclavizó a todos los Digimon, y todo aquel que se le oponía se convertía en una nube de datos en cuestión de segundos. Esta zona del pueblo fue completamente arrasada para su diversión. Dicen que si escuchas con atención, aún puedes oír su risa entre los escombros. Por eso está prohibido entrar aquí. Los mayores siempre dicen que si entras, el humano en persona aparecerá, te arrancará todas las piedras del cuerpo y las esparcirá entre los escombros.

Cuando acabó todos estuvieron en silencio unos segundos.

- Omekamon: Por eso todos se asustaron tanto. Creyeron que eras el humano que venía a por ellos.

- Xalcer: Vaya, siento mucho haberte asustado. Te prometo que no voy a hacerte nada. - Aquello pareció calmar ligeramente al pequeño.

- Omekamon: Tenemos que hablar con el alcalde del pueblo. ¿Serías tan amable de decirnos dónde podemos encontrarle?

- Gottsumon: Hmm... Seguramente esté en ese edificio en el que se reúnen siempre los mayores. Ayuntamiento, creo que lo llamaban.

- Xalcer: ¿Podrías llevarnos hasta allí? Acabamos de llegar y no conocemos mucho la zona.

El Digimon le miró fijamente unos segundos y entonces asintió ligeramente. Durante varios minutos siguieron al pequeño. Este siempre se mantenía cerca de Omekamon y lo más alejado posible de Xalcer. Una vez llegaron al pueblo el cambio fue muy drástico. A una simple calle de distancia, las ruinas y los escombros daban paso a edificios en perfecto estado. Cerca de la entrada se había congregado una multitud de Gottsumon. Seguramente los que salieron huyendo habían avisado a los demás. Algunos llevaban piedras o alguna herramienta a modo de arma y se mostraban bastante recelosos. Uno de ellos se acercó al Gottsumon que les había traído hasta allí y lo apartó de ellos. Un Gottsumon con barba y bastón se adelantó del grupo.

- Gottsumon barbudo: Marchaos ahora mismo de nuestro pueblo. Los humanos no son bien recibidos aquí.

- Xalcer: Omekamon, será mejor que te encargues tú de esto.

- Omekamon: Qué remedio. Estamos buscando al alcalde del pueblo, quien deduzco que será usted, ¿me equivoco? - preguntó dirigiéndose al Gottsumon.

- Alcalde: Quien yo sea es irrelevante y vuestros motivos no nos importan. Ya hemos sufrido suficiente por culpa de los humanos. Marchaos antes de que avisemos a la guardia.

- Omekamon: Escuchad, no tenemos intención de causaros ningún daño. Digitamamon nos mandó para averiguar por qué se han detenido los envíos de comida del pueblo. El alimento empieza a escasear.

- Alcalde: Así que ese viejo roñoso os envía. Pues decidle que se acabó el trato. Y ahora largo.

- Omekamon: ¿Y a qué se debe ese repentino cambio de opinión?

- Alcalde: Si tantas ganas tenéis de saberlo, id a ver los campos al norte del pueblo vosotros mismos. No pienso hablar más con vosotros.

Todos los Gottsumon le azuzaban con las armas improvisadas que tenían para que se largaran. Parecía que no iban a conseguir mucha información de ellos, así que volvieron a las ruinas antes de que les diera por atacarles.

- Omekamon: Parece que se toman muy en serio la leyenda.

- Aurelion: ¡Pero Xalcer no ha hecho nada! ¿Qué sentido tiene culpar a todos los humanos por lo que hiciera uno hace años?

- Omekamon: Los humanos puede traer la salvación al Mundo Digital, o su completa destrucción. Muchos Digimon han sufrido a manos de los humanos y prefieren no correr ese riesgo. Es la forma que tienen de sentirse seguros.

- Xalcer: No importa. Por ahora centrémonos en averiguar por qué han decidido anular el trato.

Tras un rato intentando averiguar dónde estaba el norte, los tres se dirigieron en aquella dirección, siempre andando entre las ruinas. Una vez se acostumbraron, no daban tanto miedo como al principio. Hasta el silencio que había resultaba agradable en cierto modo.

- Aurelion: Empieza a hacerse tarde. Si tardamos demasiado habría que buscar un sitio para pasar la noche.

- Xalcer: Ya pensaremos algo. Por suerte aún tenemos algo de comida.

Los dos seguían hablando descuidadamente mientras entraban en una de las calles cuando Omekamon les agarró de la espalda y los tiró al suelo tras de él.

- Aurelion: ¡¿Se puede saber qué haces?!

Xalcer le agarró el morro a Aurelion para que dejara de gritar. Omekamon había visto algo, ya que observaba la calle a la que iban a entrar desde la esquina sigilosamente.

- Omekamon: ¡Mierda! ¡Escondeos, ya! - dijo susurrando.

Sin saber qué ocurría, se ocultaron en uno de los edificios derruidos. A los pocos segundos un Digimon apareció dónde habían estado ellos.

Spoiler:
 


El Digimon, quien llevaba una marca de una C roja en el hombro, observaba la calle con atención. Cuando su mirada pasó por el edificio en el que estaba, se detuvo. Todos contuvieron la respiración. El Digimon se acercó y observó el interior. Era difícil saber hacia dónde estaba mirando exactamente por culpa del casco que llevaba, pero Xalcer sentía cómo sus ojos se posaban donde estaba él, como si pudiera ver a través de los escombros que le escondían.

- ???: ¿Lo ha encontrado, señor? - podían oír a lo lejos.

No veía claramente desde su posición, pero al chico le pareció ver una ligera sonrisa en la cara del Digimon.

- ???: Falsa alarma. Seguramente fueran un para de escombros cayendo.

El Digimon se apartó del edificio y se reunió con el resto. Todos esperaron unos minutos incluso después de que se fueran para moverse.

- Omekamon: Ha estado cerca. ¿Qué harán soldados de Crimson aquí?

- Aurelion: ¿Crimson? ¿No son aquellos de los que nos advirtió Plogger? - dijo volviéndose hacia Xalcer.

- Omekamon: Son muy peligrosos. Algo deben estar tramando aquí, algo muy gordo si han traído a Red Mane.

- Xalcer: ¿Red Mane? ¿Ese Digimon que nos ha seguido?

- Omekamon: Sí. Es uno de los comandantes de la Crimson. Apareció un día y acabó con varios de sus comandantes sin pestañear y se quedó con sus puestos. Muchos intentaron acabaran con él pero fue imposible. Todo aquel que se enfrentaba a él, se convertía en una nube de datos en cuestión de segundos. A Crimson le agradó, así que lo admitió. Desde entonces su fama creció por ser un Digimon imbatible y por... - Omekamon se detuvo unos segundos. - ...su cruzada contra los humanos.

Aurelion se revolvió un poco. Era obvio que aquello le ponía nervioso.

- Omekamon: Dicen que colecciona los dispositivos de los Tamers con los que acaba. Así que, por lo que más queráis, NO dejéis que os vea.

Todos permanecieron en silencio unos minutos. Lo que había empezado como un simple recado, había acabado en la posibilidad de una muerte segura. Definitivamente, aquello les superaba.

- Aurelion: A lo mejor sería mejor que nos fuéramos. Esto se ha vuelto demasiado peligroso.

- Omekamon: Red Mane busca humanos. Aurelion y yo podríamos ir a ver aquellos campos que mencionaban.

- Aurelion: ¿Y dejar a Xalcer solo? ¡Ni hablar!

- Omekamon: Entonces iros vosotros. Yo me quedaré a terminar la tarea.

- Xalcer: Iremos todos.

La respuesta sorprendió a ambos Digimon.

- Aurelion: Xalcer, es demasiado peligroso.

- Xalcer: ¿Y qué quieres que haga? ¿Quedarme de brazos cruzados mientras vosotros hacéis el trabajo y os ponéis en peligro? Lo siento, pero no.

- Omekamon: Si Red Mane te encuentra, acabará contigo en un abrir y cerrar de ojos.

- Xalcer: Es un riesgo que estoy dispuesto a correr. Al fin y al cabo, aún no nos ha encontrado y no sabíamos de su presencia. Ahora estamos sobre aviso. No le será tan fácil.

Aurelion le observó durante unos segundos.

- Aurelion: ¿Estás seguro de esto?

- Xalcer: Segurísimo.

Dicho esto, echó a andar. Los Digimon le siguieron tras unos momentos de duda. Tras una caminata tratando de evitar ser descubiertos, llegaron a los campos que les mencionaron. Todo estaba muerto. Todas las plantas estaban completamente marchitas y muertas. Los árboles estaban secos y resquebrajados, y la fruta a los pies de estos putrefacta y llena de gusanos.

- Omekamon: Digitamamon y su gente no son los únicos que sufren de falta de alimento.

- Xalcer: Por eso no pueden seguir con el trato. No pueden enviar comida si no tienen.

- Aurelion: Esto me recuerda a la Pradera del Comienzo. A lo mejor también hay un Portal Oscuro implicado.

Empezaba a caer la noche cuando lo encontraron. En medio de un pequeño claro entre los árboles frutales, un Portal Oscuro se alzaba imponente. Xalcer sacó el dispositivo digital.

- Aurelion: ¿Estás seguro? La otra vez entrasteis todos juntos.

- Xalcer: No podemos esperar. Cuanto más tardemos, más necesitarán de alimentos.

Omekamon les observaba apartado. Xalcer se acercó al Portal. Por algún motivo le parecía mucho más grande y terrorífico que la otra vez. Tragó saliva y con una mano temblorosa apuntó al Portal con el dispositivo. Una luz sale de este hacia la grieta y una nube de vapor le absorbió.

- Aurelion: Ten cuidado.
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Mar 03 2017, 21:45

[NOTA: Este post iría después de que Xalcer terminara su trabajo y por eso está con los demás personajes en éste.]
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“Tengo que admitir que sólo quería que nuestro grupo creciera para sentirme más seguro. No quería ponerme a conocer mejor a los demás. No lo veía necesario.”  

“Jill. No estaba mal para ser una chica. Una de esas rebeldes que no necesitaba gustarle a nadie, supongo. Alguien que los tiene bien puestos. Siendo una chica, claro. Creo que sólo era simpática con Soleer.”

“Laurence era un niño que me sorprendió con el pasado que me contó ese engranaje flotante. No recuerdo su nombre y me da corte preguntar. En fin, volviendo a Laurence, sufrió un accidente que le dejó sin poder caminar, pero llegó aquí y se curó como si nunca le hubiera pasado nada. A lo mejor es por eso porque era el más optimista de todos nosotros cuando estamos en este sitio tan horrible.”

“En cuanto a Joanna, tardé en notarla. Es tímida y creo que estuvo siempre ahí. Pero parece que nunca duda en mostrarle su amabilidad a quien lo necesita. Como a mí, por ejemplo. Ya casi había olvidado que existe el tipo de gente que hace esas cosas. He recordado a mi madre.”

“Creo que me hubiera gustado haberlos conocido mejor…”

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Tras un par de días después, con sus varias jornadas de trabajo, los Tamers consiguen el suficiente dinero como para no preocuparse por un tiempo. Aun así, les queda un último trabajo asignado, uno que parece requerir de todo el grupo y que les llevaría a otro pueblo. Según las palabras de Digitamamon, el cliente les pagaría allí mismo su parte, no siendo necesario volver si quiera a la oficina de trabajo. El Digimon huevo les pide ser corteses y respetuosos con el cliente, ya que es alguien importante.

Tras despedirse de su jefe temporal, se dirigen temprano a un punto acordado en las afueras del pueblo, donde les esperaban. Allí se encuentran un vehículo similar a un carruaje, que es tirado por una cebra con casco.

ShimaUnimon:
 

Al lado también está un Digimon con un aspecto del que no se sabría decir a primera vista a qué animal se asemeja más.

Siesamon:
 

-Ya era hora, ¿no? Soy Siesamon, esto es un carruaje en el que está montado mi maestro y estamos gastando tiempo que no tenemos, ¡andando!- se presenta el Digimon perro o león con cara de pocos amigos.

El grupo apenas tuvo tiempo de replicar nada porque el Digimon Bestia ya se alejaba, justo después de ordenar a la cebra emprender el viaje y tirar del carruaje. No tienen más remedio que empezar a seguirles.

-Franky: ¿Yyy a dónde vamos?

-Siesamon: Humanos tenían que ser- susurra-. Al pueblo Osi. Mi maestro necesita ver a alguien urgentemente. Fue herido y por eso va en un carruaje y necesita escoltas que lo protejan hasta allí. Imagino que ahora duerme para recuperar fuerzas. Al parecer sólo os tenían a vosotros y no nos sobra el tiempo. Es todo lo que necesitáis saber, así que dejad las preguntas y no hagáis escándalos que puedan perturbar el sueño de mi señor.

Y así fue. Cada vez que alguno formulara una pregunta, era interrumpido por los gruñidos de Siesamon. Sólo podían hablar entre ellos a muy poco volumen.

-Alf: Mmmhh… los Guardianes de los Emblemas. Bonito nombre para mis primeros adversarios importantes que me convertirán en el Digimon más importante.

-Franky: ¿Qué tonterías estás diciendo ahora?

-Alf: Ya te lo dije. Me he marcado como objetivo volverme el Digimon más importante.

-Franky: ¿Pero por qué tienes que pegarte con nadie? Aquí la gente muere y hay sangre. No sé cómo puedes estar tan tranquilo.

-Alf: Precisamente porque estamos en un mundo tan hostil, tengo que hacerme más fuerte. Y eso sólo lo conseguiré si enfrento a enemigos fuertes.

-Franky: … En serio, ¿cuántos capítulos de anime viste en lo poco que estuviste en mi casa?

Tardan tres días en llegar al pueblo destino. El lugar parece contener ambientación china.

-Xalcer: ¿Y ahora a dónde?

-Siesamon: … Al Dojo Fu. No os alegréis todavía, que aún no termina vuestro encargo.

Entran en un recinto donde se pueden ver a distintos tipos de Digimons entrenar. Es aquí donde el carruaje se detiene. Siesamon se asoma al interior.

-Siesamon: Señor, despierte, ya hemos llegado.

Algunos miembros del grupo se preguntan si el misterioso personaje realmente había estado durmiendo por todo ese tiempo que habían estado viajando. Un Digimon con aspecto de perro sale del carruaje. Lleva una venda alrededor de la pata izquierda.

Caturamon:
 

-Siesamon: ¿Está bien para andar ahora, Maestro Caturamon?

-Caturamon: Sí- mira a los Tamers-. Ya decía yo que olía a algo extraño. Quedaos a guardar el carruaje y que nadie nos interrumpa.

-Siesamon: Entendido.

Caturamon entra a una habitación del dojo. Franky mira entrenar a los Digimon que hay a la vista.

-Franky: ¿Para qué necesitan entrenar criaturas que pueden tumbar edificios y echar fuego por la boca?

-Siesamon: Qué simple veis las cosas los humanos. Muchos Digimons saben que pueden crecer y ser más fuertes para las adversidades del mañana. Éste es un dojo especializado en técnicas de lucha que consisten en golpes con el cuerpo. Aquí vienen los Digimon que suelen usar ese tipo de técnicas para mejorar y aprender nuevos ataques. Dirigido por el mismo Deva Andiramon. A lo largo del continente hay lugares donde se centran en técnicas basadas en otros atributos elementales, como el fuego, el agua y los demás diez elementos que componen el mundo.

Mientras que Siesamon mira en la dirección contraria para vigilar, Franky mira a su alrededor para comprobar la ausencia de Alf. Al no verlo por ningún lado a simple vista, se le ocurre usar su D-Arc. Tiene entendido que de él se puede obtener un mapa en el que pueden ser señalados el Digimon compañero, Portales Oscuros u otros dispositivos digitales. Pero no por ello era todavía un experto de tal artefacto. Trasteando, una pantalla holográfica surge y muestra un pasillo. Se ve como si la cámara que tomaba esa imagen estuviera avanzando hasta llegar a una puerta corrediza no muy bien cerrada. Mira y ve en el interior de la habitación a Caturamon frente a otro Digimon muy alto y de rasgos de conejo.

Andiramon:
 

Ambos están sentados el uno frente al otro. El conejo acababa de preparar té y le ofrece una taza a su invitado.

-Caturamon: Gracias. Veo que has prosperado como maestro de dojo en este continente, Andiramon.

-Andiramon: … ¿Qué te ha pasado?- mira fijamente las vendas de la pata.

-Caturamon: Tranquilo, ahora estoy bien. Supongo que comenzaremos rápido si empiezo por cómo me hice esto- toma una pausa antes de empezar-. Fui atacado por Makuramon. Me tendió una trampa. Ya sabía que ni él ni Sinduramon me veían como a un hermano, no como hago yo con ellos, pero aún no concibo que llegara a este punto…

-Andiramon: Finalmente ha tomado su decisión. Probablemente vaya también a por Sinduramon, si no lo ha hecho ya-

-Caturamon: ¡Un momento!- interrumpe al Deva y se acerca a la puerta lentamente. La cámara da un paso hacia atrás y se aleja corriendo.

Franky no entiende lo que pasa hasta que vuelve Alf exhausto. Mira a la pantalla y se ve así mismo justo antes de que ésta se desvanezca.

-Alf: Por qué poco…

-Franky: ¿Pero qué estás haciendo? ¡¿Quieres que nos maten?!

-Alf: ¡Tranquilo! Tienes que entender que un héroe no se puede quedar de brazos cruzados mientras personajes importantes hablan de cosas importantes.

-Franky: ¡Déjalo, me estás cabreando ya!

-Siesamon: ¡¿Queréis callaros?! ¡Uno no se puede concentrar en vigilar si estáis gritando!

La misión de guardia prosigue en silencio por un buen rato más. Caturamon hace acto de presencia y se dirige a los humanos. No parece saber que quien estaba fisgoneando antes era el Dorumon.

-Caturamon: He terminado mis asuntos en este lugar. Ahora me quedaré en este pueblo hasta recuperarme por completo. Vuestro servicio termina ahora, gracias. Siesamon os dará el pago.

Con el nuevo pago recibido, el grupo se fija en el atardecer. Esto les dice que busquen un lugar en el que dormir. Recorren el pueblo buscando una posada o albergue.

-Jill: Con el dinero que tenemos podremos permitirnos un lugar que no se caiga a cachos.

-Laurence: Y donde podamos comer algo bueno para variar.

Los muchachos se ponen aún más contentos cuando encuentran un establecimiento con buena pinta. Al entrar, se ponen al final de una pequeña cola que se dirige a un mostrador donde pedir habitación. El último en esa cola es alguien con una apariencia humanoide. Lleva ropa de viaje y tiene la cabeza cubierta por una capucha que se extiende en una capa. Con algún movimiento de comprobar que lleva todas sus pertenencias encima, se deja ver un D-Arc como los que usan los Tamers.

-Tientamon: Mmmhh… Mi sentío cachondo s’activao- comenta por lo bajo el insecto salido-.

-Joanna: Ah, hola, disculpa. ¿Tú también eres humano?- le toca el hombro al desconocido.

Éste, al girarse, se levanta su capa lo suficiente como para verle la cintura. Todos quedan sorprendidos al ver que su cinturón tiene varios dispositivos digitales enganchados.

-Joanna: Guau, ¿por qué tienes tantos-?

Es interrumpida por el extraño, quien había alargado la mano para coger el D-Arc de Joanna, que lo tiene también en el cinturón.

-Joanna: ¡Para! ¿Qué haces?

El encapuchado saca un cuchillo con la otra mano y degolla a la muchacha de un único tajo. Los demás quedan impactados y los otros Digimon que iban a registrarse como huéspedes entran en pánico al percatarse de lo que ocurre. Le da tiempo al atacante de coger el dispositivo de Joanna e irse por la puerta de la posada, chocando con algunos y tirándolos al suelo.

-Shell: ¡¡JOANNAAA!!- llora y grita, sin saber qué hacer, junto al cuerpo de la niña, que ahora se está disolviendo en partículas de luz, tal y como los Digimon lo hacen cuando mueren.

Jill reacciona y se va corriendo detrás del asesino.

-Jill: ¡Espera, hijo de puta!

Ambos corren entre la multitud. El enigmático individuo se tropieza y pierde velocidad el suficiente tiempo como para que Jill pudiera abalanzarse sobre él.

-Jill: ¡Estás muerto, cabrón!

El otro no deja que las amenazan le afecten. Pone todo su esfuerzo en zafarse y le da una patada en la cara a quien le apresa. Con sangre saliendo de su nariz y desorientada por el golpe, Jill deja ir al extraño. Soleer, Laurence, Max, Xalcer y Franky, junto a sus Digimons, llegan al mismo punto mientras el perseguido escapa. Los demás parecen haberse quedado en la posada junto a Joanna.

-Jill: ¡Joder, que se escapa!

Empieza a correr nuevamente tras su objetivo y los demás la siguen. El desconocido llega a un garaje alquilado y empieza a montarse en un vehículo con un aspecto ligeramente similar a un tanque que hay dentro.

Digi-Beetle:
 

Los Tamers llegan en el momento que éste les mira con sus ojos amarillos. La capucha había dejado de cubrirle. Su cabello es largo, oscuro pero con mechas blancas y con una trenza al lado izquierdo de su cabeza. Lleva un pañuelo azul atado alrededor de su cabeza y encima de éste unas gafas de aviador.

-Franky: ¡Pe-pero si es una chica!

Ignorando el comentario, la joven termina de meterse en el vehículo y cerrar la escotilla.

-Max: ¡Alejaos!

Se pone en marcha y avanza. Los que estaban delante habrían sido atropellados si no fuera porque se habían apartado a tiempo. Los habitantes cercanos corren para no meterse en la pelea que iba a acontecer.

-Jill: ¡Sácala de ahí, Soleer!- pasa la carta de evolución por el lector de su D-Arc.

El Digimon evoluciona a un león rojo, alado y de melena amarilla.

Firamon:
 

Justo cuando va a lanzarse al ataque, el cañón del vehículo le apunta y dispara, lanzándolo lejos e inconsciente. Entonces, unas luces surgen del mismo tanque. Éstas toman forma y aparecen tres Digimon. Uno de ellos les resulta muy familiar a la mayoría de los niños y compañeros Digimons presentes.

Greymon:
 
Descripción:
 

Igamon:
 
Descripción:
 

IceDevimon:
 
Descripción:
 

Xalcer, Max y Franky se asustan ante la presencia del demonio. Alf olisquea y se fija bien para comprobar algo.

-Alf: ¡No es el mismo IceDevimon!

-Franky: Aun así…

-Alf: ¡Ahora somos más fuertes!

El muchacho le asiente y hace el mismo proceso que Jill para hacer evolucionar a Alf en Dorugamon. Max y Xalcer siguen su ejemplo para llevar a la batalla a Turuiemon y a Aurelion como Coredramon.

Alf lanza una de sus balas de cañón hacia al IceDevimon, pero éste esquiva fácilmente y sopla un aliento helado que congela las patas traseras del Dorugamon al suelo, imposibilitándole volar en ese momento. El ángel caído aprovecha para acercarse y clavarle sus garras a su presa, empezando a congelarle. Alf muerde los brazos del enemigo, no soltándole aunque éste tratara de alejarse. IceDevimon dispara un rayo congelante de sus ojos que impacta en el Dorugamon y escapa. Las garras del demonio están muy dañadas y ensangrentadas. De pronto, el vehículo extraño le dispara para sorpresa de todos. Pero lejos de hacerle daño como muchos hubieran supuesto, el Digimon con poderes de hielo aparece completamente recuperado.

A los demás tampoco les va muy bien. Aurelion volaba libre y esquivando los proyectiles de fuego del Greymon. Pero al momento de acercarse para lanzar sus propias llamas, recibe de lleno una bola de fuego más grande que las anteriores. Esto hace que el dragón azul caiga a una casa que es echada abajo por el impacto. Al intentar reincorporarse, es derribado nuevamente por la embestida del dinosaurio naranja. A continuación no haría más que recibir golpes de garras y puñetazos del airado Digimon sin poder hacer nada.

Igamon había acorralado a Turuiemon en un establecimiento vacío de luz y de vida a excepción de ellos dos. El Digimon con claramente aspecto de ninja aprovecha los escondites para golpear en la oscuridad. A pesar de su habilidad como artista marcial, Turuiemon apenas logra alcanzarlo. No tarda mucho en caer arrodillado con heridas de espada y shurikens clavados por su cuerpo. Antes de darle el golpe de gracia, Igamon parece recibir una orden y coge otra de sus estrellas ninja para salir del lugar con un nuevo objetivo.

-Laurence: ¡Tenemos que ayudar, Hagurumon!- tiene en sus manos la carta y su dispositivo.

Pero no iba a ser tan fácil. Hagurumon ve cómo el cañón se mueve otra vez, apuntando esta vez a su posición.

-Hagurumon: ¡Aparta, Laurence!- El Digimon mecánico empuja con todas sus fuerzas a su compañero.

El cañón dispara e impacta en Hagurumon, volándole parte de la cabeza y una de sus extremidades. Laurence vuelve para comprobar el estado de su amigo.

-Hagurumon: Aaah… mis engranajes se detienen… pierdo la visión…

-Laurence: ¡Aguanta, te curo enseguida!

Justo cuando alza la mano con su D-Arc para proceder, un shuriken impacta y se clava en ella, dejando caer el dispositivo en el suelo seguido de un grito de dolor.

-Jill: ¡Mierda!- siendo dominada por la desesperación y sin saber bien qué hacer, corre para socorrer al niño.

Greymon se pone en medio. Cuando su boca se llena de llamas, el Firamon reaparece y cubre a su compañera sin apenas tiempo. El dinosaurio lanza el ataque sin titubear e incendia todo el cuerpo del león. Tras cesar, se puede ver a Soleer con quemaduras. Pero eso a él no le preocupa. Mira con miedo el cuerpo que tiene abrazando. Lo que encuentra es un cadáver calcinado y desprendiendo puntos de luz como los que vio en Joanna antes de abandonar la posada. Las lágrimas empiezan a brotar de los ojos de la bestia. Se queda paralizado a merced de los enemigos.

-Soleer: Ji... ¿Jill?

Alf, aun notando cómo la sangre se le helaba, hace su mayor esfuerzo y escapa del hielo que le tenía atrapado para atacar a Greymon por la espalda. Pero éste se gira y golpea a su atacante con la cola, estrellándole contra otra edificación. Franky corre al lado de Alf, al igual que los otros Tamers que aún seguían en pie con sus respectivos compañeros Digimon.

-Hagurumon: ¡Co-corre, Laurence!

-Laurence: Pero mi mano… y tú…- dice mientras llora por el dolor.

-Hagurumon: No desperdicies… la oportunidad que has recibido…

Se oye un disparo. Laurence cae. No puede mover su cuerpo más allá de temblar, poner sus manos en la herida que tiene ahora a la altura de la cintura y llorar más. La joven humana que había comenzado esta pesadilla está ahí de pie, próximo al chico y a su moribundo Digimon. Tiene en su mano un revolver, con la punta del cañón humeando y apuntando al muchacho.

-Laurence: Mamá… papá…- trata de decir.

La asesina recoge el dispositivo que había caído de las manos del Tamer. Mira hacia donde Soleer está recibiendo una tremenda paliza entre Greymon e Igamon. Pero no mira directamente a la brutal escena, si no al cuerpo quemado del que ya apenas quedaba nada. El D-Arc que tiene al lado está destrozado y, por tanto, carente de interés para ella.

Un chico como Franky hubiera huido de toda esta masacre. Y así iba a ser, pero un sentimiento de frustración se estaba mezclando con su miedo. Un sentimiento que le decía que esto no podía acabar así y empezaba a mover su cuerpo. ¿Era suyo de verdad o… venía de alguien más?

Con una piedra en mano, embiste a la muchacha, le tira al suelo y se pone encima para que no escape. Con lágrimas en la cara, levanta su mano con la piedra. Pero no puede hacer nada más allá de eso. Todo su cuerpo tiembla ante la mirada de desprecio y asco que recibe de la chica.

-Franky: ¿Por qué… por qué nos haces esto?

Como si esa pregunta hubiera activado un extraño mecanismo dentro de ella, su rostro desprende un profundo odio.

-Chica: ¡NO ME TOQUEIS, HUMANOS PODRIDOS!

Levanta su cuerpo de la cintura para arriba y le da un fuerte cabezazo a Franky. Éste cae al suelo y se retuerce de dolor mientras lleva las manos a la frente, ahora con sangre. La muchacha se levanta y, justo cuando iba a recoger el arma que se le había caído con el golpe, se detiene y mira con sorpresa al final de la calle. Sea lo que sea que haya visto, le hace correr hasta el tanque nuevamente y se monta dentro. Antes de cerrar la escotilla, se asoma nuevamente.

IceDevimon estaba sobrevolando el terreno y conjurando una ventisca sobre los Tamers y los Digimons caídos. Pero, de un enorme salto, el Deva conocido como Andiramon aparece y pulveriza de un golpe al demonio blanco. Aterriza y mira, sin apenas cambiar la expresión, a la causante de todo.

-Andiramon: Siento… una enorme ira. ¿Eres tú el humano conocido como “Cazador de Niños”?

La “Cazadora” cierra del todo la escotilla y se sienta a los mandos del tanque. Por algún medio telepático, los dos Digimon restantes que están a sus órdenes atacan al Deva.

-Andiramon: No permitiré que perturbéis más el pueblo que me acogió. ¡“Asipatravana”!

Sus manos toman forma de hachas y gira sobre sí mismo a la velocidad del viento. El Greymon termina cortado en pedazos y esparcido por el lugar, pero no Igamon. Éste había logrado elevarse a la suficiente altura como para evitar ser despedazado. Cae en picado con su espada apuntando a la cabeza del maestro de dojo. Andiramon deja de girar, vuelve sus manos a la normalidad y detiene la hoja con éstas. Igamon suelta la espada y golpea al enemigo con una bomba de humo que estalla nada más impactar. El ninja sube encima del vehículo de la humana. Del humo surge el brazo del Digimon con aspecto de conejo y arremete con todas sus fuerzas. Con el impacto, hace temblar el suelo de toda la zona. Tras disiparse el humo y el polvo levantado, Andiramon comprueba que ni el tanque ni el Digimon que había subido siguen estando. Han desaparecido sin dejar rastro.

Una vez terminada la batalla, los Tamers que aún pueden seguir en pie curan a sus Digimon, quienes quedan completamente dormidos y vuelven a su forma anterior. Los cuerpos de Hagurumon, Soleer y Jill ya se habían deshecho en datos. Aquellos que se habían quedado en la posada finalmente llegan, sin Joanna ni Shell, y quedan sorprendidos con el resultado del caos que ha terminado. Laurence aún se encuentra herido en el suelo. ¿Sobrevivirá?
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Mar 05 2017, 01:26

-Max:<<Es culpa mía...Si hubiera estado más atento...>>

Mira a su compañero,ahora inconsciente y en bastante mejor aspecto que hace unos segundos.Algo dentro de él se rompe.Con un llanto desconsolado,lo abraza entre sus brazos y empieza a llorar.Sin mirar atrás siquiera,inicia su marcha.Ve como los cuerpos del segundo grupo dejan de moverse paulatinamente y se deshacen en datos,pero no los mira directamente.Ahora mismo solo tiene ojos para Lopmon y para lo que está ocurriendo dentro de su propia mente.Todo el esfuerzo de los portales cae en saco roto.Un saco con un agujero de muerte,ahora lleno con la vida de jóvenes humanos y Digimons por igual.

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Pasan un buen rato hasta que Lopmon despierta.Cada Tamer sigue ocupado con su compañero Digimon.

-Lopmon:...¿Max?

-Max:¡Lopmon!

Lo abraza como si temiera que se fuera a escapar su pequeña vida.

-Lopmon:¿Qué...ha pasado?¿Hemos podido atrapar a la chica?

El silencio responde esa pregunta.Lopmon abraza como buenamente puede al chico.

-Max:V-vamos,Lopmon.Tenemos que volver con los demás.

Haciendo de tripas corazón,Max inicia la vuelta con los demás.Cansados,demacrados pero,aun así,vivos.Eso parecen en la lejanía al menos.

-Lopmon:Tienes que sacar lo que llevas dentro,Max.

El chico hace caso omiso.

-Lopmon:Solo eres un niño.

-Max:El mayor de ellos.En quien se tienen que apoyar en situaciones como estas.

El Deva espera junto a los restos.

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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Mar 12 2017, 22:31

- Omekamon: ¿Y ahora qué hacemos?

- Aurelion: Esperar. - dijo mientras se sentaba bajo uno de los árboles marchitos.

Xalcer había sido engullido por el Portal Oscuro como la otra vez. Aquella vez tardaron dos días en volver y estaban todos juntos. No tenían ni idea de cuándo podría regresar, si es que lo hacía.

- ???: Estás preocupado por él, ¿no?

Aurelion y Omekamon dieron un salto, poniéndose en guardia. Aquella voz era... Miraron a todos lados buscando la fuente de la voz, hasta que le vieron recostado en una de las ramas del árbol en el que se había sentado Aurelion.

- Red Mane: Relajaos. Si quisiera acabar con vosotros lo haría hecho mucho antes, en vuestro patético intento de esconderos en las ruinas.

- Omekamon: ¿El famoso Asesino de Tamers mostrando compasión ante un humano? No me lo trago.

- Red Mane: Y haces bien - dijo bajándose del árbol del un salto. Aurelion y Omekamon retrocedieron. - Si no le maté en ese momento es porque no es mi estilo. Si alguien acabará con él, ese serás tú. - Miró a Aurelion.

A Aurelion se le encendió la sangre. ¿Cómo se atrevía a decir semejante estupidez? Él jamás pondría un dedo encima de su Tamer y haría lo que fuera por él, incluso dar la vida si fuera necesario.

- Red Mane: Déjame adivinar: ¿Lo que he dicho es una estupidez porque serías capaz de dar tu vida por él? Dime, ¿por qué es tan importante este humano para tí?

- Aurelion: ¡Ese "humano" es mi compañero! Cuidó de mi cuando salí del huevo y no nos hemos separado desde entonces!

- Red Mane: ¿Entonces te gusta ser su esclavo?

- Aurelion: ¡¿Esclavo?! ¡Somos compañeros!

- Red Mane: ¿Estás seguro? Tu mismo lo has dicho. Habéis estado juntos desde que saliste del huevo. Toda tu vida, tu propia existencia, gira alrededor suya. Si tú desaparecieras, no le afectaría, está acostumbrado a vivir sin ti. Si por el contrario, fuera él el que desapareciera, toda tu vida se vendría abajo. Estarías completamente perdido. Naciste para ser su esclavo, para obedecer sus órdenes y seguirle allí dónde vaya. Eres un esclavo, solo que aún no te has dado cuenta.

- Aurelion: E-eso... Eso no es verdad.

- Red Mane: Yo que tu no estaría tan seguro. ¿Acaso te preguntó si querías venir a este mundo o a este pueblo? ¿Alguna vez preguntó tu opinión al respecto? Cuando entró en ese portal estaba claro que te preocupabas por él. Sin embargo, él no mostró ni un solo ápice de preocupación por vosotros al dejaros atrás, aún a sabiendas de que yo estaba por la zona.

- Aurelion: No... Xalcer nunca...

- Omekamon: ¡No le hagas caso! ¡Solo está intentando confundirte para enfrentarte contra Xalcer!

- Red Mane: ¿Por qué iba a él importarle lo que pudiera pasaros? Para los humanos, nuestro mundo y sus habitantes no vale nada. Simplemente vienen para satisfacer sus egoístas deseos.

- Omekamon: ¡Los humanos han salvado el Mundo Digital en incontable ocasiones!

- Red Mane: Así que los humanos, ¿eh? Seguro que los Digimon que los acompañaban no tuvieron nada que ver. Aquellos Digimon que pelearon y arriesgaron sus vidas contra innumerables peligros, pero todo el mérito siempre se lo llevan los humanos. De lo que nunca se acuerda nadie es de todos esos humanos que masacraron a centenares de Digimon y destruían todo a su paso. Los humanos son simples parásitos a los que hay que exterminar.

- Aurelion: Xalcer... Juntos íbamos a salvar el Mundo Digital.

- Red Mane: Qué noble sentimiento. ¿Pero estás seguro eso es lo que él quiere? ¿Realmente quiere salvar el Mundo Digital o solamente es su método de volver a casa? Seguro que era mucho más feliz antes de conseguir su dispositivo digital. Sin problemas ni complicaciones. Una vida sin Digimon. Si aquellos que quieren apoderarse de este mundo le ofrecieran una forma de regresar a cambio de su ayuda, créeme que la aceptará sin dudar. Y tú, como buen compañero que eres, le seguirás.

Aurelion ya ni se molestaba en contestarle. Estaba cabizbajo, con la mirada perdida y temblaba.

- Red Mane: Si de verdad quieres salvar este mundo, debes deshacerte de los grilletes que te atan a él. Debes acabar con él, antes de que se corrompa y traiga el caos. Será entonces cuando empezarás a vivir de verdad.

Sin media palabra más, se dio la vuelta y se marchó en dirección al pueblo. Omekamon miraba con preocupación a Aurelion. Este se alejó del claro pesadamente, con la mirada aún más perdida que antes.

- Omekamon: Aurelion...

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El potente sonido de una explosión despertó a Xalcer. Se encontraba tirado entre unos escombros en un callejón en medio de una noche oscura. Los oídos le pitaban y tanto la cabeza como el cuerpo le dolían horrores. Al levantarse pudo ver que había cambiado de forma, como en el anterior Portal. Limpiando el cristal de uno de los edificios, comprobó su nuevo cuerpo.

Spoiler:
 

- Xalcer: ¡¿Pero por qué tengo que ser un conejo rosa?!

- ???: ¡Cutemon!

Xalcer dio un respingo. En la entrada del callejón había un humano. Debía de tener la misma edad que Franky y Max, o incluso más. Tenía aspecto de estar un poco magullado y de su cinturón colgaba un dispositivo digital de un color azul intenso. En sus brazos llevaba algo, pero la oscuridad no le permitía ver con claridad qué era.

- Humano: ¿Estás bien? Me sorprende que aún te mantengas en pie después de que salieras volando de esa manera. - dijo acercándose a Xalcer.

- Xalcer: ¿Qué? ¿Cómo?

- Humano: Cutemon, Claw necesita tu ayuda.

Lo que llevaba en los brazos soltó un gruñido leve. El humano se agachó frente a Xalcer, permitiéndole ver qué era. Se trataba de un Digimon. Tenía forma de bola, pero terminada en punta y con pequeñas aletas. Tenía varias heridas y temblaba. Xalcer no sabía porqué pero le recordaba a Red Mane.

Spoiler:
 

- Claw: Estoy bien, Mark. No necesito ayuda.

- Mark: Deja de decir tonterías. Casi no puedes tenerte en pie, mucho menos pelear. Cutemon, - dijo volviéndose otra vez hacia Xalcer. - ¿podrías curar a Claw?. El muy cabezón se niega a que lo cure con mi dispositivo.

- Claw: No pienso quedarme durmiendo mientras tu estás en peligro.

- Xalcer: ¿Peligro?

- Mark: ¿Crees que podrás, Cutemon? Tú tampoco estás para muchos trotes.

- Xalcer: Esto...

El dolor de cabeza no cesaba. ¿Cómo puñetas esperaban que curase a un Digimon? ël era humano, al fin y al cabo. Sin saber muy bien qué hacer, puso las manos encima del Digimon., como si esperara que algo ocurriese. De repente, sus manos emanaron un brillo verdoso y las heridas del Digimon empezaron a sanar. Cuando el último de los cortes se cerró, el Digimon soltó un suspiro de alivio y dejó de temblar.

- Mark: ¿Mucho mejor?

El Digimon se limitó a asentir con una sonrisa, mientras se acurrucaba somnoliento entre sus brazos. El joven no puedo evitar sonreír al verle.

- Mark: Muchas gracias, Cutemon. - dijo con una sonrisa sincera.

Xalcer asintió, ligeramente sonrojado. En realidad se sentía como si no hubiera hecho absolutamente nada. Una explosión más fuerte que el resto les devolvió al mundo real. El joven se reincorporó.

- Mark: A este ritmo destruirá todo el pueblo. Tenemos que...

El joven se detuvo, mirando a su compañero. Xalcer podía ver preocupación en su mirada. Acercó una mano al Digimon y lo acarició. Este rió ante la caricia, ajeno a lo que ocurría en el resto del pueblo. El joven sonrió, pero esta vez no de alegría, sino de tristeza.

- Mark: Oye, Cutemon... - dijo lentamente sin dejar de mirar y acariciar al Digimon en sus brazos. - Tengo que pedirte otro favor.

Se volvió a agachar frente a Xalcer. Echó un último vistazo a su compañero y, levantando lentamente la mirada, miró a Xalcer directamente a los ojos.

- Mark: Cuida de Claw en mi ausencia.

Antes de que Xalcer pudiera decir algo, cogió al Digimon y lo puso en sus brazos. El pequeño se medio despertó con el intercambio.

- Claw: ¿Mark?

- Mark: No pasa nada, tranquilo. Sigue descansando.

El joven se levantó y se dirigió hace la salida del callejón.

- Xalcer: ¡E-espera! ¿Adónde vas? - habló todo lo suave que pudo para no molestar al Digimon en sus brazos, quien volvía a estar somnoliento.

- Mark: Voy a hablar con él. Somos compañeros, a lo mejor consigo hacerle entrar en razón.

- Xalcer: ¿El que está causando todo esas explosiones? Es demasiado peligroso ¿Y si no consigues convencerle?

- Mark: Entonces... - hizo una pausa mientras trateaba algo en su dispositivo - ...coge a Claw y marchaos todo lo lejos que podáis.

Dicho esto, echó a correr.

- Xalcer: ¡Espera!

El chico trató de seguirlo, pero en su nueva forma le costaba seguirle el ritmo. Al poco rato le había perdido entre los edificios. Se encontraba solo, en medio de una multitud de Digimon que huían despavoridos, perdido en un pueblo que estaba siendo destruido, teniendo que cuidar de un Digimon que no conocía en absoluto. La situación no pintaba muy bien.

- Claw: ¿Mark...?

Y parecía que iba a peor.

- Xalcer: Esto...

- Claw: Cutemon, ¿dónde está Mark?

- Xalcer: Eeeh... Ha ido a hacer una cosilla. Ahora vuelve.

"O al menos eso espero" pensó para sus adentros. El Digimon se revolvió incómodo entre sus brazos.

- Claw: ¿Una cosilla? ¿Cuál?

- Xalcer: Pues...

El Digimon le miraba con curiosidad mientras pensaba cualquier excusa para decirle. De repente el pequeño se quedó completamente quieto. Tenía los abiertos de par en par, con la mirada perdida, y su piel, antes morada, ahora se tornaba pálida como la nieve. Lanzó un topetazo a Xalcer para librarse de él y echó a correr.

- Xalcer: ¡Ey! ¡Ven aquí! - dijo tratando de seguirlo.

Para ser una bola sin piernas, el condenado corría bastante. Las explosiones habían cesado y las calles estaban completamente desiertas. El lugar empezaba a recordarle a las ruinas del pueblo. Persiguió al pequeño por varias calles hasta que lo encontró parado en medio de una plaza.

- Xalcer: ¿Estás bien?

Al chico se le hizo un nudo en el estómago al acercarse a él. El pequeño no paraba de temblar y las lágrimas recorrían su rostro. Frente a él, en el centro de la plaza, había un dispositivo digital de un color azul intenso.

- Claw: Mark...

- ???: ¡Mira por dónde! ¡Cutemon también a venido!

Xalcer se giró para ver el origen de la voz. En uno de los extremos de la plaza, un humano, probablemente más joven que Mark, los observaba. A su alrededor había varios Digimon, todos ellos con una mirada vacía y carente de vida en sus rostros. En su mano llevaba un dispositivo digital, pero a diferencia del de Xalcer o el de Mark, los cuales eran blanco y un color, este era completamente gris.

- Humano: Mejor. Así me ahorro el tener que buscaros.

Xalcer notó como un hormigueo recorría lo que debían ser sus orejas. Entonces notó una ráfaga de aire caliente en su espalda. Al girarse, todo su ser se vino al suelo al ver una gran hilera de afilados dientes a pocos centímetros de su cara.

Spoiler:
 

Debió de batir el récord de velocidad del Mundo Digital. Lo único que quedaba de ellos era un rastro de polvo y un grito en la distancia.

- Humano: Bueno, así también es divertido. ¡A por ellos!

Alzando su dispositivo, una luz oscura emanó de la pantalla. Al unísono, todos los Digimon cobraron vida y empezaron a perseguirlos, destruyendo todo lo que había en su camino.

- Xalcer: ¡¡¡¡¡¡EN QUÉ MOMENTO SE ME OCURRIRÍA VENIR SOLOOOOOOOO!!!!!!

Por suerte para ellos, al ser tan pequeño podía colarse entre los edificios y darles esquinazo fácilmente. Una vez llegaron al límite del pueblo, se detuvo en un callejón a recuperar el aliento. Tenía el corazón desbocado y casi no sentía las piernas de tanto correr. Tras asegurarse de que no los seguía nadie, dejó a Claw en el suelo. Este no había mostrado reacción alguna en ningún momento. Seguía con la mirada perdida y no paraba de llorar.

- Claw: Mark...

El chico no tenía ni idea de qué hacer. Nunca había tenido que consolar a alguien en su vida. Temía que cualquier cosa que dijera lo estropeara aún más. Por ahora se limitó a sentarse a su lado.

- Claw: Dijo que salvaría el Mundo Digital... Íbamos a luchar juntos, como un equipo... Pero la última vez yo... fui demasiado débil...

- Xalcer: No digas eso. Seguro que hiciste lo que pudiste. Toma - Alargó la mano para entregarle el dispositivo de Mark, el cual había cogido al salir corriendo de la plaza. El Digimon ni siquiera lo miró.

- Claw: Por eso me ha abandonado.

- Xalcer: Eso no es ver- El Digimon golpeó la mano de Xalcer, tirando el dispositivo. Había dejado de llorar y portaba un semblante más serio.

- Claw: Soy demasiado débil. Había dejado de serle útil. Por eso se fue, dejándome atrás. Solo me quería para salvarle el pellejo. Para él no era más que un simple objeto, el cual tiras a la basura cuando no lo necesitas más. Él...

¡PLAF!

El chico le soltó una bofetada sin siquiera pensarlo. Como Tamer que era, no podía soportar oíle hablar así.

- Xalcer: ¡Eso no es verdad! ¡Mark era tu compañero! ¡Estabas herido y buscó un modo de curar tus heridas! ¡Te dejó a mi cargo y fue él solo ha detenerle para que tú no corrieras peligro y en caso de que algo fuera mal, pudieras escapar! ¡Por supuesto que le importabas, más que nada en el mundo!

El bofetón parecía haberlo sacardo de su ensimismamiento. Se volvió lentamente hacia Xalcer, con una aleta apoyada en la mejilla dolorida. Sus ojos estaban llenos de ira.

- Claw: Sucias mentiras de humano.

Sin previo aviso, echó a correr hacia las afueras del pueblo. Xalcer se levantó para seguirlo, pero su orejas volvieron a sentir el mismo hormigueo que en la plaza. En un segundo se encontraba tirado en el suelo cubierto de escombros, mientras el Digimon de antes le mantenía sujeto con una de sus enormes patas. Xalcer estaba completamente paralizado. Le costaba respirar y tenía el corazón a cien. El enorme Digimon acercó la cabeza a la del chico, mirándole fijamente con esos horripilantes ojos. Abrió la boca, haciendo gala de su mortífera dentadura, y le lamió toda la cara, cubriéndole de babas. Un gélido escalofrío recorrió al chico de arriba a abajo.

- Cerberumon: Siempre saben mejor cuando tienen miedo.

Con un rápido movimiento, lanzó un dentellada a su cuello. Entonces todo se volvió negro.

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Era plena noche cuando Xalcer se despertó sobresaltado. Estaba hiperventilando y sentía como si el corazón fuera a salirsele del pecho. Un sudor frío le cubría el cuerpo. Se encontraba en el mismo claro de antes, apoyado contra uno de los árboles. En la distancia podía oír a dos voces bastante conocidas discutir. Con piernas temblorosas, se levantó y se dirigió hacia allí. Aurelion y Omekamon se encontraban otra vez metidos en una de sus ya comunes peleas.

- Xalcer: ¡Ba-basta ya!

Los dos Digimon se solbresaltaron. Aurelion, al verle tan pálido y ayudándose de un árbol para tenerse en pie, miró al suelo, evitando mirarle.

- Omekamon: ¡Xalcer! Por fin despiertas. ¿Estás bien? Estás incluso más pálido que yo.

- Xalcer: N-no es nada. Solo estoy un poco mareado. ¿Qué os ha pasado ya?

- Omekamon: ...Nada - dijo tras mirar de reojo a Aurelion unos segundos. - ¿Has conseguido cerrar el Portal Oscuro?

- Xalcer: Eso parece. Todo el lugar debería volver a la vida en unos días.

- Omekamon: ¿Y... ahora qué hacemos? Red Mane y los de Crimson siguen por ahí y los del pueblo no quieren vernos ni en pintura.

- Xalcer: Tendremos que hablar con alcalde otra vez. Aún necesitamos un modo de volver con los demás. Con lo que hemos hecho a lo mejor estarán más dispuesto a escucharnos.

- Omekamon: ... Si tú lo dices.

Los tres se pusieron en marcha en dirección al pueblo. Aurelion los seguía ligeramente rezagado, con la mirada gacha. Esto no pasó desapercibido para Xalcer, por lo que se retrasó para ponerse a su altura.

- Xalcer: ¿Ocurre algo?

- Aurelion:  ¿Eh? No, nada.

- Xalcer: ¿Seguro? Pareces preocupado.

- Aurelion: Será el cansancio. Nos hemos tirado toda la noche esperándote, jajaja.

El chico miró preocupado a su compañero. Le era complicado de explicar, pero desde que se conocieron, Xalcer había sido capaz de "sentir" a Aurelion. Sus sentimientos, su estado de ánimo, incluso a veces lo que estaba pensando. Era como un sexto sentido. Pero esa vez, no sentía nada. Absolutamente nada. El chico observó cómo Aurelion se apartaba de él y se situaba al lado de Omekamon, cuando algo le llamó la atención. Estaban en el límite de las ruinas, y a su izquierda se extendía un pequeño callejón, completamente oscuro. Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Aún podía sentir cómo los dientes de Cerberumon se cerraban alrededor de su cuello.
Dubitativo, se acercó al callejón. Una de las paredes parecía haber colapsado, aunque él sabía que no había sido así. Entre los escombro parecía que había algo. El chico los apartó con cuidado, mientras los dos Digimon se acercaban a ver por qué se había detenido. Bajo los escombro, maltratada por el paso del tiempo, había una bufanda. A Xalcer se le hizo un nudo en la garganta.

- Omekamon: ¿Eso es... una bufanda de Cutemon? Dicen que sus bufandas son capaces de mantener el calor incluso en el frío más absoluto. También son increíblemente difíciles de conseguir. Menuda suerte has tenido.

Xalcer no se sentía para nada afortunado. Aquello era la único que quedaba del Digimon al que había encarnado en en Portal Oscuro. El chico no podía evitar recordar sus últimos momentos de vida. Entonces lo recordó. Guardando la bufanda de Cutemon, sacó su dispositivo digital. Un holograma con un mapa de la zona apareció frente a él, pero eso no es lo que le interesaba. Al lado de donde estaban ellos, había un punto. Escarbó entre los arbusto hasta que por fin lo encontró.

- Omekamon: ¿Un dispositivo digital?

Era de un color azul intenso, aunque estaba bastante deteriorado por el tiempo. Xalcer lo toqueteó un poco, entonces una pantalla holográfica apareció. En ella se veía a dos Digimon, un Tankmon con un Terriermon encima. Ambos llevaban una C roja pintada en uno de sus hombros. Estaban en una de las calles del pueblo y parecían hablar con la cámara.

- Terriermon: ¿Podríamos descansar un poco, señor? Llevamos toda la noche de patrulla y no hay ni rastro de ese humano del que hablaban los lugareños.

- Tankmon: Seguramente se lo hayan inventado para reírse de nosotros. Habría que hacerles pagar por hacernos perder el tiempo.

- ???: Paciencia. Ya habrá tiempo de enviar todo este lugar al cuerno.

Xalcer cortó la transmisión. Omekamon miraba extrañado el dispositivo.

- Omekamon: ¿Esa no era... la voz de Red Mane?

Ninguno respondió. Aurelion miraba fijamente el dispositivo que tenía en la mano. Sin previo aviso, le quitó el dispositivo de la mano y echó a correr al pueblo lleno de ira.

- Xalcer: ¡Aurelion!

Fueron corriendo tras él. Por fortuna, a esas horas de la noche no había nadie en las calles, ahorrándoles problemas con los lugareños. Se lo encontraron de pie en una de las calles, con la respiración agitada y mostrando los dientes. Frente a él estaba Red Mane.

- Red Mane: Vaya, no esperaba veros tan pronto.

- Aurelion: ¡Déjate de tonterías! ¡Tanto que decías de ser un esclavo de los humanos y resulta que tu también eres uno! - dijo mostrándole el dispositivo. Red Mane no reaccionó.

- Red Mane: Eso no cambia nada. Más bien, me reafirma. He estado en tu lugar. He visto de lo que son capaces los humanos de primera mano.

- Xalcer: Como abandonar a nuestro Digimon si no es lo suficientemente fuerte, ¿verdad, Claw?

El Digimon se puso tenso un momento. Xalcer podía sentir cómo le atravesaba con la mirada tras ese casco.

- Xalcer: Crees que para nosotros, nuestro compañero es simplemente una marioneta que usamos para satisfacer nuestros deseos, así que si dejan de ser útiles les abandonamos. Como hizo Mark contigo, ¿no?

Antes de que se diera cuenta se encontraba a varios centímetros del suelo, con Red Mane agarrándole por el cuello de la camisa. Su melena roja ahora estaba envuelta en unas llamas azules y sus garras empezaban a calentarse.

- Red Mane: No vuelvas a mencionar ese nombre.

Aurelion y Omekamon trataron de atacarle para que le soltara, pero el Digimon los apartó con un simple movimiento de brazo.

- Xalcer: Crees que Mark te abandonó a tu suerte, pero no es verdad. Él sería incapaz de hacerte eso.

- Red Mane: ¿Cómo sabes tú todo eso?

- Xalcer: Sé mucho más. Sé que te hirieron y Mark buscó a Cutemon para curarte. Sé que se fue tras dejarte a su cuidado y no volvió. Solo encontraste su dispositivo tirado en el suelo. No pudiste aceptar el hecho de que se fuera ido y por eso preferiste pensar que te había abandonado.

- Red Mane: Él solo pensaba en sí mismo. Éramos un equipo, ¿y qué fue lo que hizo? Dejarme tirado mientras el iba a hacerse el héroe.

- Xalcer: ¡Mark quería protegerte! ¡Eras su compañero! ¡No podía permitir que te ocurriera algo!

- Red Mane: ¡No puedes saber eso! ¡No estabas allí!

- Xalcer: ¡Lo sé, porque es lo que yo habría hecho! ¡SI algo le ocurriera a Aurelion jamás me lo perdonaría!

El chico cayó al suelo de espaldas. Red Mane gritaba de dolor al sentir cómo los dientes de Aurelion se clavaban en la parte no metálica de su brazo. Cuando se aseguró de que el chico estaba a salvo se soltó y fue a su lado. Se miraron el uno al otro un segundo y se abrazaron.

- Xalcer: Mark no podía permitir que destruyeran el pueblo y a todos sus habitantes. Pero tampoco podía dejar que te ocurriese algo a ti. Por eso se fue solo. Te dejó al cuidado de Cutemon para que, en caso de que algo le ocurriese, pudieras huir. Mark arriesgó su vida para que tanto los Digimon de este pueblo como tu pudierais escapar. ¿Aún sigues pensando que solo lo hizo por sus ganas de gloria?

Bajo su máscara, Red Mane le observaba con unos ojos llenos de odio mientras se sujetaba el brazo herido.

- Xalcer: Cutemon tambíen sufría por su pérdida, y aún así trató de ayudarte. Y ni siquiera te molestaste en mirarle. Cuando Cerberumon os atacó, él te salvó la vida. Pero eso era irrelevante, ¿no? ¿Qué importaban Cutemon o el resto del Digimon del pueblo? Él único que importaba, él único que sufría en ese momento eras tú y solo tú, ¿verdad? Tantos años diciendo de los humanos, y tú hiciste exactamente lo mismo.

La respiración de Red Mane se había vuelto más agitada y temblaba ligeramente. Aún así, seguía mostrando sus dientes.

- Xalcer: Si no confías en los humanos, al menos confía en Cutemon. Te ofreció el dispositivo de Mark y lo tiraste sin miramientos. A lo mejor deberías echarle un vistazo.

El chico le lanzó el dispositivo. Red Mane ni se movió, dejando que cayera al suelo frente a él. Tras mirar unos segundos al chico, decidió agacharse a recogerlo. El Digimon no vio nada interesante en él, hasta que le dio la vuelta. En la parte posterior había dibujado un pequeño Digimon con forma de bola terminada en punta y con aletas. Se le veía muy alegre. Sobre este estaba escrito "Sonría siempre, Claw". La mano con la que lo sostenía le temblaba.

- Xalcer: Cutemon lo vio, por eso trató de dártelo. Pero te obsesionaste tanto con la idea de que te había abandonado que ni siquiera te molestaste en mirarlo.

Red Mane no respondió. Había empezado a temblar y su respiración era cada vez más errática.

- Xalcer: Sabía que las posibilidades de que no volviese eran altas, así que te dejó ese mensaje antes de irse. Sus últimas palabras eran para ti, Claw. ¿Sigues pensando que para él no importabas nada?

Las piernas de Red Mane cedieron, hacíéndole caer de rodillas. Sujetaba el dispositivo con fuerza contra su pecho. Pequeñas lágrimas empezaban a caer de debajo de su casco.

- Claw: Mark... Cutemon...

Xalcer se agachó frente a él.

- Xalcer: Toma - dijo dándole la bufanda de Cutemon. - Será mejor que te vendes esa herida.

Claw le miró con los ojos llorosos. Este le devolvió la mirada con una sonrisa.

- Claw: Esa es...la bufanda de Cutemon.

- Xalcer: Él hubiera querido que la tuvieras tú.

Claw dudó un segundo. Alargó el brazo para coger la bufanda cuando oyeron un silbido. Claw apartó a Xalcer de un golpe segundos antes de que algo explotara en su costado.

- Tankmon: ¡Diana!

En el otro extremo de la calle, el Tankmon y el Terriermon les miraban desde la distancia. El cañón del primero humeaba. El alboroto debía de haberlos atraído, al igual que varios de los nativos, quienes observaban atemorizados desde las ventanas de sus casas o desde las esquinas.

- Terriermon: ¿Red Mane? ¿Derrotado por un crío?

- Tankmon: Si acabamos con él ahora que está herido nos cubriremos de gloria. Seríamos los asesinos del imbatible Red Mane. Como mínimo nos ascenderían. Eso sin contar con el humano.

El Tankmon se preparó para volver a dispararle. Xalcer iba a usar su dispositivo para digievolucionar a Aurelion, cuando Claw se levantó y cargó contra ellos. Le costaba levantar uno de los brazos debido al disparo de antes y el otro seguía sangrando tras el mordisco de Aurelion. Aún así desvió con facilidad el segundo disparo del Tankmon con su brazo sano. Las placas metálicas de ese brazo empezaron a calentarse hasta ponerse al rojo vivo, dándole el aspecto de estar rodeado de llamas, y arremetió contra el Tankmon. El Terriermon observó aterrorizado cómo atravesaba con su brazo a su compañero, convirtiéndolo en una nube de datos que absorbía.

- Terriermon: ¡Nos las pagarás, traidor! - dijo antes de echar a correr.

Claw observó cómo se alejaba mientras absorbía los datos del Tankmon. Los otros tres se acercaron corriendo.

- Xalcer: ¿Estás bien?

- Claw: Sí, tranquilo. Solo me pillaron desprevenido. Necesitas algo más que un simple disparo para vencerme.

- Xalcer: ¿Qué vas ha hacer ahora? Dudo mucho que los de Crimson hagan la vista gorda después de esto.

- Claw: No lo sé. Necesito... tiempo para pensar. Seguramente desaparezca un tiempo.

- Xalcer: Entonces necesitarás esto. - dijo volviendole a dar la bufanda.

Claw dudó unos segundos y la cogió. Tras mirarla unos segundos, rememorando al Digimon que una vez la llevó, y se la puso alrededor del cuello.

- Xalcer: Te queda bien.

- Aurelion: Si no fuera rosa. - dijo conteniendo la risa.

- Xalcer: A lo mejor deberías llevarla tu. Seguro que te sentaría aún mejor.

- Aurelion: Ah, no, ni hablar. Un macho como yo no se pondría eso.

- Xalcer: ¿Un macho, tu? Pero si ronroneas cuando te rasco la cabeza.

Claw observó cómo los dos compañeros peleaban. Verles le recordaba a su época como compañero de Mark, cunando era solo una cría recién salida del huevo. Una pequeña sonrisa se dibujó en su alargado hocico. De repente, un haz de luz apareció frente a Xalcer. Todos lo miraron sorprendidos. El haz fue descendiendo hasta que se posó en la mano del chico, convirtiéndose en una carta. En esta, aparecía Claw con un texto bajo él.

- Omekamon: ¿Golpe de Colmillo?

El chico se giró para preguntarle a Claw, pero este había desaparecido sin dejar rastro.

 - Aurelion: Es como una de las carta de Laurence, ¿no?

- Xalcer: Eso parece. Será mejor que le preguntemos cuando volvamos. Por ahora, busquemos al alcalde y expliquémosle la situación, antes de que venga la guardia a echarnos.

_________________________________________________________________________________

Tuvieron una pequeña charla con el alcalde, contándole lo del Portal Oscuro y la recuperación de los campos. Para su buena suerte, algunas de la plantas ya habían empezado a crecer de nuevo, por lo que si historia era más creíble. Este había accedido a retomar los envíos de comida, siempre y cuando tuvieran alimento y ellos se marcharan cuanto antes. Para ello, les habían proporcionado un navío que le llevara junto a Digitamamon para informarle de las buenas noticias. Trataron de dormir todo lo que pudieron en el barco, ya que se habían tirado toda la noche despiertos. Cuando llegaron a puerto, debía de ser mediodía.

- Omekamon: Parece que aquí nos separamos. Buena suerte en vuestro viaje. - se despidió antes de marcharse.

- Xalcer: ¡Espera!

Omekamon se volvió hacia ellos. Xalcer sostenía un paquete en sus brazos se lo ofrecía.

Spoiler:
 

- Omekamon: ¿DigiNoir? ¿Pero cómo...?

- Xalcer: Digitamamon nos dijo que no podíamos volver con las manos vacías, así que le pregunté al alcalde. Como no había comida me dio esto para que se lo entregara como compensación. Según parece, al viejo Digitamamon le encanta el DigiNoir.

- Omekamon: ¿Entonces por qué me lo das?

- Xalcer: Dejaste de lado la tarea que te encomendó Kan para ayudarnos. Supiste cómo tranquilizar a aquél Gotsumon, hablaste con los pueblerinos y trataste de ayudar a Aurelion cuando yo no estaba. No lo habríamos hecho sin tu ayuda.

- Omekamon: Pero... tendréis problemas con Digitamamon si no le lleváis nada.

- Xalcer: Y tú los tendrás si no le llevas nada a Kan. Ya nos las apañaremos.

- Omekamon: Yo... No sé que decir...

- Xalcer: No digas nada y vete. Kan te estará esperando. Nosotros tenemos que lidiar con un huevo gigante.

Tras despedirse, Omekamon observó cómo se alejaban en la distancia. Red Mane, quien no había sido derrotado jamás, había caído de rodillas ante aquél crío sin mover un dedo, y, en vez de acabar con él como habría hecho su maestro, le había ayudado a levantarse y a curar su brazo. Y ahora ese crío le había dado lo que buscaba sin importarle los problemas que le pudieran ocasionar.

- Omekamon: Los humanos son criaturas muy extrañas.

A medida que se alejaban en dirección a la oficina de Digitamamon, pensando una forma de convencer a este, una pequeña luz pasó inadvertida en el bolsillo del chico, dando lugar a una carta con la imagen de Omekamon.
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En verdad me llamo Franky
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Mar 13 2017, 11:57

Andiramon pide ayuda a sus discípulos del dojo para ayudar a los heridos en todo lo posible. El único que es llevado al hospital es Laurence, mientras que los demás, quienes no tenían heridas graves y sólo necesitaban descansar, fueron llevados a las habitaciones disponibles del Dojo Fu. En cuanto a Shell, el Kamemon compañero de Joanna, había desaparecido. Es al día siguiente cuando los Digimon que combatieron el día anterior despiertan. El Deva conejo sigue mostrando su amabilidad hacia sus huéspedes ofreciéndoles comida.

Franky y Alf están junto a los demás cenando en el comedor. Todos están desanimados. Como para no estarlo. Y como si no fuera suficiente, están bajo las atentas miradas de aquellos que habían viajado al dojo para entrenar y se encontraban en su hora de comer. Franky le da vueltas a su confrontación con la humana responsable de la situación. El miedo no paraba de decirle que se alejara, pero otro sentimiento fue quien poseyó su cuerpo y tomó las acciones que hizo. También se da cuenta de que podría haber muerto en ese momento. Podría haber acabado como Joanna, Jill, Soleer, Hagurumon… Y de Laurence aún tenían que saber si saldría de ésta. A lo largo de la vida del muchacho, las películas, series y videojuegos le habían llenado la cabeza de que los niños y difícilmente las mascotas morían en cualquier aventura que se relacione con ir a lugares exóticos. Pero no, todos ellos podían morir y no sacrificándose como héroes o de cualquier otra forma que quedara bien tras una pantalla precisamente. Es triste pensar en que ninguno de los caídos volverá. Es cuando Franky piensa que a lo mejor le hubiera gustado conocerlos mejor. Mira a con quienes comparte mesa. ¿Qué sabía de ellos realmente? Él lo sabe, no son un equipo. Sólo un grupo de niños que se juntaron para tener menos probabilidades de morir. ¿Intentaría al menos conocerles mejor?

Al poco, Franky sentiría un resentimiento que le recuerda nuevamente el combate contra la Cazadora. Entonces se da cuenta de la falta de Alf. Cuando consigue encontrarle, ve que está, con una mirada seria, frente a Andiramon. El humano se acerca, temiéndose que su Digimon fuera a hacer alguna tontería. Pero justo cuando está a un par de metros del dragón peludo, éste se arrodilla y pone su cabeza en el suelo.

-Alf: ¡ENTRÉNAME, POR FAVOR! ¡HAZME MÁS FUERTE!

El humano se queda paralizado por unos segundos.

-Andiramon: De acuerdo.

-Alf: ¡MUCHAS GRACIAS!- responde golpeando su frente contra el suelo.

-Andiramon: Tus compañeros también recibirán entrenamiento si así lo quieren. Los Tamers debéis estar preparados para lo que venga.

-Alf: ¡Sí, estoy de acuerdo! Eh…- parece que al fin se percata de la presencia de su compañero y gira la cabeza para verle. Aparta la mirada algo avergonzado- ¿Qué? Alguien tenía que pedírselo. Nos dieron tal paliza que ahora ninguno de nosotros está tranquilo. Sobretodo tú. Tienes tanto miedo que hasta yo puedo sentirlo.

-Franky: …

-Alf: ¿Qué pasa? ¡Di algo! ¡Que ahora soy yo quien se está asustando!

-Franky: … Gracias.

El Dorumon mira sorprendido. Baja la mirada, más avergonzado todavía. Le da un suave puntapié en la pierna y se va yendo.

-Alf: Tonto, no cambies de actitud tan repentinamente, que me da aún más miedo.

A partir de ese día, el mismísimo Deva encargado del dojo se ocuparía de dar un entrenamiento especial, no sólo a los Digimons, sino también a los humanos.

Spoiler:
 

Así fue por una semana. En este punto, los Digimons de los Tamers ya son capaces de mantener su forma en la etapa Campeón, la forma más fuerte que podían usar los Digimons compañeros de los humanos. Andiramon también les explica que hay niveles más allá de ese y que pueden alcanzarlos. El nivel “Perfecto” es el siguiente al “Campeón”.

Una noche, un constante quejido se oye a través del pueblo de Osi. De vez en cuando se torna en gritos. Algunos vecinos tienen el valor de echar un vistazo, pero no pueden ver nada en la oscuridad. Sólo algún eventual escalofrío. Los habitantes que lograron conciliar el sueño horas antes son víctimas de pesadillas. Figuras de murciélagos revolotean por la zona. La oscuridad se concentra en una sombra en movimiento.

El interior del Dojo Fu se agita. Los discípulos de Andiramon se preparan para lo que está por llegar. Los Tamers también se habían levantado.

En el caso de Franky, lo que le despertó fue un sueño. O quizás una pesadilla. Un paisaje protagonizado por una playa de arenas negras que terminan en un mar oscuro. Todo esto bajo un gris y triste cielo. El único sonido que se oye es el que producen las olas. Cada cierto tiempo, se oye a algo arrastrarse por la arena. Entonces, de entre las aguas empieza a aparecer una figura ennegrecida. La perspectiva desde la que se es testigo no se mueve ni un milímetro, dando la sensación de estar atrapado a la merced de lo que se viene. Poco a poco un sonido desagradable va destacando por encima del de las olas. Algo viene a por él y no puede verlo.

Los niños salen a la entrada del dojo. Los discípulos están repartidos y rodeando un cúmulo de oscuridad que no para de quejarse. Andiramon aparece y adelanta a los humanos. A Franky le parecía ver un Portal Oscuro.

-Andiramon: ¿Quién eres y a qué has venido, extraño?

-Aah… La luz, rápido… sois los únicos que podéis aliviarme- dice el desconocido con voz débil antes de arrodillarse- ¡Por favor!

Los jóvenes vacilan, ya sea porque no saben a qué se refiere o si era conveniente ayudar. Uno de ellos levanta su dispositivo digital. Una luz surge de éste hacia la criatura.

-No-no es suficiente… Este tormento tiene que… desaparecer- ruega el visitante-.

Cada poseedor de un D-Arc va levantándolo. Las luces colisionan en el ser que desprende oscuridad y ésta se va desvaneciendo. El grupo de humanos y Digimons que fueron formados por las circunstancias miran sorprendidos a quien se escondía detrás de toda esa masa oscura. No es otro que el Conde y señor de la Mansión Greylord, Vamdemon. Se desmaya y cae al suelo. Algunos de los humanos se ven particularmente temerosos ante esta revelación.

-Max: ¡¿Qué haces aquí?!- pregunta con agresividad.

-Andiramon: No sirve, se ha desmayado. ¿A qué es debida esa agitación, joven Max?

-Max: ¡Es un Acólito Sombrío! ¡Quieren matarnos porque cerramos sus Portales Oscuros! Quizá deberíamos…

-Andiramon: Primero quiero respuestas. Quiero saber cómo os ha localizado aquí. Mañana le interrogaremos. Acólito Sombrío…

-Aurelion: ¿Qué? ¿Te suena de algo?

-Andiramon: … No, es la primera vez que oigo hablar de ello.

El Deva coge con sus enormes manos al intruso y le lleva al interior del dojo. Al día siguiente, Andiramon y todos los Tamers, junto a sus Digimons, están en la prisión del dojo, situado en su sótano.

-Tientamon: Pa entrená, pa comé, pa dormí, pa los cacos… Ete sitio tiene de to. ¿Tendrá cazinos y furzias tambié?

El Conde se encuentra sentado en un banco de la celda.

-Andiramon: No pareces haber dormido muy bien. Estuviste hablando en sueño. Incluso hubo gritos.

-Vamdemon: … El pasado vino a mí en forma de pesadillas. Es por esta Fuerza Negativa. Incluso cuando se me quitó gran parte anoche, sigo teniendo visiones horribles. Sé que no se irán, haga lo que haga.

-Alf: ¿Ahora no te gusta la Fuerza Negativa? ¿No eras un Acólito?

-Vamdemon: Los Acólitos Sombríos atraen a Digimons… rotos por dentro. Prometen un poder con el que hacer realidad los sueños más oscuros. Así fue conmigo. Si alguno cree que yo ocupaba un cargo de importancia vital en esa secta, siento decepcionarlo- hace una pequeña pausa para observar la expresión de sorpresa que algunos niños muestran-. Me encargaron investigar el origen, la naturaleza y la forma de controlar la Fuerza Negativa. Pero a cada intento que llevaba a cabo, me sumía más y más en la locura. Me llegaban visiones y sensaciones que no pertenecen a esta realidad. Ni si quiera ahora tengo la seguridad de si lo que veo delante de mí es real o no.

-Franky: Quizá con un pellizco…

-Max: Cállate. Continúa- exige al prisionero-.

-Vamdemon: Si hubo algo que pude averiguar de mi investigación, es que la Fuerza Negativa no es un poder que conceda deseos. Cuando presenté mis escasos resultados en mi actual y deplorable estado, me contaron la verdad. Nunca esperaron que consiguiera nada. Querían demostrar a los escépticos de la organización, como yo, que esta Fuerza no puede ser comprendida, sino sentida. Que nadie puede controlarla. Es ella quien nos controla.

Por un momento, parece hiperventilarse.

-Vamdemon: La auténtica doctrina de los Acólitos consiste en abandonar los deseos “mundanos” en pos de una única verdad. “En un mundo en el que la igualdad no existe y en el que es necesario aplastar al prójimo para prosperar, se ha demostrado que la vida ha fracasado como alternativa a la nada, donde todos somos iguales, donde todos somos eternos, donde todos somos uno”. Es lo último que nos hicieron memorizar. Esto no era lo que quería. Mi deseo no es disolverlo todo en la nada.

-Max: ¿Y porque digas eso crees que vamos a confiar en ti? ¿Por qué has venido?

-Kyo: ¿Y-y cómo sabías que estábamos aquí?- pregunta con temor en su voz.

-Vamdemon: Marqué a uno de vosotros después de echaros de la mansión.

Derek se rasca una parte en concreto del trasero en señal de saber a qué se refiere.

-Cabo: Quizá haya que extirpar para que no nos siga.

-Derek: ¡Eh, ni de coña!

-Max: Vuelvo a preguntar- ignora a los otros dos-. ¿Sólo has venido por la luz de los dispositivos?

-Vamdemon: Esa era una razón. Aunque ya veo que es una solución temporal a mi continuo descenso a la locura. Sois los únicos Tamers que he conocido en persona. Y mi única arma contra los Acólitos Sombríos.

-Xalcer: ¿Perdón?

-Vamdemon: Tengo información sobre lo siguiente que harán. Pretenden asegurarse de colocar Portales Oscuros en aquellas ciudades y pueblos donde se guardan los Emblemas. ¿Sabéis qué son los Emblemas de los que hablo?

-Franky: Algo así. ¿Por qué en esos sitios?

-Vamdemon: Para nutrir la Fuerza Negativa con los sentimientos de ira y tristeza que traerán las inminentes batallas entre los Guardianes y los Devas.

-Xalcer: ¿Por qué iban a pelear entre ellos?

-Vamdemon: ¿No os ha contado nada el maestro de este dojo que tenéis aquí presente?

Todos dirigen sus miradas a Andiramon.

-Andiramon: No lo vi necesario… hasta ahora. No tengáis la mala idea de que pretendía ocultároslo, por favor. Veréis, nuestros Dioses, las Cuatro Bestias Sagradas, están estrechamente ligados a los Emblemas. Estos son usados para llamar o despertar a nuestros señores en los tiempos en los que las fuerzas oscuras fueran lo suficientemente poderosas como para mantenerlos alejados. Así también como nuestros Dioses usaban los Emblemas para darles poder a elegidos, como fue el caso de Magnamon, quien se convirtió en Caballero Real según las historias antiguas.

-Vamdemon: Y ahora los buscan los Devas para despertar a sus señores. ¿Sabes? Es gracioso que menciones a Magnamon, ya que los Guardianes defenderán los Emblemas hasta la muerte debido al “supuesto “ pacto que hicieron con él hace algo más de siglo y medio.

-Franky: Espera, ¡nosotros necesitamos esos Emblemas para-!

-Max: ¡Cállate ahora mismo!

Franky se ve sorprendido por la brusca interrupción de Max. Éste en cambio mira preocupado a Andiramon, temiéndose lo peor.

-Andiramon: No temáis de mí. No pienso heriros, aunque vuestros intereses y el de los Devas puedan chocar. Aunque podría haber sido diferente si el asunto fuera tan… simple.

-Max: … De todas formas, no estamos seguros todavía si reuniendo los Emblemas podremos cerrar todos los Portales para siempre.

-Vamdemon: ¿Ese es vuestro propósito actual? ¿Quién os ha dicho que ese plan pueda resultar?

-Franky: HolyAngemon- dice con dudas-.

-Vamdemon: … Bueno, si algo ha quedado claro es que debéis cambiar vuestra manera de tratar la amenaza de la Fuerza Negativa. Sé que habéis cerrado unos pocos Portales Oscuros y que derrotasteis a WaruMonzaemon, pero le dejasteis con vida. Y yo pregunto ahora, ¿por qué hicisteis eso último?

-Lopmon: ¿Cómo que por qué? Nosotros no tenemos el matar tan asimilado como puedas tenerlo tú.

-Vamdemon: ¿No os enviaron aquí a destruir a los Acólitos Sombríos?

-Tientamon: Po nunca noz dijero ezo, ¿vedá, chachos?

-Kyo: Sí… Sólo cerrar Portales.

-Vamdemon: No lo entiendo- el vampiro se ve completamente confundido-. ¿Vuestra misión es sólo eso? ¿Cerrar los Portales Oscuros? Es estúpido ¿No os dais cuenta del sinsentido? ¿Qué ganáis si únicamente cerráis los Portales? ¡Los Acólitos pueden abrir más en poco tiempo!  ¿No lo veis? ¡Vuestra misión debería ser erradicarlos! ¡En todo el tiempo que habéis estado aquí, en nuestro mundo, no habéis hecho nadaaAARGH!

-Max: ¡¡YA LO SÉ!!

Todo queda en silencio. Vamdemon había vuelto a desmayarse.

-Lopmon: ¿Max?- pregunta preocupado.

-Max: … Tengo que irme un momento- se va rápidamente al piso superior acompañado de Lopmon-.

_____________________________________________________________________________________________________________________________

No hay más novedades destacables hasta la noche. Alf se levanta y está dispuesto a salir de la habitación que comparte con su compañero. Pero éste le detiene agarrándole la cola.

-Franky: Otra vez no, ¿eh?

-Alf: No seas aguafiestas.

-Franky: ¿A dónde vas a estas horas?

-Alf: … Quiero preguntarle algo a Vamdemon. Voy a ir quieras o no, así que… ¿vas a acompañarme?

-Franky: Uff… Qué coraje me da esa actitud. Vale, voy.

A diferencia de la noche anterior, había un silencio tranquilizador para aquellos que dormían. Pero inquietante para Franky y Alf. Atraviesan con sigilo los oscuros pasillos y escaleras hasta llegar a la zona de las celdas, usando el D-Arc como linterna. Pero al llegar allí, se llevan la sorpresa de descubrir que el Conde vampiro no estaba. La celda está abierta y vacía. El Dorumon se pone a olisquear el lugar.

-Franky: Deberíamos avisar a los demás.

-Alf: ¡No hay tiempo! El olor es fresco, quizá siga cerca.

El humano se deja llevar por el entusiasmo del Digimon y le sigue. El rastro les lleva lejos del mismo dojo. Las únicas luces que bañan las calles son las que proyectan algunas farolas.

-Franky: ¡Alf, para ya! Está claro que se ha ido- pero tiene que tragarse sus palabras al ver a un exhausto Vamdemon tratando de mantenerse en pie-.

Los dos se acercan lentamente hacia él. El muchacho mira al ex-sectario. Recuerda cuando le vio por primera vez en la Mansión Greylord, con esa aura siniestra y amenazadora. Luego cuando volvió a verle en aquel mundo creado por el primer Portal Oscuro al que había entrado, como una versión más macabra y loca del original. Y ahora le ve ahí, apenas sosteniéndose en pie y con la sensación de que va a volver a desmayarse en cualquier momento.

-Alf: No parece que estés en condiciones de irte.

-Vamdemon: … Tenía que hacerlo. Tal como pensé, la luz de los dispositivos era una solución temporal. Pondría en riesgo vuestras vidas y yo tengo asuntos que atender- termina por reincorporarse-.  

-Franky: Quiero preguntarte algo.

-Vamdemon: Adelante.

-Franky: ¿Qué deseo querías cumplir usando la Fuerza Negativa?

-Alf: ¡Eh, eso mismo iba a preguntarle yo! No te lo dije en ningún momento, ¿verdad?

-Franky: Ah… Pues no.

-Vamdemon: Je. Ciertamente, los humanos y Digimons pueden compartir un vínculo muy especial.

-Alf: No nos cambies de tema. ¿Qué fue?

-Vamdemon: … “Transformar extensiones desérticas en agradables paraísos en los que vivir. Absorber la tristeza y el odio para alejarlos de la población. Traer de vuelta a aquellos que ya no están entre nosotros...”. ¿De entre éstas, no adivináis cuál fue la razón por la que comencé todo esto?

Ninguno de los dos contesta nada. De repente, un escalofrío recorre el cuerpo del muchacho. Alf mira por todos lados alertado.

-Vamdemon: Los Acólitos Sombríos no serán los únicos que quieran mi cabeza en cuanto sepan de mi traición.

-Cierto- contesta una siniestra voz-.

Una capucha roja aparece flotando a varios metros de los otros tres.

-Soy Fantomon y he venido a llevarte al Área Oscura por tus crímenes contra la naturaleza de la vida, Conde Vamdemon.  

-Vamdemon: Ya he derrotado a la muerte antes. ¿Qué te hace pensar que esta vez va a ser diferente?- recibe un golpe en el vientre de la bola de metal que está encadenada al arma del fantasma.

-Fantomon: Es sólo una corazonada que tengo.

El vampiro cae al suelo.

-Alf: ¡Eh, no era necesario eso, ya está muy mal!

-Fantomon: Mejor así, me facilitará el trabajo.

-Alf: ¡Franky, no podemos dejar que esto termine así!

-Franky: ¡No tenemos nada que ver con esto, volvamos!

-Alf: ¿De verdad te parece bien lo que estás viendo? ¿No vas a hacer nada?

El humano vacila mientras mira su dispositivo y la carta de evolución en sus manos.

-Franky: Joder… ¡Haz lo que quieras!

Pasa la carta por el lector del D-Arc, dando como resultado la evolución a Dorugamon de Alf. Éste enseguida lanza una bola de metal, pero es esquivada por Fantomon al darse cuenta a tiempo.

-Fantomon: ¿Os dais cuenta que estáis interfiriendo en los designios de Dios?

-Alf: ¡A mí eso me da igual! ¡Si tan en contra está ese Dios de lo que estoy haciendo, que venga él mismo a detenerme!

-Fantomon: Esa insolencia te va a costar cara.

El Dorugamon levanta el vuelo y aumenta la velocidad para embestir contra Fantomon, pero éste desaparece al taparse con su capa. Alf trata de localizarlo, pero no lo consigue por mucho que lo intenta. En lugar de eso, recibe un tajo y es derribado. El espectro vuelve a mostrarse.

-Fantomon: Qué pelaje tan duro. No te habré cortado por la mitad, pero te has llevado daño.

-Franky: ¡ALF!- corre hacia el dragón peludo- ¿Por qué siempre eres así? ¿Qué quieres conseguir con todo esto?

-Alf: … Llámeme idiota, pero siempre voy a golpear aquello que me moleste. La cobardía, la injusticia… Y, sobre todo, que me dejen en segundo plano.

-Franky: ¿De qué estás hablando? ¡Estás todo el puñetero rato destacando!

Mientras tanto, Fantomon se acerca al debilitado Vamdemon.

-Fantomon: Tus actos interfieren en el ciclo natural de todo. Cuando un Digimon perece, va al Área Oscura para luego renacer. Dime. ¿Por qué crees que es necesaria la nigromancia?

-Vamdemon: Por el hecho de que un Digimon renace sin recuerdo alguno de sus vidas pasadas. No importa cómo fuera antes, si nace en un nuevo cuerpo y sin recuerdos, puede volverse un Digimon completamente distinto. Y yo no busco eso.

-Fantomon: ¿De verdad estarías dispuesto a sacrificar la estabilidad del mundo por un deseo tan egoísta?

-Vamdemon: … Es cierto que tengo un grave problema a la hora de ordenar mis prioridades- mira al fantasma con unos ojos brillantes y rojos-.

-Fantomon: ¿Que-qué es esto? ¿No estabas en las últimas?- parece haberse quedado paralizado en el aire.

-Vamdemon: ¿Qué quieres que te diga? Estoy desesperado.

De repente, Alf, a pesar de estar herido, se lanza nuevamente a por Fantomon. Los dos chocan y se enzarzan en una pelea cuerpo a cuerpo. Pero entonces, ambos son cubiertos por la capa del espectro y desaparecen sin dejar rastro.

-Franky: ¿Alf? ¡Alf! ¿Dónde estás?

-Vamdemon: Es la capa- tose-. Conduce a otro plano. Otra dimensión.

-Franky: … ¿Cuándo va a volver?

-Vamdemon: Eso… escapa de mi conocimiento.

El joven humano se arrodilla y mira al suelo. No sabe qué hacer. Lágrimas brotan de sus ojos.

-Franky: Ese gilipollas… ¡obsesionado con ser el centro de atención! No ha hecho más que darme problemas desde que salió de esa mierda de huevo.

-Vamdemon: … Dime, ¿el Digimon… Alf, lo conociste después de que te convirtieran en Niño Elegido?

-Franky: Tuve el cacharro éste-mira el D-arc- antes de conocerle, así que supongo que sí.

-Vamdemon: Mmhh… El Digimon es traído o creado para proteger al Tamer y así éste puede cumplir con su misión. Puede que tengan sentido sus palabras después de todo.

-Franky: ¿Qué?- mira confuso al Conde.

-Vamdemon: ¿Qué crees?- tose otra vez- Viéndolo desde cierto punto de vista, sea quien sea que lo haga, coloca a los Digimon de los Niños Elegidos como personajes secundarios de una historia mayor. ¿Crees que es eso lo que aflige a tu compañero?

El chico reflexiona. Recuerda todos los momentos que había vivido junto a Alf desde la vez que le sostuvo entre sus manos cuando aún cabía en ellas. Cuando comían, cuando se peleaban entre ellos, cuando era empujado al peligro, cuando luchaban juntos…

-Franky: ¿Es así como va a acabar? ¡El Digimon más importante, mis pelotas!- grita con lágrimas recorriéndole la cara- ¿Quién te conoce? ¡Si no vuelves aquí, no vas a ser nada! ¡Voy a tener que buscarme a otro Digimon que me ayude a salvar el mundo! ¿Eso es lo que quieres? ¡Pelea y vuelve aquí, cobarde!

Las extrañas plegarias a modo de desafíos lanzados a la oscuridad no parecen surtir efecto. Pero de pronto, un punto de luz se manifiesta. De éste, se oye un alarido exclamando “cómo quema” y “cuánta luz”. Entonces reaparece la capa de Fantomon y de él surge un cuerpo humanoide, cubierto de una armadura dorada y seguida de una capa azul.

Spoiler:
 

Grademon:
 
Descripción:
 

-Veamos si tienes el valor de volver a repetir eso- desafía el caballero dorado-.

-Franky: … ¿Alf?

-Alf: ¿Quién otro estaría dispuesto a salvarte una y otra vez?

Le tiende la mano a su compañero humano para ayudarle a levantarse. Una vez que se reincorpora, estrechan sus manos.

-Franky: Je, ahora tienes manos de verdad.

-Alf: Las necesito para poder manejar estas “pequeñas”- aparecen en sus manos un par de espadas-. Atrás, esto aún no ha acabado.

La luz había desaparecido, pero la capa seguía aún flotando en el aire. El espectro hace nuevamente presencia.

-Fantomon: Me estáis empezando a molestar de verdad. Imponerse a la voluntad de Dios es uno de los peores crímenes. ¡A la altura de un Señor Demonio!

-Alf: Si es cierto que eres movido por la voluntad de un Dios benevolente y poderoso, no podré pararte. ¡Ven aquí y demuéstrame lo equivocado que estoy!

Lejos de mostrarse airado ante su oponente, Fantomon se cubre otra vez con su capa y desaparece. Al poco tiempo, la bola de hierro encadenada surge de ninguna parte y golpea la espalda del Grademon. A continuación, de la misma forma que el ataque anterior, aparece la guadaña del fantasma, pero esta vez el caballero logra bloquearla con sus espadas, aunque el enemigo vuelve a fundirse en la nada.

-Alf: ¡Sal y pelea como un guerrero de verdad!

-Fantomon: No soy un guerrero ni necesito luchar como uno.

Pasan unos largos segundos sin ocurrir nada. El viento sopla y ondea la capa azul del espadachín.

-Vamdemon: Desde arriba.

Esto sólo lo oye Franky, quien está ahora a su lado. Aun así, como si compartieran oídos, Alf esquiva al Fantomon que venía de encima de él y le golpea con la guarda de la espada. Antes de que pudiera cortarle de un tajo, su oponente vuelve a irse.

-Vamdemon: Puedo detectar su aura en el momento que reaparece en este plano- vuelve a toser-.

Como antes, Fantomon deja pasar un rato, pensando por cuál nuevo ángulo atacará. Cuando lo decide, lanza de nuevo la bola de metal.

-Vamdemon: ¡Por detrás!

El caballero se echa a un lado, deja pasar la esfera metálica y agarra la cadena que la sigue. Da un tirón, pone un pie encima de la cadena y la inmoviliza en el suelo para dar un tirón más. Con esto, Fantomon es arrastrado completamente a esta realidad y llevado al encuentro del puño del Grademon. Aturdido, suelta su arma y se eleva para no estar al alcance.

-Alf: Estás desarmado y, por tanto, he ganado este combate. Aprovecha y vete ahora que aún no has sufrido heridas graves.

El otro no responde a la oferta del espadachín. Entonces, los ojos del espectro desprenden un misterioso destello y un círculo mágico aparece bajo los pies de Alf.

-Vamdemon y Franky: ¡SALTA!

-Fantomon: ¡Sentencia de-¡- antes de poder terminar, el espadachín dorado había saltado y llegado a su altura.

-Alf: ¡IDIOTA!- esta vez alcanza con sus espadas al enemigo.

Éste ve con sufrimiento en su mirada un rasgón en su manto que desprende datos- Esto no va a quedar así. Vamdemon está condenado, haga lo que haga- con estas palabras, desaparece-.

-Franky: ¿Se ha… ido?

-Vamdemon: Confiaría en que así es.

-Alf: Y más le vale, porque…- regresa a su forma de Dorimon- Yo no puedo más.

Franky corre y le coge antes de que cayera al suelo duro y frío. Alf queda dormido por el agotamiento.

-Franky: Hasta los huevos estoy de esto.

-Vamdemon: Tus palabras, aun desagradables, esconden un profundo cariño hacia tu compañero. ¿Me equivoco? Así lo hiciste también para llamarle de regreso.

-Franky: Eh, aquí el tsundere es la bola de pelos que no para de chupar mi dedo mientras duerme.

-Vamdemon: ¿”Tsundere”? Creo que no… estoy familiarizado con el término…- cierra los ojos lentamente-.

-Franky: Sí, hombre, ni se te ocurra dormirte que paso de cargar con vosotros dos.

-No será necesario- contesta Andiramon a la petición y haciendo acto de presencia-.

-Franky: ¡Pero-! ¿Cuánto tiempo has estado ahí mirando?

-Andiramon: Lo suficiente como para comprobar el fruto de vuestro entrenamiento. Lo habéis hecho muy bien.

-Franky: Esto… ¿No tienes nada en contra de que hayamos desafiado a la muerte, literalmente, y hayamos provocado un problema cósmico amanerado?

-Andiramon: Ese es otro problema para otro día, joven Franky. Ahora toca descansar.

Antes de seguir a Andiramon, quien ya estaba cargando con Vamdemon devuelta al dojo, Franky se fija en el arma que Fantomon había dejado atrás para escapar. Un pensamiento se cruza en su mente. Coge su dispositivo y señala la guadaña con él. El arma, tras unos destellos, se transforma en una carta que flota hasta la mano del chico. La carta, como era de esperar, tiene la imagen del arma del espectro que representa a la muerte, lista para ser usada en un futuro.

Spoiler:
 


Última edición por En verdad me llamo Franky el Dom Mayo 14 2017, 14:41, editado 1 vez
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Maximirusu Pauaa
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Mar 15 2017, 01:31

Franky pone al día a la cuadrilla.

-Max:No haces más que provocar problemas,vampiro.

-Lopmon:¿Qué debemos hacer ahora?

El grupo calla.

-Franky:...¿Andiramon?

-Andiramon:Es cosa vuestra.

-Aurelion:¿Y qué pasa con Vandemon?

-Max:Que pase lo que sea.Tenemos que movernos.

-Alf:No es que antes fueras la alegría de la huerta,pero vaya últimamente.

Max y Lopmon salen de la habitación,hacia la parte frontal del dojo.Tras consultar el D-Arc,decide la dirección a seguir.

-Lopmon:Tiene razón,Max.

-Max:No estamos ahora como para ser alegres.

-Lopmon:Pero Max...

-Max:Cállate.

Cuando está entrando,Lopmon intenta llamar su atención de nuevo,a lo que Max no echa cuenta.No pasa mucho hasta que inician su marcha

-Kyo:¿Estáis seguros de querer dejar solo al bicho ese?

-Tientamon:¡Tranquilo,siquillo!¡Que'r mae'to liebre z'encarga d'eh!

-Max:...Grasp parece ser un lugar bastante interesante para buscar.No os demoréis.

La noche se cierne sobre el grupo antes de que lleguen al destino buscado.Los chicos están organizando el campamento,encargándose Max de la comida.

-Turuiemon:Déjame ayud-

-Max:Ve a recoger leña.Sin un buen fuego esto sabrá fatal.

Tras una mirada,Lopmon se aleja.

-???:Te estás portando como un imbécil con él.

Max mira a la voz.

-Max:No es cosa tuya,Alf.Vete con Franky,que parece que necesita algo.

Pero el dragón peludo lleva razón.Max deja las cosas y se dirige a buscar a Turuiemon.Cuando lo encuentra,ve como un Digimon le tiene contra la espada y la pared.

Spoiler:
 

Max coge lo primero que encuentra en el suelo y lo lanza hacia el atacante.

-Max:¡SUÉLTALO,MONSTRUO!

El extraño le mira.

-Shawujinmon:No.

Gritando como una fiera,Max corre hacia él.

-Shawujinmon:Kouyoujou: Formación de cascadas

Al golpear el suelo,una furiosa oleada de agua empuja a Max hacia atrás,lo que hace que su espalda choque con los árboles de los alrededores.Solo estrellas aparecen ante sus ojos mientras lucha por respirar de nuevo.De un salto,el kappa se pone a su altura y coloca la media luna del bastón alrededor de su cuello.

-Shawujinmon:No dejaré que os entrometáis en el camino de mi amo Vikaralamon.

-Max:No dejaré que toques un pelo de la cabeza de mi amigo.

Un hilillo de sangre corre ya por el cuello del chico.

-Shawujimon:Creo que sí.

Aparta el arma para coger impulso,lo cual aprovecha el joven para tumbarse y evitar que cercene su cabeza.A pesar de esto,está demasiado aturdido como para levantarse.

-Shawujimon:Adios,Niño Elegido.

-Turuiemon:¡Max!



Un ser muy similar a Andiramon aparta al casi asesino de Max del mismo.

Antylamon:
 

descripción:
 

El Digimon se agacha a la altura de Max.

-Antylamon:¿Estás bien?

-Max:Mejor ahora.Siento lo de antes,Lopmon.

El Digimon niega.

-Antylamon:Luego tendrás tiempo para pedirme perdón.

Shawujimon,ahora medio repuesto,se abalanza encima de ellos.

-Shawujimon:¡No interferiréis en los planes de mi señor!

-Antylamon:¡Cántico Mantra!

Con su ahora endurecido cuerpo,el Digimon recibe el ataque y defiende al niño.Se gira al tiempo que Shawujimon intenta aplastarle la cabeza con la parte maciza de su arma.El conejo recibe el ataque y,como la misma naturalidad que la brisa mece al árbol,se zafa del báculo.Impulsándose con sus escandalosamente grandes manos de conejo,repele al agresor y lo impulsa lejos de Max,tras lo cual se lanza a perseguirlo.

-Antylamon:¡Asipatravana!

Sus manos se convierten en unas hachas que demedian al agresor.A su vez,el conejo gigante se envuelve en un haz de luz,volviendo tras esto a su forma de Chocomon.Max se acerca y lo coge en brazos.

-Max:Perdóname...Todo esto de Vandemon,los Portales...

-Chocomon:...No te preocupes.Volvamos con los demás.

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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Mar 16 2017, 12:26

Ya solo quedaba la mitad del camino, encendieron una hoguera, que ardería toda la noche gracias a la indigestión de alf, sus heces servían para tenerla toda la noche sin que se apagara. Kyo, no podía dormir, pero entre que pensaba y no pensaba, estaban a punto de dormirsele los ojos, hasta que un pedrolo le dio en todo el chirimbolo.

K: Auch, ¿pero que...?

Vio un hojas del árbol mas cercano moverse, así que se acercó a él. Tientamon sintió de forma natural que algo le inquietaba, así que le siguió sin que se diese cuenta.

Kyo vio ante sus ojos al viejo Vobomon que ya conoció una vez

Spoiler:
 

K: Oh, tu debes de ser aquel digimon bobo
V: Pero serás cazurro, ¡soy Vobomon, deja d ehacer juegos d epalabras!
K: Sssh, baja la voz, vas a despertar a alguien
Además, ¿no había otra manera de llamarme? Mira que chichón me ha salido por tu culpa T_T
V: ¿Qué te crees, que iba a llamarte por el busca o algo así?
K: ¿Qué es un busca?
V: Ya sabes, ese cacharro con el que los humanos hablan entre ellos
K: ¿No te referirás a un teléfono móvil?
V: Oh, pues si que habrá pasado tiempo en tu mundo...
K: ¿Qué quieres decir?
V: NO... ¡nada, nada!
Ejem, que sabemos como han mejorado tus progresos, eres alguien muy valioso para nuestro amo
Tu corazón es distinto al del resto de niños elegidos, así que he venido para ofrecerte un incentivo
K: ¿Un incentivo?
V: Así es, ¡oh mierda, por poco lo olvido!
K: Que no grites, carajota
V: ¡Ya te... perdón-empieza a hablar en voz baja pero como si estuviera gritando- ¡ya te he dicho que soy Vobomon!
Lo que por poco olvidaba era decirte que no te preocuparas por Boltboutamon, el digimon que murió no era más que un simple bakemon que debía sustituirlo para que sus trabajadores no se dieran cuenta de que estaba en una reunión con mi amo
K: Vaya, ¿quieres decir que el verdadero habría salido airoso del ataque?
V: Por supuesto, no pensarás que iba a ceder ante el ataque de ese caballero de pacotilla
K: Y a todo esto, ¿cuándo podré ver a tu amo?
V: Todo a su debido tiempo, primero tienes que demostrar que eres poderoso, para ayudarte en el proceso ten esto

Vobomon le lanza una carta de color negro.

K: ¿Qué ese esto? Parece una carta, pero no hay nada, solo está negra
V: Je, je, cuando estés en problemas, en verdaderos problemas, úsala

Vobomon se va volando.
K: E-espera
...
Se ha ido
Tal vez si uso esta carta junto con esos emblemas pueda volverme más poderoso, al fin y al cabo los emblemas son el poder de los dioses según dijeron.

Tientamon iba a irse rápidamente al saco de dormir, pero tropezó con una raíz que sobresalía
T: ¡Auch!
K: ¿Tientamon?
¿Q-qué haces aquí?
T: Puez verá tú, yo taba meando un ratillo
K: ¿Has oido algo?

Tientamon se hace el tonto y responde.

T: Zolo argo de un nozequé der emblema
K: Ah, entiendo

Kyo se puso a pensar rápidamente una buena excusa.

K: Sí, bueno, verás, estaba yo hablando conmigo mismo, eso es
Y estaba pensando que, em... Con el poder de los emblemas podríamos hacer algo qu ehe estado pensando hacer cada noche
T: ¿Ah, zi? ¿Y que vamo a azer mañana en la noshe?
K: Lo mismo que trato de hacer todas las noches, tratar de conquistar el mundo!
T: ._."
K: No me mires de esa forma, con el poder de los emblemas podremos conquistar el mundo digital, y tratarlo con paz y alegría defendiendolo d elos malos... Y tu podrías tener muchas titis
T: ¿Musha titis?
K: Por supuesto, montones de tiarronas coreándote como su salvador
T: Mmmm, me guzta
K: Ahora vamos a dormir

Tientamon sabía que le había mentido, pero por otro lado sabía que lo que había dicho Kyo sobre tener muchas titis era algo posible si se hacían poderosos, así que aunque no le gustaba la idea de que su amigo se pusiera tan distante y extraño, pensó que valdría la pena si así conseguía el filón de ligar todo lo que quisiera.
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