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 Digital World

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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Feb 24 2018, 15:38

Viendo el panorama,Max y Lopmon se dirigen a buscar a Dianne y Harry. Los encuentran vagabundeando cerca del escenario de los últimos eventos. La chica mira a los recién llegados.

-Dianne:Vaya,los señores Mega en persona.

El chico y el Digimon sonríen.

-Max:¿Qué hacéis aquí?¿Tenéis donde dormir?

-Dianne:Sí, no te preocupes por eso.

La chica les mira.

-Dianne:Habéis sido elegidos para ir a Izumo, ¿verdad?

-Lopmon:Saldremos en breve,sí. Con suerte, será el último viaje que tengamos que hacer.

Se quedan en silencio durante unos minutos.

-Harry:Dianne, díselo.

La pareja de recién llegados les mira.

-Dianne:...También hemos sido escogidos para el viaje. Antes de que digas nada, déjame explicarme. Durante todo este tiempo, desde que llegamos al Mundo Digital, hemos tenido que aprender a sobrevivir. Duftmon me ha ayudado en ello, enseñándonos a algunos técnicas de primeros auxilios. Con eso solo no podría conseguir que me llevasen, y es ahí donde entra Harry.

El Terriermon se pone frente a su compañera.

-Harry:Gracias a vuestro entrenamiento y al de Firewall he conseguido llegar al nivel Perfecto: Rapidmon. Con la velocidad que consigo alcanzar, podré servir para explorar el terreno.

-Max:...

-Dianne:No intentéis detenernos.

-Max:No, no lo haremos. Pero decid, ¿por qué queréis venir?

Es ahora Lopmon el que baja de la cabeza de Max y se pone frente a él.

-Lopmon:Nada nos asegura que vayamos a sobrevivir con lo que hay más adelante. Ni siquiera a nosotros,que podemos alcanzar el nivel Mega.

-Harry:Tampoco a nosotros. Pero lo que es seguro es que los más fuertes se van, y queremos estar donde más seguros estemos.

Dianne se acerca a Max y le coge las manos. Las suyas tiemblan como hojas al viento.

-Dianne:Queremos asegurarnos de que volvemos a nuestro hogar. Este mundo solo nos ha dado penurias y miedo. Quiero volver a casa, Max. Abrazar a mis padres. Ir al colegio. Tomar una ducha y comer sin tener que preguntarme si será lo último que haga.

Max la abraza. Centenares de veces esos pensamientos han cruzado la mente del chico y Lopmon. Decenas de noches ha soñado con poner ver a su madre, contarle todo lo que han pasado tanto él como Lopmon. Cientos de veces ha anhelado que su madre acepte a su compañero como uno más de la familia. Y eso no ocurrirá a menos que consigan salir de ese mundo, el que les ha brindado con visiones de muerte, odio y destrucción...las cuales han conseguido cambiar a Max y hacer de él algo mejor.

-Max:No pierdas la esperanza. Todo saldrá bien si seguimos juntos.

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DrPingas
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MensajeTema: ¿La partida?   Dom Feb 25 2018, 18:07

Tientamon había oído decir a los habitantes del pueblo que un grupo de niños elegidos y sus digimons habían sido elegidos para viajar usando su pueblo, así que supuso que se trataría de sus compañeros. Empezó a divagar y se quedó parado.

T: Epera un momento-dijo mientras Kyo le abrazaba desde atrás- Zi me pejento allí agora mismo con ete patán, ¿como debería empezá?

"Hola, ¿ta cuerda aquer que pertenesía ar ditadó ozcuro? Agora zoy bueno y ete e mi compa nuevo."
No, no, quizá mejó argo como:
"Me he dao cuenta de la mardade de Killo, me ezcapao con astuzia y gran argucia y ahora he elegío a Don Hatsuki pa que me acompañe y podé ayudaro"
O quizá argo como:
"Ze que me echabai de meno, pero no os peoqupeis, mis compadres, he vuerto renasío como uno de lo ocho guerrero digitale." Y hago mi entrá to triunfá en un trailmon mientra zuena una campana... ah no, ¡merda! Que ze había muerto, ze me había orvidao.

Kyo cada vez se pegaba más y más como si de un perrito se tratara.

¡Mardita zea, deja de zobarme, pezao! To eto e tu curpa, ¿como voy a pejentarme con zemejante retrazao ante lo caballero reale? ¡Zerá desgraciao!

Una mano cogió a Kyo de la boca y se lo llevó, y como este estaba agarrado a tientamon este también fue secuestrado.

El chico que se presentó ante ellos el otro día, agarró a Kyo.

???: Mi nombre es Jarl, "hijo" de ese estúpido digimon emperador. ¡Desembucha! ¿Por qué está vivo? Vi todo lo que ocurrió, ¿o creías que iba a dejar de seguirte la pista? Aunque es cierto que no pude oír lo que estábais hablando debido a la distancia a la que me encontraba. Sin embargo, creí que habías muerto en ese instante tu y tu estúpido digimon, así que decidí seguir a digimon emperador, pero el muy desgraciado ahora que tenía poderes nuevos pudo conmigo. Dime, ¿por qué es tan poderoso ahora? ¡¿POR QUÉ?!

K: Tientamon...-dijo mientras hacía un gesto de adiós con la mano-

T: ¡Killoooooo!-este soltó una descarga al chico, pero no sirvió de nada-.

Jarl dejó a Kyo y fue a por el digimon insecto.

J: Así que ese es tu tientamon. Bien, si tan poco te importa tu vida, será el el primero que muera.

Jarl fue directo a tientamon con unun aura oscura que a Kyo se le hacía muy similar, en ese momento el tamer se agarró a en el último instante con los dientes y las manos a la spiernas de jarl, sin embargo los brazos se extendieron y fueron a impactar en tientamon.

K: ¡¡¡TIENTAMOOOON!!!

Spoiler:
 

Jarl impactó contra algo duro y brillante, no había rastro alguno de tientamon y Kyo, sólo:

Spoiler:
 

J: ¿Quién.... qué haces tu aquí, dónde están ellos?

El gigantesco digimon apareció por encima de la vegetación  delante del resto de tamers y digimons que lo acompañaban, sorprendiendo a propios y extraños.

Jarl salió volando y empezó a desplegar diversos portales alrededor, de donde empezaron a surgir unos extraños brazos.

??? ¡Eso ya no funcionará conmigo! Ya conozco ese truco, demasiado bien.

La espada que portaba se divide en tres cuchillas que hace girar y revienta todos los brazos que aparecían de los portales.

J: ¿¡Quién eres!?

??: Mi nombre es Victorygreymon, deja de atacarnos ahora mismo, nosotros no te hemos hecho nada. El poder que ahora estoy usando ha sido en legítima defensa propia, por favor, deja de atacarnos.

J: ¡¡JAMÁS, ESE PODER SERÁ MÍO!! ¡¡¿Por qué no usas tus habilidades?!! Está bien, juguemos con digimons, tu lo has querido, ¡adelante!

Aparecieron 4 Ciberdramons detrás suya, esta vez evitando que Victory los destruyese antes de aparecer por completo.

Spoiler:
 

Los digimons que poblaban el sitio huyeron aterrorizados. El bullicio de la gente alertó al grupo de tamers y sus camaradas digitales que se acercaban al pueblo. Desde lejos podían ver la figura de Victorygreymon. Al ver el humo, los gritos y las casas destruidas, se dieron prisa por alcanzarlos.

J: Lo de antes no fue más que un pequeño test, ahora empieza el combate de verdad, si mis ciberdramon te tocan una parte vital, desaparecerás al instante sin dejar ningún rastro. Entrégame tu poder si no quieres ser borrado de la existencia, con el entenderé porque digimon emperador se transformó.

La espada de victory se reajusta como una espada de verdad otra vez.

V: Este poder no debe usarse para manos indeseadas, ahora lo se bien. Si eso es lo que quieres, siento mucho tener que hacer esto, pero es la única manera de hacer justicia.

Dos de los ciberdramons se dispusieron uno arriba y otro abajo, y los otros a ambos lados.

Ciberdramons (todos a la vez): ¡Garra borradora!

Victorygreymon: ¡Escudo de la victoria!

Victory usó el escudo con el ciberdramon que venía desde abajo y se escurrió de los demás. Tres de los ciberdramons se golpearon entre ellos y acabaron borrándose.

J: No importa, puedo invocar más.

Aparecieron 3 más, aunque a Jarl se le veía más cansado ahora. Cambiaron la estrategia, se dispusieron 3 de ellos a tacar de frente usando sus ciberuñas. Victory se protegió usando su escudo, pero el cuarto ciberdramon atacó por detrás usando su garra borradora.

Pero Victory le dió en el costado sin que llegara a tocarle usando una gran embestida que le devolvió el ataque. Uno de los ciberdramon se adelantó intentando un ataque giratorio, al que contestó con un espadazo.

V: ¡Rompedramon!

Al golpearle con la espada le cortó un brazo, comenzó a desangrarse y no sobrevivió, sus datos empezaron a desmoronarse.

Victory greymon partió a dos más por la mitad con su espada, pero Jarl empezaba a debilitarse más mientras aparecían dos más, siendo un total de tres en combate. Con la espada atravesó el pecho de dos a la vez, y con el escudo golpeó al tercero, que cayó encima de Jarl mientras cargaba su uña borradora contra Victory.

J: ¡NO, MIERDA! ¡Ahora soy yo el que empieza a ser borrado!

Sus datos empezaron a borrarse de su cuerpo, pero en un último intento desesperado de ganar empezó a esforzarse al máximo y sacar todos los ciberdramons posibles.

J: ¡Te llevaré al infierno conmigo!

V: Yo ya estoy en el infierno.

Victorygreymon dispuso en dos partes la espada y se la puso en sus brazos. Empezó a acumular mucho poder entre sus manos y formó una esfera de energía.

V: ¡¡Tridente de Gaia!!

La esfera de energía cayó encima de Jarl y consumió todos los ciberdramon sin dejar rastro, junto a Jarl.

V: Descansa ahora en paz.

Clavó la espada en la tierra, mientras miraba hacia atrás con mirada recelosa a sus compañeros que ya llevaban tiempo ahí observando. Victory suspiró y envainó su espada de nuevo, acto seguido aparecieron Tientamon en forma de motimon y Kyo.

Kyo apareció con el pelo con un poco de negro, parecía más lúcido, y con cara de asustado estaba sentado en el suelo sin ser capaz de mirar a los demás, ocultaba su rostro bajo el pelo que tenía. No dijo nada cuando le preguntaron , tientamon se interpuso e intentó explicarse con señales y bailecitos, pero como no le entendía ni su tía le dieron de comer y digievolucionó a su forma tentomon, entonces viendo que ya no podía colar las mentirijillas que se había inventado optó por contarles la verdad.

Franky: Después de todo lo que ha hecho...
Aurelion: El no es un ejemplo para nada.
Alf: ¡Me niego a que venga!
Max: Lo esposaremos, debe hacerse. Nos conviene más como nuestro aliado que como nuestro enemigo, no estamos como para escatimar recursos.

Al final después de varias discusiones, lo esposaron tal y como dijo Max, a lo cual Kyo aceptó sin oponer resistencia alguna, de hecho lo aceptó tan fácilmente que asustó un poco a los demás como si ese no fuera el mismo que conocieron.

Kyo no se dio cuenta de que tenía algo nuevo en su bolsillo, un nuevo dispositivo, tientamon lo encontró al registrarle intentando hacerle cosquillas para que sonriera, pero no sirvió.

K: Ahivá, pero, ¿eto que é?

Spoiler:
 

Así, se dispusieron a partir desde ese pueblo portuario rumbo hacia Jakarta.
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Perro
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Feb 28 2018, 01:21

El antiguo estratega de los Caballeros Reales lleva a Alf y a Franky a la prisión de Dynastes.

-Duftmon: Gracias por venir. Tras la caída del castillo, investigamos y recogimos todo lo que quedara de utilidad en él. Fue cuando descubrimos que la Sección de Aislamiento aguantó el ataque. El traslado de los prisioneros aún con vida corrió a cargo de Kan. Fue el Knightmon quien me contó que había un prisionero de quería verte, Franky.

-Franky: ¿A mí?

-Duftmon: No en concreto realmente. Pregunta por alguien. Y, según tengo entendido, tú fuiste el último en verle.

-Alf: ¿Por qué molestarse con un prisionero? ¿De dónde viene?

-Duftmon: Graw y Galem le derrotaron y capturaron en la contienda contra el Escuadrón Verde y la D-Brigade. Si le das una respuesta satisfactoria, es posible que se nos una.

Los tres llegan en frente de una celda. Ésta está protegida por una puerta de luz, por la que a través de ella se puede a ver a su prisionera.

-Alf: Eh, ¿ésta no acompañaba a BanchoLeomon?

-Duftmon: BanchoLilimon de Led. Tuvo una excelente carrera como cantante y bailarina junto a otras figuras importantes en el pasado. Hasta que perdió su canto. Luego volvió a su ciudad natal y allí empezó a ser entrenada por el BanchoLeomon ministro de Led. Desde que cayó esta ciudad, juró destruir todo aquello que alguna vez hubiera perjudicado a su querido hogar– pulsa un botón en la pared del lado de la celda y la barrera de luz se desvanece. Franky se sobresalta momentáneamente–. Vas a tener que acercarte si quieres escucharla.

El muchacho entra inseguro a la celda. Allí la ve, sentada en un banco en la oscuridad, cabizbaja y con grilletes reteniendo sus delgadas manos. Ésta levanta la cabeza para hacer contacto visual con el humano. Su rostro ha ganado arrugas, como si le hubieran pasado por encima décadas de golpe, y sus ojos negros muestran cansancio.

-Franky: ¿Por qué está tan…?

-Duftmon: La mantenemos débil para reducir las probabilidades de escape. Eso incluye alejarla de toda luz solar, dada su naturaleza.

La mujer planta empieza a mover la boca.

-BanchoLilimon: ¿Dónde está… BanchoLeomon?

El chico procesa lo que cree haber oído, cosa en la que pone esfuerzo por lo bajo que se oye a la prisionera. A continuación, piensa muy bien en lo que va a decir, pero tampoco quiere que pase demasiado tiempo callado, no vaya a impacientar a un, aunque debilitado, Digimon Mega.

-Franky: Me-me ayudó a vencer a los del Imperio de Metal. Pero la Cazadora le… atrapó con su dispositivo. Se lo llevó.

La prisionera se toma su rato en formular la siguiente pregunta.

-BanchoLilimon: … ¿Vais a ir… a por la Cazadora?

-Franky: … Sí.

La que una vez fue una alegre Lilimon se levanta repentinamente. Franky cae asustado de culo al suelo, mientras que Duftmon está por desenvainar su espada y Alf llenaba su boca de metal. Los ojos negros de la mujer planta miran con determinación.

-BanchoLilimon: Voy con vosotros.

Nadie responde inmediatamente a la no tan clara petición.

-Duftmon: Perfecto, un miembro más al equipo.

-Alf: ¿Qué? ¿Así por las buenas?

-Duftmon: Pensé que había dejado bien claro que ya tenía este resultado previsto.

Y así el equipo es completado. Además de los Tamers capaces de llegar al Mega con sus Digimons, y algunos más que les brindarán apoyo, el equipo que irá a Izumo también estará compuesto por Graw, Galem, Witchmon, Kan y BanchoLilimon. Los objetivos de la misión quedan claros una vez más; viajar a Izumo, localizar la base de la Cazadora, recuperar lo que ésta robó, averiguar quiénes están de su lado, saber si tiene planes para los Espíritus Digitales y ayudar a los usuarios de estos de ser así, y, si es posible, capturar con vida a Emi. Por supuesto, no son pocos quienes se sorprenden por éste último objetivo planteado, por lo que Duftmon se justifica que quiere averiguar de dónde ha salido la ya famosa humana, pues no posee ningún registro sobre ella.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Mar 03 2018, 01:11

Los elegidos para el viaje no son capaces de gozar de un viaje tranquilo, pues la inquietud reina entre ellos,conducida por cuantiosos rumores acerca del nuevo servidor. El hecho de que parezca ser tan aterrador no ayuda. Algunos dicen que posiblemente ya habrá caído cualquier posible aliado que pudieran tener allí. Otros se cuestionan que pueden haber dejado los humanos, a la vista de algunos como Emi, la Cazadora. Incluso algunos, los más temerosos, piensan que no encontraremos nada, solo un portal al Área Oscura, de la cual no podremos escapar. Toda suposición queda de lado una vez avistan a lo lejos las dunas que rodean a la grandiosa Jakarta. En el puerto, decenas de Digimon de diversos niveles evolutivos, todos pendientes de barcos para zarpar del puerto, o esperando a que alguien llegue. Por parte del grupo, un Jijimon les espera en la zona de atraque, acompañado por un pequeño grupo de Revolmon.

-Jijimon:¡Ah, bienvenidos, bienvenidos!Veo que habéis llegado bien, ¿eh? Eso está bien, sí. -El grupo se les acerca.-Permitidme presentarme. Soy Jijimon, y junto a este grupo de mozalbetes os guiaré hasta la Sala de la Unión.

Señala con su bastón algo que a nadie le había pasado desapercibido: una titánica rama que se alza hasta donde alcanza la vista y más allá. La base de la misma se encuentra en un edificio compuesto por una serie de cúpulas.

-Jijimon:A este anciano le gustaría relajarse ya en un lugar con sombra.¿Partimos?

Sin respuesta por parte del grupo, él y sus acompañantes inician la marcha.

-Jijimon:No os haré andar mucho. Tenemos transporte esperándonos cerca y, para ser sinceros, a estos viejos huesos no le gustaría soportar una caminata tan larga.

Una serie de vehículos espera al grupo, dispuestos para llevarles a la fortaleza que hace las veces de punto de unión entre servidores. Un servicio exquisito recibe al grupo a su llegada. Colmados por sus atenciones, son dirigidos a una sala en la que poco hay: una gigantesca puerta y dos Digimon.

Spoiler:
 

-Jijimon:Estos son Bokomon y Neamon. Bokomon es un estudioso de la Gran Biblioteca de Jakarta, conocedor de los misterios allende La Puerta. Neamon, por su parte, es el protector de la misma, evitando que cualquiera intente soplar siquiera sobre el Árbol del Mundo... No os fiéis de las apariencias pues, como tantos otros Digimon de alto nivel, prefieren su etapa Novato por discreción.

Bokomon mira al grupo de arriba abajo, evaluando con la mirada cada detalle.

-Bokomon:Lo que vais a ver tras esta puerta no se parece en nada que hayáis visto antes. Izumo es un servidor harto degradado, donde las leyes de la Realidad no se rigen tal y como nosotros las entendemos. El tiempo fluye a ritmos variables, la vida nace cuando ella decide y el espacio puede ser en ocasiones difuso. Hay lugares que quizás a los Tamers puedan resultar familiares, pero no debéis dejaros engañar por esa sensación hogareña. Y, por supuesto, está el programa Tempest, del cual no sabemos con certeza su estado. Quizás esté extinto. Quizás no.-Da una palmada.-Dicho esto, os deseo buena suerte.

Neamon se acerca a la puerta. Tras tocarla, una línea de luz se abre a mitad de la misma.

-Neamon:Contamos con vosotros.

[Esto no implica que el servidor esté literalmente detrás de la puerta]

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Cerdo
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Mar 06 2018, 03:51

(Esto iría justo después del penúltimo post de Franky, cuando aún estábamos en Dynastes.)


Los dientes de Aurelion resplandecieron levemente a la luz de la luna en un gran bostezo. Hacía rato que Luminemon se había marchado a la ciudad, dejándoles solos bajo la sombra del gran cristal.

- Xalcer: ¿Cansado?

- Aurelion: Un poco. La comida siempre me da sueño.

- Xalcer: Deberíamos volver. - dijo levantándose. - SuperStarmon se enfadará si despertamos a Kan.

- Aurelion: Lo raro es que no se despierte él mismo con sus ronquidos. Y esta vez duermes tu en el suelo.

No habían descendido demasiado de las ruinas del castillo cuando un leve gruñido llegó a oídos del chico.

- Xalcer: ¿En serio aún tienes hambre? - preguntó volviéndose hacia su compañero.

- Aurelion: Creía que habías sido tu.

El sonido se repitió, volviéndose cada vez más grave y con más intensidad, mientras las piedras del suelo comenzaban a temblar. Al cabo de unos segundo todo volvió a la calma.

- Aurelion: Solo era un terremot-

Un fuerte crujido reverberó por todo el castillo, seguido de una lluvia de trozos de cristal y un estruendoso rugido. Ante los aterrados ojos de los presentes, el gigantesco dragón rojo se alzaba ante ellos, libre de su prisión. Jadeaba ligeramente y su cuerpo presentaba grandes cortes causados por su abrupta salida y a que parte de sus escamas se habían arrancado durante el proceso, quedando pegadas al cristal. Comenzó a reir levemente, incrementando cada vez más hasta convertirse en una sonora carcajada.

- Examon: Buen intento, viejo, pero aún así inútil. ¡Soy el Emperador Dragón! ¡Un ser inferior como el wyvern no tiene nada que hacer contra mí!

El antiguo regente de Dynastes yacía en el suelo, libre pero inconsciente. Alzó su lanza para ensartarle, pero Antylamon rápidamente hizo aparición, salvando al viejo caballero con su agilidad leporina. Con un par de saltos se alejó del lugar, reuniéndose de nuevo con Max.

- Examon: Sabía que me daríais problemas desde el primer día que os vi. ¡Pero por fin puedo eliminaros a todos!

Apuntándoles con la lanza, varios láseres salieron disparados de su punta en dirección al pequeño. El suelo tembló con fuerza, emergiendo un muro de roca frente a ellos, desprendiendo trozos de piedra al impactar cada láser contra él. Una figura felina se posó sobre lo que quedaba del improvisado muro.

Spoiler:
 

- Duftmon: ¡Alertad a la guardia! - ordenó sin apartar la vista del dragón. - ¡Y buscad a Galem y a Graw!

- No hace falta. - El dragón peludo aterrizó tras ellos, con Franky a su espalda, quien cargaba con un Elecmon en brazos. La ciudad a sus espaldas, antes plácida y tranquila, se había convertido en un hervidero de actividad, con Digimon y Knightmon yendo de un lado para otro.

- Duftmon: ¿Dónde está Galem? - preguntó creando otro muro que les protegiera de los siguientes rayos de Examon.

- Franky: Está en la ciudad ayudando a la guardia.

- Alf: Sí, dijo que estaba un poco... indispuesto para pelear.

- Graw: ¡Yo me encargo!

El pequeño Digimon se bajó de los brazos de Franky con bastante torpeza, dirigiéndose frente al grupo. Se puso a dos patas, mirando a Examon y con extendiendo las patas delanteras en alto.

- Graw: ¡Soy la reina de los lagartos!

Dos segundo aguantó antes de caer de boca al suelo de un planchazo. Un incómodo mutis se impuso entre los presentes, acompañado por los leves ronquidos del caballero. Examon por su parte trataba de no ahogarse de la risa.

- Examon: Los Caballeros Reales, antaño grandes y orgullosos defensores del Mundo Digital, ahora no son más que un burdo insulto a su imagen. Unos inútiles, incapaces de mantenerse en pie por si mismos, que se esconden detrás de unos críos para que luchen sus guerras por ellos. ¡Es la ley del más fuerte, y bajo mi mando este mundo no volverá a necesitar a estos patéticos Caballeros para defenderlo!

- Duftmon: Vosotros dos. - dijo mirando de reojo a la chica y a su compañero Rapidmon. - Llevaos a Graw y a LordKnightmon a un lugar seguro. Los demás... - Esta vez mirando a Antylamon y al recién evolucionado Grademon. - Aunque esté herido, sigue siendo un oponente a considerar. No bajéis la guardia.

A pesar de ser superado en número, Examon no les daba ningún tipo de tregua. Su gran cuerpo le confería un amplio rango para atacar y sus alas de acero bloqueaban todo ataque dirigido hacia él. Las espadas de Grademon rebotaban contra su superficie como si fueran de goma y los golpes de Antylamon herían más al conejo que a él. Incluso cualquier ataque sorpresa que intentaran resultaba infructuoso, como si las alas fueran conscientes de lo que ocurriera a su alrededor, deteniendo cualquier avance del grupo. Xalcer y Aurelion observaban la pelea que se desenvolvía frente a ellos, habiendo pasado desapercibidos hasta el momento.

- Xalcer: ¿Aurelion? - dijo al ver que su compañero echaba a correr hacia la pelea. Este se detuvo, volviéndose.

- Aurelion: ¡No voy a quedarme mirando mientras los demás lo dan todo de sí! ¡Ya no!

Con un destello, Wingdramon alzó el vuelo en dirección a la batalla. Las escamas de sus alas le permitían variar la gravedad, por lo que su ala inutilizada no le impedía recorrer los cielos, aunque no a la misma velocidad ni con la misma movilidad que antes. Su repentina aparición sorprendió a los presentes, teniendo un segundo dragón de tamaño considerable en escena.
Se abalanzó sin dudar sobre Examon en un intento de inmovilizarlo, pero este fue más rápido, arreándole con una de sus alas en cuanto se acercó.

- Examon: ¿Aún seguís vivos? Se me empieza a acumular el trabajo...

Acumulando energía en sus mandíbulas, Aurelion lanzó un rayo de energía en su dirección, impactando contra una de sus metálicas alas. Grademon no perdió el tiempo en lanzarse al ataque por el costado contrario. Examon volvió a usar su ala para deternerle, con lo que permitió a Antylamon a endurecer sus brazos y golpearle en el punto ciego de la espalda. El dragón gruñó ante la nueva herida que portaba. Extendió las alas con fuerza, golpeando a Alf y creando una corriente de aire que desestabilizó a Aurelion tiempo suficiente como para alzar su lanza y estamparle contra el suelo con ella. Alzó nuevamente la lanza para rematarlo, pero al mover el brazo tocó una pequeña esfera amarilla. Esta explotó al contacto, chamuscando parte de su ala.Y no era la única. Decenas de esas esferas flotaban a su alrededor como esporas en el aire. Duftmon saltaba de un lado a otro, generando estas esferas-mina con su cola, rodeando al dragón por completo, limitando su movilidad. Cada vez que una parte de su gigantesco cuerpo tocaba una, la explosión de esta activaba las cercanas, aumentando aún más la potencia de fuego.

- Duftmon: Eso debería concedernos un poco de tiempo. - dijo reagrupando al grupo.

- Examon: ¿De verdad piensas que esto me va a detener, viejo?

Extendió las alas, forzando la explosión de varias minas cercanas, antes de cubrirse con ellas. Cada explosión activaba las minas circundantes, generando una gran cadena de explosiones a su alrededor, protegido por sus impenetrables alas. Antes de que el humo se disipase, lanzó una estocada hacia delante a nadie en particular, haciendo explotar la punta de la lanza con una nube de polvo azul que engulló el lugar en segundos. Una vez se hubo disipado, Aurelion clavó rodilla en el suelo con un gruñido, todos los demás saliendo de la seguridad que les había concedido bajo su sombra.

- Xalcer: ¡Aurelion! - gritó al ver al dragón desplomarse de costado, partes de su cuerpo distorsionándose como un holograma.

- Aurelion: Estoy bien... - El esfuerzo que necesitó para levantarse indicaba lo contrario.

- Duftmon: Regresa a tu forma básica. - dijo posándose al lado del dragón. - Es un virus de interferencia. Está desestabilizando tus datos y desorganizándolos. Cuantos menos datos tengas, menor será el efecto.

- Aurelion: ¡Estoy bien! - Se tambaleó varios metros antes de que Duftmon le derribara sin mucho esfuerzo.

- Duftmon: No seas estúpido. En tu estado lo único que vas a conseguir es que te maten. ¿Cómo protegerías a tu Tamer entonces?

El dragón miró al cabalero unos segundos antes de que un destello le devolviera a su forma de Dracomon. Tal y como dijo Duftmon, las interferencias se redujeron en gran medida.

- Duftmon: No hay nada de malo en retirarte de una batalla. Mientras sigas vivo, podras seguir luchando.

Aurelion observó cómo se alejaba, uniéndose nuevamente a la batalla junto a Grademon y Antylamon. Bajó la mirada lentamente, deprimido. Una extraña sensación de tristeza invadió al chico. Sabía perfectamente cómo se sentía su compañero, inútil e impotente, apartado nuevamente por sus propios errores.

- Xalcer: Aurelion...

Era culpa suya. Era culpa suya que Aurelion volviera a sentirse tan inferior como antes. Si no hubiera confiado en Claw todo aquello nunca hubiera ocurrido, LordKnightmon no tendría que haberse sacrificado, el castillo seguiría en pie y ahora mismo todos podrían estar disfrutando de una cómoda cama calentita en vez de luchando por sus vidas. Todo era culpa suya.

Max le golpeó sin querer al pasar corriendo por su lado, sacándole de su ensimismamiento. Lopmon se encontraba en el suelo, con varias quemaduras, al igual que el Dorumon. Examon había alzado el vuelo, alcanzando una altura suficiente para que ambos no le alcanzaran y les había bombardeado con láseres desde su lanza. Incluso Duftmon había recibido un par de impactos, chamuscando parte de su armadura.

- Duftmon: Ha optado por la altura. Debe de empezar a notar el cansancio.

Este había empezado a jadear y sus movimientos parecían un poco más lentos. Por desgracia, Alf y Lopmon habían recibido demasiados golpes, demasiado doloridos para luchar. La pelea no pintaba bien. Con un destello, Aurelion regresó a su forma Perfecta.

- Duftmon: ¿Qué estás haciendo?

- Aurelion: Proteger a todos...

Ignorando las palabras del caballero, Wingdramon se lanzó a por Examon, a pesar de que las interferencias le volvían torpe y lento. No tardó demasiado en regresar donde estaba, derribado, con la marca de las garras de Examon en el pecho y un ala rota.

- Examon: Por mucho que me guste golpearte, me estás haciendo perder el tiempo. Haz caso al viejo y no te levantes.

Aurelion regresó a su forma Dracomon, apretando los dientes del dolor. A duras penas consiguió volver a ponerse en pie.

- Aurelion: Desde que salí del huevo no he hecho más que recibir una paliza tras otra. Me han mordido, arañado, aplastado, pateado, envenenado, torturado, mutilado. Hasta me han apuñalado mis propios compañeros. Si de verdad quieres derribarme, vas a tener que esforzarte un poco más.

Las palabras de Aurelion aquella noche regresaron a su mente. No importaba cuántas veces cayera o cuántas veces resultara herido. Mientras aún pudiera levantarse jamás tiraría la toalla. Seguiría adelante, sin importar las consecuencias. Aunque le costara admitirlo, sentía envidia de Aurelion. Él no era más que un crío que solo les había traído problemas desde el principio. Aunque quisiera, no podía hacer nada más que mirar cómo su compañero tambalearse en un intento de mantenerse en pie. Sacó su dispositivo, sintiéndose completamente inútil como Tamer.

"No te rindas."

Una mano blanca apareció sobre sus dispositivo. Con una tenue luz, el resto apareció frente a él.

- Xalcer: ¿Luminamon?

- Luminamon: No te rindas tan fácilmente. - dijo posando ambas manos en el dispositivo. - Es en las noches más oscuras cuando las estrellas brillan con más intensidad. Aurelion y tu tenéis un gran futuro por delante. No es el momento de tirar la toalla.

- Xalcer: Pero...

- Luminamon: Los héroes no se miden por su fuerza, sino por sus actos. Miles de Digimon cuentan con vosotros, así que no te rindas. Él no lo ha hecho.

Luminamon se acercó al chico, colocando la palma de su mano en su frente. Al separarla, la marca de su mano brilló sobre su piel, apagándose lentamente. Xalcer sintió una extraña calidez, todos sus dudas y temores disolviéndose como si nunca hubieran existido. Cerró los ojos, acercándose el dispositivo al pecho a la vez que tomaba aire. Al volver a abrirlos, lo hizo lleno de renovada determinación. Sin dudar un segundo, corrió junto a Aurelion, cogiéndole antes de que se cayera.

- Examon: Se te escapa la fuerza por la boca, lagartija. Mucho hablas para necesitar la ayuda de un sucio humano.

- Xalcer: ¡Aurelion es mucho mejor Digimon de lo que serás tu nunca!

- Examon: ¡Soy el Emperador Dragón, niñato ingrato! ¡Ni se te ocurra ponerme al mismo nivel que ese intento de Digimon, que ni siquiera es capaz de defender a su propio Tamer!

- Xalcer: ¡Puede que no sea el Digimon más fuerte ni el más ágil ni el más nada, pero eso no le detiene para seguir dando lo mejor de sí! ¡Aurelon ha hecho todo lo posible para mantenerme a salvo, y por eso estoy aquí! Desde que tengo memoria siempre me han acosado las dudas, sin ser capaz de reunir la confianza suficiente para hacer nada por mi mismo. Hasta que conocí a Aurelion. No soy perfecto, pero tenerle a mi lado me da el valor suficiente para seguir adelante. Si caigo, volveré a levantarme, todas las veces que hagan falta, porque sé que él siempre estará ahí apoyándome. Serás todo el Emperador Dragón que quieras, pero no eres más que una sombre de la que es Aurelion. ¡Y por eso no voy a dejar que le vuelvas a insultar ni una sola vez más!

- Aurelion: Xalcer...

- Examon: ¡Mocoso insolente!

Descendió en picado contra ellos, lanza en mano. Golpeando el suelo con una de sus patas, Duftmon creó un pilar de roca, desviando la lanza, mientras una intensa luz inunda la zona donde antes se encontraban Xalcer y Aurelion.

Spoiler:
 

Una onda de energía sale despedida de la luz, derribando el pilar en su recorrido y dejando una profunda muesca en la lanza de Examon. Este retrocedió. Habiendo sido compañero de un Tamer, sabía lo que esa luz indicaba. Problemas. La luz comenzó a disminuir, mostrando la figura que se oculta tras ella entre los vítores de Luminamon.

Spoiler:
 

- Duftmon: ¿Qué... Digimon es ese?

El recién llegado estiró su espada-látigo, encendiendo las llamas de energía antes de cargar a hacia el dragón, dejando un surco en el suelo con la espada. Este respondió preparando su lanza. El caballero dragón necesitaba acercarse para atacar, mientras que el disponía de un rango mucho mayor. Lanzó una estocada en su dirección, haciendo explotar su punta con otra nube de virus. Sin detenerse, el caballero realizó un tajo horizontal con su extraña espada, despejando el humo con una corriente de aire. De un salto subió sobre el arma del oponente, enroscando su espada alrededor de la muesca de antes. Las llamas rugieron con fuerza, aumentando la presión mientra el caballero tiraba de la espada. El metal de la lanza comenzó a crujir, momentos antes de saltar en pedazos, la mitad de la lanza cayendo al suelo pesadamente.

- Examon: Maldito bastardo... - Arrojó la inservible lanza a un lado, forzando al caballero a saltar de esta para no caerse. Sus garras comenzaron a arden con amplias llamaradas. - ¡Nada como las armas de toda la vida!

Aprovechando que el caballero se encontraba en el aire, le propinó un zarpazo considerable, lanzándole volando contra una de las pocas paredes del castillo que aún seguían en pie, atravesándola sin esfuerzo.

- Examon: No importa que evoluciones. ¡No eres más que una versión inferior de mi!

- ¿Te callarás algún día? - dijo la montaña de escombros que se levantaba. Cogiendo su espada del suelo, cargó nuevamente hacia él, al igual que hizo Examon.

- Luminamon: ¡Jajá! - Siendo invisible para aquello sin un corazón puro, Luminamon se acercó a la cara de Examon y chasqueó los dedos, generando un pequeño destello de luz frente a sus ojos. El dragón rugió de dolor, como si aquella luz le quemara los ojos como ocurrió con BlackWargreymon y el Emblema de los Milagros. Ante esto, Examon retrocedió, cubriéndose con las alas por seguridad.

- Slayerdramon: ¿Pero qué...? - preguntó confundido ante tal escena.

No tuvo tiempo de asimilarlo, cuando el suelo comenzó a vibrar. Un gigantesco pilar emergió bajo sus pies, propulsándole por los aires, por encima de las alas de Examon. Viendo el plan de Duftmon, agarró la espada con una mano.

- Slayerdramon: ¡Emperador Dragón, ahora verás el poder de un Asesino de Dragones!

Acelerando la espada girando sobre sí mismo, dirigió la espada contra Examon realizando un tajo vertical, rajándole de arriba a abajo. El dragón rugió, retorciéndose de dolor mientras los datos comenzaban a emanar de su herida.

- Examon: ¡Malditos... insectos...! ¡Debería haber... acabado con vosotros... nada más veros!

Con un último esfuerzo intentó aplastar al caballero con una de sus garras, pero esta no tardó en desvanecerse junto con el resto de su cuerpo. Un haz de luz cubrió al caballero, dividiendo su cuerpo nuevamente en Xalcer y Aurelion. Duftmon corrió para recogerles antes de que cayeran al suelo. El viejo caballero sonrió levemente. Ambos dormían plácidamente uno junto al otro, exhaustos por el sobreesfuerzo. Les llevó con los demás, quienes esperaban preocupados, todos pasando por alto la carta con la imagen de Luminemon que el chico portaba en la mano.
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Mar 07 2018, 23:29

-Galem: Al fin, el Árbol de la Información.

-Franky: ¿Éste es el árbol…?– no termina de salir de su asombro ante tal tamaño–. Es gigantesco.

-Graw: Realmente lo que estamos viendo es una de sus ramas. Pongámonos en marcha.

El MetalGarurumon asiente y empieza a ser cubierto de luz, al igual que su compañero. Cuando la luz se desvanece, se hallan ante los presentes el caballero blanco Omegamon. Bokomon está prácticamente saltando del entusiasmo.

-Bokomon: ¡Pe-pero si ese es…!– hace una breve pausa para consultar un libro que llevaba consigo–. ¡Omegamon!

-Neamon: ¿Quién?

El Digimon de la boca negra y ahora con gesto molesto estira el pantalón rojo de su compañero.

-Bokomon: ¡Omegamon de los Caballeros Reales, una de las Deidades Guardianas que protegían y servían al Dios del Mundo Digital!– con eso dicho, suelta la parte del pantalón que agarraba, haciendo que la elasticidad golpeara la cadera del que hasta entonces mostraba una cara muy despreocupada–.

-Neamon: ¡Ya lo sé, tan sólo quería picarte un poco, jo!

Los demás observan a estos supuestos guardianes del gran árbol, no sabiendo muy bien qué pensar al respecto de su comportamiento. Por su parte, BanchoLilimon es quien más se acerca a la rama del árbol, llegando a tocar ésta con sus propias manos. A juzgar por su rostro, parece estar muy conmocionada ante tal coloso.

-Omegamon: Witchmon, procede.

-Witchmon: Enseguida– se pone a hacer extraños movimientos con las manos, de las cuales no tardan en salir círculos mágicos brillantes–.

-Xalcer: ¿Qué está haciendo?

-Omegamon: Solamente los Caballeros Reales tienen el permiso de pasar por ellos mismos a otros servidores. Witchmon copiará ese mismo permiso de mí y os lo traspasará a todos vosotros.

La bruja lanza esos mismos círculos flotantes a los viajeros, brillando intensamente al contacto por escasos segundos para luego desaparecer.

-Witchmon: Enhorabuena, muchachos, somos Caballeros Reales ante el Gran Árbol.

-Omegamon: No prolonguemos más la espera.

El caballero santo es el primero en adelantarse y atravesar la corteza, como si no existiera y en su lugar hubiera una ilusión muy elaborada. Los demás no tardan en imitarle, dejando atrás las despedidas de Bokomon y Neamon, a Jakarta y al mismo servidor Izumo. Al hacerlo, se encuentran flotando en un espacio negro, en el cual sólo son capaces de verse entre ellos con completa nitidez.

-Max: ¿Éste es… el interior de la rama?

-Omegamon: Deberíais de ser capaces de volar en este espacio con tan sólo pensarlo. Apresurémonos, no tenemos tiempo que perder– los demás comprueban enseguida que el caballero blanco no miente. En poco tiempo logran seguir a Omegamon a través de ese extraño espacio–. Viajaremos a gran velocidad a través de la rama, llegando a la copa del Árbol para luego ir a Izumo desde allí. Dentro de poco estaremos fuera de Ikaruga. Estaríamos expuestos a un vacío que devoraría nuestros datos si no fuera porque nos transportamos a través del Árbol de la Información.

-Aurelion: Es bueno saberlo.

Desde hacía ya un rato, Franky veía a su alrededor pequeñas partículas de luz que les rodeaban y volaban con ellos.

-Tientamon: ¿Qué zon ezta lucezita?

-Kan: ¿De verdad no os suena en absoluto?

Los Tamers y sus compañeros Digimons tratan de hacer memoria.

-Lopmon: … Datos. Son datos de Digimons caídos.

Ven cómo asiente el Knightmon.

-Omegamon: Cuando un Digimon muere, sus datos se distinguen en tres tipos; renovables, corruptos y consumibles. Éste último se queda donde perece el difunto y es alimento para Digimons cercanos o para la misma tierra. Los otros dos salen de los servidores para dirigirse al Área Oscura, donde son juzgados cuáles son renovables y cuáles son los corruptos. Los corruptos se quedan en el Área Oscura, mientras que los renovables regresan a los servidores de donde vinieron para dar paso al primer milagro de la vida; los digitamas, o huevos Digimon, para que podamos entendernos.

A Max parecen evocarles recuerdos del pasado cuando el caballero menciona los huevos. Transcurren unas pocas horas. Si en algún momento llegaron a la copa del árbol y ahora están pasando por la rama que les llevará a Izumo, nadie más que Omegamon lo sabía. De pronto, el Caballero Real se detiene en seco. Los demás, extrañados por el repentino comportamiento, hacen lo mismo.

Spoiler:
 

-Dianne: ¿Hemos llegado?

-Omegamon: No, acabo de sentir una presencia. Una que no sentía desde… ¿será posible?

Un rugido sacude los corazones de los viajeros. Algo o alguien golpea desde el exterior la pared que les separa del vacío que fue comentado antes.

-Omegamon: ¡Tenemos que irnos!

El grupo acelera el vuelo hasta que se deja de oír los golpes, brindando algo de alivio.

-Katya: ¿Qué… qué era eso? Por lo que dijiste antes, pensé que no habría nada vivo allí afuera.

-Omegamon: Y así debería ser. Si mis sospechas sobre quién podría ser son ciertas, sería otra muestra de los muchos fallos que cometimos los Caballeros Reales.

-Harry: ¿Qué quieres decir?

Antes de que el caballero santo llegara a contestar, lo que fuera que golpeaba la pared consigue su objetivo al ser capaz de atravesarla y entrar al mismo espacio que los Tamers y los Digimons que les acompañan. Estos contemplan al monstruo que se les acaba de poner delante. Todos los Digimons muestran rasgos feroces ante tal demonio, los cuales realmente esconden miedo y desesperación, pues saben por puro instinto que la amenaza es enorme.

-Xalcer: Yo… yo a ese lo he visto en otro sitio.

-Omegamon: Lucemon– nombra al mirar con detenimiento al dragón púrpura que es el monstruo–. Ni si quiera un Digimon de tal poder y que posee un cuerpo inmortal debería de ser capaz de sobrevivir al vacío que rodea al Mundo Digital.

De pronto, el Gran Señor Demonio abre la boca y comienza a aspirar. De esta manera, muchos puntos de luz son absorbidos para alimentar a la bestia. El caballero santo abre más los ojos, como señal de que se ha dado cuenta de algo.

-Omegamon: Era tan evidente. El Árbol le provee de energía infinita, la misma que usa para regenerarse constantemente.

-Alf: Este dragón… no sé cómo explicarlo, pero creo que es mucho más…– traga saliva–. Es mucho más poderoso o peligroso que Leviamon.

-Franky: ¿Q-qué me estás contando?

-Kan: ¡Silencio! Concentraos. Tamers, haced que vuestros compañeros evolucionen.

Y así lo hacen, tomando sus formas de nivel Perfecto. Lucemon ruge de tal modo que incluso logra empujar a sus presas con sólo la presión del aire. Alf vacila, pero reúne valor cuando Franky pasa la carta de Chackmon. Con ella intenta congelar el extraño fuego que sale de la boca del demonio. El esfuerzo es en vano. El Grademon hubiera sido quemado hasta sus datos más esenciales de no ser porque Omegamon le apartó a tiempo.

-Omegamon: ¡Escuchadme, no quiero que luchéis con él! ¡Tenemos que huir lo más rápido posible!

-Alf: ¿Entonces no sirve de nada que evolucionemos?

-Omegamon: ¡Así será más difícil mataros!– contesta sin miramientos para luego disparar usando su cañón a la cabeza de Lucemon. Logra acertarle y, de hecho, provocarle daños severos, pero no es nada para la acelerada regeneración del demonio–. ¡Aprovechad que destruyo su cabeza temporalmente para escapar, rápido!

Los compañeros de Franky y Katya usan sus alientos helados para levantar muros de hielo que les protejan. Pero no es suficiente, comprueban de mala manera que ninguna protección se mantiene contra las embestidas, llamaradas, rayos y demás ataques que es capaz de desatar el peligroso demonio. De hecho, le bastó acertar un par de veces para hacer que casi todos los Digimons de los Tamers volvieran a sus formas de nivel Novato. Aunque los esfuerzos de estos consiguieron que pasasen a través de Lucemon, el Señor Demonio aún les seguiría y terminaría por aplastarlos, como hormigas que uno se encuentra en el camino. A Omegamon no le cuesta ver el peor resultado al que están llegando, por lo que toma una decisión.

-Omegamon: ¡Witchmon, libera el sello!

La bruja mira consternada a su “medio esposo”.

-Witchmon: ¿Lo has pensado bien? Dudo que aun así lograses algo contra él.

-Omegamon: Te equivocas, le mantendré a raya el tiempo suficiente para que lleguéis a Izumo– todos aquellos quienes le oyen decir eso se voltean con miradas preocupadas–. No pongáis esas caras, no estoy diciendo que vaya a sacrificarme, sencillamente me reuniré con vosotros más tarde. Confiad en mí.

-Witchmon: … ¿Cuánto tiempo necesitas?

-Omegamon: ¡Diez bastarán, date prisa!

La petición apresurada es debido a que Lucemon vuelve a cargar contra el grupo. Unas letras extrañas rodean a la bruja mientras recita un hechizo en una lengua apenas conocida por los presentes.

Spoiler:
 

-Omegamon: Ojalá con esto compense mi falta grave en Dynastes.

Los ojos del Caballero Real brillan con una intensa luz azul. Un aura sagrada cubre todo su cuerpo. Sin mostrar vacilación, se aproxima al dragón púrpura, lo suficiente como para que éste caiga en la tentación de usar sus garras como armas. Omegamon esquiva las afiladas garras, como si ya supiera su trayectoria. Efectúa un corte vertical, hiriendo una de las manos que le llegaba desde abajo, y luego dispara a la otra, que venía desde arriba, con su cañón sin apenas mirar hacia donde apuntaba. Se acerca rápidamente a la mandíbula de Lucemon  y golpea ésta usando la cabeza de MetalGarurumon que tiene como brazo derecho, congelando así gran parte del rostro del enemigo, para luego incendiarla con una ola de calor que viene de la cabeza de WarGreymon. Es increíble el espectáculo que están contemplando los niños y los Digimons. Omegamon sigue esquivando y contrarrestando cualquier ataque por parte del Señor Demonio. A pesar de que parece ser el caballero de armadura blanca quien lleva la ventaja, el cuerpo de Lucemon no para de regenerarse y retomar su monstruosa forma, como si nada le hubiera ocurrido.

-Witchmon: Bueno, os podréis imaginar lo preocupada que estoy de que mi marido esté arriesgando su vida, ¡pero tenemos que largarnos ya mismo!

Empiezan a huir a toda velocidad del enfrentamiento, tal y como les había pedido antes la combinación entre Graw y Galem.

-Xalcer: ¿Pero qué le pasa? ¿Por qué se ha vuelto así?

-Witchmon: Es por la Omega inForce; es una habilidad que le permite ver a través de los movimientos del enemigo y actuar en consecuencia. Normalmente lo tiene sellado, pero yo soy capaz de hackear su cuerpo con magia para que pueda liberar ese poder por un periodo de tiempo.

-Franky: ¿Y ni así puede con ese monstruo?

-Witchmon: ¿Quién crees que ganaría en una pelea, alguien que puede predecir los ataques del rival u otro que tiene un cuerpo inmortal? El problema añadido a esto es que la Omega inForce no le durará mucho tiempo, por eso tenemos que ponernos a salvo antes.

-Tientamon: ¿Peo ze pue zabé dónde vamoh a eztá a zarvo de eza coza, miarma?

Antes de responder a esa pregunta, el grupo al completo, a excepción de Omegamon por supuesto, sale al exterior del Árbol de la Información. Al reincorporarse, lo que encuentran delante de ellos es una llanura desértica, con un cielo que muestra un atardecer. Y detrás de ellos, como se esperaban aunque no todavía acostumbrados a ello, la rama del Gran Árbol por el que habían bajado.

-Witchmon: Bueno, bienvenidos a Izumo. Supongo.

-Max: ¿Qué vamos a hacer ahora?– pregunta observando el desolado lugar mientras cuida de un inconsciente Lopmon–.

-Witchmon: Intentaré contactar con Mienumon. Aunque ahora sea posible porque estamos en el mismo servidor, no espero que responda enseguida.

-Kan: A parte, deberíamos establecer pronto algún sitio para pasar la noche. Necesitamos reponer fuerzas después de lo de hoy y para lo que nos espere mañana.

-Franky: ¿Y Omegamon?– pregunta con un Alf dormido entre sus brazos, al cual hizo tomar la forma de Dorimon para poder cargarlo antes–.

Los demás le miran. En lugar de una respuesta, está el sonido del viento llevándose el polvo del suelo.

-Dianne: ¿De verdad creéis que volverá?

-Witchmon: … Claro que sí. Es el caballero más poderoso después de todo– afirma con determinación–.

-Kan: Aun así, tendremos que tomar una decisión en el caso de que no dé señales de vida para cuando contactemos con Mienumon y nos diga las coordenadas de la base de la Cazadora.

-Max: … Concentrémonos de momento en explorar para encontrar algún sitio en el que podamos montar un campamento.


Última edición por En verdad me llamo Franky el Sáb Mar 10 2018, 13:11, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Mar 09 2018, 23:35

Hay algo extraño en el aire. Witchmon,aunque intenta guardar la calma, destila nerviosismo. Una, si no la que más, gran baza se ha quedado atrás, nadie sabe exactamente adonde ir y Mienumon no responde. El grupo de Tamers se reúne. Max y Lopmon se acercan a Franky, Xalcer, Alf y Aurelion.

-Max:Escuchad...Cuando todo esto termine, me gustaría que hablásemos tranquilamente de todo. Hemos pasado por mucho, y creo que estaría bien que nos sentásemos e intentásemos sacar algo de todo. Ofrezco mi casa para ello, por supuesto.

Los otros asienten.

-Alf:Y Kyo...

-Max:No sé si nos corresponde a nosotros juzgarlo.

-Xalcer:Ha hecho cosas horribles. Pero hay algo distinto en él.

-Franky:Aun así...No podemos terminar de fiarnos.Y-

-???:¡Mirad!

Una cuadrilla de Digimons como nunca antes han visto se les acerca. Su líder se dirige a ellos.

Spoiler:
 

-Raidramon:Saludos. Soy Raidramon, encargado por Mienumon para llevaros al enclave desde el cual, tras informaros, partiremos en busca de Emi, conocida como la Cazadora.

Detenidamente, repasa al grupo con la mirada.

-Raidramon:Teníamos entendido que el legendario Omegamon sería aliado a nuestra causa. ¿Dónde está?

Witchmon mira inconscientemente a la rama del Árbol del Mundo. Los Appmon cuchichean entre ellos.

-Raidramon:...Entiendo. Lamento los problemas que hayáis tenido para llegar hasta aquí. Somos conscientes de las dificultades que puede presentar el hecho de cambiar de servidor. Os pido disculpas en nombre de mis compañeros y superiores.

Lo que parece ser un comunicador se enciende en la muñeca de uno de los Appmon y empieza a sonar.

Spoiler:
 



Apartándose a un lado, responde a la llamada.

-DoGatchmon:Era Mienumon. Raidramon, tenemos que movernos. El tiempo está a punto de cambiar en esta zona, y ya sabes que aparece aquí cuando cae la noche.

-Raidramon:Gracias,DoGatchmon. Sintiéndolo por el legendario Caballero Real, es preciso iniciar la marcha. Por favor, acompañadnos.

El grupo retoma el viaje, observando la desértica planicie en la cual se encuentran ahora.

-Raidramon:Es de bien informaros, ahora que os encontráis en Izumo, de algunos cambios con respecto a vuestro servidor. El tiempo aquí no es tan fluido como allí, cambiando por ciclos a veces aleatorio. El espacio puede resultar difuso en ocasiones, por lo que es necesario conocer bien el terreno; uno de los motivos, aunque básico, de que estemos aquí. Os recomendaría encarecidamente evitar la noche en zonas como esta o en aquellas preñadas de Gusanos, entidades que, como malwares que son, tienen la capacidad de corromper y dejar inservibles los datos. Os pediría, por tanto, no alejaros mucho de nosotros.

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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Mar 11 2018, 13:27

El grupo sigue con su marcha. La noche está cayendo y hay un bosque frondoso a la vista. Quien los guía hacia allí es DoGatchmon, el Appmon de búsqueda. Franky piensa que deberían sentirse más seguros ahora que son más, a pesar de la falta de Omegamon, pero por alguna razón está inquieto, como si algo no encajara. Alf percibe este sentimiento, pero se reserva sus pensamientos para sí mismo para no levantar sospechas. No sería hasta que se llevan un buen rato adentrándose al bosque que la hechicera rompería el silencio.

-Witchmon: En fin, ¿podemos terminar ya con la farsa?– no son pocos quienes voltean sus cabezas para mirar extrañados a la bruja–. Ya hemos llegado al bosque, donde supongo que la Cazadora o alguno de sus aliados espera para tendernos una emboscada.

-Raidramon: ¿De qué podría estar hablando, dama Witchmon?

-Witchmon: Oh, por favor. Estamos perdidos en mitad de ninguna parte y esperando a la respuesta de Mienumon. De repente, un grupo del que no hemos oído hablar surge y nos acompaña hasta su supuesto paradero. Tenía entendido que Mienumon siguió sola a la Cazadora porque es un Appmon que se especializa en el sigilo. ¿Cómo habría podido seguirla estando acompañada de otros Digimons menos capacitados que ella misma? Y en el caso de venir sola, ¿de dónde ha sacado aliados y cómo ha sabido que llegaríamos justo cuando lo hemos hecho si no puede contactar con nadie de otro servidor? Y una última cosa… ¿cómo has hecho para llegar a Izumo, Raidramon?– el Appmon hacker no parece tener respuesta–. No creas que he logrado venir siendo sólo de nivel Campeón únicamente por mi cara bonita. Me tragué vuestro cuento para que nos llevarais a nuestro objetivo, pero ya empiezo a cansarme– se acerca al líder de la cuadrilla con aire amenazante–. ¿Dónde está la Cazadora?

Planta su mano en el brazo de Raidramon, pero, al hacerlo, el cuerpo de éste se quiebra como si fuera cristal. La hechicera contempla este hecho con sorpresa.

-DoGatchmon: Al igual que tú sabías que era una trampa, yo ya sabía cuál sería vuestro comportamiento. Y ahora os tengo donde os queríamos– casi todos miran al guía, siendo Franky uno de los pocos quienes ven cómo la cara de Witchmon se desencaja en una mueca llena de frustración e ira–. ¿Qué tal sienta que usen tu arrogancia contra ti, bruja?

Witchmon apunta con su dedo a quien se burla de ella, saliendo de éste una corriente de agua que de la presión consigue cortar un árbol sin dificultad, pero falla su objetivo de mutilar a DoGatchmon, llevándose por delante en su lugar a los demás Digimons que le acompañaban, que, como Raidramon, no eran más que hologramas cristalizados. El Appmon se esfuma, como si el mismo bosque le ayudara con sus ramas y su prominente oscuridad a ocultarse.  

-Kan: Como se podría decir, te ha salido el tiro por la culata. ¿Y ahora qué hacemos?

-Witchmon: Prepararnos para lo que sea que nos echen encima.

La hechicera parece notar algo. Enseña en la palma de su mano una lámina redonda, de donde sale un holograma de la cabeza de Mienumon.

-Witchmon: ¡Al fin! ¿Qué te ha llevado tanto tiempo?

-Mienumon: Lo siento, no pude responder antes cuando me contactaste. ¡Pero eso ya da igual, estáis en un grave peligro!

-Witchmon: Te pediría que nos contaras algo que no sepamos.

-Mienumon: Estáis en el bosque que rodea Digital City, la ciudad abandonada. Es allí donde se ha establecido la Cazadora. Pero lo que debéis saber ahora es que ese bosque donde estáis pertenece al enemigo. La Cazadora lo usa como coto de caza y controla a muchos Digimons en él. Ya sabe que estáis allí. Intentad venir a la ciudad, quizás así tengáis una oportunidad.

Las nubes se despejan, mostrando una noche adornada con una luna roja, la cual arroja una terrorífica luz sobre todo lo que tiene debajo. El holograma de Mienumon desaparece producto de unas interferencias repentinas. El grupo se fija en unas extrañas figuras que vuelan por el cielo. ¿Qué son? ¿Ruedas? ¿Engranajes? Sean lo que sean, bajan al bosque y desaparecen entre los árboles. Es entonces cuando se empiezan  oír gruñidos, rugidos y demás sonidos que puedan producir una fauna salvaje.

-Kan: ¡Preparaos!

Los Tamers hacen evolucionar a sus compañeros Digimon al nivel Perfecto. Hacen un círculos entre ellos, dándose las espaldas para cubrir visualmente todo lo que aconteciera a su alrededor.

-Antylamon: ¡Alf, a tu derecha!

El Grademon responde a tiempo, repeliendo con sus espadas una daga que iba directo al corazón de Franky. Una figura humana salta entre los árboles para recoger en el aire el arma arrojadiza. A Alf le da tiempo a distinguirle entre las ramas.

-Alf: ¡¿Petermon?!

-Franky: ¡¿Qué?! ¿Por qué estaría aquí?

-Alf: Ni idea. Pero creo que puedo asegurarlo. Es el mismo Petermon que conocemos. ¿Pero qué sentido tiene que esté aquí?

-Franky: … ¿Y si le ha traído Emi? También atrapó a BanchoLeomon.

Sin darles más tiempo a ahondar en la pregunta, una oleada de Digimons salvajes se abalanza sobre ellos. Kan y BanchoLilimon repelen a los primeros con facilidad, mientras que Witchmon levanta barreras mágicas que protegen a los niños. Pero la marea de criaturas sedientas de sangre aumenta hasta tal punto que les hacen separarse. El Grademon coge a su compañero humano y corre para estar a una distancia en la que pueda contraatacar y tener a salvo a Franky. Una vez que ve cumplido este objetivo, deja al chico en el suelo, quien se cubre con una barrera que él mismo crea. Alf se pone en guardia, alguien se aproxima. Quien se muestra es un zorro de pelaje oscuro, con varias colas que arden. Tanto el Grademon como el humano creen reconocer al Digimon.

-Franky: ¿Ese no es el Digimon de James?

-Alf: Sí– responde tras evaluar al zorro con la mirada–, diría que así es.

El Youkomon Mild salta y Alf le aparta de un golpe con el mango de su espada antes de que cayera sobre él. A continuación, la bestia embrujada lanza bolas de fuego nada más incorporarse. Cuando el Grademon las repele, comprueba que Mild se había ido, quizá porque sabía que no podría con el espadachín de frente. El dispositivo de Franky vibra y éste lo coge para ver qué pasa. La voz de Max surge del aparato.

-Max: ¡Franky! ¿Me oyes? Tenemos que llegar a la ciudad, como dijo Mienumon. ¡Es demasiado peligroso permanecer en el bosque!

El muchacho le responde con una afirmación, pero le deja en segundo plano justo después, al ver a un ave enorme posarse en lo alto de un árbol.

Spoiler:
 

La criatura voladora inquieta a Franky. Le mira fijamente, como haría un depredador con su presa. El muchacho aparta la mirada de esas pupilas amarillas y penetrantes para contemplar el resto del cuerpo. Un pájaro monstruoso y colosal es lo que encuentra, cosa que no disminuye su miedo.

Spoiler:
 
Descripción:
 

La terrorífica ave grazna y abre sus alas, ofreciendo una imagen más impactante si cabe con la luna roja de fondo. La cacería ha empezado. ¿Quién será el depredador y quién será la presa esta noche?


Última edición por En verdad me llamo Franky el Sáb Mar 17 2018, 10:53, editado 1 vez
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MensajeTema: ¿Eres un nuevo tamer?   Lun Mar 12 2018, 20:36

Tientamon estaba gritando llamando a los demás, mientras Kyo le seguía andando sin mediar palabra.

T: Amo a vé, miarma, podía ayuarme una mijita, ¿no?
K: Tu busca, yo te estoy cubriendo las espaldas.

???: ¿Un niño humano haciendo de guardián de un digimon? Esto es divertido, no vais a durar mucho.

T: ¿¡Quié tá ahí!?

Una extraña figura medio humanoide, medio mecánica, se presentó ante ellos.

Spoiler:
 

M: Me presento, Mercuremon es mi nombre y muchos temen nada más oírlo.

T: Tu ise que es ridículo tené un Killo po defensa, pero, a vé, tio listo, ¿no e peó etropeá un ataque zorpeza como er que podía habé hecho en vé de ponerte a hablá y descubrirte?

M: ¡Que ordinario eres! Yo no ataco nunca por la espalda, prefiero que mis enemigos sepan quien los ha eliminado y tengan un grato recuerdo de su oponente antes de pifiarla para siempre.

K: ¡No dejaré que le toques un pelo a Tientamon!

T: ¿Zabe cabesa? Io zoi un digimó y debería desí esa cosa me paese a mí -.-".

M: Espera, ¿tú no eres aquel chico que sustituyó al emperador? ¿Qué haces por aquí, las noticias comentan que estás en otro lugar?

K: Ya te lo he dicho, no voy a dejar que le toques un pelo a Tientamon.

M: Pero eso no explica porqué estás aquí, tu habías renunciado a ser un tamer como los demás, ¿acaso de repente quieres proteger a alguien más que no seas tú mismo y conseguir el perdón de tus compañeros?

K: No necesito el perdón de nadie. Tientamon decidió venir aquí y yo solo le sigo y protejo. El es lo único que me queda, así que me quedaré con él para siempre.

M: Ya veo, eso suena más a lo que me habían comentado de tí.

T: Oie Killo, ¿no podía tu traete tu ejercito privao este y así podemo librarno de ete y de lo demá que aterrizaron antes?

K: Puede que no te hayas dado cuenta, pero al renunciar a todo mi poder ya no puedo convocar a nadie, este es todo nuestro, lo que ocurra con los demás es problema suyo, pero si quieres salvarlos después de esto adelante, para ello primero tienes que sobrevivir a esto aunque me cueste la vida.

T: Tampoco hazía farta tanto melodrama, igo io amos...

M: Vaya, es cierto que vas a pelear limpio, pero por si acaso no me fiaré, tienes muy mala reputación. Me imagino que tendrás tus propias razones para estar de parte de los tamers, pero no creas que me voy a tragar que ahora de repente has olvidado tus delirios de grandeza y monarquía, menos con los últimos destrozo y barbaridades que has cometido.

K: (Me pregunto que habrá estado haciendo durante todo este tiempo Digimon emperador para que me este me esté cargando tal reputación)

T: Pero tu como zabe to ezo zi ere de otro zevidó, Don Mercurio.

M: Jé, tengo mis contactos joven insecto. Me gusta mantenerme informado de lo que ocurre en otros lugares, la información es poder, y es natural en un señor de mi elocuencia estar al día con las últimas informaciones para poder ejecutar bien mi trabajo.

K: ¿Trabajas para la cazadora?

M: Se acabó la ronda periodística, me interesaban un par de datos de vosotros, pero no voy a ser yo el criminal interrogado esta noche. Lamento tener que acabar con vosotros rápidamente, reconozco que sois unos conversadores la mar de entretenidos, pero deberéis comprender que un digimon como yo tiene un tiempo precioso muy limitado que no se puede malgastar.

T: Pa sé limitao bien que te has enrrollao como una persiana, miarma.

M: Bien, ¡que comience el juego, hasta luego queridos!

Mercuremon atacó con uno de sus espejos dispuesto a aplastar con cada uno de ellos a Kyo y Tientamon, sin embargo Kyo pegó un brinco acostumbrado a moverse entre ataques digimon por experiencias pasadas y Tientamon salió volando.

M: Vaya, me vais a hacer cansarme.

T: Kyo, amo a sé lo nuestro.

Kyo asintió, y dirigió el dispositivo a Tientamon, pero Mercuremon se interpuso delante.

M: Nada de eso, ¡voy a capturar tu luz en mis espejos! De este modo no podrás hacer digievolucionar a tu compañero, ¿o acaso pensabas que no tenía una estrategia preparada contra tí?

Kyo frunció el ceño.

M: ¡Ya os dije que acabaría rápido con vosotros! ¿Qué os creíais?-empezó a soltar una carcajada pomposa.

Kyo agarró de la garra a Tientamon mientras agitaba el dispositivo,pero era inutil, algo extraño había hecho el enemigo que el dispositivo ya no brillaba.

T: ¿Te cree má importante?-dijo mientras volaba huyendo con Kyo-

K: ¿Qué, de qué hablas?

T: ¿Tú te cree que ere er único que ze zacrificaría por er otro? Me alegro una jartá que por una vé elija zentí argo bueno por arguien y que eze zea io, pero debe entendé que er zentimiento e mutuo y no puedo dejá que malgate tu vía tontamente zolo porque te quiere hacé el héroe.

Tientamon lanzó a Kyo lejos fuertemente, y se dispuso a usar su ataque de chispas contra el enemigo.

M: Estúpido digimon, ¿de verdad crees que eso me va a hacer daño? ¡Toma un poco de tu propia medicina? ¡Reflejo oscuro!

El mismo ataque de chispas salió del espejo contra Tientamon, pero entonces Kyo aprovecho y reflejó su dispositivo en el espejo.

K: ¡Ahora es el momento!

El espejo reflejó también la luz hacia Tientamon.

M: ¡MIERDA!

Spoiler:
 

T: Tientamon superultradigievoluciona en...
¡VictoryGreymon!

M: ¡Espejo generoso!

Una onda de luz espeluznante salió de su espejo, pero Victory lo bloqueó con su escudo.

V: Has sido descuidado por tu propia arrogancia.

M: ¿¡A quién llamas arrogante, monarca?!

V: Ya no soy ningún emperador, lo que has visto no era más que un impostor. El es el digimon emperador original. Deja a nuestro equipo tranquilo, sólo queríamos llegar a la ciudad.

M: ¡¿Y huir de un combate,pero quién te has creído qué eres?! ¡No vais a llegar a ningún lado, sólo habéis tenido suerte, mis planes siempre son perfectos!

V: Ese es el camino que has elegido, ahora tendré que obrar en consecuencia. ¡Embestida de la victoria!

Victorygreymon arremetió con gran energía contra Mercuremon, pero este sacó su espejo delante de él.

M: ¡Reflejo contrarestante!

Un enorme Victorygreymon osuro salió del espejo arremetiendo contra el verdfadero con gran carga y desapareciendo segundos después.

El escudo que tenía antes vuelve a formar parte de sus alas y se dirige desde el aire hacia su enemigo espada en mano.

V: ¡Rompedramon!

M: ¿Es que no has tenido suficiente? ¡Espejo contrarestante!

Victory vio el oscuro que venía a igualar su ataque, pero lanzó su espada mientras volvía formar su escudo contra el "clon". La espada pilló por sorpresa a Mercuremon y se le clavó en uno de los espejos, rompiéndolo el mil trozos y no dejandole moverse del suelo.

M: ¿¡Qué es esto, brrr, no puede ser!?

Una vez que el ataque reflejado se deshizo, Victory cayó con el escudo sobre el otro espejó que también rompió.

M: ¡No, maldito seas!

V: No puedo dejar que ataques al resto de nuestros amigos y sigas sembrando el terror, nosotros también tenemos un tiempo limitado.

Sacó su espada del espejo y efectuó un tajo perfecto en varias direcciones.

M: No...-decía mientras su cuerpo iba desapareciendo por partes- Al menos ahora... has sido un digno... caballero... Ha sido un honor combatir contra tí...

V: Igualmente...
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Mar 14 2018, 14:58

Spoiler:
 

La batalla entre el Grademon y el pájaro monstruoso se tornaba cada vez más salvaje. Ambos vuelan en el cielo nocturno, esperando a un error del enemigo para castigarlo. Alf apenas logra hacerle unos leves cortes en el cuerpo de Velgrmon. Éste puede atacar y defenderse con sus garras y fauces, capaces de repeler el metal del Digimon espadachín debido a su dureza. Franky está atento a la batalla, cubierto por una barrera mágica por si los daños colaterales o algún ataque sorpresa que atente contra su vida. De pronto, oye cómo alguien se acerca a él corriendo. De entre la espesura, surge el poco bienvenido Kyo. En un brazo lleva a su compañero Tientamon, quien ha regresado a su forma de Motimon. Bajo el otro lleva un extraño artefacto que Franky no recuerda haber visto nunca.

Spoiler:
 

-Franky: ¿Kyo? ¡Qué haces aquí…! ¿Y así?

-Kyo: ¿Tientamon? Volvió así cuando dejamos de ser VictoryGreymon.

-Franky: ¿Ya has usado el Mega? ¡Pero ahora te has vuelto inútil!

-Kyo: ¡Oye! No fue culpa nuestra. No pudimos controlarlo, ¿vale?

-Franky: ¿Y eso que tienes qué es?– pregunta señalando al extraño objeto verde–.

-Kyo: No lo sé. Lo soltó un Digimon que vencimos. Pensé que podría ser demasiado importante para la trama como para dejarlo por ahí tirado.

-Franky: Ah… vale. ¿Por qué no lo conviertes en una carta para no cargarlo todo el rato?

-Kyo: Ya se me olvidaba que podíamos hacer eso.

El chico escanea el artefacto con su dispositivo. A los pocos segundos, el objeto se transforma en una carta que Kyo guarda en un bolsillo.

-Kyo: Bueno, ¿cuál es el plan?– pregunta observando la feroz pelea–.

-Franky: ¿Qué te parece salvar el pellejo? No sólo el tuyo, si es posible.

-Kyo: Te repito que estoy de vuestro lado– el Motimon se revuelve en los brazos de su compañero y señala hacia una dirección–. ¿Qué pasa?

Los tres que están en tierra miran hacia donde señala el Digimon de nivel Básico. Viene hacia ellos con tranquilidad un viejo conocido de Franky y Alf, cuyo encuentro en su día fue fugaz, pero no olvidado, en especial por el espadachín dorado.

-Franky: Buraimon… ¿También le ha traído la Cazadora?

-Kyo: ¿Quién? ¿Me he perdido algo?

-Franky: Es el compañero Digimon de Ichida– por unos instantes, lo único que se oye es el viento silbando entre las hojas–. Si de verdad te importa ahora Tientamon, quizá logres adivinar cómo se siente– dice mirando con dureza al otro muchacho. Luego vuelve a mirar al recién llegado–. Eh... ¿Buraimon? ¿Por qué estás aquí?

La quietud que parece emanar el ave errante desaparece al empezar éste a correr desenvainando sus espadas. El Grademon se pone en su camino y, como pasó la otra vez, el acero de ambos espadachines colisiona. Alf le hace retroceder gracias a la diferencia de fuerzas que sigue habiendo entre ellos. Kyo parece saberlo. El ataque iba dirigido a él.

-Alf: Tengo muy pocas razones para no dejarle cumplir su deseo. Así que cúbrete.

Franky abre la barrera y mete a dentro con él a Kyo y a Tientamon para luego volver a cerrarla. Por desgracia, a ninguno le da tiempo de pensar qué hacer con el oponente que tienen delante antes de que aparezca Velgrmon y se lleve a Alf con sus garras. El guerrero se defiende con sus espadas, pero no puede evitar ser llevado por los aires. Los Tamers ponen su atención en Buraimon, quien se reincorpora sin decir palabra.

-Franky: Está como Petermon y el Digimon de James. Está poseído o algo.

-Kyo: ¿Eso nos ayuda de alguna forma?– entonces, mira por un momento su bolsillo–. Si esto me sirviera de algo…– coge la carta que recientemente había conseguido y la pasa por el lector del D-Arc. Pero para su sorpresa, la carta toma de nuevo la forma del artefacto verde y cae sobre el Motimon–. ¡Tientamon!– ayuda a su compañero y vuelve el objeto en una carta nuevamente–. No sirve de nada…

Buraimon vuelve a cargar contra ellos.

-Alf: ¡Franky!

El espadachín había logrado volver al suelo. Hunde en la tierra una de sus armas. Su compañero humano pasa por el dispositivo una carta, la que le da la espada-reliquia que consiguió hace tiempo en Berm. Alf lanza ésta y acierta en una de las alas del antiguo Digimon de Ichida, clavándole contra un árbol para inmovilizarle por un rato. Franky mira sorprendido su D-Arc, descubriendo que su compañero aprendió antes la técnica de Petermon, la que le permite ser tan preciso en el lanzamiento de cuchillos. El guerrero coge de nuevo el arma que había clavado en la tierra, pero sólo llega a ser lo suficientemente rápido como para defenderse  de Velgrmon, quien le presiona contra el suelo con sus mortíferas garras. Ambos se miran a los ojos, como si mantuvieran una lucha de voluntades en segundo plano.

El pequeño grupo está ahora mismo entre la espada y la pared. Buraimon podría librarse de lo que le obstaculiza en cualquier momento, mientras que Alf tiene las manos llenas contra un enemigo que está lejos de ser derrotado.
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Xalcer
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Mar 16 2018, 23:55

- Xalcer: ¿Consigues ver a alguien?

- Aurelion: ¡Aún no!

Aurelion volvió a sobrevolar el linde del bosque, tratando de encontrar al resto entre el follaje. Habían quedado en reunirse todos en la ciudad, pero aún no había llegado nadie. Dentro de una de sus esferas, el chico usó su nuevo dispositivo, ahora verde con retoques dorados como el resto. El mapa holográfico apareció frente a él, pero las interferencias hacían imposible ver nada.

- Aurelion: Es esa luna roja. Cuando decían que el este servidor era inestable no me esperaba para nada algo así.

El chico alzó la mirada. Aquella luna de sangre le ponía los pelos de punta y por supuesto los gruñidos que surgían del bosque bajo ellos no ayudaban en absoluto. Wingdramon regresó a la ciudad, posándose sobre un rascacielos cercano.

- Aurelion: ¿Qué hacemos?

- Xalcer: Supongo que esperar.

- Aurelion: Podríamos...

- Xalcer: No, no le vamos a pegar fuego al bosque. Al menos mientras los demás estén dentro.

- Aurelion: ...Aguafiestas.

Volvió a comprobar el mapa, con la esperanza de ver algo entre las interferencias. Podía entrever los puntos que marcaban la localización de cada Tamer, pero le era imposible saber a qué distancia estaban cada uno. Aurelion se revolvió un poco, acomodándose en lo alto del edificio.

- Xalcer: ¡Espera! Haz eso otra vez.

- Aurelion: ¿Que haga qué?

- Xalcer: ¡Yo que sé, tu solo haz lo mismo!

El dragón volvió a recolocarse confundido. Con una de sus alas tapó la luna momentáneamente, haciendo que el mapa se estabilizara durante unos segundos. Percatándose de esto, Wingdramon tapó la esfera en la que se encontraba el chico con sus alas. Un mapa del bosque y las cercanías de la ciudad se mostró ante ellos, con varios puntos rojos dentro del primero.

- Xalcer: Estos deben ser Max y esa chica. - dijo señalando los dos únicos puntos que se encontraban juntos.  - Katya, Franky...  - Empezó a contar los puntos que se encontraban dispersos por el bosque. - Kyo y nosotros. Menos mal, están todos bien.

- Aurelion: Eh... ¿Xalcer? Nosotros estamos aquí.

Con una de sus garras señaló a uno de los extremos del mapa. Un punto rojo resaltaba sobre uno de los edificios de la ciudad.

- Xalcer: ¿Me he... equivocado al contar? Vinimos seis al servidor y aquí hay...

- Aurelion: Siete. - le cortó antes de que terminara de contar.

- Xalcer: ¿Pero entonces?

- Aurelion: Piensa, Sherlock. ¿A quién conocemos en este servidor que tiene otro dispositivo?

- Xalcer: Oh, no...

- Aurelion: Je. - dijo extendiendo las alas y alzando el vuelo hacia el origen de los puntos. - ¿A que ahora pegarle fuego al bosque no parece tan mala idea?


Última edición por Xalcer el Dom Mar 18 2018, 13:26, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Mar 17 2018, 01:56

Dianne vigila los alrededores mientras Harry inspecciona el terreno. Las interferencias en el dispositivo de Max, ahora sentado en el hombro de Antylamon, le hace imposible detectar con certeza la localización de cualquiera de sus aliados o la dirección a seguir.

-Antylamon:¿Nada?-Max niega.-No podemos arriesgarnos a quedarnos aquí.

Harry el Rapidmon vuelve precipitadamente, incluso para su especie. Según parece, hay un enorme Digimon escoltando a otros del desastre. Sin dudarlo parten en su búsqueda, con la esperanza de encontrarse con los demás por el camino. A pesar de no encontrar a nadie, encuentran a un gigantesco Digimon con forma de lagarto rodeado de otros.

Spoiler:
 

Pero algo no va bien. Los Digimon de su alrededor no están siendo escoltados: decenas de hiedras rodean su cuerpo, evitando que se alejen del lagarto vegetal. Por su parte, este parece debatirse entre comérselos y no.

-Max:¡Eh,tu!¡Déjalos en paz!

El Digimon gira la cabeza.

-Petaldramon:No...Huid...Hambre...Libradme de este mart-Datos.

Las hiedras aprietan más a los Digimon, llegando a deshacer en el tan conocido cúmulo de luces a algunos. El reptil se hace cada vez más grande. De un mordisco termina por devorar a los que quedaban.

-Petaldramon:¡¡MÁS DATOS!!

Con pasmosa velocidad para su tamaño, el Digimon empieza a correr hacia ellos. Dada su situación, el cuarteto ni se plantea el contraataque. Poniendo pies en polvorosa y sin ser conscientes realmente de si se adentran más o no en el bosque, buscan como huir del enloquecido Digimon. La Luna roja solo ayuda a acelerar el ritmo de sus corazones, ahora presas del pánico. Harry dispara un misil disuasorio, intentando despistar al Digimon y conseguir unos preciados segundos, pero no es suficiente como para retrasar la marcha del monstruo vegetal, ni siquiera la cada vez más espesa vegetación.

-Antylamon:¡Max!

El chico asiente. Después de dejar a su compañero en el suelo convierte sus manos en hachas y salta hacia atrás, sorprendiendo al perseguidor. Tras propinarle un corte la mar de majo en el costado, Antylamon recibe un coletazo que le manda contra un árbol, dejándole aturdido durante unos segundos. Por fortuna el Rapidmon es capaz de cubrirle, lanzando un haz de luz verde triangular al mismo lugar que Antylamon previamente atacó. El Petaldramon responde con un tornado de afiladas hojas que desestabiliza el vuelo de Harry, tirándole al suelo. Sin perder tiempo el lagarto se monta sobre él. La armadura del Digimon rastreador empieza a resquebrajarse. Dianne y Max corren hacia ellos.

-Petaldramon:Datos...

Cuando está a punto de morder la cabeza del Rapidmon, algo le aparta. Antylamon, cogiéndole del par de colas, consigue separarle levemente del otro Digimon, permitiendo a Harry escapar a duras penas del pesado Petaldramon. Por su parte Antylamon propina un nuevo corte, cercenando una de las colas del Digimon reptil. Esta vez el ataque de Petaldramon erra, pero es atrapado por la cola que le queda todavía a su rival. Menos mal que siguen contando con la ventaja numérica, pues Rapidmon vuelve a atacar al punto débil del heredero del poder sobre las plantas. La herida es cada vez mayor, dejando un enorme reguero de sangre.

-Petaldramon:¡Comida infinita!

Girándose sobre si mismo, el Digimon empieza a lamer su propia sangre. Sin ser consciente de ello, sus extremidades se empiezan a deshacer, quedando tras de sí únicamente un pequeño ídolo que Max, tras curar a Antylamon, ahora como Lopmon, escanea.

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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Mar 20 2018, 00:21

Ayuda…

Duele…

Por favor…

¡Sálvame!


Spoiler:
 

Franky abre los ojos repentinamente. Está en el suelo y desorientado, como si acabara de levantarse tras una siesta. Mira a su alrededor. Ve que Alf seguía combatiendo contra Velgrmon, pero habían llegado para asistirle Aurelion y Harry. El muchacho ve también a Max y a Lopmon, junto a Dianne y a Xalcer. Por otro lado, Kyo, con Motimon entre sus brazos, permanece al lado de Franky.

-Franky: ¿Qué… qué ha pasado?

-Kyo: ¡Ah, has despertado!– dice tras apartar la mirada del feroz combate–. Te desmayaste cuando nos protegías de ese hombre-pájaro con tu barrera.

-Franky: Espera, ¿qué? ¿Aguanté a Buraimon?

-Kyo: Bueno, dio un par de golpes y parecía que iba a romper el escudo, pero lo aguantaste un poco más antes de desmayarte. Afortunadamente dio el tiempo suficiente para que llegaran los demás– entonces mira a algo que está más allá de la espalda de Franky–. ¡Mierda, vuelve a levantarse!

El compañero del Grademon se voltea y ve a Buraimon tratando de ponerse en pie. Pero, al contrario de lo que pensaban los asustados niños, el Digimon ave cae nuevamente al suelo. Entonces pasa otra cosa inesperada para ellos; un extraño engranaje negro surge de la espalda del Digimon de Ichida y se desintegra en el aire.

Spoiler:
 

-Franky: ¿Q-qué ha sido eso?

-Kyo: No lo sé. Pero a lo mejor ahora no vuelve a levantarse.

-Max: ¡CORREEED!

Franky aún sigue mareado, por lo que tardó en saber quién le había cogido y se lo estaba llevando. Todos los presentes huyen como pueden, ya sea volando, corriendo o siendo llevados por otro Digimon. ¿Pero de qué huyen? ¿De Velgrmon? ¿Por qué ahora? A Franky le pareció ver por un momento al pájaro colosal volar cerca del suelo, rozando la tierra con el extremo de una de sus alas y levantando polvo en su recorrido. A continuación, una extraña pared roja sangre surge del suelo, doblándose y cubriendo el cielo, como si fuera una enorme boca. Afortunadamente, el equipo al completo consigue salir antes de que lo que ahora es una cúpula negra los cierre adentro. Ésta estalla inmediatamente después de brillar con una luz roja. La explosión es fuerte y destruye todo cuanto había dentro de esa cúpula, pero los objetivos de Velgrmon habían logrado salir de su alcance.

Los humanos y los Digimons corren por sus vidas mientras dan todo lo que tienen para esquivar y contrarrestar los intentos de Velgrmon por erradicarlos. Cuando ya les faltan las fuerzas, pasan a través de unos muros que apenas se mantienen en pie por sí solos. Lo habían logrado, habían llegado a Digital City, o al menos eso aseguran Xalcer y Aurelion, quienes parecían haber estado antes. Pero el entrar en la ciudad no les mantendría a salvo del depredador alado. Alguien da la idea de adentrarse en las cloacas cuando ve la tapa que cierra una entrada a éstas. Una idea desagradable, pero quizás efectiva para protegerse de quien gobierna ahora el cielo. Los Digimons vuelven a su nivel Novato para poder bajar al lugar junto a los niños. Poco tardan en notar el olor, pero al menos ahora están a salvo. Encienden las luces de sus dispositivos para que hagan de linternas.

-Alf: Uff, qué bicho. No se estaba quieto ni un momento.

-Franky: ¡Alf!– exclama al ver a su compañero cubierto de heridas. Se le acerca con D-Arc en mano–. Déjame curarte.

-Alf: ¡Aparta eso! ¿Quieres que me quede sin energías en un momento así?

-Franky: ¡Pero así no puedes luchar!

-Max: Ninguno puede– mira a los demás Digimons, cada cual con sus heridas por los recientes combates–.

-Dianne: … Podríamos hacer turnos para que cada Digimon pueda descansar tras curarlos. Llevo comida que les darían energía en cuanto despierten. También podría…– pone en el suelo una mochila que llevaba encima y saca de ella objetos–.

-Franky: ¿Qué es esto? Parecen iconos de “guardar”.

-Dianne: Son Disquetes de Recuperación. Duftmon me explicó que recuperan la energía perdida. También llevo vendajes especiales que curan en muy poco tiempo las heridas. Puedo ponerlas ahora mismo.

-Max: Eso es genial.

-Dianne: Lo último que quería hacer al venir era convertirme en una carga. De alguna forma tengo que igualarme a los que pueden usar los Megas– dice sonriente–.

-Franky: ¿Y cómo se usan?– pregunta con uno de esos Disquetes en sus manos. Mira a Lopmon un momento–. Date la vuelta, quiero intentar algo.

El pequeño Digimon tapa su trasero con las manos y enseña una cara demostrando que no le gusta nada lo que insinúa el humano.

-Lopmon: Sálvame, Max…

-Max: … Pero es por tu salud, Lopmon– trata de decir con una cara seria que tarda poco en sonreír–.

-Lopmon: ¡Guah!, ¿tú también?

Todos se echan a reír. Es algo que les hace falta en momentos como estos. Franky trata de darle uno de esos extraños objetos a su compañero, pero éste pone mala cara al darle una lamida.

-Alf: ¡Puaj, sabe mal!

-Franky: No te quejes, lo necesitas para estar sano.

-Alf: Más diez puntos de disciplina.

-Dianne: Eh, no juguéis con eso, que no nos sobran precisamente.

Hacen un poco el bobo durante un rato, mientras piensan en lo que van a hacer a continuación. Lopmon levanta las orejas, como si tratara de escuchar algo. Avisa al grupo de lo que ha oído y empiezan a prepararse. Apagan las luces de los dispositivos, quedándose a oscuras, y permanecen muy quietos para una emboscada improvisada. Sea quien sea, dobla la esquina, pudiéndose atisbar su figura.

-Dejad de hacer el idiota, soy yo– dice una voz femenina proveniente del intruso–.

Franky la reconoce y vuelve a encender su D-Arc, alumbrando así a Witchmon. La hechicera se tapa la nariz.

-Witchmon: De todos los lugares en los que podríais haberos escondido, tenía que ser éste.

-Xalcer: ¿Cómo sabías que estábamos aquí?

-Witchmon: Os puse un hechizo rastreador antes de separarnos. Llegué a pensar que todo se iría estúpidamente al traste si llegarais a perderos. En fin, atendedme, he recibido información muy valiosa de Mienumon– invoca una imagen holográfica mediante movimientos de manos–. Lo que estáis viendo es un modelo de la base de la Cazadora, el cual tiene curiosamente la forma de la Cábala del Árbol de la Vida si se ve desde el aire.

-Franky: … ¿Qué es una… “cábala”?

-Witchmon: Ay, qué niños más ignorantes hay hoy en día. Olvidad eso de momento. Mienumon me ha contado que tienen encerrado allí a alguien muy importante, alguien por quienes los Guerreros Legendarios, así llamaremos a los usuarios de Espíritus Digitales de ahora en adelante para ahorrar saliva, están dispuestos a morir.

-Max: ¿Y… por qué “Guerreros Legendarios”?

-Witchmon: Si tuviera que explicar cada genialidad que se me ocurriera, nos llevaríamos tanto tiempo aquí metidos que entonces no existirá jabón ni agua capaz de sacarme el pestazo. Como os iba diciendo, se han visto a muchos de estos Guerreros Legendarios entrar, pero ninguno ha salido con el prisionero todavía.

-Franky: ¿Será esa la Ophanimon de la que me contó Chackmon?

-Witchmon: Es probable. Mienumon también me informó que muchos de los que entraron con la idea del rescate en mente se quedaron trabajando con la Cazadora para proteger a su querida deidad.

-Xalcer: ¿Hacen eso en vez de sacarla de allí? Eso es raro.

-Witchmon: En cualquier caso, parece ser que los que se niegan a rendirse fueron destruidos o siguen atrapados en las múltiples salas que hay antes de llegar al centro de la base. Incluso los hay que luchan en estos momentos para alcanzar su objetivo.

-Dianne: Ohm. Podríamos tener aliados potenciales allí dentro.

-Kyo: Espera, muy rápido estás suponiendo que vamos a meternos ahí.

-Witchmon: No, no, es justamente lo que quiero que hagáis.

-Kyo: Mierda.

-Witchmon: No olvidéis que por muchos Guerreros Legendarios que se pongan de por medio o Grandes Ángeles que hayan decidido meter sus narices en nuestros asuntos, nuestro objetivo de recuperar el digitama de Apocalymon y descubrir cualquier plan que esté maquinando la Cazadora sigue intacto. Y ahora, si no tenéis más preguntas que hacerme y la pequeña bola de chicle ha terminado de sobarme la mano, ¿podemos irnos ya a un lugar mejor... aclimatado?
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Mar 23 2018, 14:36

Las opciones no son demasiado propicias para el refugio teniendo en cuenta que la mismísima Cazadora podría estar en la salida de la alcantarilla, o quizás alguno de sus esbirros. Con cautela salen de las alcantarillas. La cábala que hace las veces de base de Emi resulta ser, a vista de suelo, una gran esfera, dando cuenta de la magnitud de la base total. Sabiendo que van a meterse en la boca del lobo, la comitiva avanza todo lo silenciosamente que puede por las calles de la tecnológica Digital City. Digimons salen de las calles con frecuencia, los cuales evitan dispersándose y reuniéndose cada vez.  El gigantesco edificio no tarda en estar a su alcance. Y menos en estar dentro, mostrándose ante ellos una sala sin puertas ni ventanas.

-Dianne: Esto no me gusta...

Repentinamente, del suelo surgen sendos muros que, antes de que ninguno consiga huir, rompen la formación. La sala en la que ahora están Max y Lopmon empieza a cambiar ante sus ojos, volviéndose un desierto ardiente. Lopmon evoluciona al nivel Perfecto en previsión de lo que puedan encontrarse. El sonido del viento, cual grito agonizante, hace que sus corazones zozobren.

-Antylamon:¿Detectas algo, Max?

-Max:No...Incluso aquí dentro, las interferencias siguen dando por saco.-Mira a su alrededor.-Pero quien quiera que esté aquí no debe andar muy lejos. Emi sabía que veníamos y nos tenía prep-

-Antylamon:¡CUIDADO!

Cogiendo al chico a toda velocidad, da una voltereta. Donde antes estaba Max ahora solo hay marcas de disparos. En el cielo, Vritramon les observa.

-Max:¡Vritramon, escúchanos!¡Tenemos que detener a Emi!

El Digimon, envuelto ahora en llamas, carga contra ellos. A su paso solo queda la cristalizada arena que entra en contacto con él.

-Antylamon:Max, no va a atender a razones.

Evitando los disparos del Guerrero, Antylamon atiza a este, lanzándole contra el suelo. Aprovechando la nube de polvos lanza Vritramon otra andanada de disparos, los cuales alcanzan esta vez al compañero de Max, el cual parece recuperarse bastante bien. Súbitamente, de la nube de arena surge aún más calor. Una vez se despeja, un nuevo Digimon les mira.

Spoiler:
 

Alzando sus brazos, genera una poderosa bola de fuego, emitiendo calor suficiente como para que el aire circundante queme.

-Antylamon y Max:¡Cuidado!
A pesar de evitar el tremendo ataque, la explosión no deja indiferente a la pareja. No les queda otra.



El Digimon Querubín hace acto de presencia. Aldamon duda.

-Cherubimon:¡¡Cesa tu ataque, Aldamon, pues siempre hay esperanza en la redención!!

Disparando nuevamente el disipador de sus brazos, una andanada de proyectiles ardientes alcanza el rosado cuerpo de Cherubimon. Aun dolido, el ángel se alza aún más alto, haciendo brillar los Anillos Sagrados de sus orejas. Del Guerrero sale algo que es destruído por la luz, pero parte de los datos caen cerca de él. La sombra de un Aldamon ahora cegado por la vista del cielo sirve de cobijo para los datos remanentes.

-Cherubimon: ¡Lanza de Relámpago!

Pasando a pocos centímetros del Digimon, la lanza destruyen los restos del engranaje oscuro, ahora libre. No obstante, su errático comportamiento da que pensar que posiblemente todavía esté confuso.

-Aldamon:Ophanimon...

Salta hacia el ángel.

-Aldamon:¡LIBERA A LA DAMA OPHANIMON!

Aun estando envuelto en llamas, Cherubimon atrapa al Guerrero entre sus gigantescas manos. Las llamas se extinguen, pero el Digimon sigue forcejeando. Cuando se calma, mira a Cherubimon.

-Aldamon:¿Q-quién eres?

-Cherubimon: Soy la unión entre un humano y un Digimon. Puedes llamarme Cherubimon.

-Aldamon:La Rueda Oscura...¿Cómo has...?

El tiempo de evolución llega a su fin, quedando en lugar de Cherubimon Chocomon y Max. Es esta vez Aldamon el que los atrapa.

-Aldamon:Vosotros dos...

La pareja mira a Aldamon, el cual les está bajando ahora al suelo, pues la arena, al igual que el cielo despejado, está siendo reemplazado por una habitación.

-Max:Necesitamos tu ayuda, Aldamon.

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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Mar 24 2018, 20:28

En menos de lo que se habían dado cuenta, el grupo había perdido a Max y a Lopmon. Miran en todas direcciones para encontrarles, pero es inútil. En su lugar, encuentran una tierra yerma y oscura. Por increíble que parezca, encima de los Tamers y de los Digimons se halla un cielo cubierto de nubes. Es como si se hubieran trasladado a otro lugar del mundo. Lo más llamativo que ven a sus alrededores es un tenebroso castillo. Desde donde están, parece abandonado.

-Alf: Bueno, ¿qué decís? ¿Vamos a explorar?

-Franky: Sí, entremos al castillo siniestro salido de ninguna parte, ¿qué podría salir mal?

-Dianne: Por favor, quizá sea nuestra única pista para encontrar a Max y a Lopmon.

Se acercan al castillo y, tras echar un vistazo al exterior, deciden entrar. A primera vista sigue pareciendo lo que vieron antes; un lugar abandonado hace mucho.

-Witchmon: Muy bien, mis bravos guerreros, sugiero que lo mejor es-

-Franky: Nosepararnosnosepararnosnosepararnos…

-Witchmon: Permanecer juntos.

Su discípulo suspira del alivio.

-Alf: ¿Segura? ¿No cubriríamos más terreno si nos separáramos?

-Franky: Me cagaré en ti como llegue a pasar.

-Witchmon: Sería peligroso. Además, tengo otras formas de explorar– mediante un movimiento de brazo, produce una corriente de aire que rápidamente se aleja de ellos. Con otro movimiento de mano, manda al extraño gato negro que siempre la acompaña inadvertidamente a adelantarse. Luego permanece un rato en silencio–. Seguidme. Hay alguien más.

El grupo sigue a la hechicera por oscuros pasillos y viejas escaleras de piedra que bajan hasta llegar a lo más profundo del castillo. Cuando llegan a lo que parece un calabozo, empiezan a oír un llanto.

-¿Por qué me muestras esto?– pregunta una voz femenina un tanto familiar para los presentes–.

-Oh, querida, pensé en lo triste que estarías desde que te dejaron aquí– responde una voz masculina y algo aguda. Ésta también es reconocible para la mayoría de miembros del equipo–, así que vine con el deseo en mi corazón de hacerte más amena la estancia. También se me pasó por la cabeza que echarías de menos a tus amigas. Y de ahí tuve la genial idea de dejarte verlas. Mira cómo lo pasan tan bien sin ti.

El grupo de humanos y Digimons llegan silenciosamente a donde se oyen las voces. Descubren que provienen de una sala, la cual está cerrada por una puerta con un hueco con barrotes por el que se puede ver el interior, cosa que hacen. De esta manera confirman sus sospechas. Ven a una herida y maltratada Angewomon, pegada a la pared con grilletes y cadenas. Pronto averiguan que la segunda voz pertenecía al terrorífico Piemon. Otra cosa que llama la atención es una pantalla en la que se ven a dos Digimons combatiendo en otro lugar. Uno de ellos es nada más y menos que BanchoLilimon, la misma que decidió acompañar a los Tamers a Izumo para rescatar a su compañero BanchoLeomon. Contra quien está luchando es un Digimon completamente nuevo para los humanos y Digimons fisgones.

Spoiler:
 
Descripción:
 

-Piemon: Amigas de una época pasada se reencuentran en circunstancias que las hacen pelear entre ellas. Y ninguna cederá sin antes entregar su vida, pues sus ideales y deseos las mantienen firmes.

-Angewomon: Primero atacaste mi fe, ahora me hieres a través de quienes amé una vez. ¿Qué te empuja a ser tan ruin? ¿Por qué no me matas todavía?

-Piemon: ¿Qué puedo decir? Me encanta el drama. Es una buena forma de pasar el rato mientras esperas visitas.

De repente, la puerta es abierta, dejando caer a quienes se apoyaban en ella para husmear. Las miradas de la bruja y el payaso se cruzan.

-Witchmon: ¿Cómo sabías que estábamos aquí?

-Piemon: Oí la descripción de JetSilphymon.

-Witchmon: Oh. Bueno– mira a los Tamers–, ¿a qué estáis esperando? ¡Estamos ante un General del Caos, idiotas!

Respondiendo a la urgencia, los niños se levantan para tener entre sus manos los dispositivos y las cartas.

-Piemon: Me rindo.

Todos se detienen en seco.

-Kyo: … ¿Qué?

-Piemon: No soy de la clase que se le da bien luchar de frente. Lo mío son las trampas, artimañas, puñaladas por la espalda, etc. Y me superáis en número. Si llegué a ser General fue porque sé escoger mis batallas y no por ser un salvaje que se la pasa rompiendo cosas, como otros que yo me sé.

-Xalcer: Vale… ¿Qué se supone que tenemos que hacer ahora?

-Piemon: No os preocupéis por mí, me retiraré inmediatamente.

Saca un pañuelo de una manga. La tela se expande, le cubre por completo y después cae al suelo, como si no hubiera nadie debajo. El payaso se había ido.

-Witchmon: Liberad a la arcángel.

Los Digimons rompen las ataduras que mantenían presa a Angewomon. Tiene heridas por todos lados, las cuales intenta sanar Dianne con su equipo médico.

-Angewomon: No es necesario– dice apartando la mano de la muchacha–. Podré sanar por mis propios medios en cuanto recupere algo de fuerza.

-Witchmon: Tengo entendido que fuiste con los otros dos Guerreros Legendarios para rescatar a Ophanimon. ¿Dónde están los demás?

-Angewomon: … Llegamos siendo guiados por Agnimon y Chackmon, pero nos separaron nada más entrar. Éste lugar… tiene mente propia. Siento que está vivo. Llegué a una sala, un espacio que contenía a una isla entera por sí sola. Allí encontré a Ranamon. Como ya os comenté una vez, fue una preciada amiga en el pasado. Al principio, ella tampoco quería luchar, pero una voz le dijo que si no me derrotaba, la Dama Ophanimon correría peligro. Me negué a pelear y, sin lugar a dudas con dolor en su corazón, acabó abatiéndome. Y desde entonces me mantuvieron aquí cautiva. Hasta hoy que ese despreciable demonio con máscara se presentó ante mí. Me contó cosas horribles sobre los Tres Grandes Ángeles. Que nuestra misión de rescate es en vano. Me desgarró el corazón. El colmo fue cuando trató de regodearse en mi dolor al hacerme ver la batalla que mantenían otras dos de mis mejores amigas.

-Witchmon: Entiendo. Es posible que BanchoLilimon entrara poco antes de que lo hiciéramos nosotros. ¿Qué piensas hacer?

-Angewomon: ¿Yo?... Me temo que en estos momentos no seré útil en la batalla, pero debo llegar a donde está la Dama Ophanimon. Debo comprobar por mí misma si lo que dijo Piemon es cierto.

-Witchmon: ¿Y eso es…?– la ángel guarda silencio y desvía ligeramente la cabeza. Sus manos tiemblan–. Vale, haz lo que desees. Acompáñanos si quieres, creo que nuestras metas están en el mismo lugar.

-Angewomon: Gracias, os estoy eternamente agradecida.

-Tientamon: A mí ze me ocurre varia forma de que me lo agradezca, je je.

-Kyo: No creo que sea el momento.

-Dianne: Lo que tenemos hacer ahora es encontrar una forma de salir de aquí. Y encontrar cuanto antes a mi primo.
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Mar 29 2018, 16:52

Todos se sentaron un rato en una de las habitaciones del castillo, esperando que Witchmon encontrara algún rastro de Max y Lopmon con su magia. No podían arriesgarse a perderse entre los pedregosos corredores, y menos con Angewomon en ese estado. La angelical Digimon estaba sentada en un pequeño sofá bastante maltrecho por los años, aprovechando el momento para tratar sus heridas con su magia con Dianne sentada a su lado insistiendo en curarla.

- Alf: ¿De verdad estamos en medio de un castillo abandonado y no vamos a explorarlo? - preguntó mientras se balanceaba en su silla coja. -  ¿Dónde tenéis vuestro sentido de la aventura?

- Franky: Mi sentido de la supervivencia lo machacó hace tiempo.

- Alf: ¡Piensa en el botín! Todo castillo abandonado tiene un tesoro escondido. Oro, joyas... !Puede que una espada épica o incluso legendaria¡

Un ligero maullido captó la atención, terminando la conversación. De la puerta entreabierta apareció el gato de Witchmon, el cuál no tardó en subirse al brazo de su ama.

- Witchmon: Todo el mundo en pie. Parece que hemos encontrado a vuestros compañeros, y me temo que no están solos.

Dianne se puso en pie de un salto, colgándose su mochila al hombro mientras Harry se le subía  a la cabeza.

- Dianne: ¿Dónde están? - preguntó con tanta decisión, que hasta el mismo castillo tembló. Un rugido familiar retumbó por los corredores de piedra, antes de que el techo estallara en pedazos. Trozos de roca volaron por toda la habitación, impactando con la gran esfera que Witchmon había conjurado alrededor del grupo. Desde las alturas, la forma alada de Velgrmon les acechaba en el ahora cielo nocturno.

- Franky: ¿Nos ha seguido hasta aquí?

Los amarillentos ojos de Velgrmon relucieron antes de caer en picado hacia el castillo. Un par de líneas de sangre comenzaron a rodear la habitación trazando una forma esférica. No tuvieron más que unos escasos segundos para salir antes de que ambas líneas se unieran, detonando todo en su interior.

- Witchmon: ¡Por aquí! ¡Rápido!

La bruja les guió a través de numerosos corredores y salones mientras los continuos ataques de Velgrmon hacían temblar el castillo, derribando todo aquello a su paso en un intento de acabar con ellos. No tardaron en llegar a una especie de teatro bastante impropio para el lugar. Grandes cortinas de un intenso rojo carmesí adornaban todas las paredes. Cientos de hileras de asientos cubrían el lugar, como un pequeño ejército expectante ante el gran escenario. Iluminada por los focos, una simple puerta de roble se erguía solitaria en el escenario.

- Witchmon: ¡Ahí está nuestra salida!

Todos se abalanzaron corriendo hacia el escenario. Dianne, la primera en llegar, abrió la puerta sin dudar un segundo. Un destello surgió de esta, iluminando la sala. Al otro lado de la puerta, se extendía el otro lado del escenario.

- Dianne: ¿Pero qué...?

- Piedmon: ¿Ya os marcháis? ¡Pero si la actuación solo acaba de comenzar! - resonó a través de los altavoces del teatro.

Ante los ojos de los presentes, la sala comenzó a alargarse. Las paredes se alargaron, alcanzando dimensiones colosales a la vez que el techo se alzaba hasta donde alcanzaba la vista. Una gran sombra se cernió sobre el grupo. Velgrmon volaba libremente sobre sus cabezas, sin que el espacio ni la altura le resultasen un problema. Todos prepararon sus dispositivos a la par que sus Digimon evolucionaba y alzaban el vuelo.

- Alf: Le estoy empezando a coger asco al bicho este.

- Tientamon: ¿Cuatro contra uno no e' un pelí' inju'to?

- Aurelion: Si somos los buenos se llama estrategia.

Una nueva barrera se alzó alrededor de aquellos que se habían quedado en tierra para cubrirles de cualquier ataque perdido. Como si de una señal no verbal se tratase, Velgrmon graznó con fuerza, lanzándose a por ellos. A pesar de encontrarse en desventaja numérica, Velgrmon no dio su brazo a torcer en ningún momento. Harry y Alf debían tener cuidado al acercarse, siendo presas fáciles para sus afiladas garras. Del mismo modo, todos debían estar atentos a los ataques de sus compañeros para no golpearse los unos con los otros. Un disparo fallido de RyzeGreymon podía acabar en desastre si alcanzaba a quién no debía. A pesar de esto, el tamaño de Tientamon y la movilidad de Aurelion en el aire les confería al grupo una ventaja apabullante contra la gigantesca ave. No fue más que necesario que el Grademon y el Rapidmon le desplumaran mientras Aurelion le inmovilizaba, antes de que RyzeGreymon le mandara volando de un culetazo.

Velgrmon aterrizó contra un grupo de butacas, arrancando varios tablones y astillas en el impacto. Se levantó con mucho esfuerzo, agitando sus alas para intentar alzar el vuelo, pero solo fue capaz de alcanzar un par de metros antes de que se desplomara, un destello engullendo todo su cuerpo. Una pequeña figurilla salió despedida del golpe.

Spoiler:
 

- Tientamon: ¿Otra cojica de eza'? - Descendió junto a Kyo regresando a su forma Novato mientras el chico se agachaba a recoger la figurilla, convirtiéndola en otra de las cartas.

Dianne se acercó nuevamente a la puerta que milagrosamente aún seguía en pie. Cogió le pomo y la abrió lentamente, esperando ver a su primo y a Lopmon al otro lado.

- Piedmon: No seas tan impaciente, o te perderás la mejor parte.

La chica cerró la puerta de un portazo, volviéndose a los demás.

- Harry: ¿Ocurre algo? - preguntó mirando a Alf y Aurelion.

Ambos Digimon no se habían movido un milímetro, como si se encontraran en un trance. Al echar un vistazo rápido no eran los únicos. Franky y Xalcer estaban completamente paralizados, mirando horrorizados a Velgrmon. Horribles recuerdos inundaban la mente de ambos Tamers. Donde antes se encontraba la monstruosa ave, ahora se encontraba tirado un cuerpo.

Laurence.
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Maximirusu Pauaa
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Mar 30 2018, 01:06

-Aldamon:...así que así está la cosa,¿eh?

Mientras Chocomon comía y se recuperaba lo suficiente como para evolucionar nuevamente a Lopmon, Max ha intentado poner al día al Guerrero de todo lo acaecido desde la última vez que se vieron, intentando no omitir ningún detalle. Aldamon, por su parte, narra lo ocurrido desde que partió en busca de la Dama Ophanimon. Según parece, pudo juntarse con otros aliados en la cruzada por la Dama, tales como Chackmon o Mercuremon, llamados por todo el globo para converger en ese instante. Es entonces cuando su memoria se vuelve borrosa. Solo recuerda como el cielo se llenó de ruedas negras. Tras eso, solo dolor, confusión y olvido.

-Max:Por lo menos, ahora estamos todos juntos...o lo estaríamos, si no fuera por esta dichosa fortaleza. Nada más entrar me separó de mis compañeros.

-Aldamon:No es una fortaleza cualquiera. Se trata de uno de mis compañeros: Sephirothmon, aquel que posee poder sobre el Metal. Creo que el hecho de que te llevara hasta mi no es sino un grito de ayuda, intentando que lo liberásemos. A él, a nuestros compañeros y a nuestra señora.

-Lopmon:¿Por qué no nos hablas de ella?

La cada de Aldamon se ilumina con una sonrisa de una pureza tan brillante que la oscuridad del pasillo que ahora recorren desaparece.

-Aldamon:Es quien unió mi camino con el de todos los Guerreros. Literalmente un ángel, como vosotros cuando os fusionáis. Ella es la Madre Santa del Mundo Digital, aquella que otorga amor y piedad a todos los Digimon de este mundo. Junto a Seraphimon, la mano ejecutora de las leyes de Dios y Cherubimon, guardián de la sabiduría, conforma la entidad conocida como los Tres Arcángeles, los cuales habitan en Kernel, núcleo de este mundo. Desde allí todos fuimos convocados, momento en el que fuimos bendecidos con los Espíritus Digitales.

Una nueva puerta se forma ante ellos. Tras ella, una sala sumergida en una densa capa de oscuridad. Muy bajo, tanto que apenas es perceptible, se escuchan golpes a algo metálico.

-Aldamon:Cuando nos reunamos con ella, el Mundo Digital se librará de sus miedos, y el bien reinará sobre todos. Por ello, los Guerreros siempre tenemos una llama ardiente de esperanza en nuestros pechos.

Max enciende el D-Arc, iluminando los alrededores con la esperanza de no caer en una trampa. Solo ve lozas, vigas y hogares de llamas ya extintas. Como precaución, Lopmon evoluciona a Turuiemon, previendo cualquier ataque, a la espera también de estar lo suficientemente recuperado como para poder volver al nivel Perfecto. El replique se hace más notorio. Turuiemon escucha algo. Max nota como se le acelera el pulso y se le eriza el pelaje, sabiendo lo que siente el lagomorfo. Max busca en sus bolsillos, intentando tener todas las cartas posibles a mano.

-Max:Aldamon...prepárate para lo que pueda venir.

El fuego ilumina la sala, marcando un claro camino. En el fondo, al fin ante ellos, la Cazadora. Junto a ella, una dama de hierro custodiada por un Mephismon. De los ojos de la dama sale un líquido negro grisáceo y espeso como la brea. Los golpes salen de ahí, sirviendo como campaña que tañe dolor y desesperación.

-Emi:Por fin llegáis. Enhorabuena. O no. Depende de como os portéis.-Un grito sale del instrumento de tortura, a lo que Emi responde pegándole un golpe.-Principalmente de como te portes tu, Guerrero.

La pareja Tamer-Digimon le miran. La convicción que instantes antes rebosaba parece haberse ido.

-Aldamon:E-es...la dama....Mi señora...

-Emi:Oh, vamos, Aldamon. Relájate. No va a pasarle nada mientras que hagas lo que te digo.

Mira ahora a la pareja Tamer-Digimon.

-Emi:Derrotastéis a Borzaya al parecer. No importa. Cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Y me parece que la ventana que Apocalymon abrió supera con creces a la del Imperio.

La temperatura de la habitación empieza a subir lentamente. Turuiemon coge el brazo a Aldamon, intentando que se calme.

-Max:¿Qué quieres, Emi?

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Última edición por Maximirusu Pauaa el Jue Abr 05 2018, 00:46, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Abr 03 2018, 13:11

Allí encontraron, donde cayó el terrorífico Velgrmon, al pobre chico que algunos Tamers conocieron tiempo atrás en Toyland. Laurence. Los últimos recuerdos que tiene Franky sobre él fue cuando recibió un disparo por parte de la Cazadora de Niños. Jamás olvidaría ese primer encuentro. Afortunadamente, Laurence no murió, fue ingresado al hospital de Osi. Y allí pensó que aún permanecía. Pero ahora lo tiene delante, inconsciente y herido. Preguntas evidentes asaltan su cabeza mientras Dianne y Angewomon tratan las heridas del niño que apenas lograba vivir.

-Franky: ¿Qué hace aquí?

-Kyo: Ya ni me acordaba de él.

-Xalcer: ¿Creéis que lo ha traído… la Cazadora?

-Aurelion: Puede ser, ¿pero cómo es que usaba uno de esos Espíritus Digitales? Pensé que sólo los Digimons podían.

-Angewomon: No es tan descabellado. Existen registros sobre humanos que fueron elegidos por la Dama Ophanimon para usar los Espíritus. Aunque la forma que utilizaba este humano… estaba corrupta. Únicamente alguien muy poderoso y de corazón malvado podría llegar a manipular el Espíritu Digital de esa manera.

-Witchmon: ¿Habrá podido ser la Cazadora? Parece que tiene un manejo increíble en la Fuerza Negativa.

-Alf: Creo que no es sólo ella– los demás le ponen atención–. La última vez que la vimos… tenía ese ojo… y esa sensación– explica con un tono preocupante–. Me resultó muy familiar. Fue la segunda vez en mi vida que me quedé paralizado del miedo.

-Dianne: ¿Cuál fue la primera?

-Alf: Fue... en el País de Nunca Jamás. La primera vez que le enfrenté. Leviamon.

Los demás quedan callados, sacando sus propias conclusiones de lo que podría significar. La bruja deja de lado a los Tamers y se dirige a la arcángel.

-Witchmon: Cuéntanos lo que te dijo Piemon.

-Angewomon: ¿Qué…? ¿Para qué? Todo lo que me dijo… seguro que fue solamente para torturarme. Una cruel mentira…

-Witchmon: A ver, déjame decirte, con todo el cariño del mundo, que estás hecha una pena. Mírate. Pareciera que se te van a caer las alas en cualquier momento. Así que no me sueltes el clásico “estoy bien, no es nada”. Sea lo que sea que hayas oído, lo que te ha dejado así, a un ángel de alto rango… imagina qué les hará a los Guerreros Legendarios. Ya estamos caminando por un terreno fangoso, así que me gustaría dejar en el aire lo menos posible. ¿Qué oíste?

-Angewomon: Es… tan difícil y doloroso.

La hechicera se acerca más a ella.

-Witchmon: Lo haré más fácil entonces.

El gato que tiene a su lado se transforma en un espectro oscuro, de ojos rojos y con la boca cosida, un aspecto que le da escalofríos a Kyo por un instante. La transformada criatura se vuelve humo y se adentra al cuerpo de Angewomon a través de su boca y fosas nasales. La respiración de la mujer alada se agita y sufre convulsiones.

-Dianne: ¿Qué estás haciendo?- pregunta alarmada-.

-Witchmon: Silencio, niña– dirige su mirada a Angewomon–. ¿Qué te contó Piemon?

La ángel parece haberse calmado.

-Angewomon: … Los Grandes Ángeles… fallaron. Les fallaron a todos.

“… Ophanimon… descubrió que Yggdrasil destruyó una vez el Mundo Digital. Lo volvió a crear. Pero, en el proceso, el 98% de la población Digimon fue borrada. Apoderada por el miedo, Ophanimon hizo todos sus esfuerzos para que no volviera a repetirse tal calamidad. Para ello recurrió a los enemigos de Dios… Retiró el Sello del Metal para liberar a Lucemon. Con este acto… la Dama Ophanimon empezó la Guerra en el Árbol.

Seraphimon notó la reacción del Espíritu Digital del Metal, el cual estaba vinculado a uno de los Sellos que mantenían preso a Lucemon. El artefacto le poseyó y le transformó en cuanto se acercó.

Ophanimon, dándose cuenta que había desatado la destrucción de la vida misma que tanto quería proteger, se volvió loca de la ira y la frustración. Así, otro de los Grandes Ángeles se transformó en algo más parecido a los demonios que a los propios ángeles.

En cuanto a Cherubimon… Trató de detener a ambos. Pero le superaron. Y, en vez de eliminarle, le convirtieron en uno de ellos. Finalmente… los tres terminaron siendo alimento del mismo Lucemon.”

-Xalcer: Eso… ¿fue lo que vi en el Portal?

-Witchmon: Espera. No. No, no, no. No tiene sentido. Estás diciendo que Ophanimon… ¿murió en la Guerra en el Árbol?

-Angewomon: Eso me contó Piemon.

-Witchmon: Es imposible. Si es así, ¿quién convocó a los Guerreros Legendarios? ¿A quién están tratando de rescatar estos fanáticos religiosos?

-Angewomon: El mismo Digimon que fue testigo de la caída los ángeles más importantes y de quien obtuvieron toda esta información. Su deber era vigilar el Mundo Digital desde el servidor Kernel, sin interferir nunca en lo que pasara.

-Witchmon: ¡Quiero un nombre!

-Angewomon: … Rasielmon.

La hechicera se la queda mirando, metida en sus propios pensamientos. La ángel empieza a toser.

-Witchmon: Parece que eso es todo.

Con un movimiento de mano, ordena a su familiar que salga del cuerpo de Angewomon, cosa que hace inmediatamente, y retorna a su forma gatuna. La arcángel despierta del trance y le da tal bofetada a quien tiene en frente que le envía a volar y chocar contra una roca cercana.

-Angewomon: ¿Qué eres?– pregunta airada–. ¿Qué me has hecho?

-Witchmon: …– se reincorpora, se quita el polvo de encima y se recoloca el sombrero antes de dirigirse a quien le habla–. Lo que sea necesario para salvar este mundo– se monta de nuevo en su escoba y comienza a levitar–. Tenemos que llegar a donde tienen a la prisionera cuanto antes. Claramente la Cazadora la está usando para reunir a los Guerreros Legendarios. Quizá los quiera por su fuerza o por sus Espíritus Digitales. En cualquier caso, ¿quién podría adivinar lo que pasará si se enteran de que a quien quieren salvar… ya no puede ser salvado?

Empieza a avanzar por su cuenta. Los demás la siguen. El Tentomon se detiene un momento a mirar a la inmóvil ángel.

-Tientamon: Eh… ¿qué pienza hazé ahora?

-Angewomon: … No se puede confiar en un demonio como Piemon. Sólo hay una forma de saber la verdad– se dirige a Franky, quien estaba cargando a Laurence, y le quita la carga para poder irle curando por el camino–.

-Harry: ¿Y qué harás cuando sepas la verdad?

Angewomon guarda silencio. El grupo se dirige hacia la salida de ese espacio, lo que les llevará justo a donde necesitan ir. O tal vez no.
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Maximirusu Pauaa
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Abr 05 2018, 00:55

-Emi:Es muy sencillo.-Desde su posición, aparentemente segura, baja, poniéndose frente a Aldamon.-Quiero tus Espíritus Digitales.

El Guerrero la mira con desprecio.

-Aldamon:¿Qué me impide destrozarte ahora y llevarme a la Dama Ophanimon, niña monstruosa? Soy lo suficientemente rápido como para aniquilaros a ambos y salvar a mi señora.

-Emi:Puede que con nosotros. Pero no con todos.

De las paredes empiezan a salir Digimons. Son demasiados como para defenderse, cuanto menos para cargar también con el sarcófago.

-Emi:Gracias por ponerme en bandeja la victoria. Si no fuera por el fanático, todavía dispondríais del nivel Mega. Y ahora, Aldamon...-extiende la mano.-Los Espíritus. No me hagas arrebatárlelos a la fuerza, y ella será tuya.

El Digimon dirige una breve mirada al sarcófago. Con un destello, dos figuras salen flotando de su cuerpo, quedando un Guilmon en el lugar que antes ocupaba el Portador del Fuego. Emi mira ahora al chico y extiende la mano.

-Emi:Sabes perfectamente lo que quiero, Tamer. Dame el Espíritu de Petaldramon. Has visto hasta donde puedo llegar por conseguir lo que quiero, así que no me hagas repetirlo.

Max y Lopmon miran a un abatido Guilmon. Del sarcófago no dejan de escapar gritos de agonía.

-Guilmon:Por favor...Déjala ir...Dale el Espíritu, dale todo lo que pida, pero déjala ir...

El chico mete lentamente la mano en el bolsillo mientras busca la carta. Turuiemon solo necesita un momento antes de poder evolucionar y, con suerte, poder encarar a la Cazadora. Solo un momento.

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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Abr 06 2018, 13:24

-Franky: ¿Merece la pena tanto drama? Ni si quiera conocía en persona a esos “tres ángeles”, ¿no?– pregunta a Alf y a Witchmon, asegurándose a su vez de que Angewomon no le escuchara–.

-Witchmon: No es tan sencillo. Si lo que averiguó de Piemon es cierto, le están soltando en la cara que todo en lo que creía, la razón de su existencia, ha sido mentira. Y, por consiguiente, todo lo que ha hecho ha sido en vano. Le podría cambiar la vida por completo. Puede que hasta interfiera en nuestros planes. Quizá deba vigilarla.

-Franky: ¿No estás exagerando?

-Alf: No lo sé, puede que tenga algo de razón. Te pondré un ejemplo. Tú nunca has conocido a tu padre, ¿verdad? Piensas que es un tipo genial, lo que algunos llamarían “un tío de puta madre” y quieres conocerle algún día. Pero piensa por un momento que descubres que es, yo qué sé, un asesino en serie, eh… un Profundo, ¡o incluso Plogger!

-Franky: Uff… Creo que ahora la entiendo algo mejor.

-Witchmon: Tengo mis dudas de ello– mira al humano, quien parece tener algo rondando en su cabeza–. ¿Le estás dando muchas vueltas o tienes alguna preocupación más que ignoro, discípulo?

-Franky: Ah, es… recuerdo que a Buraimon le salió una especie de engranaje, después de que nos atacara. Y luego se desmayó. ¿Es posible que sea la Cazadora quien los use para controlar a Petermon y a Mild?

-Witchmon: Espera– la expresión de su rostro indica que está sumida en sus propios pensamientos–. Engranajes. Controlar a otros Digimon. Un momento, lo que vimos volar por encima del bosque… ¿Ruedas Negras?

-Alf: ¿”Ruedas Negras”?

-Witchmon: Es un artefacto que data de la antigüedad. Con ellas, uno puede controlar a otros Digimons. Pensé que habían dejado de existir hace mucho. Además, el único del que se sabe que fue capaz de usarlas en su beneficio fue Devi… Aguarda… ¿No tuvisteis por poco tiempo un ataúd con un Devimon dentro, uno que le arrebatasteis a Borzaya en Berm?

-Alf: Ah, sí, pero el Imperio de Metal se lo llevó. Algunos envidiosos dirán que nosotros se lo “entregamos” para “no morir en terrible sufrimiento”.

-Witchmon: Por ahí quería llegar. Tengo la teoría de que la Cazadora recibió el poder de controlar las Ruedas Negras de ese Devimon. ¿De qué otra forma lo hubiera conseguido?. Probablemente los Acólitos Sombríos fueron quienes lo crearon, pero no les dio tiempo a utilizarlo.

-Alf: Pues estamos jodidos como pueda usar esas “ruedas” con cualquiera.

-Witchmon: Pueden ser un peligro. Aunque tengo entendido que las Ruedas Negras vuelven altamente hostiles a quienes poseen y les arrebatan gran parte de su inteligencia. La Cazadora podría darles un objetivo para destruir, pero no podría darles órdenes concretas como, por ejemplo, que les deis vuestros dispositivos o mandar a los Guerreros Legendarios que entreguen sus Espíritus Digitales.

-Alf: Sí, eso nos facilitará “muuucho” las cosas– afirma con tono sarcástico–.

De repente, los dispositivos digitales de los Tamers comienzan a brillar. De estos surgen haces de luz que se encuentran en un punto del suelo delante del grupo. De ahí, surge la figura de Plogger.

-Plogger: Saludos, Tamers.

-Franky: Cuánto tiempo, ya hasta te echábamos de menos– dice con sarcasmo al igual que su compañero–.

-Plogger: Tampoco es que quisiera contactar con vosotros para veros las caras. El amo Duftmon ha considerado lo peligrosa que es la Cazadora con el Xros Loader en sus manos, así que me ha dado la orden de introducirme en el dispositivo. Necesito que alguno de vosotros acerque su D-Arc al Xros Loader para poder hacerlo.

-Aurelion: ¿No bastaría con destruirlo en cuanto tengamos la oportunidad?

-Plogger: Mi intención no es sólo inutilizarlo, sino también tener acceso a su contenido, desde la lista de Digimons que tiene bajo sus órdenes hasta las últimas conversaciones que ha tenido con sus aliados. Si lo hacemos así, podríamos tener una gran ventaja sobre nuestro enemigo. El amo Duftmon duda de que la Cazadora sea nuestro último problema a resolver y por eso quiere adelantarse todo lo posible. Puede que lo olvidéis de vez en cuando, pero recordad que el destino del Mundo Digital y el Humano está en vuestras manos.
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DrPingas
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MensajeTema: El plan de Kyo   Sáb Abr 07 2018, 13:17

Kyo: Yo seré el que lo introduzca.

Plogger: No es que me importe demasiado quien lo haga, pero, ¿por qué precisamente tú te has ofrecido voluntario?

K: Porque mientras los demás cubrís a Tientamon, yo seré el que se arriesgue.

Tientamon: Ero pur qué ziempe tengo que tené niñera...

Alf: ¿Qué pasa, ahora te haces el héroe?

K: ¿Quieres ser tú el cebo?

A: Eso te encantaría a tí, imbecil

Franky empieza a hacer un facepalm.

K: Adelante, mátame, golpéame, se que lo estás deseando.

A: Yo no soy como tú.

K: Si solo vas a hablar de más, es mejor que te calles.

A: ¿como dic-le interrumpe Franky-.

F: ¡Basta!

Witchmon: Suficiente, cualquier rencilla que tengáis ahora debéis dejarla atrás. Está bien, si el se ofrece voluntario, hacer un plan será más rápido, y, por lo tanto, más fácil.

Aurelion: Me alegra que ahora Kyo sea buena persona.

T: Menúo crédulo-decía en tono bajo- zi toavía no me lo creo ni yo, meno zi zigue contestando de eza forma a lo demá.

Xalcer: Vale, el lo meterá en el de la cazadora.

T: ¡Quito paraó! ¡Zi arguien va a meterle argo a la cazadora eze tengo que ze yo!

Kyo se le acerca a la oreja (si la tuviese) un momento.

K: Se refieren al loader.

T: Om... orvidad to lo que he disho.

W: Bien, ahora vamos a organizar como va a ser el plan.
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Abr 09 2018, 10:25

El grupo había alcanzado la salida de aquella zona. No sabían a dónde iban a parar, así que se mentalizaron para encontrarse con cualquier cosa. O al menos eso pensaban. El siguiente escenario que encuentran es uno en el que Antylamon está peleando con un Mephismon, un ser clavado a la forma anterior del terrorífico Apocalymon. Otra cosa difícil de ignorar es que están rodeados de Digimons para nada amistosos. Y, no muy alejados de ellos, ven a Emi derribando a Max. En la mano de la Cazadora se halla ahora una carta.

-Dianne: ¡Max!

Cuando están por pisarle el cuello a su primo, Emi se detiene para apartarse a tiempo de la trayectoria de una bola de metal que iba justo a por ella. Mira inmediatamente hacia donde había salido disparado el proyectil, cruzando miradas con Alf, además de quienes tiene detrás. Los Tamers no tardan en hacer que sus compañeros evolucionen. Max se levanta y corre junto a los otros humanos, quienes justo después son cubiertos por una barrera creada por la bruja y su discípulo.

-Witchmon: ¡Siguen superándonos en número! Voy a tener que… Eh, Angy– se dirige a Angewomon–, puedo llamarte “Angy”, ¿verdad?

-Angewomon: No.

-Witchmon: Tu religión, sea cual sea, te exige que ames a todos los seres vivos por igual, ¿me equivoco?

-Angewomon: Sería un resumen bastante simple, pero sí. Aunque no entiendo a qué viene esa cuestión en estos instantes.

-Witchmon: Sólo quería estar segura– afirma mientras sonríe confiada–. ¡Es hora de subir el nivel!

Su cuerpo es cubierto por una columna de tinieblas. Lo único que es visible es el gato acompañante de la hechicera, el cual flota a su alrededor al mismo tiempo que vuelve a tomar la forma de un espectro negro con ojos rojos, el que usó para poseer anteriormente a la ángel Digimon. Una mano con garras rojas surge de la columna de oscuridad y hace desaparecer ésta de un movimiento firme. La nueva forma de Witchmon es revelada, siendo una que asusta por un momento a Kyo y a Angewomon.

Spoiler:
 

-Kyo: ¡Pero-! ¿Qué haces aquí?

-LadyDevimon: Tranquilízate, chaval. Es “algo” que atrapé cuando aún estábamos en el castillo de LordKnightmon. Créeme, nos será útil.

-Angewomon: E… ¡eres un demonio!– señala con un tono ligero de desprecio–.

-LadyDevimon: ¡Lo sabía, eres racista!

-Angewomon: ¡De ninguna manera! Es más que sabido que los demonios suelen ser la causa de las catástrofes que azotan al Mundo Digital.

-LadyDevimon: … ¿De verdad no ves todavía a lo que me refiero?

Habrían discutido más sobre la polémica que encierra la historia del Mundo Digital, los Digimons demonios y cómo son tratados en la cultura actual si no fuera porque deben defenderse de decenas de monstruos que les atacan en todas direcciones. Mientras el jaleo se desarrolla a su alrededor, Franky ve cómo un pequeño reptil bípedo y rojo se lanza a por un sarcófago de aspecto francamente siniestro. Con la fuerza que le permiten sus brazos, el reptil llamado Guilmon consigue abrir la dama de hierro, ilusionado por lo que iba a encontrarse. Pero su expresión manifiesta confusión a los pocos segundos. Una figura se arrodilla y escupe grandes cantidades de un líquido negro y espeso. Cuando termina, mira con ojos lagrimosos al lagarto rojo.

-Os debo a todos una disculpa– le dice el extraño ser con una voz femenina–.

Se pone en pie, imponiendo con su altura. Es el momento en el que la mayoría de los presentes le echa cuenta.

Spoiler:
 

-Rasielmon: He estado durmiendo por demasiado tiempo– acumula energía en un par de círculos mágicos que flotan cerca de sus brazos–. Se supone que no debería inmiscuirme en asuntos mortales, pero, para ser justos, ¡vosotros me metisteis primero en todo esto!

Libera una onda de energía que fulmina todo lo que toca. Los que son alcanzados no se salvan. Afortunadamente, los Tamers están seguros debido a que son demasiado bajos como para recibir tal demostración de poder. Los Digimons aliados logran escapar por los pelos, así también como lo hacen Mephismon y la Cazadora. Ésta mantiene su Xros Loader en la mano, viendo el holograma de un artefacto similar al que Kyo había convertido en carta tiempo atrás.

-Emi: Esto empieza a complicarse.

De repente, un terremoto sacude el suelo sobre el que pisan. El espacio se revuelve con violencia y les escupe al exterior, a la misma Digital City, desde una altura inesperada para los que caen. LadyDevimon y Angewomon ayudan a los Tamers a bajar sin sufrir daños, quienes están en una esfera mágica. No sólo los que estaban en ese espacio caen al duro suelo de las calles. El Knightmon Kan protege con su cuerpo a las dos Sistermons de la caída, magulladas por su reciente cautiverio. BanchoLilimon y JetSilphymon también aterrizan en las cercanías. Otro más en aparecer desde el aire es el Guerrero del Hielo, Chackmon. Se le ve a Mephismon caer también, junto a Emi, quien estaba siendo cubierta por un misterioso brillo. La Cazadora choca contra el suelo, lo que a ojos de cualquiera le parecería el final de su vida. Pero estaría muy equivocado. En el lugar de la joven, se levanta una nueva figura. Un ser de aspecto humano, quien luce una larga cabellera rubia y porta una armadura negra. Otro aspecto que destaca son los grandes ojos que adornan el atuendo.

Spoiler:
 

-Emi: Los humanos lo corrompéis todo. Y por ello moriréis– dice con su voz distorsionada–.  

El Grademon se pone en el camino que le llevaría hasta los Tamers.

-Alf: ¡Por encima de mi cadáver!

-Emi: Esa es la idea.

-Xalcer: Eh… chicos, creo que hay otra cosa que llama todavía más la atención– señala con miedo hacia el cielo–.

Lo que ven todos, flotando sobre sus cabezas, es lo que era antes la antigua base enemiga, ahora mostrando vida y conciencia propia.

Spoiler:
 

-Sephirothmon: ¿Dónde…?– sus grotescos labios tiemblan– ¡¿DÓNDE ESTÁ OPHANIMON?!

Y ahí están los Tamers, en medio del caos y sin estar del todo seguros quiénes son sus aliados o sus enemigos en ese improvisado campo de batalla.
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Abr 15 2018, 05:20

Cascotes y demás restos comenzaron a caer al revolverse la antigua fortaleza de la Cazadora entre los edificios de la derruida Digital City. Los escudos de LadyDevimon y Franky cubrieron nuevamente al grupo evitando quedar aplastados. La angelical Digimon Angewomon no dudó en abandonarles para reunirse con sus viejas compañeras y Kan había cambiado su misión de defender al grupo por la de asegurar el bienestar de las magulladas Sistermons.

- Sephirotmon: ¿¡DÓNDE ESTÁ NUESTRA DAMA OPHANIMON?!

- Guilmon: ¡Sephirothmon, detente! ¡Somos nosotros! - gritó a su viejo compañero en un intento de evitar que les cubriera en una montaña de escombros.

La falsa Ophanimon despegó del suelo con fuerza, derribando a todos los que estuvieran cerca y evitando con gran agilidad todos los fragmentos de edificios que caían. Una vez ganó suficiente altura, los anillos de sus brazos se iluminaron nuevamente, descargando toda su energía contra Sephirothmon, convirtiendo su cuerpo metálico en un destello. Toda esa luz se concentró en la mano de Rasielmon, convirtiéndose en uno de los Espíritus Digitales. Un pequeño Digimon esférico cayó al suelo, siendo socorrido inmediatamente por el Guilmon.

Spoiler:
 

La Digimon aterrizó junto al grupo, arrojándole el Espíritu Digital a Franky a la par que se volvía hacia Emi.

- Rasielmon: Estáis jugando con fuerzas que no llegáis a comprender. Ese camino solo os llevará a vuestra propia perdición.

- Emi: Me gustabas más cuando estabas callada.

Los anillos de Rasielmon volvieron a cargarse pero tras pensarlo detenidamente, la Digimon se cruzó de brazos.

- Kyo: Espera, ¿no vas a pelear?

- Rasielmon: Mi deber es observar el Mundo Digital sin intervenir en su curso, no importa el precario estado en el que se encuentre.

Una repelente sonrisa se formuló en la cara de Emi.

- Emi: Vuestro estúpido sentido del deber es por lo que siempre perdéis.

- Rasielmon: No te confundas, engendro. Mi intervención en estos momentos es... completamente innecesaria.

- Max: ¡¿Queréis dejaros de tanta cháchara y hacer algo?! - le gritó al resto de Tamers parados mientras Antylamon trataba de zafarse de Mephismon. Ante la orden del mayor de los humanos, todos alzaron sus dispositivos a la par que sus compañeros se lanzaban a la ofensiva.

Harry fue a socorrer a Antylamon, distrayendo a su opresor lo suficiente como para que pudiera recuperarse. ALf por su parte se lanzó directamente hacia Emi, trazando dos arcos horizontales con sus espadas.

- Emi: ¡DarkKnightmon! - ordenó al Xros Loader que colgaba de su cintura. De este emergió una luz, deteniendo la estocada con un sonido metálico.

- DarkKnightmon: ¿Sus órdenes, mi señora?

- Emi: Acaba con todos y cada uno de ellos. Que sufran hasta lo más profundo de su ser.

- DarkKnightmon: Será un placer. - dijo lanzando su puño libre al estómago del Grademon, haciéndole retroceder, tras lo que comenzó a lanzar puñaladas con su lanza. Alf no podía sino defenderse con sus espadas para evitar acabar ensartado, sin ninguna oportunidad de pasar al ataque. No fue hasta que un bloque de hielo cayera del cielo que ambos se separaran. El bloque se derritió instantáneamente, adoptando la forma de Chackmon a la par que acribillaba al caballero a bolas de nieve.

- Alf: Gracias.

- Chackmon: Luego vais a tener que contarme un poco que está pasando.

Aprovechando las alturas, Aurelion cayó en picado hacia dónde se encontraba Emi, tratando de pillarla desprevenida y poder acercarse a su dispositivo. Lo que este no esperaba era que MailBirdramon apareciera de entre los edificios en el punto ciego de su espalda, disparándole en el ala sana con el cañón de su boca. Aurelion se golpeó contra uno de los edificios desestabilizado, pero Maildramon se aseguró de incrustarle contra la fachada de un placaje, sujetándole con sus metálicas garras.

- Aurelion: ¡Quita, bicho!

Apartó al pájaro de un patada, el cual desapareció nuevamente de su vista. Ambos se enzarzaron en un intenso combate aéreo, persiguiéndose entre los edificios y sobrevolando toda la ciudad.

- LadyDevimon: ¿Todos recordáis el plan? - le dijo a los Tamers. Estos asintieron, Kyo preparando su dispositivo.

- Franky: ¿Pero cómo vamos a hacerlo? El que se acerque probablemente acabe hecho filete. - señaló mirando el nuevo e intimidante aspecto de Emi.

- LadyDevimon: Si aquí dama importante fuera tan amable de quitarle el Espíritu Digital como hizo con Sephirothmon... ¿No? Bueno, entonc-

Con un rápido movimiento de manos, la maga creó una barrera alrededor de Franky. Una nube oscura había aparecido tras él. Una espada carmesí se encontraba clavada en el escudo, a escasos centímetros de su cuello del chico. La nube se disipó, mostrando el terrorífico aspecto de Emi.

- Alf: ¡Franky!

El espadachín trató de ir a socorrer a su Tamer, pero DarkKnightmon no iba a dejarle marchar tan fácilmente. Emi sustrajo su espada de la barrera, la cual LadyDevimon no tardó en reparar. Franky retrocedió rápidamente, reagrupándose aún más con el resto de Tamers. Los ojos de su armadura eran más terroríficos de cerca.

- Xalcer: ¿Ojos?

El chico rebuscó entre sus bolsillos, sacando las cartas que tenía. Una idea comenzó a formarse en su cabeza. Era arriesgado, pero podía funcionar. Un rugido en la distancia le indicó que Aurelion se acercaba. Zizageando entre los edificios en un intento de perder a MailBirdramon, el dragón celeste se lanzó en picado hacia dónde ellos se encontraban. Emi se volvió, esperando un ataque pero solo se encontró con Aurelion en su forma Dracomon mirándole a un par de metros tras ella.

- Aurelion: ¡Eh, tú, caraestaca! - le llamó mientras daba saltos con cada pata y le hacía gestos ofensivos con las manos, tratando de captar toda su atención. - ¿Qué, esperabas a otra persona? Lo siento, te vas a tener que conformar conmigo. Aunque será mejor que te fijes bien en mi, pedazo de subnormal, ¡porque voy a ser lo último que veas!

Nada más pasar la carta por el lector, el cuerpo de Aurelion comenzó a brillar con una intensa luz blanca similar a la de Luminemon, haciendo palidecer a la Luna Carmesí en comparación.

- Xalcer: ¡Kyo, ahora!

El chico tardó en responder, no acostumbrado a recibir órdenes, pero corrió junto a la Cazadora, acercando su dispositivo al Xros Loader. Aquella luz tan pura hacía que todos y cada uno de sus ojos ardieran al rojo vivo. Un ligero pitido fue todo lo que necesitaron para saber que la transferencia había resultado exitosa. Kyo se apartó a tiempo de que un tajo a ciegas casi le abriera la cabeza en dos.

- Emi: ¡Malditos humanos! ¡¿Qué habéis hecho?!

- Franky: ¿Ha funcionado?

- Kyo: Eso creo. - respondió con el corazón aún a mil.

Unos calurosos aplausos se hicieron notar cerca de ellos.

- ???: ¡Bravo! ¡Bravíssimo! ¡Casi lloro de la emoción!

La luz se desvaneció poco a poco, devolviendo la noche a la normalidad. A cierta distancia, sentado en una cómoda butaca se encontraba Piemon con unas gafas 3D, aplaudiendo enérgicamente, haciendo que se le cayeran palomitas del cubo de su regazo. Frente a él, atado y amordazado, se encontraba Aurelion, cuya luz se fue desvaneciendo lentamente hasta apagarse.

- Piemon: Cómo adoro las grandes obras. - dijo recostándose de nuevo en la butaca, comiendo de su cubo de palomitas y usando a Aurelion como reposapies, gruñiendo este en consecuencia. - Aunque parece que tiene problemas de sonido. ¡Qué se le va hacer! Pero bueno, ¿qué clase de obra sería esta sin su Grand Finale a todo volumen? Será mejor que estéis preparados... La orquesta ya ha empezado a tocar...

A espaldas del General, el bosque comenzó a agitarse. Decenas de Digimons salieron corriendo de este en dirección a la ciudad, huyendo espantados. Poco a poco una figura oscura comenzó a recortarse por encima de las copa de los árboles. Su dorada corona despuntaba contra el cielo nocturno, mientras que el orbe de sus garras parecía absorber toda la luz de sus alrededores, al igual que todo atisbo de esperanza que los presentes tuvieran.
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Abr 16 2018, 14:18

-Emi: ¡Idiota! ¿Por qué lo has traído aquí?

-Piemon: ¿Quién dice que haya dirigido tal acto, querida?

El demonio coronado da pasos lentos y pesados. Todo lo que está en su camino, árbol, pared o edificio, es aplastado como si no significara nada. El Digimon que todo lo ve lo hace ahora con creciente ira en sus ojos. El pelo que cubre su cuerpo se eriza.

-Rasielmon: ¡Lucemon!

El caballero negro se acerca a su superior.

-DarkKnightmon: ¡Mi señora, debemos marcharnos!

-Emi: ¡No! ¡No dejaré aquí los Espíritus Digitales! ¡Los necesitamos… los NECESITO para alcanzar mi más grande objetivo en la vida!

-DarkKnightmon: ¡No habrá tal objetivo si usted muere!

-Emi: De todas formas estamos condenados ahora que ha venido hasta aquí. ¿A dónde esperas escapar de un monstruo así?

-Franky: ¿Y nosotros? ¿No podemos irnos?

-LadyDevimon: Es tal como dice; lo único que mantenía a raya a Lucemon era el Muro de Fuego que protege los servidores. Una vez evitado eso, es imparable. Nos perseguiría por siempre y para ello arrasaría todo a su paso. Tal y como habrá hecho con…– aprieta su puño en señal de frustración–.

-Kan: Entonces sólo nos queda pelear. ¿Habéis oído, niños? ¡Basta de contenerse!

El Dios Demonio expulsa una llamarada, la cual alcanza al grupo que había detenido su disputa. Surge una luz brillante que logra repeler el fuego maldito. Alphamon había aparecido y estaba protegiendo a todos con una gran barrera mágica. Piemon, con una malévola sonrisa y jugueteando con una cuerda que tiene entre sus manos, mira a un Slayerdramon que toma el vuelo. La fusión entre Xalcer y Dracomon usa su arma para enganchar el cuello del dragón oscuro y tirar con todas sus fuerzas, haciendo que el fuego se desviara a otro lugar donde no estuvieran los Tamers y sus aliados. Una vez conseguido eso, VictoryGreymon surca el aire para enterrar su espada en el cuello de Lucemon.

-VictoryGreymon: ¡Tu camino hacia la destrucción termina aquí!

El demonio le derriba con un movimiento de su garra, como si apenas le afectara que le ensarten la garganta. La sangre que ésta derramaba deja de fluir, demostrando una vez más esa poderosa habilidad de regeneración. Esto no detiene a Rasielmon de liberar su ira en forma de corriente de energía en dirección a Lucemon.

-LadyDevimon: Es inútil, es un Dios inmortal.

-Rasielmon: Lo sé, pero no tienes ni idea de lo bien que sienta borrarle el rostro al bastardo que devoró a mis hermanos. ¡A mi mejor amiga!

-Chackmon: ¿Pero qué podemos hacer? Según los Registros Sagrados, Lucemon alcanzó este estado DESPUÉS de destruir el antiguo y unido Mundo Digital. Y lo mismo hubiera hecho con el Mundo Humano.

-JetSilphymon: De no ser por el Undécimo Guerrero Legendario.

-Emi: Es cierto. ¡Y tenemos todo lo necesario para traerle de vuelta!– con una idea en la cabeza, el Duskmon se acerca a Max. Como es de esperarse, Antylamon se pone delante de su compañero, dispuesto a defenderle con su propia vida, así como Mephismon, quien se acaba de poner en frente del gran conejo–. DarkKnightmon, Mephismon, dejadme sola y mantened ocupado a Lucemon– les toma a los dos unos segundos, pero terminan por hacer lo que les manda. A continuación, Emi se vuelve a dirigir a Max y a Dianne–. Mi Xros Loader no responde a mis órdenes y sé que ha sido por vuestra culpa. Sea lo que le hayáis hecho, arregladlo ahora mismo.

-Max: ¿Para qué? ¿Para que puedas matarnos?

-Emi: Escúchame con atención, contra mí teníais pocas posibilidades de supervivencia, con o sin Xros Loader. Contra este monstruo se reducen a cero, aunque combinemos fuerzas. Todo lo que necesito para acabar con él es mi dispositivo operativo y todos los Espíritus Digitales

-Chackmon: ¿Pretendes usarlos todos? ¿Y que seamos nosotros quienes te los entreguemos de buena gana? ¡Moriría antes de conceder ese deseo!

La Cazadora de Niños regresa a su forma humana, teniendo ahora entre sus manos el Espíritu Digital que estaba usando hace un momento.

-Emi: Nadie puede usar todos los Espíritus solo. Sería demasiado inestable y no nos serviría para nada. Necesitamos mínimo a dos. Uno de ellos seré yo y el otro…– le cuesta pronunciar las siguientes palabras, seguramente por lo repulsivas que le resultan–.

-Tenemos trato si el segundo “piloto” es uno de los Tamers– dice la voz de Plogger, que proviene del dispositivo de la Cazadora–. Tienes mi permiso para usar el Xros Loader, pero cuando esto acabe, volverá a estar a mi merced.

Emi contempla con ira el dispositivo. Pareciera que en cualquier momento iba a estrellarlo contra el suelo, pero logra controlarse para que no llegue a pasar.

-Emi: Bien. ¿Quién será el valiente que vaya a compartir conmigo esta experiencia? Y os aconsejo que elijáis pronto.

Mira por un instante a Lucemon, quien, a pesar de estar siendo entretenido por los Digimon de nivel Mega disponibles en el lugar, a excepción de Alphamon porque los sigue protegiendo con la barrera, avanza lentamente hasta entrar por completo a la ciudad. La Cazadora mira a los Tamers y Guerreros Legendarios que tiene en frente. Una idea en sus mentes los hace vacilar; estar unido a Emi. Lo de usar los Espíritus Digitales con ella suena a la fusión. ¿Qué horrores verían en su mente? ¿Y qué podría hacer la Cazadora en las suyas? Justo cuando Dianne está por dar un paso al frente, se le adelanta Laurence.

-Laurence: Yo lo haré.

-Emi: ¿Tú? Apenas puedes caminar. Es más, no sé cómo estás de pie ahora mismo. Quizá un efecto secundario de ser Velgrmon…

-Laurence: Eso no importa, ¿verdad? Además, yo tengo más experiencia con los Espíritus Digitales que cualquiera de los otros.

-JetSilphymon: Si hablamos de experiencia, ¿por qué no uno de nosotros?

-Guilmon: Cierto, hemos portado los Espíritus por años.

-Chackmon: Yo quizá no tanto, pero no tengo miedo de hacer lo que haga falta.

-Emi: Creo que esas “leyendas” vuestras cuentan que sólo los humanos fueron capaces de usar todos los Espíritus Digitales al mismo tiempo. No es momento de hacer experimentos y no comprometeré el plan a unos Digimons cuya fe se puede echar abajo en cualquier momento.

-JetSilphymon: Nuestra fe es inquebrantable, ¿de qué estás hablando?

-Emi: ¿Por qué no haces que tu amiga te cuente lo que me refiero– pregunta mirando a Angewomon– y luego le pides a la “Gran Ángel que no es una Gran Ángel” que te lo corrobore?

Max pone su mano en el hombro de Laurence.

-Max: ¿Estás seguro?

-Laurence: Sí, los demás todavía podéis ser útiles por vuestra cuenta, no como yo. Además…– mira a Emi–. Quiero hacerla entender, aunque sea sólo un poco, todo el sufrimiento que ha causado. Que NOS ha causado.

-Emi: Lo mismo podría hacerte ver respecto a los humanos, niño. Muy bien. Quiero todos los Espíritus Digitales ahora mismo, ya sea lo llevéis puesto, lo tengáis en forma de carta o lo tengáis enterrado en el patio de vuestra casa. ¡Me da igual, pero empezad a moveros!
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Abr 17 2018, 23:07

Se podría decir que todos vacilan ante la propuesta de su enemiga, pero el avance del demonio draconiano apenas les da tiempo a pensar. Si Lucemon les alcanza, fin del viaje. Pero, aun arriesgándose a otorgar a Emi tal poder, donde hay vida, hay esperanza. El oso polar da un paso al frente.

-Chackmon:Tus palabras no nos confundirán.-Mira a los demás.-Nuestra fe no zozobrará, con o sin los Espíritus Digitales.

Un destello cubre al Digimon, dejando en su lugar al ya conocido Patamon. La destrucción está cada vez más cercana pero, uno por uno, los Digimon van liberando sus Espíritus Digitales, quedando en su lugar diversos Digimon de nivel Novato y Campeón. La cara de Emi brilla con destello fanático al tenerlos todos los Espíritus a su alcance. Laurence la coge de la muñeca.

-Laurence:Juntos.

Sin mediar palabra, la chica le coge de la mano y saca un dispositivo, el cual empieza a reaccionar con los Espíritus.



Un inmenso Digimon surge del destello de luz y flota hacia el cielo, a varios metros del grupo.

Spoiler:
 

A pesar de la imponente imagen, algo no va bien. Susanoomon parece dudoso, inseguro de que hacer. El conflicto que forma su mente le deja vacilante, y Lucemonestá cada vez más cerca.

-LadyDevimon:¡Tenemos que irnos!¡Si nos quedamos aquí, Lucemon nos arrastrará a todos!

Los Megas que antes intentaban retener al monstruoso Digimon bajan al nivel del grupo. Susanoomon parece despertar del trance cuando estos pasan junto a él. Con el divino guerrero listo para el combate, solo les queda esperar que la voluntad de Laurence les permita escapar y la fuerza de Emi gane el combate.

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