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 Digital World

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Flash Sentry best pony
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Mayo 07 2016, 23:06

Hacía ya bastante que Xalcer había dejado la casa de Mix huyendo de aquel escarabajo gigante.
Entre la carrera y el precioso sol propio de verano, a Xalcer se le empezaban a agotar las fuerzas, así que, echando un último vistazo atrás para comprobar que no le seguía aquella cosa, se detuvo a descansar un minuto. Podía notar cómo el sudor caía desde su frente y con el corazón a mil. Nunca había corrido tanto en su vida. Quitándose la mochila, se sentó contra una pared bajo la sombra y cogió una botella de agua del lateral de la mochila. Siempre solía llevar una encima por si acaso. Se la llevó a la boca y se la bebió de un trago.

- X: Aaaaaah...

Tras estar un rato al sol, el agua no estaba precisamente fresca, pero eso le daba igual. Estaba más sediento  que un dromedario en una fábrica de sal. Una vez apaciguada la sed, aprovechó el momento de paz para examinar el chisme aquel. Era una especie de dispositivo en forma de T con una pantalla pequeña, rodeada por un aro verde y con dos botones del mismo color, además de una correa. Empezó a pulsar lo botones para ver que pasaba, pero no parecían funcionar.

- X: Pues vaya. A lo mejor se ha roto.

La verdad es que se sentía bastante decepcionado. Su querida consola se había convertido en aquel dispositivo y parecía que ni siquiera funcionaba. Suspiró y, usando la correa que tenía, se lo colocó en el cinturón. Se movió un poco para comprobar que no se caía y sonrió.

- X: Bueno, al menos queda guay.

Tras ese breve descanso y haciendo uso de las poca energía que había recuperado, se levantó y se echó la mochila al hombro. Con todo lo ocurrido no había reparado en ello, pero ahora que había descansado y puesto sus pensamientos en orden, se percató de una cosa. Había salido de casa de Mix con el dispositivo en el bolsillo, junto con las llaves y la cartera, y el resto de cosas se habían quedado allí. Se suponía que la mochila estaba completamente vacía. Entonces, ¿por qué pesaba tanto? Con curiosidad, se quitó la mochila y la abrió, expectante por ver lo que había. Dentro, para sorpresa del joven, había un huevo. Pero no un huevo normal y corriente, de esos pequeños y marrones. No, este era tan grande como su cabeza y de un color celeste intenso.

Spoiler:
 

- X: ¿Pero qué...?

Antes de que pudiera cogerlo, este empezó a agitarse. Poco tardó en agrietarse, hasta que, por fin, acabó por abrirse. Lo que hubiera dentro empezó a revolverse, quitándose los restos del cascarón de encima y terminó de salir. Era una especie de bola esmeralda con alas de murciélago y cuernos, los cuales por fortuna estaban redondeados. La criatura alzó la mirada para observarle con esos ojos redondeados y una sonrisa en la cara.

Spoiler:
 

-X: Awwwww...

Era la cosa más mona que había visto en la vida. Acercó la mano y le acarició la cabeza aquella criatura, a la cual parecía gustarle, revolviéndose para que siguiera. Lo cogió con la manos y lo sacó de la mochila. El chico se sorprendió con lo ligero que era, sobretodo teniendo en cuenta lo que pesaba el huevo antes. Entonces notó cómo algo empezaba a vibrar. Era el dispositivo que llevaba al cinturón, el cual se agitaba y emitía luz. Puede que no estuviera de roto al fin y al cabo. Apoyando a aquella cosita contra el pecho con una mano, cogió el dispositivo con la otra. Como aquella vez con el escarabajo gigante, en la pantalla aparecía una imagen de la criatura que llevaba en brazos y una descripción.


Petitmon:

Nivel: Bebé (Baby I)

Un joven Digimon que posee grandes cuernos y pequeñas alas. Como su cuerpo es extremadamente ligero, flota constantemente en el aire y se desplaza desprendiendo aire de su boca y alas. Al sentir peligro, usa su ataque, Aliento Caliente, para atacar al enemigo a la vez que huye del combate, haciéndolo un Digimon bastante difícil de atrapar.


El chico miró a Petitmon, quien se había quedado observando la descripción. Esa cosa era un Digimon, igual que el escarabajo de antes. Pero, ¿qué puñetas eran los Digimon? El chico seguía sin entender nada de la que pasaba. Petitmon empezó a revolverse otra vez en su mano, buscando más caricias. Volviendo a colocarse el dispositivo, se puso a hacerle cosquillas al Digimon. Ver a aquella cosita retorcerse de risa hacía que se le olvidaran todos los problemas. El chico se fijó que, en lo que debía de ser la barriga, tenía tres pequeñas escamas rojas. Probó a hacerle cosquillas ahí, pensando que le gustaría más, como cuando le rascar a un perro detrás de la oreja. Por desgracia, el efecto completamente al contrario. Nada más tocar esas escamas, el pequeño Digmon le mordió en un dedo. El chico gritó de dolor, soltando al Digimon, el cual, en vez de caerse, se quedó ahí flotando, mirándole con odio.

- X: ¡¿Se puede saber qué te pasa?!

Se miró el dedo. No tenía suficiente fuerza para hacerle algo grave, pero sus colmillos eran lo suficientemente afilados como para hacerle una pequeña herida. Al pequeño Digimon no parecía importarle. Este simplemente había cogido y se había metido otra vez en la mochila.
El chico se acercó a ver qué le pasaba. Estaba al fondo de la mochila, de espaldas a él. Parecía bastante enfadado. Pensó en meter la mano y calmarlo un poco, pero no tenía ganas de volver a recibir otro mordisco.

- X: Esto... Siento haberte gritado. No pensaba que te molestaría tanto hacerte cosquillas ahí. Te prometo que no volveré a hacerlo.

El Digimon seguía sin inmutarse. Parecía que disculparse no iba a servir de mucho. ¿Acaso podía entender lo que decía? Al fin y al cabo, no sabía siquiera si los Digimon hablaban. El chico suspiró, sintiéndose completamente impotente. Si antes tener a ese Digimon era un problema, tenerlo enfadado iba a ser peor. Empezó a pensar qué podía hacer con él. Si fuera un perro o un gato o cualquier otro animal sabría qué hacer, ¿pero con una criatura completamente desconocida? Las dudas empezaban otra vez a invadirle cuando se fijó en una cosa. Al final de la calle, había una tienda. Estaba cerrada por el clima tan loco que había, pero no era eso lo que le interesaba. Tras las rejas de la tienda, había una máquina expendedora. De esa forma cualquiera podía comprar algo aunque cerraran. En la mente del chico empezó a forjarse una idea. Cogió la mochila y se acercó a la máquina, lo cuál no agradó mucho al Digimon, aún dentro. Una vez la tuvo delante, sacó la cartera. No tenía mucho después de haber comprado la consola, pero aún tenía una par de monedas sueltas. Juntando lo que tenía, compró una chocolatina. Los muelles de la máquina empezaron a girar y al poco cayó el premio. El chico cogió la chocolatina y la abrió. Por suerte, la maquina debía de tener un sistema de refrigeración, si no el calor ya la habría derretido. Se puso la mochila delante para poder ver al Digimon. Parecía que seguía enfadado.

- X: Hey, chiquitín, toma. Pensé que tendrías hambre. Técnicamente no has comido nunca.

Acercó al chocolatina al Digimon. Este parecía poco interesado en lo que tuviera que darle, pero al olerlo, se giró. Primero miró a la chocolatina, luego al chico y otra vez a la chocolatina. Le dio un pequeño mordisco para probarlo. Debió de gustarle, ya que, tras saborearlo unos segundos, empezó a devorar la chocolatina. El chico se alegró al ver que se le había quitado el enfado. Lo cogió con cuidado y lo sacó de la mochila. Mientras no le tocara la barriga no habría problemas. Una vez terminó de acabar brutalmente y sin piedad con la chocolatina, el Digimon se elevó en el aire y se puso a flotar alegremente alrededor del chico. Este intentaba seguirlo para cogerlo, mientras el Dgimon intentaba evitarlo. Pasaron un rato jugando, olvidando todo lo ocurrido.

- X: Decidido, te quedarás conmigo. Pero vas a necesitar un nombre. Hmm... ¿Qué tal... Aurelion? El gran dragón escupe fuego que atraviesa los cielos sin necesidad de agitar alas.

Al Digimon pareció agradarle la idea, ya que se posó en la cabeza del chico y extendió las alas en una pose de grandiosidad. El chico no pudo evitar reírse.

- X: De acuerdo. A partir de ahora serás Aurelion, el Grande, el mayor dragón de todos.

Con su nuevo compañero, el chico cogió la mochila y siguió caminando de vuelta a casa. Ya se las apañaría para esconder a Aurelion.
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peter_parker77



Mono
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Mayo 09 2016, 00:20

Venga, empiezo:

-Nombre: Kong Ming
-Apellidos: Zughe
-Sexo: Masculino
-Edad: 13
-Altura: 1,60
-Aspecto: Pelo un poco largo negro, ojos verdes. Camiseta negra, pantalones vaqueros y botines negros.
-Color del Digivice: Morado
-Digimon: Agumon
-Apodo del Digimon: Dragón
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http://cosplayersespanoles.blogspot.com/
LordWilhem
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Caballo
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Mayo 11 2016, 19:33

A la mañana siguiente, Katya y Diana volvieron a presentarse en la casa de la que había huido por la noche. La policía, que había sido alertada por la profesora de gimnasia ya se encontraba allí, realizando sus investigaciones en el interior, sin tener mucho éxito.

Habían encontrado la cocina con los utensilios desordenados y sucios, y comida a medio preparar, pero no descubrieron nada más. El resto de las habitaciones estaba bien ordenada, con la excepción del cuarto de la niña, que tenía algunos cajones revueltos debido a sus prisas por recoger sus cosas y salir de allí.

Los agentes interrogaron a Katya sobre lo que ocurrió aquella noche. No supo que responderles, ya que si comenzaba a hablarles de un fantasma llamado Bakemon que se hizo pasar por su madre para intentar matarla, la iban a tomar por loca o lo relacionarían todo con un trauma producido por el malestar de la situación. También intuyó que la vecina ya les habría contado su versión de los hechos, por lo que fue bastante difícil mentir.

Les contó que encontró a una mujer por la calle. Ella tenía un aspecto muy parecido al de su madre, por lo que en un principio no sospechó nada, pero cuando llegaron a casa comenzó a comportarse de manera extraña. Solía ser amable, pero cuando Katya cometía transgresiones era castigada de manera severa, y aquella tarde se saltó un castigo aprovechando que no se encontraba en casa.

Explicó también que aquella persona intentó perseguirla por la casa cuando fue descubierta. No supo sus intenciones, pero intuyó que quería hacerle daño. Por eso, aprovechó cuando la despistó para coger sus cosas y salir de allí. Les habló también de su salto por la ventana de su cuarto, lo que hizo que los agentes y su profesora la regañasen, ya que podía haberse matado en el intento.

Después del interrogatorio, la policía no quedó muy contenta con las respuesta que Katya les había dado. Intuyeron que la niña ocultaba algo, pero solo contó aquella historia, y se negó a dar ningún detalle más. Cuando intentaron presionarla un poco, Diana intervino rápidamente y detuvo las preguntas de manera contundente. No quiso que la tratasen como si fuera una delincuente, y tuvo que recordarles que estaban hablando con una menor que había vivido una experiencia terrible.

Los agentes comprendieron que se estaban pasando. La situación comenzó a volverse tensa, y decidieron dejar que las dos mujeres se tomaran un descanso mientras terminaban con unas comprobaciones.

Las hicieron esperar en el jardín de la casa. No estaba lloviendo, así que se podía pasar bien el rato en el exterior, a pesar de que el cielo estuviese cubierto de nubes. Se sentaron en un escalón de madera y pusieron los pies en alto, evitando tocar la hierba.

Diana miró a su alumna. Cuando se levantó tuvo esperanzas de que la policía pudiese encontrar algo, pero ahora estaba de nuevo preocupada y triste. Como si creyera que no volvería a ver a sus padres.

Sin embargo, estaba extrañada, ya que la conocía desde hacía años, y siempre había sido una niña sincera y abierta, pero en aquella ocasión estaba mintiendo. Ni la policía ni ella se habían tragado su historia y deseaba saber qué había ocurrido realmente.

- Diana: La historia que has contado no es cierta, ¿verdad? - le dijo Diana - Sabes que si no les dices lo que pasó, no podrán ayudarte.

- Katya: ya lo he dicho todo - insistió -. Tuve que escaparme como pude.

- Diana: si, ese salto fue muy imprudente - opinó -, pero no es la cuestión. Si quieres encontrar a tus padres deberías ser sincera con estos hombres.

Realmente quería decirlo todo. Hablarles de Bakemon y que ese había llevado a su madre, enseñarles a Wanyamon para probar lo que decía, y hacer que su vida volviese a la normalidad. Pero quedaría como una historia de fantasmas inventada y un peluche como prueba.

Cada vez se sentía más sola ante el mundo. Siempre sabía como apañárselas sin ayuda en la escuela, o en la calle, pero aquella situación con los digimons la superaba. Tenía que velar por su vida sin poder contar ni confiar en nadie, con solo un bebe en forma de peluche como compañía. Debía hacer frente a un fantasma que buscaba matarla, y que no se detendría ante nada.

Quiso seguir la conversación, cuando notó que su bolsa se movía. Mientras ella se despertaba, Waynamon continuaba dormido, y aprovechó el momento para guardarlo en su bolso con cuidado. Pensó que permanecería así todo el tiempo que durase la entrevista con la policía, pero se equivocó.

- Diana: ¿Qué llevas en el bolso? - preguntó su profesora inquietada.

- Katya: Debe de ser el móvil, que está vibrando... - respondió bastante nerviosa, mientras luchaba contra el digimon que buscaba una forma de salir.

- Diana: entonces podría ser tu padre - afirmó Diana esperanzada -, voy a decírselo a los agentes.

Katya esperó a que se marchara. Dispondría de poco tiempo, pero debía usarlo para convencer a Waynamon de que se estuviera quieto y callado. Abrió la bolsa y se holló un enorme suspiro. Miró en su interior y lo vio asfixiado. La miró bastante molesto.

- Wanyamon: ¡No vuelvas a encerrarme sin avisar! - le riñó - ¡Casi la palmo mientras duermo!

- Katya: Lo siento - se disculpó susurrando -, pero baja la voz y estate quieto, que nos van a descubrir.

- Wanyamon: ¿Dónde estamos? - preguntó enfadado - ¿En qué lío nos has metido ahora?

- Katya: Hemos vuelto a mi casa - le explicó -. La policía está investigando, y pueden descubrirnos.

- Wanyamon: Perfecto, podré denunciarte por secuestro - bromeo con algo de mal genio -. De no ser por el parpadeo del cacharro, en poco tiempo habría estado helado y criando malvas.

Katya miró extrañada al digimon. "¿Parpadeo del cacharro?" se preguntó, y revolvió su bolso en busca del dispositivo. Lo encontró al fondo y tal como había dicho, emitía una luz verde agua que parpadeaba.

Lo sacó y estuvo recorriendo el área con el. Temió que Bakemon estuviese allí de nuevo para matarla. El parpadeo se hizo fuerte por debajo del escalón. Se asomó y vio que continuaba hasta los cimientos de la casa.

- Wanyamon: ¿No estarás pensando en ir por ahí? - le preguntó asustado. Katya avanzó más adentro, pero el digimon se puso delante - ¡Deja lo que estés pensando, seguro que no es buena idea!

- Katya: este trasto está brillando por algo. Podría ser una pista - le respondió, y apartó al digimon con la mano.

- Wanyamon: ¡O una trampa! - le replicó el digimon - ¡Déjalo estar, y vayámonos!

- Katya: No puedo - dijo firmemente -. Voy a encontrar a mis padres como sea.

Waynamon suspiró al ver cómo la niña continuaba arrastrándose hacia el interior de la casa. No habría nada en el mundo  que la hiciese cambiar de opinión, así que la siguió por aquellos rincones estrechos.

Avanzaron con pocas dificultades, ya que ella era bajita y Wanyamon bastante más pequeño. Ir por ese camino habría sido demasiado complicado para un adulto, o directamente imposible, pues aquellos eran los cimientos de la casa, y sobresalían muy poco del suelo, dejando oberturas demasiado pequeñas como para poder avanzar.

La superficie por la que se arrastraban estaba cubierta de barro debido a las recientes tormentas. El agua había arrastrado tierra por debajo de la casa y al arrastrarse, los dos estaban cubiertos de suciedad por todo el cuerpo.

A medida que se adentraban más en las profundidades, el dispositivo parpadeaba con más fuerza y rapidez. Cuando llegaron al centro de la estancia el parpadeo cesó, y la luz se hizo fija. Por un momento los dos pensaron que encontrarían a Bakemon o a cualquier otro digimon peligroso. Sin embargo, el artefacto apuntó a una piedra.

Katya pensó por un momento que se había estropeado. Pero cuando la luz se posó sobre la roca, vio unos extraños números, todos ceros y unos. Parpadeo de nuevo, y de respento esos mismos signos aparecieron en su pantalla. Comenzaron a sucederse a gran velocidad y a ser sustituidos por letras. Quiso leer lo que ponía, pero oyó la voz de Diana detrás, llamándola.

- Waynamon: Qué cosa más extraña - dijo Wanyamon mientras miraba la piedra - ¿Qué crees que significará?

- Katya: Parece un mensaje - le explicó -. Los números se estaban convirtiendo en letras en el dispositivo.

- Wanyamon: ¿Lo has leído? - preguntó.

- Katya: Aún no había terminado de mostrarse, y puede que tarde un rato - respondió Katya, intrigada -. Deberíamos volver, antes de que se preocupen más.

- Wanyamon: Si te ven salir conmigo al lado, los vas a dejar helados - bromeo el digimon.

- Katya: Y se extrañarán al ver el dispositivo brillando - intuyó Katya -. Ve con el baño y espérame allí.

- Wanyamon: ¿Cómo voy a llegar desde aquí? - se quejó Wanyamon - y ¿Cómo evitaré que vean?

- Katya: Cuando salgas de aquí ve por el borde hasta llegar a la entrada de la cocina al patio - le explicó -. Los policías estarán ocupados conmigo, y no habrá vigilancia. Llega al baño y espérame allí.

Wanyamon suspiró. El plan le pareció bueno, pero aún tenía sus dudas. Se metió el dispositivo en la boca y se fue en dirección contraria a Katya.



Katya emprendió el camino de regreso con mayor dificultad que antes. No tuvo la luz del dispositivo para alumbrarse y chocó a menudo con los obstáculos que había allí abajo. Por suerte, contó con la voz de su maestra para guiarse, y esta la llamaba cada vez más asustada.

Cuando salió de aquel lugar, todos los agentes de policía estaban allí buscando. Algunos se habían quedado a guardar la casa, pero confió en que la entrada de atrás estuviese despejada, y Wanyamon pudiese colarse sin problemas.

- Diana: ¿Dónde te habías metido? - le preguntó Diana alarmada - ¡Te has puesto perdida de barro!

- Katya: Cuando cogí mi móvil, se me resbaló y cayó por ahí - dijo señalando por donde había entrado -. Lo he buscado pero no lo he encontrado.

- Diana: ¿En qué estabas pensando? - le riñó - ¡Te podría haber pasado algo, y mira como te has puesto!

- Yo no quería preocuparte - dijo Katya tratando de disculparse -. Solo quería saber si era mi padre.

Puso cara de tristeza, y Diana se calmó un poco. Le hizo ver que aquella llamada significaba mucho para ella. Le dijo que fuese a su cuarto a por ropa y luego se cambiase. Habló con los agentes para que le dejaran usar el baño.

Tras coger las nuevas prendas corrió hasta el baño, donde lo esperaba Wanyamon. Este se había metido en el bidé y había dejado el dispositivo junto al lavabo. Este aún seguía pasando series de unos y ceros para formar las palabras.

Mientras terminaba, llenó el bidé con agua para que el digimon se lavara y ella se metió en la ducha. Se relajó un poco mientras el agua caía por su cuerpo, pero no pudo evitar la preocupación que sentía por su familia. Tuvo que convencerse de que aquel misterioso mensaje le llevaría hasta ellos.

Cuando terminaron de asearse, los números ya habían desaparecido de la pantalla del dispositivo y ahora mostraba una serie de palabras de un mensaje dirigido a ella. Decía así:

"Dejo este mensaje con la esperanza de que te sirva de guía. Lo he ocultado y codificado para que Bakemon no pudiera encontrarlo, pero se que si vuelves aquí, tu dispositivo digital te ayudará a llegar hasta él."


"Si lo estás leyendo, has de saber que tu vida corre peligro, no solo por Bakemon, sino por otros digimons que también quieren destruiros, a ti y a todos los demás niños elegidos. Debes sobrevivir para reunirte con ellos. Solo así podréis alcanzar vuestros destinos".


"No te separes de tu dispositivo. Es extremadamente vital para ti, y los oscuros poderes en tu contra esperan arrebatártelo. En el momento en que logren obtenerlo, serán más peligrosos para ti que ahora. Guárdalo con mucho celo, y no abandones nunca a tu compañero digimon".


"No se a donde habrá enviado el fantasma a tus padres. Este tiene como refugio un edificio en obras cerca de donde vive tu maestra. Solo puedo recomendarte que te mantengas alejada por tu propia seguridad y que procures no involucrar a nadie más. Debes buscar a los demás cuanto antes. Si te ves en apuros, Wanyamon deberá mostrar su valía como protector".


"No puedo decir nada más. Solo desearte suerte y esperar que sobrevivas. Mucho dependerá de ti, incluido el volver a ver a tus padres".




Katya se quedó pensativa ante aquellas palabras. Aquel mensaje solo pudo haberlo dejado un digimon y no sabía nada de su misterioso informador. Le preocupaba que se tratase de una trampa. Le había facilitado la ubicación de Bakemon, y temía que fuera el propio fantasma quién la estuviera incitando a ir a por él. Pero si realmente era cierto, quizás sus padres estuviesen allí.

Le costó trabajo creer que hubiese otros como ella en. De ser así, tal vez alguno supiera como salir de aquella situación. Pero al menos tendría a alguien más, no estaría sola con Wanyamon todo el rato.

- Wanyamon: Así que ¿debo ser tu protector? - preguntó el digimon intrigado por el mensaje - pero no se luchar.

- Katya: eso tendrás que demostrarlo está noche - le respondió Katya.

- Wanyamon: pero ya has oído el mensaje - le recordó Wanyamon -. Deberías quedarte a salvo.

- Katya: no voy a esconderme mientras mis padres lo están pasando mal por mi culpa - zanjó -. Tu puedes quedarte en casa de Diana. Mientras no te muevas y guardes silencio estarás a salvo. Pero para mí se acabó el huir.

- Wanyamon: ¿No tienes miedo?

- Katya: ¡Por supuesto que lo tengo! - dijo enfadada - ¡Tengo miedo de vérmelas cara a cara con Bakemon, de no poder hacerle frente y de acabar muriendo por criaturas que hasta ahora no tenía ni idea de que existían! - procuró tranquilizarse, ya que vio la cara de susto que puso Wanyamon cuando ella comenzó a irritarse -. Pero tengo más miedo por mis padres. Son mi familia, y no puedo abandonarles.

El digimon permaneció en silencio un tiempo. Sabía que iban a una trampa, y que lo harían a hacerlo desarmados. El no sabía luchar, aún era un bebe y por más que se esforzase no le haría nada a Bakemon. Pero esa fue la primera vez que vio a Katya mostrar tanto valor. Desde que se conocieron solo habían estado huyendo, excepto en los momentos que ella se había mostrado testaruda.

- Wanyamon: Yo no tengo a nadie más que a ti - dijo Waynamon triste -. Si te pierdo a ti no tendré a nadie.

- Katya: Lo sé - admitió Katya, acariciando el lomo de su digimon -. Tampoco quiero perderte a ti, pero tenemos que hacer esto, si quiero salvar a mis padres.

- Wanyamon: pues iremos al edificio - respondió Wanyamon, aunque no tan decidido como esperaba.

Katya recogió a Waynamon y lo metió de nuevo en el bolso, ahora manchado de barro por fuera. Cuando la policía termino de interrogarla, se fue con Diana de vuelta a casa. Ahora ella estaba al cargo de custodiarla hasta que regresasen sus padres.

Aquella noche, después de cenar, salió a buscar a Bakemon. La profesora siempre hacía algo de gimnasia antes de acostarse, por lo que estaría atenta si la oía corretear por la casa a esas horas. La puerta principal estaba cerrada con llave y como estaba informada de su forma de escapar de casa, había cerrado la ventana de su habitación.

Con mucho cuidado, ando en silencio por la casa, llevando a Wanyamon en brazos. Escaparon por una ventana en el cuarto de baño. Primero fue el digimon, que rebotó sin problemas hasta llegar al suelo. Katya lo tuvo más difícil, ya que las paredes humedecidas por la lluvia la hacían resbalar. Una vez en el suelo, se adentraron por las calles oscuras en busca de un sitio en construcción.



Ante ellos dos se alzaba un enorme edificio aún en construcción, un futuro edificio de pisos sobre un solar arenoso. A su alrededor se veían varias grúas que sostenían los materiales de construcción, y varias vigas de hierro sobresalían de las plantas en las que aún no habían terminado de trabajar.

Katya pudo notar los temblores de miedo de Waynamon en su pierna. El digimon estaba realmente asustado y ella tampoco se sentía demasiado bien. Aquel sitio era muy grande, y estaba sumido en una oscuridad total. Al no estar finalizado, las posibilidades de tener un accidente en aquellas circunstancias eran muy altas.

Tragó saliva y entró en el sitio de la obra con su peludo compañero siguiéndola. No parecía que hubiese nadie allí. Ni siquiera los guardias parecían estar atentos a su labor, debido a la gran facilidad con la que se habían colado.

Observó la fachada, buscando cualquier indicio de Bakemon o de cualquier otro digimon que pudiera habitar en aquel sitio. No fue hasta un rato después, cuando vio unas pequeñas luces parpadeantes cerca de los pisos superiores.

Avanzaron hasta un ascensor de las obras para subir. Se puso en marcha y alcanzaron su destino en poco tiempo. A Katya le extrañó. Pensó que a aquellas horas, ninguna máquina de la obra estaría conectada, por lo que dedujo que el fantasma la estaba esperando, y que no tardarían en encontrarse.

Al bajar en la planta, encontraron todo oscuro, sin rastro alguno de las luces que habían indicado su posición. Saco una linterna de su bolso, y pudo ver a alguien en el centro de la habitación, atado a una silla. Reconoció el abrigo de su madre para los días de lluvia y se apresuró hacia el centro de la estancia.

Al acercarse, vio como la cabeza de aquella persona caía al suelo. Al principio lo miró todo horrorizada y estuvo a punto de gritar, cuando una voz horriblemente familiar sonó por detrás de ellos dos.

- Bakemon: ¿Te has perdido niña? - Bakemon apareció de entre las sombras con la boca abierta. Se abalanzó sobre Katya, que apenas tuvo tiempo de esquivarlo. Cayó al suelo y perdió la linterna, pero el fantasma era visible en la oscuridad.

Wanyamon rebotó y se situó por detrás. Se escondió entre unos andamios pensando que hacer ahora.

- Bakemon: ¿Buscas a mama y a papa, niña? - preguntó Bakemon con tono de burla -. Has venido al lugar erróneo.

- Katya: ¿Qué les has hecho? - gritó.

- Bakemon: siguen vivos - le respondió -, pero les va a dar igual, ya que cuando mueras ellos no me servirán para nada.

- Katya: ¡Es a mi a quién quieres! - le dijo con coraje - ¡Deja que se vayan!

- Bakemon: Así que tienes agallas, chiquilla - dijo de nuevo burlándose de ella -. Esto será más divertido. Pienso aterrarte tanto antes de que mueras, y solo cuando no seas más que una llorona tirada en el suelo balbuceando, te dejaré morir.

De nuevo se volvió a abalanzar sobre ella, y esta vez no pudo esquivarlo. El golpe le dio y la tiró al suelo. Bakemon estaba disfrutando con aquel combate y esperó a que se volviera a poner en pie para placar de nuevo contra ella. Se dio contra la pared y no pudo moverse. Entonces el fantasma comenzó a preparar su último golpe.

Wanyamon observó aquello con horror.  Tenía que hacer algo, de lo contrario Katya moriría, pero siendo un bebe no podía hacer nada. De repente, se oyó un grito y una intensa luz blanca surgió de si mismo. Toda la estancia se iluminó alrededor de su escondite y sintió una fuerza increíble saliendo de lo más profundo de su ser.

- ¡Wanyamon digievoluciona en ...! - la gran cantidad de datos que emergía del dispositivo digital comenzó a cambiar su cuerpo por completo - ¡Gabumon!

Gabumon:
 

Bakemon interrumpió su ataque y giró la vista hacia el recién transformado digimon. Intentó apartarlo con otro placaje, pero Gabumon lo atacó con llamas que le hicieron retroceder. Katya recuperó el conocimiento. Sacó de nuevo el dispositivo.

Gabumon.

Nivel: Novato.

A pesar de estar recubierto por una piel es claramente un digimon reptil. Debido a su personalidad extremadamente tímida, siempre recoge los datos que Garurumon deja detrás de si y da forma a una piel de llevar. Debido a que usa la piel, es temido por otros digimon, que cumple la función de salvaguardar en sí como resultado de la protección de su cuerpo. Cuando está usando esa piel, su personalidad hace un cambio completo de 180 °. Su ataque se llama minifuego.


Cuando Katya se puso en pie, había rodeado a Bakemon con un círculo de llamas. Al parecer le daba bastante miedo el fuego, y el fantasma no se atrevió a atravesarlo. Gabumon agarró a Katya y buscó una forma de escapar, pues su adversario no estaría preso mucho tiempo.

Subieron al piso siguiente, el último piso del edificio. Desde allí pudieron ver el cielo, y dirigiendo la vista más abajo, la mayor parte de la ciudad. En el centro de la habitación una grúa sostenía unas vigas de hierro con las que los obreros estaban trabajando.

- Gabumon: ¡Por aquí no hay salida! - dijo Gabumon desesperado - ¡Intentemos bajar antes de que se libere!

- Katya: ¡No, aún podemos derrotarlo! - Pidió al digimon que la dejase en el centro de la estancia -. Escóndete y espera hasta que aparezca Bakemon.

- Gabumon: Pero aquí estás indefensa - replicó Gabumon -. No voy a dejarte tan expuesta.

- Katya: ¡Tú escóndete! - le ordenó -. Cuando sea el momento, sabrás que hacer. Confía en mi.

Confiaba en ella, pero no estaba seguro de lo que tramaba. Se ocultó en una esquina cuando Bakemon apareció allí muy enfadado.

- Bakemon: ¡Un giro inesperado! - admitió furioso - ¡Pero no servirá de mucho. Este es tu final!

- Katya: ¡Dime dónde están mis padres! - le ordenó -, o mi compañero acabará contigo.

Bakemon se limitó a reírse. Incluso en aquel momento, a punto de morir, mostraba bastante valor, y se relamió al pensar lo que iba a hacerla sufrir antes de acabar con su vida. Se echó un paso atrás para coger impulso y quedó justo debajo de las vigas.

Gabumon se percató de algo mientras el fantasma preparaba su ataque. Para placar debía hacerse corpóreo antes de impactar, por lo que podría hacerle daño durante ese breve periodo de tiempo.

Salió de su escondite y fundió el eslabón de la cadena que sujetaba las vigas en el aire, y cayeron sobre el desprevenido Bakemon. Cuando impactaron, hicieron ceder el suelo y cayó por la grieta que se formó, aplastándolo varios pisos más abajo.

Gabumon tuvo el tiempo justo de recoger a Katya antes de que cayese también. La llevó hacia el ascensor, pero los guardias de la obra estaban alertados y lo usaron para llegar a donde Bakemon había caido. Se apresuró a bajar las escaleras con la niña en brazos, y aprovechó para salir del solar mientras los humanos se dirigían arriba. Después cogieron el camino más corto a casa de la profesora.
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DrPingas
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Mayo 12 2016, 20:14

Al final llegaron a la casa de los tíos de Kyo.
K: *A ver ahora como lo meto aquí... ¡Ah, ya sé!*
K: Tientamon, ¿tú sabías volar, cierto?
T: Aro killo
K: Entonces ve volando por la parte de atrás al balcón de la izquierda, esa es la habitación de invitados, nos veremos allí
T: Ezo ta hecho
Kyo llamó al timbre, le abrió su tio
-Hola Kyo, que mayor te has hecho, pasa pasa, tu tía se está cambiando
-¡Aaaaah!-gritó la tía de Kyo
K: ¡¿Qué le ocurre a la tita?!
-No lo sé, sube a tu habitación, yo iré a socorrerla
K: *Maldita sea, es mi culpa, -pensaba mientras subía las escaleras-seguro que es otro de esos digimons que han venido a por mí*

Al llegar a la habitación de invitados pasó por el pasillo y escuchó a lo lejos a su tía gritando

-¡TE JURO QUE HABÍA UN BICHO EN EL BALCÓN!

De repente, Kyo llegó a la habitación con cara de desconfiado

T: Hola Killo, ya toy-quí, abremé, ar favor
K: Antes de eso, tientamon, ¿te has posado en algún balcón antes de este?
T: Estee... ¿Por qué lo dices?
K: Mi tía acaba de gritar que ha visto un bicho en el balcón
T: Ah ueno, verá tu, ez que me confundí y te entendí el balcón de la dehecha
A to eto, tu tía ze conzerva mu bié, vaya peras que ze gasta la pava
K: Tientamon, dormirás esta noche en el balcón, como castigo
T: ¿Q-quéee? Ojú, killo, no me zeas quisquilloso. Fue un azidente

Cuando Kyo vió a la pobre criatura entre sollozos, se enterneció, y le cambió la cara

K: *suspira* Está bien, entra anda, pero ten más cuidado la próxima vez, si te ven estaremos metidos en líos
T: *habla bajito* Más quiziera yo estar liao con tu tía
K: ¿Has dicho algo?
T: No, no, no he disho na de na

De repente se oyen pasos.

K: ¡Rápido, métete debajo de la cama!
T: El armario, el balcón y ora la cama, parezes mi amante miarma
K: ¡Estate calladito hasta que estemos solos!

Llegó el mayordomo de sus tíos
-Señorito, le traigo la merienda, una justay amplia selección de dulces

K: Gracias, Alfred

Cuando cierra la puerta, Kyo llama a Tentomon

T: ¡Cuátos dulzes! *le hacen ruidos la barriga*
De repente, el dispositivo de Kyo empieza a brillar, y le aparece una flecha
K: ¿Q-qué?
T: ¿Qué te paza Killo?
K: No te preocupes, empieza a comer sin mí, espérame un segundo y te digo

El dispositivo digital señalaba al escritorio que había en la habitación, una especie de polvo en forma de virutas se movía sólo y estaba formando palabras, la flecha del dispositivo señalaba al escritorio, las palabras empezaban a formarse poco a poco mientra Kyo lo miraba pensativo

-Debes bus-
K: *¿qué son estas letras?*
-Debes buscar al resto si quie-
K: *Ay madre mía, esto es ya es demasiado raro para mí, voy a morir en cualquier momento, parecen extrañas palabras*
-Debes buscar al resto para obtener p-

De repente, sin que que se hubiese dado cuenta Kyo, tentomon estaba al lado

T: A-a-¡¡ATCHÚS!!

Tentomón pegó tal estornudo que esparció todas las virutas, al pasar esto el dispositivo dejó de brillar

Kyo se le quedó tal cara de estupefacción, y empezó a mirar a Tentomon con mala cara

T: L-lo ziento mujo, y-yo taba viendote con cara zutao, tonses me acerqué y una cochina palomita me ze puzo encima de la naríz y aro, pazó lo que tenía que pazar.

K: ¡VEN AQUÍ, VAS A DORMIR EN EL VATER DEL CUARTO DE BAÑO!
T:  ¡Ero si yo lo hacía con güena intenzión!
K: ...Bueno, tienes razón, lo has hecho sinquerer, no se controlarme, mi vida es una mierda...
T: *suspira* No empejemos ota vé, ¿eh? Ziempe quedará argo beno que disfutá en la via, jombre
K: Sí, supongo que es verdad, y ya que lo dices voy a coger algunos de los dulces mientras....
¿N-no me has dejado ninguno?
T: G-güeno, verá, es que tenía tanta jambre que no me he podío contené
K: *suspira* Bueno, va siendo hora de dormir, es tarde, duermete en el armario
T: ¿Ota ve? Que crué ere killlo
K: Mmm, tienes razón, duérmete conmigo
T: ¿No podría valer con tu tía? Es que contigo ya he intimao demazio mi arma

Kyo le pone mala cara

T: Vae, vae, menzaje catao

Los dos se acostaron rápidamente, mientras Kyo estaba pensativo

K: *El mensaje decía que debía reunirme con alguien, pero, ¿con quién y porqué? ¿A quién debo buscar?*

Unos extraños y molestos sonidos no dejaban dormir y pensar en condiciones a Kyo

K: *Acabo de hacer otro descubrimiento de los digimon, tienen la capacidad de roncar... T____T"

Así mientras Tentomon roncaba y decía frases calentorras propias de los sueños más eróticos y el pobre Kyo no podía dormir mientras se ponía las manos en los oidos tratando de conciliar el sueño.
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Alexstrasza
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Mayo 17 2016, 23:53

Alex termino rápidamente de almorzar y se dispuso a coger unas galletas. Sus padres, que aun  estaban sentados a la mesa lo miraron ligeramente sorprendidos.
- Vaya, si que has acabado rápido de comer. ¿Acaso tienes prisa?
La pregunta pilló a Alex por sorpresa.
- ¿Eh? Ah, no... Tan solo es que hoy la comida estaba muy buena... En fin, me voy a mi cuarto.
Y antes de que pudieran preguntarle nada mas ya estaba subiendo la escalera al piso de arriba.
- Cariño, ¿no crees que nuestro hijo se esta comportando de una forma un poco rara? - dijo su madre.
- Puede ser. La verdad es que desde ayer no ha salido de su cuarto salvo para comer. ¿Qué crees que le puede pasar?
- No lo se. Pero me tiene preocupada.

Alex entro en su cuarto y cerró la puerta. Entonces sacó las galletas que se había traído de la cocina.
- ¿Nyaromon?
El pequeño digimon no tardó en salir de debajo de la cama.
- ¡Aquí estoy! ¿Me has traído comida? - dijo mientras le acercaba brincando.
- Ten, anda. Creo que esto te va a gustar.
Nyaromon dio un bocado a una de las galletas y la saboreó. Acto seguido comenzó a comérselas con grandes mordiscos.
- ¡QUE RICO!
Alex sonrió mientras veía a Nyaromon devorar las galletas sin piedad. A pesar del susto que le dio la primera vez, aquel digimon le había caído bastante bien. Y aunque era un poco caprichoso, por norma general era muy simpático. Hacía menos de un dia que se conocían, pero ya se habían hecho amigos.
- Me alegro de que te gusten - dijo Alex mientras se sentaba en la cama. Entonces sacó de su bolsillo lo que un día fue su móvil. Lo observó detenidamente. No tenia ni idea de lo que era ese artefacto y Nyaromon tampoco parecía saber mucho. En cualquier caso tenia la sensación de que era muy importante.
- Pareces preocupado - dijo el digimon, que ya había acabado con su festín y se había subido a la cama.
- Un poco... es que hay muchas preguntas sin resolver. Por ejemplo, ¿por que mi móvil se convirtió en este cacharro? ¿Para que sirve? ¿Por qué te encontré en aquel parque?
- ¡Eh, esa la sé! Porque soy tu compañero.
- ¿Mi compañero?
- No sabría explicarlo, pero siento que somos compañeros y que eras tu el que estaba destinado a encontrar mi digihuevo.
Alex no entendía muy bien lo que le decía Nyaromon, pero por algún motivo sabía que era verdad.
- Aun asi seguimos sin saber por que ha pasado todo esto. ¿Qué se supone que debemos hacer ahora?
En ese momento el dispositivo empezó a brillar y como si fuera una respuesta a su pregunta, Alex pudo escuchar una voz que resonaba dentro de su cabeza:
Las fuerzas del mal os acechan.
Separados sois vulnerables.
Debes reunirte con los demás niños elegidos.
Debéis cumplir vuestro destino.

Entonces el brillo cesó y Alex vio como en la pantalla había aparecido un mapa con diversos puntos parpadeando en él. Después miró a Nyaromon. El digimon también parecía haber oído aquel extraño mensaje.
- ¿Reunirme con los demás niños elegidos? ¿Entonces hay mas niños con compañeros digimon?
- ¿Qué hacemos ahora? - preguntó el digimon.
Alex meditó durante un momento.
- Creo que lo mejor es salir a buscar a los demás enseguida. Tal vez ellos puedan darnos algunas respuestas.

El tiempo seguía igual de raro que los días anteriores. A pesar de que había echo un sol radiante y un calor abrasador durante toda la mañana, por la tarde se había levantado una niebla increíblemente densa y hacía frió. Las calles estaban desiertas, lo que contribuía a un ambiente de película de terror.
- ¿Pero qué le pasa al clima? - protestó Alex. - Toda esta niebla me da muy mal rollo.
- ¿Crees que hemos hecho bien saliendo ahora? - pregunto Nyaromon desde dentro de la mochila.
- No lo se. Pero no tenemos otra opción si queremos averiguar algo de todo esto.
Siguió caminando durante un rato, guiándose por el mapa que aparecía en el dispositivo.
- ¿Te has perdido, niño? - dijo una voz detrás de él.
Alex se giró rápidamente pero no pudo ver a nadie.
- Aquí arriba.
El chico miró hacia la rama de un árbol. Colgado de ella, pudo distinguir lo que parecía una especie de murciélago extraño.
Spoiler:
 

Inmediatamente el dipositivo reaccionó y proyectó una descripción de aquel ser.

DemiDevimon

Nivel: Novato (Child)

Un Digimon Pequeño Demonio con alas de murciélago. Le gustan los lugares oscuros, y por lo general se encuentra oculto en la oscuridad. Su movimiento especial es tirar jeringas grandes que extraen completamente la sangre (Demi Dardos).


Alex lo miró con desconfianza.
- Tu eres un digimon, ¿no?
- Vaya, pero que listo eres - dijo con cierto sarcasmo. - Y no me mires así, que solo vengo a ayudarte.
- ¿Ayudarme?
Mientras tanto Nyaromon había abierto la mochila y observaba a DemiDevimon.
- Alex, ese digimon me da muy mala espina - dijo con los pelos totalmente erizados.
- ¡Hey, me estás acusando sin pruebas! ¿No te han enseñado que eso esta muy feo? En fin, como iba diciendo, solo quiero ayudarte. Veras, no se si te lo han dicho, pero ¿sabes que ese cacharro que llevas está roto?
- ¿Roto? - Alex miró al dispositivo - ¿A que te refieres?
- Me refiero a que te está indicando mal la ubicación de los demás niños. Pero no tienes que preocuparte. Si me lo das podré ayudarte a encontrar a tus amiguitos.
Alex no cayó en esa trampa tan evidente.
- Creo que nos podemos apañar solos, gracias - dijo mientras se alejaba poco a poco de DemiDevimon.
El digimón murciélago no se dio por vencido y empezó a volar hacia él.
- Vamos, insisto. Sin mi os será muy difícil dar con los demás.
En ese momento Nyaromon saltó de la mochila y golpeó con la cola a DemiDevimon, que cayó al suelo.
- ¡Ni se te ocurra acercarte a Alex!
- ¡Ten cuidado, Nyaromon!
DemiDevimon se levantó ligeramente dolorido.
- De acuerdo, vosotros lo habéis querido. He intentado resolver esto por las buenas, pero no me dejáis otra opción que acabar con vosotros. ¡Demi Dardo!
DemiDevimon lanzó una enorme jeringa que pasó a escasos centímetros de la cabeza de Alex. El chico cogió a Nyaromon y comenzó a correr tan rápido como le permitían sus piernas.
- ¡No podéis escapar de mí!
Alex sabía que aquel digimon les perseguiría, así que estaba mas centrado en correr que en mirar por donde iba. La niebla le desorientaba todavía más, por lo que no tardaron en encontrarse en un callejón sin salida. Antes de que pudiera dar la vuelta para tomar otro camino DemiDevimon ya les estaba cortando el paso, con varias jeringas preparadas en sus garras.
- Se acabó el juego, chico.
Nyaromon volvió a saltar para atacar. Pero el otro digimon, que esta vez se esperaba el movimiento, simplemente lo apartó con un golpe de su ala.
- ¡Nyaromon!
El pequeño digimon cayó y rodó por el suelo, claramente malherido.
- Si eso es todo lo que tu amiguito puede hacer, esta claro que ha llegado tu hora - dijo DemiDevimon mientras se preparaba para lanzar al asustado chico una de sus jeringas.
- ¡ALEX, NO! - gritó Nyaromon.
En ese momento una luz salió del dispositivo y el propio Nyaromon comenzó a brillar.
Spoiler:
 

- ¡Nyaromon digievoluciona en...!
Todo el callejón se ilumino durante un instante, inundándolo todo con una luz cegadora. Cuando la luz se disipó, el digimon había cambiado de forma, transformándose en lo que parecía un pequeño perro.
- ¡... Plotmon!

Spoiler:
 

Plotmon

Nivel: Novato (Child)

Un Digimon Infantil de las Especies Sagradas, se caracteriza por tener sus orejas caídas. Debido a que es muy joven, no es capaz de manifestar sus poderes sagrados. Con su movimiento especial "Aullido de Cachorro", un ladrido muy agudo a súper alta frecuencia, paraliza completamente al oponente.


Plotmon no perdió el tiempo y atacó a DemiDevimon antes de que pudiera hacer daño al chico.
- ¡Aullido de Cachorro! - gritó, produciendo una onda de sonido dirigida directamente al digimon murcielago. El ataque le pilló completamente por sorpresa, quedando paralizado durante unos segundos.
- ¡Golpe de cachorro!
Plotmon corrío hacia el indefenso DemiDevimon y le embistió con toda su fuerza. Este no pudo resistir el ataque y cayó al suelo derrotado.
- Vayamonos de aquí - dijo Plotmon a Alex. - No creo que permanezca inconsciente durante mucho tiempo.
Ambos salieron corriendo del callejon, dejando atrás al malvado digimon.

Cuando por fin estuvieron lo bastante alejados, Alex aprovechó para reflexionar sobre lo que acababa de pasar.
- Maldita sea, ese bicho casi nos mata - entonces miró a Plotmon. - Y tu has vuelto a cambiar... ¿Como lo has hecho?
El digimon parecía estar igual de confuso.
- No lo se muy bien... Al verte en peligro pensé que tenía que salvarte de algún modo... y entonces sentí una energía que me dio las fuerzas para digievolucionar. No se, es difícil de explic...
Antes de que pudiera acabar, Alex lo cogió y lo abrazó con fuerza.
- Gracias - dijo con lagrimas en los ojos. - Me has salvado la vida. Estoy en deuda contigo.
Plotmon se sorprendió de gesto del muchacho.
- Venga, tranquilízate. Solo hice lo que tenia que hacer. Después de todo, somos compañeros, ¿no?
Alex miró a Plotmon y esbozó una sonrisa. Aquellas palabras le hicieron sentir mejor.
- Sí - dijo mientras se secaba las lagrimas. - Somos compañeros.
Tras dejar a Plotmon en el suelo, observó a su alrededor. La niebla se había disipado. Entonces se fijó en el dispositivo.
- Deberíamos continuar. Según este trasto, hay alguien en un descampado cercano.
Y los dos se pusieron en marcha, dispuestos a encontrar a los demás niños elegidos.
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En verdad me llamo Franky
Ya si eso tendré rango...
Ya si eso tendré rango...


Perro
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Mayo 18 2016, 02:33

"Mi nombre es Franky Balrry, soy un niñ... adolescente de 15 años que vivía normalmente como lo puede hacer cualquier adolescente. Pero mi vida pegó un giro de 360 grados (¿360?) al encontrarme con un huevo del que salió mi supuesto compañero Digimon, Alf. Ahora tengo la misión de encontrar a otros como yo. Soy un... eh... ¡mierda, Petermon no me dijo cómo se llama la gente como yo! Así no hay manera de hacer una introducción que enganche, ¡mierda!"

Los dos chicos que ahora parecen estar en el mismo barco se miran extrañados, al igual que sus respectivos compañeros Digimon.

-Franky: Ah... Eso parece. ¿Tú también tienes un Digimon?

-Alf: ¿"Tienes"? ¿Desde cuándo me he vuelto una posesión tuya, eh?

-Franky: ¡Desde que vives a mi costa!

-Alf: ¡Yo te protejo de otros Digimon y tú me das de comer! No veo cuál es el problema.

Probablemente hubieran empezado a pelearse entre ellos si no fuera por el chico nuevo.

-Chico: ¡Dis-disculpad! ¿Alguien puede decirme qué está pasando?

Franky y Alf dirigen sus miradas a los otros dos otra vez.

-Franky: Sí, perdón... eh...

-Chico: Mi nombre es Maximillian Shelter. Pero llámame Max si quieres.

Terminan de presentarse y Franky le cuenta, tanto como al joven llamado Max como a Lopmon, lo mismo que Petermon le había contado hacía varios minutos.

-Max: Pero eso... no tiene sentido. No pueden estar hechos de datos y que estén aquí con nosotros... ¿no?

-Franky: Ahora mismo estoy como tú.

Se produce un silencio incómodo en el ambiente.

-Max: ¿Qué hacemos ahora?

-Franky: Ah...

-Max: ¿No tenemos que buscar a más gente como nosotros?

-Franky: Ah, claro.

Ambos miran en los mapas que sus dispositivos ahora les muestran. En ese momento, Lopmon toca la cara de Max desde su cabeza.

-Lopmon: Maaax, tengo hambre.

-Alf: ¡Yo también!

-Franky: ¿Qué? Te habrá parecido que ha pasado mucho, pero hemos almorzado hace menos de una hora.

Esto lo confirma al ver su reloj de pulsera.

-Alf: Digievolucionar y pelear gastan energías. Y yo me recargo comiendo. ¿Qué es tan difícil de entender?

-Franky: ¿"DIGIevolucionar"? Qué palabra más tonta.

Max sigue mirando el mapa.

-Max: Hay un McKing de camino al lugar más cercano donde hay otro niño elegido.

-Franky: ¿Niño elegido?

-Max: Sí... así me ha parecido que nos llamaba otro Digimon. ¿Pero cómo vamos? No vamos a cargar con estos dos a la vista de todos, ¿verdad? Preferiría pasar desapercibido.

-Franky: No lo sé. Ya podría darnos esta cosa alguna respuesta para variar.

Franky se pone a pulsar botones sin ningún orden en específico, pero se detiene al ver cómo explora y pasa distintos menús. En uno de ellos encuentra nombres de técnicas que ya había visto antes, como "Cañon de Metal" y "Gotas de Metal".

[NOTA: Los Digimon podrán ejecutar las técnicas que ya podían hacer en anteriores niveles para este rol.]

A continuación, en otro menú, encuentra dos imágenes, una es de Dorimon y otra es de Dorumon. Ambas están conectadas por una flecha. El muchacho pulsa en la imagen de Dorimon.

-Alf: ¿Eh? ¡¿Qué?!

El cuerpo del Digimon brilla. Cuando el fulgor se va, se puede ver que el antes Dorumon había vuelto a ser Dorimon.

-Franky: ¡Ah, qué conveniente!

-Alf: ¡Oye, no juegues con mi cuerpo cuando te de la gana!

Max mira también en su aparato y encuentra la imagen correspondiente a la anterior forma de Lopmon. Presiona esa zona de la pantalla y su compañero Digimon se convierte en Chocomon.

-Alf: ¡Los humanos sois muy crueles! ¡Ni si quiera nos habéis preguntado!

-Chocomon: A mí no me importa si así le resulta más fácil a Max llevarme con él.

-Alf: Psh, qué poca voluntad.
_________________________________________________________________________________________________________

Tanto humanos como Digimon avanzan por la ciudad. Chocomon y Alf son llevados por sus compañeros, haciéndose pasar por peluches, cosa que avergonzaba bastante a Franky. Paran y comen en el restaurante de comida rápida que había localizado Max. Y desde ahí, van al punto más cercano que les señala el mapa. En su camino, los jóvenes observan a varios individuos que llevan uniformes militares rondar por la zona...

Llegan a lo que parece un inmenso almacén abandonado y apartado de todo.

-Max: ¿Por qué estaría aquí un niño elegido?

-Franky: Eso mismo le preguntaremos en cuanto le encontremos.

Max detiene a Franky agarrándolo por el hombro.

-Max: ¡Espera! ¿No te parece sospechoso? Mires por donde lo mires parece una trampa.

-Franky: Vale, puede, ¿pero qué otra cosa vamos a hacer? ¿Volver atrás? Hemos andado bastante como para eso.

El chaval cuya valentía raya lo temerario se zafa y se dispone a entrar en el almacén por una puerta pequeña. Los demás le siguen al no saber qué otra cosa hacer. Nadie se da cuenta que, en ese preciso momento, el punto que señalaba a aquel lugar había desaparecido. El interior tiene una temperatura muy baja, aún más en comparación al que el alocado verano ofrece en el exterior. Al poco de adentrarse más, se hace oír una nueva voz.

-Qué agradable sorpresa. Visitantes.- Aparece en frente del pequeño grupo un ser con la forma de un demonio blanco, muy alto y delgado.

IceDevimon:
 

Los jóvenes se quedan paralizados ante el nuevo personaje como si se hubieran congelado por la temperatura del ambiente. -Bienvenidos a mi humilde morada.

Max y Franky estaban por apuntarle con sus D-Arc, pero el demonio blanco les coge las manos que sostienen los aparatos y las baja con sus frías garras. -Dejad que me presente yo mismo, por favor. Soy IceDevimon.- Suelta las manos de los humanos.

-IceDevimon: No asustaros por mi aspecto. Creo que aquí también se maneja la expresión "no juzgues un libro por su cubierta", ¿me equivoco?

Muestra una sonrisa espeluznante, quizá con la intención de tranquilizar, cosa que no consigue.

-IceDevimon: A decir verdad, os estaba esperando. Mejor dicho, estaba esperando a que viniera algún Tamer o Niño Elegido para hacerle cierta propuesta.

Todos le ponen atención al esbelto Digimon, menos Chocomon, quien parece haber perdido interés y está dando vueltas por el almacén sin un rumbo fijo.

-IceDevimon: No soy más que un Digimon que llegó a este mundo en contra de su voluntad, como muchos otros. Os provocamos problemas por culpa de nuestra presencia. Pero a su vez, niños humanos han establecido una relación con otros Digimon, con quienes defienden su mundo contra aquellos que han perdido su camino. Y así es cómo se han formados dos bandos; los Tamers y sus Digimon por un lado y por el otro los Digimon que interfieren en el modo de vida de los humanos. Vuestro trabajo es cazarlos.

-Alf: ¿No eres tú del otro bando?

-IceDevimon: Así parecen habérmelo impuesto. Aunque yo no creo en el destino. Tal como lo veo, vosotros tenéis todas las de ganar simplemente por estar en vuestro territorio. Es sencillo, simplemente quiero salvar mi pellejo. Es por eso que quiero ser de los vuestros.

Se quedan algo más tranquilos al ver que están delante de un posible aliado y no un monstruo que quisiera matarlos, para variar.

-IceDevimon: Pero para eso debo tener un compañero humano que me brinde su fuerza. Y estaba pensando que podría ser uno de vosotros dos.

Esto pilla por sorpresa a los dos chicos.

-Alf: Franky y Max ya tienen sus compañeros Digimon, vas a tener que buscarte a otro.

-IceDevimon: No seas egoísta, ellos necesitan un Digimon fuerte que les proteja. Dime, ¿es algo que puedas hacer tú?

-Alf: ¡Mejor de lo que piensas!

De pronto, se oye un golpe. Todos los presentes dirigen su mirada hacia Chocomon, quien al abrir una puerta había dejado caer un... cuerpo. Franky, Alf y Max llegan ahí corriendo y ven el cadáver congelado de un niño. A pesar de la horrible visión, pueden observar que en una de sus manos sin vida sostiene un D-Arc parecido al que llevan Max y Franky.

-Alf: ¡Hay más ahí dentro!

Y así es. Nada más mirar en el interior del pequeño cuarto, sus miradas se topan con un montón formado por más cadáveres congelados de niños. Algunos de ellos aún agarran sus dispositivos. El terror vuelve a golpear en los corazones de los dos únicos humanos vivos en ese almacén.

-IceDevimon: Je, veréis, esto tiene una explicación.

Los otros cuatro vuelven a dirigir sus miradas al demonio blanco.

-IceDevimon: Es muy simple. Si no tengo un niño humano que me respalde, terminaré siendo cazado por otros, así que es lógico que mate a esos niños que me rechazan para que no vuelvan a por mí con Digimon más fuertes.

-Franky: ¡Pues te lo merecerías!

-Max: ¡E-eres un monstruo!

-IceDevimon: ¡Suficiente! ¡Habéis dejado más que claro vuestra posición sobre este asunto!

Estira uno de sus brazos para atacar a Max, pero es cegado por la luz que producen los Digimon.

-Chocomon: ¡CHOCOMON DIGIEVOLUCIONA EEEN... LOPMON!

Lopmon aparta la garra hacia otro lado ejecutando su ataque "Mini Tornado".

-Lopmon: ¡No dejaré que toques a Max!

-Alf: ¡DORIMON DIGIEVOLUCIONA EEEN... DORUMON!

Éste último no pierde el tiempo y dispara de su boca una gran bola de metal que impacta en la cabeza de IceDevimon. Esto lo echa para atrás mientras suelta un quejido de dolor. Los niños aprovechan para intentar huir, pero encuentran la puerta por la que habían entrado bloqueada con hielo.

-Franky: ¡Mierda!

Vuelven a girarse para ver el combate que llevan a cabo los Digimon. IceDevimon está claramente molesto.

-Lopmon: ¡Hielo Ardiente!

Dispara pequeñas ondas de aire de su boca, cosa que no parece afectar.

-IceDevimon: ¿En serio?

Le pega un manotazo al Digimon con apariencia de conejo y lo estampa contra una de las paredes, haciéndolo atravesar varios estantes antes.

-Max: ¡LOPMON!

Alf salta mientras se prepara para disparar una segunda bola de metal. Pero antes de poder hacer nada más, IceDevimon se agacha e impulsa su cabeza hacia delante, clavando uno de sus cuernos en el pobre dragón-bestia, de manera que queda ensartado. Suelta un desgarrador grito de dolor.

-Franky: ¡¡AALF!!

El demonio se levanta con una macabra sonrisa en la cara.

-IceDevimon: Vaya, ya no estamos tan revoltosos, ¿eh?

Los niños están aterrados. Un hilillo de sangre sale del cuerpo del Dorumon, se desliza por el cuerno con el que lo había ensartado y termina recorriendo la mejilla. IceDevimon pasa por ahí su lengua y saborea la sangre para volver a sonreír.

-IceDevimon: Sois los siguientes.

Zarandea su cabeza y se quita de encima a Alf. El cuerpo cae al suelo.

-Franky: ¿Alf...?

En un parpadeo, IceDevimon se encuentra delante de los dos jóvenes y los coge con sus garras. Los eleva en el aire mientras hace descender la temperatura de sus cuerpos.

-IceDevimon: Dos cuerpos más para el montón.

-Max: ¡Noo-ugh!

Un frío intenso se apodera de ellos. No hay ninguna escapatoria aparentemente posible. Lopmon había quedado fuera de combate al golpearse con la pared y Alf está en el suelo con parte de su cuerpo perforado y probablemente desangrándose. Entonces, el análisis de esta situación o simplemente el miedo hace hablar a Franky.

-Franky: Aah... Espera... Seeré tuu... compañero.

Toda la atención de IceDevimon se dirige a éste último.

-IceDevimon: ¿Qué has dicho?

Parecía haberlos dejado de congelar vivos.

-IceDevimon: ¿Puedes repetirlo?

-Franky: Se-seré tu compañero... es lo que quieres, ¿no?

Una nueva sonrisa adorna la cabeza del maligno Digimon. Baja a los dos adolescentes al suelo, quienes tiritan de frío.

-IceDevimon: Aah... Por un momento has hecho subir mi temperatura corporal. ¡Tú y yo, compañeros! ¡Luchando codo con codo, como Tamer y Digimon, cazando a esas infames criaturas que amenazan vuestro mundo! ¿Es eso justamente lo que me propones?

-Franky: ... Sí.

-IceDevimon: En ese caso ya no necesitarás "eso".

Se gira y apunta con una de sus garras al desfallecido Alf.

-Franky: ¡NO!

El Digimon de hielo vuelve a girarse, ahora con una expresión que denota decepción.

-IceDevimon: ¿"No"?

Franky llega con sumo esfuerzo a Alf.

-Franky: No nos mates a ninguno. Sino no seré tu compañero.

Saca su D-Arc y apunta al cuerpo de Alf, esperando a que hiciera algo como las otra veces. Una cálida luz sale del dispositivo. Parece cerrar la herida que le había producido el cuerno.

-Alf: ¿Qué estás...?

Cae dormido antes de terminar la frase. [NOTA: El D-Arc es capaz de curar heridas, pero deja dormido al Digimon.]

-IceDevimon: Un Niño Elegido no necesita dos Digimon.

-Franky: Ya-ya me has oído. Déjanos vivir a los cuatro y seré tu compañero.

Un gélido silencio ocupa el ambiente por unos incómodos segundos.

-IceDevimon: De acuerdo. Supongo que puedo consentirte algún capricho que otro, ya que eres... mi compañero.

IceDevimon avanza hacia Franky, lo agarra y vuela con él. Derriba una puerta mucho más grande y sale al exterior.

-IceDevimon: ¡Pues comencemos nuestra cruzada juntos!

Se aleja del lugar a la vez que va ascendiendo y liberando una escandalosa carcajada. Por otro lado, Franky no puede evitar derramar lágrimas ante el temor de lo que podría llegar a pasar a continuación.
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DrPingas
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Mayo 18 2016, 16:57

Al dia siguiente, el mayordomo entró en la habitación de Kyo, a lo cual, este se asustó y escondió a tentomon detrás suya entre las sábanas.
-¿Señor, qué esconde por ahí?
K: N-no es nada, uno tiene su privacidad
-Ah, comprendo, es natural a su edad, auqnue es un poco temprano.
K: ¿C-cómo? Embarassed
-Pero tenga cuidado que sus tios no le encuentren ninguna revista guarra por ahí, no se preocupe, le guardaré el secreto. Anoche no cenó y se fue a la cama después de merendar, le recomiendo que vaya a la mesa a por su desayuno, sin más, le dejo.
K: Gracias Alfred...

Cuando el mayorodomo cerró la puerta

K: ...Pero no soy un pajillero, maldita sea, en todo caso ese es Tientamon T___T *pensaba en voz alta mientras lloraba de pena*

K: Y encima este sigue ahí durmiendo a pierna suelta sin haberse enterado de nada
En fín, voy a por el desayuno y le traeré algo de comer

Cuando Kyo bajo (ya vestido con ropa normal sin pijama), saludó a su tio, desayunó, y cojió una manzana para darsela a su digimon, pero entonces...

K: ¿Tientamon? ¿Dónde te has...? Oh-oh

Se asomó rápidamente al balcón, y vio como tentomon estaba en el balcón de sus tíos otra vez.

K: Vuelve aquí-le decía en tono bajo- de una vez
T: Anda, quita miarma-le reprendía el digimon también en voz baja- que ahora es la mejó parte, se ha bajado las braguitas jijiji
K: Maldito bicho, como te pillen te vas a a enterar
Kyo empezó a andar por el borde de la pared que conectaba ambos balcones
K: Ah, porque me habré metido en este lio, si yo solo queria quedarme en casa escribiendo fanfics, a que me mato desde esta altura
Antes lo dijo, antes resbala con una cagada de paloma que acababa de soltar la susodicha ave que se encontraba encima
K: ¡Aaaaaaah!
*Tentomon llego a tiempo para salvarlo volando*
T: Pero killo, ¿tás tonto? ¡vaya foma de ponerte en peligro!
K: ¡Eso debería decirlo yo! Grfnx, ya que estamos aquí abajo debería entrar a por los zapatos de la entrada y salir a a investigar lo que nos dijo el mensaje.
T: Me paece mu bien. Anda la oza, ¿y ezo que eh?
*Tentomon observaba la manzana que se cayó al suelo*
K: *suspira* Esa era la manzana que te traía para desayunar, supuse que tendrías hambre
T: Aro que zi Killo, tenia jambre de las dos maneras, po ezo me fui a ver tu tia que está que me la como toita toa, akjhsjkjh....
K: No tienes remedio alguno, quedate aquí y te traigo tu disfraz anda.

Kyo lo cogió todo deprisa porque no s efiaba de su compañero digital un pelo, pero cuando regresó Tentomon seguía donde estaba mientyras se le caía la baba en sus fantasías más provocativas.

K: Venga*le da una colleja* Es hora de marcharnos
T: ¡Auch! Ira macho que te voy a mete una que sus vas a enterar
K: ¡Soy yo el que debería estar más enfadado contigo, a ver si te crees que me hace gracia que acoses a mi tía!
T: Güeno*viendo que se le echaba encima Tentomon decide cambiar de tema* ¿Y adónde seh zupone que enemos que i?
K: Eh, esto, pues a buscar... Alguna pista... Por algún sitio.... T___T
*de repente se pone a llorar*
K: ¡Aaaah*se tira de los pelos* no tengo ni puta idea de adonde ir!
A este paso sería mucho mejor si me quitase la vida y así no tendría que emprender ningún tipo de aventura, he visto las suficientes películas satánicas para saber que eso nunca acaba bien

De repente, el dispositvo de Kyo empezaba a brillar, y aparecía una flecha

T: Creo que el caharro miacaba de contestá
K: Sniff *se seca las lagrimas con una manga* Eso parece, no queda más remedio que seguir la flecha.

Y de esta forma nuestra singular pareja puso rumbo hacia quien sabe donde.

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Maximillian Prower
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Mayo 23 2016, 00:59

Una vez pasado el miedo de la escena,Max va corriendo hacia su compañero.

-Max:¡Lopmon!¡LOPMON!

El pequeño Digimon conejo se incorpora poco a poco.Max lo coge y lo abraza.

-Max:¿Estás bien?

-Lopmon:Sí...Un poco...mareado solo...

Max coloca a Lopmon en su hombro derecho y se acerca a Alf.Parece que su herida se ha cerrado totalmente.El chico agita suavemente al Digimon para despertarle.Cuando lo hace,no tarda un segundo en ponerse en pie.

-Alf:¡Franky!¡¿Dónde está?!

-Max:Se ha ido con IceDevimon.

-Alf&Lopmon:¡¿Qué?!

-Alf:¡Tenemos que ir a ayudarle!

-Max:Sí,pero nosotros tres solos no podremos hacer nada.Ya quedó claro antes.

El chico enciende el D-Arc y activa el mapa.Hay varios puntos.Uno de ellos se mueve rápidamente.Posiblemente será Franky.Algo más cerca hay otro.

-Lopmon:¿Vamos a por ese?

-Max:Sí.Quizás si somos tres...

Max coge a Lopmon.

-Max:¿Crees que serías capaz de digievolucionar a un nivel superior,Lopmon?¿Y tu,Alf?

-Lopmon:Podría intentarlo...

Vuelve al hombro.

-Alf:Vamos a buscar a Franky.¡Vamos!

Salen del lugar en busca del tercer Tamer.Lo encuentran peleando junto a su compañero,una especie de perro llamado Plotmon,contra un Digimon con apariencia de insecto metálico.

Spoiler:
 

Kokuwamon:

Nivel:Novato(Child)

Recientemente descubierto,este es un Digimon mecánico muy inusual.Utiliza la electricidad como fuente nutritiva.A pesar de su apariencia,este Digimon no tiene una personalidad agresiva.Con su ataque especial,Mini Brazos de Tijera,descarga hasta 1 mV de electricidad en sus oponentes.


-Lopmon:Si no es agresivo,¿por qué atacaba a ese chico?

El combate termina antes de que lleguen.El chico larguirucho y de pelo oscuro se gira.Antes de hablarles,mira el dispositivo que ahora está en la mano de Max.

-Chico:¿Eres un niño elegido?

-Max:Me llamo Max.Este es mi compañero,Lopmon.Él es Dorumon,pero llámale mejor Alf.

-Álex:Yo soy Álex,y él es Plotmon.

-Plotmon:Encantado.

-Álex:¿Cómo puedes tener dos Digimon?

-Max:Alf no es mi compañero.Franky,su entrenador,ha sido secuestrado por un Digimon malvado,IceDevimon.Necesitamos que nos ayudes.

El nuevo chaval se queda en silencio unos instantes.

-Plotmon:¿Álex?

-Álex:Dinos donde está.

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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Mayo 25 2016, 23:36

Xalcer salió de la frutería cargando con una bolsa llena de frutas. No sabía qué le podía gustar al pequeño, así que compró una de cada. Por fortuna, Aurelion sabía comportarse y se había estado quieto en la mochila todo el rato. Una vez dentro de un callejón lejos de miradas indiscretas, se sentó y se quitó la mochila, dejando salir al pequeño. Este se puso a revolotear alrededor de él, como de costumbre.

- X: Espero que te guste lo que te traigo. Me he gastado ya casi todo lo que tenía.

Metió la mano en la bolsa y sacó lo primero que encontró. Una manzana. Se la mostró a Aurelion, quién la miró extrañado. Este se acercó con curiosidad, y tras mirar varias veces a Xalcer, le pegó un pequeño mordisco. El chico pudo ver cómo se le dilataban los ojos. Empezó a devorarla sin piedad. Esa manzana era la primera comida que probaba el pequeño en su vida, sin contar la chocolatina de antes. Aurelion acabó con la manzana en un santiamén, sin dejar absolutamente ni rastro de ella.

- X: ¿Te ha gustado, eh? Pues si te portas bien luego te daré más.

Aurelion parecía estar de acuerdo. Se volvió a posar en el hombro del chico y se acurrucó soltando un bostezo. Después de una buena comida siempre viene una buena siesta. Pesaba tan poco que casi no lo notaba encima. El chico guardó el resto de la fruta en al mochila y se levantó con cuidado de no despertarle. Era bastante mono verle dormir tan tranquilamente sobre su hombro. Por suerte la gente pensaría que era un peluche.


Llevaba caminando un rato cuando el dispositivo empezó a emitir sonidos y a vibrar. Ya casi se había olvidado de él. Lo sacó y miró la pantalla, que estaba parpadeando. En ella habíaun especie de mapa, con varios puntos rojos en él. Uno de ellos estaba estático en el centro, en una calle bastante parecida a la que estaban.

- X: Ese debemos de ser nosotros. Entonces los otros...

Había dos puntos juntos, los cuales parecían estar persiguiendo un tercero, el cual se acercaba a bastante velocidad. El chico miró hacia donde indicaba el mapa, con miedo de que algo les atacara. Sin embargo, frente a ellos no había absolutamente nada. Volvió a mirar el mapa extrañado. Ahora el punto se hallaba detrás de ellos, siguiendo su curso. El chico se giró. Nada otra vez.

- X: Qué raro.

Iba a seguir su camino cuando se dio cuenta de que Aurelion ya no estaba apoyado en su hombro.

- X: ¿Aurelion?

Miró a todas partes buscándole, hasta que lo encontró volando a bastante altura en la misma dirección que el punto de antes. Parecía que intentaba seguir a una mancha blanca que sobrevolaba la ciudad. El chico se dispuso a perseguirlos, mientras intentaba llamar la atención del pequeñajo.

-------------------------------------------------------

Aurelion se acercó con curiosidad a aquellos dos extraños. Uno de ellos era grande y blanco, con alas y extremidades largas. Tenía un aspecto bastante intimidante. Agarraba con una de sus manos a un humano, bastante más alto que el compañero de Aurelion y además llevaba un dispositivo como el suyo en la mano. Aurelion se le acercó con una sonrisa en la cara. La criatura blanca estaba hablando con el joven, pero parecía estar ausente, con la mirada perdida. Se puso justo enfrente suya para llamar su atención y empezó a hacer muecas, intentando animarle. No hizo mucho efecto, ya que el joven le miró bastante extrañado.

- ???: ¿Me estás escuchando?

La criatura blanca se giró hacia el joven. Al ver a Aurelion, no pudo evitar esbozar una sonrisa.

- Criatura: Vaya, vaya, ¿quien tenemos aquí? Pero si es un bebé. Será mejor librarnos de él cuanto antes.

- Humano: Espera, ¡¿qué?!

La criatura lanzó un manotazo hacia Aurelion, pero antes de que le alcanzara, este lanzó una bola de fuego contra la criatura, esquivando en golpe con el impulso. El impacto de la bola no pareció hacerle mucho daño a la criatura, aunque sí que el molestó.

- Humano: ¿¡Qué estás haciendo!? ¡Es solo un crío!

- Criatura: Puede que solo sea un bebé, pero si lo dejamos ir podría evolucionar en algo más poderoso y acabar con nosotros en el futuro. Es mejor no arriesgarse.

Volvió a arremeter contra Aurelion, con el mismo éxito. Cada vez que intentaba golpearle con cualquier ataque, Aurelion escupía una bola de fuego y le esquivaba. La criatura estaba empezando a cabrearse. Por otro lado, el pequeño parecía estar pasándoselo bien. No paraba de reír todo el rato. Según él, aquello debía tratarse de alguna especie de juego.

- Humano: ¿No puedes contra un bebé?

- Criatura: Podría si no estuviera cargando contigo.

La mirada asesina de la criatura fue más que suficiente para callar al humano.

- Criatura: ¡Se acabó! ¡Terminemos con esto de una vez!

La criatura extendió y batió las alas con fuerza, creando un tornado y lanzándolo contra Aurelion. El pequeño intentó esquivarlo, pero se vio atraído hacia él al ser tan ligero. Aurelion salió volando por los aires, aturdido con tanta vuelta. Aprovechando la oportunidad, la criatura golpeó a Aurelion con todas su fuerzas, lanzándolo contra el suelo. En ese momento oyeron un grito en una calle cercana.

-------------------------------------------------------

Xalcer había intentado seguirles todo el rato, pero no había sido fácil con tanto edificio. Estaba a una calle de distancia cuando vio como esa criatura golpeaba a Aurelion.

- X: ¡¡¡AURELIOOOOON!!!

El chico no pudo evitar soltar un grito al ver cómo su compañero se estrellaba con fuerza contra un edificio. Giró la ultima esquina y allí estaba, tirado en medio de la calle. Corrió hacia donde estaba él y se arrodilló a su lado, cogiéndole en brazos. Estaba completamente quieto.

- X: ¡Aurelion! ¡Aurelion, despierta!

Pequeñas lágrimas empezaron a formarse en los ojos del chico. Le acarició detrás de los cuernos, donde solía gustarle. Sin respuesta.

- X: Aurelion, por favor... Despierta...

El chico abrazó al pequeño contra sí y empezó a sollozar. Las lagrimas empezaron a derramarse por sus mejillas. El dispositivo volvió a vibrar, pero el chico lo ignoró completamente. Estuvo así durante un rato, hasta que notó que algo se movía. Se apartó sorprendido, y vio como Aurelion le observaba con ojos cansados y una pequeña sonrisa. Con esfuerzo, el pequeño flotó hacia su hombro y empezó a secarle las lágrimas al chico a lametazos. Este no pudo evitar soltar una risita con las cosquillas que le hacía. Volvió a agarrar al pequeño y lo abrazó otra vez.

- X: Cuanto me alegro de que estés bien.
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Alexstrasza
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Mayo 30 2016, 21:58

A estas alturas, Alex empezaba a replantearse si había sido buena idea salir de casa. Mas que respuestas, lo único que conseguía era encontrar un problema tras otro.
- A ver si lo he entendido bien, - dijo mientras seguían la señal del dispositivo - un digimon que dice que quiere un compañero casi os mata y después se lleva a ese tal Franky, ¿no?
- Así es - le confirmó el otro niño elegido. - Y si Franky no hubiera aceptado ahora mismo seriamos dos cubitos de hielo.
- ¿Era un digimon muy fuerte?
- Si... nuestros compañeros no fueron rivales para él.
A Alex no le gustaba como sonaba eso. Aunque Plotmon se había vuelto un poco mas poderoso cuando digievolucionó, no estaba seguro de que pudiera derrotar a un enemigo tan poderoso.
- ¡Eh, mira eso!
El aviso de Max le sacó de sus pensamientos. En la pantalla del dispositivo había aparecido otra señal que se interponía entre ellos y Franky.
- ¿Otro niño elegido?
- Eso parece. Deberíamos ir a buscarle.
Alex se mostró de acuerdo. Mientras mas ayuda tuvieran, mejor.

Max y Alex llegaron a la calle que indicaba el mapa. Allí pudieron ver a un chaval arrodillado en el suelo abrazando a lo que parecía un digimon de tipo bebé. En su cinturón se podía ver claramente un dispositivo.
- Cuanto me alegro de que estés bien - dijo sin percatarse aun de la presencia de los otros dos jovenes.
- Hola - saludó Alex.
El chaval se giró hacia los recién llegados.
- Me llamo Alex y este es Max. Somos niños elegidos - continuó, mientras mostraba su dispositivo.
El desconocido se incorporó sin soltar al digimon de entre sus brazos.
- Buenas. Yo soy Xalcer. ¿Entonces vosotros también tenéis digimons?
Alex y Max asintieron, mientras mostraban a sus compañeros.
- Estos son Alf, Lopmon y Plotmon.
- Encantado - dijo Xalcer. - Este pequeño de aquí es Aurelion.
El joven digimon soltó una pequeña bola de fuego a modo de saludo.
- Xalcer, necesitamos tu ayuda - dijo Max. - Un digimon malvado llamado IceDevimon ha secuestrado a Franky, el compañero de Alf. Es muy poderoso y no sabemos si podemos derrotarlo solos.
- ¿IceDevimon?
- Si. Es grande, de color blanco y tiene la apariencia de un demonio.
A Xalcer se le cambió completamente la cara. Los otros dos chicos le observaron preocupados.
- ¿Ocurre algo?
- Vereis... ese monstruo del que habláis casi mata a Aurelion.
- ¿Entonces le has visto? - preguntó Alex.
- Si. Iba agarrando a un chico y tras derrivar a Aurelion, se fue volando en aquella dirección.
- Por favor, acompáñanos - dijo Max. - Necesitamos toda la ayuda posible.
Xalcer se quedo un rato callado, mirando a su digimon. Era evidente que estaba preocupado por el.
Mira, se que tienes miedo de que le pase algo a tu compañero - dijo Alex - ,  todos estamos igual que tu. Pero si no detenemos a IceDevimon no solo Franky estará en peligro. Ya has visto de lo que es capaz.
Aquellas palabras parecieron infundir algo de valor a Xalcer.
- De acuerdo. Vamos allá.

Los tres chicos siguieron la señal de Franky hasta un parque cercano. Allí se encontraba IceDevimon, que combatía contra una especie de robot:

Spoiler:
 

Franky tambien estaba allí, observando horrorizado la brutal escena. Alex, Max, Xalcer y sus digimon se escondieron detras de un arbusto antes de que el malvado digimon tuviera la oportunidad de verles.
El combate no duró mucho. IceDevimon asestaba letales golpes a su oponente, mientras que los lentos ataques del robot eran esquivados sin aparente dificultad. Al cabo de unos segundos, el digimon demonio salió victorioso.
Xalcer fue el primero en mostrar su preocupación.
- No pienso hacer que Aurelion se enfrente a esa cosa. ¿Habéis visto lo que le ha hecho a ese otro digimon? No creo todos nuestros compañeros juntos sean rival para él.
Alex reflexionó durante un momento.
- Estoy de acuerdo... pero tal vez no sea necesario luchar.
Los otros dos jóvenes le miraron intrigados.
- Veréis, tengo un plan - continuó. - Si sale bien podríamos rescatar a Franky y escaparnos sin combatir.

Tras derrotar a su oponente, IceDevimon se dirigió hacia Franky.
- ¡Jajaja! Con cada enemigo que destruimos, me vuelvo mas y mas poderoso. ¿No estas contento de ser mi compañero?
Franky asintió sin muchas ganas, gesto que no le agradó al digimon.
- ¿Pero que te pasa? Has dejado atrás a esa porquería de compañero que tenias y a cambio tienes ahora al digimon mas poderoso de todos.  Deberías estar rebosante de alegría.
- Es evidente que no aprecia tu fuerza - dijo otra voz detrás de IceDevimon, que se giró enseguida.
- ¿Quién eres tu?
- Deja que me presente. Soy Alex, y soy un niño elegido - dijo mientras se acercaba al digimon. - Vengo a ofrecerte un trato.
- ¿Qué clase de trato?
- Veras, yo antes tenia un digimon. Pero era débil. Y a diferencia de ese que tu llamas "compañero", yo si tuve las agallas de deshacerme de el para buscar a alguien mas fuerte. Y creo que tu eres el adecuado.
Franky miraba con sospecha a Alex. Por el contrario, IceDevimon parecía estar interesado en la propuesta.
- ¿Estas sugiriendo que me una a ti?
- Por supuesto. Piensa en lo poderoso que podrías llegar a ser si estas con el compañero adecuado. El no valora lo que puedes llegar a hacer - dijo señalando a Franky. - Yo si, y conmigo llegarías al máximo de tu potencial.
Las palabras del chico consiguieron cautivar al digimon.
- La verdad es que pareces mas decidido que mi actual compañero... Vale, me has convencido. Parece que te quedas solo, Franky - dijo con una sonora carcajada.
- ¡Eh, no tan rapido! - dijo Alex - Primero tienes que demostrarme que eres tan fuerte como dices.
IceDevimon parecía enfadado.
- ¿Insinúas que soy débil?
- No es eso. Tan solo queiro ver hasta donde llega tu poder. Veras, cerca de aqui hay un lago. Si me demuestras que puedes ir, congelarlo y volver en menos de diez minutos, te aceptaré como compañero.
- ¡Jajaja! Sera un juego de niños.
Sin decir mas, IceDevimon desplegó las alas y alzó el vuelo.
Alex no se lo podía creer. ¡Había funcionado! Sin perder un segundo corrió hacia Franky. Los demás niños elegidos también salieron de su escondite junto a los digimons.
- ¡Vamos, tenemos que irnos antes de que vuelva!
- ¿Pero que...? - Franky parecia confuso - ¿Alf? ¿Max? ¿Qué hacéis aquí?
- ¡Venga, te estamos rescatando! - dijo Alf.
En ese momento Franky entendió todo el plan que habían ideado.
- ¡Vale, vámonos!

Cuando estuvieron lo suficientemente alejados del parque, los cuatro chicos se tomaron un momento para recuperar el aliento. Tras presentarse unos a otros, discutieron sobre lo que acababa de pasar.
- Ya empezaba a pensar que no me iba a librar de ese monstruo - dijo Franky - Muchas gracias.
- ¿De verdad creías que te íbamos a dejar tirado con ese hijo de puta? - dijo Alf.
Durante un momento, todos miraron al digimon, ligeramente escandalizados por su lenguaje.
- ¿Como sabías que IceDevimon picaría el anzuelo? - preguntó Max a Alex.
- La verdad es que no estaba del todo seguro. Supongo que estaba tan ilusionado con la promesa de poder que ni se planteó que pudiera ser mentira.
- Bueno, lo importante es que nos hemos librado de el - dijo Xalcer.
- No creo que debamos bajar la guardia todavía - dijo Alex. - No tardará en darse cuenta del engaño y estoy seguro de que no parará hasta encontrarnos.
- Y ESTAS EN LO CIERTO.
Todos se quedaron de piedra cuando reconocieron aquella voz. Miraron hacia arriba y pudieron ver la ominosa figura de IceDevimon volando sobre ellos.
- ¿Así que pensabais burlaros de mi? ¿Con quien os creeis que os estais metiendo? Yo soy el poderoso IceDevimon. A MI NO ME MANGONEA NADIE.
El digimon se lanzó en picado a por ellos, con una mirada asesina en sus ojos.
Presa del pánico, Alex gritó la unica idea razonable que se le ocurrió:
- ¡Corred!
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DrPingas
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Jun 01 2016, 22:01

La última vez Kyo y Tentomon habían salido de casa siguieron una flecha del dispositivo digital, esta les llevó a una zona donde vieron a lo lejos a unos cuantos chavales corriendo junto con sus digimons. Kyo y tentomon al ver que había otros como ellos se pusieron la mar d econtentos y fueron en su busca.

K: Hola chicos, me llamo Kyo y este es Tientamon
T: ¡Kiyo, que me amo Tentomon!
Alex: ¡No es tiempo de presentaciones!
K: Ah, comprendo, estamos entrenando por si viene el enemigo, ¿no?
T: Killo, cucha
K: Ahora no Tientamon, estoy hablando
T: Ero miarma
K: ¡He dicho que ahora no!
Max: Deberías escuchar a tu digimon
T: ¡KE HAY UN PEASHO BICHO DETRÁS, COPÓN!
Kyo se dio la vuelta amedrentado, se le puso la cara pálida nada más que vio a Icedevimon; en cuanto lo hizo salió corriendo metiendo el turbo dejando el grupo atrás
K: ¡AAAAAAAH, MENUDO BICHARRACOOOO!
Xalcer: Tu amigo si que corre
T: Con lo flacucho que e, corre ando mas le conviene
Franky: ¡Eh chaval, no te desvíes del grupo!

Como corría sin parar, acabó separandose del grupo, oportunidad que Icedevimon aprovechó para perseguirle solo a el.

Max: ¿Dónde se ha metido?
T: Dejadmelo a mí, es coza mia

Tentomon vio una caja de cosmeticos en la basura que habia al lado y se le ocurrió una idea.

De mientras, en un rincón apartado.

Icedevimon: Vaya, vaya, un niño elegido se ha apartado del grupo, tienes dos opciones chaval, o te conviertes en niño elegido o te convierto en un iceberg

Kyo no era capáz de articular palabra.

Ice: ¡Vamos, responde de una vez, no tengo todo el dia!
Replicó mientras helaba parte del rincón acercandose peligrosamente a Kyo, pero de repente se escuchó una voz.

T: ¡Detente, Killo es to mio!
Ice: ¿Quién eres, su digimon? Apartate, este será mi niño elegido, no el tuyo.
T: ¡No e mi niño elegido, es...




....MI MARIDO!
Ice: ¡¿QUÉ?!

De repente apareció Tentomon maquillado y con pintas de fulana, si las fulanas parecieran insectos claro

Icedevimon se le puso cara de extrañado, Kyo se desmayó entre el shock de la persecución y la nueva situación absurda que se le venia encima.

Ice: ¿¡Te estás burlando de mí?!
T: Aro que no, ¿no era tu er que qería está con un humano?
Ice: Eh bueno, si...
T: Tonces como puedes está en contra de los matrimonios digisezuales, eh?
Ice: Hombre... yo, no era mi intención
T: Ete ziempre ha zido mi hombre zoñao, miralo el pobrecico mio como se ha demayao de alegria al verme
Ice: Pero... pero... Yo
T: ¡No hay peros que valgan, ah, y olviate de veni a la boda! ¿eh?
Ice: ¡No me digas eso! T_T

Dicho eso, Tentomon se fue con Kyo en sus brazos volando.

Ice: Yo no quería... Esto me ha pillado de imprevisto...
...
¡UN MOMENTO!
¡Vuelve aquí, mosquita muerta!

T: ¡Merda, ya ze ha dao cuenta!

Tentomon se escondió en el hueco de un gran arbol con Kyo desmayado, vio pasar rapidamente a uno de los digimon que iban con su niño elegido, le dijo rápidamente.

K: Eh kabesah, dile a los dema que se escondan en zitios difehentes pa que le cueste más encontrarnos al maricón eze

Lopmon: Eh.... vale-dijo extrañado cuando le vio el maquillaje, aunque se sonrojó un poco al verle.

Y de esta forma el grupo se dispersó por aquel lugar abandonado mientras Icedevimon los buscaba sediento de sangre tras tantos engaños a su espaldas, ya no iba a dar más oportunidades desde luego.
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En verdad me llamo Franky
Ya si eso tendré rango...
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Jun 09 2016, 00:54

"Mi nombre es Franky Balrry, un adolescente de 15 años que tiene como mayor aspiración en la vida el ser un yourtvier famoso al que le manden "foto-tetas" cada semana. Pero mi vida cambió cuando me encontré por primera vez con Alf, mi Digimon, lo que me convirtió en un Niño Elegido. Y ahora la mayor aspiración que tengo es salir con vida de ésta."

Franky y Alf corren por un callejón. La temperatura a su alrededor está cayendo rápidamente. No les hace falta mirar hacia atrás para comprobar que IceDevimon se acercaba a ellos volando.

-IceDevimon: ¡Los humanos no sois más que unos mentirosos a los que les gusta romperle el corazón a aquellos de buenas intenciones!

Ya no quedan más planes ni más escondites que pudieran librarles de convertirse en cubitos de hielo. Sólo queda una cosa. Gritar como una nena.

-Franky: ¡¡SOCORROOO!!

Franky y Alf habían salido en medio de la calle, exponiéndose a la vista de todos los peatones y conductores de automóviles que pasaban por allí. No tardaron en sonar más gritos de terror cuando el demonio blanco descendió para atrapar a sus presas. Empiezan a oírse también disparos. Un agente de la policía local que andaba por la zona no dudó en desenfundar su pistola a la vez que pedía refuerzos por un comunicador. El Digimon de hielo, que ahora está posado en un coche, mira a su alrededor.

-IceDevimon: ¡¡NO!! ¡Se suponía que yo sería el que os protegería, no ser el monstruo al que dierais caza!

Sopla un aliento helado que congela al policía y a todo lo demás que alcance.

-IceDevimon: ¡Todo es por vuestra culpa!

Salta y se pone en frente del chico y su Digimon.

-Alf: ¡Ca... gh!

Parece querer lanzar una de sus bolas de metal, pero no lo consigue aunque le ponga empeño.

-Alf: ¡Estoy demasiado cansado!

Un ladrido de perro llega sus oídos a la vez que una onda de choque golpea el pecho del demonio. Su mirada se posa en el pequeño grupo de niños y Digimon que se acercan a socorrer a los otros dos.

-Tientamon: ¡Ay, po'favoh, que e'to haja argo!

Lopmon y Tientamon atacan en conjunto usando ataques a distancia.

-Tientamon: ¡Toma ezo, hipogluzido!

Éste último recibe una mirada gélida, literalmente, y cae helado a los pies de los jóvenes humanos. Kyo se pone a su lado rápidamente.

-Tientamon: Aish... qué bien me vendría ahora tu tía pa'dame algo de calo...

En cuanto al Digimon conejo, es golpeado por una patada que lo estampa contra una pared cercana. Aurelion, se escabulle de los brazos de Xalcer y se dirige al enemigo.

-Xalcer: ¡AURELION, NO!

El Petitmon se acerca a IceDevimon y le dispara en la cara una pequeña bola de fuego. Lo que molesta más que producir daños.

-IceDevimon: ¡Pequeño maldito-!

Cuando ya tenía una garra en alto y dispuesto a rebanar al bebé, Alf se lanza y muerde el brazo que tiene levantado. Esto parece dolerle, o al menos le irrita según cómo se queja. Golpea un coche que tiene al lado de manera que el Dorumon es quien se lleva gran parte del impacto. Luego zarandea el brazo para tirarlo al suelo.

-Franky: ¡Alf!

El muchacho corre junto a él.

-IceDevimon: ¡Estoy harto de todos vosotros!

Se prepara para clavar sus garras tanto en el humano como en el Digimon, pero se pone en medio Plotmon, de cuyo anillo que tiene puesto en el cuello empieza a brillar.

-Plotmon: ¡¡PATA FELIZ!!

Sale un cegador rayo de luz que colisiona con el terrorífico demonio, quien suelta un alarido de dolor. La luz se desvanece, pudiendo ver a IceDevimon rascarse el pecho con irritación, que ahora parece estar quemado.

-IceDevimon: ¡¿Sa-sagrado?!

Levanta el vuelo y se aleja de los niños elegidos unos cuantos metros. El grupo empieza a aliviarse al llegar a pensar que lo habían espantado, pero...

-IceDevimon: Ahora no sois más que una molestia, pero acabáis de convencerme de que llegaréis a ser una gran amenaza.

Empieza a batir sus alas con más fuerza. Una corriente de aire comienza a moverse.

-IceDevimon: ¡Pero ese día no llegará! ¡Todos moriréis ante el cruel frío!

La corriente se mueve a más velocidad y golpea con fuerza a los presentes.

De repente, se oye un disparo. IceDevimon desciende, mirando un nuevo agujero que tiene en una de sus dos alas. ¿Habían llegado los refuerzos que aquel pobre policía trataba de solicitar?

Una figura aparece andando lentamente por la calle ya despejada de gente. Es una mujer. Lleva el pelo corto y rojo con mechas rubias. Viste un uniforme aparentemente militar. Porta un lanzallamas en sus manos.

-IceDevimon: ¡Un humano! ¡¿Cómo te atreves?!

-Mujer: Tranquilo, cariño, no he sido yo quien te ha dejado como un colador. Yo haré otra cosa hasta que lleguen los demás. ¡Fuera de aquí, niños!

Sin esperar a la respuesta del demonio blanco, la mujer lo envuelve en un infierno de llamas. Los gritos del Digimon dejan claro que aquella militar estaba logrando mucho más de lo que podrían haber conseguido los Tamers y sus Digimon. El calor llega hasta ellos y les sofoca, pero nos se mueven del lugar. Momentos después, se ven otros hombres de uniforme similar llegando y portando también lanzallamas. Parecía que sabían a lo que se enfrentaban y estaban preparados para ello.

-Militar: ¡Equipo Luciérnaga en posición, Señora!

-Mujer: ¡Fuego!

Estos soldados siguen el ejemplo de su superiora y disparan sus armas.

Con el segundo grito de dolor de IceDevimon, Max es el primero en salir del "trance" en el que estaba el grupo.

-Max: ¡Coged a los Digimon y vayámonos!

Cogen a sus compañeros heridos como pueden y se alejan a través del mismo callejón por el que habían pasado. Nadie parece verlos gracias a que ya habían dejado la zona que ahora era el foco de atención. Una vez a salvo, curan a los Digimon con sus dispositivos, tal y como les comentó Max y Franky. Luego hablan entre ellos para decidir qué hacer a continuación. No quisieron volver para ver cómo lidiaban con IceDevimon, pensaron en la posibilidad de que aquellos militares les quitarían a los Digimon o incluso los ejecutarían allí mismo. Apenas habían pasado unos minutos cuando Alex advierte el cielo anocheciendo. Habían pasado un día muy agitado y probablemente sus familias estarían preocupados por ellos. Se marcha cada uno por su lado, no sin antes acordar un lugar y una hora para quedar todos juntos al día siguiente y discutir sobre sus futuros como Niños Elegidos.
________________________________________________________________________________________________________

Han pasado 4 días. Franky no se ha movido de casa de su tío en todo ese tiempo. No fue a la reunión que había acordado con los otros Niños Elegidos. Si todavía no habían venido a verle era probablemente porque no le distinguían del resto de puntos rojos que se ven en el mapa holográfico. Alf, en su forma de Dorimon para estar en la casa, le preguntó en su momento por qué no iban. El muchacho no dio ninguna respuesta clara o convincente ninguno de esos 4 días. No había nadie más a parte de estos dos en la vivienda. Estaban viendo las noticias en la salita de estar. Dio la casualidad que hablaban de lo de IceDevimon cuando Franky pasaba los canales.

-Presentador: ... No se sabe mucho todavía del acontecimiento que ocurrió en esa calle. Según algunos testigos, los miembros de la división alemglesa del CETSMA estaban combatiendo contra, cito textualmente, "un demonio blanco". Desde luego, la Coronel Eriko Zadler, quien aparentemente llevó a cabo la operación e incluso estuvo presente en la acción, sigue sin dar declaraciones de los sucesos. Muchos lo relacionan con las extrañas apariciones de monstruos en los últimos días-

Franky cambia de canal.

-Alf: ¿Esto vamos a hacer? ¿Quedarnos aquí para siempre sin hacer nada?

-Franky: ¿Qué necesidad tienes de salir? Comes gratis y ves todo el anime que te da la gana, ¿qué más quieres?

-Alf: ¿Y los demás? Dijiste que iríamos con ellos y ver qué hacer.

-Franky: ¿Y qué vamos a hacer, eh? ¿Encontrarnos con más Digimons para que nos maten?

-Alf: ¿No nos encontramos tú y yo para hacer algo con eso?

-Franky: ¡No, somos inútiles! Estarías inconsciente, pero yo vi a esa gente que se encargó de ese monstruo. No hacemos falta.

El Dorimon aprieta sus dientes.

-Alf: Pero yo no quiero dejar las cosas así. En todas las veces que he peleado, siempre ha sido otro quien me ha salvado. Es tan frustrante...

-Franky: Me sigue dando igual. Parece que todavía no pillas que no quiero tener nada que ver con los Digimon.

-Alf: ¿Y por qué sigo yo aquí?

Al joven le había pillado esa pregunta por sorpresa.

-Franky: Su-supongo que es porque me sentiría mal si le pasara algo a un bebé... como tú.

Se oye el gruñido de Alf.

-Alf: Eso es lo que soy, ¿eh?

Entra a la habitación de invitados. Salta a la mesita de noche y abre la ventana que tiene ahora a su altura.

-Alf: ¡Pues ya no hace falta que te preocupes más por este "bebé"!

Salta al exterior, no dándole tiempo a Franky de llegar a la ventana para poder detenerlo. No sale mal parado de la caída, ya que estaban en la planta baja. Alf pasa a la calle saltando sin problemas.

-Franky: ¡Pues muy bien, vete a donde te de la gana!

Y cierra la ventana en un arranque de ira.

-Alf: Franky, hijo de puta.

Continúa avanzando sin mirar atrás.

Tras llevar un buen rato sin dirigirse a ninguna parte, su cuerpo le advierte sobre la presencia de un Digimon cercano. Entra en un aparcamiento siguiendo su instinto. Y allí encuentra a su objetivo, un Gryzmon. A lo mejor era el mismo Gryzmon que entró en la casa de Franky. Poco le importaba esa cuestión a Alf. Éste corre hacia la bestia dispuesto a atacar.

Franky empezaba a agitarse y no parar de pensar en el Dorimon. De poco le estaba sirviendo ver gameplays en YourTV para olvidarle. Le echa un nuevo vistazo al D-Arc. Éste muestra un radar con una flecha roja que señalaba la dirección por la que se había ido Alf, o al menos eso supuso el muchacho. Termina por apagar el ordenador y salir de la casa.

Alf no hacía más que salir rebotando por los golpes del Digimon oso. Pero aún así, seguía. Volvía a levantarse y a cargar contra su oponente. En ese momento, Franky hace acto de presencia.

-Franky: ¡Alf!

Le apunta con su dispositivo y éste brilla. Tal y como hizo la vez pasada, Dorimon evoluciona en Dorumon. Sin detenerse, dispara una esfera de metal de su boca. Gryzmon aparta la bola con una de sus garras y con la otra contraataca.

-Franky: ¡Alf!

-Alf: ¡Cállate ya, pesado!

Vuelve a levantarse y a lanzarse al ataque. Franky se queda mirando, sin saber por qué Alf necesita hacer esto. Por alguna extraña razón, siente impactos en su cuerpo al mismo tiempo que su Digimon es golpeado. El Dorumon es lanzado por los aires una vez más, esta vez cerca del humano. Éste no lo soporta más y lo coge como puede.

-Alf: ¡Suéltame!

-Franky: ¡Nos vamos de aquí! ¡No puedes con él!

-Alf: ¡Suéltame, no quiero que me salves otra vez!

Gryzmon embiste y derriba a ambos. Pone sus dos patas delanteras encima de Alf y Franky mientras gruñe. Presiona para que ninguno de los dos pueda escapar, hasta el punto de lastimar.

-Franky: ¡Agh... duele...!

-Alf: Franky...

Ambos creían sentir ya cómo el estomago empezaba a salirse del cuerpo.

-Franky: ¡AAGH!

-Alf: ¡FRANKY!

Todo es bañado por un fulgor y...:
 

Ésta era una luz más intensa que cuando Alf evoluciona en Dorumon.

-Alf: ¡¡DORUMON DIGIEVOLUCIONA EEEN...!!

Gryzmon se aleja de un rápido movimiento, dejando así al humano respirar.

-Alf: ¡¡... DORUGAMON!!

Dorugamon:
 

Franky logra reincorporarse y recuperar el aliento. Coge su dispositivo y lo apunta al nuevo Digimon.

Dorugamon:

Nivel: Campeón (Adult)

Un feroz Digimon Bestia Dragón que provoca el terror con tan sólo mostrar su sombra cuando está al vuelo. Su nueva técnica especial se llama ahora "Bola de Cañón".


El renovado Alf se acerca rápidamente a Gryzmon y lo muerde. Éste suelta un alarido de dolor, pero consigue apartarlo de un zarpazo. El Dorugamon no se rinde y se lanza una vez más, esta vez clavando sus afiladas garras a parte de morder en el cuello. Franky estuvo emocionado por unos largos segundos, hasta que vio a su compañero muy agresivo, mordiendo y arañando como un animal rabioso. El Digimon oso empieza a manchar el suelo de su sangre y gritar nuevamente por un dolor más intenso. Trata de golpear y herir a un Digimon que no le suelta a pesar de todo.

-Franky: ¿Alf...?

El otro responde con el único gruñido que podría haber hecho al tener la boca llena. Al humano se le empieza a llenar la cabeza de los recuerdos que tenía sobre IceDevimon. El cómo estuvo a punto de matarlos, cómo desguazó a aquel Guardromon, como si disfrutara de ello. No quería que Alf se convirtiera en algo similar.

-Franky: ¡Alf, basta ya!

Su D-Arc brilla nuevamente. Una corriente de energía sale de él y envuelve el cuello del Dorugamon, formando una especie de correa de luz. A Franky no se le ocurre otra cosa que tirar. No debería tener la fuerza para hacer que cediera aquella nueva bestia alada ni de lejos, pero parece que surte efecto. Alf deja de ejercer fuerza en su mandíbula y suelta a su presa. Forcejea para librarse, mientras que el Gryzmon herido se va alejando, dejando un pequeño rastro de sangre. Finalmente, la energía del dragón peludo lo abandona y vuelve a su anterior forma. La correa desaparece. El muchacho no sabe qué hacer. Está asustado. Asustado de su compañero Digimon. Finalmente se da cuenta que alguien iría a dónde están ellos. Habían montado un buen escándalo. Franky hace que Alf vuelva a ser Dorimon y se lleva a éste en sus brazos. También está exhausto de toda esta experiencia.

-Franky: Ves demasiado anime.
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Maximillian Prower
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Jun 14 2016, 02:56

Max empieza a hacer el camino de vuelta a casa.

-Max:Lopmon,en casa vas a tener que pasar desapercibido.Hazte pasar por un muñeco o algo en presencia de mi madre.

-Lopmon:Vale.

Se hacen unos minutos de silencio.

-Lopmon:...¿Qué es una madre?

-Max:Es...Uh...Bueno,es la persona que,con ayuda de un padre,hace que nazcas.Una madre te cuida y te cría.Te quiere.

-Lopmon:¿Delante de tu padre da igual que me mueva?

El chico se pone tenso mientras la rabia bulle dentro de él.

-Max:Yo no tengo de eso.Ese hombre nos abandonó al poco de yo nacer.No vuelvas a mencionarlo en mi presencia nunca más.

Se hace un silencio tenso hasta que llegan a la casa del chico.Es entonces cuando Lopmon apoya su cabeza en la de Max.

-Lopmon:Lo siento,Max.

-Max:...No,yo lo siento.No tienes culpa de nada y,sin embargo,me he puesto borde contigo.

Entran en la casa y van al cuarto del chaval,donde Lopmon empieza a curiosear el cuarto con cierta timidez.

-Max:Voy...Voy a por algo de comida.

Al salir del dormitorio,se queda en el pasillo.Lo que ha hecho no está bien.Ha metido la pata.Como siempre.Es en este lapso de tiempo cuando llega su madre,una mujer de unos cuarentaitantos años,con el pelo corto y castaño ceniza,como el de su hijo.

-Vivian:¡Max,ya he llegado!¡Baja a ayudarme con la c-!

Repentinamente,un ruido de ladrillos rompiéndose inunda la casa.

-Max:¡Mamá!

El chico baja corriendo al recibidor,ignorando el sonido que sale de su cuarto.Lo que se encuentra es a su madre bajo un montón de escombros,con varios cortes en la cara y el brazo derecho en una posición extraña.A su espalda,el Digimon con forma de ogro que vio momentos antes de ser atacado por Tsukaimon.

-Vivian:Max...Corre...

-Ogremon:¡El Niño Elegido!

Va corriendo hacia Max,el cual esquiva su garrotazo por poco,pero cae al suelo.Evita el segundo embate por poco.Coge una de las bolsas que su madre traía y se la lanza al Digimon,lo cual le distrae y da tiempo para acercarse a su progenitora,pero no para ayudarla a levantarse.Ogremon avanza de nuevo mientras unos pasos ligeros se escuchan por la escalera.Una luz sale del D-Arc,la cual ciega a Ogremon en su avance.El pequeño Digimon conejo hace acto de presencia.

-Lopmon:¡MAX!


¡LOPMON DIGIEVOLUCIONA EEEEEEN...!:
 

Una luz purificadora baña el destrozado recibidor.

-Turuiemon:¡TURUIEMON!

Spoiler:
 

-Max:Lopmon...

Turuiemon:

Nivel:Adulto(Champion)

Un artista marcial Digimon descubierto en una región de Jana.Este Digimon vive en nomadismo para mejorar su Ch'uan Fa y detener a virus informáticos.Su ataque especial,Ninji Ken,le permite ejecutar un poderoso combo a gran velocidad y agilidad de conejo.


-Turuiemon:¡Ninji Ken!

Las armas de sus manos se extienden como si de garras se tratara mientras una lluvia de golpes llueve sobre el Digimon invasor.

-Vivian:¿Qué...?

La madre del chico,agotada por la tensión y el dolor,queda inconsciente.

-Turuiemon:¡Tienes que sacar a tu madre de aquí,Max!

El chaval reacciona.Poco a poco consigue sacarla de los escombros.

-Ogremon:¡Maldito!

-Turuiemon:¡NO DEJARÉ QUE TE ACERQUES A MAX!

Empieza a girar sobre él mismo mientras extiende sus armas,lo que lo convierte en un peligroso ciclón en miniatura con zonas cortantes.El ogro,impotente ante el artista marcial,cae derrotado ante el aluvión de golpes y acero.Mientras se deshace en una nube de datos,Turuiemon,ahora libre de acercarse a su Tamer,le ayuda a sacar a la madre de este y ponerla a salvo,volviendo a continuación a su forma de Chocomon.Éste se pone en la cabeza del niño.

-Max:Tenemos que llevarla a un hospital,Chocomon.

Con algo de esfuerzo,el joven carga a su madre a su espalda,llevándola así a un centro de salud cercano.Ante la sorpresa de Chocomon,Max no se queda con su madre,sino que sale corriendo tan rápido como los médicos la recogen.

-Max:Es culpa mía...Es culpa mía...Es culpa mía...

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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Jun 28 2016, 18:21

Kyo cuando regresó a casa arrastrando el bloque de hielo en el que tentomon se había convertido (metido en una caja para no levantar sospechas) lo dejó descongelandose en la parte trasera del jardín, con un par de mantas; ya que si hacía fuego el jardín entero podría quemarse. A la mañana siguiente:

*Kyo bajó las escaleras con el desayuno en las manos*
K- ¿Estás mejor, tientamon?
T- ¡MU BONICO! Dejarme ahí tirao, omo zi fuera un muerto
K- Pero no podía subirte, me preguntarían que llevaba en la caja,a demás, no veas lo que me costó traerte, tuve que llevarte a rastras
T- Killo, ez que ere mu canijo, no tiene fuerza pa na
K- Perdona, pero tu pesbas demasiado
T- ¡¿Qué?! Gordo tu padre
K- No me refería a eso -.-" Anda, toma el desayuno
T- Ero eze ez tu desayuno, ¿no?
K- Tranquilo, no tengo mucha hambre, además, ayer estabas congelado, no pudiste cenar
T- ¿Y ezo, po que no quieres dezayuná?scratch
K- Je *le mira con uan sonrisa triste*, digamos que ayer fueron demasiadas emociones
T- Ero tené emosiones no e malo
K- Cuando tu vida está en peligro no son precisamente las emociones que deso. Aunque a decir verdad tampoco es que la vida normal me de emociones que me gusten
T- Tonses, ¿qué emosiones te gustan?
K- Ese es mi secreto Tientamon, no tengo emociones por las cuales merezca la pena vivir
T- Ota ve con lo mimo, ¿y ayer qué, eh? ¿Acazo no huiste del malo pa zalvarte?
K- Bueno, eso fue diferente, ayer huía para salvarte a tí
T- Tonses ya tiene una mijita rasón pa viví, e dezí, yo
*Kyo se rie* K- Eh, tampoco te des tantas alabanzas

Poco duraría la pacífica charla, de repente por encima del muro apareció una criatura desconocida.

Spoiler:
 

Kyo apuntó rapidamente con el dispositivo digital, pero Tienta mon le cogió de la mano

T- ¡No tenemo tiempo pa analisarlo! ¡¿Tu quiere que te maten o qué?
K- Ya sabes la respuesta a esa pregunta
T- Quie me mandaría preguntá -_-"

???- ¡Alto ahí, no huyais cobardes! ¡Me llamo Geremon y soy lo último que veréis! ¡Os mataré con esta armahumana, hahahaha! >: D
Mientras eran perseguidos, tentomon preguntaba

T- Oye, pera u momento, ¿po que no atacas con algo tuyo?
G- ¡Cállate!
Empezó a disparar al tuntun, mientras se dirigían a una obra de construcción vacía.

K- ¿¡Pero a quién se le ocurre hacerle enfadar con tus impertinencias!?
T- Calla killo, escondete entre la chatarra mientra lo distraigo una mijita

Mientras Kyo iba subiendo por un soporte de vigas, se le ocurrió una idea. Pero Geromon le vió subirse cerca de la maquinaria y entonces:

G- ¡Ya te tengo a tiro!
K- ¡NO!

El dispositivo de Kyo comenzó a brillar
*Tentomon digievoluciona en...*
Spoiler:
 

*Kyo usó el dispositivo para echar un vistazo rápido a la descripción de su compañero transformado*

Numemon. Un digimon con cuerpo de babosa que prefie lugares oscuros y humedos. No posee mucho poder ofensivo ni inteligencia*
*Geromon pone cara de estupefacto* G- ¡PERO QUÉ HACES COPIANDOME, CABRÓN!
N- ¡Te vas a enterá, prueba un poco de mi mierda!
*Numemon lanzó un poco de su propio excremento a la mitad de la distancia entre la que se encontraban él y Geromon*
N- Vaya, no quería desirlo literalmente ._."
G- Jajaja, ¿entiendes ahora porque llevo esta arma humana? Di adios
K- (Oh no, debo hacer algo. Ya lo sé, esa puerta está abierta)
*Pero antes de que Kyo pudiera hacer nada Geromon  ya disparó contra su compañero digital*
K- ¡NOO!
G-¡¿Qué?! Ah, si, ahora te toca a tí
N- ¡Y una mierda!
*En un acto reflejo y esta vez con la fuerza suficiente, Numemon lanzó tal cantidad de mierda que le dio en los ojos a Geromon, momento que Kyo aprovechó para tirar de la palanca de la gruá donde se subió*
¡BLOM!
*Una bola de derrumbe aplastó a Geromon, acabando así con el y dejando un simple líquido amarillo. Kyo bajó rápidamente a ver a su digimon*
K- ¡NO!, ¡Tientamon! ¿Estás bien?
N- Ahora zoy Numemon, aro que toy bien
K- Pero si te han metido un balazo
N- Ah, ¿te refiere a eto?
*Numemon se saca la bala del cuerpo como quien saca algo solido de una gelatina*
N- Zer baboso tiene zuz ventaja
*Kyo sonríe*
K- Siempre has sido un baboso, mi tía lo sabe bien
*Numemon brilló y se transformó nuevamente en Motimon*
K- Em, antes te parecías al enemigo, y ahora has vuelto como estabamos en casa cuando te empecé a conocer, ¿cómo es posible?
M- Io que zé, no zoy sientifico. Zolo zoy Motimon
*Kyo suspira*
K- A este paso nunca se como llamarte. O bueno, si la memoria no me falla, te quedaste de mote Tientamon
M- ¡Killo malo!¡Killo malo!
*Decía con grititos el pequeño digimon mientras golpeaba con golpecitos los pies de Kyo, y este le miraba ensimismado y con ternura*

Los dos volvieron a casa más contentos, pero Kyo se seguía preguntando muchas cosas,que les plantearía al resto d eniños elegidos cuandos e encontraran.
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Jun 29 2016, 22:55

- Aurelion: Qué raro se ve desde aquí detrás. Parece como si caminara de espaldas.

- X: No te hagas el gracioso. Da gracias de que sigues pesando poco y pueda llevarte en la mochila sin problemas. Si no ya te estarías pateando el asfalto.

- Aurelion: ¿Con qué piernas?

Xalcer soltó un suspiro de frustración. Se alegró mucho cuando esa mañana Aurelion digievolucionó a Babydmon y obtuvo la capacidad de hablar. Lo que no se esperaba es que fuera tan toca narices.

Spoiler:
 

- Aurelion: ¿Falta mucho?

- X: No.

- Aurelion: Eso me dijiste hace cinco minutos. ¿Entonces falta mucho?

- X: Como sigas preguntando lo mismo otra vez te cierro la cremallera.

- Aurelion: Vaaaale...

- X: ...

- Aurelion: ...

- X: ...

- Aurelion: ¿Hemos llegado?

El paseo iba a ser largo.


---------------------------------------

Hacía un día estupendo para estar en el parque, y aún así, se hallaba completamente desierto. A Aurelion no parecía molestarle, mientras pudiera estirar las alas y volar todo lo que pudiera. Mientras, Xalcer se columpiaba suavemente en el balancín, con el dispositivo en la mano, observando el mapa.

- Aurelion: Estoy empezando a cansarme ¿Todavía no aparecen?

- X: Nope.

- Aurelion: Hace más de una hora que esperamos. ¿Tu crees que van a venir?

- X: Ni idea. Se supone que habíamos quedado aquí. ¿A lo mejor se les ha olvidado?

- Aurelion: ¿Después de lo que pasó ayer? Lo difícil sería olvidarlo.

- X: Puede que estén teniendo problemas para venir. El compañero de quien tuvimos que ayudar, Quique, no es que fuera precisamente pequeño.

- Aurelion: ¿No se llamaba Franky?

- X: No sé, puede. Todo pasó muy rápido.

- Aurelion: Será mejor que nos vayamos. Si no han llegado ya dudo que vayan a venir.

Xalcer dudó. Tenía la esperanza de que alguno de ellos supiera que estaba pasando o se les ocurriera algo. Tener un compañero Digimon estaba bien, pero conllevaba un montón de problemas. No podía estar escondiéndolo eternamente, y corría el riesgo de que volvieran a atacarles. Muchas dudas poblaban su mente, y tenía la esperanza de que alguno de ellos consiguiera arrojar un poco de luz al asunto. Pero parecía que hoy no iba a ser ese día.

- X: Puede que tengas razón.

Volvieron a retomar el camino a casa. Esta vez, con Aurelion tumbado cómodamente encima de su cabeza.

- Aurelion: ¿Y qué vamos a hacer ahora?

- X: No lo sé...

Anduvieron un rato en silencio, cada uno inmerso en sus pensamientos. Mirara como lo mirara, no había nada que pudieran hacer. Tampoco es que tuvieran alguna pista para saber qué estaba ocurriendo. Simplemente les quedaba esperar hasta que todo se aclarase. Tendría que esconder la existencia de Aurelion, pero, ¿durante cuánto tiempo?

- Aurelion: Oye, ¿puedo hacerte una pregunta?

- X:¿Engh...?

- Aurelion: ¿Cómo te hiciste la cicatriz del cuello?

El chico se paró en seco.

- Aurelion: ¿Ocurre algo? No huelo ningún Digimon cerca.

Xalcer permaneció en silencio, con la cabeza gacha y los puños apretados.

- Aurelion: No debería haber preguntado, ¿verdad? Perdona, solo tenía... curiosidad.

El Digimon se encogió sobre la cabeza del chico, arrepentido por haber abierto la boca. Xalcer, por su lado, seguía tenso. Permanecieron así durante unos cuantos minutos.

- X: Fue hace unos años, cuando tenía siete años. Fuimos a la montaña para hacer una barbacoa con toda la familia, como todos los años. Mientras los mayores discutían y preparaban el fuego, los niños nos fuimos a jugar al escondite por ahí. Estaba escondido en un arbusto, esperando que no me encontrasen, cuando vi algo a lo lejos. Parecía una especie de pájaro gigante, con un matorral a su espalda. Nunca había visto algo así. Alguien gritó e  hizo que saliera corriendo. Sin pensármelo dos veces fui detrás de él. Intenté alcanzarlo, pero corría demasiado. Le seguí hasta un pequeño barranco, pero cuando llegué, el pájaro ya estaba cruzando al otro lado usando un árbol como puente. No quería perderle la pista, así que reuní valor e hice como él. Una vez llegó al final, el pájaro me miró... y tiró el árbol de una patada.

El chico se quitó la bandana, mostrando una cicatriz en el lado derecho del cuello, la cual permanecía oculta la mayor parte del tiempo gracias al pañuelo.

- X: Al día siguiente desperté en el hospital, con varias heridas y un corte en el cuello. Los médicos dijeron que un poco más profundo y no lo hubiera contado. Me preguntaron qué había pasado y porqué había hecho eso. Les conté lo del pájaro gigante y lo del árbol, pero nadie me creyó. Todos creían que era mentira, que me lo había inventado todo, tan solo para llamar la atención. Estuve varias semanas encerrado en casa, sin que me dejaran salir. Todo el mundo empezó a tacharme de mentiroso.

Xalcer había empezado a temblar, con lágrimas deslizándose por sus mejillas. Aurelion había permanecido en silencio durante todo el relato.

- Aurelion: Yo te hubiera creído.

El Digimon se recolocó sobre su cabeza para poder mirarle a la cara, con su ya habitual sonrisa.

- Aurelion: Es decir, somos compañeros, ¿no? Alguien o algo quiso que nos encontrásemos por alguna razón. Si no nos apoyáramos ni confiáramos el uno al otro, ¿qué sentido tendría?

El chico se secó las lágrimas y le miró con una sonrisa pícara.

- X: Vaya, vaya. No sabía que fueras tan sensiblero.

- Aurelion: Ni que supieras cortar el rollo tan bien. Venga, me está empezando a dar hambre.

Aurelion se bajó de su cabeza y se dispuso a redirigir la marcha. Sin previo aviso, el chico lo agarró y le abrazó.

- Aurelion: ¡Agh!

- X: Gracias...

- Aurelion: Ea, ea. Venga, ya, suelta.

Ambos se separaron y volvieron a retomar el camino de vuelta a casa.

-------------------------------------------------

Habían pasado varios días desde entonces. Según las noticias, las apariciones de Digimon iban cada vez más en aumento, por lo que permanecieron en casa la mayor parte del tiempo, ocultos del caos del exterior. No es que tuvieran mucha opción que digamos. Después de todo lo ocurrido, sus padres no iban a dejar que saliera solo tan fácilmente.

- Aurelion: Qué calooooooor...

Aurelion se encontraba tirado en la cama, intentando con todas sus fuerzas no sucumbir al temperamental clima. Xalcer, por su lado, esta reclinado en la silla de su escritorio, jugando con su antigua consola.

- X: Abre la ventana, pero seguramente entre más calor todavía.

- Aurelion: Uuuuughh... No puedo... Hace demasiado calooooor...

- X: Si esperar que me levante para abrirla puedes esperar sentado.

- Aurelion: Qué cruel eres.

Aurelion se levantó de la cama y abrió la ventana. Por desgracia no hacía nada de brisa. Con la misma dejadez, Aurelion se acercó y se posó encima de la cabeza del chico.

- Aurelion: Oye, ¿que es eso? ¿Otro dispositivo?

- X: ¿Esto? Es mi vieja 3DS. Me estaba echando una partidilla rápida.

- Aurelion: Está bastante destrozada. Podrías haber conseguido otra mejor.

Xalcer apartó la vista la vista un par de segundos de la pantalla, y volvió a lo suyo.  

- Aurelion: ¿Y qué se supone que tienes que hacer?

- X: ¿Ves esa especie de ratón naranja? Ese es mi Pokimon. A medida que peleamos contra otros Pokimon sube de nivel y se hace más fuerte, pudiendo enfrentarnos a rivales más fuertes.

- Aurelion: ¿Como los Digimons?

- X: No sé... A lo mejor. Cada Pokimon tiene sus tipos y debilidades, por lo que unos son fuertes contra otros.

- Aurelion: ¿Como cuando nos enfrentamos a Icedevimon? Ninguno de nuestros ataques parecía hacerle nada, salvo los de Plotmon.

- X: No lo había pensado. Es posible que exista algún tipo de patrón.

El chico dejó la consola encima del escritorio y cogió una pequeña libreta de bolsillo. En ella anotó todos los Digimon que habían visto hasta el momento, con ??? al lado, salvo en el caso de Plotmon y Icedevimon, los cuales tenían un "Sagrado/Luz?" y "Demonio/Oscuridad?" y una flecha indicando la ventaja del primero contra el segundo.

- X: ¿Qué te parece? Puede que nos sea útil.

Aurelion seguía encima de su cabeza, pero no parecía prestarle atención. Estaba olisqueando el aire, mientras miraba a la ventana con el ceño fruncido.

- X: ¿Ocurre algo?

- Aurelion: Huelo Digimons.

El chico se puso en pie de un salto y se guardó la libreta en un bolsillo. El dispositivo Digital, el cual había estado apagado todo el rato, ahora se hallaba vibrando y emitiendo luces, indicando que había un Digimon cerca. Se podían oír gritos procedientes de la calle. Xalcer se acercó a la ventana para observar lo que ocurría. A Xalcer se le heló la sangreante tal escena. Frente a ellos, sobre la casa de enfrente, había una manada de Digimon con forma de león, con uno de ellos de un tamaño considerable. Todos ellos mirando directamente hacia su ventana.

Spoiler:
 

- Aurelion: Creo que deberíamos echar a correr.

Les faltó casa para correr cuando, a una orden del Digimon líder, toda la manada se lanzó contra ellos. Ya era la segunda vez que le atacaban de esa manera en lo que iba de semana.
Salió de casa a toda pastilla, con una horda de leones pisándole los talones y los gritos de sus padres al verlos pasar. A la vuelta le iba a caer una buena, si es que volvían.

Aurelion, agarrándose como podía, se volvió para observar a los perseguidores. Xalcer sacó el dispositivo y, usando los ojos de Aurelion, intentó ver la información de estos.


Liollmon:

Nivel: Novato (Child)

Un Digimon Bestia Sagrada con un gran sentido de la territorialidad, por lo que atacará a todo aquel ose entrar en sus terrenos. Si acierta su ataque especial, Dentellada Crítica, es capaz de acabar con Digimon de nivel Campeón de un solo ataque.



- Aurelion: ¡No consigo localizar al grandullón por ningún lado!

- X: ¡Sigue mirando! ¡No me apetece que nos salte encima!

Poco a poco iban perdiendo terreno. Aurelion intentaba ralentizarlos lanzándoles bolas de fuego a quienes más se acercaban, pero eran demasiados. Si seguían así les acabarían alcanzando.

- Aurelion: ¡Ahí delante!

Frente a ellos había lo que parecía un pequeño soldado con armadura, armado con una lanza y un escudo. Se acercó corriendo a ellos y cogió al chico por el brazo.

- Xalcer: ¡Oye, espera!

El pequeño soldado empezó a correr en dirección contraria, guiándoles hasta una calle cercana. Allí les esperaban muchos más soldados, liderados por un caballero gigante, armado con un mandoble casi de su mismo tamaño.

Spoiler:
 

El pequeño les llevó hasta detrás de ellos y se unió a sus compañeros en la primera línea, formando un escudo contra la horda de Liollmon. El choque de ambos bandos fue monumental. Los Liollmon trataban como fuera de pasar la línea de defensa, mientras los soldados trataban de impedir que avanzaran. Todos aquellos que conseguían pasar, se encontraban de cara con la espada del caballero.

- X: ¿Tu entiendes algo?

- Aurelion: Nope. Pero al menos estos parecen de nuestro lado.

Aprovecharían la distracción para salir por patas, pero un rugido hizo que vieran que no iba a ser posible. Al final de la calle, se encontraba el líder de la manada, cortándoles el paso. Se lanzó a por ellos, pero un mandoblazo del caballero le mandó volando en dirección contraria. La bestia se levantó y se abalanzó contra el caballero, golpeándolo contra la pared. Mientras esos dos forcejeaban, el chico aprovechó para huir del lugar.

- X: ¿Crees que estarán bien?

- Aurelion: Será mejor que nos preocupemos por nosotros mismos.

Un par de Liollmon habían conseguido pasar por la barrera y les estaban pisando los talones. Uno de ellos les flanqueó por los tejados y les cortó el paso. Aurelion saltó al ataque, pero un rápido zarpazo fue suficiente para mandarlo contra la pared.

- X: ¡AURELION!

Xalcer trató de acercarse a socorrerlo, pero el otro Liollmon se interpuso, forzándolo a retroceder contra la pared. Lo único que podía hacer era observar cómo el otro Digimon sujetaba a Aurelion contra el suelo mientras alzaba su otra pata, dispuesto a acabar con él.

- X: ¡¡¡¡AURELION!!!!

El dispositivo de su cinturón empezó a emitir una luz.

Spoiler:
 

- Aurelion: ¡Babydmon digievoluciona en...!

Spoiler:
 

- Aurelion: ¡Dracomon!

Aprovechando la confusión de los atacantes, Aurelion agarró a uno de ellos y lo lanzó contra el otro, apartando Xalcer del peligro. Este sacó el dispositivo y apuntó a Aurelion con él.


Dracomon:

Nivel: Novato (Child)

Un Digimon Dragón pura sangre, con un poder e ingenio superior a la de cualquier otro Novato. Aunque posee alas, no están lo suficientemente desarrolladas como para volar. Su ataque especial, Aliento Bebé, consiste en escupir bolas de aire a alta temperatura a su oponente.



A pesar de ser dos contra uno, Aurelion no parecía tener problemas para enfrentarse a ellos. Solo necesitaba lanzarles bolas de aire caliente para mantenerlos a distancia, y si uno trataba de atacarle, un coletazo en la cara lo volvía a mandar volando. Uno trató de morderle, pero Aurelion lo esquivó con facilidad, le agarró por la cola y lo usó como bate contra su compañero, golpeándolos contra la pared.

- Aurelion: Ya no sois tan valientes, ¿eh?

Viendo la desventaja con la que contaban, los Liollmon decidieron salir por patas antes que enfrentarse solos a Aurelion.

- Aurelion: ¡Si, ahora salid corriendo, cobardes!

- X: Será mejor que nos vayamos, antes de que traigan a más.

El dúo se alejó del lugar, usando el olfato de Aurelion para evitar encontrarse con ningún otro Digimon. Durante todo el camino el chico se hacía la misma pregunta: ¿Cómo iba a esconder ahora a Aurelion?
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LordWilhem
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Caballo
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Jun 30 2016, 22:17

Cuando regresaron a casa, vieron los coches de la policía en la puerta. Katya pensó que Diana había notado su ausencia y los había avisado para que la buscaran y la trajeran de vuelta. Ordenó a Gabumon que se ocultase cerca hasta que pudiera hacer que se marcharan. Con unas pocas excusas convincentes dejarían de investigar, pero su profesora de gimnasia le pediría muchas más explicaciones que esas. Si no decía la verdad, la confianza de su maestra se vería dañada irremediablemente, aunque si hablaba de los digimons no la creería, o pensaría que los acontecimientos recientes la estaban volviendo loca.

Mientras pensaba sus mentiras fue acercándose hacia la casa. Observó a varios agentes ir y venir. Llevaban extrañas herramientas que Katya no había visto nunca y parecía que estaban más concentrados en investigar el lugar que en ir a buscar una niña. Uno de ellos la vio entrar y le preguntó quién era.

- Katya: Vivo aquí, con la profesora -respondió un poco extrañada- ¿Ha ocurrido algo, señor?

- Policía: Es mejor que esperes fuera -le dijo mientras la llevaba a uno de los coches-. Esto no deberían contemplarlo los que son menores de edad.

- Katya: ¿Está bien Diana? -preguntó angustiada-. Por favor, dígame al menos eso.

- Policía: Lo siento, pero no estoy autorizado a hablar de la investigación -Abrió la puerta del coche y la hizo entrar-. Avisaré al inspector jefe, querrá hablar contigo.

Katya comenzó a preocuparse. Se preguntó si habría más digimons tan monstruosos como Bakemon buscándola. De ser así, podrían haber aprovechado su ausencia para hacer daño o secuestrar también a su profesora. Le invadió la preocupación, no podía soportar la posibilidad de perder a otro ser querido.

Quiso salir de allí, pero el policía había cerrado la puerta del coche. Por suerte las ventanas se abrían por manivela, en lugar de apretar un botón. Podía salir perfectamente por allí, pero no era conveniente que cuando el inspector llegase encontrase el coche vacío. Llamó en voz baja a Gabumon, esperando que se encontrase cerca.

El digimon, al ver que Katya se asomaba por la ventana se acercó a ella. Tuvo que ir con cuidado, ya que los agentes iban y venían vigilando la zona. Se arrastró por debajo de los coches para evitar ser visto y llegar hasta su entrenadora. Se situó debajo del que estaba ella.

- Gabumon: Estoy aquí abajo -dijo Gabumon.

- Katya: Bien, tenemos que averiguar que está pasando -Sacó la mano por la ventanilla- ¡Coge esto, Gabumon!

Al abrirla cayó el dispositivo digital. Gabumon se apresuró a cogerlo antes de que golpease contra el suelo. Miró extrañado a Katya.

- Katya: Debes entrar en la casa con el dispositivo -le ordenó-. Una vez dentro, busca si hay algo a lo que reaccione.

- Gabumon: Pero la casa está plagada de policías -advirtió el digimon-. Si me ven podríamos meternos en un lío muy gordo.

- Katya: por favor, Gabumon. Necesito saber si Diana está bien.

Pudo notar el tono de preocupación en las palabras de Katya. Agarró bien el dispositivo, pero cuando iba a salir hacia el otro coche oyó pasos cerca de allí. Retrocedió antes de que fuese descubierto y observó como una persona abría la puerta del coche y entraba. Fue cuando aprovechó para correr hasta la casa.


Entrar en la casa no fue tarea fácil para Gabumon. Había policías guardando la entrada principal y por los alrededores para evitar que los vecinos se acercasen a curiosear. Algunos habían formado un pequeño grupo que intentaba averiguar lo que había pasado, pero de momento no tenían demasiada suerte.
No tuvo más remedio que colarses a través de los cimientos de la casa, como habían hecho ella y Katya para encontrar la piedra del mensaje. En la forma de Gabumon le resultó más dificil que en la de Wanyamon, y se pudo perdido de barro y mugre. Notó que una de las losetas se movía, y consiguió quitarlas para entrar en la casa.
Llegó a la zona de la cocina, donde no encontró a nadie de guardia. Se apresuró a tapar su entrada antes de que la descubrieran. Luego fue explorando la zona. El dispositivo digital comenzó a brillar de manera tenue y Gabumon fue buscando por donde le guiaba.
El brillo se hizo más intenso en el segundo piso, pero allí estaban ya no solo los policías, sino también enfermeros y médicos. Ignorando por un momento al dispositivo, se acercó a la habitación de Diana. Se asomó por una pequeña rendija en la puerta y vio a la profesora de gimnasia tumbada en el suelo, con los ojos cerrados y completamente inmóvil. "¡Cielos! -pensó el digimon.- Esto le romperá el corazón a Katya" Acercó un poco más la oreja para oír lo que decían las personas que estaban allí.
- Doctor: Entonces, ¿los vecinos la oyeron gritar? -preguntó uno de los médicos que trataba de recapitular los hechos.

- Policía: Así fue -respondió un agente-, Cuando llegamos la encontramos así, completamente inmóvil y con marcas negras en la nariz y en la boca.

- Doctor: Claros síntomas de envenamiento -puntualizó el doctor-, pero dijeron que la víctima aún tenía pulso cuando llegaron.

- Policía: Si, algo realmente insólito, pero así fue -opinó el policía.

- Doctor: según dicen los vecinos, la víctima se hacía cargo de una niña, pero al parecer no estaba cuando fue atacada.

- Policía: Así es, pero al menos ya ha vuelto -le dijo-. El inspector la está interrogando ahora mismo.

- Doctor: Bueno, la víctima está estabilizada -informó el médico-. Ahora podemos llevarla en ambulancia al hospital.

- Policía: mandaré que traigan la camilla.
Gabumon se apartó mientras el agente salía de la habitación. Suspiró aliviado al saber que la profesora seguía viva. Si le contaba aquello Katya no se vendría abajo y quizás podrían salir de aquella situación.
Volvió al asunto del dispositivo. A medida que se acercaba al final del pasillo, más se intensificaba el brillo color verde agua que emitía. Encontró otra serie de ceros y unos como la que habían encontrado en la piedra bajo la casa. Enfocó el dispositivo a la pared para poder grabar el mensaje y se apresuró a volver junto a Katya.


Katya dijo al policía que había tenido una discusión con Diana y que en consecuencia se había marchado a dar una vuelta. No pareció muy convencido con aquellas palabras, pero para la niña era lo único que podía alegar, ya que implicar a otras personas haría que llamasen para confirmarlo.
El inspector comprendió sin embargo que la niña no estaba en condiciones de responder. Cuando le había contado que su cuidadora había sido atacada ella se vino a abajo. No podía contener la tristeza, por lo que decidió posponer sus preguntas y dejar que pasase la noche en el hospital. A la mañana siguiente continuaría.
Katya se bajó del coche y se quedó sentada en una esquina cerca de la casa. Se sintió desesperada al ver que todos sus seres queridos desaparecían a manos de unos seres que la buscaban a ella. Pensó en dejarlo todo, abandonar el dispositivo y alejarse cuanto pudiera de aquella ciudad para que nadie volviera a sufrir por su culpa. Quizás lo hiciese, pero primero tenía que encontrar a sus padres, y para ello solo podía ayudarse de Gabumon. A pesar de todos los problemas que había tenido desde que salió de aquel huevo, debía reconocer que le había cogido cierto cariño al digimon, y en aquel momento era el único ser con el que podía contar y confiar en aquel momento.
Gabumon consiguió salir sin que lo vieran. Mientras los policías ayudaban a los médicos a subir a Diana a la ambulancia pudo escabullirse por la puerta principal hasta debajo de los coches, pero cuando se percató de que Katya no estaba allí, fue a buscarla y la encontró sentada en la esquina.
- Gabumon: he encontrado otro mensaje en la casa -le dijo al llegar, aunque vio que Katya no se encontraba bien-... quizás no sea el mejor momento.

- Katya: dame el dispositivo -le ordenó en un tono seco.
Gabumon dudo un momento, pero luego obedeció. Temió la reacción de Katya al ver aquel mensaje, que por lo que vio en la casa no eran buenas noticias. Los números ya estaban descodificados y las letras brillaron en la pantalla del dispositivo.
"No importa donde te refugies ni con quién. Al final daré contigo y si no te entregas, serán tus seres queridos los que lo paguen."

"Hay una casa en ruinas al oeste de aquí. Tu madre está prisionera allí. Si quieres que sea libre, deberás ir y entregarte."

Sin decir ninguna palabra, Katya se puso en pie y comenzó a caminar hacia el oeste de la ciudad. Gabumon quiso decir algo para intentar detenerla, pero supo que sería inútil. Ambos sabían que era una trampa y que Bakemon los estaría esperando, pero a Katya no le importaba. El digimon se limitó a seguirla por las oscuras calles hasta su incierto destino.


Alejada de las zonas residenciales más céntricas se hallaba un barrio de casas más grandes. La mayoría mostraban un diseño de siglos pasados y se encontraban en un estado de conservación precario. En el centro de aquel lugar se encontraba una más deteriorada que el resto. Las paredes agrietadas, casi sin pintura y con algunos agujeros en distintas partes de la fachada. Las ventanas tenían los cristales rotos y su estructura de hierro estaba oxidada. La puerta de entrada estaba destrozada y sus pedazos repartidos por todo el marchito jardín.
Katya observó la casa, esperando poder encontrar alguna señal que indicase que allí dentro había alguien. Gabumon en cambio estaba cogido de su mano, asustado por aquel lugar. Finalmente ambos cruzaron el jardín y atravesaron el umbral hasta el interior.
Por dentro, la casa estaba en peores condiciones que por fuera. El suelo y las paredes estaban agrietados, las escaleras al segundo piso derrumbadas e impracticables, y un agujero en el techo que atravesaba las dos plantas.
De nuevo, Katya observó aquel lugar. Vio una figura en el centro de la estancia sentada en una silla. Fue acercándose con prudencia, intentando ver quién era, pero cuando lo vio, corrió hasta ella, dejando a Gabumon atrás.
- Katya: ¡Mama! -gritó mientras corría.

- Gabumon: ¡Katya, espera! -gritó el digimon, que se había percatado de un nuevo brillo en su dispositivo. No hizo caso de las palabras de Gabumon. Su madre estaba allí atada a la silla, medio inconsciente.

- Katya: No te preocupes mama, te sacaré de aquí -dijo mientras trataba de soltar sus ataduras.

La figura levanto la cabeza, y la observó con la mirada perdida. De pronto gritó con fuerza y se elevó por el cielo. Su piel se volvió completamente pálida y comenzó a hincharse. Comenzó a tomar la figura de un fantasma y de su boca salieron colmillos de gran tamaños, afilados como cuchillas.

Katya retrocedió e intentó volver con Gabumon, pero otro Bakemon le cortó el paso, y un tercero apresó a su digimon.

- Bakemon: ¡Por fin eres nuestra, pequeña mocosa! -dijo el jefe de la banda de fantasmas, que bajó del techo tras desprenderse de su apariencia humana- ¡Esta vez, no podrás escapar a tu destino!

Los Bakemon pusieron a Katia y a Gabumon en el centro de la estancia. Ellla quiso llegar hasta Gabumon, pero el jefe de los fantasmas la retenía presa mientras que los otros le sacudían una paliza.

- Katya: ¡Bastá, dejadle! -intentó soltarse, pero tenía demasiada fuerza- ¡Por favor, es a mi a quién queréis, dejad que el se marche!

- Bakemon: ¡Qué enternecedor, suplicar piedad por el! -dijo Bakemon en tono burlesco- ¡Quiero ver como suplicas un poco más!

- Katya: ¡Por favor, dejadle ir! -suplicó- ¡Matadme si queréis, pero que el viva!

- Bakemon: ¡Todo esto resulta tan divertido! -dijo el fantasma- ¡Matad a ese insecto primero, quiero que esta mocosa sufra hasta el final!

Los otros dos comenzaron a ensañarse con Gabumon. Le golpearon barias veces, y luego una gran nube de humo negro comenzó a salir de sus horribles bocas. El digimon comenzó a asfixiarse a medida que la negrura lo envolvía.

Katya intentó de nuevo soltarse. Golpeo al Bakemon jefe, pero este ni se inmutaba y se reía con aquellos patéticos intentos de liberarse. Ninguno de ellos se percató de que el dispositivo de Katya comenzó a brillar.

De pronto un destello hizo retroceder al Bakemon jefe y los otros dirigieron la vista hacia a el. El dispositivo dirigió su luz hacia la nube negra y la silueta de Gabumon se iluminó.



- ¡Gabumon digievoluciona en... Garurumon!


De la humareda surgió un enorme lobo blanco y azul. Su rugido se oyó como un estruendo alrededor de toda la manzana y atemorizó a los tres bakemon que corrieron a agruparse para hacer frente a la bestia. Esta arremetió con fuerza sobre ellos, y clavó sus garras sobre uno antes de que pudiera volverse transparente. Al grito de "Colmillos congelantes" hundió sus fauces sobre su presa y esta gritó de dolor y se desintegró en el aire.

Katya contempló aquel espectáculo con gran impresión. Cogió el dispositivo y lo enfocó al gran lobo, mientras este miraba con furia a los dos Bakemon que quedaban.

Garurumon
Nivel: Adulto.
Cubierto de un pelo azul, blanco y plateado, es una bestia digimon con apariencia de lobo. Su pelaje es tan duro como el "Mithril", un metal legendario muy raro, y las cuchillas que crecen en sus hombros están muy afiladas, siendo capaces de cortar cualquer cosa en pedazos. Posee un furioso instinto de batalla y un cuerpo entrenado en tierras frías, también cuenta con la agilidad de los carnívoros y una gran precisión que siempre le permite atrapar a su presa, razones que hacen que sea muy temido por los demás Digimon. Por otra parte, su inteligencia es bastante alta, y obedece con lealtad a aquel que considera su maestro o su líder. Su movimiento especial es una llama azul de alta temperatura arrojada desde su boca.
Los Bakemon lanzaron su humareda negra de nuevo, esta vez contra Katya que no los vio venir. Garurumon se puso entre ellos y emitió un gran aullido.
- Garurumon: ¡Muro de Hielo! -Una gran pared de hielo surgió enfrente del humo y cubrió a Katya. Garumon saltó hacia sus dos presas que contemplaban aquello aterradas - ¡Fuego de Zorro! -De sus fauces brotaron unas terribles llamas de color azul. Un Bakemon quedó atrapado en ellas y gritó con fuerza, muriendo abrasado.

El jefe intentó escapar mientras su compañero ardía. Se volvió transparente y atravesó la pared a toda prisa hacia el jardín. Garurumon saltó y con gran agilidad atravesó al agujero del techo. Se situó frente a su última presa. No se detuvo e intentó atravesarlo pero su perseguidor rugió de nuevo.

- Garurmon: ¡Grito de Lobo! - Una onda sónica impactó sobre el último Bakemon, desorientándolo y volviéndolo físico de nuevo. Garurumon saltó sobre el, y le puso la pezuña encima. Sabía que no podría volverse transparente en un tiempo - ¿Dónde están sus padres?

- Bakemon: ¡No pienso decirte nada, saco de pulgas! -respondió Bakemon. Garurumon emitió un enorme rugido y abrió sus fauces. Una llamarada comenzó a formarse en sus interiro- ¡Sus conciencias fueron llevadas al mundo digital, sus cuerpos están inconscientes bajo los cimientos de la casa, por favor no me mates! -Garurumon cerró su boca y apartó la pierna del fantasma.

- Garurumon: ¡Vuelve a acercarte a Katya, y no tendré piedad! -se dispuso a volver a por la niña.

Bakemon enfurecido soltó un grito e hizo que Garurumon se diera la vuelta.

- Bakemon: ¡Sudario de la muerte! - Surgió oscuridad de su boca, pero Garurumon fue más rápido y se apartó.

- Garurumon: ¡Cañón de Hielo! -Una bola de hielo atravesó la negrura e impactó en Bakemon, que fue congelándose hasta convertirse en una estatua de hielo-. Qué el frío reine ya - bromeó.

Katya estaba de rodillas en el suelo, en shock por todo lo ocurrido. Cuando vio al lobo gigante acercarse a ella, retrocedió. Garurumon al percibir su miedo, hizo una reverencia en señal de ovediencia. La niña se acercó a el poco a poco. y acarició su piel. Era una sensación dura, pero suave. Subió a su lomo, y de un salto se alejaron de la escena antes de que llegasen las autoridades.

La estatua de hielo en la que se había convertido Bakemon fue haciéndose pedazos hasta que fue destruida. No sabían si había muerto o habría escapado, pero no volverían a molestarles.
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Alexstrasza
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Jul 14 2016, 19:48

Lo primero que hizo Alex al llegar a casa fue tumbarse en su cama. Había sido el día mas agitado de su vida, y con diferencia. Lo único que quería hacer ahora era descansar y reflexionar acerca de todo lo que había pasado.

Plotmon estaba exhausto. Alex se echó a un lado, dejando que el digimon también pudiera subirse en la cama y descansar. No tardó en caer en un profundo sueño. Alex lo miró y no pudo evitar sonreír. Le parecía realmente adorable. Luego recordó como había luchado ese día. Le había protegido de todo tipo de monstruos y le había salvado la vida en varias ocasiones. Era increíble como algo tan pequeño podía ser tan fuerte.

Pero había algo que le inquietaba. Una idea a la que no podía dejar de darle vueltas.
- Plotmon - dijo al mismo tiempo que despertaba al digimon.
Plotmon abrió los ojos y bostezó mientras se levantaba.
- ¿Qué pasa?
- ¿Crees que debemos ir a la reunión de mañana con los demás niños elegidos?
La pregunta pilló por sorpresa al digimon.
- ¿Por qué dices eso?
- Porque hasta ahora este asunto no nos ha dado mas que problemas. La verdad es que solo tengo ganas de olvidarme de todo esto y desentenderme.
Plotmon miró a Alex con preocupación.
- No lo entiendo. Antes querías encontrar a los otros niños elegidos. ¿Y cuando por fin das con ellos abandonas?
El chico se incorporó y se sentó en el borde de la cama.
- No es que quiera abandonar... Pero es que parece que cada vez que intentamos averiguar algo, hay un nuevo enemigo esperándonos.
- No debes preocuparte por eso. ¡Yo te protegeré! - dijo Plotmon con orgullo.
- Lo se - respondió Alex. - Y eso es lo que mas me preocupa. ¿Qué pasaría si te ocurriera algo por intentar salvarme? ¿Cómo crees que me sentiría? - de sus ojos empezaron a salir algunas lagrimas.- Ya viste a ese IceDevimon. Ni todos juntos eramos rivales para el. No quiero ni pensar en lo que te habría pasado si no hubieran llegado esos militares.
Alex hizo una pausa para limpiarse las lagrimas antes de continuar.
- Plotmon, yo nunca he tenido muchos amigos. Siempre he sido bastante solitario. Pero contigo siento un vinculo especial. Por primera vez tengo a alguien a quien puedo llamar amigo. Y no quiero perder eso. No quiero perderte. Por eso me da miedo que luches.
Plotmon se acercó a su compañero.
- ¿No confías en mi? ¿No crees que pueda vencer a nuestros enemigos?
La expresión de Alex se volvió mas severa.
- ¡No se trata de vencer a nadie! Plotmon, esto no es ningún juego en el que se gane o se pierda. Esto es la vida real y luchar es peligroso. ¡¿Es que acaso quieres que te maten?!
El digimon se encogió ante la dureza de esas palabras.
- Esta bien... si es lo que quieres, no lucharé - dijo con tristeza. - No quiero preocuparte ni que lo pases mal.
Alex se dio cuenta de que se estaba pasando con su compañero. Había hablado sin pensar en como se podía sentir Plotmon. Enseguida se arrepintió de lo que había dicho.
- Perdona... no debí hablarte de esa manera. Te he visto cada vez que combatías, y también he visto como te has hecho mas fuerte. No dudo de tu potencial. Pero cada vez que luchas paso mucho miedo - esta vez, Alex no pudo evitar echarse a llorar. - Me preocupo por ti y de lo que te podría pasar. Eres el primer amigo de verdad que he tenido y no quiero quedarme sin ti. No quiero volver a estar solo.
Alex continuó llorando unos instantes hasta que por fin se calmó.
- No te preocupes - dijo Plotmon para consolarlo. - Te prometo que no combatiré a menos que sea necesario. Y si no te sientes preparado para ir mañana a esa reunión con los demás, entonces no iremos.
Alex miró al digimon y pudo ver como este le dedicaba una cálida sonrisa. Entonces le abrazó y le dijo una única palabra que venia desde lo mas profundo de su corazón:
- Gracias.


Pasaron tres días durante los cuales Alex y Plotmon estuvieron ajenos a todo el asunto de los digimons. Durante todo ese tiempo no habían salido de casa. Alex se sentía mal por su compañero, que había permanecido en su habitación para evitar ser descubierto por sus padres. Su cuarto no era muy grande, así que decidió que seria buena idea salir esa tarde para dar una vuelta.

Al principio, a Alex le preocupaba que la gente se pudiera fijar en Plotmon, pero enseguida comprobó que se equivocaba: gracias a su aspecto todo el mundo lo tomaba por un simple perro, por lo que pudieron caminar libremente y sin necesidad de ocultarse.

Estaban disfrutando tanto del paseo que no se percataron de la hora hasta que se hizo de noche.
- Es tarde - dijo Alex. - Creo que deberíamos volver antes de que se preocupen mis padres.
El camino de vuelta fue mucho mas tranquilo. A esa hora ya casi todo el mundo había regresado a su casa y no se cruzaron con nadie. Las calles, iluminadas únicamente por las farolas, estaban completamente desiertas.

Ambos caminaban sin prisas, distraídos con sus pensamientos. No se percataron de que alguien los observaba.
- Vaya, mira lo que tenemos aquí.
Alarmados, se giraron hacia quien les había hablado. Ambos reconocían aquella voz malvada. En lo alto de un muro, recortada por la luz de la luna, se distinguía la inconfundible silueta de DemiDevimon.
- El otro día me pillasteis por sorpresa, pero os aseguro que esta vez será diferente.
Presa del pánico, Alex agarró a Plotmon y corrió, intentando huir.
- ¿Dónde os creéis que vais?
El diablillo alzo el vuelo y se lanzó tras ellos. Era bastante mas rápido, así que no tardó en adelantar al chico y cortarles el paso.
- Voy a vengarme - dijo con una sonrisa sádica. - Acabaré con vosotros lenta y dolorosamente.
Con una mirada de determinación, Plotmon saltó de los brazos de Alex, listo para luchar y proteger a su compañero.
- ¡Plotmon! - gritó asustado Alex - ¡Ya te dije que no que no quiero que luches!
- ¿Y qué otra cosa podemos hacer? - respondió el digimon - ¡Si no nos enfrentamos a él nos matará sin mas!
Alex odiaba tener que admitirlo, pero su compañero tenia razón. No podían huir de él, por lo que el combate era la única alternativa. Con resignación, dejó que Plotmon fuera a enfrentarse contra DemiDevimon.
- Ten cuidado - le dijo.
Que bonito - dijo DemiDevimon con sarcasmo -, un perrito faldero protegiendo a un humano. ¡Pues si tanto lo deseas, acabaré contigo primero!
Apenas había acabado de hablar cuando lanzó una de sus jeringas gigantes a Plotmon. El digimon no tuvo tiempo para reaccionar, por lo que el proyectil dio de lleno en su objetivo. Con un aullido de agonía, Plotmon cayó al suelo, retorciéndose de dolor. DemiDevimon se acercó al indefenso digimon y comenzó a golpearle y arañarle con sus garras.
- ¡Voy a hacerte sufrir hasta que me supliques que te mate!
Alex contemplaba impotente la horrible escena, paralizado por el miedo.
"¿Por qué creí que podríamos escapar de esto?" -pensaba - "Da igual lo que hagamos, el peligro siempre nos acabará encontrando."
Las lagrimas comenzaron a inundar sus ojos.
"Si al menos me hubiera reunido con los demás, podría intentar pedir ayuda... ¡Maldita sea! ¡¿Por qué he sido tan cobarde?!"
Plotmon seguía aguantando la brutal paliza del digimon demonio.
"Todo esto es por mi culpa. Mi compañero... no, ¡mi amigo! está sufriendo para protegerme, y todo porque yo he sido un idiota. ¡Va a morir por mi culpa!"
Alex no pudo soportar la presión y cayó de rodillas. Desde lo mas profundo de su corazón, deseó que algo salvara a su compañero.
- ¡Por favor, resiste! - gritó desesperado.

Entonces, ocurrió el milagro.
Spoiler:
 

Una luz salió del dispositivo e iluminó toda la calle.
- ¡Plotmon digievoluciona en...
Cegado, DemiDevimon se vio obligado a retroceder momentáneamente y dejar libre a su victima.
- ¡Otra vez no! - maldijo.
Cuando la luz desapareció, el compañero de Alex había cambiado otra vez.
- ... Gatomon!

Spoiler:
 

DemiDevimon gritó de rabia y se lanzó a por Gatomon.
- ¡No! ¡No os dejare que me venzáis de nuevo con el mismo truco!
Haciendo gala de una sorprendente rapidez, Gatomon esquivó el ataque sin aparente esfuerzo.
- ¡Golpe de gato!
El contraataque impactó en DemiDevimon con una potencia increíble, estrellándolo con fuerza contra un muro cercano y dejándolo malherido. Gatomon se acerco a su derrotado rival, lo agarró de una de las garras y le dijo:
- Esta vez te dejaré ir. Pero si te vuelvo a ver de nuevo, te prometo que no vivirás para contarlo. Ahora vete, y ni se te ocurra volver a acercarte a Alex.
La amenaza de Gatomon espantó por completo al demonio, que echó a volar a toda velocidad en cuanto le soltó. Cuando al fin se perdió de vista, Gatomon se giró hacia su compañero.
- No creo que nos moleste mas - le dijo con una sonrisa.
Alex aun se encontraba con las rodillas clavadas en el suelo, sin terminar de creerse lo que acababa de ver.
- Lo has conseguido... le has derrotado...
- Por supuesto. ¿Acaso pensabas que iba a dejar que ese te pusiera un dedo encima?
Alex se levantó y se apresuró a abrazar a Gatomon
- He pasado tanto miedo... creí que no ibas a salir de esta - dijo llorando de emoción.
-Tranquilo, ya ha pasado todo - dijo Gatomon para calmarlo. - Venga, volvamos a casa antes de que se preocupen tus padres.
Alex se seco las lagrimas y asintió. Ambos reanudaron el camino de regreso, sin hablar durante todo el trayecto.

Alex lo había pasado mal, pero había aprendido una lección: esconderse no era una opción. Era un niño elegido, y como tal era su deber enfrentarse a sus miedos para cumplir su destino.
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En verdad me llamo Franky
Ya si eso tendré rango...
Ya si eso tendré rango...


Perro
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Jul 18 2016, 03:20

"Mi nombre es Franky Balrry... y no represento al autor de este post. Pues eso."

Las doce de la noche. Franky y Alf estarían viendo gameplays o anime si no fuera por el día que habían tenido. En su lugar, estaban los dos ya acostados. El Dorumon no había vuelto a abrir los ojos desde la tarde.

De pronto, el cuarto se ve inundado por una intensa luz. Franky se despierta y busca la fuente de ese destello, encontrándola en el dispositivo que tiene ahora en una mesita de noche que tiene al lado de la cama. Al cogerlo, una voz se hace presente en su mente.

"Franky Balrry, te quedan 24 horas de vida en este mundo. No las desperdicies."

Nada más terminar la frase, la oscuridad vuelve a ocupar su lugar. El muchacho normalmente habría caído nuevamente en su sueño y se olvidaría de lo que le había dicho la voz, pero no fue así. Su mente estaba más despejada que nunca y en ella tiene ahora esas palabras grabadas a fuego, especialmente la parte de "24 horas de vida". Y así, en el mismo tiempo que había tardado en tener la cabeza tan clara, empezó a llenarse de dudas y preocupaciones.

"¡¿24 horas?! ¡¿Por qué?! ¡¿Qué me va a pasar?! ¡Soy muy joven para morir!", pensó el asustado joven. En medio de su particular paso por las etapas del Duelo, cae de su cama. Al levantarse, posa su mirada en su ordenador portátil. Se conecta a Internet con él e introduce la siguiente búsqueda; "Me queda un día de vida, ¿qué hago?"...

Lee respuestas de páginas y foros que ve. Encuentra un poco de todo. "Comer mi comida favorita, oír mi música favorita y estar con mis seres queridos, eso seria todo". "Me gustaría tirarme por un paracaídas..desde un avión". "Ponerme a cuentas con mi Dios, darle gracias por lo que me dio y adorarle, y reunirme con mis seres queridos despedirme, al fin la vida no se acaba con la muerte sigue en el cielo o en el infierno". De éste último pasa rápidamente. "Estar con mi familia y novia". Éste le llamó especialmente la atención.

Franky era de esos chicos que parecía mantener lejos el tema del amor. Más que nada porque la cruda realidad era que las chicas que solían estar a su alrededor nunca estuvieron interesadas en él. Ni si quiera como amigo. Es más, las habría que dirían abiertamente que ni como conocido. Aunque esto no era algo que le quitara el sueño gracias a que lograba contentarse con ver yourtvers ligeritas de ropa que hacen gameplays como mayor parte del contenido de sus canales.

Pero ahora que existía la posibilidad de que dejara de vivir dentro de poco, y al leer aquel comentario anterior, sintió la necesidad de conocer el amor. O pillar cacho, dicho vulgarmente. La única chica en la que logró pensar con "seriedad" fue en Jessica, su vecina y amiga de la infancia. ¿Pero qué iba a hacer? ¿Enviarle un mensaje en el que le pidiera salir?... Bueno, ¿y por qué no? Probablemente no podría volver a verla nunca más. O al menos eso era lo que tenía en la cabeza el joven Franky. Aún así no fue tan sencillo y estuvo dando vueltas por el cuarto, pensando en las palabras más apropiadas.

Tras mucho pensar y reunir el valor que le faltaba, logró enviar su invitación. Para sorpresa del niño elegido, recibe la respuesta un par de minutos después. Tampoco es que fuera demasiado tarde como para que no estuviera conectada la chavala. Pero mayor es la sorpresa cuando lee lo siguiente; "No estáis solos. Él vendrá". Franky parpadea y mira con mayor atención, pero la frase ya había cambiado para cuando lo hace. Ahora es un simple "vale, nos vemos mañana". La alegría que siente el muchacho en ese momento sustituye por completo la confusión provocada por el anterior mensaje.
________________________________________________________________________________________________________

A la tarde siguiente, Franky llega como unos 10 minutos antes de la hora acordada al lugar que había quedado. Antes de eso, había hablado con Alf para que permaneciera en los alrededores y los protegiera de cualquier Digimon que les saliera al paso. Por supuesto, el Dorumon no aceptó aquella petición hasta que se le fue prometido una tarrina entera de helado de chocolate. El joven humano exclamó por lo bajo que ojalá reventara por tanto comer mientras el otro se relamía.

Jessica llega poco tiempo después, comenzando así la "cita". A decir verdad, Franky había dejado claro en su mensaje que lo único que deseaba era quedar para ponerse al día y recordar los tiempos en los que salían a jugar como inocentes niños. Por otro lado, la joven no parecía tener planes para ese día, así que aceptó, probablemente para reencontrarse con su viejo amigo y matar el tiempo.

Pasan la tarde más o menos como pueden. Andando de un lugar a otro sin el menor sentido. Teniendo sus periodos de silencios incómodos. Discutiendo sobre algún tema del que el otro no tenía ninguna clase de interés. Más silencios incómodos. Recurriendo de vez en cuando a algún viejo recuerdo de cuando jugaban juntos. Así hasta que llegan a un McKing, donde entran. Jessica toma un helado mientras que Franky se pide un menú con hamburguesa, patatas y bebida para cenar. Si todo esto suena aburrido e incluso tedioso, es genial porque eso mismo pretendía el autor.

Todo esto empezaría a acelerarse cuando Jessica mirase sorprendida su móvil. Franky hubiera hecho lo mismo si el suyo no se hubiera convertido en un instrumento que controlara ciertos aspectos de una forma de vida digital. El joven mira distraído a su alrededor. El local tiene unas pocas pantallas por las que se podía ver el menú o anuncios de productos. O al menos eso era así antes de ser sustituidos por un único mensaje; "No estáis solos".

-Jessica: ¿Ahí también? ¿Qué pasa?

"Éste es un mensaje para los humanos y aquellos con poder. Nos os resistáis cuando-".

El audio se interrumpe y vuelve todo a la normalidad. La gente desconcertada con el suceso vuelve a lo suyo.

-Franky: Bueno, supongo que no será nada.

La voz vuelve a hacerse presente con un grito y haciendo estallar una de las pantallas antes mencionadas, haciendo que todos los presentes huyan del lugar. Franky y Jessica no son menos y salen corriendo. El Niño Elegido era consciente de que se le iba el tiempo y que nada de esto le estaba llevando a ninguna parte. Previendo que la actual situación podría ser un preludio a su muerte, hizo lo que sólo un protagonista de película hubiera hecho. Coger a la chica y besarla. Bueno, no exactamente. Franky había agarrado a Jessica del brazo y la había detenido en su huida, lo que por poco hizo que se cayeran. En cuanto al "beso", no es como muchos podrían haberlo imaginado. Por el brusco movimiento de antes, la boca del muchacho había acabado en la zona izquierda entre el labio superior y la nariz. Jessica le aparta rápidamente y le da una bofetada en la cara que le termina de tirar al suelo.

-Jessica: ¡¿Pero qué coño haces?! ¡Cerdo, más que cerdo!

Y así la muchacha se va indignada de la escena. Es más, no había nadie más a los alrededores, salvo Franky y Alf, quien se acerca a la vez que no puede aguantar la risa.

-Alf: Pff... Eso ha sido patético. Pensaba que ibas a caerte encima de ella de manera que le tocaras partes íntimas, pero ni eso.

-Franky: No pienso preguntar de dónde has sacado eso. Menuda mierda, me estoy a punto de morir y no he conseguido cumplir mis últimos deseos. Ni novia ni convertirme en un yourtver de éxito. Aunque me haya pasado la mañana subiendo vídeos mostrando a un dragón peludo de otro mundo durmiendo en mi cuarto.

-Alf: ¡¿Que has hecho qué?!

-Franky: No han hecho más que recibir comentarios con insultos y de lo poco real que te ves.

-Alf: Je, gente sin criterio.

-Franky: Algún día tendrás problemas con esa actitud.

El Dorumon ya había dejado de prestarle atención a su compañero. Se dirige con precaución a una de esas pantallas de información que indican la temperatura y la hora. Sólo que ahora no da ninguno de esos datos relevantes para el caminante, sino una secuencia de frases que forman un mensaje. Franky se acerca.

-Alf: No sé por qué, pero siento una presencia que sale de aquí.

El muchacho empieza a leer.

-"Saludos, humanos. He venido para daros un consejo. No os resistáis a la invasión. Aquel que está distorsionando el mismo espacio para abrir un portal y, por tanto, el mismo responsable de que lleguen Digimon, tiene pensado conquistar este mundo. Repito, la resistencia es inútil."

-Franky: ... ¿Quién eres?

-"... Soy la unidad Guardromon LI-2902003 asignada al pelotón de patrulla de la Ciudad Android. Como a otros Digimon, la misma distorsión que está provocando nuestro líder supremo me trajo a este mundo. Ya que no tenía manera de volver a mi puesto por aquel entonces, me asigné la nueva misión de recolectar información que pudiera servir a mis superiores si se daba el caso de regresar junto a ellos, bien porque otra anomalía me llevara de vuelta o bien la invasión se lleva acabo."

-Franky: ¿Y por qué estás aquí?

-"Fui interceptado y destruido por IceDevimon."

El joven humano recuerda la escena en la que el demonio de hielo destrozó a lo que parecía un robot, suponiendo que era éste mismo con quien estaba hablando ahora.

-"Mis datos no pudieron regresar al Mundo Digital y así renacer. Aún así, he logrado reunir parte de estos datos y reconstruirme por tiempo limitado a base de voluntad producida por mi lealtad a mi líder supremo. En esta forma, me asigné la misión de preparar a los humanos para la futura invasión que se tiene planeada."

Franky no parece entender todo lo que cuenta lo que queda del Guardromon, como aquello relacionado con sus datos o que ahora estuviera aquí a pesar de haber muerto una vez.

-Alf: No nos das ningún miedo, caja tonta.

-"Pronto aprenderás a temerle al nombre de nuestro líder supremo. Lord Crimson. Y todos le aclamareis. ¡TODOS ALABEN A CRIMSON!"

Con esto último, la pantalla vuelve a mostrar la hora, tal y como debería, lo que podría indicar que había vuelto a la normalidad.

-Franky: Joeh...

-Alf: ¿Qué hacemos ahora?

-Franky: No lo sé. De todas formas a mí me da igual todo eso de la invasión, ¿verdad? No creo que esté aquí para eso.

El humano mira a su Digimon. Una nueva idea va a parar a su mente.

-Franky: Pero de ti no dijo nada. ¿Qué vas a hacer cuando ya no...?

-Alf: ¿Qué Pasa?

-Franky: ... Me resulta muy raro pensar que vaya a morir. Creo que ni si quiera he pensado en ello en todo el día. Sólo he estado intentando cumplir mis último deseos.

-Alf: Yo no creo en esa tontería de que vayas a morir sólo porque lo ha dicho una voz en tu cabeza. Eso solo ya es preocupante.

El D-Arc que lleva Franky en su bolsillo empieza a sonar y vibrar. Y al cogerlo, muestra una pantalla holográfica en la que hay una flecha señalando una dirección. Se sienten temblores y se oyen gritos a lo lejos. También parece que salen varias columnas de humo de ese lugar.

-Franky: No estoy seguro de querer ir ahí.

-"¡Le dije a ese idiota que me cortara el bocadillo!"

La voz que venía a sus espaldas pertenece a un joven vestido con un antiguo uniforme de policía. De repente, un escarabajo enorme y naranja aparece volando por el cielo.

Kuwagamon:
 

El gigantesco insecto coge con sus pinzas al pobre chaval en su vuelo mientras éste último grita del horror. El bocadillo antes mencionado se le cayó de sus manos y fue a parar a la boca de Alf, comiéndolo gustosamente. Por otro lado, el pánico también había dominado a Franky y le hace correr cuanto puede, sin fijarse a dónde iba.

Una vez que se detiene en la esquina de un callejón a recuperar el aliento y le alcanza Alf, se asoma a la calle para ver si aún se encontraba en peligro. Pero en vez de encontrar al escarabajo naranja, ve a personas correr despavoridas. Echa otro vistazo para tratar de ver la razón. Vuelve a esconderse rápidamente porque le parece ver otra criatura peligrosa que nunca antes había visto. Decide escabullirse por donde puede junto a Alf para evitar riesgos. Ya hacía horas que había anochecido y por eso mismo le costaba andar por los ahora oscuros pasajes. En otros tiempos se habría echado atrás por el mal presentimiento que le habrían dado, pero en este caso le parecía mucho más acertado que ponerse a la vista de otro monstruo.

En cierto momento, logra ver la luz de una farola, la cual sigue. Decisión que lamenta rápidamente en cuanto ve la siguiente y horrible escena. A donde sale tiene el suelo manchado de sangre. Las paredes también están salpicadas. Hay cuerpos destrozados y deformados. Alguien o algo ha estado golpeándolos con fuerza sobrehumana contra el suelo y despedazándolos. El joven está paralizado por el horror y siente ganas de vomitar. El silencio se rompe cuando otro cuerpo humano sale volando y se estampa contra la pared que hay al lado del muchacho, lo que le salpica algo de sangre.

-"¡¿Por qué no puedo absorberlos?! ¡¿Por qué no se convierten en datos?!"

Franky dirige lentamente su mirada a quien está refunfuñando. Vuelve a encontrarse con el escarabajo naranja.

-"No importa cuánto los destroce, se quedan así. ¡Estos malditos humanos...! ¡Siempre quise venir aquí para absorberlos y volverme más fuerte! ¡Yo, Kuwagamon, no volveré humillado!"

El llamado Kuwagamon coge otro cadáver con una de sus patas delanteras.

-Kuwagamon: Probaré a comérmelos así tal cuál. No creo que sepan bien, pero...

Y así comienza el nuevo y horripilante acto. Franky está paralizado y no puede apartar la mirada. Ya no puede soportarlo más y termina vomitando. Esto capta la atención del Digimon insecto.

-Kuwagamon: ¿Eh? ¿Otro humano? ¿Junto a un Digimon?

Alf también se había asomado y así se dejó a la vista. Kuwagamon suelta tanto la mitad del cuerpo que tenía en la extremidad como la que ya tenía metido en la boca.

-Kuwagamon: Ah, tú tienes que ser uno de esos "Tamers", los humanos de las leyendas. Claro, ahora entiendo, los Digimon podían sacar fuerzas y evolucionar de esos humanos. Así que si quiero hacerme más fuerte, ¡es a ti a quien quiero!

Se lanza volando a por el adolescente. Afortunadamente, Alf logra reaccionar a tiempo y apartar a su compañero de un empujón. El escarabajo se estrella contra la pared del edificio que tienen al lado. No tarda en reincorporarse.

-Kuwagamon: ¡No te metas en esto, mocoso!

-Alf: ¡Porque tú lo digas! ¡No voy a dejar que hagas lo que te de la gana!

-Franky: ¡De-déjalo, Alf, tenemos que irnos de aquí!

-Kuwagamon: ¡Como si fuera a dejaros a hacer eso!

Otra vez se lanza a por su presa, sólo que esta vez el Dorumon salta a su cabeza, logrando así que se desoriente lo suficiente como para que falle y choque de nuevo, esta vez con una de las farolas que iluminaban el campo de batalla. El humano logra evitar ser aplastado.

-Franky: ¡Alf! ¡Tienes que cambiar! ¡Transfórmate como ayer!

-Alf: ¡No hace falta! ¡Puedo con él!

-Franky: ¡¡DEJA DE HACER EL TSUNDERE Y EVOLUCIONA DE UNA JODIDA VEZ!!

-Kuwagamon: Eso, hazle caso a tu amo y da una buena pelea para que sea más satisfactorio absorberte.

Golpea a Alf con sus garras para quitárselo de la cabeza.

-Alf: ¡Agh! ¡No es mi amo! ¡Y no tengo que digievolucionar para acabar contigo!

-Kuwagamon: Je, me pregunto si eso es verdad.

-Alf: ¡Cañón de Metal!

Dispara sus esferas metálicas de su boca. Algunas colisionan con el objetivo, pero parece que su exoesqueleto es demasiado duro como para hacer algo.

-Kuwagamon: ¿Es todo lo que tienes?

Le da una patada al Digimon Bestia. Éste vuelve a levantarse y a repetir su ataque, sin seguir teniendo efecto. Entonces Kuwagamon empieza a golpearle con las puntas de sus garras con rapidez.

-Kuwagamon: ¡Vamos! ¡¿Dónde se ha ido toda esa valentía?!

Deja a Alf en el suelo y con heridas por todas partes mientras suelta una carcajada. De pronto, el insecto nota cómo algo golpea su cabeza, aunque sin daño alguno. Se gira y encuentra a Franky con varias latas en sus brazos y con lágrimas recorriendo su cara.

-Kuwagamon: Je, es gracioso, me había olvidado de ti por un momento. Podrías haberte ido mientras me estaba divirtiendo con esta broma con pelos. Pero has hecho el idiota y ya es tarde.

Se agacha y se coloca de manera que sus pinzas estuvieran a la altura del cuello del humano, ahora paralizado por el miedo, quien deja caer las latas que aún tenía.

-Kuwagamon: Esto en realidad es muy sencillo. Dame el secreto de la evolución y yo no te decapito ahora mismo.

-Franky: Yo... Yo no lo sé.

-Kuwagamon: ¡No mientas! He puesto atención a vuestra pequeña conversación y cualquier estúpido puede darse cuenta que estabais hablando sobre eso. Lo que es evidente es que tu mascota no lo sabe, si no lo habría hecho para evitar que lo hiciera papilla.

-Franky: ¡De verdad que no lo sé! Ninguno de los dos lo sabemos. ¡Simplemente pasó!

-Kuwagamon: Si no me lo dices no me dejas más remedio que experimentar distintas formas para saberlo, y tú de verdad no quieres que haga eso, créeme.

El muchacho está aterrado, viendo cómo las pinzas del escarabajo se cierran poco a poco como amenaza. Pero nuevamente aparece la luz del dispositivo digital que tiene en su bolsillo, detalle que pasa por desapercibido para Kuwagamon. De repente, éste es levantado y echado hacia atrás.

-Kuwagamon: ¿Eh, por qué...?

Quien está retirando al coleóptero de Franky no es otro que Alf en su nueva forma de Dorugamon. Está agarrando a su oponente por una de sus alas delanteras. Apoya una de sus patas en el cuerpo del otro y empieza a tirar con mucha más fuerza.

-Kuwagamon: ¡Espera! ¡Detente! ¡Duele!

Esta misma ala termina por separarse del resto con un alarido más fuerte. Kuwagamon se gira airado, dándole la oportunidad a Franky de esconderse. Alf deja caer el ala recién arrancada. Éste levanta el vuelo, pero no asciende mucho.

-Kuwagamon: ¡No te burles de mí, todavía puedo volar!

Y eso mismo demuestra. Alf trata de atacar de frente, pero Kuwagamon le esquiva con facilidad y comienza a volar por los alrededores a gran velocidad, probablemente para exhibir su superioridad en ese campo y desorientar a su contrincante. No tarda en empezar a lanzar ataques rápidos a pleno vuelo, que recibe sin más remedio la "bestia-dragón".

-Kuwagamon: ¿Qué pasa? ¡No me digas que es tu primer vuelo!

Tras mofarse un poco más e infligir algo de más daño, derriba al Dorugamon con un golpe más fuerte. Abre y cierra sus pinzas, como si quisiera mostrar sus intenciones.

-Kuwagamon: ¡Te arrancaré la cabeza por mi ala!

Toma más altura para luego dirigirse con mayor velocidad a la abatida Bestia Dragón. Lo que Kuwagamon no se esperaba fue que Alf levantara su cabeza y lanzara desde su posición una bola de metal, pillándole desprevenido y recibiéndolo de lleno en la cabeza. Cae al suelo retorciéndose de dolor, con un par de grietas en el caparazón que le cubre la cabeza. El Dorugamon se reincorpora y se acerca a él. Muerde una de sus pinzas y tira de ésta.

-Kuwagamon: ¡¿Qué haces?! ¡Para! ¡Detente! ¡POR FAVOR!

Al dragón con pelaje no parece afectarle esas súplicas y continúa hasta que le arranca la pinza izquierda. En un arrebato de dolor y rabia, trata de levantarse y atravesar al otro con la pinza que le queda, pero vuelve rápidamente al suelo cuando Alf le da un cabezazo usando esa extraña piedra roja que tiene en la frente, lo que le deja con más grietas y de mayor tamaño en la cabeza del escarabajo. Con esto último, parece que se ha quedado inconsciente. El enemigo ya está derrotado, todo parece haber acabado. El Dorugamon escupe la pinza arrancada y se acerca a Franky. Éste parecía sentir el mismo miedo que tuvo en el enfrentamiento con Grizzmon. Alf se detiene delante de Franky, haciendo gala de su incremento de tamaño.

-Alf: ... No quería digievolucionar porque... no quería volver a ver esa cara que estás poniendo ahora.

Pasan varios y largos segundos de silencio. La expresión de miedo del muchacho cambia a otra de alivio. Sale de detrás del coche que usaba para escudarse y se acerca a su compañero. Apoya su cabeza en el pelaje del dragón mientras se calma.

Alf gira su cabeza con inquietud. Había notado el movimiento de otro ser vivo a su alrededor. Resulta que éste era Kuwagamon, quien parecía haberse reanimado y ahora estaba escalando uno de los edificios cercanos.

-Kuwagamon: Volveré mucho más fuerte y me las pagarás, dragón con pelo.

Termina de subir a la azotea.

-Kuwagamon: ¡Volveré y te decapitaré a ti y a tu amo! ¡Y os absorberé, aunque tenga que triturar vuestros cuerpos y comérmelos!

Salta y sale volando. Habría podido escapar con éxito de no ser por otro repentino acontecimiento. La figura de un ave de colosal tamaño asoma desde el otro lado del edificio. Atrapa con su pico al insecto a medio vuelo y se lo traga entre los últimos gritos que produce su ahora comida.

Parrotmon:
 

Franky y Alf logran esconderse de su vista tras los edificios. El D-Arc muestra otra vez la flecha apuntando a un lugar, que no es otro que la estación de trenes de Berdres...
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Maximillian Prower
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Jul 20 2016, 23:56

Durante este tiempo Max y Lopmon han estado subsistiendo con el poco dinero que el chico tenía e infiltrándose a hurtadillas entre las ruinas de su casa para coger todo lo que necesitaran.El pequeño Digimon está preocupado por el niño humano.Parece paranoico,como si temiera que estar cerca de las personas pudiera hacerles daño.

-Lopmon:Vamos,Max.No te martirices.Fue un accidente.

-Max:No,Lopmon.Fui descuidado y por mi culpa quizás mi madre muera.

-Lopmon:Ese no es el camino,Max.

-Max:Con mi padre pasó igual.Se fue de casa por mi culpa.

-Lopmon:Eso no lo sabes.

-Max:Se fue al poco de yo nacer.¿Tú qué crees?

-Lopmon:Fue culpa suya.Si fueras así de dañino no estaría contigo.

El Digimon abraza al Niño Elegido.Max no puede resistirlo más.Se abraza al pequeño conejo y llora desconsoladamente.

-Lopmon:Momantai...

El chico no presta atención a la extraña palabra de su amigo,solo al reconfortarte calor que siente al saber que siempre estará a su lado.

__________________________________________________________________________________________

Una señal salida de su dispositivo le indica a Max que ha llegado el momento de reunirse.No le ha dicho nada a Lopmon,pero le da gracias a los cielos por enviarle a ese pequeño ángel de orejas alargadas.Le acaricia la cabeza y,tras cargarlo en su hombro,inicia la marcha,no sin antes pasar por casa para coger provisiones.Antes de partir,pasan por el hospital.Max nota como Lopmon le da suaves toquecitos en la cabeza.

-Max:Lopmon,ahora tenemos que ser fuertes y proteger al resto de Tamers.Somos los mayores,y en esto estamos solos.

-Lopmon:Haremos todo lo que esté en nuestra mano,Max.

El lugar al que la flecha les lleva no es otro que la estación de trenes de Berdres,donde el chaval llamado Franky espera con un pequeño Dorimon entre sus brazos.

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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Jul 21 2016, 00:55

Kyo le dio de comer su cena, su desayuno y su merienda al pequeño digimon, tanta comida le doy que Motimon volvió a ser Tentomon.

K: Me has dejado más seco que el palo de una fregona
T: Pos come mas mi arma, que anda má flaco que pa que
K: ¡PERO SI TE HAS ZAMPADO TODA MI COMIDA!
T: ¿Te ha tirao un peo?
K: ¡Y ahora me vienes con esas, grr!
T: Si ezo no ere tú, sinifica que lo que preziento es peligro
K: ¿Cómo? ¡Salgamos de inmediato entonces, no quiero que esto acabe como mi casa!

Salieron raudo y veloces de la casa con el disfraz de siempre para Tentomon, sin rumbo fijo.

T: ¿Adónde amo killo?
K: ¡Y yo que se! No puedo correr pensando en mi vida y además planear un plan de fuga
T: ¿No hay argún zitio donde apena haya gentío? Azín no le haremos daño a nadie
K: Buena idea, aprovechemos la ventaja que tenemos y vayamos a la pradera detrás de la escuela, ahora por allí no hay nadie

De repente aparece un sombra por encima de ellos.

Devimon
Spoiler:
 

K: ¡A la mierda al ventaja, ya n os han pillado! ¡Es la muerte, viene a por mí, lo sabía, lo sabía!
D: ¡Cómo que la muerte, yo no soy ninguna parca, mentecato!-dijo con cara de cabreado-
T: Disculpale muyayo, es que er pobre es mu inocentón
D: Bueno, se que estas cosas ocurren, pero... ¡Oye, no me cambioes la conversación, yo he venido a por él!
K: ¿Ves? ¡SABIA QUE VENIA A POR MÍ!
D: ¡Y DALE! ¡No soy la muerte, solo quiero un niño elegido para mí!
K: ¿Qué, no ves que estoy con un digimon ya? Tientamon tiene algo quer decir respecto a algo así
T: Pa tí zolito, tota, pa lo que vale
K: ¡PERO TÚ DE QUE LADO ESTÁS!
D: Siendo así, tu digimon ya ha hablado
T: Ahora va er joio y se lo traga y to, juajujua
D: ¡Cómo! Brr, ya me tenéis harto d evuestra impertinencia

Se planta delante de ellos y se paran en seco

D: Vamos a dejar las cosas claras, he venido para que seas mi niño elegido, y no aceptaré un no por respuesta

K: Eh... bueno yo..
T: ¡Ya lo tengo! ¿Por qué no lo zomos los dos?
K: ¿Eso se puede hacer?
D: ¡CLARO QUE NÓ, IMBECILES!
D: Solo s epued etener un digimon con cada niño elegido
K: Ah, pero...
D: Adelante, pregunta lo que quieras, mientras me elijas
K: ¿Eres un digimon?
D: ¡ES LO QUE HE TRATADO DE DECIRTE TODO EL RATO!
T: ¿Tás zeguro que kiere a ete inutil como niño elegido?
D: Claro que sí, así podré acumuluar mucho poder y transformarme en poderosos digimon. Estoy seguro que tu ya lo has probado, dime, ¿en qué te convertiste
T: En er numemon
D:... ._."



D: Disculpadme un momento

Spoiler:
 

Un cabizbajo devimon se aleja volando por el horizonte totalmente desanimado

T: ¿Y a ezte que la pazao, no venía a por nosotro?
K: Me parece tientamon, que esta vez hemos caido tan bajio que casi habria preferido combatir -_-"

De repente, Kyo ve a Franky y Max a lo lejos cuando volvian a casa, y corre a reunirse con ellos des pués de tan afortunada situación, o penosa según se mire.
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LordWilhem
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Ago 04 2016, 17:18

Cuando Garurumon y Katya llegaron a su casa, el digimon volvió cambiar de forma. Se produjo un brillo de intensa luz, y la forma de lobo gigante pasó a ser una diminuta bola de pelo. Había retornado al estado de Wanyamon. Katya no se explicó el significado de aquellos cambios, pero al menos sería más facil de ocultar.

Tal y como había dicho Bakemon, sus padres estaban bajo el suelo, con sus ojos cerrados y sus cuerpo rígidos, como si fuesen estatuas. Katya hizo lo imposible por intentar que despertasen. Gritó, les sacudió, pero fue inútil. Permanecían allí completamente quietos, ausentes a todo lo que ocurría a su alrededor, y la niña lloró. Wanyamon se acercó a su lado y comenzó a ronronear, intentando consolarla.

-No te preocupes, Katya- le dijo el digimon-. Encontraremos la forma de traerlos de vuelta.

-Tu... ¿Sabes donde está ese mundo digital?- le preguntó.

-Yo nací aquí, ¿recuerdas?- Katya recordaba aquel huevo abriéndose hace unas noches. Fue entonces cuando toda su vida se complicó -Se tanto de los digimons como tú.

-Entonces solo podemos hacer una cosa- dijo mientras se secaba las lágrimas -, encontrar a los demás niños. Ellos nos ayudarán.

-Pero por dónde empezamos- preguntó Waynamon -. Esta ciudad es enorme, y no sabemos si están todos aquí.

Tenía razón, si no encontraban alguna pista que les guiase hasta ellos, se perderían por la ciudad y caerían presa de otro digimon sediento de sangre como Bakemon.

-Si de verdad hay más niños con digimons, probablemente hayan tenido nuestros problemas- Waynamon dio con la clave. Si daban con sucesos extraños que hubiesen ocurrido por la ciudad, probablemente habría digimons involucrados.

Recordó hace unos pocos días un incidente anunciado en la tele de unas estatuas de piedra cerca del museo. Ese podría ser un buen lugar para empezar a investigar, pero primero tenía que dejar un aviso a Diana para que no se preocupase por ella al despertar del coma.

Mientras Waynamon llenaba la panza con lo que pudo encontrar en la casa, Katya escribió una nota. En ella le explicaba a su profesora de gimnasia que había ido con unos amigos mientras continuaba la búsqueda de sus padres, que se pondría en contacto con ella cuando tuviese tiempo. No eran sus mejores excusas, pero tampoco podía darle demasiados detalles. Agarró al digimon y se fueron.


De camino al hospital, el dispositivo de Katya volvió a encenderse. La luz se hacía más fuerte, aunque se quedase quieta. Supuso que un digimon estaba cerca y se dirigía hacia ellos. Se puso a cubierto en una esquina, junto con Wanyamon, que había salido de la bolsa.

-Tenemos problemas otra vez- informó al digimon -¿crees que podrás cambiar?

-No estoy seguro, pero lo intentaré- Waynamon comenzó de nuevo a brillar -¡Waynamon digievoluciona en... Gabumon!

-Bien pero, ¿no puedes avanzar a la siguiente?

-Lo estoy intentando- Pero Gabumon no pudo cambiar más.

Al ver que sus esfuerzos eran inútiles, Katia se preparó y agarró a Gabumon de la mano para que los dos pudiesen salir corriendo. El dispositivo brilló con gran intensidad y antes de que pudiesen hacer nada apareció una figura negra enorme y con grandes alas y cuernos.



Katia ahogó un grito y retrocedió, chocando con la pared. El digimón les dirigió hacia ellos y se limitó a poner una cara triste antes de continuar su camino con paso lento. Por un momento les pareció oír un sollozo, pero pensaron que sería su imaginación. Katya y Gabumon salieron de su escondite y contemplaron aquella escena con confusión.

-Pero, ¿a ese que le pasa?- se preguntó Katia -¿Los digimon también tienen malos días?

Sacó el dispositivo digital y lo apuntó a aquel monstruo. Gabumon se encogió de hombros.

-Quien sabe. A mi su expresión me ha dejado helado.

En la apantalla apareció la siguiente información:
Devimon.
Nivel: adulto.
Tipo: ángel caído.
Un digimon de tipo ángel caído cuyo cuerpo está recubierto por una tela de color negro azabache. En sus orígenes fue un brillante digimon de la especie Angemon, pero se convirtió en ángel caído cuando cayó en el área oscura, donde existe una distorsión espacial del mundo digital. La marca del mal apareció en su pecho como prueba de ello. Tiene una gran inteligencia, a pesar de su personalidad brutal y astuta. Se dice que aquellos que han mirado sus dos ojos, que brillan un profundo carmesí, son controlados mentalmente y completamente dominados por Devimon. Su movimiento especial "Garra Mortal" es extendiendo sus dos brazos extensibles y hacer cumplir su voluntad en el cuerpo del oponente.

-Es del tipo que no me gusta- dijo mientras examinaba atónita aquella información.

Aquel perfil le indicaba que era un oponente duro. El ver a semejante adversario con una expresión tan alicaída le parecía de lo más extraño. Finalmente, el ángel caído se desvaneció en la nada, pero se percató que su dispositivo aún seguía brillando.

Se aproximó a la dirección por la que había venido Devimon y vio a un par de niños. Al acercarse, el brillo del dispositivo aumentaba, e iba notando que uno de ellos no parecía humano. Fue acercándose con Gabumon a su lado.


-¡Esperad!- grito Katya mientras se acercó.

Los dos chicos se sorprendieron al verla acompañada de Gabumon, y Tentomon se descubrió un poco el disfraz. Esperaron a que la chica llegase hasta ellos.

-¡Jezúz, María y José!- exclamó Tentomon -¿Qué tenemos aquí?

-Por favor, compórtate- le suplicó Kyo inútilmente. Estaba bastante nervios con aquella chica, aunque ya había conocido a otros niños elegidos.

-Tu debes de ser otro niño elegido, ¿verdad?- le preguntó Katia.

-Esto... sí... -le respondió Kyo, intentando mantener bajo control sus sudores -Me llamo Kyo...-le tendió su mano temblorosa.

-Yo soy Katya, y el es Gabumon- Le estrechó la mano

-Killo, relájate miarma- le dijo Tentomon -, que la gachís no te va a hacer nada.

-¡Callate! -respondió Kyo- No le hagas caso... le gusta decir tonterías...

Estuvieron un rato cambiando historias. Katya le habló de lo ocurrido con Bakemon y el peligro en el que estaban sus padres y que debía llegar hasta el mundo digital para salvarlos.

Mientras tanto, Tentomon pasaba de entablar conversación con Gabumon y sus ojos proyectaban miradas lascivas en el trasero de Katya. Extendió una de sus zarpas y lo palpó. Cuando intentó seguir acariciándolo ella se dio la vuelta enfadada.

-¡Pervertido!- gritó e intentó sacudirle un guantazo.

Tentomon se apartó a tiempo. Katya intentó volver a golpearle, esta vez con más fuerza, pero el digimon se puso detrás de Kyo en el momento que asestó el golpe. El niño no se lo esperó y lo recibió de lleno. Cayó al suelo dolorido.

-¡Jezu, como se pone la gachís por nada!- exclamó Tentomon -, y menudas ostias sacude.

-Ya ves, lo ha dejado más frío que a un muerto...- dijo Gabumon -.Creo que ella sola podría haber acabado con Bakemon.

Katya intentaba reanimar a Kyo como podía. Al final no le quedó más remedio que darle una bofetada para reanimarlo.

-¡Por favor, no me pegues más!- grito el niño asustado.

-¡Lo siento!- se disculpó Katya- No quería darte... de verdad que lo siento.

-Ya vez, Killo, las gachises gastan una mala leshe del copón- dijo mientras palmeaba de nuevo a Katya. Esta vez ella fue más rápida y le sacudió antes de que pudiera apartarse.

-¡Joder...!- exclamó Gabumon mientras veía a Tentomon tirado en el suelo -Estas escenas me dejan completamente frío.

Katya ayudó a Kyo a ponerse en pie e intentó tranquilizarlo después del malentendido. Kyo le dijo que había visto hace poco a dos niños elegidos, llamados Franky y Max que se encontraban a pocos metros de ellos. Fueron a reunirse y a que los presentaran.
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Ago 18 2016, 20:55

Ya había anochecido cuando volvieron a casa de Xalcer. Hacía horas que  los Liolmon habían dejado de perseguirles, pero por precaución decidieron esperar en un parque apartado hasta que las cosas se calmaran. Si hubieran vuelto habrían corrido el riesgo de que les encontraran.  Mientras volvían, el chico se percató de la ausencia de personas por la calle, incluso para ser de noche. Todas las casas de la zona tenían las luces apagadas. Tampoco habían ningún coche aparcado e incluso el chico se fijó en que en una de las casa había ropa tendida, a pesar de la hora. Parecía como si todo el mundo se hubiera ido corriendo del lugar. ¿Habría pasado algo después de que salieran corriendo? ¿Estarían sus padres bien? El ruido de un helicóptero pasando por encima de ellos le sacó de su ensimismamiento. Ambos observaron cómo pasaba de largo y se alejaba en la distancia.

- Xalcer: Se dirige hacia el centro.

- Aurelion: Parece que están teniendo problemas por allí.

- Xalcer: Espero que no. Muchas personas viven por esa zona.

Por un momento el chico se alegró de vivir en las afueras. Alejado de todas las zonas importantes, pero con tranquilidad. Bueno, hasta que empezó todo el tema de los Digimon. Retomaron el camino sin muchas más incidencias. Al llegar vieron que las luces de su casa aún estaban encendidas. El chico corrió hacia la puerta sin dilación. Antes de abrir la puerta se volvió hacia Aurelion.

- Xalcer: ¿Recuerdas lo que tienes que hacer?

Aurelion asintió con la cabeza y se dirigió a la parte de atrás de la casa. Cuando salieron corriendo de casa por culpa de los Liollmon, la ventana de su habitación estaba abierta. Si había suerte a lo mejor aún seguía así. Dicho eso, Xalcer se volvió hacia la puerta, tomó aire y entró en la casa. El suelo de la entrada estaba llena de arañazos y había varias cosas por los suelos. La luz del salón estaba encendida. Sin pensárselo dos veces, el chico abrió la puerta. Allí estaban ellos. Su madre estaba sentada en el sofá, con la cabeza entre los brazos, completamente exhausta, mientras su padre parecía hablar con alguien por teléfono.

- Lydia: ¡Xalcer!

Nada más verlo, su madre saltó del sofá y corrió a abrazarle. Su padre colgó el teléfono y no tardó en unirse a ellos. Xalcer les devolvió el abrazó y no pudo evitar soltar alguna lágrima. Se alegraba tanto de que estuvieran bien. Desde que conoció a Aurelion no había pensado casi nada en ellos. Con todo el tema de los Digimon había estado completamente absorto del resto de cosas, pero en ese momento, abrazado a sus padres, nada de eso importaba. Después de varios días con miedo a que cualquier criatura le atacara, era la primera vez que se sentía seguro de verdad. Estuvieron así durante unos minutos, hasta que sus padres le soltaron.

- Lydia: No sabes lo preocupados que estábamos.

- Leo: ¿Estás bien, hijo? No te han hecho nada esas... "cosas", ¿verdad?

- Xalcer: No, estoy bien. Unos Digimon nos ayudaron a escapar.

- Lydia: ¿Digimon?

El chico se quedó helado. Se le había olvidado completamente. Xalcer se apartó un poco de ellos bajo sus miradas de confusión.

- Xalcer: Ehm...¡S-sí! ¡Unas de esas criaturas me ayudaron! ¡Tenían grandes armaduras y lanzas, como los caballeros de antes! ¡Los distrajeron mientras yo huía!

La mirada de confusión de sus padres no cambió un ápice, y su silencio hacía que se pusiera más nervioso aún. Su padre fue el primero en reaccionar, con un suspiro.

- Leo: No importa. Sube arriba y coge lo que necesites. Nos vamos de aquí cuanto antes.

- Xalcer: ¿Q-Qué? ¿Irnos? ¿Por qué?

- Leo: Después de que te fueras la policía vino con orden de evacuar la zona. Según parece, el ejercito la ha declarado zona de peligro con todos esas "cosas" sueltas por el lugar.

- Lydia: Han preparado un campamento en las afuera con camas y tiendas de campaña para acoger a la gente. El ejercito vigilar el lugar, así que allí deberíamos estar seguros.

La cosa pintaba mal. Muy mal. Si de verdad se iban a ese lugar, esconder a Aurelion sería casi imposible, y eso sin contar lo que pasaría si le encontraba el ejército. Xalcer no pudo evitar recordar los gritos de IceDevimon a manos de aquellos militares. Tenía que convencerles como fuera de que no se fueran.

- Xalcer: Pero, ¿qué pasa con la casa? ¿Y si entra alguien a robar? ¿Y...? ¿Y si no hay más espacio en el campamento? ¿O y si-?

- Lydia: Nada de eso importa ahora. Lo que único importante aquí es tu seguridad.

- Xalcer: P-pero...

- Leo: No hay peros que valgan. Sube a tu cuarto y prepara la mochila.

Sus padres no tenían ninguna intención de cambiar de parecer y empezaba a quedarse sin ideas. A regañadientes hizo como le dijeron y subió a su habitación. A lo mejor a Aurelion se le ocurriría algo. Dio unos golpes suaves a la puerta para avisarle y entró.

- Xalcer: ¿Aurelion? Soy yo.

El chico cerró la puerta y encendió la luz. Algo parecía moverse debajo de la cama y al poco apareció la cabeza de Aurelion.

- Aurelion: Te has tomado tu tiempo, ¿eh?

Con un poco de esfuerzo, el Digimon consiguió salir de allí debajo y se tumbó en la cama, estirándose a gusto. Xalcer, por su parte, se acercó a la silla de su escritorio y se dejó caer en ella, agotado. Era la primera vez desde que se fueron que podía sentarse y el cansancio empezaba a notarse.

- Aurelion: Ah... Mucho mejor. Ahora mismo sería capaz de comerme una caja entera de manzanas de una sentada. ¿Ha ocurrido algo? No tienes muy buena cara.

- Xalcer: Aurelion, puede que tengamos problemas.

Aurelion se levantó despacio y se sentó, con cara de preocupación.

- Xalcer: Mis padres quieren que nos vayamos de aquí, a un refugio en las afueras. Si ya era difícil esconderte aquí, allí va a ser prácticamente imposible.

El azul celeste de Aurelion palideció al oír aquello.

- Aurelion: P-pero... ¿Has hablado con ellos? ¿Has intentado convencerles de que os quedéis?

- Xalcer: No atienden a razones. Después de lo de hoy, creen que la única forma de mantenerme a salvo es esa.

- Aurelion: ¿Y si me escondo? ¿O me disfrazo? Así no tendríamos que separarnos, ¿verdad?

- Xalcer: El lugar está lleno de militares, Aurelion. Si te encuentran...

Aurelion estuvo en silencio un rato. Se notaba que el tema le preocupaba, por cómo le temblaban las alas.

- Aurelion: Podrías... explicárselo a tus padres. Hablarles del dispositivo y todo el tema de los Digimon.

- Xalcer: ¿Estás loco? No puedo decirles eso.

- Aurelion: ¿Por qué no? A lo mejor si comprendieran nuestra situación podríamos convencerlos.

- Xalcer: Mis padres detestan a los Digimon. Si supieran que estás conmigo a saber lo que serían capaces de hacer.

- Aurelion: ¡¿Y qué quieres que hagamos?!

Ese cambio repentino de humor pilló por sorpresa al chico, que casi cae de la silla del susto. Aurelion estaba de pie, con las alas extendidas y mostrando sus afilados dientes. Las garras le temblaban y respiraba con fuerza, mirando a Xalcer con una rabia que el chico no había visto nunca antes en él. Por primera vez desde que le conocía, Xalcer le tuvo miedo.

- Aurelion: ¡Es la única forma! ¡¿Si no qué piensas hacer?! ¡¿Dejarme aquí tirado?!

Pequeñas lágrimas empezaron a deslizarse por la cara del Digimon. Su respiración se volvió entrecortada y la mandíbula inferior le temblaba. El chico se dio cuenta. No era él que tenía miedo, si no Aurelion. Habían estado juntos desde que salió del huevo. Puede que su aspecto fuera distinto, pero aún seguía siendo un crío. Él era su mundo, todo lo que conocía, y si se marchaba, se encontraría en la más absoluta soledad.

- Xalcer: Aurelion...

- Leo: ¡Xalcer! ¡¿Estás bien?!

Sus padres entraron corriendo en el cuarto al oír los gritos de Aurelion. Su padre llevaba en la mano el atizador de la chimenea, empuñándolo como un arma. Al ver a Aurelion, su padre sujetó el atizador con fuerza y cargó contra él. Xalcer intentó detenerlo, pero su madre le agarró del brazo y le apartó de la pelea. Aurelion, por su parte, esquivó el golpe apartándose a un lado, pero sus piernas se enredaron con las sábanas de la cama, haciéndole caer de espaldas. Leo se preparaba para volver a golpear cuando una pequeña  bola de aire caliente le golpeó el pecho, lanzándole contra la pared y tirándolo al suelo.

- Lydia: ¡LEO!

Su madre le soltó y corrió a socorrer a su marido. La zona de su camisa en el que había impactado la bola estaba quemada, pero a parte de eso, parecía estar bien. El golpe solo había conseguido atontarle un poco. Esta vez fue su madre quien cogió el atizador y se encaró contra Aurelion. Frente a este estaba Xalcer, con los brazos extendidos.

- Lydia: ¿Xalcer? ¿Qué estás haciendo?

- Xalcer: ¡Dejad de pelear! ¡Aurelion es mi compañero!

- Lydia: ¿Qué estas diciendo? ¡Esa cosa acaba de atacar a tu padre!

- Xalcer: ¡Ha sido en defensa propia! ¿Verdad?

Aurelion se asomó de detrás del chico, asustado.

- Aurelion: Lo siento...

Sus padres les miraron sorpendidos. Aurelion le cogió de la mano y le miró con ojos compasivos. Ya no había vuelta atrás.

- Xalcer: Hace unos días, cuando fui a casa de Mix, esta cosa apareció de repente en mi mano.

Sacó el dispositivo del bolsillo.

- Xalcer: Sin saber por qué, un Digimon me atacó. Salí corriendo de allí y le dí esquinazo como pude. Cuando quise darme cuenta había un huevo gigante en mi mochila, del que salió Aurelion. No sabía qué hacer con él, así que lo traje conmigo. De camino a casa nos encontramos con otros chicos en la misma situación, pero volvieron a atacarnos. Por fortuna unos militares nos ayudaron a escapar. Volví a casa y le escondí en mi habitación. No nos hemos separado desde entonces. Siempre que algún Digimon ha intentado atacarme, Aurelion ha hecho todo lo posible por protegerme.

El Digimon agarró con más fuerza aún su mano. Sus padres le habían escuchado en silencio, perplejos a lo que les estaba contando.

- Lydia: ¿Es eso cierto?

Xalcer asintió, cabizbajo. Su madre se acercó a él y le abrazó.

- Lydia: Cariño, lo que tienes que haber pasado.

- Leo: ¿Aurelion era, no? Creo que te debemos una disculpa.

Aurelion le devolvió una sonrisa, mucho más tranquilo. El chico sentía como si le hubieran quitado un gran peso de encima.

- Xalcer: ¿Entonces nos quedamos?

- Lydia: Me temo que no.

- Xalcer: ¡Pero Aurelion no puede ir allí! ¡Acabarían con él nada más verlo!

- Lydia: Sé como te sientes, cielo. Nos encantaría que pudiera venir con nosotros, pero no es posible. Lo más importante es tu seguridad.

Leo se acercó a Xalcer y le quitó el dispositivo de la mano.

- Leo: Tú mismo lo has dicho. Esas criaturas empezaron a atacarte cuando conseguiste esta cosa.

Miró el dispositivo un segundo y suspiró, volviéndose hacia Aurelion.

- Leo: Lo siento, pero tendrás que buscar a otro compañero.

Extendió el brazo y se lo ofreció. Aurelion miró el dispositivo y luego a su padre. Dudó unos segundos, pero acabó por aceptarlo. Dirigió a Xalcer una mirada suplicante. El chico estaba cabizbajo, con los puños apretados y mordiéndose el labio, haciendo todo lo posible por no llorar. Era una batalla perdida.

- Leo: Lo siento mucho. Puedes quedarte aquí todo el tiempo que necesites. Buena suerte.

Aurelion vio cómo subían al coche, llevándose a Xalcer con ellos, sin poder hacer nada al respecto. Fuera ya había anochecido, siendo la única luz de la calle la de su casa. El Digimon miró el dispositivo de sus manos. Estaba completamente solo.


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El campamento, situado en un campus de las afueras, estaba repleto de personas. Decenas de personas habían sido ya evacuadas y los militares patrullaban el lugar las veinticuatro horas del día. Pocos Digimon se atrevían a acercarse, y los que lo hacían, solían acabar peor que como llegaron. Parecía que tenían todo bajo control y se respiraba tranquilidad dentro del recinto. Los pocos niños que había jugaban a la pelota en uno de los campos, mientras los adultos charlaban, disfrutaban del aire libre o echaban una mano en lo que pudieran. Xalcer se encontraba sentado en uno de los bancos de un parque dentro del campus, alejado del resto. Tanta gente le incomodaba y en aquellos momento prefería estar solo. Desde que llegaron no había dejado de pensar en Aurelion. Solo se conocían desde hacia una semana escasa, pero le había cogido cariño al renacuajo, y abandonarlo de esa manera hacía que sintiera aún más miserable.

La música de "Game Over" de su consola le hizo volver al mundo real. Estaba tan absorto en sus pensamientos que ni si quiera se había fijado en la partida. La había traído para olvidarse del tema un rato pero al final tuvo el efecto contrario. La cerró y la observó unos segundos. Aún recordaba cuando consiguió su dispositivo y el cómo se sintió al ver que su nueva adquisición se convertía en el dispositivo. El chico suspiró y la dejó a su lado en el banco. A pesar de que iba a empezar a anochecer, seguía haciendo demasiada calor. El clima seguía tan loco como siempre pero por una vez había acertado, dándoles un caluroso día propio de verano. Cerca de allí había una fuente, así que se levantó y fue a beber. Tras refrescarse un poco, volvió al banco. Iba a sentarse cuando se dio cuenta de una cosa.

- Xalcer: ¿Y mi consola?

Encima del banco no había nada. Buscó por el suelo por si se había caído, sin ningún resultado.

- Xalcer: Genial...

Alguien debía de habérsela quitado mientras no estaba. Seguramente alguno de los niños del campamento. Cerca había unos niños jugando al baloncesto. Tenían que haber sido ellos, ya que no había nadie más cerca. Xalcer iba a acercarse a preguntarles cuando escuchó una música familiar. Era la música de su consola, la de "Game Over". Miró a su alrededor, pero no la vio por ninguna parte. Aunque era difícil, trató de localizarla con el oído. La música provenía de una pequeña caseta cerca de la fuente, en la periferia del recinto. Según parecía, era un almacén para guardar las herramientas del parque, y por alguna razón se encontraba abierto. El chico se asomó a la puerta. El interior estaba oscuro pero al fondo podía ver la luz de su consola. Abrió la puerta todo lo que pudo para que entrara toda la luz posible y, tras echar un vistazo dentro para asegurarse, entró.

La consola estaba encima de una mesa, junta varias herramientas de jardinería que no supo identificar. La cogió y comprobó que estuviera bien. Alguien había subido el volumen a toda potencia, pero, a parte de eso, estaba igual que antes. Tras apagarla, se la guardó en el bolsillo y se volvió para salir, cuando algo entró corriendo y cerró la puerta de golpe. Toda la luz de la habitación desapareció y podía oír cómo algo se movía entre las sombras.

- Xalcer: ¿H-hola?

El chico retrocedió hasta que se golpeo con la mesa. algo se acercaba a él. Al almacén estaba completamente a oscuras, por lo que no conseguía distinguir qué era. Lo único que conseguía discernir eran un par de garras y una fila de afilados dientes que se le acercaban.
Presa el pánico, agarró lo que parecía ser una regadera vieja y se la arrojó a lo que fuera eso.

- Aurelion: ¡Xalc-!

¡PAF!

La regadera alcanzó al Digimon en toda la cabeza, que le hizo caerse de espaldas.

- Xalcer: ¡¿Aurelion?!

El chico sacó la consola del bolsillo y la encendió para dar luz. Frente a él estaba Aurelion, tirado en el suelo mientras se frotaba el lugar del golpe. El chico se lanzó sobre él para abrazarlo.

- Xalcer: Te he echado tanto de menos.

- Aurelion: Pues menuda manera de demostrarlo.

- Xalcer: ¡Me habías asustado! ¿Qué esperabas que hiciera!

Los dos se miraron unos segundo y se echaron a reír. El chico se separó de Aurelion y le ayudó a levantarse.

- Xalcer: ¿Y qué estás haciendo aquí? ¿Cómo has entrado?

El Digimon se acercó a una de las paredes y apartó un tablón y varias herramientas que había apoyadas. Detrás había un agujero bastante grande en la pared que daba a la calle, justo tras unos arbustos. Los ladrillos que rodeaban el agujero parecían que los hubieran derretido.

- Xalcer: ¿No te han visto entrar?

- Aurelion: Creo que no. Cuando una patrulla pasaba me escondía tras los arbustos y esperaba a que se fueran. Están más atentos por si se acerca un Digimon grande que uno pequeño. Me ha llevado casi toda la tarde hacer ese agujero, pero era necesario.

Aurelion sacó el dispositivo y se lo mostró al chico.

- Aurelion: Xalcer, anoche apareció un mensaje en el dispositivo.

Al chico se le iluminaron los ojos al oírlo.

- Xalcer: ¿Un mensaje? ¿Y qué decía?

- Aurelion: Esto... ¿"Tenéis que permanecer unidos"? ¡Sí, eso era!

Dicho esto, le devolvió el dispositivo. El chico lo cogió e inspeccionó que estuviera bien. Estaba trasteando los botones cuando empezó a vibrar y brillar. Frente a ellos apareció un mapa, con una flecha señalando un lugar.

- Xalcer: Parece que lleva al centro.

- Aurelion: ¡Entonces no hay tiempo que perder!

Aurelion le agarró del brazo y le llevó hasta el agujero.

- Xalcer: ¡Espera! No puedo irme así como así.

- Aurelion: ¿Por qué no? Ya hemos perdido demasiado tiempo y está empezando a anochecer.

El sonido de disparos hizo que se desconcentraran. Tras el agujero se podían ir cómo los guardas de la zona se movilizaban.

- Xalcer: ¡¿No decías que no te habían visto?!

- Aurelion: ¡Eso pensaba!

El chico abrió al puerta del almacén y salió. Todo el mundo corría de un lado para otro, mientras algunos militares trataban de mantener el orden. Se podían oír claramente el ruido de los disparos y los gritos de la gente. Cerca del parque puede ver cómo un militar da órdenes a un grupo de personas para que entren en el refugio, cuando una avispa gigante pasó por encima de ellos,  esparciendo una especie de polvo morado en el aire. Todos aquellos que había debajo empezaron a toser descontroladamente, mientras su piel se tornaba de un tono azulado. Después de unos pocos segundos cayeron al suelo, completamente inmóviles. Xalcer observó la escena horrorizado, oculto tras los árboles. Aurelion le agarró del brazo y tiró de él hacia el almacén.

- Aurelion: ¡Tenemos que irnos de aquí! ¡YA!

- Xalcer: ¡No! ¡Mis padres tienen que estar en peligro!

- Aurelion: ¡SEREMOS NOSOTROS LOS QUE ESTEMOS EN PELIGRO SI NO NOS VAMOS!

Estuvieron forcejeando un rato, cuando una temblor a su espaldas les hizo volverse. El almacén del que habían salido ya no estaba. En su lugar había una especie de tiranosaurio azul sobre una montaña de escombros.

Spoiler:
 

- Allomon: ¿Un chico con un Digimon? Ya decía yo que olía algo raro.

La boca del Digimon estaban cubiertas de sangre, con el cuerpo destrozado de un soldado en una de sus garras. Tras el muro derribado podían verse varios cuerpos más en el suelo. Debían de ser militares, ya que el uniforme era lo único reconocible en ellos. Si la escena anterior ya le dejó horrorizado, aquella le paralizó por completo, dándole ganas de vomitar. Aurelion intentó tirar de él, pero sus piernas no reaccionaban y cayó al suelo de espaldas.

- Aurelion: ¡Xalcer, venga! ¡Reacciona de una puñetera vez!

- Allomon: ¡Debe de ser mi día de suerte! ¡Si os absorbo, me volveré aún más fuerte!

Aurelion hizo lo que pudo para que el chico reaccionara, sin éxito. Estaba demasiado asustado. Si huir iba a ser imposible, solo quedaba una opción. Aurelion se puso frente a él plantando cara al Digimon.

- Aurelion: ¡Me ha costado mucho encontrar a Xalcer! ¡Solo nos quedan un par de horas y cada segundo que pasa es tiempo que nos quitas de estar juntos, bestiajo de las narices!

- Xalcer: ¿Aurelion...?

- Allomon: Je, no me hagas reír, renacuajo.

El Allomon soltó un rugido y corrió hacia ellos, con las fauces abiertas, dejando un rastro de la sangre aún fresca tras de sí, dispuesto a destrozarles de una sola dentellada. A pesar de la diferencia de tamaños y de poder, Aurelion se mantuvo firme, sin retroceder un solo ápice. El dispositivo que tenía Xalcer en la mano empezó a brillar intensamente, incluso más que la otra vez.

- Aurelion: ¡Y NO PIENSO DEJAR QUE ME ROBES MÁS TIEMPO, BESTIA INMUNDA!

Spoiler:
 

- Aurelion: ¡¡¡DRACOMON DIGIEVOLUCIONA EN...!!!

Spoiler:
 

- Aurelion: ¡¡¡COREDRAMON!!!


Coredramon

Nivel: Campeón (Adult)

Forma evolucionada de Dracomon. Sus alas se han desarrollado en gran medida, permitiéndole volar a grandes velocidades. Se dice que su ataque especial, Aliento de Fuego Azul, es capaz de "quemar" la textura de los Digimon, exponiendo su matriz o incluso su Digi-Núcleo.


Allomon continuó su embestida, pero Aurelion, con su nueva forma, le agarró por los hombros e intentó detenerle. Cargaba con tanta fuerza que hizo que Aurelion retrocediera varios metros. El Digimon trató de zafarse de Aurelion, pero la fuerza que le sobraba en las piernas, le faltaba en los brazos, por lo que aprovechando la cercanía, le propinó un tremendo cabezazo. Aurelion recibió el golpe de lleno, dejándole bastante aturdido y haciendo que soltara al Allomon. Este aprovechó el momento y volvió a cargar contra él, estrellándole contra uno de los árboles, el cuál consiguió aguantar. El Allomon no perdió el tiempo, y antes de que Aurelion pudiera recuperarse, le dio un poderoso mordisco en el hombro.

El rugido de dolor de Aurelion fue ensordecedor. Cuanto más forcejeara Aurelion, con más fuerza mordía Allomon. Aurelion entró en pánico y empezó a revolverse y a escupir fuego azul por todas partes, alcanzando varios de los árboles del parque. En su arranque de pánico, una de sus llamaradas alcanzó al Allomon en la espalda. El Digimon soltó inmediatamente a Aurelion, soltando un gran grito de dolor. La zona donde le había alcanzado estaba negra, la piel completamente carbonizada. Mientas el Digimon se retorcía de dolor, Aurelion se llevó la mano a la herida. Tenía el lado izquierdo completamente rojo y le costaba mover el brazo. Con los ojos inyectados en ira, Aurelion se lanzó a por el Allomon, dispuesto a hacerlo pedazos.

- Xalcer: Aurelion...

El Digimon se detuvo en seco. Xalcer, quién se había pues a cubierto en cuanto empezó al pelea, estaba tras de él. En la mano llevaba el dispositivo digital, mostrando el mapa de antes. Se había obsesionado tanto con la pelea que se había olvidad completamente de él. El chico se le acercó y le cogió una de las garras.

- Aurelion: Xalcer...

- Allomon: ¡Esto aún no ha acabado!

El Digimon, recuperado de la quemadura, volvió a cargar contra ellos. Esta vez Aurelion fue más rápido, y cogiendo a Xalcer con el brazo sano, echó a volar. El Allomon pasó justo por debajo de ellos. Aurelion aprovechó el momento y salieron volando de allí, dando tumbos por culpa de la herida. Xalcer observó el campus mientras se alejaban. Varios Digimon habían conseguido entrar y estaban causando el caos. Partes del edificio estaban destruidas, con el exterior lleno de cuerpos, mientras los pocos militares intentaban repeler el continuo ataque de los Digimon. Todo eso iluminado por las brillantes llamas azules que consumían el parque. Y allí, en algún lugar, estaban sus padres.

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- Aurelion: Por aquí.

Aurelion, otra vez en su forma de Dracomon, llevaba en la mano el dispositivo, mostrando el mapa. Xalcer le seguía detrás cabizbajo, a un paso más lento. Hacía bastante que habían aterrizado, y durante todo el trayecto no había dicho ni una palabra. Aurelion había intentado animarle todo lo que pudo, pero sin mucho éxito. Le dolía verle así, incluso más que la herida de su hombro. Podía habérsela curado con el dispositivo, pero si lo hiciera perdería las pocas fuerzas quedaban, dejando a Xalcer solo, cosa que no podía permitir. Sobretodo teniendo en cuenta que hacía rato que olía a un Digimon en las cercanías.

Echó otro vistazo al dispositivo. El punto al que tenían que ir había aparecido ya en el mapa, y ahora que se fijaba, varios puntos rojos se dirigían en aquella dirección también.

- Aurelion: Hey, parece que los demás también se dirigen hacia allí. ¿No es genial? Venga, seguro que verles te anima.

Aurelion le cogió de la mano y echó a correr, guiándole hasta el lugar del mapa, donde el resto de los chicos esperaban.
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Alexstrasza
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Ago 26 2016, 03:29

El día prometía ser bastante tranquilo, a diferencia de la noche anterior. Los padres de Alex habían salido, así que Plotmon pudo darse el lujo de salir del cuarto sin tener que esconderse. Tras su ultimo combate contra DemiDevimon, ninguno de los dos tenia ganas de salir a la calle, por lo que decidieron quedarse en casa.
Sin embargo la tranquilidad no duró demasiado.
Cuando Alex encendió la televisión, se llevaron una desagradable sorpresa. El canal de noticias informaba acerca de los digimons. Según se explicaba, las apariciones de los monstruos se hacían cada vez mas frecuentes y peligrosas, hasta llegar al punto que se habían evacuado varias zonas de la ciudad.
- ¡Esto es una locura! - exclamó Alex - ¡Si siguen así lo destruirán todo! ¡Hay que hacer algo!
Plotmon miró con preocupación a Alex.
- ¿Te refieres a luchar?
En ese momento Alex se dio cuenta de la seriedad del asunto. No era algo que se pudiera decidir a la ligera, por lo que se calmó y se tomo su tiempo para pensar.
- No... intentar parar a todos esos digimons nosotros solos seria prácticamente un suicidio. Tenemos que reunirnos con los demás niños elegidos.
Alex sacó de su bolsillo el D-Arc y empezó a toquetear los botones, aunque no parecía saber muy bien lo que hacía.
- ¿Qué estás haciendo? - preguntó Plotmon.
- Dame un momento... estoy intentando... ¡Ajá!
La pantalla se activó y apareció el mapa que les guió la ultima vez hasta los demás. De nuevo aparecían marcadas las posiciones de los otros dispositivos, aunque algo llamó la atención de Alex.
- Que raro... parece que todas las señales van al mismo sitio.
- Es posible que se estén reuniendo - sugirió el digimon.
- Si, seguramente. Y nosotros deberíamos hacer lo mismo.
- ¿Y a que esperamos? Venga, nuestros amigos nos necesitan.
El entusiasmo de su compañero pilló un poco por sorpresa a Alex, pero enseguida se dio cuenta de que tenía razón. No había tiempo que perder.
- Bien, vamos.
Y sin perder mas tiempo, ambos salieron al encuentro de los niños elegidos.
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Ago 26 2016, 13:23

Parece ser que los niños y Digimon que se enfrentaron a IceDevimon, y se fueron con vida, vuelven a reunirse junto a dos nuevos integrantes; Katya y Gabumon. Estos dos se presentan, lo mismo que hacen los demás. Parecía que ésta era la primera vez que la joven veía a gente como ella, con compañeros Digimon. Pero sienten que no hay tiempo para dar explicaciones cuando oyen rugidos y temblores cerca. Los niños se adentran en la estación para resguardarse del caos que hay en el exterior. Todos miran el mapa de sus D-Arc, que señalan con una flecha a unos ascensores al fondo. Las puertas que normalmente requerirían de un billete para funcionar se abren a su paso. Franky no sabe cómo se pueden estar sintiendo los demás, pero al menos sabe que él mismo comienza a sentir una poderosa curiosidad. Ya habían llegado muy lejos y no encontraba motivos para no seguir, aunque sí veía uno o dos para no retroceder. Sólo deseaba que lo peor hubiera pasado.

Tanto los Niños Elegidos como sus Digimon pasan y entran a los ascensores. Sin esperar a que nadie pulse algún botón, se cierran las puertas y comienzan a descender. El silencio que fluye entre los presentes se vuelve incómodo. Seis niños que hasta hacía poco no sabían de la existencia de los demás, unidos forzosamente por una entidad superior a ellos. Nadie hace algún comentario, ni si quiera por el tiempo que se llevan los ascensores bajando planta tras planta. Y no es porque fueran lentos, de hecho, aumentaban su velocidad de descenso por cada segundo que pasaba. Esto es así hasta que, de pronto, paran en seco, haciendo caer al suelo a unos pocos de los pasajeros. Las puertas de los ascensores se abren y los jóvenes salen. Ante sus ojos hay unos cuantos trenes de extraños diseños sobre vías y un montón de otros niños alrededor.

Trailmon:
 

Muchos de ellos tienen a su lado Digimon, con quienes parecen compartir la misma relación que nuestros protagonistas con sus compañeros de otro mundo.

"¡Pasajeros al tren!"

Los recién llegados se acercan a preguntar al chico ajeno a ellos más cercano.

-Alex: Disculpa, ¿sabes a dónde llevan estos trenes?

-Chico: Oí que a un sitio llamado "Mundo Digital".

La chavala llamada Katya pareció reaccionar ante aquel nombre.

-Katya: ¿Mundo Digital? ¿Estás seguro?

-Chico: ¡S-sí!

Dirige su mirada al Gabumon.

-Gabumon: Sí, creo que fue eso lo que dijo Bakemon.

La joven mira uno de los trenes por unos segundos para luego dirigirse al grupo.

-Katya: Mirad, ha sido un placer conoceros, pero tengo que irme, ¡adiós!

Se va corriendo al tren más cercano.

-Gabumon: ¡Espera, Katya!

Éste también se va corriendo, siguiendo a su compañera.

-Franky: ¡Eh, un momento! ¿Qué le pasa a esa chica?

-Xalcer: Tendrá cosas que hacer allí.

-Max: Pero ahora somos nosotros quienes tenemos que tomar una decisión. ¿Vamos o no?

Hay un breve temblor que les pilla por sorpresa. Hilos de polvo descienden sobre sus cabezas.

-Kyo: O nos vamos o se nos cae esto encima.

-Alf: Y no olvidemos los Digimon sueltos.

A Franky le recorre un escalofrío con ese último comentario.

Un temblor más fuerte e intenso interrumpe de nuevo el constante bullicio de todos los niños que están en la extraña parada de trenes.

-Max: ¡Pues vayamos cogiendo sitio si lo tenemos claro!

Los ya decididos y los que no lo están tanto entran en el mismo vagón que Katya y Gabumon, encontrándose únicamente con estos dos sentados en el interior del mismo. Se sientan en los asientos y esperan. No pasa mucho hasta que se oyen los silbatos y nuevamente el "¡Pasajeros al tren!". Los niños y los Digimon notan cómo el transporte comienza a avanzar.

Entonces hace acto de presencia un anciano de baja altura y encorvado. Es completamente calvo salvo por una mata de pelo que tiene recogida en una cola de caballo baja. Lleva gafas y le recorre un fino bigote debajo de la nariz.

-Anciano: Saludos, Niños Elegidos.

Había aparecido de la nada en medio del vagón. A Franky y a Alf les había producido un sobresalto. Todos ponen atención y están alerta por el recién llegado.

-Anciano: Soy un sirviente de la entidad que os ha convocado. Podéis llamarme Plogger.

-Xalcer: ¿Eres... humano?

-Plogger: No soy ni humano ni Digimon, por si también lo preguntáis. Soy una forma de vida digital que puede aparecer en más de un lugar si así se me indica.

-Max: Disculpe, ¿esa entidad fue quien nos dio los aparatos y los Digimon?

-Plogger: Así es.

-Alex: ¿Y para qué nos han llamado?

-Plogger: Para ayudar a mi amo. Os lo explicaré. Resulta que hace poco despertó una amenaza que pone en peligro al Mundo Digital, al lugar que os dirigís y donde viven los Digimon-

-Franky: ¡Uoh, para ahí! ¿Nos mandas a donde viven esos monstruos que nos han intentado matar hasta ahora?

-Plogger: Tratad de entender el contexto. Debido a las anomalías espacio-temporales que han habido últimamente, muchos Digimon llegaron a vuestro mundo en contra de su voluntad. Es fácil imaginar que estaban asustados y por eso actuaron así. Los hay civilizados y salvajes. Aunque luego hay otros que oyeron en algún momento relatos antiguos sobre los humanos y actuaron en consecuencia a estos. Como que muchos luchaban contra seres oscuros o que les otorgaban poderes a sus compañeros Digimon.

-Kyo: ¿Hubieron otros humanos como nosotros antes?

-Plogger: Sí, muchos. Ésta no es la primera vez que los humanos son llamados. A lo largo de la historia del Mundo Digital, muchos niños fueron llevados allí para detener los conflictos que habrían terminado tanto con el mundo de los Digimon como con el suyo propio. Su último llamamiento fue hace 213 años.

-Katya: Pero... ¿pero por qué nosotros? ¿Por qué llamáis a niños para salvar mundos? ¿No tiene más sentido que lo hagan los adultos?

-Plogger: Es cierto que existen registros de adultos Tamers, pero sólo los niños y adolescentes tienen ese potencial para salvarnos. Vosotros tenéis una fuerza en constante cambio y crecimiento que muy pocos humanos adultos logran conservar hoy en día.

-Katya: ... Si no fuera por eso, a lo mejor mis padres...

Sus ojos se humedecen y aprieta sus puños contra las piernas. Franky suspira con un tono despectivo.

-Franky: Y ahora se pondrá a llorar. Las chicas son unas quejicas después de todo.

Gabumon, claramente exaltado, salta de su asiento de al lado de su compañera y se pone en frente del dueño de esas palabras.

-Gabumon: ¡No tienes ningún derecho de decir eso! ¡No sabes por todo lo que ha tenido que pasar Katya y la llamas quejica! ¡¿Tan frío tienes el corazón?!

El vagón se queda en silencio por unos largos segundos. Franky no sabía qué decir para salir del repentino aprieto, lo que le estaba poniendo nervioso.

-Plogger: No hay tiempo para esta discusión irrelevante. Continuaré con la explicación que tengo que daros antes de que este Trailmon llegue a su destino.

Gabumon vuelve a su sitio sin dejar de mirar con ira al humano que había osado faltarle el respeto a su compañera.

-Plogger: Ahora atendedme. Os contaré sobre el Mundo Digital y su estado actual.

"El Mundo Digital es un lugar formado por una inmensa cantidad de datos e información que se quedó a la deriva del tiempo y el espacio. Éste, por razones que sólo le atañen al dios que lo quiso así, fue dividido en nueve espacios que, en teoría, están completamente aislados los unos de los otros. Estos espacios fueron llamados "servidores". Cada uno de ellos tiene sus diferencias comparándolos con los demás, como las culturas, algunas razas de Digimon y sus deidades, entre otras cosas. En el servidor Homeros, están los Olímpicos. Yamato pertenece a los Cuatro Grandes Dragones. Los Tres Grandes Ángeles protegen Kernel. Y así hasta el servidor al que llegará este Trailmon, Ikaruga. En su caso, tiene como deidades protectoras a cuatro poderosos Digimon conocidos como las Cuatro Bestias Sagradas. Al menos así es oficialmente. Tiempo atrás, por alguna razón desconocida, fueron selladas cada una de ellas. Esto dejó sin protección a los cuatro grandes sectores en los que se divide el servidor, Norte, Sur, Este y Oeste."

Plogger hace una pequeña pausa que deja el suficiente tiempo como para que cualquiera de los niños lanzara una de sus preguntas.

-Max: ¿Qué quieres decir con "selladas"?

-Plogger: Están en un profundo letargo en alguna parte del servidor. Continúo.

"Hace poco en Ikaruga empezaron a surgir Portales Oscuros, agujeros en el espacio que liberan una peligrosa esencia. Esta esencia ha sido bautizada popularmente como "Fuerza Negativa". Sus efectos han demostrado ser terribles. Dependiendo de la cantidad de la misma o lo bien "nutrida" que esté, puede desde hacer sentir mal a la población cercana, con cansancio, depresión y miedo, hasta azotar con constantes catástrofes naturales el lugar en el que se localice."

-Alex: ¿Por eso nos habéis traído?

-Plogger: La luz de los dispositivos sagrados de los Niños Elegidos es lo único que puede cerrar estos portales. Con la ayuda de uno de los Tres Grandes Ángeles, estos Trailmon fueron convocados, se colocaron las vías necesarias y los mandó al Mundo Humano para recogeros.

-Xalcer: Justamente hoy, cuando aparecieron cerca de la estación todo ese montón de Digimon. Días después de que todo esto empezara.

Casi todos los presentes notan el aire de sospecha.

-Plogger: La aparición de los Trailmon debilitó todavía más la pared de realidad que separan el Mundo Digimon del Humano, lo que se sumaría a las anomalías que ya se estaban produciendo. Eso lo explicaría, pero puedo asegurarte que no es nuestra intención la de que los Digimon lleguen al Mundo Humano así.

-Franky: Eh... yo oí otra cosa sobre eso.

Todos dirigen sus miradas al muchacho. A éste le cuesta arrancar la voz debido al momento incómodo de antes.

-Franky: ... Alguien me dijo que el causante de todo lo que está pasando es un tío llamado "Crimson".

Nuevamente, pasan unos largos segundos de silencio antes de que el anciano respondiera.

-Plogger: ¿Crimson? Supongo que te refieres al actual gobernante de la Región Oriental del mismo servidor Ikaruga. Ciertamente no poseo información que lo relacione con el fenómeno que está haciendo que los Digimon vayan al Mundo Humano. Pero aunque fuera verdad que realmente sea él el culpable, os insisto en que no os acerquéis a Crimson en la medida de lo posible. Ni a él, a ninguno de sus lacayos y mucho menos a la Ciudad Full Metal, su ciudad capital, ¿entendido? No tenéis nada que hacer contra él. Por ahora.

-Katya: ¿No tiene más sentido ir a por el que está haciendo todo esto? ¿Por qué nos tendría que importar-?

-Plogger: ¡No! Sois unos novatos. No sabéis luchar. No sabéis ser Tamers aún. Probablemente dejáis que vuestros compañeros Digimon luchen solos sin vuestro asesoramiento y os limitáis a darles ánimos desde una esquina. ¿Me equivoco?

Va mirando directamente a los ojos de cada Digimon que hay en el vagón. Nadie responde.

-Plogger: En vuestro estado, no habría un combate. Se limitaría a jugar con vosotros para descubrir los secretos que tenéis como humanos y como Niños Elegidos. Lo que necesitáis ahora es que os explique qué tenéis para convertiros en Tamers eficientes. Pasemos a vuestros D-Arc.

"Estos dispositivos son herramientas que en su día fueron alimentados con energía sagrada y que ahora están vinculados a vosotros, como también lo estáis con vuestros compañeros Digimon. Tiene múltiples funciones, como la de curar estados alterados por otros Digimon, analizar a estos, rastrear otros dispositivos, entre otros. Una función importante es la de curar las heridas de vuestros Digimon. Usa la propia energía del individuo para acelerar la regeneración del cuerpo. Esto lo deja agotado hasta el punto de necesitar reponer fuerzas inmediatamente, cosa que se hace si come y duerme. Usadlo con cabeza. Pero esa no es su función más importante. ¿Veis el hueco que recorre el aparato? Es un lector de cartas, cartas especiales que darán facilidades a los Digimon en combate."

Los jóvenes humanos se miran entre ellos con escepticismo.

-Plogger: Al usar una carta con vuestros D-Arc, hará que vuestros Digimon usen la habilidad que dicte dicha carta, aunque siempre proporcional al poder del propio Digimon.

-Alex: ¿Nos darás tú las cartas?

-Plogger: Sólo una de un tipo a cada uno de vosotros. Es muy especial, así que cuidadla.

Se acerca a cada humano del vagón y le da una carta.

-Plogger: Hasta ahora, vuestros Digimon sólo podían evolucionar como un acto de autodefensa involuntario. Con las cartas que os he dado, los Digimon podrán evolucionar a la etapa Campeón a vuestra voluntad. Pero no os limitéis ahí, podéis conseguir muchas más cartas de otros tipos.

Los jóvenes esperan y ponen atención a lo siguiente que va a decir.

-Plogger: Existe un sistema para que os hagáis con ellas; una carta será creada cuando un Tamer que posea vuestro mismo tipo de dispositivo consiga la amistad de un Digimon que no sea vuestro mismo compañero.  

Otra vez, sin palabras.

-Alf: Espera, ¿me lo parece a mí o eso suena muy de "Mi Pequeña Alpaca de Algodón"? ... No es que la haya visto, sólo digo.

-Plogger: Mi amo quiere que toméis de esta mecánica una lección.

Los demás pasajeros comentan entre ellos las estrafalarias ocurrencias del viejo.

-Max: A ver si queda claro. ¿Quieres que lleguemos a ese otro mundo y vayamos cerrando esos portales mientras vamos haciendo amigos Digimon?

-Plogger: Lo haces sonar como un asunto trivial, pero sí, sería eso de momento.

-Franky: ¿Hay más? -Dice el humano con un tono que demuestra que no le hace ni pizca de gracia.

-Plogger: Sí, pero todo a su debido tiempo. También tenéis que saber que podéis transformar objetos equipables en cartas al escanearlos con el D-Arc y darle a la opción correspondiente. Así se os será mucho más fácil llevar objetos y equipos que consigáis o compréis. ¿Alguna pregunta?

-Franky: Yo. ¿Qué pasa si quiero irme a casa? En ningún momento dije que iba a hacer nada de esto.

-Plogger: No es cierto, sí aceptaste venir.

-Franky: A ver, si es por entrar al tren, fue para no quedar sepultado o comido ahí atrás.

-Plogger: No es eso. Le diste "Sí" al mensaje que recibiste, ¿cierto? Lo mismo para los demás.

-Franky: ¡Pero yo no sabía que era para una misión peligrosa ni mierdas de esas! Ni si quiera sé ahora mismo por qué le di al "Sí".

-Plogger: Yo puedo decírtelo. Sólo podían venir aquellos que tuvieran algún misterio o asunto que resolver en el Mundo Digital.

-Franky: ¿Qué dices? ¿Qué asunto?

-Plogger: Eso es algo que tendrás que averiguar por ti mismo.

-Franky: ... No vas a llevarme a casa, ¿verdad?

-Plogger: Aunque me convencieras de querer hacerlo, no podría. No tengo poder más allá de lo que me permite este débil cuerpo físico e improvisado. Este Trailmon llegará al servidor Ikaruga lo queramos o no. Es cierto que no puedo obligaros a cumplir con la misión que se os ha dado e incluso podríais encontrar una forma de volver al Mundo Humano por vuestra cuenta. Pero pensad que los problemas que tengan el Mundo Digimon pueden verse reflejados en el vuestro. Existe la posibilidad de que la Fuerza Negativa traspase a vuestro hogar, lo que llevaría a terribles consecuencias.

Los jóvenes no parecen tener muchas opciones, de las cuales ninguna les alegra. A lo mejor se lo habrían tomado con más entusiasmo, como una aventura o una excursión incluso, si no hubieran visto nada de lo que eran capaces los Digimon salvajes o malvados.

-Plogger: Se os cargarán 500 bits a cada uno en vuestros D-Arcs al momento de salir de aquí, el dinero que usan los Digimon, para que podáis conseguir provisiones y dormir en posadas por un tiempo si tenéis la oportunidad. Ya solamente me queda una última lección que daros.

"Los Digimon y humanos compañeros comparten un vínculo más especial de lo que podáis imaginar. Y útil. Los Digimon por sí solos pueden ser fuertes, pero nada se le compara si tienen a alguien que les vigile las espaldas. Alguien que observe desde cierta distancia la batalla y analice la situación. Alguien que pueda pensar estrategias y aprovechar los puntos débiles que detecte del enemigo. Esos son los Tamers. A decir vedad, sois Niños Elegidos porque se os ha escogido. Pero uno no es Tamer por la elección de otro. El Tamer es quien elige serlo y trabaja en ello. Ahora bien, a vosotros, a los Niños Elegidos como vosotros, se os ha dado una facilidad más para este propósito. El Digimon y el Tamer son capaces de enviarse información el uno al otro a través de su conexión, sin palabras. De esta manera, podéis dar órdenes a una mayor velocidad y eficiencia. Así, por ejemplo, si vierais que vuestro Digimon va a recibir un ataque sorpresa o por la espalda, lo sabrá. Si su oponente tiene un punto débil que habéis podido vislumbrar, lo sabrá. No es algo tan avanzado como leer la mente aunque lo parezca, pero os servirá. Dependiendo de la conexión y la situación, podríais compartir sensaciones y sentimientos. E incluso, en algún punto, podríais sentir parte del daño que se lleva vuestro compañero. Eso es algo que también deberéis aprender a controlar."

-Plogger: Y con esto queda finalizada vuestra primera "clase" para sobrevivir al viaje que os espera. Dormid lo que podáis ahora, estaréis cansados. Se os despertará cuando lleguéis al destino que os toca.

El anciano desaparece tal y como vino. Los chicos tratan de asimilar la nueva información. Así hasta que Alf bosteza, lo que hace ver mejor la idea de dormir. Todos habían tenido un día muy largo.
_________________________________________________________________________________________________________

"¡Próxima parada; Lago Dragon Eye!"

El vehículo se detiene y abre únicamente las puertas pertenecientes al vagón donde está el grupo de humanos y Digimon que ya conocemos. Estos aún siguen dormidos.

"¡Eh, hasta cuándo pensáis seguir viajando gratis! ¡Fuera!"

Una fuerte corriente de aire caliente arrastra los cuerpos dormidos y los lanza al exterior. Es en ese momento cuando estos se despiertan y se sorprenden al descubrir que quien estaba hablando era el mismo tren que los llevaba.

Trailmon Worm:
 

-Trailmon: Hala. Gracias por viajar con Worm, osea yo.

El lugar en el que están en estos momentos no era más que una sencilla parada en un islote en medio de un gran lago. En el agua hay restos de torres eléctricas hundidas. Y el islote está conectado a la orilla del lago por un camino de tierra que sobresale del agua. Un enorme bosque cubre unos pocos metros más allá de la orilla.

-Max: ¡Espera! ¡No puedes dejarnos aquí en medio de la nada!

-Worm: Ay... Al Norte está la Ciudad File y al Noroeste está el Pueblo Factorial.

Se oye a la locomotora prepararse para la marcha.

-Worm: Buena suerte en lo que tengáis que hacer. Adiós.

Y así deja rápidamente la parada, llevándose a montones de niños con él para repartir.

-Max: ¡Un momento! ¿A cuánta distancia hay desde...?

Pero ya era tarde, apenas se podía ver ya al Digimon transporte para cuando el chico estaba terminando su pregunta.

-Franky: Esto se pone cada vez mejor- comenta con notorio sarcasmo-. Bueno, ¿y por dónde está el Norte?

-Tientamon: Yo lo'zé.

-Kyo: ¿En qué dirección?

-Tientamon: La opuezta a'Zuh.

Todos parecen desanimarse por un momento ante esa respuesta. En cualquier caso, parece que éste es el punto de partida para una nueva aventura en un nuevo mundo.


Última edición por En verdad me llamo Franky el Dom Sep 04 2016, 20:48, editado 3 veces
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Maximillian Prower
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Ago 28 2016, 01:41

-Lopmon:Momantai,Max.

El chico comienza a relajarse.Tienen que llegar un lugar seguro antes de que anochezca.La cuestión es saber cual es seguro y cual no.Tras debatir un poco deciden ir a Ciudad File.El tiempo de trayecto les da tiempo para pensar.Max revisa la carta que Plogger les dio a cada uno de ellos.

-Max:¿Tú qué opinas,Lopmon?¿Crees que con esto podremos salir adelante?

-Lopmon:Cuando llegue el momento lo comprobaremos.

Alex se les acerca.

-Alex:¿Qué haremos si no llegamos al pueblo a tiempo?

-Max:Tendremos que seguir,supongo.

Katya se acerca.

-Katya:Además,no tenemos comida.

-Alf:Hablando de eso.¡Franky,búscame algo para comer!

-Salamon:¡Eh,mirad!

En la lejanía empieza a percibirse la silueta de una ciudad.Los chicos no dudan ni un instante y empiezan a correr.Ciudad File resulta ser una pequeña ciudad de pocos y rudimentarios edificios.La escasez de humanos y la existencia de Digimons en su lugar pone a los chicos los pelos de punta.

_________________

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MensajeTema: Re: Digital World   Hoy a las 14:17

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