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 Digital World

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DrPingas
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Ene 06 2018, 15:36

Kan fue a recoger el cuerpo inconsciente de Kyo, pero el pequeño motimon se interpuso con cara de mosqueo.

Kan: Lo has oído, no tengo nada en tu contra.

Motimon disparó burbujas por su boca. Kan ni las notó en su armadura, suspiró, y se tiró al suelo. Motimon se puso encima de él y empezó a hacer esta expresión con su cuerpo.



Kan: Oh no-decía con voz sin sentimiento alguno- me has ganado, ahora no voy a tener más remedio que dejarte a ti protegiéndolo.

Motimon empezó a tirar de la ropa de Kyo, y mientras el no se daba cuenta, Kan cogió a ambos con el borde de su espada por debajo y los metió en una cárcel del sótano.

Kan: De verdad, las cosas que me toca hacer no le pasa a nadie-suspira-

Al cabo de un rato de ver a Motimon bailar, y como si se tratara de un elemento hipnótico, el knightmon se quedó dormido en una silla al lado de la carcel.

Al poco que Alf aparece en una esquina, con cara de pocos amigos, fijamente en Kyo y Motimon.

Sin embargo, al poco tiempo, una enorme mano lo cogió de la cabeza y empezó a estrujarle.

A: Agghh... -otra mano le tapó la boca para que no hiciera ruido-.

Era la mano Leomon, ambos se encontraron, y empezaron a hablar.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Ene 07 2018, 02:33

Por su parte,Max y Lopmon optan por ir a sus recién adjudicados aposentos.Tras la aciaga batalla y la montaña rusa de emociones,necesitan relajarse con una buena ducha.Además,no estaría mal asearse antes de los próximos festejos.El agua caliente que ahora empieza a llenar la bañera anuncia un calor aliviador inconcebible.Antes de entrar en la bañera,Max moja levemente y procede a desenredar los nudos en el pelaje de las orejas de su amigo mientras la pequeña criatura cura los cortes y arañazos que el chico presenta en diversas partes de su cuerpo.El pequeño Digimon parece algo distraído.

-Max:Ya encontraremos como devolver el dispositivo a su estado normal,Lopmon.

-Lopmon:Eso espero...

Se quedan en un silencio solo interrumpido por los ruidos de los pasillos de la fortaleza.

-Max:Me preocupa lo del último nivel.¿La culminación de nuestra relación?Es como si tuviéramos que pasar otra prueba.

-Lopmon:A mi tampoco me gusta.Nunca estamos en control de la situación,Max.

-Max:Cuando nos enfrentamos a Sandiramon quedó claro...Tuve miedo,Lopmon.Miedo por ti.Por nosotros.

El Digimon apoya su cabeza en el pecho del Tamer.Sus ojos están llorosos.

-Lopmon:Pero lo superamos.Juntos.Y ahora,junto con los demás,conseguiremos salvar el mundo.

-Max:Si deciden darnos otra oportunidad...No les culparía si me mandan a la mierda,con lo desagradable que he sido.Y Kyo...No sé que va a pasar con él.Cuando lo conocimos,nunca imaginé que podría llegar a...esto.N-No me parece...No.No.

-Lopmon:Tendremos que verlo todos llegado el momento.

-Max:En cuanto a nuestro mundo...No puedo quitarme de la cabeza a mamá.¿Estará bien?No dejo de pensar que tendríamos que habernos quedado en casa,que tendríamos que haber protegido a mamá de todo esto.¿Y si hubiéramos sido de más provecho allí?

-Lopmon:Pero estamos aquí.Ten por seguro que tu madre está bien.Creo que notarías si algo malo le pasase,¿no crees?

-Max:Eso quiero pensar.

El pequeño monstruo digital le mira con ojos tristes.

-Max:Perdona,Lopmon.Íbamos a relajarnos y al final he  cortado un poco el ambiente.

Lopmon mira la bañera,ahora con un agua más fría.Corriendo,quita el tapón para vaciarla.

-Lopmon(mientra abre el grifo):Bueno,solo tenemos que volver llenar la bañera de agua caliente para relajarnos un rato y olvidarnos de los problemas hasta la cena.¿Cómo suena eso?

El chico sonríe y le revuelve el pelo.

-Max:Genial.

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Xalcer
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Cerdo
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Ene 11 2018, 00:23

Las estrellas brillaban con fuerza aquella noche. El viento soplaba levemente, ocultando el ruido de las rondas nocturnas de los Knightmon. Aurelion suspiró una amplia bocanada de aire nocturno. Se encontraba sentado en la barandilla de uno de los amplios balcones del castillo. Era incapaz de conciliar el sueño desde que descubrió el secreto de Xalcer. Palideció por completo al ver aquella conocida nube de humo negro envolviéndole. No había olvidado lo ocurrido mientras él había sido víctima de Shademon y ver a su Tamer correr su misma suerte... Lo único que le consolaba mínimamente era saber que el espectro no había reaccionado desde lo ocurrido en Berm. No se movía, no hablaba y sus infinitos ojos se mantenían cerrados, como si estuviera en un profundo letargo. En aquellos momentos solo era una masa de humo que le cubría bajo la ropa. Claw, quien se suponía que se encargaba de mantener al espectro a raya, había aprovechado ese "letargo" para marcharse unos días. Según dijo, iría al Imperio de Metal para tratar de averiguar los planes del resto de Generales para recuperar a su Emperador. No tenían ni idea de cuándo volvería. Aurelion suspiró de nuevo.

- Galem: Hay lugares más cómodos para sentarse en el castillo.

El compañero de Graw apareció por una de las puertas del balcón y se le acercó, haciendo resonar sus pisadas metálicas contra el suelo de piedra.

- Aurelion: Pero no todos tienen esta vista. - dijo sin apartar la mirada del cielo nocturno.

- Galem: Cierto.

El entrechocar del metal se hizo aún mayor al tumbarse el viejo caballero junto a él, apoyando una pata sobre la otra. Estuvieron en silencio varios minutos, admirando el cielo nocturno.

- Galem: No hay nada mejor que ver las estrellas para alejarse de la realidad, ¿verdad?

Aurelion no respondió, limitándose a bajar la mirada lentamente.

- Galem: Sé como te sientes. Yo también he buscado consejo en las estrellas muchas veces. Puede que seamos Caballeros Reales, pero seguimos siendo Digimons como cualquier otro. Sentimos tristeza, alegría, ira, desesperación...

- Aurelion: Graw y tu también tuvisteis un Tamer, ¿verdad?

- Galem: Así es. Mentiría si dijera que no la extraño.

- Aurelion: ¿Alguna vez... llegaste a hacerle daño?

- Galem: Hice cosas de las que jamás me sentiré orgulloso, pero siempre busqué lo mejor para ella. Si queremos proteger a nuestros seres queridos, a veces tenemos que hacer cosas que no desearíamos.

- Aurelion: Proteger...

El viejo caballero apartó un momento la mirada de las estrellas para observar al pequeño dragón. Estaba ligeramente encorvado, con las garras en la cabeza, como si le doliese. La voz le temblaba y apretaba los párpados con fuerza. La luz de la luna se reflejaba levemente en las lágrimas que comenzaban a formarse en estos.

- Aurelion: Yo... ¡Yo no soy más que un inútil! ¡Inútil! ¡Inútil! ¡Inútil! - repitió constantemente mientras sacudía la cabeza. - Mientras Alf y los demás arriesgaban sus vidas luchando contra Apocalymon, yo... yo... ¡Fue culpa mía que todo ocurriera! ¡Si no fuera tan inútil los Acólitos jamás nos hubieran robado los Emblemas! ¡Si no fuera tan inútil Xalcer no tendría que haber pasado por todo aquello para salvarme! ¡Se supone que soy yo el que tiene que protegerle, no al revés! ¡Y ahora por mi culpa, él...!

Galem no dijo nada mientras el dragón no paraba de auto-torturarse. Simplemente escuchó. Aurelion se detuvo unos segundos tomando aire. Había apretado tanto las garras contra su cabeza que un pequeño hilo de sangre caía por ellas. Se quedó varios minutos mirándolas con la mirada perdida. Entonces, como si un muelle lo activase, bajó de un salto de la barandilla y, arrodillándose frente al caballero, propinó un sonoro cabezazo contra el suelo.

- Aurelion: ¡POR FAVOR, ENTRÉNAME PARA SER MÁS FUERTE! ¡ESTOY HARTO DE DEPENDER DE LOS DEMÁS! ¡HARTO DE SER UNA CARGA! ¡HARTO DE QUEDARME MIRANDO MIENTRAS LOS DEMÁS ARRIESGAN SUS VIDAS! ¡QUIERO SER FUERTE PARA PROTEGER A XALCER! ¡A ALF, A LOPMON, A TIENTAMON, A FRANKY, A MAX, A KYO! ¡QUIERO PROTEGERLOS A TODOS!

- Galem: Lo que pides no es nada sencillo. Los peligros que os esperan son mayores de los que habéis visto hasta ahora, y tu solo eres un Digimon. ¿De verdad crees que eres capaz de algo así?

- Aurelion: No lo sabré hasta que lo intente.

El caballero rió levemente.

- Galem: El mundo necesita más Digimon como vosotros. De acuerdo. - dijo levantándose, haciendo más notable la diferencia de tamaños entre los dos.

- Aurelion: ¡Muchísimas gracias! - respondió volviendo hacer otra reverencia.

- Galem: Ahora, vuelve a tu habitación. Necesitas descansar y tu Tamer debe de estar preocupado.

El pequeño dragón se marchó corriendo, no sin antes darle las gracias varias veces más. Una vez su hubo marchado, una figura se acercó volando al caballero.

- Witchmon: Parece que se te da bien tratar a los pequeños.

- Galem: No te hagas ilusiones. - dijo cariñosamente. - ¿Cuánto tiempo llevas ahí?

- Witchmon: Oh, casi nada. Estaba buscando a Wizarmon. ¿No le habrás visto por un casual?

- Galem: Hmm. No, no recuerdo haberle visto. ¿Ocurre algo?

- Witchmon: En Berm dijo que tenía algo importante que contarnos cuando llegáramos aquí. Parecía bastante nervioso sobre el tema. Le he estado buscando pero nadie parece haberle visto desde hace días. Es extraño.
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Perro
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Ene 12 2018, 02:15

-Graw: ¿Qué hay de esos Digimons que detuvieron a Crimson?

-Duftmon: Entiendo tu confusión. Estos Digimon son llamados “Appmon” en otro mundo humano, del que vienen. Allí fueron creados a partir de las investigaciones que hacían sobre los Digimons. Tiempo antes de la Guerra en el Árbol, algunos se colaron en nuestro mundo y, al morir con el tiempo, el sistema que regula el Mundo Digital los integró con nosotros. Ahora nacen de huevos desde una etapa similar a la Novata. Son pocos y debido a que necesitan combinarse con otros Appmons para evolucionar, suelen morir jóvenes. Poseen habilidades muy poderosas sobre los datos que los humanos que los crearon usan para el día a día.

-Witchmon: Con que “Appmon”, ¿eh?– se acerca flotando a Mienumon y le acerca la mano–. Seamos buenas amigas. Soy Witchmon, una hechicera. Encantada de conocerte.

-Mienumon: Igualmente– estrecha la mano casi inmediatamente–. Soy Mienumon, Appmon especializada en el sigilo. Tengo la impresión de que éste es el comienzo de una gran amistad.

-Witchmon: Lo mismo pienso– admite con una sonrisa–.

-Galem: Digimons originarios de un Mudo Humano, ver para creer… Vimos a otro Digimon que me dio la misma sensación que los dos que trajo LordKnightmon. ¿Conoces a Biomon?

-Duftmon: Mienumon me informó sobre él. Me temo que es otro Appmon y de los poderosos. Que un Appmon consiga evolucionar es extraño, pero el caso de Biomon es prácticamente un fenómeno. El Imperio de Metal se ha agenciado un buen efectivo.

El rey de Dynastes se acerca a Franky.

-LordKnightmon: ¿Me permites tenerlo un momento?– pregunta refiriéndose al dispositivo. El muchacho duda ante la imponente y alta figura del monarca–. Te das cuenta que la pregunta es por mera cortesía, ¿cierto?

-Graw: Sé amable con el chico.

-LordKnightmon: Lo siento– se disculpa sin parecer sentirlo realmente–. He tenido malas experiencias con niños– Franky decide entregarle el D-Arc para no empezar ninguna disputa. El Caballero examina el aparato–. ¿No es éste el mismo dispositivo que Dukemon entregó a los humanos que invocó en la Guerra en el Árbol? ¿El “D-Ark”, si la memoria no me falla?

-Duftmon: Éste es el “D-Arc”, con “c”. Me basé en el diseño de Dukemon porque era el que más se acercaba a lo que quería. Y, si os soy sincero, soy poco creativo en cuanto a diseño de dispositivos sagrados se refiere.

-Graw: Ahora que se ha mencionado a Dukemon, ¿sabes de su situación?

-Duftmon: Soy consciente de que el Imperio de Metal le tiene en su poder. Después de que le saquemos todo lo posible a Crimson, le intercambiaremos por Dukemon. Es muy peligroso que le tengan por mucho más tiempo.

-Galem: ¿Acaso sabes por qué tienen tanto interés en él?

-Duftmon: … El Digital Hazard.

Alf hacía rato que se había ido de la sala del trono. Siguió a Kan, quien cargaba a Kyo y a Tientamon hasta encerrarlos en una celda. Tras asegurarse de que el Knightmon estuviera dormido, se acerca furtivamente a donde tienen encerrado al llamado “sucesor” y a su compinche. Les mira con ira en sus ojos, pero, ahora que ha llegado hasta ahí, no sabe qué hacer. Antes de que pueda tomar una decisión, unas manos le apresan. Le tapan la boca al mismo tiempo que le piden que se calme. El Dorumon no tiene más remedio que obedecer, al menos de momento, si quiere tener alguna oportunidad. Al ser liberado, no tarda en averiguar que se trata del Leomon que había visto acompañando a Kyo en anteriores ocasiones.

-Leomon: Tú querer vengarte. Tú querer asesinar a Kyo.

-Alf: ¡Yo no-! Sólo me aseguraba de que lo encerraban. Es peligroso si anda por ahí suelto.

-Leomon: Necesitar ser más listo si quitarle de en medio querer. Tener una mejor oportunidad si esperar a ser liberado y luego infiltrarte entre sus aliados para-

-Alf: ¡CÁLLATE!– pasan unos segundos de completo silencio–. No sé qué pretendes conspirando su muerte cuando se supone que sois compañeros. Cuando ni si quiera yo estoy seguro de lo que quiero o debería hacer.

-Leomon: Yo tener mis razones.

-Alf: Pues yo no tengo ninguna para caer tan bajo.

-Leomon: Eso estar por ver. Todos tener un momento de flaqueza.

El supuesto esbirro se marcha sin causar más incidentes. Alf vuelve a mirar a la celda, cruzando su mirada con la de Kan, quien estaba sentado a un lado en un taburete capaz de aguantar su peso. Debido a la reacción del Knightmon, el Dorumon se da cuenta que el guardián no había sido despertado por el grito que dio antes, sino que lo estaba desde el principio, haciéndose el dormido.

-Kan: Piensa detenidamente lo que vas a hacer y las razones que te empujen a ello. Asegúrate de tomar una decisión de la que luego no te arrepientas.

Alf se limita a mirar con tristeza, no soltando palabra alguna. Luego se marcha también del frío lugar.

Los Tamers y sus compañeros Digimons vuelven a reunirse y les indican dónde están sus aposentos asignados para que puedan descansar. La noche es tranquila para todos en el castillo. Bueno, para casi todos. Franky se revolvía en la cama de la habitación que le habían dejado. Antes de acostarse, pensó que al fin iba a poder dormir cómodamente, pues era una cama de verdad donde iba a tumbarse. Se equivocó. Se despierta con la respiración agitada, tal y como ya lo había hecho en ocasiones anteriores. Lo había hecho a una hora muy temprana de la mañana, pero ya había movimiento en el castillo. La ventana del cuarto que comparte con Alf, quien acaba de despertarse, da a un cementerio. O al menos eso piensa el chico con un primer vistazo.

-Alf: ¿Ya te has levantado?– pregunta entre bostezos–.

-Franky: Sí…– el chico puede ver a varios Digimons que conoce donde mira–. ¿Qué harán ahí?

El Dorumon se asoma e intenta desentrañar lo que ocurre.

-Alf: Parece un cementerio, pero es… diferente.

-Franky: Lo mismo he pensado.

-Alf: ¿Bajamos a ver?

Dejan la habitación sin hacer mucho ruido, descienden escaleras hasta llegar a la planta más baja y salen al exterior. Les toma un poco de tiempo orientarse, pero finalmente consiguen llegar al lugar. Pasan por un portal de piedra con decoraciones en relieve. Desde ahí, pueden observar a HolyAngemon frente a un montón de Digimons que pelearon a su lado. Muchos de ellos son Guardianes de los Emblemas.

-HolyAngemon: … Y por estas virtudes y muchas más que faltan por nombrar, rezaremos para que encuentre la felicidad en su siguiente vida. Amén.

Detrás del ángel hay una pantalla grande y flotante que muestra imágenes de Fladramon en sus momentos más inspiradores.

-Franky: ¿Esto es un cementerio de verdad?

El aspecto de la localización era similar a uno, salvo que hay pantallas que levitan en el aire en vez de lápidas y tumbas.

-Alf: Pues eso parece. Ten en cuenta que estamos en otro mundo.

Los dos se quedan contemplando a distintos Digimons que miran con tristeza a esas pantallas que muestran imágenes de sus seres queridos.

-Franky: … Pensaba que la gente se habría cansado de tanta muerte después de lo de Apocalymon.

-La muerte no es algo de lo que uno pueda “cansarse”– replica una voz. El humano y el Dorumon miran sobresaltados no a otro que a Duftmon–. Siempre nos acompaña. Perdonad si os he asustado– ambos se quedan en silencio, lo que el caballero ve como oportunidad o permiso para continuar–. Que no os haga equivocaros la lucha contra Leviamon y Apocalymon. Siempre habrá muerte, por muchos Dioses y Grandes Demonios que caigan. Incluso debería decir que es necesaria hasta cierto punto. Es gracias a que la vida tiene un final que nos hace apreciarla. También hace madurar a aquellos quienes todavía no le han llegado la hora. Y te ayuda a darte cuenta lo mucho que han hecho por ti los que se han ido.

Señala con la mirada algo más allá de donde está el sacerdote rezando. Alf y Franky ven a LordKnightmon, quien contempla en silencio una estatua de un Digimon humanoide que porta una armadura con similitudes a un dragón.

-Duftmon: Es él quien da nombre a este lugar lleno de recuerdos; “Donde duerme el Guiverno”.

-Franky: … Es triste.

-Duftmon: Nunca quise decir lo contrario. Pero debes aprender a aceptarlo– se toma una pausa antes de continuar–. Decidme, ¿sabéis cómo funcionan las pantallas que veis?– los dos niegan con la cabeza–. Es un sistema que fue implementado hace ya algún tiempo atrás. Las pantallas sirven de registros. Cualquiera puede acercarse a una y volcar sus recuerdos sobre un difunto en ella. De esta manera, su memoria quedará inmortalizada.

Rememorando, a Franky le ronda una idea en la cabeza.

-Franky: … ¿Puede cualquiera hacerlo en cualquier pantalla? Lo de “volcar recuerdos”, digo.

El caballero del yelmo felino le mira con curiosidad.

-Duftmon: Sí. Es un sistema común al que se puede acceder a través de cualquier pantalla. Incluso a los humanos se les está permitido, si ese es el objetivo de tu pregunta.

El muchacho se acerca lentamente a una pantalla libre y la observa.

-Alf: ¿Qué piensas hacer?– pregunta nada más acercarse–.

-Franky: Bueno… Había pensado– mira a la lámina flotante con melancolía–… Recuerdas a Jill, a Laurence y a Joanna, ¿no? Yo sí. Casi todas las noches. Y si te digo la verdad, me gustaría olvidarlos. Sólo tengo pesadillas de ellos cuando… Quiero decir, me gustaría olvidarlos, pero no me parece justo que el resto del mundo lo haga, ¿vale? Piénsalo, nadie sabe que esos tres ya no están, sólo nosotros. Ni si quiera en la Tierra… Al menos quiero dejar sus recuerdos aquí. Es lo único que puedo hacer por ellos, ¿sabes?

-Alf: Franky… Es un gesto muy bonito, y lo suficientemente triste como para que no pueda interrumpirte con una broma, pero déjame recordarte… que Laurence seguía vivo.

-Franky: ¿Qué?

-Alf: ¿No lo recuerdas? Le hirieron de gravedad y le dejamos en el hospital de Osi.

-Franky: ¡Hostias, es verdad!– exclama desconcertado–. Joder, me había metido tanto en esta mierda deprimente que ya le daba por muerto. Te-tenemos que ver cómo está, ¿no? ¡Han pasado muchas cosas!

-Alf: ¡Dale al freno! Se supone que nos necesitan aquí y tenemos que descubrir cómo colorear el cacharro sin echarle mano a pintura y pincel.

-Franky: Ya, además de que hay un continente de distancia, que se dice pronto- se queda pensando hasta que se le ocurre algo decente-. ¿Y un mensaje? ¿Crees que le podría pedir a alguien que le mandara un mensaje?

-Alf: Podrías probar.

-Franky: Vale… Voy a preguntarle a Graw o a LordKnightmon.

El chico empieza a andar, pero se detiene al darse cuenta que su compañero no le seguía, pues tenía puesta la mirada en otro lado.

-Franky: ¿Vienes?

-Alf: Sigue tú, ahora te alcanzo.

El joven se encoge de hombros y se marcha. Por otro lado, el Dorumon se acerca a un grupo de Tamers y Digimons que están frente a una de esas pantallas voladoras. Son los niños del País de Nunca Jamás.

-Alf: Eh– llama así la atención de los presentes–. Sé que a lo mejor no queréis ni verme, ¿pero podéis… podéis hablarme sobre el chaval?

Todos miran por un momento a la pantalla que muestra imágenes del niño llamado Ichida, cuando éste aún seguía con vida.
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Ene 13 2018, 15:29

Viendo que Max está dormido,Lopmon decide dar una vuelta al castillo.Las antiguas paredes del castillo rezuman historias,vivencias de tiempos pasados.Algunos de brillante prosperidad.Otros,de pesadumbrosa fatalidad.Sus pequeños pasos,como si siguieran una ruta predefinida,le guían hasta una puerta,la cual se abre ante él.Una cámara oscura,cubierta por antorchas de brillantes luces perfilan sombras por la estancia al impactar su brillante luz con las sombrías estatuas que muestran a Devas,Olímpicos y demás entidades por igual,bordeando un trono cubierto por ajadas telas.En el,un Digimon, le aguarda.

Spoiler:
 

-?????:Entra,joven.Entra.

Temeroso,el pequeño Digimon conejo se adentra en la sala.Al pasar junto a la estatua que representa a Andiramon,su pequeño corazón da un vuelco.

-Lopmon:¿Quién eres?

-?????:Algunos me llaman "Errante Entre Mundos".Otros,"El Ciego Al mundo".Para muchos,soy "Aquel Que Ve".Y es por ello que tu estás hoy aquí,pues yo veo lo que a los demás es ajeno.Las dudas que asaltan el alma y las arrastran al olvido mortal de una oscuridad eterna.El temor que hoy atenaza tu alma y ahogan el potencial latente en tu interior.El miedo que os hunde en las tinieblas a tu amigo y a ti no me es desconocido,pues es antiguo como este castillo.

Lopmon le mira directamente.

-Lopmon:Hace poco me dijeron que yo...que no era normal.Mi evolución no se correspondía con lo natural.

El ángel se revuelve en su trono,adoptando una posición más cómoda.

-?????:Hay veces que en este mundo surgen errores.Con la energía negativa,dichos errores han aflorado por doquier.Mi trono ha permanecido vacío durante mucho tiempo mientras viajaba por multitud de tierras,buscando el origen de estos.Encontré varias fuentes.La Energía Negativa.El legado de Digimon Emperador.Vosotros,los Digimon nacidos en el Mundo Humano.Los propios Tamers.Incluso la muerte de Devas y otras entidades puede alterar el orden natural del mundo.Cualquiera de esas causas puede haber provocado que tu código se viera alterado,dando como lugar tu evolución.

El pequeño baja la mirada.

-Lopmon:Entonces...¿No soy un monstruo?

-?????:Depende de lo que entiendas como monstruo.Hay circunstancias que escapan del control de todos,pequeño Digimon.No debemos martirizarnos por ello.Pero todavía puedes evolucionar una vez más.Llegar a algo que habrías alcanzado sin esa alteración.No obstante,antes tendrás que liberarte.Soltarte de tus cadenas y salir de las sombras.Lo mismo va por ti,humano.

El pequeño Digimon se gira.Allí,en el umbral,Max espera a Lopmon.El humano entra en la sala,cerrando la puerta a su espalda.

-Max:Mis cadenas pesan tanto como la vida de dos personas.Mis tinieblas,como las llamas tu,son las resultantes de lo que le pasó a mi madre.

Lopmon,llorando desde la revelación del ángel,mira a Max.Mares de lágrimas caen por sus mejillas.

-Max:Dave y Alana podrían haber vivido si no fuera por mi debilidad.Tomé malas decisiones,y ellos las pagaron.

-?????:No eres tu quien segó sus vidas.Solo eres un niño en medio de un mar turbulento de guerras y desastres.

Lopmon se acerca a Max y escala a su cabeza.

-?????:No debemos olvidarnos de las cargas que nos corresponden,pues es lo que hacen los cobardes.Tampoco debemos hacer nuestras cargas que nos condenen a vivir en una eterna pesadilla.Cuando entendáis que tipo de carga es la que lleváis ahora,saldréis de las tinieblas y vuestras cadenas caerán.

Max coge su dispositivo y lo mira.Al alzar la vista,el Digimon ángel ha desaparecido.

-Lopmon:...Vámonos,Max.

Pesadamente,vuelven a sus aposentos.Acostados,ambos lloran abrazados hasta que el sueño puede con ellos.

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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Ene 22 2018, 16:46

Franky se esforzó en buscar a alguien capaz de enviar un mensaje a Laurence en Osi, pero se encontró con un problema con el que no había contado; la celebración por la victoria frente a la “Noche más Larga”, nombre que empezaban a usar para referirse al enfrentamiento contra los Acólitos Sombríos y sus líderes, era inminente y nadie estaba dispuesto a perdérsela por complacer el deseo de un niño.

Las fiestas invaden la ciudad, en las que los hay quienes las disfrutan, los que pasan de ellas sencillamente porque no está en su naturaleza o les molesta el jaleo.

El día siguiente llega y la pareja “Tamer-Digimon”, formada por Franky y Alf, se pasea por las afueras del castillo. En su intento de matar un poco el tiempo antes de ir a desayunar, encuentran al Coredramon Aurelion y a Galem en uno de los patios. Parece que el compañero de Xalcer intenta entrenar, pero sin mucho éxito debido a un cuerpo que no parece estar a la altura.

-Aurelion: Mierda… ¿Por qué no puedo…?– trata de preguntarse mientras todavía jadea–.

-Galem: Dejémoslo aquí.

-Aurelion: ¡¿Qué?! ¡Acabamos de empezar!

-Galem: Me refiero a la idea de entrenar así. Al principio me parecía bien, ¿pero tiene que ser a escondidas de tu Tamer?– el dragón azul no responde y mira al suelo–. Ya oíste de Duftmon el siguiente paso que debéis seguir; fortalecer vuestro vínculo con los Tamers y alcanzar el Mega. Créeme cuando te cuento que  de esta manera no lo vas a conseguir. No volveré a entrenarte a menos que tu compañero esté al menos presente.

Con estas palabras de negación, el MetalGarurumon se retira. Alf y Franky se miran entre ellos, sin saber bien qué hacer respecto al asunto. Considerando que lo mejor sería dejar a Aurelion con sus reflexiones, se marchan sin hacer mucho ruido.

Ya cerca de la tarde, Franky y Alf encuentran a Chackmon organizando su equipaje.

-Franky: … ¿Te vas?

El Guerrero del Hielo le mira extrañado.

-Chackmon: ¿Es que no estuviste en la reunión que tuvimos antes?

-Franky: Sí, pero… me estaba quedando dormido.

-Alf: A mí es que me aburren las reuniones y no fui. ¿Puedes hacernos un resumen?

-Chackmon: A ver– dice tras suspirar por la poca seriedad de sus amigos–, para empezar, LordKnightmon ha prometido ayudar a los habitantes de Led a encontrar un nuevo hogar en su reino como pago de su contribución a la lucha contra los Acólitos. Los hay que ya consiguieron encajar en otros pueblos en Server, pero muchos aún siguen buscando.

-Alf: Bien, con eso ya atamos un cabo.

-Chackmon: El siguiente punto fue sobre los Emblemas. Ya que son objetos codiciados por el Imperio de Metal, los Guardianes estuvieron de acuerdo en mantenerlos guardados en el castillo hasta que la situación mejorara.

-Franky: Espera, ¿no podemos volver a usarlos contra el Imperio?

-Chackmon: Según Duftmon, todos los usos que se les puede dar a los Emblemas están centrados en detener a Apocalymon, así que poco más podemos hacer con ellos ahora. Lo que me hace preguntar para qué los quieren esos desalmados.

-Franky: Mierda, tantas tonterías para conseguirlos y nos dejan tirados.

-Chackmon: No lo veo así. Yo, sinceramente, creo que han hecho mucho por nosotros. En fin, lo último de lo que hablamos nos concierne más a Digimons como yo; usuarios de Espíritus Digitales– el humano y el Dorumon le ponen atención al oso de nieve–. Anoche tuve un sueño. En él, yo estaba en frente de un Digimon que sólo había visto en retratos y estatuas. Ophanimon. Estaba… agonizando. Pedía mi ayuda, que la rescatara. La vi con tanta lucidez como la noche en la que me asignó la tarea de conseguir el Espíritu Digital. Cuando me desperté por la mañana y vi a Agnimon, confirmamos que ambos habíamos soñado lo mismo. Incluso los arcángeles HolyAngemon y Angewomon nos dijeron que ellos mismos habían escuchado un grito lleno de sufrimiento. En la reunión nos pusimos de acuerdo en comenzar un viaje para ayudar a la Gran Ángel.

-Alf: ¿Un viaje hacia dónde?

-Chackmon: En el sueño vi una ciudad abandonada. También pude ver que estaba en un continente desconocido para mí. Entre Agnimon y yo, a base de descripciones y dibujos de todo lo que recordábamos, los Caballeros Reales coincidieron en que el lugar al que tenemos que ir es Digital City, el cual está situado en el continente Directory.

-Franky: Todo bien, ¿no?

-Chackmon: Sí, aunque teníamos el problema de que este continente está alojado en otro servidor distinto al que estamos, de nombre “Izumo”.

-Alf: ¿Y ya lo habéis resuelto? Pensaba que no se podía viajar entre servidores.

-Chackmon: Y así es, aunque los hay unos pocos que, mediante condiciones específicas, gozan del poder de viajar entre ellos. Duftmon nos explicó que un Caballero Real puede trasladarse entre servidores siempre que sea a través del Árbol de la Información.

-Alf: ¿El Árbol de la Información? ¿No fue eso lo que destruyeron en la guerra y por eso ahora no podían contactar con su señor?

-Chackmon: Parece que es algo más complicado. Pensad en el Mundo Digital como un árbol, ¿el árbol más grande que hayáis visto en vuestras vidas? Bueno, pues imaginadlo mil millones de veces más grande. Este árbol tiene frutos en sus ramas y estos frutos serían los servidores. Pretendemos ir al servidor Izumo a través de las ramas del árbol. Agnimon también nos contó que llegó a Ikaruga por Trailmon. Por lo que parece, existe una estación junto a la parte de la rama que empieza a hundirse en la tierra, pero únicamente es revelado a los portadores de Espíritus Digitales. Los Trailmons que se encuentran allí son especiales, tienen la capacidad de viajar por los servidores como si de estaciones se trataran.

-Franky: Pues no os falta nada más para poder ir, ¿no?

-Chackmon: Sí, lo tenemos todo casi listo. Hoy mismo iremos al continente del Sur, donde se encuentra la rama del Árbol. Creo que aquí se separan nuestros caminos. Os deseo las mejores de las suertes con el Imperio de Metal.

El humano y el Dorumon agradecen ese deseo y estrechan las manos con el Guerrero del Hielo.

A la mañana siguiente, después del desayuno, los Tamers y sus compañeros Digimons son convocados a una nueva reunión. En poco tiempo, los llamados se encuentran sentados en sillas que rodean una gran mesa redonda junto a los Caballeros Reales ya conocidos por ellos. El caballero del yelmo con forma de cabeza de felino toma la palabra.

-Duftmon: Si estamos todos, que dé comienzo esta reunión. Os pondré al corriente. Mis contactos me han comunicado que el Imperio de Metal está sumido en el caos. Tras la captura de Crimson, y de que se extendiera la noticia a todo rincón en el servidor, muchos de sus vasallos se sublevaron con el objetivo de repartirse sus territorios. Aún los hay fieles a su Emperador, así que, como sería de esperar, han comenzado una guerra civil para disputarse el control.

-LordKnightmon: Lo ideal sería que se mataran entre ellos, pero la situación está lejos de dejarnos tranquilos.

-Galem: Crimson acumuló bajo sus órdenes a muchos Digimons de nivel Mega. Que ahora estén sueltos por ahí, sin la correa de su amo, los vuelve impredecibles.

-Graw: Y muy peligrosos. Los altos mandos del Imperio son Megas que dominan países enteros en la Región Oriental como sus reyes.

-LordKnightmon: Como ejemplo de lo que nos tememos, ha llegado a nuestros oídos la noticia de que la D-Brigade, el grupo militar que lidera el Comandante Darkdramon, está atacando ciudades situadas en el extremo Oeste de Folder. De momento, están fuera del reino, pero no estoy dispuesto a darles la oportunidad de pensar que pueden venir sin una invitación de mi parte. Tenía la intención de ir yo mismo a pararles los pies, pero aquí nuestro estratega tiene otra idea en mente.

-Duftmon: Quiero– pide dirigiéndose a los Tamers y Digimons– que os dirijáis a la zona de guerra y detengáis a la D-Brigade– la inquietud de los niños no tarda en mostrarse–. La razón por la que os hago esta petición es porque veo una oportunidad para que os desarrolléis. Quizás un último empujón para que algunos de vosotros pueda acceder a la forma Mega– esto último no acalla las quejas de muchos–.

-Alf: La verdad es que me encantaría ser un Mega, pero a lo máximo que puedo llegar solo ahora mismo es al Campeón y piden que venzamos a una de esas malas bestias que están al nivel de Borzaya.

-Franky: Bien, en eso al menos estamos de acuerdo.

-Duftmon: Por supuesto– dice no respondiendo necesariamente a la queja del Dorumon– iríais acompañados por uno de nosotros, con su buena guarnición de soldados entrenados, después de todo, la misión principal es derrotar a Darkdramon y a su séquito. Difícilmente vosotros solos seríais capaces de tal hazaña. Tampoco podemos olvidar aquellos desdichados que han quedado atrapados entre el fuego de este conflicto. Vuestra asistencia también serviría para rescatarlos.

De pronto, la cara de Alf enseña tristeza, como si las últimas palabras del Caballero Real le hubieran hecho recordar algo desagradable.

-James: Yo voy– dice con decisión el chico que está sentado al lado de Franky, quien inmediatamente le mira desconcertado–.

-Franky: ¿Por qué? Con todo lo que hemos pasado…

-James: Precisamente. No quiero que nadie más sufra lo que hemos sufrido.

-Franky: Pero nosotros ya hemos hecho más que suficiente. ¿Te diste cuenta que salvamos el mundo, literalmente? Deberíamos irnos a casa y dejar estas cosas a gente que sepa hacer lo que hace.

-James: También porque hemos salvado el mundo, no vamos a dejar que venga alguien más y lo vuelva a estropear. Franky, por favor, ven con nosotros.

-Franky: ¡¿Yo, por qué?! ¿Qué parte de “quiero vivir” de posts anteriores no te quedó claro, a ver?

-James: Tú y Alf sois de los más fuertes que conocemos.

-Franky: Joder, me gusta que me elogien, pero no me hace gracia cuando lo usan en mi contra. Lo de Kyo sólo pasó una vez, ¿vale? Fue pura suerte.

-James: Lo que tú digas, pero muchos de mis amigos y yo estamos de acuerdo en que nos sentimos mucho más seguros cuando estáis cerca.

-Franky: Ya estamos con el chantaje emocional. Un momento, ¿quieres decir que a ninguno de tus amigos le importa que uno de ellos muriera en las manos de Alf?

-Alf: ¡Que estoy justo aquí al lado, hijo de puta!

-James: He dicho “muchos”, no “todos” mis amigos. Además, yo al menos ya entiendo que hizo todo lo que pudo y que fue más culpa del otro que le poseyó. No le culpo de nada.

El Dorumon mantiene la boca cerrada.

-Duftmon: Los que decidáis tomar esta tarea– continúa diciendo, ignorando las otras conversaciones–, prepararos para partir en dos horas. Los Trailmon que os llevarán a vuestro destino estarán listos para entonces. Si nadie tiene nada más que añadir, doy por finalizada esta reunión.

-James: Bueno, pues… adiós.

El niño, con un aire decepcionado, se va con su compañera Renamon junto a sus amigos, que ya estaban saliendo de la sala. Franky mira a Alf, esperando a que dijera algo, pero resulta no ser el caso.

-Franky: ¿Y a ti qué te pasa? ¿No me vas a decir que deberíamos ir?

-Alf: No, estoy de acuerdo. Hacemos mejor en dejárselo a gente más… capaz. Ya fallé una vez y no pienso arriesgar…

Se interrumpe así mismo como si se hubiera dado cuenta que estaba soltando demasiado. El chico se le queda mirando por unos segundos mientras la sala va quedando vacía.

-Franky: Pues ahora vamos a ir.

-Alf: ¿Qué?

-Franky: Que ya va siendo hora de que sea yo quien te arrastre a una locura.

-Alf: ¡Pero bueno! ¿Es que te has propuesto a llevarme la contraria?

-Franky: Tú ya has podido leer mi mente una vez. ¿Qué te hace pensar que yo no puedo hacer lo mismo contigo? Deja de hacerte el personaje misterioso y dolido y vámonos a hacer lo que se te da mejor– se levanta de su asiento y se dirige a la puerta que da salida a la habitación–. Liarla. Necesitas esto– dice en un susurro–.

Alf y Franky se encuentran con Max, Lopmon, Xalcer y Aurelion.

-Alf: Bueno, ¿y vosotros qué pensáis hacer?

Antes de haber una respuesta, Kan y SuperStarmon pasan justo al lado de ellos, cargando equipo y provisiones.

-SuperStarmon: Parece que vamos a trabajar juntos una vez más, ¿eh, chavales?– les dice a Xalcer y a Aurelion–.

-Franky: Espera, ¿qué pasa con Kyo? ¿No le estabas vigilando?

-Kan: Un par de KnightChessmon le vigilarán en su celda, no hace falta que te preocupes. Soy mucho más útil en un campo de batalla, no como carcelero.

Horas después, los voluntarios y guerreros están montados en los vagones que son tirados con fuerza por un Trailmon. Un PawnChessmon negro entra nervioso al vagón en el que están Franky, Alf, Graw y Galem, entre otros.

-PawnChessmon: ¡Nos comunican  que la situación ha empeorado! ¡Bor-Borzaya y su Escuadrón Verde se han unido a la batalla! ¡Y no como aliados, se están enfrentando entre ellos! ¡Todo está fuera de control! ¡También hay otro grupo del que no sabemos de dónde ha venido, sólo sabemos que está siendo liderado por un Leomon muy poderoso! ¡Aún no sabemos de qué lado está, pero está combatiendo a ambos ejércitos!

-Graw: ¿Crees que se trate de BanchoLeomon?

-Galem: Si sigue enfadado con nosotros, estaré más que encantado de encararle.

-Franky: Sí… a la aventura… estamos jodidamente muertos.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Ene 23 2018, 00:52

El fulgor de la batalla,aun en la lejanía,hace que el aire vibre con el aullido de los atemorizados Digimon de las afueras de Folder y las explosiones originadas por el Imperio del Metal.Una de estas cae peligrosamente del Trailmon,haciendo que esté a punto de descarrilar.El grupo intercambia miradas de incertidumbre.

-Max:Vamos,chicos...U-un último empujón y estaremos en casa...

-Franky:Eso está por ver...

El tren consigue llegar de milagro al frente de batalla.O lo que queda del lugar en la estación en la que paran,pues solo escombros y Digimons,luchando contra subalternos de algún bando o huyendo con lo que pueden sostener en sus extremidades,les reciben.Una parte del grupo se dedica a apoyar a los Digimon locales a retener el ataque.Otros,como Max y Lopmon,acuden en ayuda de los que intentan huir,defendiéndoles de los Digimon de menos categoría que atentan contra su vida.Lopmon no tarda mucho en tener que evolucionar en Turuiemon.No obstante,sin previo aviso,el ataque cesa.

-Turuiemon:¡Aprovechad ahora!¡Corred!

-???????:Me parressse que no van a ir a ninguna parte,soplivyy.

Max y Turuiemon se giran para ver a Borzaya,en su nivel Novato.Los oriundos del lugar parecen reconocer su figura,pues los gemidos no tardan en oírse a espaldas de los chicos.

-Borzaya:Privet,humano y Lopmon.

Borzaya evoluciona en Galgomon,disparando contra el grupo a medida que se acerca a ellos.Max ve como varios de los Digimon son alcanzados por los perdigones del jefe del Escuadrón Verde.Poco acostumbrados al combate,no son capaces de seguir al grupo.Max se da la vuelta para intentar rescatar a algunos.

-Max:¡Turuiemon,cúbreme!

El Digimon se pone frente al humano,liberando poderosos golpes al ya cercano Galgomon.El chico ve como el grupo al que socorrían vuelve a ser atacado.Cogiendo lo primero que encuentra a su alcance,Max intenta ayudar a los Digimon desde la distancia.Con un rápido vistazo ve como Turuiemon intenta mantener a Borzaya.

-Turuiemon:¡VE A AYUDARLES!

Max asiente.Tras coger lo que parece ser un trozo de madera lo bastante grande como para resultar contundente al golpe,corre hacia el grupo,el cual medio se defiende en medio de un ataque de pánico.

-Gottsumon:¡Que estés aquí no cambia nada,hu-

Max le acierta con su improvisado bate que,aunque rompiéndose con el golpe,consigue cerrar la boca del golesco Digimon.Los Digimon locales sacan partido del momento para darlo todo contra éste y otros Digimon,consiguiendo deshacerse de un par de ellos.Es en esto que llega un Gladimon aliado,parte de la guarnición que acompañaba a los niños en el Trailmon.

-Gladimon:¡Yo me encargo de esto!

Sin tener que pensarlo dos veces,el joven inicia la carrera hacia su compañero,dándole tiempo a ver solo como éste es lanzado hacia él.El impacto consigue lanzar a ambos por los aires,dejándolos llenos de magulladuras.Ambos se ayudan mutuamente a levantarse.

-Max y Turuiemon:¿Estás bien?

Ambos saben como está el otro.Max busca en su bolsillo una carta mientras Turuiemon vuelve a la carga.Cuando encuentra la que Vritramon les dio en su momento,la pasa por el fax del dispositivo.Nada cambia en su compañero,ahora esquivando los ataques de Borzaya.El dispositivo totalmente blanco no responde ante ningún estímulo.Con decisión,guarda el D-Arc y la carta en sus lugares habituales y corre alrededor de Borzaya,demasiado entretenido con el ridículo que está haciendo pasar a Turuiemon como para percibir al zagal.Cuando llega a su espalda,salta sobre el Digimon y empieza a estirarle de las orejas.

-Max:¡DEJA A TURUIEMON,MALDITO MONSTRUO!

El chico nota como la respiración del Digimon se acelera a medida que un grito crece en su garganta.Turuiemon no vacila y se abalanza sobre su enemigo,propinándole puñetazos a velocidad pasmosa allá donde alcanza.

-Borzaya:¡¡ESTÚPIDO MOCOSO!!

Finalmente,consigue alcanzar los brazos del humano y lo lanza con fuerza bien lejos,dejándole lo suficientemente herido como para que no vuelva a intentar levantarse.

-Turuiemon:¡MAX!

-Borzaya:¡GANCHO BESTIAL!

De un poderoso gancho,lanza al conejo por los aires,propinándole un segundo golpe antes de caer.Malherido y de vuelta en su forma de Lopmon,el Digimon cae cerca de Max.

-Lopmon:M-Max...Lo siento...No he podido hacer nada...

Borzaya empieza a evolucionar en BlackSaintGargomon.Max empieza a arrastrarse hasta Lopmon.La batalla a su alrededor arrecia,tornándose casi fatal para Gladimon y los Digimons a los que la pareja antes intentaba proteger.

-Max:Lopmon....

-Lopmon:Este es el fin...Hemos fallado,Max.-Empieza a llorar.-Ya nunca volveremos a casa.

-Max:¡Claro que volveremos!¡Tenemos muchas cosas que ver y hacer juntos!

Consigue llegar a su lado.

-Lopmon:No he podido protegerte...

-Borzaya:He de decir que esperraba máss,camaradas.En fin.Es culpa mía por confiar en insectos.

Alza su pie.

-Max:Tu siempre me has protegido,Lopmon.Tu me sacaste de las sombras y fuiste mi luz.

Le abraza.El pie cada vez está más cerca.

Es hora de que te devuelva el favor

El pie de Borzaya retrocede ante el haz de energía.


-Lopmon:¡LOPMON EVOLUCIONA EN...



La luz que antes les cubría muestra ahora a un Digimon de gigantesca talla.De todo su cuerpo emana una luz pura,nacida de la purga de las cargas de los corazones del niño y el Digimon.Muchos de los Digimon invasores,de alma impura,cierran los ojos ante el haz sagrado.

Spoiler:
 

-Cherubimon:¡Cherubimon!

Borzaya le mira,proyectando con una de sus manos una sombra a sus ojos.

-Borzaya:Esto ya me gusta más.

En las manos del recién evolucionado Digimon aparece un haz de relámpagos,el cual lanza al confiado Digimon fortaleza,haciéndole una bonita quemadura y haciéndole retroceder.

-Cherubimon:¡Ningún Digimon volverá a pasar miedo bajo tu sombra,Borzaya,pues yo soy la luz que a todos baña con esperanza!

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MensajeTema: ¿Quienes son "los otros"?   Jue Ene 25 2018, 21:45

Dos KnightChessmon, llamados Sagnip y Snoo, custodiaban la cárcel donde estaba Kyo y Tientamon. Snoo vio que salían pequeños rayos negros de la cabeza de Kyo.

Sagnip: ¿Espiando como de como costumbre, Snoo?

Snoo: Dejate de miradas pervertidas, fíjate en eso.

Sa: Bueno, nos dijeron que este niño era muy raro, que había que tener cuidado con él.

Sn: Pero yo no quiero problemas, hoy no me he traido mi amuleto de la suerte.

Sa: ¿De verdad crees en esas cosas? ¡Por favor, no hay nada que la ciencia no pueda explicar!

Sn: No empecemos otra vez, todas las guardias tenemos la misma conversación.

Sa: Lo siento, no deberíamos tener ese tipo de contratiempos en nuestra relación.

Sn: ¿Pero qué relación? Anda, ya es hora de que le demos la bandeja al prisionero.

Sa: ¿Pero tú traes reloj ni nada?

Sn: Es una forma de hablar, ¿porqué todo te lo tomas tan literal? Algún día eso te dará problemas.

Sa: Igual que tus fetiches espiritistas, se lo voy a colar ahora la bandeja, vigila mi retaguardia mientras abro la puerta.

Sn: Espero que no hagas chistes sobre vigilar tu culo.

Sa: Diablos, ¿tan predecible soy? Ale chaval, come algo cuando despiertes, al final ya veremos que hacen contigo. Ahí tenéis una ración para tu digimon y tú.

Snoo vio algo asombrado.

Sa: ¿Ahora qué te pasa, has visto un fantasma o que?

Sn: No idiota, es la comida, ha desaparecido.

Sa: No me vas a convencer de que ha desaparecido por arte de magia.

Sn: No, ha sido más bien por acto de ese motimon que está bailando, se ha comido todo en un instante, no le ha dejado ni las migajas a su tamer.

Sa: ¿Estás seguro que es el chaval el que manda de los dos?

Sn: ¡Y yo que sé!
...
¡Mira eso, está brillando!



T: Motimon digievoluciona en...
¡Tentomon!

T: Al fí me ziento lleno de enegía. Me gustaría sabé que razó agumental hay para que no diga ni mu en mi forma anterió.

Kyo se despertó.

K: Agh, que sueño más extraño. Pero debo apresurarme, no se porque, pero se que lo que ha pasado, era más real de lo que yo pensaba. Tientamon, esa bandeja de ahñi... ¿has vuelto a comerte toda mi comida, verdad?

T: Lo habas zoñao, esa comia era pa mí zolamente.

K: Oh, al menos gracias a eso has evolucionado, que raro, pensé que necesitábamos el dispositivo. Pero sin poder pasar la carta no podremos hacer nada para tener a Rizegreymon.

Sn: ¿Ves?, ¡te lo dije! ¡Ha evolucionado solamente con comer y el niño se ha despertado!

Sa: Pero sigue siendo solamente un digimon de nivel infantil, y somos dos. Escuchadme bien, hoy estoy cabreado, por vuestra culpa hoy no podemos salir de fiesta como teníamos planeado, podéis hacer todos los jueguecitos que queráis, pero dentro de la celda, cualquier intento de fuga os costará caro.

Sn: ¿Cuándo dices que íbamos a salir adonde?

Sa: Cállate, te cargas mi discurso.

T: ¿Comorl? Io no quero pagá ná, nunca compo caro, ziempe barato.

K: (necesito comprar tiempo si quiero salir de aquí, pero, ¿cómo?)
Escuchadme bien, hay algo que supongo que sabréis tras vuestras numerosas batallas.

Sn: ¿Numerosas batallas?

K: Sí, por supuesto, vosotros sois los grandes caballeros digimon, ¿no es así? Portadores de lanzas, acuchilláis a vuestros enemigos con increíble valentía y arrojo.

Sa: ¡Por supuesto que lo somos!

Sn: Ni lo dudes por un instante, claro que lo sabemos todo. Este, aunque ya lo sabemos, igual tu amigo no sabe de que estás hablando, asi que, em... como nobles caballeros te obligamos a que se lo cuentes, si, eso es, para demostrarle a ese tentomon de que pieza estamos hechos.

T: Quero palomita.

K: Sabréis de sobra, que hay veces  donde te encuentras enemigos más poderosos que los demás a pesar de estar al mismo nivel. Y ese es el caso de mi amigo Tientamon.

Sa: No me hagas reír, ¿qué puede hacer ese insignificante insecto?

Sn: Como sigas hablando así vas a parecer un enemigo genérico de otra serie.

K: Vamos tientamon, acumula tu poder.-dijo mientras le guiñaba un ojo-

Tientamon captó la indirecta, y empezó a hacer como en uno de sus programas favoritos de la tv de cuando estaba en la tierra.

T: Os voi a demostá cua e mi podé definitivo.

¡O-oooooooooooooooooooooooh....!



Tentomon empezó a revolotear con las alas y a usar su ataque de chispas para que aparecieron rayitos a su alrededor como si de un aura se tratara.

Sn: ¡No.... no! ¡Te lo dije, tenía que haberme traído mi amuleto!

Sa: N-no te preocupes. Mientras no estén fuera, no habrá nada que temer, glup.

Mientras los guardianes estaban pendientes de tientamon, Kyo al fondo empezó a concentrarse también.

K: (Vamos, tengo que conseguirlo, vamos)

Apareció un agujero negro con aura roja cerca de tientamon mientras Kyo sudaba un montón. Kyo agarró a tientamon y ambos pasaron por el agujero.

Sa: ¡No!-dijo Sanip metiendo con fuerza su lanza contra ellos, pero fue en vano ya habían pasado el agujero, tan rápido como pasaron, el agujero se cerró.

Sn: Con que no pasaría nada mientras estuvieran dentro de la jaula, ¿eh?

T: ¿Ahonde tamos, Killo?

K: No lo se. Creo que es una habitación contigua. Ahora solo debemos camuflarnos con el resto de niños y sus digimons que están de aquí para alla. Era la única manera de escapar de allí, ahora, tengo que encargarme de "ellos".

T: ¿Quiene zon ello, mi arma?

K: Eso es lo que voy a averiguar...


Última edición por DrPingas el Lun Feb 19 2018, 12:45, editado 1 vez
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En verdad me llamo Franky
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Perro
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Ene 27 2018, 17:04

La batalla se está cebando con la ciudad de nombre desconocido al que han llegado los Tamers y sus aliados. Alf logra evolucionar a Dorugamon por la necesidad de apartar a un Digimon bebé de unos escombros que caían sobre él. Consigue cogerlo con sus garras y lo lleva lejos para que pueda escapar junto a otros supervivientes. Cuando termina esta tarea, el Dorugamon y su compañero humano sienten unos grandes temblores bajo sus pies. Se ponen en guardia y miran a todas partes, pero no ven nada que pueda estar provocando ese fenómeno. No hasta que ven a BanchoLeomon atravesar un edificio, que colapsa inmediatamente después. El hombre león había sido lanzado en contra de su voluntad y se estampa contra otro edificio que consigue aguantarle. De los escombros del edificio que acaba de echarse abajo, surge el comandante y líder de la D-Brigade que Franky y Alf reconocen de su anterior visita junto a Crimson.

-Darkdramon: ¡¡BAN-TYO!!– grita desquiciado con una voz atronadora–.

Levanta el vuelo para embestir contra el Digimon bestia, pero éste se repone a tiempo y se impulsa desde donde está para interceptar a su enemigo. Ambos chocan en el centro de sus trayectorias y reanuda una encarnizada batalla llena de puñetazos, tajos e incluso mordeduras, como si de dos animales salvajes se trataran. Desde luego, no parecían estar en sus cabales en esos momentos. El dragón cíborg se separa de su objetivo y prepara una concentración de energía en su boca. BanchoLeomon golpea el suelo con un fuerte puñetazo, lo que sacude la tierra con una onda expansiva y ardiente. La técnica hace que el comandante del Imperio de Metal se desequilibre y apunte mal su próximo ataque, lo que lleva a que dispare una bola de energía hacia el cielo y éste arda por unos segundos con una terrible explosión. Franky se siente afortunado de que eso no llegara a caer cerca de ellos, pues teme que les habría vuelto cenizas.

-BanchoLeomon: ¡De nada sirve un ataque tan poderoso si no me aciertas!

El león antropomorfo muestra una espada que lleva consigo y vuelve a lanzarse contra el dragón mecánico, quien responde levantando la lanza que lleva acoplada en la mano para defenderse. BanchoLeomon consigue empujar a su contrincante nuevamente hacia los escombros, haciéndolos volar por los aires al mismo tiempo que se alejan de Franky y Alf.

-Franky: ¡Tenemos que salir de aquí! ¡Se van cargar la ciudad entera ellos solos!

Ambos salen corriendo de la zona. Apenas tardan en encontrar más problemas. Ven a un grupo de niños, de entre los que están los conocidos del País de Nunca Jamás. Estaban terminando de ayudar a otros supervivientes y de derrotar a algún enemigo menor que les amenazara cuando algo más se acerca volando a su posición. Una máquina voladora y poseedora de largos brazos aterriza.

Mechanorimon:
 

Todos se quedan mirándola. El cristal que cubre parte superior de la cabeza se abre. Aparentemente, la máquina sirve de vehículo para otra persona. Ésta se asoma y se deja ver por los presentes que tiene delante. Franky queda paralizado. Su respiración se vuelve lenta, pesada. Una vez más, está frente a Emi, la Cazadora de Niños. La chica humana muestra rasgos que, desde luego, se alejan de los de la especie a la que supuestamente pertenece. La piel que rodea su ojo izquierdo tiene textura de escamas. En cuanto al mismo ojo, había adoptado un color más anaranjado y la pupila se asemeja a la que podría tener una serpiente. Los pelos del Dorugamon se erizan. Alf enseña los dientes al mismo tiempo que lanza una mirada feroz.

-Alf: Esta sensación…

La chica sonríe. Parece que le complace la reacción del dragón peludo.

-¡Cazadora, responde!– suena una voz alarmada, procedente del interior de la máquina pilotada por Emi–. ¡Te repito que dejes de lado tu obsesión por los humanos! ¡Tienes una misión! ¡TENEMOS una misión que hacer!

La joven coge un walkie-talkie que tenía en la cintura y acerca sus labios tranquilamente.

-Emi: Terminaré esto enseguida y volveré. No me molestéis– pulsa un botón con el que termina la conversación–. Pero no quita que lo vaya a disfrutar– coge otro aparato de su cinturón. Ninguno de los Tamers o Digimons que hay a los alrededores lo reconocen–.

Spoiler:
 

Spoiler:
 

Un aura oscura cubre a la asesina. El aura se concentra en el dispositivo y dispara rayos que no aciertan a nadie. No se tarda mucho en descubrir que esos rayos no son más que los medios por los que se materializan nuevos Digimons, muy similar a como Franky y Alf habían visto hacer a la Cazadora con el extraño vehículo que usaba tiempo atrás.

Spoiler:
 

Spoiler:
 

-Emi: Os he perdonado que destruyerais mi Digi-Beetle. Me permitió mejorar. Y pienso demostrároslo– mira directamente a Franky, a quien tiene paralizado del miedo–. SkullKnightmon, Deadlyaxemon, adelante.

El Digimon con apariencia de caballero rechoncho mira por un momento los Tamers y luego dirige su mirada a quien le había liberado.

-SkullKnightmon: Mi señora, ¿no tiene acaso bestias más apropiadas para ejecutar a estos niños asustados?

-Emi: Los quiero muertos sin error alguno, es todo lo que importa.

El caballero prolonga la mirada por unos segundos más antes de volver a mirar hacia delante.

-SkullKnightmon: Entiendo, como usted desee.

-James: ¡Espera!– se adelanta el muchacho–. ¿Por qué quieres hacernos daño? ¿No eres tú también una Tamer?

-SkullKnightmon: ¡No oses ponerla a vuestro nivel! Ella no es una vulgar “Tamer”. Es una “General”.

Como si esas palabras hubieran sido una orden, el otro monstruo que salió del dispositivo de la Cazadora comienza a avanzar. Con una endemoniada velocidad, se desliza hasta llegar a sus presas, pero no se detiene ahí. Continúa y golpea y corta todo aquello que esté en su camino. La primera víctima iba a ser James, quizá porque habló de más, pero se pone en medio Mild, su compañero Youkomon. Sale por los aires, como si hubiera sido atropellado por un coche. Salpica sangre nada más caer. El corte que ha recibido es profundo. Afortunadamente, es suficiente para desviar la trayectoria de Deadlyaxemon y que James no tenga la misma suerte que su compañero, al menos de momento.

-James: ¡¡MILD!!– corre junto a su amigo–. ¡Ya basta, descansa!– con desesperación, señala al Digimon zorro con su dispositivo, pero ninguna luz sale de éste–. ¡No, por favor, cúrale!

Mientras tanto, Deadlyaxemon continúa derrotando uno a uno a los Digimons aliados con tan sólo pasar a través de ellos.

-Emi: Deadlyaxemon, no te olvides de los humanos. Ellos merecen más morir que sus mascotas.

De pronto, el Numemon de Tomás salta por la retaguardia de la Cazadora para sorprenderla, pero es él quien se lleva la sorpresa al ver cómo Emi le mira con el ojo que tiene ahora diferente, completamente abierto. El Numemon queda paralizado del miedo y cae hecho un ovillo.

-Numemon: ¿Qué… qué me pasa?– pregunta derramando lágrimas–.

El Mechanorimon, el Digimon que la Cazadora usa como transporte, levanta uno de sus brazos y lo deja caer con todo su peso sobre la babosa verde. Ésta no puede hacer otra cosa que gritar del dolor.

-Tomás: ¡¡NUMEMON!!

Antes de que pueda reaccionar más allá de gritar, el demonio velocista se acerca a él con intención de arrollarle. Entonces Alf se interpone en su camino y, haciendo acopio de toda su fuerza, detiene a la criatura de metal. Este acto le da el tiempo que Tomás necesita para escapar.

-Alf: ¡Ahora, atacad!

-SkullKnightmon: Pobre ingenuo.

El Dorugamon puede comprobar en seguida el por qué de ese comentario. Todos los demás Digimons combatientes a su alrededor ya han caído. Incluso hay niños gravemente heridos. Para colmo, Deadlyaxemon está poniendo más fuerza para poder pasar a través del obstáculo, haciendo retroceder a Alf.

-Emi: Dejad de jugar con ellos– baja del Mechanorimon para ir hasta el niño derribado que tiene más cerca, siendo James en este caso–, y matadlos de una vez–.

Se agacha y coge el dispositivo del chaval. Lo empieza a examinar con la mirada, como si se preguntara si era eso lo que necesitaba, al contrario que hizo con los demás dispositivos que ya tiene alrededor de la cintura. En ese momento, James coge la mano con la que la Cazadora sostiene el aparato.

-James: Devuélvemelo… Lo necesito…

Ahora es la humana maldita quien coge la mano del Tamer.

-Emi: ¡No me toques!– aprieta la mano de James. Éste nota cómo le están partiendo los huesos, lo que le hace gritar–.

Franky se hallaba en el suelo y asustado. A pesar de que había sido de los pocos humanos dejados ilesos, quizá por un juego macabro que se traía entre manos la criatura que se opone a Alf, siente un intenso dolor por distintas partes de su cuerpo. Lo sabe, está sintiendo el mismo dolor que sufre el dragón, como ya había pasado otras veces. Desde donde está, el compañero del Dorugamon puede ver cómo éste derrama sangre. Deadlyaxemon le estaba cortando con su cuerpo y también había empezado a morderle con sus fauces de metal.

-Alf: Mastica, cabrón... no te vayas a atragantar... No me culpes si luego escupes bolas de pelo por una semana.

-SkullKnightmon: Realmente piensas que todo lo que estás haciendo es para proteger a quienes te rodean. Pero date cuenta de lo vanas que son tus acciones. Observa.

Dirige su mirada donde está la Cazadora, lo mismo que mira ahora el dragón peludo. Emi deja caer el cuerpo ya sin vida de James, el cual ya comenzaba a descomponerse en datos, habiéndole despojado antes de su nuevo D-Arc.

-Emi: Entended de una vez que sólo fuisteis elegidos para darme vuestros dispositivos. No para morir, ya que eso mismo le pasará a todos los humanos por igual.

-Alf: ¡Hija de puta! ¡Solo tengo que acabar con éste, luego con tu otro guardaespaldas y la siguiente serás tú!– comienza el acto desesperado de morder a su enemigo, pero éste está protegido con un metal que no puede dañar con sus dientes, siendo más bien él mismo quien se lastima–.

-SkullKnightmon: Una bestia estúpida como tú no tiene oportunidad contra Deadlyaxemon. ¿Qué te hace pensar que puedes contra un auténtico caballero como yo?

-Alf: ¡Lo haré, sólo espera!

Su furia se va acrecentando a la vez que lo hace el miedo de Franky. A lo lejos se sigue oyendo la pelea que está aconteciendo entre BanchoLeomon y Darkdramon y la destrucción que dejan a su paso, haciendo consciente a Franky de que no son nada frente a lo que esperan de ellos.

-Emi: SkullKnightmon, Deadlyaxemon… ¡DigiXros!

Los nombrados dejan lo que están haciendo y se trasladan para chocar entre ellos. De la colisión son combinados y aparece un nuevo Digimon con apariencia de caballero de armadura negra.

Spoiler:
 

-Emi: DarkKnightmon.

-DarkKnightmon: ¿Por qué fusionarnos con el Xros Loader ahora?– deja pasar unos instantes para pensar–. Por supuesto, no sólo quieres destruir sus cuerpos, sino también quebrar sus espíritus. Me pregunto de dónde surge tanta crueldad.

-Emi: Deja de divagar y haz tu trabajo.

Ocurre justo como supone el caballero oscuro; muchos niños y Digimons son presa del pánico al ser testigos del nuevo acontecimiento, pero, para su desgracia, muy pocos están en las condiciones para moverse, y aquellos que lo consiguen son inmediatamente derribados por los disparos de la Cazadora, que logra hacer usando la pistola que lleva consigo con una frialdad espeluznante. DarkKnightmon se dirige al cuerpo malherido de Alf, quien ya no puede moverse. Levanta su lanza y apunta uno de sus extremos al dragón. Franky observa con lágrimas en los ojos lo que va a ser la ejecución de su amigo.

“Mierda”– llega a su mente–. “He sido un fracaso desde que nací, ¿verdad? Ojalá le hubieran dejado elegir a otro Digimon más poderoso. Él no estaría aquí de no ser por lo inútil que soy. Y ahora nunca podré agradecerle por todo lo que ha hecho por mí. Ni siquiera puedo decírselo, creo que tengo la mandíbula prácticamente rota. Gracias por estar conmigo, en las buenas y en las malas. Gracias por haber sido mi apoyo, no podría haber pedido un compañero mejor. ¡Gracias por aguantarme!"

Franky coge todas las fuerzas que le quedan y se levanta. Anda lentamente hasta donde se halla Alf.

-Franky: ¡Ahora lo sé! ¡Ya lo sé todo!– hunde la cabeza en los pelos del lomo de su compañero–. Escúchame, si me dejaran elegir a otro Digimon… ¡Volvería a elegirte a ti!

La lanza del caballero negro avanza sin contemplaciones, pero se detiene en seco cuando apenas le queda un par de metros para atravesar ambos cuerpos. Una luz había cegado a DarkKnightmon, una luz que viene de Alf y Franky.

Spoiler:
 

Un puño golpea la cara metálica del caballero oscuro y lo tumba.

-Emi: ¿Qué? ¡¿Qué coño pasa?! ¿Ha evolucionado en un momento así?– apunta con su arma–. No importa, si encuentro al chico…– pero comprueba contrariada que sus ojos no son capaces de verle–. ¿Dónde está? ¡No ha podido irse tan rápido!

-¿Preguntas por Franky?– dice el ser que poco a poco perdía la luz que le cubría y había derribado a DarkKnightmon–. Siento decepcionarte. A quien ves ante ti tampoco es Alf.

-Emi: ¿De qué cojones estás hablando? ¿Quién eres y dónde están los otros dos entonces, a ver?

-No soy ni Franky ni Alf. ¡Soy quien os enviará al Área Oscura!

La luz termina de desvanecerse y permite ver con total claridad al nuevo individuo.

Spoiler:
 

-DarkKnightmon: ¿Alphamon, el Caballero Real?– se levanta y retira rápidamente–. Qué honor, estoy ante una leyenda entre los Caballeros Santos.

El recién nombrado “Caballero Real” levanta una mano y empieza a mover los dedos de ésta, como si tecleara. DarkKnightmon se cubre porque piensa que se trata de un nuevo ataque dirigido a él, pero se equivoca. De pronto, todos los niños y Digimons que hay a su alrededor son cubiertos por esferas mágicas, las cuales comienzan a levitar y a alejarse de la zona en conflicto.

-Emi: ¡No te los llevarás!– dispara con su pistola, pero ninguna bala atraviesa el escudo protector que son esas extrañas burbujas–. ¡DarkKnightmon, mátalos a todos ahora mismo, no me importa el estado en el que acaben los D-Arcs!  

-DarkKnightmon: Mh, temo decirle que necesitaré más poder si quiere que lleve a cabo esa tarea, mi señora.

-Emi: Estoy rodeada de idiotas.

Alza su dispositivo y salen de él tres Digimons más.

Spoiler:
 

Spoiler:
 

Spoiler:
 

-Alphamon: ¡No pienso dejar-!

El caballero oscuro hace un movimiento de manos, con el que levanta un muro mágico.

-DarkKnightmon: Va a tener que disculparme un momento.

-Emi: ¡DarkKnightmon, Shoutmon, Ballistamon, Dorulumon! ¡DIGIXROS!

Como la otra vez, todos los mencionados son combinados para dar paso a un nuevo Digimon. Al contrario que el anterior DarkKnightmon, esta nueva versión luce una armadura blanca y azul.

Spoiler:
 

La barrera mágica que se interpone entre ambos guerreros se desintegra.

-DarkKnightmon: ¿Comenzamos?
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Xalcer
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Cerdo
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Ene 28 2018, 02:46

El ruido de pelea y los gritos de pánico de la ciudad eran ensordecedores. El chico se detuvo un momento, completamente sin aliento. Aurelion se había pasado todo el trayecto extrañamente callado, simplemente respondiéndole con monosílabos y con la mirada perdida en la distancia. Para colmo, nada más bajarse del tren, adoptó su forma de Coredramon y, sin decir palabra, alzó el vuelo en dirección a la ciudad, dejándole atrás ante el desconcierto de los presentes. Había intentado seguirle, pero sin la ayuda del dispositivo estaba resultando bastante complicado. Por suerte, el rastro de llamas azules le delataba. Un potente rugido le hizo reanudar la marcha. No debía de estar muy lejos.

El lugar impactó al chico. Decenas de cuerpos de Digimon cubrían la calle. Ensangrentados, llenos de marcas de garras, calcinados en llamas azules... No todos portaban la marca del Imperio. Sus datos no tardaban en desprenderse, flotando en dirección a un Digimon.

- Aurelion: ¡Ya no eres tan rápido, ¿eh?!

El cuerpo de Aurelion estaba cubierto de pequeños cortes y heridas. Sus cuernos resplandecían con un intenso brillo rojizo. En una de sus garras ensangrentadas sujetaba a un Digimon, o al menos eso parecía, ya que no paraba de golpearlo contra el suelo una y otra vez en un arranque de ira. El sonido de los golpes retumbaba en la cabeza del chico.

- Xalcer: ¡Aurelion, para!

Los golpes cesaron mientras el aludido se giraba hacia él, y no precisamente muy feliz de verle.

- Aurelion: ¡¿Qué estás haciendo tú aquí?!

- Xalcer: ¡Eso tendría que preguntártelo yo! ¿¡Te vas sin decir nada y cuando voy a buscarte te encuentro... así?!

- Aurelion: No es de tu incumbencia. - Se volvió dándole la espalda, absorbiendo los datos de los cuerpos de la calle y curando sus heridas levemente. Extendió las alas preparado para alzar el vuelo.

- Xalcer: ¡Pues claro que me incumbe! Llevas días muy raro, desapareciendo por las mañanas, y ahora esto. ¿Qué te ocurre, Aurelion?

- Aurelion: Largo.

- Xalcer: Aurelion...

- Aurelion: ¡QUE TE LARGUES! - Un crujido seco significó el final del destrozado Digimon que llevaba en la mano. Aurelion lo miró un segundo, antes de arrojarlo con fuerza contra uno de los edificios con otro rugido mientras la luz de sus cuernos se intensificaba. El chico retrocedió ante la mirada asesina que su compañero le lanzaba. - ¡No pienso volver a ser el inútil de antes! ¡Si ese vejestorio se niega a entrenarme, me haré más poderoso por mi cuenta! ¡Absorberé los datos de todos los Digimon de esta ciudad si es necesario! ¡Me volveré él más fuerte, más que Alf y Lopmon juntos, y si para ello me tengo que convertir en un monstruo, QUE ASÍ SEA!

Comenzó a batir las alas con intensidad, levantando el polvo de la calle y tirando a Xalcer al suelo.

- Aurelion: ¡Y NI SE TE OCURRA VOLVER A SEGUIRME!

El zafíreo dragón alzó el vuelo, cuando un poderoso estruendo y una nube de polvo inundó la zona. Una explosión había tirado abajo uno de los edificios cercanos. Al abrir los ojos, el chico se encontraba bajo la sombra de Aurelion, escudándole con su cuerpo. Este se sacudió, quitándose los escombros de encima mientras se apartaba de Xalcer.

- Xalcer: ¿Estás bien?

El dragón no le prestaba ninguna atención. Gruñía levemente mirando fijamente a la masa de pelos que acababa de aparecer, seguido por uno de los Rapidmon del Escuadrón Verde.

- Rapidmon: No tenéis nada que hacer contra el Escuadrón Verde. ¡El señor Borzaya será coronado como el Emperador del Imperio de Metal!

El otro Digimon no tardó en reincorporarse y abalanzarse sobre el conejo armado, quien solo tuvo escasos segundos para esquivarle. La diferencia de tamaños entre ambos era bastante  considerable.

Spoiler:
 

- MadLeomon: ¿Emperador? Darkdramon le pondrá donde le corresponde: ¡limpiando las letrinas de todo el Imperio!

El Rapidmon apuntó a su contrincante con los brazos, listo para atacar, pero se detuvo al percatarse de la presencia del chico y Aurelion. Los gruñidos de este aumentaron.

- Rapidmon: Un dragón azul...

MadLeomon no tardó en adelantarse a los pensamientos del conejo, lanzándose a la carrera hacia ellos.

- MadLeomon: ¡El que se le escapó a BlackWarGreymon en Core! ¡La humillación será grandiosa cuando la D-Brigade le lleve su cabeza como trofeo!

- Rapidmon: ¡Ese honor es del Escuadrón Verde! - gritó volando también en su dirección.

Disparó varios misiles hacia uno de los edificios, haciendo que parte de este se desplomara sobre el contrario, frenándole mientras le adelantaba. MadLeomon respondió a esto lanzándole uno de los escombros, desequilibrándole. Xalcer observaba con temor como las dos bestias se acercaban hacia ellos con sed de sangre.

- Xalcer: ¡Aurelion, larguémonos de aquí ya!

- Aurelion: Datosss...

Una pequeña sonrisa comenzó a formarse en su compañero segundos antes de que echara a volar hacia ellos con un poderoso rugido, ignorando cualquier palabra que el chico le dijera. El primer choque fue contra Rapidmon. Gracias a su menor tamaño, no le resultó difícil esquivar las llamaradas de Aurelion, pudiendo acercarse lo suficiente como para soltar una descarga explosiva en su costado. El dragón rugió de dolor antes de caer, salpicando el suelo de sangre. Rapidmon se dispuso a terminar el trabajo adoptando una forma triangular con su cuerpo, pero al disparar, MadLeomon le golpeó con un espíritu en forma de león, haciendo que errara el disparo por un par de metros y desestabilizándole. Aprovechando el momento, el león saltó y arremetió con fuerza contra él con una de sus garras. El Rapidmon salió volando y se estrelló contra el edificio a espaldas del chico, derribando parte de la fachada y obligándole a cubrirse de los escombros. Pasaron varios segundos sin signos de parte del miembro del Escuadrón Verde. Con una sonrisa de satisfacción, el MadLeomon se volvió hacia el dolorido Aurelion.

- MadLeomon: Un bonito regalo para Darkdramon.

Presa del pánico, Xalcer agarró todas las cartas que tenía y comenzó a usarlas una tras otra por el lector del dispositivo, pero ninguna hizo efecto. Impotente, lo único que podía hacer era observar cómo el gigantesco león agarraba a Aurelion por el cuello y comenzaba a apretar. El dragón comenzó a hacer espavientos ante el dolor y la falta de aire. Forcejeó todo lo que pudo, pero el león no aflojó su agarre en ningún momento, disfrutando cada vez más con cada intento inútil de soltarse.

- Xalcer: ¡¡¡AURELION!!!

Tan preocupado estaba por el bienestar de su compañero, que no se percató del brazo metálico que le agarraba por la espalda hasta que le arrojó contra el suelo. Rapidmon apoyó una de sus patas en él, inmovilizándole.

- Rapidmon: Bestia peluda... Esta me la vas a pagar por triplicado. - dijo escupiendo sangre. Una de sus alas-oreja estaba partida por la mitad y parte de su armadura verde se encontraba destrozada, dejando entrever el cuerpo que protegía bajo él. Bajó su mirada hacia el chico. - Tu... Tus datos me vendrán de perlas para curarme. Tranquilo, esto solo te dolerá bastante.

El rostro del chico palideció al ver la boca del cañón de Rapidmon apuntarle de tan cerca. ¿Era ese el fin? Aurelion observaba la escena con ojos inyectados en sangre por la presión ejercida en su cuello, el cual sentía que se iba a partir en cualquier momento. El aire escapaba de sus pulmones, sin poder regresar. Entre gemidos una palabra podía oírse.

- Aurelion: ¡Xaaaal... ceeeeeer!

MadLeomon se vio obligado a taparse los ojos ante la intensa luz que desprendía.

Spoiler:
 

Antes de que la luz se dispersara, Aurelion aprovechó su gran tamaño para zafarse del león negro y volar hacia Xalcer y Rapidmon. En menos de un segundo, el dragón atrapó al malherido miembro del Escuadrón Verde y sobrevoló la ciudad a una velocidad inimaginable. Una vez a bastante altura detuvo el ascenso.

- Rapidmon: ¿Q-qué ha ocurrido? - preguntó confundido, encontrándose a miles de metros por encima de la ciudad en cuestión de segundos.

Su confusión se convirtió en temor cuando Aurelion agarró la esfera con ambas garras y comenzó a oprimirla. El conejo trató de salir de la esfera, pero las paredes de esta eran completamente sólidas al tacto. A medida que Aurelion aumentaba la presión, la esfera comenzó a resquebrajarse más y más. En cuestión de segundos, la esfera había dejado de existir, al igual que su pasajero. El dragón no dudó un instante en absorber sus datos y, llenando al máximo sus pulmones, soltó un rugido atronador, el mayor de toda su vida. Un rugido desafiante que hizo retumbar cada centímetro de la ciudad bajo sus pies.
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LordWilhem
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Ene 29 2018, 22:52

Blanco y negro... todos los flashback importantes empiezan con una secuencia en blanco y negro, y una noche tormentosa en plena ciudad de nueva York. Freeze está sentado en su despacho, terminando su taza de café, recogiendo sus cosas y poniéndose su sombrero, para luego levantarse, coger la gabardina e irse a casa. Pero antes de que pudiera levantarse,
la puerta se abrió de golpe y un rayó deslumbró la figura que entraba en su despacho.

Katya miró fijamente al digimon unos instantes antes de avanzar hasta el escritorio.
Llevaba puesto un elegante vestido de noche, y una boa de pelo recubría sus hombros. Avanzó con paso firme y decidido, y cuando estuvo frente a Freeze sacó un trozo de papel de su bolsillo y este lo examinó con total atención. En el podía leerse un mensaje muy importante, vital para lo que iba a a ocurrir.

- "¡El jugador se ha equivocado de flashback! -decía el mensaje. Y con esto, y con las caras de cabreo de Freeze y Katya damos por finalizado este chiste de la cuarta pared y procedemos con la historia.




La batalla por derrotar a Apocalipmon y a los acólitos oscuros resultó dura y se cobró muchas bajas, tanto para digimons como para niños elegidos. Al final consiguieron la victoria,
pero tuvieron que sacrificar en el empeño sus dispositivos digitales, por lo que ahora no pueden digievolucionar como lo habían hecho hasta ahora.

Todos han llegado a la ciudad de LordKnightmon, donde de momento disfrutan de una relativa paz. Mientras los tamers deciden qué harán a continuación Kyo permanece encerrado en las mazmorras por sus crímenes, y Katya sigue preocupada por lo ocurrido la última vez en la zona negativa. No sabe como pudo escapar, pero sí sabe que Ladydevimon sigue en su interior y se hace cada vez más fuerte.

Cuando cayó la noche, Katya y Freeze se fueron a dormir. Después de la batalla de la Larga Noche, tenían bien merecido el descanso y ella esperaba poder descansar sin que nada la perturbase. Los rasgos de su cara reflejaban la falta de sueño que llevaba arrastrando desde hacía ya tiempo, y los combates no habían ayudado mucho. También tenía en mente a sus padres que, a pesar de todo lo ocurrido, no los había encontrado.

- No te preocupes, Katya -le dijo Freeze-, me quedaré de guardia esta noche para asegurarme de que no te pase nada.


- Gracias, Feeze -respondió-, pero esto no tiene buena pinta... siento como sí mi cabeza se desvaneciera -Miró las cartas que tenían y su vista se clavó en la carta negra-. Mis pensamientos, mis recuerdos... la influencia de Ladydevimon lo hunde todo en la oscuridad.


- Bueno, intenta descansar. -le aconsejó Freeze- Aprovecha que los combates han acabado por ahora... y ya veremos como lanzarla al frío infierno.


- Nunca pasas la oportunidad para uno de tus comentarios fríos -respondió Katya intentando sonreír.


- Pues casi te hago reís, así que voy por buen camino -dijo Freeze.


Katya soltó una risita discreta y luego se desplomó sobre la cama, durmiéndose a los pocos segundos. Freeze cogió un taburete y lo acercó la cama. Se quedó de guardia durante unas horas. Observó a la chiquilla que apenas se movía, excepto por la respiración. Cuando pensó que ya no había peligro, se dispuso a apagar las velas de la habitación y dormir el también. Pero entonces una ráfaga de viento abrió las ventanas de golpe y apagó las velas.

Freeze espabiló y se puso en guardia. No sabía quién era, pero lucharía para proteger a Katya, aunque no estaba seguro de sí lo conseguiría sin poder digievolucionar. El dispositivo de Katya, junto con los del resto de tamers, había sido destruido, y en su lugar tenían un modelo más arcaico en el que no se podían leer las cartas y desconocían su funcionamiento.

Se acercó con cuidado a la ventana y se asomó. Los alrededores permanecían a oscuras y solo se oía el aullido del viento. Se quedó vigilando un rato por si aparecía algún intruso, y luego cerró la ventana con cuidado.

Freeze suspiró aliviado. Se giró para observar si Katya estaba bien, pero la vio moverse en su cama, como si tuviese una pesadilla. Trató de acercarse a despertarla, pero de pronto brotó a su alrededor una nube de oscuridad que la envolvió por completo la habitación.
Freeze trató de abrirse camino a través de la negrura, pero fue en vano.




Cuando Katya abrió los ojos se encontró de nuevo en la zona negativa. Todo a su alrededor se había desvanecido y no había rastro de Freeze, al que llamó sin cesar pero solo obtuvo el silencio por respuesta. Comenzó a correr desesperada, gritando y pidiendo ayuda pero solo obtuvo un breve silencio por respuesta. Una risa desquiciada y femenina resonó con eco por toda la zona. Katya sabía de quién se trataba.

- ¡Tú otra vez! -gritó Katya- ¡Sal de mi maldita cabeza, déjame en paz!


- Con lo bien que nos lo estamos pasando -respondió Ladydevimon-. Sabes que me necesitas. La ira que yo te he proporcionado, es lo que te ha permitido llegar hasta aquí y sobrevivir.


- ¡Te equivocas, yo no soy como tú!


- Qué equivocada estás niña -La sombra de Katya tomó la forma de la digimon, pero esta vez se hizo corpórea y le dio la espalda-, tu y yo somos más parecidas de lo que crees. La diferencia es que yo ya no te necesito, pero tú me necesitarás llegado el momento.


Se alejó y abrió un portal ante la atónita mirada de Katya, que no podía creer que por fin la abandonase. Se sintió aliviada, pero solo duró un momento. Aunque quería librarse de Ladydevimon, no sabía lo que pasaría si ella escapaba de su mente.

- ¿Qué estás haciendo? -intentó averiguar-. No puedes vivir fuera de mi mente, no tienes cuerpo.


- Voy a buscar a alguien mejor -respondió-, alguien que ha aprendido lo que es dejarse llevar por la oscuridad. Alguien con poder y ambición, pero también joven y estúpido.


Katya sintió una punzada de hielo en el corazón. Sabía a quién se refería. Quiso correr hasta ella, intentar detenerla, pero unos tentáculos la atraparon y la alejaron de Ladydevimon. Quiso resistirse, pero su vista se nubló y todo dio vueltas a su alrededor. Esa sensación de vértigo solo se disipó cuando abrió los ojos de vuelta a su habitación. A su lado estaba Freeze, que suspiró aliviado al verla despertar.


- ¿Qué ha ocurrido? -preguntó el digimon angustiado- De tu cuerpo emergió una oscuridad que envolvió la habitación... menos mal que se ha desvanecido por el resquicio de la puerta y he podido encontrarte.


- ¿Por el resquicio de la puerta? -Katya se incorporó y abrió la puerta de golpe. El pasillo estaba en penumbra y apenas se podía ver- ¡Freeze, pásame las cartas, tenemos que correr hacia las mazmorras!


- ¿Hacia las mazmorras? -pregunto extrañado- ¿No deberíamos avisar a los demás?


- ¡No hay tiempo! -le respondió. Comprobó que aún tenía la carta negra en su poder-, si no nos damos prisa Ladydevimon se hará más poderosa.


- ¿Ladydevimon?, Katya espera... -Pero Katya salió de la habitación tan deprisa que Freeze no tuvo tiempo de terminar. Corrió como pudo por los pasillos intentando seguir sus pasos hasta la celda de Kyo.



Cuando llegaron a la prisión, la celda que mantenía encerrado a Kyo estaba sumergida en una nube de oscuridad. Los guardias estaban confusos y no se atrevían a entrar. Habían pedido refuerzos, pero nadie sabía lo qué ocurría. En el interior solo se oía la voz de Tientamon, que se había despertado a causa del jaleo.

- ¡Killo, ¿dónde cohone t´as metió?! -gritaba- ¿T´as comió un potaje shisharo? porque este cuesco tuyo no e normá. Lo as puesto to tan oscuro como´l sobaco d´un gorrino, miarma.


- ¡Maldición, hemos llegado! -susurró Katya a Freeze- Ladydevimon está intentando poseer a Kyo.


- Pues... mira que bien -respondió Freeze-, ese emo imbécil se lo merece después de lo que ha hecho.


- Tenemos que encontrar la forma de llegar hasta ella y detenerla.


- ¿Estás loca? -preguntó Freeze alarmado- sabes todo lo que ha hecho y aún así, ¿piensas salvarle la vida a Kyo?


- No lo hacemos por Kyo -observó Katya-. Si Ladydevimon se apodera de su poder de oscuridad, tendremos un nuevo acólito sombrío, y la lucha que acabamos de vivir se repetirá -Sacó de su bolsillo la carta negra- Dejemos estar los apocalipsis por un tiempo, ¿te parece?


- Tu lógica aplastante me ha dejado helado -respondió Freeze tras meditar un rato- ¿Cuál es el plan?


Katya no tenía clara la respuesta a esa pregunta. Sabía donde estaba Ladydevimon, pero ahora, libre de su influencia no sabía cómo alcanzarla. Solo quedaba la carta negra,
y un loco en una celda a punto de ser poseido por una entidad digital.

Cogió su dispositivo digital. Observó que emitía un tenue brillo azul verdoso, brillo que aumentaba cuanto más se acercaba a la carta negra. Alineo los dos elementos, y la carta se deshizo, y los datos resultantes abrieron un pequeño portal por el que cabían justos ella y Freeze.

Katya dudó un segundo. No sabía a donde llevaría y qué encontrarían al otro lado,
pero tampoco tenían otra alternativa. Así que entró a gatas por la abertura, seguida de Freeze que estaba un poco asustado ante aquella situación.




Entraron de nuevo en la zona negativa. En el centro de toda aquella oscuridad encontraron a Kyo suspendido en el aire como si estuviera crucificado. En frente suya estaba Ladydevimon, entonando una serie de cánticos aterradores mientras una estela de energía oscura salía del cuerpo del muchacho, que permanecía consciente pero indefenso. Freeze y Katya corrieron hasta ellos, pero Ladydevimon alzó la mano y una bandada de murciélagos les cerró el paso.

- Así que... has reunido el valor para intentar detenerme -dijo Ladydevimon-. Comprobarás que llegas demasiado tarde. Pronto absorberé toda la energía oscura de este crío y resurgiré en el mundo digital, donde dará comienzo mi reinado -Giró su mirada hacia Freeze y Katya-. Tú y tu pequeña mascota digital tendréis el honor de presenciarlo y de ser las primeras víctimas.


- Te has vuelto completamente loca -respondió Katya- ¿sabes todo lo que ha hecho y de verdad crees que podrás controlar tanta energía oscura?


- La verdad... ha sido impresionante verlo a través de tus ojos -volvió a girarse hacia Kyo- toda esa ambición, todos esos horribles actos, todas esas muertes... Su energía me resulta embriagadora... Cuando su poder sea mío, ni tú ni tu pandilla podréis pararme.


- Nada que diga la hará detenerse -le dijo a Freeze-, así no podemos hacerle frente ¿crees que puedes digievolucionar?


- No lo sé... -respondió Freeze- sin el dispositivo y el emblema no se como conseguirlo... pero lo intentaré.


Freeze comenzó a concentrarse. Reunió toda la fuerza que le quedaba, pero a penas había descansado desde el último combate. Sintió que le faltaba energía. Al verlo tan desesperado, Katya buscó el dispositivo digital. Este parpadeó con luz tenue y apuntó con el a su digimon. Al transferirle sus fuerzas, comenzó a brillar con intensidad.
- ¡GABUMÓN DIGIEVOLUCIONA EN... GARURUMÓN!


Con una gélida llamarada que salió de sus fauces, Freeze apartó todos los murciélagos y se abalanzó con furia sobre Ladydevimon. Esta lo repelió de un manotazo y lo lanzó a un lado con todas sus fuerzas.

- ¿Quieres pelea? -preguntó desafiante-, así sea. Esta será la última vez que interferís en mis planes.


Su brazo tomó la forma de una espiral negra y se abalanzó sobre Freeze. Consiguió esquivar la envestida y retroceder lo suficiente para lanzar otra llamarada sobre Ladydevimón.

- ¡FUEGO DE ZORRO! -gritó y toda una lluvia de fuego broto de sus fauces hacia su objetivo. Cuando se disipó, vio que la digimon había salido ilesa y preparaba otra embestida. Esta vez no logró apartarse a tiempo y la hoja espiral le dio en una pata. Trató de alejarse cojeando de su atacante.

Mientras tanto, Katya sintió que le fallaban las fuerzas, pero logró permanecer consciente. Se acercó lo más rápido que pudo hasta Kyo, aprovechando que Ladydevimón estaba distraída. Pensó que si podía despertarlo, podría encerrarla dentro de su cuerpo,
mientras averiguaban como sacarla.
- ¡Kyo, espabila! -le gritó zarandeándolo, pero no obtuvo respuesta- ¡Vamos, no es momento para echar una siesta, mueve el culo! -Desesperada, comenzó a abofetearlo- ¡Estúpido emo de mierda, levanta de una vez, chalado psicópata!


- ¡MURO DE HIELO! -Una gran pared de hielo se interpuso entre Freeze y Ladydevimon, pero fue en bano. La hoja espiral la atravesó como si nada y se clavó en su estómago.


- ¡Freeze! -Katya soltó a Kyo y fue corriendo hasta su digimon que se batía en el suelo entre la vida y la muerte. Con su mano, trató de tapar el agujero que había hecho, pero Ladydevimon la tiró a un lado de un manotazo.


- No te preocupes -le dijo Ladydevimon mientras alzaba la espiral-, pronto os volveréis a reunir en otra vida.





Cuando la hoja estuvo a punto de caer sobre Katya una luz brillante brotó de Freeze que las cegó a ambas. Oyó las palabras "¡GARURUMÓN SUPERDIGIEVOLUCIONA EN... WEREGARURUMON!". Algo la agarró con la suficiente rapidez para apartarla en el momento justo en que su atacante desencadenaba el golpe final.



- ¿Freeze? -murmuró Katya mientras abría los ojos.


- ¿Estás bien? -preguntó el digimon. Luego se dio la vuelto y observó que Ladydevimón volvía a ponerse en pie- Quédate lejos, voy a dejarla como un témpano para siempre.


Ladydevimon volvió a convocar su lanza de oscuridad, pero antes de que pudiera hacer nada Freeze se abalanzó sobre ella y descargó un puñetazo, haciendo más daño con sus afilados nudillos. Ella retrocedió y descargó un golpe contra su atacante, pero este lo esquivo con una rapidez impresionante. Se posicionó a unos metros detrás de ella y saltó por encima.

- ¡PATADA DE LUNA LLENA! -Cayó como un rayo sobre Ladydevimon y esta se derrumbó en el suelo.


Intentó levantarse como pudo, pero Freeze la agarró con fuerza y la tiró alejándola de Katya y de Kyo. Con una velocidad enorme, descargo una cantidad enorme de puñetazos,
dejando a su rival cada vez más devilitada.

- ¡MELODÍA MORTAL! -gritó Ladydevimon desesperada. La bandada de murciélagos obligo a Freeze a retroceder, mientras ella alzaba el brazo de nuevo hacia Kyo- ¡Nunca me derrotarás! -gritó- ¡La energía oscura de este chico sanará mis heridas y potenciará mis poderes, no tenéis nada que hacer!


- ¡Patética criatura! -Todos se dieron la vuelta, y vieron a Kyo flotando en el aire, rodeado de un aura de pura oscuridad- ¿De verdad crees que puedes apoderarte de mi poder?


Freeze retrocedió, cogió a Katya en sus brazos y se la llevo a una distancia segura,
si es que existía. Mientras Ladydevimon, agotada e incredula con lo que estaba viendo,
intentó retroceder, pero cayó al suelo de espaldas. Kyo la agarró por el cueyo y la alzó.

- ¿De verdad pensaste que podrías tomar mi poder como sí fuera un débil niñato? -Apretó su mano y la digimon comenzó a asfixiarse- No eres nada para mí.


- ¡Tú eres un simple humano! -grito Ladydevimon aterrada- ¿como es posible? -Un recuerdo familiar atravesó su mente- ¿Eres... un descendiente?


Kyo preparó su otra mano para el golpe definitivo. Katya y Freeze observaron desde la distancia como la hundía en el pecho y se sintieron aterrados. Ladydevimon emitió un grito de "¡No!" y luego se desvaneció. La zona comenzó a desmoronarse y Freeze echó a correr con Katya en brazos. Una luz los engulló y quedaron inconscientes.




Cuando despertó, Katya estaba de vuelta en su habitación y Freeze estaba a su lado, en la forma de Wanyamon. La luz entraba por la ventana con toda intensidad, lo que la hizo pensar que debía de ser muy tarde, casi medio día.

Dejó a Freeze durmiendo y se sentó junto a la ventana. Pensó que todo había sido un sueño, pero en el fondo supo que todo había sido muy real. No pudo evitar preguntarse que pasaba con Kyo y cómo había podido derrotar a un digimon con sus propias manos, ¿era realmente poderoso en la oscuridad? Con el tiempo lo descubriría, pero ahora solo tenía la certeza de una cosa. Tras tanto tiempo, por fin era libre Ladydevimon.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Feb 01 2018, 01:30

La luz de Cherubimon aleja a muchos de los Digimon,deshaciendo incluso a algunos.Por desgracia,Borzaya sigue en pie.

-Borzaya:¡Estallido múltiple!

De su pecho empieza a salir una andanada de misiles que no parece tener fin.Con un movimiento de las gigantes manos del Digimon angelical,decenas de rayos caen sobre los misiles de la fortaleza.Aunque bastantes son destruidos,una buena cantidad alcanzan al ángel.Borzaya le mira fijamente.

-Borzaya:...Te voy a prroponerr algo,chico.Vas a abandonar ahora este lugarr.Porr mucha fuerza que tengas ahorra,no podrás vencer.Mira a tu alrededor.Estáis claramente en desventaja.Esta batalla solo os llevará a una derrota segurra.

Cherubimon mira a su alrededor.Los pequeños Digimon que hay cerca de su flotante cuerpo le miran con esperanza.

-Cherubimon:Ninguna derrota es segura,Borzaya.Mientras sigamos en pie y juntos,tendrás un muro al que enfrentarte.Tu,el resto del Imperio y todos los que vengan,pues juntos somos fuertes.Yo soy la prueba de ello.

La luz resplandece con más fuerza.Los Digimon de su alrededor lanzan un grito de batalla y se enzarzan contra los invasores.

-Cherubimon:Soy yo el que te propone abandonar este lugar.

El otro Mega le dirige una mirada asesina.Cuando está a punto de atacar,un destello de luz surge cerca de ellos.

-Borzaya:Esa mocosa...

-Cherubimon:¡LANZA DE RELÁMPAGO!

Borzaya se gira rápidamente.

-Borzaya:¡No vas aaaAAH-!

Cherubimon propina un tremendo revés a Borzaya,haciéndole caer en una escombrera.

-Cherubimon:¡DARÉ HASTA LA ÚLTIMA GOTA DE SANGRE SI CON ELLO CONSIGO DETENER ESTA LOCURA DE GUERRA!

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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Feb 01 2018, 17:52

DarkKnightmon en su nueva forma consigue acorralar sin problemas a un recién nacido Alphamon. A pesar de su tamaño y de llevar una armadura aparentemente pesada, se desplaza con suma rapidez y nada le detiene de atosigar a su contrincante con centenares de puñaladas que efectúa con la lanza. Por su parte, el guerrero de la armadura negra no puede hacer más que invocar círculos mágicos que hacen de escudo, los cuales son destruidos con cada golpe.

-DarkKnightmon: ¿Qué ocurre, Caballero Real? Si es cierto que hasta aquí llega tu leyenda, ¡temo decir que estoy muy decepcionado!

Alphamon no puede retroceder más, pues choca con un edificio y éste deja caer su fachada por sus hombros. DarkKnightmon aprovecha y acierta un ataque con el que derriba al Caballero y le hunde entre los escombros que caen sobre él. El lancero al servicio de la Cazadora se dispone a dar el golpe de gracia, pero Alphamon consigue liberar, desde una de sus manos, un rayo de energía verde que hace trastabillar a su enemigo al esquivar. El Caballero Santo se levanta para contraatacar, sin embargo, recibe la caída inesperada de BanchoLeomon. Éste había sido lanzado una vez más y quien había evitado que llegara más lejos no es otro que Alphamon.

-BanchoLeomon: ¿Quién me está estorbando?– voltea y ve al responsable–. ¿Otro Caballero Real? ¡Aprended a quedaros muertos!– desata un rabioso puñetazo que manda a volar al susodicho caballero–. ¡Vosotros también pagaréis por lo que le hicisteis a Led!– el siguiente que entra en su campo de visión es DarkKnightmon. Su pelaje se eriza al mismo tiempo que lanza otra mirada feroz–. ¡Os pondremos a todos en vuestro lugar!

El león enfurecido levanta su espada y se lanza contra el lancero blanco a empezar otra pelea. Alphamon se reincorpora y se quita los escombros de encima, cosa que resulta en vano ya que Darkdramon aterriza a su lado y vuelve a levantar el polvo. El dragón cíborg ruge con ira. Parece que su parte racional le ha abandonado. Intenta usar el arma que tiene en el brazo para empalar a Alphamon. Éste reacciona a tiempo, le esquiva y se prepara para contraatacar, pero la cola del comandante le golpea antes. El Caballero Santo es nuevamente derribado y Darkdramon acumula energía en la boca que posteriormente libera en forma de bola. Ésta impacta cerca de donde ha caído el guerrero de la armadura negra, haciendo estallar todo a su alrededor. Alphamon está en el suelo, ha sufrido daños graves y ahora ve con desesperación los cuerpos carbonizados de humanos y Digimons que le rodeaban, los cuales no tardan en desintegrarse en datos flotantes.

-Alphamon: No… esto no puede estar pasando– dice para sí mismo–. Se supone que has conseguido este nuevo poder para terminar esto, para salvarlos. ¡ÚSALO DE UNA VEZ!

Como si alguien respondiera ese ruego, un extraño fenómeno ocurre. Ante los ojos del caballero, todo a su alrededor se reconstruye a un estado anterior al de la explosión, como el que rebobina una escena. Él también vuelve a ser colocado en una posición anterior, cuando fue derribado por Darkdramon, y su cuerpo es curado de las heridas producidas por la devastadora explosión. El cíborg volvía a acumular energías en su boca. Alphamon, sin saber bien qué está pasando, reacciona ante el inminente ataque. Se levanta y se lanza contra el líder de la D-Brigade, acumula poder mágico en una de sus palmas y la desata en la mandíbula del enemigo, cerrándole la boca de sopetón. A continuación, un estallido se produce en el interior de las fauces del dragón. Vuelve a rugir airado, haciendo evidente que no le había hecho ni pizca de gracia. Rápidamente empieza una persecución con el objetivo de atrapar a quien le había interrumpido un ataque que se habría cobrado muchas vidas. Alphamon prefiere huir, pero no tanto para alejarse del peligro sino para aprovechar esa furia. Corre hacia donde DarkKnightmon y BanchoLeomon se enfrentan. Se aproxima y salta para pasar por encima de ellos, dando como resultado que ambos guerreros le miraran desconcertados y no pudieran esquivar a tiempo la embestida de Darkdramon. El Caballero Santo consigue estabilizarse y levitar en el aire.

-Alphamon: ¡Detened ahora mismo esta violencia sin sentido!– ordena disparando rayos de energía verde de sus manos–.

Los rayos atinan en dos de los implicados. BanchoLeomon logra incorporarse antes de que pudiera ser alcanzado y salta para derribar a quien le amenaza desde las alturas. Ambos caen al suelo. Es el hombre bestia quien sale ganando en el número de golpes que está intercambiando con el caballero. Alphamon usa sus piernas para impulsarle y así quitárselo de encima. Ambos vuelven a levantarse y se miran el uno al otro, como intentando anticipar el siguiente movimiento del contrincante. BanchoLeomon no aguanta estarse quieto y corre hacia Alphamon con espada en mano. El Caballero necesita defenderse una vez más haciendo uso de los círculos mágicos que es capaz de hacer con las manos. Pero comienza a sentirlo, no le queda mucho tiempo. El vengador de Led efectúa un tajo vertical que Alphamon consigue esquivar, pero éste ve por el rabillo del ojo a un indefenso Digimon que será aplastado por el acero si no hace algo pronto. Una espada de luz aparece entre sus manos, una que usa para interrumpir el rumbo que estaba tomando el arma del león. BanchoLeomon se ve desconcertado por un momento, ya sea por la repentina aparición de la espada de luz o porque iba a cortar por la mitad a un inocente. Alphamon aparta la espada de su rival con un movimiento de la suya y le da una patada en el pecho, con lo que logra hacerle retroceder. BanchoLeomon vuelve a ponerse en guardia.

-Alphamon: ¿Vas a parar?

-BanchoLeomon: ¿Qué?

-Alphamon: ¡He preguntado que si vas a parar! ¡Para! ¡Para de hacer el imbécil y piensa por una vez!

-BanchoLeomon: ¿Qué puede enseñarme un Caballero Real que apenas sabe luchar?

-Alphamon: No soy el Caballero Real que crees conocer de leyendas o a través de Graw y Galem. Sólo soy alguien como tú, alguien quien quiere defender lo que ama.

-BanchoLeomon: … A mí ya no me queda nada de eso. Todo lo que me queda es hacerle recordar al mundo que Led existió una vez y no descansará tranquilo hasta que cace hasta el último de sus agresores.

-Alphamon: ¿Entonces… así es como piensas hacerle memoria? ¿Destruyendo ciudades como ésta a tu paso? ¿Ciudades como Led?

La reacción de BanchoLeomon consiste en una mirada más feroz si cabe y en sostener su espada con ambas manos usando una mayor fuerza.  

-Alphamon: Ya te has dado cuenta. Le estás haciendo pasar a esta ciudad lo mismo por lo que pasó Led; destrucción. Ninguna de las dos se lo merecían, ¿cierto? Destruir tantos hogares, romper tantas familias… ¿Ésta es tu justicia? ¿O es simple y llanamente eso, una venganza?– el hombre león permanece en silencio–. Ayúdame a hacer lo correcto. Destruye a quienes acosan a los débiles si así lo deseas, pero no destruyas en el proceso a las víctimas. Sálvalas.

-BanchoLeomon: … Esto no cambia mi opinión sobre los Caballeros Reales.

-Alphamon: Me vale con eso.

Miran hacia otro conflicto. Ven cómo Darkdramon y DarkKnightmon luchan y arrasan todo lo que les rodea.

-DarkKnightmon: ¡Finalmente has perdido la cabeza! ¡El último miembro de los BAN-TYO murió cuando cayó Led! ¡Lo que ves aquí no es más que una triste copia, vuelve en ti!

Es inútil, las palabras no le llegan al Comandante del Imperio y continúa atacando con su arma. El lancero no tardará en pasar a la ofensiva si sigue así. Alphamon y BanchoLeomon corren hacia ellos.

-BanchoLeomon: ¿Pudiste poner a salvo a los habitantes que quedaban por aquí?

-Alphamon: Esperemos que sí, es lo mejor que sé hacer con mi magia.

-BanchoLeomon: ¡Comencemos entonces!

Sin detener su marcha, el hombre bestia arremete un puñetazo en la cara de DarkKnightmon mientras que, al mismo tiempo, Alphamon concentra una esfera de energía en su mano y golpea con ésta al pecho de Darkdramon. Así consiguen entrar abruptamente en su batalla.

-Darkdramon: ¡¡BAN-TYOOO!!

Tanto el dragón mecánico como el caballero blanco responden lanzando una apuñalada usando sus armas. Alphamon se protege de ambos ataques con un escudo que invoca a su alrededor. Por su parte, BanchoLeomon usa al Caballero Santo de trampolín y salta por encima de los otros dos. Mientras se deja caer, reúne una gran cantidad de energía ardiente en su puño, el cual recibe todo su poder la cabeza de Darkdramon, derribándole y haciéndole a un lado. DarkKnightmon es distraído por esto y no logra reaccionar a tiempo para detener a un Alphamon que está por embestirle. El Caballero Santo muestra dos espadas, una de luz que creó él mismo y la que portaba BanchoLeomon. Con la maestría que poseía cuando era un Grademon, desvía la lanza de su enemigo con el arma de su aliado temporal y apuñala con la otra hecha de luz, atravesando el cuerpo del lancero.

El combate ha terminado para estos dos, pues DarkKnightmon es separado en los cinco Digimons que eran originalmente y el cuerpo de Alphamon se desvanece, reapareciendo en su lugar Franky y Alf. Todos estos caen al suelo rendidos. Franky mira al Dorimon que es ahora su compañero, jadeando como si hubiera hecho el mayor ejercicio que jamás hará en su vida. Luego mira su mano, pues nota cómo sujetaba algo. Se trata de su dispositivo, su nuevo D-Arc. La cinta y los botones son rojos, como el anterior que perdió en la batalla contra Apocalymon, pero el color se extiende a unos detalles o símbolos que están ahora a los lados. En cuanto al círculo que rodea la pantalla, se había vuelto dorado.

La batalla entre BanchoLeomon y Darkdramon continúa. Esta vez el león antropomorfo está mucho más centrado, menos cegado por la ira, y esquiva con destreza los golpes y estocadas. Se concentra en atacar con la fuerza justa en los puntos débiles que cree ver hasta derribar a su contrincante. BanchoLeomon se toma un momento en mirar lo que ha conseguido y respirar hondo para recuperar el aliento. Un error pequeño, pero un error después de todo que le permite a ese monstruo de metal levantarse con su lanza por delante, ensartando el vientre del león. El grito de éste se hace oír por toda la ciudad.

-Franky: ¡BanchoLeomon!– grita el muchacho arrodillado donde está–.  

El vengador de Led no deja que el dolor le domine. Por última vez, concentra todo su poder en el puño. Da un paso al frente, aun sufriendo más daño, y descarga en un único golpe todo lo que le queda, destrozando en el proceso la mandíbula de Darkdramon por completo y liberando una onda expansiva que hace temblar a todo elemento que esté cerca. Tras este acto, ambos caen al maltratado suelo que pisaban. Franky corre hacia BanchoLeomon con Alf entre sus brazos. El humano contempla con tristeza cómo la vida va abandonando los ojos del valiente Digimon.

-BanchoLeomon: He... dado todo lo que tenía. Pero aún puedo dar más– una carta aparece delante de Franky. Ésta tiene la imagen de BanchoLeomon dando un puñetazo envuelto de lo que parece fuego–. Gracias por hacerme darme cuenta… que podría haber sido mejor. Dile a mis compañeros que continúen… pero que nunca caigan… en el mismo agujero… que los monstruos que buscamos… exterminar…

Su respiración está por detenerse. De pronto, una luz roja le envuelve. Franky retrocede asustado. Esa luz tiene una fuente. Emi, la Cazadora de Niños. Apartada a varios metros, se encuentra ésta alzando su dispositivo. De éste surge una luz roja que cubre los cuerpos del león y el dragón caídos. Pronto sus datos son cogidos y transformados para meterse en el interior del aparato que porta la joven. Franky la observa con miedo.

-Emi: Agradécemelo, le permitiré vivir. No es lo mismo que puedo decir de ti.

Corre sorprendentemente rápido hasta donde está Franky y le coge por el cuello. Le levanta por encima del suelo con una fuerza no propia de un humano de su edad y constitución. El Dorimon, todavía inconsciente, el dispositivo y la carta recién conseguida caen al suelo. La chica parece que quiere decir algo más, pero su instinto asesino hace que se concentre en la tarea de estrangular al niño. Cosa que habría conseguido de no ser por la intromisión de Kan, quien deja caer su pesada espada. Franky apenas se da cuenta de lo que pasa. Ahora tiene a su lado al Knightmon, mientras que Emi está alejada de él, junto a SkullKnightmon.

-SkullKnightmon: Tan lento como siempre.

-Kan: ¿Te conozco?

-SkullKnightmon: Todo el mundo te conoce en el reino de LordKnightmon, ¿pero por qué ibas a molestarte tú en conocer a los demás?

-¡CAZADORA!– se oye la misma voz del walkie-talkie que Emi tiene enganchada a su cinturón–. ¡Me diste a entender que tu estúpido juego terminaría pronto! ¡Abandona la ciudad y dirígete a las coordenadas establecidas ahora mismo!

Emi pone una mueca molesta y alza su dispositivo, efectuando un espectáculo de luces que da como resultado la recogida de los Digimons que habían salido de él y el surgimiento de otro nuevo.

MailBirdramon:
 

La Cazadora se monta en la extraña ave y ésta se marcha volando a una velocidad de vértigo, desapareciendo entre las nuebes.

-Kan: Debemos continuar. Con Darkdramon fuera, la D-Brigade no tardará en caer. El único problema pendiente que queda es Borzaya.

Franky no responde. Recoge a Alf y sus pertenencias. Luego se acerca a la espada de BanchoLeomon, la que dejó caer tras vencer a DarkKnightmon. Levanta su dispositivo y escanea el arma, transformándola en una carta que más tarde podría utilizar.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Feb 04 2018, 00:01

De entre las ruinas,Borzaya se levanta.

-Borzaya:Que así sea.

Uno de los misiles de su hombro sale despedido hacia Cherubimon,impactando en su rosáceo cuerpo.Varios de los Digimon que le rodeaban en el suelo son desintegrados,lo que hace que los demás salgan por patas.Cherubimon deja de flotar.Otro ataque como ese y adiós.Haciendo acopio de las fuerzas que le quedan,se mueve a velocidad pasmosa fuera de su alcance y lanza otro haz eléctrico al Digimon,el cual consigue esquivar.Cherubimon se queda paralizado mientras empieza a descender.Cuando llega al suelo,un haz de luz le cubre,apareciendo en su lugar Chocomon y Max.

-Borzaya(mientras abre las escotillas de su pecho):He sido un iluso en esperrarr más.Do svidaniya,peredniki.

Una expresión de dolorosa sorpresa cruza el rostro de Borzaya cuando una andanada de misiles impacta en su espalda.De los puntos de impacto empieza a crearse una pátina de hielo que no tarda en congelar su gigantesco cuerpo.Un segundo impacto hace su cuerpo pedazos,acabando de una vez por todas con la fortaleza líder del Escuadrón Verde.Sobre sus restos pasa Galem.Max va corriendo hacia Chocomon y lo coge.

-Galem:¿Estáis bien?

El chico mira a su compañero.Aun con algunas magulladuras iguales a las que él mismo tiene,respira con tranquilidad.

-Max:Sí.Gracias por salvarnos.

Galem mira los restos de Borzaya,ahora deshaciéndose en una nube de datos.

-Galem:He tenido suerte de que estuviera lo suficientemente centrado en vosotros como para que este ataque funcionase.Y más suerte habéis tenido vosotros.

Max mira su dispositivo.El anillo,dorado ahora,tiene grabados símbolos iguales a los de los anillos que Cherubimon portaba en sus orejas.Los botones,cintas y las nuevas marcas son del mismo color.Max mira a Chocomon y sonríe.

-Max:Sí.Bastante suerte.

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Cerdo
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Feb 04 2018, 20:48

Tan rápido como acabó con Rapidmon, Aurelion descendió sobre la ciudad en dirección a MadLeomon. Este solo dispuso de un par de segundos para evitar ser empalado por la lanza que portaba en la espalda. Haciendo uso de su gran cuerpo, detuvo la embestida de Aurelion, siendo solo empujado un par de metros por el impacto. Lo que no esperaba era la onda sónica que le precedía, lanzándole volando calle abajo. Aurelion comenzó a acumular energía en su boca, dispuesto a lanzar una llamarada a su oponente, pero este fue más rápido. De un salto acortó la distancia que entre ambos y le propinó un potente golpe en el estómago, arrancándole el aire de los pulmones. El dragón cayó al suelo, tratando de respirar. Teniéndolo a sus pies, MadLeomon no dudó un segundo en hundir sus garras en una de sus alas.

- MadLemon: A ver cómo vuelas ahora.

Con un movimiento brusco extrajo sus garras de su ala, dejando un rastro de sangre y una sustancia morada. Aurelion rugió del dolor, y cómo un animal rabioso, se abalanzó sobre él, mordiéndole en el brazo cuando trató de protegerse. La sangre empezó a manar de este a medida que los afilados colmillos de Aurelion desgarraban la carne. A pesar de esto, el león simplemente gruño un poco, como si fuera más una molestia. mientras trataba de zafarse de él con su brazo libre, dejando varios cortes por la cara de Aurelion en el proceso. Viendo que no iba a conseguir soltarse, MadLeomon optó por algo más directo, lanzando un puñetazo en su costado, justo en la herida causada por Rapidmon momentos antes. intantáneamente, Aurelion cayó al suelo, dando pequeños espasmos del dolor.

- MadLeomon: No está mal. - dijo sacudiéndose la sangre del brazo. - Que un blandengue como tú consiga herirme tiene que ser toda una hazaña.

Levantó a Aurelion, aún paralizado por el dolor, y lo estampó contra el suelo, inmobilizándole con una pierna. El cuerpo de Aurelion volvió a brillar, devolviéndole a su forma Coredramon.

- MadLeomon: ¿Ya no puedes más? Y yo que esperaba divertirme un poco más. - dijo relamiéndose la sustancia que emanaba de sus garras.

Alzó su brazo, dispuesto a acabar con el derrotado dragón, cuando una piedra de un tamaño considerable impactó contra su cabeza. Más rocas precedieron a esta, convirtíendose en una lluvia de meteoritos que caían en su dirección.

- MadLeomon: ¿Pero qué?

Por más que tratara de esquivarlas, más y más piedras caían del cielo sin fin, haciendo imposible evitarlas todas. Una vez lo suficientemente magullado, uno de los "meteoritos" aterrizó con suavidad en el tejado de uno de los edificios. Un par de brazos surgieron de este para ajustarse sus gafas de sol.

- SuperStarmon: Predicción para esta noche: cielo estrellado.

De un salto bajó del edificio antes de que MadLeomon lo derribara de un golpe. Sujetando sus gafas, disparó de un rayo de energía desde ellas a la cara del león, cegándole. Con un salto desproporcionado para su tamaño, la estrella dorada dirigió un gancho de izquierda a su mandíbula, seguido de un sonoro crujido. Aún en el aire, alzó su mano, convocando más de aquellos meteoritos, los cuales impactaron de lleno contra le aturdido león. Para finalizar, girando a gran velocidad sobre sí mismo regresó a su forma de estrella, brillando intensamente antes de atravesar su pecho como si de una estrella fugaz se tratase. El león se desplomó contra el suelo con un sonoro golpe, sus datos disolviéndose en el aire.

- Aurelion: ¡NO! - gritó tratando torpemente de levantarse, observando horrorizado cómo los datos de MadLeomon desaparecían. - ¡Ese era mío!

- SuperStarmon: ¿Tuyo? Pero si ni siquiera podías levantarte. Si no hubiera venido a ayudaros al escuchar gritar como un crío, puede que no estuvieras aquí.

- Xalcer: Muchísimas gracias, SuperStarmon, - dijo acercándose a comprobar el estado de su compañero ahora que el peligro hacía cesado.

- SuperStarmon: No hay de qué. Para eso están lo-

La estrella voló un par de metros, la marca de las garras de Aurelion cruzando su dorado cuerpo.

- Aurelion: ¡¡¡NO NECESITO TU AYUDA!!!

SuperStarmon se levantó a tiempo para ver cómo Aurelion, en un intento de darle un segundo zarpazo, caía al suelo presa del dolor, regresando a su forma básica.

- Xalcer: ¡Aurelion! - dijo corriendo junto a su compañero.

- Aurelion: ¡No necesito ayuda de nadie!

De un manotazo, apartó al chico, quien trataba de ayudarle a levantarse. En el proceso, sus garras alcanzaron su brazo, dejando sus características marcas. El chico cayó al suelo, llevándose la mano al brazo mientras lloraba del dolor. SuperStarmon no tardó en reaccionar, inmovilizándo al dragón mientras usaba sus gafas para hipnotizarle. A una orden suya, Aurelion cayó en un profundo sueño.

- SuperStarmon: ¿Estás bien?

- Xalcer: N-no... N-no lo sé... - No había sentido tanto dolor en todo su vida. La herida no paraba de sangrar y ardía como si le hubieran pegado fuego.

- SuperStarmon: Será mejor volver a la estación con los demás. - dijo echándose al hombro al ahora durmiente Aurelion y cogiendo con cuidado al chico. - Con suerte alguien tendrá un botiquín. Y cuando este despierte, vamos a tener unas cuantas palabras.
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DrPingas
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MensajeTema: Flashback: "Dame tu oscuridad" y: Yo soy el único sucesor   Lun Feb 12 2018, 20:26

Katya pensó que se había librado de Ladydevimon, pero lo que ella no sabía es que sólo se había cambiado de cuerpo. A la vez que ella dormía, Kyo estaba inconsciente en la mazmorra, y a continuación veremos que ocurrió en su cabeza después de estos comerciales.





Kyo: ¿Dónde estoy?-el muchacho se encontraba en una zona zona oscura sin forma-

???: He venido a por tí.

K: ¿¡Quién eres!?

???: ¡He venido a por tu poder!

K: ¡Muestra tu cara, farsante!

Ladydevimon se mostró ante él.

Ld: ¿¡A quién llamas farsante, gilipollas piojoso!?

K: ¡¡He dicho que quién eres!!

Ld: No tengo porque responderte a esa pregunta, solamente a venido a cobrarme tu poder, necesito esa oscuridad.

Kyo se prepara para usar su oscuridad

K: Ven a por ella.

Ld: ¿¡Qué?!-se sorprende la mujer demoníaca- ¡No puede ser! ¿¡De dónde has sacado esas técnicas!?

K: ¿No me dices ni tu nombre y esperas que te de explicaciones? Te voy a enseñar de que está hecho el nuevo digimon emperador.

Ld: ¿Un humano vencer a un digimon...? Espera, has dicho, ¿el nuevo digimon emperador? ¡No juegues conmigo!

Su brazo fue directo a por Kyo y este expandió una especie de escudo oscuro donde ella clavó su garra.

Ld: Puedo vencerte con una sola mano, ¿de verdad crees que es truquillo puede detenerme?

K: No, pero servirá para distraerte.

Ld: ¿¡Qué es todo esto?!-dijo mientras veía a su alrededor cientos de agujeros dimensionales negros con aura roja de los que hacía Kyo-. ¡No puede ser cierto, tú no eres el digimon emperador, aún no estoy preparada para enfrentarme a él! ¡Onda de oscuridad!

Un haz de murciélagos aparecen de ella directamente para tapar los agujeros, pero brazos negros aparecían de esos agujeros que fueron atravesando los murciélagos y fueron a por Ladydevimon, pero esta disparó unos rayos láser por los ojos para darle a Kyo antes de que los brazos la alcanzaran, este usó su escudo para pararlo el cual se rompió y Kyo salió despedido.

Cuando las garras negras la agarraron de un brazo y los muslos, con el brazo que le quedaba aún suelto usó sus garras para romper aquellas garras dimensionales.

Ld: ¡Arañazo oscuro!-las garras fueron hechas trizas- ¡Quiero una explicación, AHORA!

K: He dicho... ¡qué me digas tu nombre!

Un montón de rayos rojinegros emanaban de Kyo y nubes oscuras lo rodeaban. Los rayos intentaban alcanzar a Ladydevimon, pero mientras esquivaba dijo.

Ld: Así que atacándome con nubes, ¿eh? ¡Qué mono! Ven que te voy a mostrar mi lado más seductor.

Ladydevimon mientras le guiñaba un ojo alzó la mano y empezó a soplar, apareció una nube morada que al tocar las otras las volvía del mismo color y al instante se desintegraban.

K: ¿Las está envenenando?

Kyo creó otro agujero que absorvio la nube, y de la que aparecieron Leomon y Tentomon.

Ld: ¡Agh!-Tentomon empezó a frotarse con su busto como quien se seca la cara en una tolla por la mañan-

T: ¡Ui zí, que zuculento!

Ld: ¡Fuera de aquí asqueroso!

Lady lo lanzó lejos de un puñetazo.

K: ¿Qué te parecen mis lacayos?

Ld: ¿Qué que me parecen? ¡Ángeles malignos, apareced!

De repente aparecieron un par de ángeles oscuros que peleaban contra los dos digimon de Kyo.

Ld: ¡Lanza de oscuridad!

Uno de los brazos de Lady se transformó en una lanza que iba directamente a Kyo, este rápidamente alzó su espada de nuevo y la clavó en la tierra creando un seísmo que generó una gran grieta por la cuál se tiró.

Ld: ¿Adónde crees que vas?

Ladydevimon le persiguió volando.

Ld: Está bien chico, te lo diré, será lo último que recuerdes. Soy Ladydevimon, ama y dueña de la oscuridad. Vivía en el interior de esa estúpida Katya, esperé y esperé durante años para que su oscuridad fuese la suficiente para tener el suficiente poder con el que reconstruir mi cuerpo. Ese estúpido emperador digimon emperador me usó después de que le juré mi total lealtad. Y para callarme me dijo "Dado tus trabajos leales no voy a matarte, como agradecimiento te dejaré vivir, pero no permitir que digas como he obtenido estas tierras, así que destruiré tu cuerpo, tu corazón será enviado directamente a otra dimensión, solo podrás vagar por el mundo de las pesadillas al no tener forma corpórea. Hasta siempre, estúpida" ¡No te puedes imaginar como odio a ese digimon monarca!- un tajo le dio en los ojos a Ladydevimon-. ¡AAAAAGH!

K: ¡Es digimon emperador, ignorante! ¡Con él muerto ahora yo soy su digno sucesor!

Ld: ¡Aaagh, mis ojos, te vas a enterar!

K: Ya sabía que era un sueño, por eso me puedo permitir hacer todas estas acciones. Sí, mi oscuridad es fuerte como dices, pero yo también puedo usarla en mi propio beneficio, y al estar en el mundo de los sueños puedo moldearla a mi antojo como yo quiera.

Ld: Te... te vas a enterar de quien soy yo.

Ld: ¡Estúpido, cómo que el emperador digimon ha muerto! ¡Lanza oscura!

Ladydevimon clavó su garra en la tierra y esta empezó a romperse. Kyo hizo aparecer otro agujero del air del que salió una garra en la que se agarró.

K: ¡Mmph! (¡Ha hecho desaparecer la tierra! ¿Qué voy a hacer ahora?)

Ld: Patético, ¿y tú te haces llamar el nuevo emperador digimon?

K: ¡El me designó como su sucesor, el murió por mí!

Ld: ¿Su sucesor? No me hagas reír, ¿acaso crees que eres el único al que se lo prometió? En diversos servidores, existen niños que son copias de digimon emperador a los cuales les prometió lo mismo. Con la única intención de reemplazar sus cuerpos para seguir aumentando su tiempo de vida. Y eso es lo que voy a  hacer yo con tu oscuridad.

T: ¡Ay mae mia que tetacas!-decía tientamon mientras cargaba como buenamente podía de leomon sujetándolo desde su pata-

L: ¡No, tu ser idiota, no ir hacia ella!

Ld: ¡Nube venenosa!

Ladydevimon suspira de tal forma que pudre los cuerpos de tientamon y leomon y son destruidos.

Ld: ¡Grpmh, ese ataque iba dirigido hacia a tí!

K: No me afecta que los hayas destruido, al fin y al cabo ya hacía tiempo que había descubierto que esto era un sueño.



Ld: ¡Grrr, abrazo de emperatriz!

Un demonio con forma de brazo gigante fue justo a donde estaba Kyo, pero este desaparece porque la garra se recoge inmediatamente y el agujero de donde colgaba se cierra.

Ld: ¿¡Dónde te has metido!? ¡Sal ahora mismo y entrégame tu poder!

Montones de agujeros se abrieron justo alrededor de Ladydevimon a escasos centímetros de su cuerpo, y de ahí surgieron varias espadas del estilo de Kyo que le atravesaron a la vez. El cuerpo empezó a sangrar como Ladydevimon nunca había podido sentir. Kyo a pareció de otro agujero colgado de una garra.

K: Yo no seré tan "gentil" como mi predecesor. Si ese era el plan del emperador, me congratulo de decir que ha fracasado. Dime ahora mismo cual es el hijo dee Digimon Emperador más cercano y como puedo encontrarle, tengo que "conocer" a esos sucedáneos de sucesor que pululan por ahí.

Ld: Yo... no ¡Aaaahg!-empiezan a salir rayos oscurosque la electrocutan-

K: Empieza a hablar y te dejaré morir en paz, sino seguiré torturándote.

En ese mismo instante, el cuerpo de Ladydevimon se transformó en humo y se desvaneció.

K: ¿¡¡Qué, qué ha ocurrido!!?

Ladydevimon apareció detrás suya. Realmente solo estaba jugando con el muchacho tratando de asustarle para controlar su mente y corazón para hacerse con su oscuridad, ninguno de sus ataques le hizo el más mínimo daño, al fin y al cabo era un sueño.

Ld: Debes saber chiquillo, que yo llevo mucho tiempo en el mundo de los sueños, da lo mismo las artimañas que puedas tener para intentar "matarme". Esto es un sueño, no puedes absorber mis datos.

K: Entonces porque me estás hablando en lugar de haber aprovechado este tiempo para matarme.

L: Fíjate bien.

Kyo puso su mirada en Ladydevimon, estaba desvaneciéndose.

K: ¿Qué... qué te ocurre?

Ld: Estás despertando. Si no tengo un corazón amedrentado que me tema, no tengo un cuerpo en el que pueda permanecer ni una mente en la que esconderme.

K: ¡¿Entonces porqué te arriesgaste?! ¡Podrías haber seguido viviendo dentro de Katya!

Ld: ¿Esos son sentimientos de pena hacía a mí teniendo en cuenta que hace poco intentaste matarme? Que mono.

K: Yo no... tu no me das pena ¬¬

Ld: Prefería arriesgarme a morir si este plan no funcionaba que seguir aprisionada en el corazón de una niña, tengo dignidad ante todo. No como tú, que has vendido tu alma a ese emperador, igual que yo hice hace unos años.

K: Sabes, no es pena. Es... extrañeza, siento que la forma en como tu te has mostrado, en cierto modo me recuerda a mí. A mí mismo frente a los demás.

Ld: Cuanto más madures en la oscuridad, mayor será ese sentimiento de culpa. Es el destino que comparten todos los que son hijos del emperador.

K: ¿Has dicho... hijos?

Ld: Sí, me refiero a sus copias. Un burdo engaño por su parte, por aquí podrás detectar alguno que otro, para hacerlo debéis estar en un radio cercano, ya que vuestro poder tiene la misma fuente de origen. Pero debes concentrarte para sentirlo, no es nada fácil, igual que tienes que concentrarte para abrir un agujero en el mundo real.

K: ...

Ld: Adios, pequeño monarca.

K: Es emperador.

Ld: Lo que sea.

En este momento fue cuando Kyo despertó y ocurrió todo lo que ya sabíais.
¿Qué ocurrió después? Lo veréis después de estos importantes avisos.



Mientras Kyo y Tientamon andaban por un extraño bosque que desconocían, Kyo le contó a Tientamon lo que sucedió.

T: ¿Y zi taba tan wena pq te la cargaste?

K: Antes de que pudieras habértela tirado ya te habría matado, pero ya encontraremos otra Ladydevimon por ahí y la someteremos, no te preocupes.

T: Prefería que ella ze viniera conmigo por zí misma...

Tientamon estaba pensado seriamente sobre la muerte de digimon emperador y lo que sabía sobre el mismo, pensado sobre como una ente digimon a través d elos sueños le dijo la verdadera naturaleza del emperador a Kyo, algo que el por cobardía no se atrevió a decirle. Después de caminar un rato, Kyo abrió un agujero para practicar el método de huida que habían hecho hace poco.
Al atravesar el agujero, cayeron encima de Katya y Freeze, que estaban a unos pocos metros de ellos.

T: ¡Hooola moza, ¿como tas? Huy, ¡ze me fue la mano!

Tientamon palpó en la entrepierna de Katya y esta le dio un soberano tortazo que lo incrustó en un árbol.

Kt: ¡Seréis pervertidos!

Kyo salió corriendo mientras gritaba.

K: ¡No era mio intención, maldita sea! ¿Cómo iba yo a saber que estabas debajo?

Freeze: La situación ha empezado a calentarse.

Kt: No importa, ¿cómo habéis salido del aire?

Al mirar alrededor se dieron cuenta de que estaban ante un hermoso prado donde había una vía de tren.

T: Po verá-Kyo le tapa la boca-

K: Es una larga historia, ¿dónde estamos?

Kt: Íbamos a ir aña ciudad con los demás, pero... ¡se olvidaron de nosotros!

T: Tampoco me eztaña, zi apenas ze os nota *guiño guiño*

Freeze suspira.

F: Tu comentario me ha dejado helado.

Un ruido de locomotara empieza a oirse a lo lejos.

K: ¡Tientamon, no empieces a babear por ella otra vez!

T: ¡Que no, que io no zoy esta vé!

K: Oh, eso debe ser un trainmon, creí que era tu instinto salido de nuevo. Bueno vamos  a subir.

Cuando Kyo iba a poner un pie en la escalinata Katya los apartó y le pisoteó la cara al subir.

F: ¡Corre trainmon, corre!

El trainmon salió a toda velocidad sin que a nuestros protagonistas les diera tiempo a reaccionar.

Kt: ¡Adiós! ¡No pienso subir en el mismo tren que un psicópata y un pervertido!

K: Maldita sea, ahora tendremos que esperar al siguiente por su culpa.

T: Güeno, e normá que la mujerez queran tené zu espacio zeguro en los trenes.

K: ¡Pero qué dice so mendrugo, haciendo eso lo único que hacen es victimizarse y nunca solucionan el problema! ¡Es más, tu para que hablas, si esto es principalmente por tu culpa, cacho acémila!

A esto que llega un trailmon en muy malas condiciones.

Trailmon: Ayyyyyy, ayyyyyyyyy...

K: ¿Se puede saber que te pasa?

Tra: Es que.... hijo, uno ya no está para estos trotes, me queda poco tiempo.

T: ¿Puede llevarno a la siudá más cercana?

Tra: Bueno, si me echáis una mano, dentro tengo un mecanismo de emergencia que me puso un digimon mecánico muy buena gente para que pudiera seguir mis trayectos.

K: Claro hombre, faltaría más (Brrr, todo sea por llegar hasta allí. Además, manejar un mecanismo no puede ser algo tan malo).

Una vez que entran, del suelo del vagón aparece el siguiente mecanismo.

K: ¡Rayos, mil rayos! Shocked  Mad

Spoiler:
 

Así, cada uno tirando arriba y abajo en ambos lados fueron dándole.

T: Uf... ¿Esto era lo que tu ufff ezperaba como suzezor?

K: ¡Tu calla y sigue dándole, uff!

Tra: Gracias chicos, así aunque tardemos mucho en llegar me ayudáis mucho.

Pero sin que nadie lo advirtiera en la parte de atrás había un desconocido de cuerpo hercúleo encapuchado.

???: El destino...


Última edición por DrPingas el Lun Feb 19 2018, 12:48, editado 4 veces
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Feb 12 2018, 23:37

La contienda ha terminado a favor del ejército enviado por LordKnightmon. Los líderes de cada bando enemigo han caído de una forma u otra y sus seguidores huyen de la ciudad. Es hora de regresar.

Franky y Alf están sentados en los asientos del Trailmon que les lleva.

-Alf: Así que… nos hemos “fusionado”.

-Franky: Sí.

-Alf: Hemos sido uno en cuerpo y mente.

-Franky: No lo digas así, suena raro.

-Alf: Sí, ya sé que quieres evitar tocar temas sensibles porque necesitas mantener esa fachada de “tipo duro” que nadie se cree.

-Franky: Eh, antes de hacer de mi psicólogo, ¿por qué no te miras lo tuyo? Estás casi todo el tiempo deprimido porque te crees una mierda pinchada en un palo y te comportas como el más chulo del barrio para ocultarlo.

-Alf: Al menos no tengo un problema de machismo evidente. Cómo te rompieron el culo Jessica y la Cazadora, ¿eh?

-Franky: Vete a ver Mi Pequeña Alpaca de Algodón y deja de joder, anda.

Ambos se miran con seriedad. Apenas pasan unos segundos antes de que rompan la tensión y se echen a reír. Graw y Galem les miran con una sonrisa en sus corazones. Ahora que han descubierto la “fusión” entre el humano y el Digimon, sienten el deseo de enseñarles todo lo que saben del tema. Los Tamers toman un merecido descanso una vez llegan a Dynastes. Más adelante se celebra un funeral para honrar a los valientes niños y Digimons que han terminado como datos sueltos en el aire.

Todos los participantes de la anterior batalla, además de LordKnightmon y Duftmon, se hallan en el cementerio “Donde duerme el Guiverno” para dar un último adiós a los que no están hoy con ellos. El cielo está nublado y chispea levemente, nada que pueda dañar a las pantallas donde los presentes vuelcan sus recuerdos para compartirlos. La mirada de Franky se topa con los niños del País de Nunca Jamás, llorando frente a una de esas pantallas flotantes en la que se muestran imágenes del joven James. El caballero del yelmo felino mira a todos esos rostros tristes.

-Duftmon: Yo, Duftmon, como antiguo Caballero Real– pronuncia con una voz fuerte y clara para que se le oiga–, asumo la responsabilidad de estas pérdidas. Debí ver el acercamiento del Escuadrón Verde y predecir el encuentro con la Cazadora, además de enviar únicamente a quienes estaban listos para alcanzar la etapa Mega. Esto no devolverá sus vidas ni espero vuestro perdón. Me temo que, en mi posición, solamente soy capaz de ofrecer mis disculpas y la promesa de tratar de ser más eficiente.

A pesar de que la disculpa viniera de lo más profundo de su corazón, son muchos los que le recriminan diciendo en voz alta “es cierto, es culpa tuya”, “nos enviaste a una misión suicida”, “¿a quién se le ocurre enviar niños a una guerra?”, etc. El WarGreymon se acerca a Duftmon, no precisamente con buen humor.

-Graw: ¿Cuántos más tienen que ser? ¿Cuántos más para que le pongas fin a esto? No funcionó en la Guerra en el Árbol. Eres el mejor estratega que he conocido nunca, aquel quien fue capaz de dirigir a los Caballeros Reales cuando era necesario que lucharan en conjunto. No me puedo creer que todavía no hayas pensado en una alternativa.

-Duftmon: Créeme, Graw, lo he hecho, pero la única conclusión a la que siempre llego es la misma; no hay otra alternativa. Y te equivocas, invocar niños humanos sí funcionó. Que ganáramos la guerra es prueba de ello.

Graw da un paso al frente con una fuerza que hace temblar la tierra levemente. Galem se pone su camino de lo que parecía ser el comienzo de una pelea. El MetalGarurumon mira en silencio a su amigo y hermano de tantos años.

-Graw: … Entiendo que intentas hacer lo mejor– dice ya más calmado–.

-Duftmon: PUEDO hacerlo mejor. He cometido el error de pensar en los humanos como recursos de guerra, aunque sólo haya sido inconscientemente. Por eso, Graw, Galem– mira también al otro–, quiero que seáis vosotros quienes me digáis qué Digimon y Tamer están listos para dar el último paso que les llevará al Mega. Ayudadme con vuestra vasta experiencia. Os cedo parte de mi carga por un bien mayor. ¿Qué me decís?

Los que forman a Omegamon se miran entre ellos. No les hace falta palabras para comunicarse.

-Graw: Los niños pueden negarse a hacer lo que les pidas.

-Duftmon: Asumiré el riesgo.

Tras esta breve reunión, algunos Tamers, no satisfechos con el panorama actual, se fueron con sus compañeros, fuera de la ciudad y de todo lo que tenga que ver con aquellos que les trajeron. Otros se quedaron, pensando que están más seguros siendo respaldados por los antiguos y poderosos Caballeros Reales, siendo éste el caso de Franky.

En los días siguientes, llegan reportes a Duftmon sobre otros ataques similares a los que llevaron a cabo la D-Brigade y el Escuadrón Verde. Para mantener el control, LordKnightmon no escatima en recursos para repeler a los invasores y ofrecer su ayuda a los países vecinos. En cuanto a Duftmon, como ya propuso, está siendo mucho más selectivo, pues manda a los conflictos únicamente a quienes se les ha sido dado el visto bueno por el MetalGarurumon y el WarGreymon. Los demás se quedan en Dynastes para trabajar más sus relaciones. En los casos como los de Max, Lopmon, Franky y Alf, Galem y Graw están encargados de transmitir sus conocimientos sobre lo que conlleva la “fusión” o “Evolución Matrix”, como ellos lo llaman. Por otro lado, Duftmon enseña sobre los nuevos D-Arcs que han conseguido los Tamers, revelándoles nuevas funciones.

En estos momentos, tanto Duftmon como Graw y Galem habían dejado el reino de LordKnightmon para ocuparse de distintos conflictos que habían surgido por el continente Folder. De repente, un terremoto azota toda la ciudad de Dynastes. Sus habitantes y visitantes muestran preocupación, pero cesa y no parece haber provocado grandes daños, así que no se le echa mucha más cuenta al fenómeno. Franky y Alf volvieron al interior del castillo para comprobar el estado de éste tras el terremoto. Todo parece estar bien. Ven a LordKnightmon yendo de acá para allá para comprobar personalmente que todo marcha como debe. A primera vista, parece la acción de un rey considerado que se preocupa por sus súbditos, aunque, más tarde, Franky descubriría que su inquietud viene del temor por un ataque enemigo. Sin previo aviso, toda la luz que había dentro del castillo, desde los rayos del sol que entran por las ventanas hasta de las fuentes más insignificantes como una vela encendida, desaparece.

-¡Damas y caballeros, el teatro ha llegado a la ciudad!– anuncia una voz estridente. Un foco da luz a un escenario que no debería estar donde está–.

“Había una vez dos grandes amigos, hermanos nacidos de la batalla. Uno era un grácil caballero que luchaba por la paz"– hace acto de presencia, en el escenario, alguien vestido con una armadura de cartón coloreado de rosa–" y el otro un poderoso guerrero con una convicción y lealtad que rayaba lo impensable"– como lo hizo el anterior, entra en escena otro individuo que lleva puesta también una armadura de cartón, coloreada de blanco y con unas alas de papel púrpura–. "Pero el feroz y leal guerrero portaba un gran poder que al mismo tiempo era una maldición. Una entidad dedicada a la destrucción se había alojado en su cuerpo mucho tiempo atrás"– aparece brevemente desde arriba del escenario papel recortado de un gran tamaño, con lo que parece ser un dragón dibujado en él–.

El público observa atentamente. Nadie mueve un músculo salvo los implicados en el improvisado espectáculo.

"El guerrero de blanco logró mantenerlo bajo control por mucho, mucho tiempo. Un día, el guerrero cayó en combate y su vida corría un grave peligro. Su amigo, el caballero, no aceptaría tal tragedia, así que viajó lejos, muy lejos para encontrar un objeto prohibido por el mismísimo Dios que pudiera ayudar a su hermano de batalla. Cuando le entregó dicho objeto, no sólo curó sus heridas, también mejoró su cuerpo hasta límites insospechados. Sin embargo, ocurrió algo que nadie se esperaba; la entidad que encerraba el cuerpo del guerrero poseyó por completo la mente de su carcelero"– a medida que se va contando la historia, los actores van haciendo movimientos y acciones acordes a lo que se dice, incluyendo la introducción de una versión de aspecto más monstruoso que el que interpreta al guerrero de blanco y alas púrpuras–.

El señor del castillo mira impasible, al menos eso aparenta. Para algunos, no era más que la calma que precedía a la tormenta.

"Este monstruo juró destruir el mundo, así como el caballero juró proteger la paz mucho tiempo atrás, así que hizo lo que tuvo que hacer. El caballero, tras una dura y larga batalla, le arrebató la vida a quien fue una vez su mejor amigo. Con esto hecho, el caballero vagaría arrepentido de sus pecados hasta que el dulce descanso de la muerte le llegará. Fin."

Los actores involucrados en la pequeña obra hacen una reverencia ante el involuntario público. Se oye un silbido en el aire. Quien interpretó al caballero se desploma, con una rosa clavada en su cabeza. Todos miran al señor del castillo, quien aún mantiene el brazo alzado.

-LordKnightmon: Perdón, ¿no es costumbre tirar flores al escenario cuando termina una buena obra? Quiero conocer al director de este… espectáculo– pronuncia lentamente esto último–.

Del telón del escenario sale aludido dicho autor, Piemon, el General del Caos. Éste hace una reverencia.

-Piemon: Es un honor para mí que le haya complacido mi obra, majestad.

En lo que lleva un parpadeo, el caballero santo se transporta justo al lado del payaso, sosteniendo una de sus cintas doradas rectas como el filo de una espada.

-LordKnightmon: ¡Espera agachado a tu ejecución!

Baja el brazo para cortar la cabeza del intruso, pero éste había desaparecido justo antes de que le alcanzara la hoja. El general reaparece detrás del rey y le ataca con una espada que aparece en su mano. LordKnightmon voltea, logra detener el acero a tiempo y contraataca con una destreza que sorprende a Alf, quien ya era un buen espadachín siendo Grademon. Por su parte, Piemon responde con la torpeza propia de alguien que no ha tocado una espada en su vida, o al menos eso hace parecer, ya que logra protegerse de heridas graves. El gobernante de Dynastes le derriba y le apunta con su arma.

-LordKnightmon: ¿Pretendías atentar contra mi vida con esta demostración tan ridícula? Le tenía una mayor estima a los Generales del Imperio de Metal– hace una pausa, no apartando su mirada del aún sonriente bufón–. No, no soy yo vuestro objetivo. ¡Es Crimson!– mira a uno de sus siervos– ¡Dad la alarma, vienen a llevarse al prisionero!

-¡A sus órdenes, mon seigneur!– responde con acento francés un candelabro viviente–.

Spoiler:
 

Descripción:
 

-Piemon: Vaya, y yo que esperaba un berrinche más intenso después de que revisitaras tu pasado.

-LordKnightmon: ¡Silencio!

El Candmon que recibió la orden de alertar es derribado por un enemigo invisible, quien no tarda más en revelarse. Una especie de reptil bípedo y con equipamiento militar es quien le mantiene sometido.

Spoiler:
 

Descripción:
 

-Candmon: ¡Mon Dieu!

Piemon desaparece del suelo para repetir su maniobra de reaparecer a la espalda del rey. Éste, una vez más, repele el ataque que le viene de atrás. Esto no es más que el comienzo de un combate en el que consistiría en Piemon teletransportándose a los puntos ciegos de LordKnightmon y éste defendiéndose con gran maestría, destrozando el escenario y a los actores, de culpabilidad aún dudosa, en el proceso. Franky está por ser derribado por otro Commandramon, pero Alf le arrebata el arma que tiene el soldado en las manos y le noquea placándole contra la pared. El humano señala a su compañero con su renovado dispositivo, pero no parece pasar lo que quiere que ocurra.

-Alf: Ya nos dijeron que costaría al principio esto de la fusión. ¡Hagámoslo a la antigua!

Franky asiente y pasa la carta azul por el lector del aparato, haciendo que Alf cambie de Dorumon a Grademon. Además de eso, Franky pasa también la carta correcta para que el espadachín dorado porte la espada de Vajramon, pudiendo ahora usar ésta y la suya propia que todavía le queda. Así, Alf corta limpiamente en pedazos al Commandramon que iba a ejecutar al Candmon mensajero.

-Franky: ¿Qué vamos a hacer ahora?

-Alf: ¡Es evidente; tenemos que impedir que se lleven a Crimson! Que LordKnightmon se encargue del payaso. ¡Eh, vela, llévanos a donde le tienen!

-Candmon: ¡Ahora mismo, monsieur!
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Feb 15 2018, 01:27

Max y Lopmon se encontraban supervisando a un grupo de Tamers cuando el ataque se llevó a cabo.Un Knightmon entra precipitadamente.

-Knightmon:¡El castillo está siendo asediado!

Lopmon evoluciona a Antylamon,subiendo a Max en él tras ello.

-Max:Nadie debe entrar en esta sala.Si alg-

Una de las paredes cae,mostrando un escuadrón de Digimon.Los niños allí presente,desconcertados,no tardan en entablar combate con los invasores.El Knightmon y algunos de sus compañeros entran en la sala,reforzando la defensa.Algunas palabras llegan a oídos de la pareja.

-Antylamon:Si llegan hasta Crimsom,todo lo que hemos conseguido hasta ahora caerá en saco roto...

-Max:Eso no va a pasar.

Mira el dispositivo,buscando a los demás.Ve como un punto se mueve aceleradamente,como si persiguiera algo.Franky y Alf.

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MensajeTema: Uno de ellos   Vie Feb 16 2018, 18:37

El trailmon que les llevaba estaba exhausto a pesar la ayuda que le dieron Tientamon y Kyo.

Tr: Yo... no puedo más.

K: ¡Venga hombre, a este ritmo les habrá dado tiempo de ir y volver! Llevamos horas aquí.

T: Creo que no puede má.

Todo el vagón comenzó a temblar. Tientamon cogió rápidamente a Kyo en brazos mientras volaba.

Tr: ¡aaaah!-gritaba el trailmon que perdió el equilibrio en la vía y cayó por una pendiente-.

T: ¿Quiere que nos alejemo...?-decía tientamon apesadumbrado-.

K: No... bajemos.

Tientamon se sorprendió, y ambos bajaron a verlo.

Algo extraño pasabe en Kyo, mientras veía la cara del trailmon ahogándose, recordaba la cara de Ladydevimon.

K: (¿Así parezco delante de los demás? ¿De la misma manera que Ladydevimon buscaba mi oscuridad?)

K: ¿Qué te ocurre, por qué te has caído? ¡Dijiste que ibas a llevarnos!

Pero el trailmon no respondió con asco o miedo, sino con dulzura.

Tr: Es cierto, perdonadme. Os prometí llevaros, y me temo que he fallado a vuestra promesa.

Kyo se sentía extrañado, en el mundo real, el era el que estaba acostumbrado a pedir perdón siempre. Siempre tenía que ser culpa suya, siempre era el momento adecuado apara humillarlo y reírse de él. Esa amargura que hizo que odiara a todo el mundo. Pero al ver al trailmon disculpándose, se sentía muy confundido, casi dolido.



K: ¿¡Por qué te disculpas!? ¡Yo soy el digimon emperador, debes temerme! ¡¡¿POR QUÉ NO LLORAS, PORQUÉ NO TEMES COMO LOS DEMÁS?!!

El trailmon sonrió al verle, le dedicó una cara cálida y amigable y le dijo.

Tr: ¿Por qué habría de enfadarme con un niño tan dulce como tú? Tu me ayudaste a viajar, dándome fuerzas porque creíste en mí, creíste que podía seguir viajando. Donde otros podrían haber rechazado que yo les llevara, tu decidiste venir conmigo.

K: Pero no lo hice por eso, ¡simplemente quería llegar a toda costa a la ciudad! ¡¿Es que no lo entiendes?!

Tr: No importa porque razón lo hiciste, lo importante es que lo hiciste.

Kyo empezó a gritar y gemir.

K: ¡¡Me pones de los nervios!!-sus ojos se pusieron rojos como la sangre-.

T: (Oh no... ahivá otra vez. Penzé que eta vé zería diferente...)-tientamon se cubrió los ojos-.

Tr: Por favor, mátame.

K: ¿Qué...?-la oscuridad se detuvo por un momento- ¿Qué... qué acabas de decir?

Tr: Mátame, esta agonía es demasiado para mí, prefiero que acabes conmigo aquí y ahora, antes de seguir sufriendo. Te lo pido como un favor, un último favor.

K: ¿Me... me lo pides como un favor?
...
(¿Qué me ocurre? Ya he matado antes, no me importaba hacerlo... ¿qué es lo que me detiene ahora? ¿Será porque nunca antes me lo habían pedido?)
N-no puedo hacerlo... no de esta manera.

Tr: Por favor, chaval, hazlo para que de esta manera mi alma pueda marchar en paz. Ya he vivido demasiado tiempo, ha llegado mi hora. A todo el mundo le llega.

K: ...
Está bien...

Su oscuridad empezó a detenerse.

K: Tientamon, digievoluciona en numemon, por favor.

T: Zi... por zupueto.

Durante dos horas, Tientamon en su forma numemon estuvo tirándole boñigas, mientras trailmon iba contando a Kyo historias de su vida.

T: Agh, ¿no zería má rápido zi le mata con tu podé?

K: ...No tengo ganas de usarlo ahora, ahora, por favor, continúa.

Pero ya era tarde, el cuerpo de trailmon empezó a desaparecer.

Tr: Es hora de la despedida muchacho. Gracias por lo que has hecho por este anciano digimon.

K: Gracias a usted, ahora se que hay ciertas cosas, que también deben morir.

Una carta apareció con el aspecto de su amigo.

En la mente de Kyo venían los recuerdos de digimon emperador, los cuáles antes veía como los actos de un héroes de guerra, y ahora empezó a verlos como el dictador que era. Y empezó a ver las similitues entre él y el monarca, al que empezó a despreciar.

De la nada, apareció un chaval.

???: ¿Tú... eres uno de nosotros? Ese poder no es normal... No importa, ahora tengo que ocuparme de esa estúpida cazadora.

Y desapareció entre los ojos estupefactos de Kyo y Tientamon, auqnue ahora mismo solo les importaba la muerte de su nuevo amigo, tan rápido como lo conocieron,tan rápido se fue de este mundo.
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Xalcer
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Cerdo
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Feb 19 2018, 02:45

(La primera parte del post sería un par de días antes del final del post de Franky)

El sonido de alguien llamando a la puerta se había vuelto un simple ruido de fondo para el chico. Desde que regresaron a Dynastes, casi no había salido de la cama, a excepción de cuando le obligaban a salir para tratarle la herida del brazo. Según el médico del castillo, la herida no era demasiado profunda y SuperStarmon había realizado una tarea magnífica en medio de la batalla, evitando que se infectara. A Xalcer no podía importarle menos. Eso simplemente le hacía recordar con más viveza lo ocurrido aquel día. No había vuelto a ver a Aurelion desde entonces. Muchos habían intentado convencerle de que fuera a verle a la enfermería, pero la única respuesta que recibieron todos fue el silencio tras una puerta cerrada. Puede que Aurelion le hiciera la herida del brazo, pero esa solo fue una de ellas.

- Plan B. - dijo una voz tras la puerta una vez cesaron los golpes.

- ¿De dónde has sacado eso? - preguntó ligeramente escandalizada una segunda voz, más aguda que la primera.

- La cogí prestada. - respondió mientras trasteaba con la cerradura. Segundos después la puerta estaba abierta. La peluda cabeza de Alf asomó por la puerta antes de entrar.

- ¿Xalcer? - preguntó Lopmon a la espalda de su compañero. - ¿Estás bien? Todos empezamos a estar preocupados.

El chico estaba tirado en la cama, con el brazo sano en alto, mirando su dispositivo. Ni siquiera se volvió a mirarles.

- Xalcer: ...Estoy bien.

- Lopmon: Hemos estado en el enfermería. Aurelion parece ir mejorando, pero...

- Alf: No reacciona a absolutamente nada. No come, no duerme... Da igual lo que le digamos o hagamos. Se pasa todo el día sin decir palabra, mirando a la nada. Ni siquiera Galem ha conseguido que respondiera.

- Lopmon: No sabemos qué ha pasado entre los dos, pero tienes que ir a verle. Te necesita, ahora más que nunca.

Dejando caer el dispositivo en la cama junto a él, Xalcer se tumbó de lado, dándoles la espalda.

- Alf: Es tu compañero, Xalcer. Tienes que ayudarle.

- Lopmon: Max y yo hemos tenido nuestros rocecillos, pero vosotros en cambio... Eráis los inseparables del grupo. Siempre permanecíais unidos, sin importar lo que ocurriera. Ahora, veros así, tan... distantes...

El conejo subió a la cama de un salto y cogió el dispositivo, poniéndose frente al chico.

- Lopmon: Todos hemos pasado por muchas cosas en este mundo, pero siempre hemos conseguido salir adelante. Sea lo que sea que ocurriera, podéis solucionarlo. Juntos.

La luz de la tarde inundaba la habitación por los enormes ventanales a lo largo de una de las paredes. Xalcer se sacudió el polvo de la ropa después de que Alf le sacara a rastras del cuarto al ver que seguía sin reaccionar. Este le dio un ligero toque en el brazo antes de cerrar la puerta tras ellos. Aurelion estaba sentado en el borde de una de las camas que recorrían la habitación. Tomando aire, le chico se acercó a su compañero.

- Aurelion: ...Se acabó. - dijo al sentirle sentar en la cama frente a él. Miraba el cielo a través de la ventana con una extraña sensación de melancolía. Todo su costado seguía vendado, con pequeñas manchas de sangre fresca. - Volar era lo único que se me daba bien. Y ahora...

Su ala, antes de un rojizo intenso, se había vuelto pálida y sin vida. La toxina de las garras de MadLeomon la había destrozado por completo, volviéndola débil e inservible.

- Aurelion: Parece que el viaje ha terminado para mí. - dijo con una pequeña sonrisa agridulce en su rostro.

Sin dudar un segundo, el chico agarró su dispositivo, acercándolo con mano temblorosa al ala herida de su compañero. Su miedo se intensificó al ver que este se negaba a reaccionar.

- Xalcer: ¡Funciona, maldito trasto inútil!

Por más que lo intentara, el dispositivo seguía sin funcionar como antes. En un arrebato de ira,  trató de lanzarlo contra la pared, pero Aurelion le detuvo a tiempo agarrándole del brazo.

- Aurelion: No malgastes esta oportunidad que te ha dado Duftmon. Usa el dispositivo. Encuentra un nuevo Digimon que te acompañe.

- Xalcer: ¡¿De qué estás hablando?! ¡Tú ya eres mi compañero!

- Aurelion: Yo no soy más que un inútil incapaz de hacer nada. Te mereces un compañero mejor que yo. - Aunque tratara de mostrar tranquilidad, el temblor de su voz le traicionaba.

- Xalcer: ¿A qué viene todo esto? - dijo dando un paso atrás. - Te vuelves ausente, enloqueces en esa ciudad y ahora me vienes diciendo algo así. ¿Aurelion, qué te ocurre?

El dragón trató de decir algo, pero se contuvo, bajando la mirada, juntando las garras.

- Aurelion: Yo... solo quiero que estés a salvo. Y sé que conmigo eso no es posible.

- Xalcer: ¿Qué quieres decir? Si aún sigo aquí es gracias a ti.

- Aurelion: No. - Negó con la cabeza sin levantar la mirada. - Fueron Alf y Lopmon los que han hecho que lleguemos hasta aquí. Yo...  - Apretó los párpados, haciendo aún más notables las lágrimas que comenzaban a formarse. - Yo no he hecho absolutamente nada. Mientras ellos luchan y arriesgan sus vidas yo siempre debo quedarme al margen. Shademon tenía razón, no sirvo para nada.

- Xalcer: ¿Shademon?

Ya casi se había olvidado de él en su extraño letargo. La respiración de Aurelion se había vuelto errática y el caudal de lágrimas estaba abierto de par en par.

- Aurelion: El tiempo estuve retenido me enseñó cosas. Tu, Max, Alf... Todos estabais... Traté de..., pero aún así... Por más que lo intentara, era incapaz de hacer nada. Solo podía quedarme mirando mientras todos... moríais, una y otra vez. Ahora sé que no eran más que ilusiones, pero tenía razón en una cosa. Soy... Soy un completo inútil.

- Xalcer: Aurelion...

- Aurelion: Lo que ocurrió en Berm fue todo culpa mía. Fui tan inútil como para dejarme atrapar y que se llevaran los Emblemas. Mientras todos los Digimon luchaban para salvar el servidor, yo estaba durmiendo. Se supone que es el Digimon el que protege al Tamer, no al revés. Por mi culpa, ahora tienes que cargar con ese despreciable Digimon. - Alzó la cabeza, mirando al chico con los ojos enrojecidos y la cara manchada de lágrimas. - ¿Por qué? ¿Por qué creó Duftmon un Digimon tan inútil y desastroso como yo?

El chico agarró la cabeza de su compañero con suavidad, obligándole a mirarle a los ojos.

- Xalcer: Porque no he tenido tanto miedo en mi vida como el día que te perdí. No sabría qué hacer sin ti. Eres mi compañero y hemos pasado por cientos de cosas desde que nos conocimos. Te necesito a mi lado, y no te cambiaría ni por el Digimon más fuerte del mundo.

Aurelion no dijo nada. Las lágrimas volvieron a brotar mientras apoyaba la cabeza en el pecho del chico, agarrando con fuerza su camiseta. Xalcer le abrazó cariñosamente, compartiendo su carga hasta que el día desapareciera por el horizonte.

______________________________________________________

Habían pasado varios días desde que Aurelion había conseguido sacar a relucir sus miedos. No habían vuelto a separarse desde entonces. Sus heridas aún no se habían recuperado del todo, por lo que debía permanecer en el enfermería la mayor parte del tiempo, obligándole a hacer de recadero. Iba de camino cargado con todas las cosas que le había pedido que el llevara, cuando una figura familiar le agarró del brazo y echó a correr.

- Xalcer: ¡¿Claw?!

- Claw: Ven, rápido.

- Xalcer: ¿Qué ocurre? ¿Has descubierto algo?

- Claw: He venido todo lo rápido que he podido. Hay que proteger a Crimson. Van a venir a por él.

- Xalcer: ¡¿Qué?! ¡Hay que avisar a LordKnightmon y a los demás!

- Claw: No hay tiempo. Planean hacerlo hoy. Tenemos que detenerles.

El dragón púrpura corrió por los corredores del castillo, llevando casi a rastras al chico. Bajaron varias escaleras hasta alcanzar una descomunal puerta de acero, protegida por dos Knightmon.

- Knightmon: Alto. - dijeron llevando la mano a sus mandobles. - Esta es una zona restringida.

Un destello iluminó el lugar, segundos antes de que ambos caballeros cayeran fulminados al suelo. El Cyberdramon continuó avanzando hacia la puerta sin detenerse, aún con sangre en las garras.

- Xalcer: ¡¿CLAW?!

- Claw: Te he dicho que no hay tiempo. - dijo agarrando al chico por la camisa y lanzándole dentro de la habitación blindada.

Xalcer aterrizó con brusquedad bajo al imponente sobra del antiguo Emperador, seguido del sonido de la puerta cerrándose tras él. A pesar de estar "desconectado", el gigantesco Digimon carmesí seguía inspirando temor. Sin embargo, todo parecía estar en calma.

- Xalcer: ¿Claw? - trató de llamarle cuando pasó junto a él.

- Claw: Cuanto tiempo, Crimson. - dijo con una amplia sonrisa. De un salto se subió a sus espaldas. - ¿Me echabas de menos?

Crimson no parecía enterarse de nada de lo que ocurría a su alrededor, aún bajo los efectos del hackeo de Raidramon. Fue por eso que no sintió cuando Claw comenzó a golpear la armadura de su espalda con las garras encendidas con un extraño fuego azul muy similar al de Aurelion en su forma Coredramon, saltando chispas y trozos de metal a cada golpe.

- Claw: Fuiste débil al dejarte atrapar de esa manera, ¡y sabes que el fuerte siempre gana!

Una vez la hubo debilitado bastante, clavó las garras, levantando uno trozo de la armadura y hundiendo el brazo en su espalda. El emperador soltó un rugido de dolor antes de desplomarse al suelo, haciendo temblar la habitación. Claw, aún encima suya, portaba una esfera en su mano, mientras que el cuerpo del emperador comenzaba a desvanecerse.

- Claw: Debería darte las gracias. - dijo a un aterrorizado Xalcer. - Ha sido gracias a ti y a ese intento de Digimon tuyo que haya conseguido llegar hasta aquí. Me habéis ahorrado todo el trabajo de infiltrarme entre vosotros y me habéis allanado todo el terreno. Cuando mis chicos acaben con todos vuestros amigos, me encargaré de mataros a los dos, personalmente. - Alzó levemente el DigiCore, antes de aplastarlo con sus garras, absorbiendo todo su poder. - Y ahora, es el momento de que ocupe el lugar que me corresponde... - Su cuerpo comenzó a brillar, aumentando de tamaño en gran medida. - ¡COMO EL NUEVO CRIMSON!

Spoiler:
 


Última edición por Xalcer el Lun Feb 19 2018, 14:18, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Feb 19 2018, 13:58

Franky corre por un pasillo, acompañado por su compañero Grademon y el sirviente Candmon. Alf se encargaba de todo enemigo que le pusieran por delante para proteger a los otros dos.

-Candmon: Qué extraño, no hacen más que aparecer más y más de ellos a medida que avanzamos a las celdas de aislamiento. Es como si no hubieran entrado al castillo desde el exterior, sino que ya estuvieran dentro desde el principio.

El humano y el Grademon no le dan muchas vueltas al asunto, pues notan un temblor que sacude todo el castillo. Siguen avanzando rápidamente hasta llegar a la llamada “Sección de Aislamiento”, donde encierran a los peores y más fuertes criminales. Que estuviera más o menos lleno esa tarde es información irrelevante. No es eso en lo que se fijan los recién llegados, sino en el colosal dragón rojo que estaba ascendiendo y destrozando todo aquello que se pusiera en su camino al cielo, dejando caer escombros que ponen vidas en peligro. Alf protege a su compañero con su propio cuerpo, además de Candmon, quien se había colado debajo de la capa del espadachín. Cuando la lluvia de piedra y metal para, Franky ve por un momento a alguien quien no esperaba encontrarse ahí; la Cazadora. Tal parece que estaba en una sala contigua a la Sección de Aislamiento, cuyas paredes ya no aguantan solas. Está acompañada de un Digimon reptil y con equipamiento militar, no siendo un Commandramon a pesar de compartir esas similitudes.

Spoiler:
 
Descripción:
 

-Sealsdramon: Me lo acaban de confirmar; hemos terminado de saquear el laboratorio secreto del castillo y puesto a buen recaudo el digitama de Apocalymon.

-Franky: ¡¿Apocalymon?!

La humana maldita mira hacia el chico. El rostro de éste palidece y nota cómo pierde fuerza en el cuerpo, a la vez que sus ojos se llenaban de miedo. Alf pone suavemente su mano en el hombro de su compañero y le hace mirarle a los ojos.

-Alf: Tranquilízate. Estoy aquí contigo.

Franky respira hondo. Parece recuperar la compostura.

-Sealsdramon: ¿Señora?– trata de llamar su atención–. Debemos irnos, Valvemon nos espera bajo tierra para el escape.

-Emi: Un momento. Dijiste antes que has conseguido los Emblemas, ¿cierto?

-Sealsdramon: S-sí, señora. Aquí los tiene.

Pone en las manos de la cazadora los Emblemas que tanto les había costado conseguir a los Tamers en su tiempo.

-Franky: ¿Qué… qué piensas hacer con ellos?– pregunta siendo consciente de que su presencia ya no pasa inadvertida–.

-Emi: ¿Yo? Nada. Nada en absoluto. Pero– encierra los Emblemas entre sus dedos– sería un problema si se pusieran de vuestra parte otra vez– un aura oscura rodea sus manos. Luego las aprieta una contra la otra, pulverizando lo que hay entre ellas–. No necesitamos más milagros.

El Tamer y el Grademon observan estupefactos cómo el polvo, que son ahora los Emblemas, se escurre entre los dedos de la Cazadora.

-Sealsdramon: Señora, de verdad que es apremiante que nos marchemos ahora. A pesar de haber cumplido nuestros objetivos, este giro de los acontecimientos no estaba en nuestros planes y las acciones de ese… Digimon rojo… no soy capaz de predecir lo que está a punto de hacer.

-Emi: Entonces te falta visión– sonríe mirando a Franky, como si, de nuevo, se deleitara con el miedo que le tiene el muchacho–.

Sin decir nada más, ambos individuos se van de la escena.

-Alf: … Mierda, les podría haber detenido, pero yo también…

-Franky: Ya lo sé. Déjalo, tenemos problemas más graves ahora mismo, ¿verdad?

Ambos miran al cielo por el boquete abierto por el dragón rojo, al cual pueden ver desde donde están. Deciden salir del castillo junto a todos los sirvientes e invitados de éste. Al llegar a la entrada principal, encuentran las puertas cerradas y a LordKnightmon forzando a Piemon para que le cuente lo que sabe. Le tiene contra el suelo y amenazándole con aplastar su cabeza usando el escudo que también utiliza de arma.

-LordKnightmon: ¿Cómo habéis burlado la seguridad y entrado en el castillo? ¡Responde!

El payaso simplemente se ríe, como si le hubieran contado un chiste medianamente gracioso.

-Piemon: Estás perdiendo el tiempo. Este acto ya ha terminado y el siguiente necesita ahora mismo a su protagonista.

Con esto dicho, Piemon desaparece de la vista de los presentes. Franky y Alf se acercan inquietos al rey.

-Franky: ¡LordKnightmon! ¡Ha-hay un dragón enorme en el cielo y se ha cargado medio castillo!

-LordKnightmon: ¿Cómo dices?

Muchos Digimons se estaban aglomerando ante las puertas que les impiden ser libres. Su rey corre hacia estas y las derriba usando su propio cuerpo. Todos salen y contemplan al responsable del estado actual del castillo.

-Dragón rojo: Al fin– dice con una voz que retumba en toda la ciudad–. Ha terminado el tiempo en el que necesitaba esconderme. Tomaré el lugar que me corresponde.

-LordKnightmon: ¡No es posible! ¿Examon?

El dragón bate sus enormes alas, produciendo una corriente de aire que golpea a todos sin excepción.

-Examon: Haré estremecer esta ciudad como la primera huella que dejaré en este mundo. El acontecimiento que marcará una nueva era, un nuevo reinado. ¡Prevalecerá donde cayó Crimson!

Comienza a tomar altura, logrando en poco tiempo el difícil efecto en él de que se viera más pequeño.

-LordKnightmon: No… ¡Va a ejecutar el Impacto Dragónico!

-Alf: ¿Qué acarrearía eso?

-LordKnightmon: … Puede borrar la ciudad del mapa si se lo propone. Y si estoy en lo correcto, no tenemos el tiempo suficiente para evacuar.

-Franky: No…

El monarca mira a sus súbditos. Están asustados, pero no cunde el pánico. Miran a su rey. Confían en él. El antiguo caballero se toma un momento para ordenar sus ideas. Mira en dirección al cementerio, Donde duerme el Guiverno, en el cual han caído también algunos de los escombros del castillo.

-LordKnightmon: … Alejaos.

-Franky: ¿Qué? ¡Dijiste que no tenemos tiempo para evacuar!

-LordKnightmon: ¡No de la ciudad, crío, sino de mí!

Al muchacho le cuesta un poco procesar la frase, ya que no tiene ni la más menor idea de lo que pretende hacer, pero termina por alejarse lentamente junto a Alf. El señor del reino empieza a levitar.

-LordKnightmon: No es el final que esperaba, pero al menos le podré dar un buen uso a tu regalo, amigo mío– comienza a volar en dirección a Examon ante la mirada de quienes deja atrás. Nadie se atreve a intervenir en lo que sea que planee el rey–. Concéntrate. Nada puede detenerte ahora. Tengo el poder absoluto. Soy quien gobierna sobre los diez elementos– un aura blanca empieza a aparecer a su alrededor y a tomar forma–. Hoy no he venido para destruir, sino para salvar. Soy LordKnightmon…– en su armadura comienzan a aparecer grietas y el aura toma la forma de un dragón–.

El dragón rojo ya estaba aproximándose con todo el poder y calor que traía consigo la fricción.

-Examon: ¡Aparta, anciano, tu tiempo y el de los tuyos ha terminado!

-LordKnightmon: Te equivocas, mocoso. Soy eterno– pronuncia con una voz que es la combinación de otra y la suya propia–. ¡SOY EL WYVERN!

Antes de que la catástrofe se lleve a cabo, el rey golpea con el brazo en el que lleva su escudo, liberando hacia delante el aura de dragón blanco que manifestó antes. Éste se convierte en una corriente de energía que, de alguna manera, detiene en el aire al dragón de las escamas rojas, cubriendo la distancia que hay entre ellos de un extraño cristal, el cual va envolviendo también a LordKnightmon, al mismo tiempo que partes de su armadura se desprenden de él.

-Examon: ¿Qué? ¡No es posible!– el cristal empieza a cubrirle también–. ¡No puedes pararme, ni tú ni nadie!– el extraño cristal ya le ha atrapado de la cintura para abajo–. ¡Merezco este poder! ¡Merezco mi nuevo cargo! ¡MEREZCO SER EL SIGUIENTE EMPERADOR DRAGÓN!– con esta última declaración, todo su cuerpo finalmente queda atrapado, así como también el de LordKnightmon–.

El cristal que se ha formado con estos dos dentro empieza a caer al no tener ninguna fuerza que lo empuje en sentido contrario.

-Alf: ¡Maldita sea! ¡Sálvese quien pueda!

Todos los aludidos corren lo más lejos que pueden. El meteorito de cristal cae encima del castillo, reduciéndolo a montones de piedra y metal retorcido. Pero, afortunadamente y aunque parezca increíble, ese es el único daño que se lleva Dynastes. El pedrusco de cristal ha quedado intacto a pesar de la caída. Lo mismo va por quienes tiene atrapados.

Los días pasan y Graw, Galem y Duftmon, además de las fuerzas que se habían llevado con ellos, han vuelto a la ciudad capital del reino. Se enteran de lo ocurrido, teniendo la evidencia de ello ante sus ojos en forma de lo que parece ámbar que tiene atrapado a un par de insectos en su interior. No parece que puedan penetrar el cristal desde fuera. Hackmon, quien logró salir con vida antes de la destrucción del castillo, cuenta a Duftmon lo que logró averiguar antes de todo eso.

-Hackmon: Los planes del Imperio fueron más allá de lo que esperábamos. Sabían que LordKnightmon poseía el Wyvern, una fuerza que les preocupaba seriamente, aunque no conozco el por qué de ello. Su plan original era hacer detonar a Crimson para quitarle de en medio.

-Duftmon: … No imaginé que les importara tan poco este potencial de guerra como para destruirlo antes que recuperarlo. Aunque he de admitir que ha sido una buena idea estratégica. No les habrá salido la jugada tal y como querían, pero el resultado ha sido el mismo; alejarnos del castillo, recuperar el digitama de Apocalymon, destruir los Emblemas y saquear el laboratorio secreto.

-Graw: ¿El laboratorio? Pensaba que había sido desmantelado.

-Galem: ¿No fue en ese laboratorio donde se llevó a cabo el desarrollo del proyecto “Súper Mega”?

-Duftmon: Sí, en los tiempos en los que Demon vivía en el castillo. Y me temo que vinieron con la intención de llevarse todo el material que aún quedaba. Si tenemos la mala suerte que nos merecemos por no quemar ese maldito laboratorio en su momento, puede que acaben teniendo entre sus filas a… Arkadimon.

-Galem: … Esto no me deja ser todo lo optimista que suelo ser– dice con tono sarcástico para restarle tensión al ambiente–.

-Witchmon: Ay, tranquilo, cariño– aparece y abraza el hocico de su esposo–. Ya verás cómo podremos afrontarlo juntos.

-Galem: Ojalá tengas razón. Ojalá.

-Duftmon: No empecemos a acurrucarnos en falsas esperanzas, pues todavía podemos aferrarnos a algo más tangible; Mienumon tuvo la iniciativa de seguir a la Cazadora. Hace poco recibí su reporte. Me contó que subió a un vehículo con el que empezaron un viaje. Su destino no es la Región Oriental, como cabría esperar pues ahí se halla el territorio del Imperio de Metal. Mienumon consiguió leer el destino de la nave antes de que se cortara la transmisión. Han ido al servidor Izumo.

-Franky: Espera, ¿de qué me suena…?

-Graw: No es posible, ¿cómo es que ese transporte tiene la capacidad de ir a otros servidores?, además de que precisamente han ido a parar al servidor al que fueron los ángeles y los usuarios de los Espíritus Digitales.

-Witchmon: Vaya, vaya, la experiencia me dice que este tipo de cosas no suelen ser coincidencias, ¿no creéis?

-Duftmon: Witchmon tiene razón, puede haber una conexión que aún no veamos. Propongo que un equipo se dirija a donde iban los arcángeles. Para ello, primero tendría que ir al reino de Jakarta, en el continente del Sur, donde se halla la rama que conecta al Árbol de la Información. A través de él, y acompañados de un Caballero Real, llegarían al servidor Izumo.

-Franky: ¿Otro continente? No paramos de viajar y ya le estoy perdiendo el hilo de por dónde estuvimos la semana pasada o la anterior.

-Alf: … Hay algo que no me cuadra.

-Franky: ¿El qué?

El ahora Dorumon aleja a Franky de la reunión y le habla de tal forma que sólo quede entre ellos dos.

-Alf: Duftmon mencionó a Crimson como un simple “potencial de guerra”. Pensé que Crimson era quien mandaba en el cotarro, pero da la impresión que ya planeaban quitarle de en medio desde que le atrapamos o incluso antes. ¿Será cosa de un grupo dentro del Imperio del que no hemos oído hablar o es que hay un líder oculto?

-Franky: Le estás dando demasiadas vueltas. ¿No es cosa de ellos hacer eso?– señala con la mirada a los antiguos Caballeros Reales–.

-Alf: Me incomoda mucho que sean otros quienes decidan o piensen por mí. Ya deberías saberlo.

-Franky: … Tienes razón. Estaremos atentos, ¿vale?
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DrPingas
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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Feb 19 2018, 21:41

*Se recomienda reproducir estos dos vídeos a la vez, el primero más bajo que el segundo.*

Spoiler:
 

Empieza a llover, el cielo empieza tornarse en rayos naturales y el viento empieza a soplar. Tientamon al ver la lluvia, no se le ocurre otra cosa que ponerse debajo de un árbol, entonces le cae un rayo ante la mirada atónita de Kyo, que no le da tiempo a reaccionar.

K: ¡¡¡NO, TIENTAMON!!!

Kyo llega asustado, al fin y al cabo, después de lo pasado con trailmon no quiere que se le vaya su otro amigo, el que llevaba con él desde el principio de esta aventura, siempre apoyándole incluso cuando no estaba de acuerdo.
El insecto esta insconciente, muy quemado, Kyo llorando con él los brazos, empieza a cuidar de el abrazándolo, deseando que no se vaya, porque es lo único que le queda.

Mientras el niño lo pone dentro de su ropa aún arriesgándose a coger una pulmonía, no pasa mucho tiempo hasta que llega un encapuchado, el mismo que estaba en el trailmon antes. El encapuchado le mira con ojos decepcionados, y al quitarse la capucha se desvela su identidad, es Leomon.

Kyo alza la vista un momento y lo ignora por completo, ahora lo ñunico que le importa es el estado de su amigo.

L: ¿En esto tu convertirte?

K: Jum-le lanza una mirada de desprecio y se da la vuelta con su digimon mientras se va andando-.

L: ¡Espera!-Kyo se detiene- ¿Tú atrever a darme espalda?-Kyo no contesta tras unos instantes de silencio- Así que de eso tratar, ¿eh? No ser solo a mí, tu dar espalda a oscuridad, dar espalda a todo lo que se te ha ofrecido. Tu ser desagradecido, así que yo hacerte pagar tal descaro con tu vida.

K: No me importa... Pero hazlo después de que Tientamon se recupere, el no tiene culpa en esto, yo fui quien lo usó como un medio.

L: Yo tener mejor idea.

K: ¡N-no!-Leomon le aparta de sus brazos a Tientamon, Kyo es estampado contra un árbol, Leomon comienza a dar puñetazos a Tientamon todavía insconciente, y justo después lo estrella al suelo- S-s-sueltalo...

El Leomon casi puede sentir la vida del insecto a sus últimos límites, y empieza a recordar toda la experiencia que ha ido acumulando el compañero de Kyo, con lo que se le ocurre que ahora que está tan débil es el momento perfecto para absorber sus datos y ser un digimon mucho más poderoso.

L: Yo absorber todos sus datos, tu ver como lo único que te importa desaparecer delante de tus narices. Jajajaja
K:¡¡NO!!, ¡¡Absórbeme a mí en su lugar, te lo suplico!!

Instantáneamente, Kyo abre un portal y empieza a soltar todo el poder que le dio el emperador, Leomon empieza a absorberlo justo cuando iba  absorber a Tientamon.

L: ¿Qué ser esto? ¡Esto no era lo que yo querer! Oh, pero ser poder tuyo, em siento... diferente. Esperar tu, ¿qué son estas visiones, qué es toda negatividad? ¡Agh, no poder soportarlo! ¡¿Qué me has hecho, por qué tu corazón albergaba tanta tristeza, tanto dolor, tanto sufrimiento?!

Sin embargo, ni la sensación de poder ni el sufrimiento que tiene a manos de los recuerdos reprimidos de Kyo, le salvan del atraviesamiento a manos de una extraña figura. De la nada y apareciendo como si de un cadaver que vuelve a la vida, retorna digimon emperador con su espada maligna de energía oscura atravesando el pecho de Leomon justo por el corazón.

DE: No, ese poder va a retornar a mí, ahora rejuvenecido gracias a que se ha llevado parte de la vida de ese idiota

L: P-pero señor... Yo...

Leomon es absorbido junto con la oscuridad que Kyo había estado cultivando hasta ahora. Digimon emperador toma el aspecto de Kyo después de esto, mientras que el verdadero adquiere el pelo blanco y la cara totalmente pálida.

DE: Estás irreconocible. Aprovecharé esa circunstancia para tomar tu lugar, al fin y al cabo ahora todo el mundo piensa que yo he puerto y que tu has ocupado mi lugar. Así podré añadir tus ejércitos que has ido distribuyendo a lo largo de diferentes lugares para mi reino. Tu compañero digimon averiguó mis auténticas intenciones cuando estuviste pasando la prueba de la cueva, pero por no hacerte daño de que estabas siendo engañado no te dijo nada.

Kyo no dice nada y solamente jadea con dificultad

DE: Morirás ahí de pena junto con tu digimon, ya no me sirves de nada, pero te dejaré vivir, hasta ahora me has caído en gracia con tus juegos, pero no te entrometas, ni tu ni tu digimon.

A partir de ahí Kyo ya no tenía ningún poder ni dispositivo, ha renunciado a todo por tientamon, es lo único a lo que puede abrazarse hasta ahora.
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Feb 21 2018, 02:37

La gigantesca figura de cristal resultaba imponente en el cielo nocturno, como un símbolo eterno del sacrificio de LordKnightmon para salvar a su reino y a sus gentes. A pesar de su pérdida, los habitantes de Dynastes no podían sino mirar con orgullo aquel monumento al antiguo rey. Al menos, la mayoría de ellos.

- Aurelion: ¿Seguro que no quieres ir con los demás?

El chico se giró para mirar a su compañero acercándose con la cena entre sus garras.

- Xalcer: No sé si sería capaz de mirarles a la cara...

- Aurelion: No fue culpa tuya.

- Xalcer: Me dejé engañar como un idiota. - Miraba deprimido la carta que tenía en la mano. Era la carta de Claw, la primera que llegaron a conseguir. - En ningún momento estuvo de nuestro lado. Simplemente me quería para utilizarme. Si no hubiera confiado en él...

- Aurelion: Si no hubieras confiado en él ahora seríamos pasto de los gusanos en Megat. Además ya oíste a Duftmon: trataban de acabar con LordKnightmon. Que lo hiciera Crimson o Claw no cambia nada. - dijo sentándose junto a él apoyado contra la estatua de cristal y pasándole su parte de la comida. - Ya han comenzado los preparativos para la partida a Jakarta. Aún están discutiendo quienes formarían el equipo, pero todo el mundo apunta a Max y Franky.

- Xalcer: No me extraña...

- Aurelion: Crees... ¿Crees que nos elegirán para ir con ellos? Sé que no soy de mucha utilidad siendo incapaz de volar, pero el grupo siempre ha permanecido unido. Supongo que eso cuenta,  ¿no?

- Xalcer: No lo sé... Ellos cuatro siempre han brillado con luz propia. Nosotros solo hemos sabido apartarnos para no molestarles. Ellos son los verdaderos héroes de la historia, los que Duftmon eligió para salvar este mundo. Yo no soy más que un crío más.

El dragón observó al chico hablar mientras terminaba de tragar un trozo de carne. Miró un momento su plato antes de dejarlo a un lado y levantarse rápidamente.

- Aurelion: ¡Y qué más da si no somos los salvadores del mundo que pensábamos! - dijo avanzando varios pasos y girándose a mirarle. - Somos simples personajes de segunda en esta historia. Jamás realizaremos grandes hazañas ni libraremos gloriosas batallas. La gente olvidará nuestro nombre, convirtiéndonos en menos que una pequeña mancha en el lienzo de este mundo. ¡Pero eso no quiere decir que no podamos hacer nada! - Se acercó a un pequeño montón de escombros del castillo desde el cual podía observar la majestuosidad de la ciudad bajo el manto de estrellas, y extendió los brazos. - Puede que jamás consiga evolucionar a mi Mega, y no me importa. No pienso tirar la toalla. Seguiré avanzando e intentándolo, sabiendo que mi granito de arena, por minúsculo e insignificante que sea, habrá ayudado a aliviar ligeramente el dolor de este mundo. - Tomó una amplia bocanada de aire. - ¡¿ME OYES, MUNDO DIGITAL?! ¡No voy a rendirme! ¡Mientras tenga sangre en mis venas seguiré adelante, porque aunque solo consiga secar las lágrimas de un Digimon, sabré que he hecho todo lo que estaba en mi mano para hacer de este un lugar mejor!

Un ligero eco se repitió en la distancia mientras recuperaba el aliento.

- Aurelion: Max, Lopmon, Franky, Alf. Son nuestros amigos y hemos pasado por muchas cosas juntos. Ellos son los verdaderos héroes de esta historia. Debemos permanecer a su lado, brindándoles todo nuestro apoyo y animándoles a seguir adelante en los malos momentos. No somos héroes como ellos, pero eso no quiere decir que no podamos ayudarles en el camino.

Una intensa luz hizo que el dragón se girara. Ante su asombro, el cuerpo del chico había comenzado a brillar, o al menos eso parecía. Por raro que fuera, aquella luz no dañaba la vista, transmitiendo calidez y tranquilidad. La luz fue desprendiéndose del chico, reuniéndose en una esfera de luz frente a ellos, la cual comenzó a tomar forma.

- ¡Jiji, pero que moñas sois! - se rió una risueña voz femenina.

Spoiler:
 

Spoiler:
 

- Xalcer: ¿Shademon?

- Luminamon: ¿No has leído lo de arriba, tonto? ¡Soy Luminamon, la luz de la esperanza!

- Aurelion: ¿Qué ha pasado?

- Luminamon: La verdad, ni siquiera yo estoy segura. - dijo llevándose una mano a la barbilla mientras daba vueltas en el aire. - La esperanza de la que todos hicisteis gala contra Apocalymon me dejó bastante trastocada, pero no debió de ser suficiente. Parece que aquí el discurso de Don Escamado ha sido la gota que colma el vaso que me he hecho evolucionar.

- Aurelion: ¿De nada?

- Luminamon: Supongo que debería darte las gracias a ti también. - dijo flotando alrededor del chico, sin llegar a tocarlo en ningún momento. - Cumpliste tu palabra y no me delataste mientras estaba ausente. ¡Uy, comida! - dijo abalanzándose por lo que quedaba de la cena.

- Xalcer: ¿Y qué piensas hacer ahora?

- Luminamon: No sé. Puede que os siga un tiempo. Tenéis un futuro muy negro por delante y siempre viene bien tener una linterna a mano. Aunque primero que bajaré a gastarle un par de bromas al viejo Duftmon. Últimamente está muy serio.
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Feb 23 2018, 00:38

La completa destrucción del castillo de LordKnightmon planteaba un problema más inmediato para quienes vivían allí; se habían quedado sin un techo bajo el que poder pasar la noche. Afortunadamente, alguien dio la idea de recurrir a los familiares y amigos de los sirvientes del castillo para cubrir esa necesidad. En el caso de Franky y Alf, estos fueron con Candmon a la casa y a la vez restaurante de su hermano mayor, Meramon. Éste estuvo de acuerdo en darles alojamiento a los tres y, como agradecimiento, Candmon le ofreció su servicio. El servicio de los tres inquilinos como camareros del restaurante, siendo más preciso. Es algo que a Franky no le hizo ni pizca de gracia, pero no replicó ya que no se veía en situación de negarse.

Spoiler:
 

-Franky: ¿Qué ha sido eso?

-Candmon: No tengo ni idea de qué me hablas, mon ami. Lleva este plato a la mesa número 8.

-Franky: Entendido.

El Tamer y su compañero Digimon habían sido llamados a trabajar poco después de cenar para cubrir ese turno. Franky se acerca a la mesa indicada, cuyo asiento está ocupado por Kan. El humano se toma un momento antes de decir nada por la sorpresa que se ha llevado al verle mientras pone el plato en la mesa.

-Franky: ¿No has ido a comer con los demás?

-Kan: Me gusta comer un poco más tarde y sin una multitud a mi alrededor.

Coge el tenedor y empieza a comer algo así como espaguetis. Introduce el cubierto con comida por las rendijas de su yelmo. Franky se tendrá que quedar con las ganas de saber qué hay debajo del casco. A los pocos minutos, un cliente más entra al restaurante. El chico reconoce a Graw en su forma de Elecmon.

-Franky: ¿Graw?

-Graw: ¿Cómo sabes que no soy otro Elecmon?

-Franky: No conozco a otro.

-Graw: Te falta por viajar entonces.

-Franky: ¿Más? ¿Y por qué vienes así?

-Graw: Quería pasar desapercibido. ¿Puedes ponerme una bebida con la que pueda relajarme un rato?

-Franky: Veré qué hay. Siéntate donde quieras.

El chaval le pregunta a Candmon sobre el pedido del Elecmon y la vela vierte una bebida en un vaso que entrega al camarero temporal. A éste no le cuesta trabajo localizar al cliente que busca, ya que el local está casi vacío a esa hora. Graw se había sentado en la misma mesa donde come el Knightmon. Allí es donde se acerca nuevamente el humano y sirve la bebida. Coincide también que Alf le sirve otra bebida a Kan en ese momento.

-Alf: ¿Cómo es que no has venido con Galem?

-Graw: Está con Witchmon. Les dejaré a solas por un rato– le da un sorbo a su vaso–.

-Franky: Pensé… – se dirige al Knightmon– que querrías comer solo.

-Kan: Siempre es un honor compartir mesa con un Caballero Real. Así de paso podré saber qué nos espera. Dígame, señor, ¿cómo es Izumo?

-Graw: Directo al grano. Izumo… Quitando Amenti, el servidor que aloja el Área Oscura, es el peor servidor al que se puede ir– la declaración llama la atención de Franky y Alf, no queriéndose ninguno volver a la barra–. Fue allí donde enviaron a los Digimons afectados por el programa Tempest. No sólo te vuelve en un Digimon salvaje, te hace desear acabar con la vida de todo cuanto ves moverse.

-Franky: Magnamon…

-Graw: Sí. Según entendí, usaron a la pobre criatura como sujeto de pruebas para un prototipo. Pero terminamos con los Acólitos Sombríos, ya no hay peligro que terminen de desarrollar una réplica– da otro sorbo a su bebida–. Continuando con Izumo, otra cosa especial que tiene es que una vez fue colonizado por humanos.

-Franky: ¿En serio?– pregunta sin salir de su asombro–.

-Graw: Izumo aloja el continente Directory. Fue allí donde se establecieron en una época muy anterior a cuando el Mundo Digital se dividió en servidores, cuando aún estaba unido.

-Franky: ¿Y… siguen habiendo humanos allí?

-Graw: … No. La población de los Digimons salvajes les superó. Los que no consiguieron escapar a su mundo a tiempo, fueron…– su mirada dice lo que faltaba por añadir. Da otro sorbo, casi inmediatamente después de que Kan hiciera lo mismo–. Según sé, esos humanos eran muy avanzados. Poseían la tecnología para viajar de su mundo a éste y equiparon la única ciudad que establecieron con lo necesario para aguantar entornos hostiles por un buen tiempo.

-Franky: Espera… ¿Los humanos ya sabían del Mundo Digital hace mucho?

-Graw: Muy probablemente se trataban de humanos de otro mundo aparte del tuyo. Pensé que ya lo sabías. El Mundo Digital no permanece quieto. Cada tanto, viaja a cerca de otros y distintos Mundos Humanos que posean una red informática, de la que luego se nutre nuestro mundo.

-Franky: Claro… eso tiene algo más de sentido– comenta poco convencido–.

Kan: ¿Qué puedes decirnos de Jakarta?

-Graw: Tengo vagos recuerdos– bebe otra vez–. Me parece que era un reino bastante prospero, teniendo en cuenta el entorno desértico en el que se encuentra, claro. Y, por supuesto, es donde se encuentra la rama del Árbol de la Información por la que podremos ir a Izumo– vuelve a arrimar la boca al vaso–. Ah, también había allí un grupo que daba conciertos.

-Alf: ¿Fuiste a alguno?

-Graw: Formo parte de una orden de caballeros santos que protegían a Dios a tiempo completo y que no solían moverse a menos que se lo ordenasen, ¿tú qué crees?– termina de beber lo que le quedaba–. ¿Me traes otra?– pregunta a Franky. Éste va rápido a la barra y hace que le llenen el vaso para llegar a tiempo de continuar la conversación–.

-Alf: Ahora que te pillo aquí, ¿podrías decir por qué parece que Duftmon está obsesionado con que todos los Digimons y los Tamers alcancen el Mega? Vosotros sois viejos y seguro que conocéis a un montón de gente más fuertes que nosotros.

-Graw: Bueno– da otro trago–, como sabéis, el Imperio de Metal acumuló y produjo un buen número de Digimons poderosos a lo largo de los años. Ahora que están sueltos, imagino que Duftmon querrá su propio ejército de Megas para mantenerlos a raya. ¿Sabéis cuánto tiempo de vida necesita uno para evolucionar al Mega? Alrededor de los 90 años, eso si sobrevive para entonces y cumple con los requisitos para ello. Por supuesto, éste no es el caso de los Digimons que tienen compañeros humanos. Los Tamers son la forma más rápida de conseguir Megas. Esto no está bien. A pesar de lo que dijo, Duftmon parece no considerar que los Tamers son niños, con sus propias vidas. Aunque también es cierto que ni la situación aquí ni en el otro mundo es favorable. ¿Qué vamos a hacer?– bebe otra vez, quizá para ahogar la pena emergente–. Por si fuera poco… cayó LordKnightmon. Y si esto sigue así, quizá no regrese nunca, ni él ni ningún otro de nosotros cuando nos vayamos.

Esto último toma por sorpresa a quienes atienden.

-Kan: ¿Qué… qué has querido decir con “regresar”?

El Elecmon se queda callado por un momento, pensando en sus próximas palabras.

-Graw: Bien, esto ya es historia antigua, supongo, no creo que cambie nada si os lo cuento– da un sorbo más–. Los Caballeros Reales no somos inmortales. Cuando Yggdrasil ve a un Digimon digno de convertirse en uno de sus campeones, crea una copia de seguridad de dicho Digimon y la guarda hasta que perece el original. Estos somos, copias de héroes de otras eras. Cuando una copia muere, ya sea en combate o por vejez, es remplazada por otra, a la que quizá se implanten los recuerdos de la anterior. Esta práctica la llevaba acabo nuestro señor, pero ahora que no puede hacer contacto con el resto del mundo…– se termina el vaso–. Trae otra, por favor.

-Franky: Ve tú esta vez, anda– dice dirigiéndose al Dorumon–.

-Alf: Te lo ha pedido a ti. Nunca contradigas al cliente.

El muchacho suspira frustrado y lleva a cabo el pedido. En su camino, ve a Tinkermon en la barra, bebiendo de un dedal y con cara de pocos amigos.

-Franky: ¿Has visto a Tinkermon? No parecía buena idea acercarse.

-Alf: Ah, ya, creo que sigue enfadada con Petermon por dejarnos y se está desahogando con zumo.

-Graw: Uuh, parejas.

-Franky: Ah, ¿tú…?

-Graw: Hablo de Galem y Witchmon– esta vez le da un buen trago al vaso–. Están todo el rato dándole cuando terminamos una jornada. Pim pam, pim pam. ¡¿Es que no son conscientes de que hay más gente a su alrededor?! ¿Pero sabéis qué? No importaría. ¡Porque me entero igualmente cuando me fusiono con Galem! ¡Tenéis idea de lo violento que es eso! ¡Qué clase de Dios permitir eso!– se le escapa un flato–. Perdón.

-Alf: ¿Y tú, Kan? Estás muy callado.

-Kan: Soy callado.

-Alf: No estarías pensando en Noir ahora, ¿verdad?

El Knightmon detiene en seco el movimiento de brazo que estaba haciendo para arrimarse la jarra.

-Alf: ¡Guau, espera! ¿He acertado? Mierda, podría haberlo dicho un segundo después para que escupiera la bebida. Todo un clásico.

-Graw: ¿Noir? ¿No era una de esas Sitermons que acompañaban a HolyAngemon? ¿Será esa la razón de que quieras informarte sobre Izumo?

-Kan: Por favor, no confundáis. Además, no hay nada entre Noir y yo– los otros tres le miran pocos convencidos de esa afirmación–. Noir ha entregado su vida a la iglesia, y en el caso de que no fuera así, seguramente se fijaría en alguien como HolyAngemon.

-Alf: Bueno, cuando entramos a esa iglesia la primera vez, parecía muy contenta de verte.

-Kan: Es su forma de ser con todos. Ahora deja de buscarme las cosquillas, te arrepentirás si me las encuentras.

El ambiente se relaja gracias a unos cada vez más borrachos Graw y Kan, pudiendo unirse Alf y Franky debido a la escasez de clientes a esas horas de la noche. La cosa termina con Franky sentado en el lugar de Graw y éste dormido en el regazo del humano.

-Alf: Enhorabuena, has ascendido de “camarero” a “dama de compañía”.

-Franky: Que te meto, ¿eh?

Hay silencio por unos momentos, permitiendo a los que aún seguían despiertos contemplar sus pensamientos. El Knightmon fija su mirada en el Elecmon.

-Kan: Ahora me doy cuenta que no importa qué seas. Un caballero, un rey, un Dios… Todos somos Digimons, todos tenemos un origen y todos tenemos un pasado con el que cargar. Si tan sólo conociéramos mejor la carga que llevaba LordKnightmon…

-Alf: … Mañana se celebra su funeral, ¿no?

-Kan: Sí.

-Franky: Estaremos allí.

-Kan: Gracias. Compraré otra botella, me voy marchando.
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DrPingas
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Feb 23 2018, 18:26

Tientamon se hallaba en una cama, al despertarse vio a su derecha a un agumon con sombrero.

Spoiler:
 

T: ¡Ahivá!, ¿y tú quié ere?

A: Me llamo Walker-dijo con una voz gangosa de señor mayor-, y soy el guardabosques de esta zona boscosa.

T: ¿Po qué habla tan raro, mi arma?

A: ¿Y eso me lo dice alguien con un acento tan peculiar?

T: Ah, güeno, tambié e verdá, asias por sarvarme.

A: No tienes porqué darmelas, me pagaron para cuidarte por esta noche.

T: ¿Pero que clase de guardaesparda ere tú?

A: ¡He dicho guardabosques, no guardaespaldas! Mi labor consiste en proteger la naturaleza, sobretodo de esos constantes incendios que nos asolan. Ahora, me voy para prepararos la cena. Pero antes-pega un salto y de sus fauces sale una llama que enciende la chimenea que tenían delante- ¡Llama bebe!

T: ¿Iguá no has penzao que er poblema de lo incendio etá má cerca de lo que piensas?

A: No entiendo que quieres decir, bueno, te dejo con quien tienes que darle las gracias-y se fue rápidamente a la cocina-

T: ¿De quié etá habland-Tientamon s edio la vuelta y vio que a su izquierda estaba un chico de pelo blanco y cara muy pálida- ¡Aaaaah! ¿Quié ere tú?

???: ¿Tientamon? ¡Tientamoooon!-el chico se puso encima de él a abrazarlo-.

T: ¡Agh, que a mi no me vá los maromos, yo quero las tias depanpanantes con su buena berzas y mejillones!

Rápidamente le soltó una descarga al chaval.

T: Epera un momento-su memoria le recordó levemente algunas voces que había oído mientras estaba aparentemente insconciente- En aquer momento taban Killo, digimó empraó, y Leomó. Pero el emperaó dijo que iba a zuplatá a Killo, entonces ¿este es...? ¡KILLO! ¡QUE TAN DEJAO ZUBNORMÁ PERDÍO! ¿Y AGORA QUÉ HAGO IO?

Tientamon se dirigió al armario que había más cercano, y entre las ropas que encontraba intentó hacerle recordar a Kyo como era él. Se puso un bigote y una gorra como esta.

Spoiler:
 

T: ¡Yo zoi el emperaó nuevo, yo os gobernaré a tós!

K: ¡Tientamooon!-le vuelve  abrazar-.

T: Quizá zea mejó azí. Pero no puedo llamarle Killo, nadie va a querré ayudarle zi zaben quien é. Ya ta, le llamaré por su apellido, zoi er único que lo zabe en este mundo, diré que Killo me abandonó y me fui con ete chavá que ze le ve nezezitao de amó y kariño. Agora io zoi tu compi, Hatsuki.

El agumon entro con la sopa para la cena y riñó a tientamon por cogerle sus cosas de la caja de vicios que tenía en su armario. Al día siguiente los despidió y cerró la puerta de su casa.

T: ¿No nos va a dejá desayuná primero, chiquillo?

A: De es nada, tengo un partido de paddle con el gabumon de la ciudad, no voy a dejar a dos desconocidos en mi casa sólos mientras yo no estoy, que os creéis. Seguidme, pasaremos por el castillo de LordKngtmon y desde allí podremos ir a la ciudad.

T: En realidá creo que nos quearemos en er castillo.

A: ¿Sois de la nobleza? De haberlo sabido le habría cobrado más al chico por salvaros. El cargó contigo hasta a mí.

T: ¡No no! Zimplemtente digamo que tengo conozíos allí.

Agumon trató de guiarlos, pero durante el camino empezaron a dar vueltas y tardar mucho.

T: Oie, ¿tu no dijiste que el castillo taba cerca?

A: Calla, tengo que ir a unos arbustos.

T: ¿ota vé? ¡Pero cuanta vese va a í, so marrano!

A: ¡Es que tengo caquita!

Así Tientamon y el tal "Hatsuki" (con una cara irreconocible y que sólo era capáz de decir la palabra tientamon) estaban más perdidos que un digimon en Kanto, así que decidieron apearse del camino que seguían con Agumon en pueblo portuario donde poder descansar.


Última edición por DrPingas el Lun Feb 26 2018, 19:10, editado 1 vez
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