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 Digital World

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En verdad me llamo Franky
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Sep 24 2017, 19:16

Crimson se marchó con sus hombres para preparar su parte en esta guerra para salvar el mundo, pero dejó atrás a Piedmon, encargado de informarle y ser su representante táctico en los futuros planes de batalla. El ambiente se tranquilizó un poco desde entonces. Franky se encuentra sentado en una roca, con Alf como Dorimon durmiendo en su regazo. El chico todavía está procesando todo lo ocurrido. Es cuando ve a Max, Lopmon, Dave, Strabimon y una nueva pareja, formada por una chica humana y un Kotemon, acercarse. El primero se le queda mirando, como si en los primeros segundos no tuviera mucha idea de qué decir.

-Max: ¿Nos hemos perdido algo?

-Franky: Joder, ¿por dónde empiezo?- su mirada se cruza con la de Dave, dándole una noción de por dónde podría comenzar la conversación- ¡Sí! Ha venido Crimson, ese del que hemos oído hablar algunas veces y parece tan jodido. Ha dicho que se aliará con nosotros si le damos los Emblemas después de que todo esto acabe. Y a Dave.

Los presentes miran con ojos como platos.

-Max: ¿Qué has dicho? ¿Qué quieren a Dave?

-Franky: … Sí.

-Chica: ¿Para qué?- se adelanta a preguntar la nueva Tamer.

-Franky: N-no lo sé. Pasaron otras cosas justo antes de que dijera nada más- ante esto, el rostro del muchacho se torna deprimente-.

-Max: Emi también le buscaba. Supongo que trabaja para Crimson y éste le dio esa misión- mira a su espalda para comprobar el estado del que estaba siendo el centro de la conversación, pero le ve correr de ellos-.

Los demás humanos y Digimons, incluyendo a Strabimon, le persiguen y le piden que se detenga. El chaval se ve muy asustado, aunque no sería hasta poco después cuando por poco le da un paro cardíaco. Piedmon había aparecido de repente delante de Dave. Quienes le seguían no sabrían decir en qué momento se presentó. Es como si simplemente hubiera estado allí desde antes. El payaso sonríe.

-Piedmon: ¿Qué pasa, chico? ¿Por qué estás tan triste?- Dave está paralizado del miedo- La risa alarga la vida, ¿lo sabías? Vamos, ríete. Ríete de todas tus desgracias y déjate asombrar por cada giro o ironía en el que te veas envuelto. Después de todo, la vida es el mejor espectáculo, ¿no crees?

Max y la chica llamada Alana sostienen sus D-Arcs entre sus manos y Strabimon está por saltar al cuello del General del Caos.

-Piedmon: Por favor, sería muy aburrido terminar esta trama aquí- dice mirando a quienes están dispuestos a defender a Dave-. Quiero veros improvisar un poco más- reanuda su marcha, dejando atrás a quien busca el Imperio de Metal-. Espero sorpresas y “plot twist” en esta obra.

-Franky: Je je… ¿Qué?

-Piedmon: Giro argumental, chico.

-Franky: Aah… je- ríe nerviosamente el humano-.

El payaso se va sin provocar incidentes.

___________________________________________________________________________________________________________________________

La noche cae y muestra un cielo lleno de estrellas. Para entonces, Alf ya se había despertado y comido algo, pudiendo evolucionar a Dorumon. Éste y su compañero humano no se habían dirigido muchas palabras desde entonces. Franky es consciente de que Vamdemon, en el estado en el que se encontraba, podría haberlos matado, pero no veía justo cómo había terminado. Y esa frialdad con la que Alf le atacó… le asusta. En lo más profundo de sus pensamientos, sospecha que le oculta algo.

Mira al cielo y advierte una estrella fugaz. Por un momento piensa en pedir un deseo, pero al debatirse lo infantil que hubiera sido esa acción, la estrella ya había desaparecido. Vuelve a mirar y ve caer otra estrella, lo que le daba una nueva oportunidad. Pero entonces ve otra pasar. Y otra. Y otra. El muchacho estaba siendo testigo de una lluvia de estrellas. La vista es preciosa, pero vuelven las preocupaciones cuando ve una de esas luces caer y golpear a una colina lejana, reduciéndola a polvo. Otra estrella cae sobre la tierra que estaba a muchos metros del Tamer. Franky, lleno de dudas, se acerca al cráter recién hecho. En el fondo de éste, ve algo que jamás se hubiera imaginado encontrar en un lugar como este. Una mujer. O, al menos, eso aparenta, ya que está rodeada por plumas que parecen estar unidas unas a otras y se conectan a ella como si fueran alas. ¿Un ángel? Lleva un casco que tapa desde su cabeza hasta la nariz y una rasgada vestimenta ceñida a su cuerpo esbelto que también deja al descubierto partes de su piel con heridas superficiales.

Spoiler:
 

El humano se queda mirándola. A pesar de estar cubierta de polvo y no poder ver su cara, para él ya se había convertido en la mujer más hermosa que jamás había visto alguna vez. Su ensimismamiento termina cuando el ángel tose y toca con las manos su vientre, del que surge sangre. Franky corre a por ayuda.

_________________________________________________________________________________________________________________________________

La Digimon ángel había sido salvada. Permanece dormida bajo la atención médica que puede recibir por parte de la alianza de Digimons. Pero no sería hasta el día siguiente cuando al fin entienden lo ocurrido por parte de HolyAngemon. El arcángel finalmente había regresado, aunque luce heridas de batalla y tiene una mala noticia por contar.

-HolyAngemon: Lánube, el país del cielo, ha caído- espera a la reacción de los demás antes de continuar-. Al poco de llegar para pedir ayuda a los mayores poderes celestiales que podía contar, fuimos atacados por Apocalymon. Pusimos nuestro mayor esfuerzo… pero no fue suficiente. Las estrellas fugaces que visteis anoche no eran nada menos que escombros del país y valientes Digimons que cayeron a la tierra, provocado por el ataque final de Apocalymon. Han sido muchos los que no han tenido mi suerte o la de Angewomon- refiriéndose con tristeza a la ángel rescatada-. Debemos ponerle un fin cuanto antes a esta masacre.

_________________________________________________________________________________________________________________________________

Tras horas de discusión, los planes a llevar a cabo para derrotar a las fuerzas que van a asolar el mundo estaban siendo formados. Para abatir a Apocalymon, HolyAngemon recurrió a una vieja leyenda sobre Niños Elegidos del pasado que pudieron lidiar con este ser usando los Emblemas. Ellos poseen los que los Tamers consiguieron en Berm, pero todavía les faltan los de los humanos que no han logrado salir de los Portales Oscuros. Un paso se trata de volver a intentar lo que Franky intentó días atrás junto a un equipo de Digimons; rescatar a los niños atrapados y recuperar los Emblemas y dispositivos en Berm.

Paildramon recuerda a los presentes que probablemente Magnamon seguiría allí, como el guardián del lugar. Es un obstáculo que no pueden ignorar ya que, a pesar de estar sometido a una locura de la que parece no poder librarse, albergaba un poder inmenso gracias a la armadura de los Milagros. Su estado actual es debido a un programa malicioso que Vamdemon ayudó en su día a crear, pero el Conde ya no estaba para ayudarles. Ante esto, Makuramon mostró el último regalo que las Cuatro Bestias Sagradas pudieron dar en su encierro; un pañuelo morado. Pero no era cualquier pañuelo. Makuramon aseguró que era el mismo pañuelo que llevaba el difunto Deva Andiramon, y que ahora estaba dotado de darle el poder, a quien fuera compatible, de quitarle el Digimental de los Milagros a Magnamon y convertirlo de nuevo en el Emblema de la Amabilidad. Ese sería un gran alivio si llegara a ocurrir.

A continuación, por la localización, saltaron a otro punto; el de cerrar el Portal Oscuro del que vienen los Profundos. Estos eran enemigos que encontraban su fuerza en su número y ferocidad. No habían dejado de salir de ese inmenso portal desde que fue abierto. Por tanto, se hacía evidente el cerrar dicha entrada para tener más cerca la victoria. Para ello, confían en que posea una naturaleza similar a la de otros Portales Oscuros. Lo ideal sería que, tras rescatar a los demás Tamers, todos los humanos que poseyeran un D-Arc intentaran cerrarlo.

En cuanto a Leviamon y Dagomon, a menos que encontraran otra forma, tendrían que lidiar con ellos en combate y vencerlos. Dagomon, a pesar de estar catalogado como un nivel Perfecto, el que salió del Mar de las Tinieblas era tan gigantesco y había demostrado tal fuerza los días siguientes a su liberación que muchos pensaron que tenía el poder de un Mega. Aun así, el derribarle seguía siendo un objetivo asequible. El mayor problema venía con Leviamon, cuya inmensa presencia llena de temor a cualquier corazón. Ya era enorme cuando salió del Portal, pero oyeron del mismo Crimson que el Señor Demonio crecía consumiendo datos de los Digimons que ha ido devorando. ¿Cuánto podía medir a estas alturas? ¿Una isla? ¿Un país? Las posibilidades asustaban a los estrategas.  

___________________________________________________________________________________________________________________________

Franky se encuentra solo, alejado de la base de la alianza. Phantomon le había pedido reunirse con él para hablar de algo importante. El cielo que una vez fue azul por el día ahora está siendo cubierto por un negro espeluznante, prueba de que la influencia de la Fuerza Negativa está llegando a esas tierras. Cuando la parca aparece delante del chico, éste se sobresalta. Todavía no se acostumbra al tétrico aspecto de ese ser y de la manera que tiene de moverse.

-Franky: ¿Para qué querías verme?

-Phantomon: Crees que has engañado a todos, pero yo me di cuenta, ¿sabes?

-Franky: ¿Qué? ¿Me he perdido algo?

-Phantomon: Sí, te olvidaste que soy un encargado de vigilar que los datos de los Digimons que perecen vayan a donde tienen que ir. Pero no sentí tal cosa cuando mataron a Vamdemon. Ni si quiera murió, ¿verdad?- el chaval pone una clara expresión de no saber a dónde quería llegar con esa conclusión- Es tontería seguir ocultándomelo.

-Franky: ¿El qué? ¿Y cómo que Vamdemon sigue vivo? ¡Le cortaron la cabeza!

El espectro saca del manto su guadaña y tumba con ésta al humano. Le mantiene en el suelo usando su arma.

-Phantomon: ¿Dónde has ocultado a Vamdemon?

-Franky: ¡No lo sé! ¿Por qué iba a saberlo?- pregunta mientras lucha para liberarse.

-Phantomon: ¡Fue tu Digimon quien ejecutó el plan! ¿Quién si no iba a planearlo todo?

-Franky: ¡No sé nada!

-Phantomon: En el momento que decapitó a Vamdemon, éste fue transportado. Contasteis con ayuda exterior. ¿De quién? ¿Quién más sabe de esto?

-Franky: ¡¡No lo sé!!- grita ya casi llorando.

Una bola de metal impacta en la cabeza de Phantomon, lo que hace que éste deje en paz a Franky y se ponga en guardia. Alf mira con ojos feroces.

-Alf: ¡Déjale en paz! Es verdad que no sabe nada. Lo planeé en secreto para que esto no pasara.

-Phantomon: ¿Por qué? ¿Por qué arriesgarse tanto por un peligro latente tan evidente? ¿Qué os ha prometido a cambio por ayudarle?

-Alf: No nos pidió nada, lo hice por mi cuenta. No me pareció justo lo que le estabais haciendo. Vamdemon es alguien quien quiere enmendar sus errores y quitarse de encima esa etiqueta de monstruo con la que ha cargado toda su vida. ¡Y vosotros, gilipollas, os empeñáis en no dejarle!

Franky observa a su compañero con lágrimas en los ojos. Algo pesado en su alma acababa de desaparecer al saber que los sentimientos del Dorumon eran similares a los suyos.


Última edición por En verdad me llamo Franky el Lun Sep 25 2017, 11:00, editado 1 vez
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MensajeTema: La oscuridad de Vamdemon   Dom Sep 24 2017, 22:52

Phamtomon  miró un momento a una caja de cartón vieja y sucia que se encontraba al fondo de Franky, clavó su enorme guadaña en el suelo y abrió un boquete hasta donde se encontraba.

Franky pegó un sobresalto para evitar caer por el agujero que se acababa de abrir en el suelo, a lo que replicó:

F: ¿¡Estás loco!?
P: No era a tí al que apuntaba

La caja cayó por el abismo, de donde salió Kyo volando llevado en volandas por Tientamon.

K: ¡Ya te dije que era un escondite ridículo!
T: ¡Ojú que quere miarma!
¿Que te constuyera el tercé reich ese o qué?
Tu quería seguí ar notas este y ezo fue lo que pude hazé

F: Me llamo Franky.
A: ¿Cómo pudiste no darte cuenta de que te seguían?
F: Tampoco me pude dar cuenta de que tu y Phantomon estabáis cerca, si hubiese algún vídeo de  ElMorenus que hablara de estas cosas seguro que sabría haber actuado como debería.
P: Ya basta. Tú, ¿porque estabas ahí?

Cuando Kyo recupera la compostura, se apoya tranquilamente en una pared mientras se encendía un cigarrillo.

K: Verás-decía mientras suelta una calada de humo- resulta que yo tampoco estoy de acuerdo con la ejecución de Vamdemon, mucho menos en su forma Venom.
P: ¿Qué razón podría tener alguien como tú para comparecerse de ese monstruo?
A: Esa es una buena pregunta.
T: La vedá ez que zí.
F: ¿Tú de qué lado estás?-preguntaba al digimon insecto con cara de extrañado-
K: ¿Qué es lo que oigo? ¿Acaso no puedo yo también apiadarme de alguien?

Phamtomon estaba algo extrañado, ese no parecía el mismo chico que había conocido tiempo atrás, aquel muchacho cobarde parecía haber quedado muy atrás. Ahora Kyo exaltaba una cara tranquila y sosegada acompañada de una leve sonrisa y una mirada terriblemente sobria. Su tono de voz incomodaba al fantasma.

K: La realidad es la siguiente, y es que sin Vandemon nos falta uno de los elementos de esta partida que son los acólitos sombríos, por no hablar del enorme poder que contiene en su interior.

P: No me lo trago, ¿tú quieres salvar el mundo digital con Vamdemon?
F: La verdad es que yo tampoco me lo trago.
K: Que difíciles sois ¿eh?
Es fácil, estamos en medio de un apocalipsis, si no hacemos nada tanto el mundo digital como el real se extinguirán.

F: Sigo sin tragármelo
A: ¿Tragarte qué?
F: No seas mal pensado
A: ¿Eh?
T: Bazicamente que zi ze cargan los mundo a er también ze lo cargan.
F: Ah, eso si es más creíble viniendo de Kyo

Kyo mira al suelo apesumbrado mientras pisa el pitillo desmoralizado.

P: No puedo permitirlo, él era una amenaza, y mi misión era eliminarlo para evitar una catástrofe mayor. Estaba descontrolado.

K: ¿Y si yo lo controlara?
P: ¿Cómo has dicho?
¡Jajajajaja!
No me hagas réir, no eres más que un humano pusílanime.
Además, ¿cómo sabías que Vamdemon seguía vivo en algún lado?

K: Un mago nunca revela sus trucos.
P: Chaval, ¡estás colmando mi paciencia!-fue a lanzar su guadaña en dirección a Kyo-

Tientamon rápidamente fue a por la guadaña pero Kyo le hizo una señal con la mano para que se estuviese quieto.
La hoja pasó justo a su lado, le hizo sangrar en la cara y del mismo roce cayó al suelo, mientras destruyó el edificio que había detrás. Después, volvió como un boomerang por encima del muchacho a la mano de su portador.
Kyo se levantó con voz temblorosa pero al mismo tiempo conservaba la mirada y sonrisa de antes.

K: Justo lo que pensaba, no puedes matarme. Te mueres por saber que es lo que se, ¿eh? No vas a asustarme de este modo, dejemos algo claro, ahora mismo solo tienes dos opciones, o nos matas y te quedas con menos aliados y además sin saber donde está Vandemon; o por el contrario me dejas a mí el control de Vamdemon para tener a alguien fuerte y con conocimientos de nuestro lado  para salvar el mundo digital.

P: Supongamos que accedo a lo que dices, ¿por que debería dejarte a tí al mando en lugar de, ya que está aquí, a Franky?

F: Podríais pedir mi opinión para variar.
T: Ezperate a tu post pa zer la estrella, por agora te aguantas hermozo.

K: Muy sencillo, porque ni el ni ningín otro niño elegido tendría la sangr fría suficiente para acabar con su vida excepto yo.

F: ¿Pero no habías dicho que querías salvarlo?
K: Si escapase de mi control, si que habría que eliminarlo, debo darle esa seguridad a Phamtomon.

P: Interesante, debo admitir que hay pocos niños elegidos tan fríos como tú, no me extraña que el resto del grupo te tema.

T: Aquí farta la famosa fraze de er Friz eze.
P: Está bien, estaré vigilandoos, acepto tu propuesta.

K: Con una condición.

P: ¿Cómo dices, te atreves a ponerme condiciones a MÍ?

K: Quiero una garantía de que vas a dejar a Vamdemon a mi cargo.
P: ¡¿Qué garantía?!

K: Tu guadaña, quiero que me la des como señal de que no le harás nada.

P: Jum, no va ser como quieres, de hecho has cometido un error grandísimo, toma Franky, cuídala tú.

Phamtomon le lanzó la guadaña directamente a la cara, Alf fue a protegerlo, pero la guadaña iba cargada con extraños rayos que, al contacto con el dispositivo digital de Franky  mientras la guadaña se acercaba, convirtieron en una carta que Franky cogió con la mano temblando.

F: ¿P-para qué es esta carta?

P: Para que, en caso de que Kyo y su nueva mascota se sobrepasen, tú los matarás.

A: ¡De eso nada!
F: Alf...
A: ¡No puedo estar de acuerdo con este plan, jamás os llevaré a dónde están!

K: Jamás formaste parte de mi plan.
A: ¿Qué dices?

K: No te necesito para mostrarle el camino a Phamtomon.

Kyo enseña el brazo donde tenía acoplado el dispositivo, el cuál tenía una flecha brillante.

K: Sólo tengo que ver hacia donde me lleve para encontrarlo, no te necesito en absoluto.

P: Tú... Tu has reaccionado de alguna forma que desconozco con Vamdemon antes del encontronazo, así has podido rastrearle.

K: Ya te dije que un mago nunca revela sus trucos.

Phamtomon se sacó de la nada otra guadaña.

P: Tienes toda la razón-le mira con tono amenazante-
¿Algún problema, Kyo?
Pensé que ibas a guiarme.

Kyo tragó saliva de miedo.

K: C-claro que no.

Se oyó una voz de fondo.

??: ¿Poder salir ya de caja?

Kyo hizo un facepalm.

K: Si, Leomon, debiste haber salido ya hace un buen rato.

L: Tu haber debido avisado antes.

Llegaron a un extraño valle lleno de hierba. Allí había un grupo de dorimons alrededor de Vamdemon, el cual ya no tenía aspecto Venom, estaba a cuatro patas mientras vomitaba sangre.

V: Venís a--buaaaargh-- acabar ¿conmigo?

P: No, el chico va a estar a tu cargo, pero recuerda que su compañero es ese insecto, limitate a ayudar al grupo. No quiero ninguna objeción, ya he tenido suficiente por hoy.

Después de haber señalado a Kyo mientras hablaba, Vamdemon se limitó a asentir mientras trataba de ponerse en pie, pero fue en vano, acabó desmayándose.

Pasaron la noche ahí, al día siguiente se reunieron con el resto y les explicaron el panorama.
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Sep 26 2017, 17:34

Kyo, Tientamon, Franky, Alf, Vamdemon y Phantomon se encontraban juntos explicando la nueva situación a Makuramon y a HolyAngemon.

-Alf: ¿Es en serio? ¿Nadie va a preguntarme cómo lo hice para sacar de ahí a Vamdemon?

-Kyo: No, pensaba dejar eso como un hueco argumental que restregarle a Franky de aquí al futuro.

-Phantomon: A mí me interesa saberlo.

-Alf: ¡Gracias!- exclama como si le dieran la razón a una conclusión muy obvia- Tuve que leer en otros sitios a parte del perfil de VenomVamdemon en Wikimon, pero descubrí que aquí, nuestro vampiro favorito, posee dos cuerpos en esa forma. Uno es inmortal, el que estaba siendo atacado por todo el mundo. Da igual cuánto daño se lleve, siempre se regenerará o al menos seguirá con vida, ni aunque le cortes la cabeza. Es en el interior de este cuerpo donde está protegido el Vamdemon real, el que sí puede morir. Fue entonces cuando tuve la idea de hacer como si le hiciera una herida fatal, para que al momento siguiente fuera teletransportado, pareciendo que había muerto cuando desapareció. Usé la Espada de las Bestias, patente en trámites, que terminó Zudomon para que diera más el pego, aunque tengo que admitir que jamás pensé que llegara a decapitarle. Supongo que no soy totalmente consciente de mi grandeza después de todo.

-Phantomon: ¡Alto ahí! ¿Cómo hiciste para teletransportarlo fuera de nuestra vista? Alguien tuvo que ayudarte. ¿Quién fue?

-Alf: Pues… - se queda callado, rebuscando entre sus recuerdos con esfuerzo- No me acuerdo.

-Phantomon: ¡Deja de decir sandeces y dínoslo!

-Alf: ¡Es verdad! Recuerdo que acudí a alguien para que me ayudara a transportar a Vamdemon, pero ahora que intento recordar quién era… sencillamente no lo consigo.

-Phantomon: ¡Pequeño mentiroso! ¡Tengo métodos para sonsacarte toda tu vida si es necesario!

-HolyAngemon: ¡Basta, Phantomon!- quienes discuten le miran con atención- No detecto mentiras en las palabras de Alf. Es posible que diga la verdad y, si así es, significa que hay alguien más conspirando a nuestras espaldas…

En ese momento, Angewomon sale de la tienda de campaña que hace de enfermería y se encuentra con la reunión, a la que no duda en intervenir.

-Angewomon: Muchas gracias por salvar mi vida, HolyAngemon- como lo hacía el otro ángel, ésta también radia un aura de tranquilidad y seguridad-.

-HolyAngemon: Logré curar tu cuerpo con mis poderes sagrados, pero no debo tomar todo el crédito- señala con la mirada al compañero humano del Dorumon-. Fue Franky quien te encontró y pidió ayuda en seguida para que te trataran.

-Angewomon: En ese caso, también debo agradecértelo, Franky- dice con una delicada sonrisa-.

Al muchacho le cuesta mirarla directamente sin avergonzarse. Alf le observa con sospecha, como si no le costara ver a través de su silencio y rostro ahora rojo. Por su parte, Kyo pone caras extrañas, como si se sintiera incómodo ante la presencia de la nueva ángel.

-Tientamon: Oie, zí, a mí tabié me guzta lo que veo…

Trata de acercarse por la espalda para palpar el trasero de Angewomon, pero una de las alas de ésta le abofetea y le derriba.

-Angewomon: Cuidado con los modales, no pienso tolerar tal falta de virtud- se dirige de nuevo al arcángel tras dar la reprimenda-. He oído todo lo que estáis haciendo de las Sistermons que me cuidaban. Yo también quiero ayudar, no sólo en batalla, sino también trayendo aliados a la lucha.

-HolyAngemon: ¿A quién tienes en mente?

-Angewomon: Tengo contacto con la reina Bastemon de Jakarta, una zona oriental del continente del Sur. Nos ayudará si le cuento sobre lo que se acerca.

-HolyAngemon: Toda ayuda será bienvenida.

-Makuramon: ¿Y cómo es que conocéis a la reina de tal lejano lugar?

-Angewomon: Durante un tiempo en el pasado, ambas formamos parte de un selecto grupo que se empeñaba en esparcir alegría allá a donde fuera. Una misión noble, para una época de paz, en la que nos dedicamos en cuerpo y alma al canto y a la danza.

-Alf: Ah, algo así como las Idols en el Mundo Humano- comenta con confianza-.

-Franky: Paso de preguntar.

-Tientamon: Ohi, ¿un gupo de tía mazizo…? Quieo dezí, ¿para zeñorita tan bonita como uzté?

-Angewomon: Bueno, no debería decir eso de mí, pero sí puedo asegurar que todas las demás miembros gozaban de una belleza sin igual. La reina Bastemon, las hermanas Lilimon y Lilamon, y las Guerreras Legendarias Fairimon y Ranamon.

-Tientamon: … Lilimon no zería la que vivía en Led, ¿vedá?

-Angewomon: Sí, fue su hogar natal. ¿Por qué preguntas?

El Tentomon se acerca lentamente y en silencio a una roca. Se arrodilla ante ésta y, de pronto, comienza a golpear su cabeza contra la piedra innumerables veces.

Tal como pasa en el minuto 1.59 o 2.38:
 

Los demás le ignoran y siguen con lo suyo.

-Phantomon: Nombraste a Fairimon y a Ranamon, herederas de Espíritus Digitales, ¿cierto?

-Angewomon: Las conocí y entablé amistad con ambas. Albergan un gran poder que nos sería muy útil si llegara a encontrarlas…

-Makuramon: De nada sirve perder el tiempo dando vueltas si no conoces su paradero.

-Angewomon: Pues me pondré en camino a Jakarta en seguida.

-HolyAngemon: Sólo si estás totalmente recuperada- le responde como despedida antes de que Angewomon se fuera-.


_____________________________________________________________________________________________

Witchmon se tomaba su tiempo para enseñar a Franky los secretos de la magia desde el día que se lo propuso. Sería luego cuando el chico aprendería que aquello que llaman “magia” es en realidad una manera de utilizar un lenguaje de programación de alto nivel para modificar la realidad, lo cual tenía sentido si recordamos que siguen en un mundo hecho de datos. La intención de Witchmon es enseñarle lo necesario para protegerse de ataques enemigos mientras que su compañero Digimon se enfoca en el combate, como un escudo decente o incluso fundirse con el entorno. Este tipo de arte también consume su ración de energía del usuario, lo que le llevó a Franky a hacer entrenamientos con tal de mejorar en ese aspecto, aunque terminara agotado y perdiendo peso.

Es de noche y el compañero del Dorumon se sienta cansado junto a una hoguera, donde reparten la cena. Chackmon se acerca con un par de lo que parece ser comida que Franky reconoce.

-Franky: ¿Hamburguesas?

-Chackmon: Sí, de lo mejor que puede cocinar la familia de Burgamons que se nos unió ayer- le da una de las hamburguesas y se sienta a su lado-.

-Franky: No recuerdo haberlos visto venir.

-Chackmon: No todos los reclutas destacan como los humanos Tamers o los generales del Imperio de Metal. Muchos no tienen nombres importantes y aun así van a dar todo lo que tienen para defender su derecho de elegir la vida- le da un mordisco a su comida, la degusta y la traga-. Antes de partir para seguir los designios de la Dama Ophanimon, trabajaba en un restaurante. Ahora que caigo, tendré que acostumbrarme por completo a este nuevo cuerpo si quiero volver a cocinar. ¿Qué hacías tú antes de todo esto, en tu mundo?

-Franky: Yo… Iba al colegio, jugaba juegos, me ponía al día con YourTV y le decía a gente de Internet lo equivocados que están en muchas cosas.

-Alf: Una vida plena- comenta sarcásticamente el Dorumon que está al lado del chaval, masticando con placer su hamburguesa-.

-Franky: ¿De ti qué podrías decir? Viendo series desde el primer día que saliste del huevo.

-Alf: Con “ver series” te refieres a culturizarme, ¿verdad?

-Franky: No mucha gente lo llamaría así.

Se aproxima a ellos Vajramon, el Deva con el que una vez pelearon en Lecxe.

-Franky: ¡Si-si buscas tus espadas, he oído que fue Max quien se las llevó, no me mates!- dice rápidamente y nervioso.

-Vajramon: Acompañadme, es importante- les da la espalda y empieza a dirigirse a otro lugar-.

-Alf: Y aquí tenemos la esperanza del Mundo Digital.

-Franky: Cállate, vamos con él- se mete el último trozo de comida en la boca y se levanta-.

Estos dos siguen a Vajramon hasta la fragua improvisada de Zudomon, quien les espera junto a otros miembros de la alianza, de entre ellos estando HolyAngemon. En una mesa se encuentran unas cuantas armas que poseen filos similares al de la espada que manejó Alf para lidiar con VenomVamdemon.

-Zudomon: Estoy entusiasmado de deciros que he terminado de crear estas armas a partir del digicore de las Bestias Sagradas. Sólo he podido hacer unas pocas, así que es evidente que deben llevarlas los que mejor uso les den.

-Alf: Por supuesto, uno de ellos sería yo. ¿Habéis leído el perfil de mi nivel Perfecto en Wikimon? Puedo, literalmente, vencer a uno de esos Caballeros Reales por los que tantos babean.

-HolyAngemon: Vigila esa arrogancia, joven Alf. Es cierto que impresionaste a todos cuando cortaste a través de Vamdemon cuando perdió la cordura, pero lo lograste por eso mismo, estaba loco y se enfrentaba a muchos enemigos al mismo tiempo. Y aunque no lo estuviera, estaría confiado por poseer un cuerpo inmortal, dejando así aberturas que aprovechar. Otro detalle a destacar es que parece que estas armas responden mejor a Digimons afines a lo sagrado. Pueden arrebatar mucha energía con cada tajo a aquellos que no posean esa condición.

-Alf: Y por eso mismo tuve una mala caída, no porque calculara mal uno de mis pasos, lo juro.

-Vajramon: Lo mejor que podrías hacer en tu caso es guardarla para momentos cruciales.

-Franky: Podría guardarla yo como una carta- comenta para sí mismo-.

-HolyAngemon: Caballeros, si no os importa…- coge una espada de entre las armas.

Los demás van cogiendo otras. Alf le indica a Franky que le haga evolucionar a Grademon y así lo hace. Esta vez, el espadachín dorado coge una espada mucho más acorde a lo que suele manejar. Todos aquellos que portan un arma de las Bestias Sagradas se colocan en un círculo y chocan sus filos como un juramento. Las armas reaccionan y de éstas sale una columna de luz que alterna entre distintos colores, chocando con el cielo negro que presagia que el momento está cerca.

-Zudomon: ¿Soy el único que piensa que deberíamos tener un nombre? Ya iría siendo hora.

-Alf: He escuchado mucho que somos una “alianza”, debería formar parte del nombre.

-HolyAngemon: ¿Qué tal… “Alianza Ikaruga”?

-Zudomon: ¿Por qué “Ikaruga”?

-HolyAngemon: Es el nombre del servidor en el que vivimos.

-Zudomon: ¿”Servidor”?

-HolyAngemon: Te lo contaré un poco más tarde.


Última edición por En verdad me llamo Franky el Vie Sep 29 2017, 00:58, editado 1 vez
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MensajeTema: El entrenamiento   Miér Sep 27 2017, 22:00

Mientras Franky y Alf se iban con Vajramon, Kyo y Tientamon se fueron a dormir en unos sacos de dormir. Al lado, sentado de brazos cruzados, se encontraba Leomon sin mediar palabra, mirando a la nada.



De repente, el muchacho se dio cuenta de que estaba en un sitio distinto. Un espacio oscuro, una pequeña luz que parecía venir de arriba de Kyo, pero cuando este miraba arriba no había nada iluminando, solamente la luz, como si fuera el foco de un teatro que seguía sus pasos. Solamente había oscuridad y losetas azules, Kyo estaba caminando asustado.

¿?: ¿Quién eres?-preguntó una voz de la nada.

K: ¿Quién ha dicho eso?
¿Tientamon, eres tú?

¿?: Aquí no encontrarás ningún amigo, la oscuridad es absoluta.

K: Eso es malo, quiero estar con Tientamon.

¿?: No es malo, tampoco hay enemigos.

K: Estoy sólo, ¿cómo puede ser bueno?

¿?: Por que si no estás con nadie, nadie podrá hacerte daño.

K: Pero tampoco podré... ser amado

¿?: Las dos cosas van juntas, no puedes separarlas. Si alguien te ama, también habrá quién te odie, o a quien le resultes indiferente. Así funciona el corazón de las personas.
¿Quieres arriesgarte a que te hagan daño?

K: No...

¿?: Por eso estás aquí, has sido tu el que ha venido por propia voluntad.

K: ¡Eso no es cierto, tu me has obligado!

¿?: Eso es cierto.

K: Entonces no he sido yo.

¿?: ¿Ah, no? Ven entonces adonde estoy yo.

K: No se donde estás.

¿?: Si lo sabes, estoy aquí mismo

Kyo de repente vio a Digimon Emperador sentado en su trono, encapuchado como d ecostumbre, empezó a correr hacia él, pero jamás llegaba.

K: ¡Ven aquí, no huyas cobarde!

DE: No soy yo el que huye, eres tú. Huyes de aceptar la verdad.

K: Ya decía que tu voz me sonaba, eres Digimon Emperador.
¡Ven aquí!

Kyo pegó un salto enorme y llegó a donde esaba el trono, pero al quitar la capucha vio que el rostro de Digimon Monarca Emperador era... el suyo propio.

DE: ¿Sorprendido? Ya te dije que eras tú, tu elegiste este camino.

K: Pero, no puede ser...

DE: Deja de echarle la culpa a los demás de tus propios errores. Tu y yo somos la cara de la misma moneda. Tu eres la luz, enterrada en esta oscuridad. Has escogido este camino porque estás asustado, por eso te escondes de todos. ¿Acaso te has arrepentido?

K: Basta...

DE: ¿Te arrepientes de estar aquí, deseas volver a como estabas antes?

K: ¡He dicho que basta!-su cara se pone roja de furia-.

DE: ¿A que viene ese rostro, deseas una vida feliz y familiar con tu digimon sin ninguna preocupación...?

K: He...

DE: ¿...Ignorando todos los problemas...?

K: ...Dicho...

DE: ¿...Cómo si se fueran a solucionar mágicamente?
K: ...¡¡BASTA!!-la mano de Kyo se transformó en una pistola con el mismo diseño que rize greymon, incluyendo su descomunal tamaño, y pegó tal disparo que destruyó toda la estancia-.

K: Ahora, ya si estoy solo, completamente solo. Ahora solo soy luz, apartado del resto de mi ser.

Ahora no había literalmente nada, todo estaba blanco, ni siquiera había suelo, Kyo no sabía si estaba sobre algo o es que estaba cayendo sobre un abismo infinito. Cuando dijo aquellas palabras, se quedó sentado, apoyando su cara sobre sus rodillas, y empezó a llorar sangre a borbotones.

K: ¡Tientamooooon!- se despertó de inmediato el joven de su pesadilla-.

Tientamon estaba enfrente suya haciendo el amago de ir de puntillas.

T: Mierda, ma vuerto a pillá.
Verá tu, Killo, que yo zolo iba  a hacé una zerie de vizita nocturna que verá tú, a vé como te explico.

Kyo, sin decir nada más, se abrazó con su amigo fuertemente.

T: Tonse, ¿no tas enfadao conmigo?

Kyo solo lloraba.

T: Ayy, pero no apriete mi arma. Ojú, ¿tas llorando?

Al ver sus lágrimas, Tientamon dejó de parlotear y se abrazó con su amigo, sin embargo una voz les habló.

L: Tú depender demasiado de tu digimon, tu no fuerte.

K: ¿A qué viene eso ahora?-se seca las lagrimas con una manga-. Esto no va contigo.

L: Si, depender de mi misión. Leomon no solo informar, también proceder para que todo el proceso vaya de acuerdo con lo que el señor Emperador esperar de ti, joven sucesor.

T: ¿De que pozeso hablas tú, leoncio?

L: La habilidad que dejarte mi amo no ser solo poder, ser también una parte de él mismo. Tal y como el señor Emperador decir, Emperador Digimon debe seguir existiendo.

K: ¿Quieres decir que... me estoy transformando en Digimon Monarca?

T: Querrá desí Digimon Emperadó.

K: Lo que sea.

L: Así es, pero el proceso no completarse si tu no fortalecer corazón.

K: Pero el también depende de sus digimons, ¿cuál es la diferencia?

L: Tu equivocarte de nuevo, el no depender, el comandar, que ser distinto. Para eso hacer falta primero gran fortaleza y voluntad, de tal forma que oscuridad ser infranqueable y no dejar luz salir jamás. así tu poder ser poderoso.

K: Poder... Quizás así podría tener a los emblemas bajo mi control, y se ryo el que salve el mundo digital. De acuerdo, enséñame lo que tengo que hacer.

L: Tu pelear contra mí y así yo entrenar.

Leomon se quedaba de pie con los ojos cerrados, mientras Kyo intentaba darle un puñetazo, y Leomon, sin sacar sus garras de los bolsillos, le arreaba tal patada que lo dejaba sangrando la cara con leves heridas, pero Kyo volvía a levantarse y a volverlo a intentar mientras lloraba.

Tientamon no era capaz de ver la misma escena.

T: Po favó, Kyo... ¡para, que te vá a hasé daño, miarma!

K: ¡Cállate, debo seguir!
Por mí puedes irte a hacer lo que se que ibas a hacer, tienes mi real permiso para hacerlo.

Por un momento eso puso muy contento a Tientamon.

T: ¡Yupi, esa angelita debe esperá a ete demonio, juju!

Pero la alegría se le iría pronto, al volver la cabeza atrás, Tientamon miraba con tristeza lo que estaba pasando con Kyo. Jamás le había dado vía libre para tocar a las chicas por las noches, era más permisivo pero menos cercano que antes, mucho más distante ahora. Perturbado y preocupado, Tientamon pasó la noche mirando desde la rama de un árbol como su amigo era golpeado una y otra vez, por primera vez en su vida, olvidó los líos de faldas y estuvo la noche intentando velar por su amigo aunque este no le dejaba acercarse. Si alguna vez os habéis preguntado si un insecto puede llorar, os puedo asegurar que este lo estaba haciendo mientra su corazón se fragmentaba.
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Sep 28 2017, 01:18

Max y Lopmon muestran el campamento a los recién llegados.Alana pone mil ojos en todo.Después de lo ocurrido,y a pesar de los intentos de Max,no se fía de nadie en el campamento.Tras buscar un lugar apartado,el grupo compuesto por los Tamers,sus acompañantes,Impmons y Datamons,empiezan a entrenar...a excepción de Dave.El chico sigue demasiado aterrado como para hacer nada.

-Alana:Max.

La chica parece tener algo importante que decirles a él y Lopmon.

-Alana:Dave no puede quedarse aquí.No con "Eso" rondando por ahí.

-Lopmon:Pero no podemos abandonar la base y ya está.Podrían...ya sabes.

La chica mira hacia un lado.Sabe algo.

-Max:Hay más como nosotros,¿verdad?

-Alana:...¿Conoces a los Diez Guerreros Legendarios?Diez Digimon tan poderosos que salvaron el mundo en la antigüedad.Tan poderosos que dejaron Espíritus Digitales,listos para ser usados en un momento crítico,cada uno por un Digimon.

Max recuerda a Chackmon,al que conoció de pasadas recientemente.

-Max:¿Sabes donde está uno?

-Alana:Sé donde está el Digimon que lo porta.Ahora se llama Agnimon del Fuego.Ha sido capaz de proteger a Firewall del gélido asalto de muchos Digimon...y a muchos Tamers dentro de sus muros.Debo llevar a Dave allí.

-Max:Con ese pretexto,quizás nos dejen salir de la ciudad...

El joven saca su D-Arc del bolsillo y,tras toquetear los botones,un mapa aparece.Un punto brillante señala Firewall.

-Max:No llegaremos lo suficientemente rápido a pie.Necesitaremos transporte.Y no se si nos dejarán ir tal cual.

-Alana:¡Pero es una oportunidad!

-Max:...Intentémoslo.

-Lopmon:En el peor de los casos...-mira a la chica.-podríamos traer a los Tamers,y nos podrían ayudar a proteger a Dave.

-Alana:¡Decidido entonces!

Con la determinación de tener una clara posibilidad,la joven inicia la búsqueda de autorización y transporte.Los pies de Max mueven al chico y su compañero Digimon tras los pasos de la joven.Ellos tienen clara otra cosa:ese no es el peor de los casos.

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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Sep 28 2017, 16:17

Franky oye sonidos de lucha. Él y Alf se acercan a un lugar alejado del campamento. Allí, encuentran al MetalGreymon azul, llamado Dientes, golpear con su brazo robótico a Vamdemon. El Conde se encontraba demasiado débil después de su incidente como para defenderse, está en tal mal estado que si se sabe que sigue con vida es porque no se ha desvanecido en datos aún. Alejado a pocos metros, está Leon animando a su Digimon.

-Franky: ¡¿Qué cojones hacéis?!

-Leon: ¡Merece morir después de todo lo que ha hecho!

Franky se concentra. En su mente, abre una especie de ventana en la que empieza a introducir código. Siendo consciente de lo lento e ignorante que es sobre la materia todavía, trata de crear algo sencillo, pero que sea efectivo. Proyecta una cúpula de cristal que cubre a Vamdemon, pero es partido en pedazos en cuanto es golpeado, cayendo al mismo tiempo aquel quien estaba destinado a proteger. Esto le acaba produciendo dolor de cabeza al aprendiz de Witchmon.

-¡Eh, dejadle en paz!- quien grita desde la distancia es Kyo, corriendo hacia la acción y haciendo evolucionar a Tientamon. El RizeGreymon golpea con su brazo-arma y estampa la boca del MetalGreymon contra el suelo-¡Todavía me sirve!

-Leon: ¡Dejad de meteros en medio! ¡Voy a matarle y pasaré por encima de cualquiera!

-Alf: ¿Estás seguro de eso?

Leon mira al Grademon recién evolucionado. Luego vuelve a mirar a Tientamon en su nivel Perfecto. Están rodeados y les superan en número, además de que HolyAngemon, Phantomon y unos pocos Digimons más se presentan para detener la pelea.

-HolyAngemon: ¿Qué está pasando aquí?- la luz que viene de sus alas desplegadas ciega tanto a niños como a Digimons, dándole así un aire intimidante.

El compañero de Dientes parece entender que no tiene nada que hacer y decide retirarse.

-Leon: Me da igual cuánto me lleve. ¡Ese demonio nos las pagará por lo que nos ha hecho!

Corre junto a su BlackAgumon lejos de allí. El arcángel suspira con lástima.

-HolyAngemon: El odio de uno envenena al otro, como si se realimentaran entre ellos. Rezaré porque la luz les llegue algún día y les cure- dirige su cabeza hacia los niños-. Volvamos al campamento y no os alejéis más de la cuenta a menos que se os haya dado algún cometido, no sabemos cuándo podría atacar el enemigo.

Mientras regresan, Franky mira por un momento el cielo. Está completamente cubierto de negro y no porque fuera de noche. Apenas el sol era capaz de traspasar por toda esa negrura con sus rayos de luz. El muchacho baja la mirada y se encuentra delante a Kyo.

-Kyo: No hace falta que me lo agradezcas.

-Franky: No iba a hacerlo. Ves a Vamdemon como un arma, ¿verdad?

-Kyo: Mientras haga lo que quiero, vivirá, es todo lo que importa.

-Phantomon: Deberíamos permanecer juntos para controlarle mejor. En el momento que se recupere del todo y se agite un poco, seguramente volverá a su forma Mega.

-Kyo: Para entonces ya tendré algo para controlarle.

-Alf: Pensaba que querías llevártelo cuanto antes- apunta el ahora Dorumon-. ¿Qué te ha hecho cambiar de idea? Pensaba que era tu deber o algo así.

-Phantomon: El deber puede esperar a que terminemos con nuestra labor.

-Franky: Lo que no sé todavía es por qué me has dado otra guadaña. ¿No valía con la que ya tenía?

-Phantomon: … No- responde tras abrir los ojos más de lo normal, como si se hubiera percatado de algo que se le había escapado, para volver a su anterior semblante-, esa es especial.

-Franky: Ajá…

Al acercarse al campamento, oyen un alboroto. Corren o vuelan hasta donde se originan el ruido y los gritos. Allí, encuentran a un lobo cubierto por una armadura blanca que lleva equipado sobre la espalda dos espadas como alas.

Spoiler:
 

La bestia tiene entre sus dientes a DemiDevimon por una de sus alas, sacudiéndole cual perro jugando con su juguete.

-HolyAngemon: ¿Qué está ocurriendo?

-DeathMeramon: Finalmente el Espíritu Digital de la Luz ha elegido a su portador, Garummon- responde el que fue aliado de Vamdemon mientras observa la escena-, pero parece que todavía no lo controla del todo. Ha empezado a atacar a Digimons de los que podrías decir que… “no son muy afines a la luz”, aunque no ha producido ninguna herida grave, todavía.

El heredero del Espíritu suelta al pequeño mensajero. Parece que ha captado el olor de su nueva presa. Corre a una velocidad de las que pocos se podrían comparar, en dirección a un debilitado Vamdemon. Pero justo cuando está por atropellarle, salta por encima de él y cae sobre Phantomon. En seguida estos dos se ponen a pelear, aunque lo que trata de hacer el fantasma es escapar. De pronto, Garummon mantiene a Phantomon en el suelo con una de sus patas. Olisquea el aire y vuelve a saltar a otro lado, pero esta vez no ataca a nadie. Se pone a excavar con sus patas y, cuando llega a donde quiere, mete su hocico en el hoyo. Saca su boca con algo inesperado para quienes le rodean. Había sacado de debajo de la tierra a un Profundo. Éste se mueve salvajemente para zafarse, pero su vida termina en cuanto el lobo le destroza con sus dientes y garras.

-DeathMeramon: ¿No es una de esas cosas que queremos echar de nuestro mundo?

Todos estaban igual de sorprendidos y demasiado ocupados tratando de entender lo que aquello significaba que se quedaron sin habla. HolyAngemon se acerca a Phantomon para ver si está herido. Pero cuando le levanta para examinarle mejor, encuentra que la capucha del espectro ha caído, dejando al descubierto un cráneo plateado. El ángel se levanta y aleja de un salto sin quitarle el ojo de encima. Los demás no tardan en dirigir sus miradas al extraño Phantomon.

-Franky: ¿Ese no es…?

-Vamdemon: ¡MetalPhantomon!- exclama por un momento como si hubiera despertado del semi-coma al que estaba sometido.

El Acólito asciende rápidamente al mismo tiempo que terminaba de cambiar de aspecto, volviendo a como fue una vez cuando le vieron en Berm.

-MetalPhantomon: Qué lástima, no esperaba este giro.

-HolyAngemon: ¿Desde cuándo estabas entre nosotros? ¿Dónde está el auténtico Phantomon?

-MetalPhantomon: Él ya no importa. He vivido entre vosotros lo suficiente como para llevaros a vuestra perdición.

-Leon: ¿Tú?- pregunta preocupado el Tamer que había vuelto a tiempo- Pero si Phantomon me dijo que Derek pudo… ¿Qué has hecho con él?

-MetalPhantomon: Le he enviado a un lugar donde no podrá molestarnos más. Os utilicé para acercarme a Phantomon lo suficiente y con la guardia tan baja que pude… “sustituirle”. Dudo mucho que os quejéis, habéis salido ganando con el cambio.

-Leon: ¡Me ocuparé de ti antes de ir a por Vamdemon!- envía a su Digimon evolucionado en MetalGreymon.

-HolyAngemon: ¡No te precipites!

Viene corriendo un Digimon con aspecto de peluche gigante y asesta un puñetazo contra el dinosaurio cíborg, derribándole en el acto. Leon se le queda mirando, como si ya lo hubiera visto antes en otro lugar.

-Leon: … ¿Cabo? ¿Por qué tú…?

-MetalPhantomon: Me lo dejasteis a mi merced junto a Phantomon. Le manipulé para que se convirtiera en mi esclavo mientras me mezclaba entre vosotros- mira al suelo-. No son todos los que hubiera deseado, pero creo que serán suficientes para manteneros ocupados.

-DeathMeramon: ¿De quiénes estás hablando?

-MetalPhantomon: ¡Salid!- alza su guadaña al mismo tiempo que la tierra se desquebraja y se levanta. Más Profundos salen del suelo, atacando a los Digimons que tienen más cerca- Os relajasteis pensando que el peligro estaba lejos y que los Acólitos Sombríos habían desaparecido tras cumplir con su cometido. Pues os habéis equivocado, ya que nuestra misión no terminará hasta que todo se disuelva en la nada.

HolyAngemon invoca entre sus manos una espada y corta en dos a una de esas odiosas criaturas que se habían abalanzado a por él.

-HolyAngemon: ¡Dispersaos! ¡Ha llegado el momento! ¡Nos dirigiremos a Berm! ¡DemiDevimon, busca a nuestros aliados y diles que nos reuniremos allí!

-DemiDevimon: ¡Sí, ahora mismo, se-!- no termina de responder pues ha sido destruido por un movimiento de guadaña de MetalPhantomon.

-MetalPhantomon: Es inútil, no queda esperanza.

Kyo, Tientamon, Franky y Alf están por correr, pero entonces ven al Vamdemon que sólo puede permanecer de pie. El compañero del Dorumon nota cómo algo vibra en su bolsillo. Mete la mano y saca la carta que le dio MetalPhantomon cuando aún los engañaba.

-Kyo: Espera, entonces las condiciones…

-MetalPhantomon: ¡Lo hicisteis con el Digimon equivocado! Y acabáis de activar mi carta trampa.

Chasquea los dedos. La carta empieza a vibrar con más intensidad y parpadea con una luz rosácea. Entonces Vamdemon le arrebata el peligroso objeto a Franky y lo lanza lejos de ellos utilizando un impulso de aire que viene de sus manos. La carta explota. El Conde se pone delante de los humanos y, por ende, de sus compañeros Digimons, aguantando el estallido que les alcanza. Cuando se termina, cae al suelo con su cuerpo humeando.

-Franky y Alf: ¡Vamdemon!

-Kyo: Ese no era el uso que tenía en mente…- pasa la carta azul por su dispositivo y hace aparecer a RizeGreymon.

Tientamon agarra a Vamdemon al tiempo que Franky hacía evolucionar a Alf en Dorugamon y se montaba en él. Esquivan la marea de Profundos volando hacia un lugar seguro. Aunque ninguno de ellos tiene claro si sigue existiendo tal sitio en ese mundo.


Última edición por En verdad me llamo Franky el Vie Sep 29 2017, 01:04, editado 2 veces
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MensajeTema: El regreso pirata   Jue Sep 28 2017, 21:05

Lograron escapar de aquellas tierras, pero al ir sin rumbo fijo acabaron sobrevolando el océano, y mientras estaban volando, Alf y Franky se dieron cuenta de que aquel extraño Rize Greymon, estaba balbuceando algo.

Rize: Nuevo cuida, ¡Nuevo no abandona!

Franky: ¿Lleva mucho tiempo diciendo eso?

Alf: Desde que volvieron y Kyo desaparece con Tientamon, se pone a hablar así.

De repente, una figura estaba detrás de Franky.

¿?: Tu no meterte donde no llamarte.

F: ¡Aaah!
Vale, joder, que eres tú, Leomon.

A: ¿Cuándo y quién te ha dado permiso para subirte aquí?

L: ¿No iréis a dejar a un pobre y desvalido digimon por aquí, verdad?

F: Em, yo te veo perfectamente, macho.

Leomon hace gesto de sorprendido, y se puso a girar sobre el cuerpo de Alf.

L: ¡Ayayayayay! ¡Doler mucho barriga!

F: Menudo cuento tienes, colega.

L: Bueno, ejem, que eso, vosotros dejar a Nuevo.

Alf: ¿A quién has dicho que dejemos de nuevo?

F: No me suena que abandonáramos a alguien.

L: No, no, yo querer decir que cuando Kyo y Tientamon fusionarse*, llamarse Nuevo, Nuevo asecas.

F: Espera, has dicho, ¿fusionarse?

L: Ejem, bueno, Leomon tener que irse a por un recado, enseguida volver.

Leomon pegó un gran salto hacía Nuevo.

A: ¿Es consciente de que estamos en pleno vuelo cuando ha hecho ese salto?

F: No lo se, pero ahora mismo me perturba que alguien que esconde tanto y se hace tan odioso sea el único compañero que tenemos ahora mismo.

N: Grrrr, tu no quitar joya a Nuevo-dijo nada más que Leomon llegó a su cabeza-.

L: Yo no quitarte a Vamdemon, ser tesoro tuyo. ¡Cuidado! ¿Qué ser eso de ahí abajo?

Un barco pirata que Kyo debería reconocer, pero en el modo Nuevo le cuesta más recordar debido a que sus sentimientos están mezclados y confusos, al fin y al cabo algo debe afectar al cerebro si te metes dentro de tu digimon.

¿?: ¡Adelante, mis bribones, quitémosle esa presa a ese farruco!

F: Oh no, ¿y ahora qué?

A: Bajemos a ver de que se trata, no me fio de que "Nuevo" actúe antes que nosotros.

F: Pero podría ser peli-Alf bajó a toda velocidad-¡¡¡grosooooooooo!!!

Cuando Alf llegó abajo, vio como otro digimon iba hacia arriba con un garfio con
el que se agarró a Nuevo, era el que había gritado antes.

Spoiler:
 


CaptainHookmon es un capitán de la nave heroica Digimon que se confía para ejercer su liderazgo de un barco pirata que cruza el mundo digital. Se destaca en el arte de la supervivencia, pero el deber de apoyar a sus subordinados pesa sobre él, y sabe de primera mano lo difícil que es.


A: No es tiempo de usar el D-arc, mira, hay varios digimons hay encerrados.

Había todo tipo de digimons encerrados en la galera del barco, encadenados de todas las extremidades, pidiendo y clamando ayuda a través de las ventanillas de los remos.

F: Debemos acercarnos más.

Fue decir eso y empezaron a sonar los cañones. Unos pequeños digimons eran los encargados de ello.

Spoiler:
 

H: Somos los Hookmon de este barco, y no vais a interrumpir a nuestro capitán Captainhookmon. Debéis ser lacayos del sucesor, ¡no conseguiréis quitarle el puesto al amo Boltboutamon!

A: ¡No somos lacayos de nadie!

F: Eso sería discutible teniendo en cuenta la de recaditos que hemos hecho desde que llegamos aquí.
Espera un momento, ¿a quién llamáis sucesor?

H: ¡No os hagáis los tontos con nosotros, sabemos que el sucesor está escondido dentro del digimon volador de arriba.

F: Estáis hablando... ¿de Kyo?

De repente, el capitán del barco cayo al barco destrozando elmastil principal, con una velocidad inusitada. Una voz alertó a Franky y a Alf.

L: ¡Quitar de ahí! ¡Ya!

Nuevo: ¡¡Waaaaaaargh!!
¡Nuevo enfadado!
¡Joya de Nuevo no se roba!

Comenzó a cargar su revolver, el aura de Nuevo se volvía cada vez más oscura y sus ojos se tornaron de color blanco. Franky apreció como la sonrisa que aparecía en Nuevo era similar a al que tenía Kyo cuando hizo el trato con el falso Phantomon.

F: ¡Alf, hazle caso!

A: ¡Pero..! Grrr-se giró hacia el otro lado, mientras escuchaba las voces de los digimons encadenados clamando piedad-.

CaptainHookmon: Lo siento, amo Boltboutamon. Haré un ultimo esfuerzo, un capitán no puede abandonar el buque ni en sus últimos días.
¡Castigador Pirata!-una serie de disparos salían de su pierna revolver y pistola personalizada-.

Pero fue en vano, el gran disparo que Nuevo estaba cargando desde su megapistola era tan atronador que salían pequeños rayos de él.

*seg 15*



No quedó ni rastro del barco, ni de ninguno de los digimons que iban a bordo.

Alf: ¿¡¡Por qué lo has hecho!!? ¿¡POR QUÉ!?

Nuevo ni le miró a la cara, siguió hacia arriba volando, parecía que ignoraba todo lo que estuviera alrededor mientras tuviera a Vandemon.

L: No saber que estar tu hablando-dijo Leomon mientras Nuevo se iba con el a sus espaldas- auquellos ser enemigos que atacarnos. Solo habernos defendido, ¿tu no querer salvar a Vandemon?

A: Si, pero...
¡Franky, dí algo!

F: ¿¡Y qué quieres que te diga!?
Lo que ha dicho es cierto.

A: ¿Es que no...?-le interrumpe Franky-.

F: ¡Claro que me dan pena!
Y me importaban.
Y también quería salvarlos...
Pero si no nos acostumbramos a lidiar con Kyo y sus ocurrencias, no sobreviviremos. El es el único que hayamos visto que es capaz de ser uno más con su digimon, el tal "Nuevo", y a estas alturas es mejor tenerlo al lado que en nuestra contra. Aún así, si llegamos a estar en un momento seguro, hay cosas que quiero investigar de él, pero por el momento solo podemos... ¿confiar?
Sí, supongo que sí...

Alf no dijo nada más y siguieron volando. Nadie dijo nada durante el trayecto. Pronto, comenzaron a divisar tierra.

*nota: aunque Leomon hable de fusión, técnicamente no lo es, ya que Kyo solo es usado como fuente de energía adiccional para el diginucleo de Rize Greymon, para que no consuma toda su energía de un disparo.


Última edición por DrPingas el Vie Oct 13 2017, 20:54, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Oct 01 2017, 21:05

Nadie parece querer concederle tiempo a los chicos,y menos a la recién llegada.Entonces,sin previo aviso,el suelo tiembla.

-Max:¡Lopmon!

El chico hace evolucionar a su amigo en Antylamon,mientras que el Kotemon de Alana lo hace en Triceramon.

Triceramon:
 

Los Digimon no dudan en acabar con la amenaza que se cierne sobre ellos.Por su parte,Max coge lo primero que tiene a mano e intenta hacerse paso hasta donde el par de Digimon se hallan,con Alana a su espalda apartando a esos seres conocidos como Profundos lo más alejados posible.

-Antylamon:¡Tenemos que irnos ya!

Max se sube a la cabeza de su compañero,siguiendo la estampida de Triceramon,el cual porta ya a la chica a su lomo.Frente a ellos se abre un sinsentido de llamas,explosiones y cuerpos devorados por los Profundos.Entre la multitud ven a una figura acercarse a ellos.La silueta simiesca de uno de los Devas que aún siguen con vida,Makuramon,abre un camino en la marea de monstruos.Con Dave a la espalda y un Cerberumon a su lado,Makuramon llega hasta ellos.

Cerberumon:
 

-Makuramon:¡¿Estáis bien?!

-Max:¡¿Y los demás?!

-Makuramon:¡Estarán bien!

Alana ayuda a Dave a montar sobre Triceramon.Por su parte,Makuramon entrega a Max algo que le resulta familiar.

-Max:El pañuelo de Andiramon...¿Cómo lo has...?

-Makuramon:¡No hay tiempo!¡Tenéis que poneros a salvo!¡Buscad ayuda!

Antylamon se ata el pañuelo alrededor del cuello.Max nota,como si fuera propio,el cosquilleo del poder que ahora Antylamon tiene.

-Makuramon:Con él podrás liberar a Magnamon del Digimental de los Milagros.

-Antylamon:Necesitaré ayuda para eso.

Los Profundos cada vez se acercan más.Parece que ya no sienten el recelo de hace unos segundos hacia el Deva.

-Makuramon:¡¡CORRED!!

No tiene que repetirlo dos veces.Las ruinas del campamento pronto quedan atrás,rodeando el futuro incierto del simiesco Deva.

_____________________________________________________________________________________________

-Alana:¡Tenemos que llegar a Firewall antes de que nos alcancen!

El Mundo Digital es extraño.Puedes estar en un cenagal y este,en pocos segundos,convertirse en un paisaje nevado.O,como ahora ocurre con nuestro grupo de Tamers y Digimons,un desierto.Max mira su dispositivo.La ciudad está a cientos de kilómetros todavía.

-Antylamon:Tiene que haber un camino más corto...-Mira a Dave,el cual parece bastante cansado.-Tenemos que encontrarlo.

-Max:Quizás el D-Arc nos d-

-Dave:Ahí.

Los chicos miran hacia donde apunta.Aparentemente no hay nada más que dunas interminables.Es entonces cuando Antylamon da un respingo.

-Antylamon:¡Moveos,rápido!

Por suerte,los tres Digimon se mueven con la celeridad suficiente como para evitar caer presa de las fauces de una gigantesca serpiente.

Sandiramon:
 

La sierpe fija su vista en Max y Antylamon.

-Sandiramon:Andiramon...¡Ya eres mío!

Tras esquivar la nueva acometida,el grupo corre en la dirección que el pequeño Dave señalaba unos instantes atrás.Una nube de datos les envuelve mientras un doloroso siseo llega a sus oídos.Ante sus ojos,un cúmulo de calles sinuosas recorridas por Digimons de aspecto relajado se alza.Firewall.

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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Oct 03 2017, 00:32

El pequeño grupo aterriza en una playa. Lo que tienen delante, dejando atrás el mar, tiene el aspecto de una selva tropical. Los Digimons compañeros regresan al nivel Novato y Kyo vuelve a aparecer con su cuerpo físico.

-Alf: Ya sabéis, nos dijeron que fuéramos a Berm… pero yo no me he fijado en ningún momento a dónde íbamos.

-Franky: Al menos deberíamos ir a comer algo, que me muero de hambre.

-Tientamon: ¡Pa’qué tanta priza, miarma! Tamo en una playa, relaja un poco y vayamo a ve chavala en bikini meneando zuz dominga.

-Kyo: Pues me parece bien esto. No por las domingas, si no por lo de relajarnos un poco después de todo lo que hemos pasado. Aunque tampoco voy a impedirle a nadie ir en bikini- Franky se le queda mirando con sospecha-. ¿Otra vez mirándome raro?

-Franky: ¿Cómo no voy a hacerlo después de lo que habéis hecho allí atrás? ¿Y qué es eso de fusionarte con Tientamon? ¿Desde cuándo puedes hacerlo?

-Kyo: No voy a decirte nada porque, 1, Leomon seguramente te mataría y 2, no me da la puñetera gana decírtelo.

-Franky: ¿Te has visto cuando te fusionas? Tientamon parece que se va a descontrolar en cualquier momento.

-Kyo: Mantente alejado cuando estemos así y seguramente no te pasará nada- dice las últimas palabras mientras le da la espalda y se dirige a la selva-.

Se adentran en la espesura. Para ese momento, Vamdemon es capaz de andar por su cuenta, aunque sigue en ese estado en el que se le ve hundido en la tristeza y sin soltar palabra, hecho que hace que Alf y Franky le vigilen para que el Conde no caiga en un tropiezo. El león antropomorfo se detiene por un momento y mueve sus orejas.

-Leomon: Leomon oír algo.

El resto del grupo para y se ponen a captar lo que puedan con sus oídos. Oyen una canción. Pero más que la canción en sí, son las voces que la cantan lo que más llama la atención. Son voces de niños. Niños cantando con alegría. Los humanos y Digimons aceleran el paso, con la esperanza de toparse con los cantantes. Pero para cuando tienen un gran trecho avanzado, la canción ya había terminado y no hay rastros de los niños. Siguen andando esperando a encontrarlos, pero en su camino Kyo pisa una cuerda tensada, lo que hace que unas redes surjan del suelo y atrapen a los viajeros, manteniéndolos suspendidos en el aire.

-¡Los cogimos, los cogimos!- suenan entusiasmadas unas voces infantiles. Los prisioneros miran hacia abajo para ver a unos niños bailando ante ellos. Niños de entre 8 y 10 años. Otra cosa que nota Franky es que a los pies de estos bailan con ellos unos pequeños Digimons de aspecto inofensivo, como lo serían Alf, Lopmon o Tientamon en su nivel Básico.

-Leomon: Leomon poder cortar las cuerdas y caer sobre esos desgraciados.

-Alf: ¡Quieto ahí, son niños! ¿Tienes idea de cómo de manchado quedaría mi historial si dejara eso pasar?

-Franky: Yo tampoco me sentiría muy cómodo, gracias por preguntar.

-Leomon: ¿Qué proponer nuestro “intrépido líder”?

-Kyo: Yo también pienso que podemos salir de ésta sin violencia. Al menos no ahora. Dejemos que nos lleven ante su líder, que imagino que será el niño más grande del grupo, le damos una paliza y nos volvemos sus líderes nosotros.

-Tientamon: Meno má que to ze pue rezolvé a hoztia limpia en ezta zerie.

Tal y como predijo Kyo, los niños les bajan, les atan las manos o patas delanteras y les llevan a través de la jungla. Andan y andan hasta llegar a un claro en cuyo centro está plantado un árbol alto y ancho con distintas entradas y decorado de manera que dejaba claro que alguien lo usa para vivir. Al pie de éste, les mira un personaje humanoide. Viste de verde y lleva una máscara mal coloreada que le llega hasta la cintura. Los niños que escoltan al grupo les hacen reverencias al mismo tiempo que soltaban un “hau”.

-Niño 1: Hemos atrapado a estos intrusos, jefe.

-Jefe: Hacer bien, pero Ala de Halcón necesitar practicar hablar cuando nosotros hacer de indios.

-Leomon: Hablar como yo. Quizá yo poder comunicar con él- susurra para el grupo-.

-Kyo: ¿Para qué? Tenemos al jefe en frente, suéltanos y le damos la de su vida- sugiere en el mismo tono al señalar que esas cuerdas no serían obstáculo para la fuerza del león bípedo-.

Entonces el que lleva la máscara se acerca a ellos sin ninguna prisa. Los examina con la mirada, hasta que se detiene en Franky por unos segundos adicionales.

-Jefe: Anda, tú eres ese niño llorica al que salvé en el mundo de los humanos.

-Franky: ¿Qué? Yo no lloro. ¿Y quién eres tú? ¿Nos conocemos de algo?

El enigmático ser se quita la máscara, dejando al descubierto un aspecto que sí pudo reconocer el chico; el aspecto de Petermon.

-Petermon: Por supuesto que me conoces, es difícil olvidar a alguien como yo.

-Alf: Ah, sí, el Digimon que se metió en medio cuando le estaba dando la paliza a esa gallina gigante.

-Petermon: ¿Disculpa? Os habría convertido en estatuas si no fuera por mí, ¿cierto, Tinkermon?- le dice al pequeño destello volador que se acerca y se posa en su hombro, haciéndose más clara de ver desde ahí-.

-Franky: Vale, muy bien, lo que digáis, ¿pero nos podéis desatar y contarme qué es este sitio?

-Petermon: Amigos míos, os encontráis en el País de Nunca Jamás- indica a los otros niños que desaten a los prisioneros-. Un lugar donde estamos a salvo de Digimons y humanos aburridos que sólo piensan en pelear. Acompañadme.

Nadie replica a la proposición. Todos juntos andan hasta alcanzar la cima de una elevación en la que tienen una excelente vista de toda la isla llamada “País de Nunca Jamás”.

-Petermon: Es genial, ¿verdad? Podemos hacer todo lo que queramos aquí; jugar en los grandes y coloridos bosques, visitar a las simpáticas criaturas acuáticas en el Lago de la Sirena, integrarnos en el poblado indio en su campamento, explorar la misteriosa Roca Calavera… Es un paraíso para aquellos que rehúyan el conflicto.

-Kyo: Hm, sí, el sitio es muy bonito, razón de más para preguntarme cómo es que nadie ha venido a conquistarlo o a destruirlo todavía. ¿Estás al tanto de lo que pasa afuera de esta isla? Se nos viene encima el fin del mundo.

-Petermon: Deja tus preocupaciones fuera de la isla, es invisible al exterior y muy pocos Digimons ajenos conocen su localización exacta. Pero si llegara a entrar un intruso por casualidad, como lo habéis hecho vosotros, y resultara ser una amenaza, tened por seguro que yo, Petermon, le echaré pues soy el guardián del País de Nunca Jamás.

-Kyo: Ya me siento más tranquilo- responde con un discreto tono sarcástico-.

-Petermon: Dejadme enseñároslo todo, será divertido- propone entusiasmado a la vez que se eleva en el aire-.

-Alf: Lo que quieras, pero dame algo de comer, anda.

Empiezan el tour por la isla, comenzando en un pequeño huerto de carne, parecido a los que Franky ya había visto antes pero aún no se acostumbra a ver como algo normal. Es de allí donde consiguen sustento para vivir un día más. Uno de los niños que les acompañan se le acerca a Franky.

-Niño: Hola, soy James, ¿cómo te llamas?

-Franky: Franky.

-James: ¿Qué es eso del "fin del mundo" que decía tu amigo?

-Franky: ¿De verdad no sabes nada?

-James: ¿Qué quieres que le haga? No he salido del País de Nunca Jamás desde que Petermon nos trajo.

-Franky: ¿Y eso cuándo fue?

-James: No sé… Fue al poco de que llegáramos a este mundo montados en ese tren que hablaba. Petermon nos llevó hasta aquí desde el sitio que bajamos.

-Franky: Espera, ¿habéis estado viviendo en esta isla desde que llegasteis al Mundo Digital?

-James: Bueno, estuvimos un tiempo viajando para llegar primero, pero más o menos.

-Franky: Ay, la madre que… ¿sabéis al menos lo que son los Portales Oscuros?

-James: ¿Portales Oscuros? Mh… creo que el fantasma de un anciano nos dijo algo de eso cuando viajábamos en el tren, pero creo que nunca he visto uno.

Franky queda impactado al pensar que, mientras que ellos corrían todo tipo de peligros, estos niños habían vivido días tranquilos en un paraíso. Algo se mueve entre los arbustos, pero para cuando el muchacho lo oye, salta de entre la hierba una mancha amarilla que pasa por encima de Franky y cae a los brazos de James. Una vez quieto ahí, se puede ver su verdadero aspecto.

Pokomon:
 

-James: Je, querías sorprenderme otra vez, ¿no, Mild?

El adorable Digimon le responde con una sonrisa. James sigue andando y embobado con su compañero, no reparando en que había dejado atrás a un Franky pensativo que le observaba desde las espaldas.
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Maximirusu Pauaa
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Gallo
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Oct 06 2017, 01:14

Todos los Digimons les observan.Contrariamente a lo que Max y Antylamon pensaban,no parecen sorprendidos.De hecho,no dudan en asistir a los chicos y a los ahora deevolucionados Chocomon,Wanyamon y Caprimon,bastante cansados por el calor desértico.Les conducen a un edificio que,aparentemente,hace las veces de albergue.Antes de sentarse a descansar,Max se acerca a un Coronamon.

-Max:Perdona,pero necesitamos-

-Coronamon:Hablar con Agnimon,lo sé.Todos venís a lo mismo.Hablaréis con él,no lo pongas en duda.Pero no ahora.No me hace falta preguntaros qué os ha pasado para ver que no estáis demasiado bien.Bebed un poco.Dormid todo lo que necesitéis.Entonces hablaréis.

Lo cierto es que Max no tiene energías para replicar.Tras beber un poco y refrescar a Chocomon,se tumba en la cama.A pesar de todo lo ocurrido,Morfeo no tarda demasiado en visitarle.

___________________________________________________________________

El ahora evolucionado Lopmon despierta a Max.

-Max:¿Cómo te encuentras?

-Lopmon:Mejor que los otros cuatro al parecer.¿Y tu?

-Max:Igual.-Se incorpora.-¿Ha entrado alguien en la habitación?

Lopmon señala una bandeja con comida.Junto a la misma hay una nota."Ve al campo de entrenamientos no.1".En la base,hay un símbolo de color rojo.

Spoiler:
 

Sin atreverse a perturbar el sueño de los demás,Max y Lopmon salen en busca de lugar acordado.No se creen lo que ven sus ojos.Decenas de niños y Digimon entrenan bajo la tutela de un imponente Digimon.

Vritramon:
 

Max y Lopmon se acercan al Digimon.Todos los chicos les observan con curiosidad,soltando algún que otro cuchicheo.

-Lopmon:B-buscamos a Agnimon.

El pájaro draconiano les mira.Segundos después,un remolino de llamas le cubre,apareciendo en su lugar otro monstruo digital.

Agnimon:
 

-Agnimon:Disculpa si te he intimidado con mi otro aspecto.Soy Agnimon del Fuego,encargado de Firewall.Y,como puedes ver,con bastante éxito.

Mira a la pareja de arriba abajo.Tras ordenar a sus alumnos que sigan entrenando,lleva a Max y Lopmon a un lugar apartado.Le piden ponerle al día.La alianza con Crimsom le pilla por sorpresa.El ataque de los Profundos le disgusta profundamente.Al menos le alegra saber que hay Tamers todavía fuera.

-Agnimon:Y acudís a mi con la esperanza de que te ayude,¿cierto?

-Max:¿No lo harás?

-Agnimon:No he dicho tal cosa.No estoy entrenando a esos humanos por capricho.Soy perfectamente consciente de la situación fuera de los muros de Firewall.Os ayudaré.Pero antes hay un par de asuntos que me gustaría saber.El primero es-señala el pañuelo que ahora hace las veces de capa para Lopmon-de donde has sacado ese pañuelo.

-Lopmon:...Era del Deva Andiramon.La mayoría de Devas han caído.Algunos presa de los desastres del mundo.Otros,como Andiramon,a manos de otros Devas.Ahora solo queda esto de él.Y es de gran importancia para este mundo...y para nosotros.

Agnimon parece apenado por la noticia de los Devas,pero también curioso por las palabras del Digimon conejo.

-Max:Andiramon fue el maestro de nuestro grupo.Sin él,posiblemente no estaríamos hoy aquí.Como comprenderás,para Lopmon y para mi fue alguien importante.Aun tras su muerte,sigue siendo alguien importante,pues con su pañuelo podremos librarnos de la amenaza que,como te dije antes,ahora es Magnamon.

La mirada de Agnimon delata su ansia por poseer el pañuelo,pero parece que la mirada de la pareja consigue refrenar su impulso.

-Agnimon:Mi otra pregunta concierte al otro humano con el que veníais.

-Max:¿Dave?¿Qué ocurre con él?

-Agnimon:No sabéis quien es,¿verdad?

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MensajeTema: La oscuridad infundida   Vie Oct 06 2017, 23:04

Kyo se quedó mirando como los niños jugaban un partido de fútbol con un balón improvisado con partes sacadas de la propia naturaleza.

T: ¿Po que no juega con ello, Killo?
K: No me apetece, simple y llanamente me entretienen el mero hecho de verles.

De repente, uno de los niños comentó.

James: Uff, yo ya estoy un poco aburrido; ¿y vosotros?

K: ¿Qué, acaso van a dejar de jugar ahora que me estaba entreteniendo?
Eso no puede ser, no les he dado permiso para que dejen de hacerlo.

-¡Eh-replicó otro niño- ¿no se está poniendo el cielo oscuro?

Tientamon se alarmó al ver lo que estaba sucediendo, y temiéndose lo peor fue directo al niño que exclamó eso.

T: Hola chaval, ¿qué os pareze si juego un poquillo con vosotro?
Soy Tentomon.

-Oh, encantado, me llamo Ichida, encantado.

James: Será más interesante jugar con el nuevo bicho que contigo Ichi, mejor ponte de suplente.

I: ¿Quéee? ¡Para eso no hubieras venido, tientamon!
T: (Que me llamen azí de cazualidá incluso cuando digo tentomon me baja la morá. Pero ar menos evitaré que Killo se enfade, lo ziento chaval, en verdá os he zarvado la vía.)

Ichida se sentó al lado de Kyo, y este le miró con cara molesta.

I: Tu digimon me ha quitado el sitio-Kyo se sorprende-
Oh, ¿se ha despejado el cielo?
K: Dime, eh, ¿Ichida era?
I: Si, así me llamo.
K: ¿Siempre te tratan así el resto de niños?
I: Sí, y todo porque soy el más pequeño.
K: Lo que debes hacer es enfrentarte contra ellos.
I: Pero no tengo la misma fuerza, soy más peque.
K: Te voy a enseñar a fortalecerte.

Kyo e Ichida se fueron a una zona boscosa más apartada.

K: Ahora, pégame.
I: ¿Q-qué?
K: Pégame lo más fuere que sepas.
I: Pero, no me has hecho nada, de hecho, acabo de conocerte.
K: ¡Ichida, imagina que soy uno de los niños que se meten contigo, vamos!
I: E-está bien.

Ichida fue a pegar a Kyo, y este empezó a bloquear todos los golpes con el brazo donde tenía anclado el d-arc, jamás había tenido ninguna precisión en toda su vida.

Kyo le pegó un puñetazo.

I: ¡aaaah! ¡Eso no vale! ¿Por qué me ha spegado?
K: ¿Piensas que tus rivales se vana a quedar de brazos cruzados mientras tú les golpeas? Usa los trucos que mejor tengas a mano, siempre hay una manera de vencer.

Alf vió a lo lejos lo que estaba pasando mientras Franky se daba un baño en una terma natural que Petermon le indicó.

A: ¡Qué hace ese! ¿Por qué le pega?
¡Ahora se va a enterar!

Sin embargo, un enorme coco fue lanzado a toda velocidad que dejó insconciente a Alf, no lo vio venir ya que fue lanzado desde atrás.

Leomon: Hoy tu no hacer nada, sucesor está haciendo bien para completar registro.

Un rato después, Ichida tiró de repente arena a Kyo a los ojos.

K: ¡Agh, sucio traidor!
I: Iaaaah-le pegó un puñetazo en la cara, pero antes de tocarle con el puño Kyo lo agarró del cuello.
K: Muy astuto, pero no suficiente. A partir de ahora soy capáz de pillar mejor los ataques por sorpresa, te agradezco que me hayas servido de entrenamiento.
I: GGGgggggh-Kyo le suetas la garganta-

El niño apenas puede respirar, a lo que Kyo prosiguió hablando.

K: ¿Cómo te has sentido en ese momento, has visto la muerte?-el niño le mira con cara de miedo pero también de curiosidad-
Siempre debes tener eso en cuenta, cualquier momento puede ser el último- Ichida comenzó a ver el cielo oscurecerse, aunque solo parecía darse cuenta él-

K: Nunca has salido de este mundo. Dime, ¿qué crees que pasaría si esta isla se derrumbara? Que todos los que te rodean, dejaran de existir, ¿quién te protegería? La muerte es una fase natural. ¿Para qué nacemos?-Ichida quería interrumpir ante lo que estaba diciendo, pero algo extraño se lo impedía, algo raro hacía que se interesara en lo que Kyo estaba hablando- NAcemos para morir, y mientras estamos en ese periodo, nunca podemos fiarnos d enadie del todo, y si lo hacemos, corremos el riesgo de que aquellos que queremos ya no se encuentren entre nosotros. El universo es finito, la vida también lo es, nadie nos ha pedido existir, nadie nos ha pedido que nos incluyamos en sus vidas, el mundo sigue girando incluso si ya no estamos entre nosotros.

Kyo siguió hablando y hablando, aquellos extraños rayos negros que salieron de Vamdemon estaban empezando asalir del pequeño Ichida y transfiriéndose al digivice.

I: Sí, tienes razón. Te seguiré, no hay otro camino. Los demás deben saberlo.

El pequeño salió corriendo a donde estaban los demás. Una niña que estaba de portera, mas mayor incluso que james y con más anchura que altura, se dirigió a él.

-¡Eh, qué haces aquí! Te dijimos que te fueras.
James: Espera, ya íbamos a terminar de todos modos.
-De eso nada, aprovecharé que Petermon no está delante y le daré una buena lección.

I: La muerte se avecina a todos-acto seguido, le pegó un puntapié en la boca a la niña-
-Aaaag, mif dieftef.

Rápidamente, otro niño fue a protegerla, a lo que Ichida le dió un puntapié en la espinilla.

I: La muerte es inevitable, está bien así-esbozó una siniestra sonrisa-

James: ¡Oh no, tientamon, ayú... ¿Eh, donde está?

El dispositivo de Kyo brillaba de forma oscura, y Leomon al verlo empezó a sonreir cínicamente.

L: Aun quedar bastante, pero pronto Digimon Emperador será de nuevo el dueño de este mundo a través de sucesor.

Mientras Franky estaba en el baño termal, vio una hojas moverse, a lo que apareció Tientamon.

F: ¡Aaaah!
T: ¡Aaaaaah!
F: ¡Pervertido, fuera de aquí!-le lanzó una cubeta de madera-
T: ¡Que io no venía po tí, desgraciao, que me creía que había arguna moza por aquí al ver ropa por er zuelo me creía que ze estaba despelotando!

Cuando Alf despertó, ya no había nadie allí. Se dirigió apresuradamente hacia donde estaban los niños temiéndose lo peor. Pero al llegar vio a Petermon en medio del conflicto.

P: ¡¿Pero qué os pasa, a qué vienen esas caras, porque os estáis haciendo daño?! ¡No, Ichida, VUELVE!

Ichida estaba caminado por un precipicio de la isla que daba a las rocas. Al ver esto, Alf digievolucionó Dorugamon mientras el niño caía por el precipicio, el niño estuvo a punto de darse con una roca, pero Dorugamon consiguiió cogerlo antes de que se estampara contra ella.

Sin embargo, al traerlo volando, Petermon corrió a verle, pero ya era demasiado tarde. Cuando Alf cogió a Ichida, este se le rompió el cuello, muriendo en el acto justo cuando el creyó que le salvaba.

P: Tú...
A: No ha sido culpa mía, yo... ¡Fue él, ese maldito Kyo!
P: ¿De verdad crees que ahora me voy a tragar eso?

Sin embargo, la conversación se cortó cuando un enorme ser se aproximaba mientras el cielo se ponía oscuro.

A: ¡Oh, no, Franky está solo! Pon los...
P: Sí, lo se, pondré los niños a salvo mientras vosotros lucháis. Los pondré a salvo de eso, y de vosotros, la próxima vez que nos veamos, seremos enemigos.

Mientras, en otra parte.

K: ¿Qué es eso?
L: Es uno de los profundos, ¿cómo creer que ha llegado hasta aquí?
K: Es obvio, nos ha seguido hasta aquí. La próxima vez hazme una pregunta más difícil.
L: Estar bien, pero no tener que esperar, alla ir pregunta más difícil. ¿Qué hacer tu ahora, oh gran sucesor?
K: ...


Última edición por DrPingas el Vie Oct 13 2017, 20:52, editado 1 vez
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Perro
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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Oct 07 2017, 23:42

Franky logró olvidarse de sus preocupaciones por el tiempo en el que Petermon les enseñaba las maravillas del País de Nunca Jamás. Conoció a Gomamon, un Digimon foca de buen corazón que guardaba el tesoro de su capitana pirata, Mermaimon, en el Lago de la Sirena mientras ella navegaba por el Océano Net. También lo pasó bien haciéndose pasar por un indio entre los miembros de la tribu de Garudamon. Incluso Vamdemon había logrado tranquilizarse en la Roca Calavera, un lugar sombrío, pero que parecía estar hecho para él debido a su particular ambiente. Sin embargo, aquella noche el Tamer volvió a tener esas pesadillas recurrentes en las que ve a niños y Digimons morir en agonía. Cuando vio al Profundo gigante acercarse a ellos, por un instante pensó que todavía seguía metido en una de esas terribles visiones, a pesar de que Alf, Kyo y Tientamon están viendo lo mismo que él.

-Kyo: Esta isla fue condenada en el mismo momento en el que pusimos el pie en ella.

-Tientamon: Aish, peo qué bieh habla el niño.

-Alf: Más te vale no tener nada que ver con esto, chaval- mira enfadado al Tamer maldito-.

-Kyo: Piensa lo que quieras.

El Profundo se detiene. Los demás le miran con atención. La horripilante criatura abre la boca lentamente, enseñando hilillos de saliva que se van rompiendo a la vez que va abriendo la mandíbula. Es cuando tiene la boca completamente abierta cuando se ve saliendo de ésta un rostro conocido, la cara de un hombre, destrozada por la zona del ojo derecho. O al menos eso parece en un primer instante.

-Hombre: Me quitaste todo lo que tenía en un suspiro- se retuerce-. Mi barco, mi hogar, destruido en un parpadeo. Mi tripulación, mi familia, asesinada como si no valiera nada. Todo lo que me quedaba fue devorado por esta repugnante abominación- coge una bocanada de aire y entonces un cañón va surgiendo de uno de los brazos del Profundo, como si algo o alguien empujara desde el interior-. Pero yo siempre he sido un maestro de la supervivencia, siempre con un objetivo. Y el que tengo ahora es ahogarte en el terror.

El grupo había quedado paralizado por la inesperada aparición del capitán de barco. Recobran el sentido justo antes de que el monstruo que se halla delante de ellos les apunta con el arma.

-Alf: ¡¡MOVEOS!!

Kyo y Tientamon se van corriendo y Alf aparta con su cuerpo a Franky de la explosión provocada por el cañón.

-Tientamon: Zon momento como esto que debería penzar en hazé meno enemigo.

-Kyo: ¡Ellos se lo buscan!

La combinación del Profundo y CaptainHookmon salta a donde están estos dos y les sujeta usando lo que supuestamente es un pie y el brazo que le queda libre.

-CaptainHookmon: No pienso darte un descanso final hasta verte llorar sangre y suplicar por su patética existencia.

-Kyo: ¡Pues vas a tener que esperar a otro día!

Pasa la carta azul por el lector de su dispositivo. Hecho esto, la entidad llamada “Nuevo” entra en acción, derribando a la aberración que le aprisionaba.

-Nuevo: ¡Nuevo no tiene miedo de nada!- estrella su brazo-pistola en la cara del capitán pirata para luego volver a alzar su arma- ¡Nuevo aplastará todo aquel que intente asustarlo!- vuelve a hundir el revolver en la boca del Profundo como si estuviera manejando una maza. Sigue golpeándolo salvajemente hasta desfigurar la cabeza de la criatura- ¡Nuevo se vengará de todo el que se atreva a herirlo y os hará estallar en mil pedazos!

Apunta su cañón hacia el despojo que queda ahora de su enemigo y dispara. La explosión hace volar por los aires al dinosaurio cíborg. Cuando cae, Kyo y Tientamon vuelven a ser dos criaturas independientes. El niño se arrastra por el suelo y escupe.

-Kyo: Soy… imparable.

Se levanta con mucho esfuerzo. Habría caído otra vez de no ser por una mano que se aferra a la que tiene el dispositivo incrustado. Kyo mira sorprendido. Quien había evitado que volviera a besar el suelo es el Conde Vamdemon.

-Kyo: E-eso es, muy bien, tú debes servirme... porque soy tu dueño.

Entonces una descarga de dolor recorre todo su cuerpo, obligándole a arrodillarse. Franky y Alf miran paralizados cómo la capa ondeando al viento y el porte firme del vampiro le hacen parecer imponente.

-Vamdemon: Tú no eres mi dueño. Ni si quiera lo eres de mi “oscuridad”- entre los gritos de Kyo, unos extraños rayos negros salen de su D-Arc y se introduce en el cuerpo del no-muerto-. Tengo demasiadas cosas que hacer como para estar ligado a ti. Yo destruiré los planes de los Acólitos Sombríos. Tú… puedes seguir pudriéndote en tu lamentable estado- se inclina hacia el rostro retorcido por el dolor del Tamer-, pero hazlo alejado de mí- finalmente le suelta, dejándole caer aliviado al suelo-.

Un terremoto sacude la tierra que pisan los que siguen en esa zona. La sombra de un cuerpo inmenso se aproxima a la isla. Alf logra verlo desde allí.

-Alf: Ese idiota de Kyo… ¿le ha traído hasta nosotros?

-Franky: Te-tenemos que irnos.

-Alf: ¡No nos podremos ir a ningún lado estando ya tan cerca! Ya sé, déjame herirle. ¡En el ojo! Da igual lo grande que sea, si le corto el ojo, tendrá que detenerse por el dolor y será nuestra oportunidad- el Dorugamon empieza a volar hacia el peligro-. ¡Vamos, Franky!

El muchacho no vuelve a tener más remedio que confiar en su compañero y hacer lo que dice. Utilizando la carta azul, hace que Grademon aparezca desenvainando sus espadas. Pero en el momento que cubre algo más de distancia, se topa de frente con un enorme ojo amarillo.

-Adelante, corta por donde quieras- desafía una voz que se mete en la cabeza del caballero-.

Alf levanta una de sus armas para preparar su ataque, pero se detiene. Se da cuenta que el brazo con el que alza la espada está temblando. De hecho, así lo está haciendo todo su cuerpo. El miedo le había dejado paralizado. El Grademon desciende hasta arrodillarse en el suelo, contemplando desde ahí el descomunal tamaño de la Bestia Demoníaca, Leviamon.

-Leviamon: Pobre criatura- se burla el Señor Demonio-, te sorprendería saber a qué velocidad puede llegar alguien con el ego digno de un Dios rendirse al miedo- Alf no logra reaccionar mientras que Franky sólo puede llorar y pedirle a su amigo que regresara antes de que fuera demasiado tarde-. Simplemente desaparece de mi vista. Desapareced TODOS de mi vista.

El colosal reptil comienza a moverse para asestar el golpe final contra la isla. Lo hace lentamente, pero es a propósito, ya que desea ver a todos sus habitantes desesperarse al enfrentar lo inevitable. El Grademon vuelve a ser un Dorumon.

-Vamdemon: No estamos preparados todavía- empieza a mover las manos, lo que hace que muchos murciélagos que estaban colgados en las ramas de árboles cercanos se dirijan allá a donde marque la voluntad del Conde-. Lo mejor será que no nos volvamos a ver… hasta que llegue el momento adecuado.

Tal y como pasó una vez en la mansión Greylord, un río de murciélagos surca el aire y atrapa a Alf, a Franky, a Tientamon y a Kyo. Son arrastrados y llevados lejos del lugar. La bandada abandona a los niños cerca de una costa, donde se pueden ver a muchos Digimons, entre ellos Petermon junto a los jóvenes Tamers que había cuidado, subiendo a unos barcos próximos a ellos. Estos no eran barcos corrientes, son los barcos piratas pertenecientes a la capitana Mermaimon. Sería luego cuando el pequeño grupo se entera que fue ella la primera en ver a Leviamon dirigirse al País de Nunca Jamás cuando estaba volviendo de su jornada, regresando lo antes posible para evacuar la isla. Los niños y Digimons de Berdres se mezclan entre la asustada multitud y se montan en uno de los barcos. Ya cuando están desembarcando, ven a Leviamon abrir la boca todo lo que puede. El tamaño de esas fauces roba el aliento de los pasajeros. La parte superior de la boca baja cual hacha de verdugo que cae sobre el cuello del condenado a muerte. Lo siguiente es un completo caos. El viento sopla raudo, la tierra que componía la isla sale esparcida hasta alcanzar el cielo y el agua forma olas que harán que muy pocos barcos sobrevivan hasta el mañana. Lo siguiente en venir sería una escalofriante tranquilidad. El País de Nunca Jamás... no lo será más. Es tiempo de crecer.
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Xalcer
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Cerdo
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Oct 18 2017, 02:08

- Xalcer: Los Caballeros Reales... - repitió, rememorando la charla que tuvo con el caballero Kan, hacía ya varios meses. Ahora que los veía en carne y hueso, no dudaba de por qué Omekamon los idolatraba tanto, hasta el punto autoproclamarse uno de ellos. Los caballeros cercaron a los ángeles, tanto por tierra como por aire, impidiéndoles escapar. Nadie parecía haberse dado cuenta de la presencia de ambos todavía.

- Cherubimon: Este mundo debe ser purgado.

Cherubimon alzó las manos y el cielo, antes limpio y deslumbrante, oscureció completamente. Los rayos de sol casi no conseguían perforar las densas nubes negras que cubrían hasta el mismo horizonte. De vez en cuando algún rayo sacudía la pradera en la que se encontraban, quemando la hierba cercana y levantando trozos de tierra allá donde golpeaba.

- Ophanimon: Aquellos que porten la marca traerán una nueva era al Mundo Digital.

Agarrando su gran guadaña, la colocó frente a sí con las dos manos y comenzó a girarla cada vez más y más rápido. Con un último giro, cogió la guadaña con su mano derecha y, haciendo un arco horizontal, cortó el aire con ella. Con un chirrido estridente, unas llamas azules y carmesíes surgieron de la hoja del arma, iluminando con fuerza el cuerpo de su portadora. Al chico le daba escalofríos esa arma. Entre el crepitar de las llamas le parecía escuchar gritos lastimeros, pero pensó que sería su imaginación.

- BlackSeraphimon: Así es la voluntad de Dios. - Juntó las palmas de las manos y, recitando algo en un idioma desconocido, siete orbes de oscuridad aparecieron a su alrededor, formando un semicírculo sobre su cabeza. - No dejaremos que interfiráis con los designios de nuestro señor.

Los ángeles fueron los primeros en atacar. El chico se habría quedado observando como se desarrollaba ese choque de titanes, pero la enguantada mano de Shademon tirándole del brazo le forzó a apartarse del lugar a una zona más segura. Lo que menos querían era que un ataque perdido les alcanzara.

- Shademon: Los Tres Grandes Ángeles y los Caballeros Reales... ¿Pero cuánto hemos retrocedido?

- Xalcer: ¿No se supone que eso hacen los Portales Oscuros? ¿Te llevan a un punto del pasado?

- Shademon: A un par de décadas, sí, ¡pero no siglos atrás!

- Xalcer: Sigue siendo el pasado, ¿no? ¿Qué diferencia hay?

- Shademon: No tienes ni idea de las cosas que el Mundo Digital ha llegado a presenciar, chico. - Apartó la mirada y se puso a observar la batalla.

Ver a los los Caballeros Reales combatir era un auténtico espectáculo. Estaba claro que eran muy superiores a la gran mayoría de Digimons. El intercambio de golpes, las técnicas, el entrechocar de armas y armaduras, y lo que más asombró al chico, el trabajo en equipo. Por desgracia, los Tres Grandes Ángeles no se quedaban cortos de poder. La constante lluvia de rayos de Cherubimon les forzaba a moverse continuamente mientras trataban de evitar las esferas de BlackSeraphimon. Si alguien conseguía acercase demasiado, la ardiente hoja de Ophanimon se encargaba de convencerles de que retrocedieran.

Perdieron la cuenta de cuánto tiempo llevaban esperando a que algo ocurriera y alguno de los bandos fuera proclamado ganador, pero parecía que la batalla no tenía fin. El ruido de los rayos y el sonido del metal de las armaduras se había convertido en un simple sonido de fondo que sus oídos habían decidido ignorar. Por esa razón tanto el chico como Shademon no pudieron evitar dar un salto cuando la punta de una espada carmesí apareció de la nada frente a ellos, rajando el aire con un amplio corte horizontal. Este aumentó de tamaño, haciéndose cada vez más amplio, mostrando un nuevo portal. Un pequeño grupo de Tamers hizo acto de presencia a través de este junto con sus Digimons, seguidos por el portador de la susodicha espada, cerrando el portal tras de sí.

Spoiler:
 

Uno de los espíritus que volaban alrededor del este agarró a una chica que había en su hombro y la ayudó a bajar con cuidado.

- Chica: Qué caballeroso te has vuelto, Hax. - dijo con una ligera risa mientras se volvía y le propinaba un cachete cariñoso al espadachín. Los tres espíritus se rieron por lo bajo, haciendo que el Digimon se sonrojara incómodo antes de dirigirse a la batalla, la cual no parecía importarle la aparición de los recién llegados. Al verle acercarse, uno de los Caballeros se separó de la batalla para reunirse con él.

- Hax: Siento la tardanza.

- Gankoomon: ¿Cómo van las cosas en el otro lado, chico? ¿Les has encontrado?

- Hax: A... todos no, señor. - Apartó la mirada del Caballero, agarrando la espada con fuerza. - Jason... Los Oscuros fueron más rápidos que yo. Fui incapaz de hacer nada para evitarlo...

- Gankoomon: No te culpes por ello, chico. No había nada que pudieras hacer para evitarlo.

- Hax: Si hubiera llegado un segundo antes...

- Gankoomon: Pensar en lo que podrías haber hecho no cambiaría nada. - Le puso la mano en el hombro. - Es duro luchar en una guerra, pero es aún peor sabiendo que sin importar cuánto lo intentes... no puedes salvar a todo el mundo.

- Hax: Pero...

- Gankoomon: Ahora eres un Caballero Real, chico. - Puso ambas manos en los hombros del novato, forzándole a mirarle. - Los ojos del Mundo Digital están puestos sobre ti, sobre todos nosotros. Eres la esperanza que alienta los corazones de todos aquellos que habitan este mundo. Cientos de Digimons y Tamers están arriesgando sus vidas en este mismo instante para darnos esta oportunidad. Flaquear ahora sería un insulto a todos ellos. Debes mantenerte firme y seguir adelante, por aquellos que siguen luchando... y por aquellos que hicieron el mayor de los sacrificios.

Aquellas palabras parecieron surtir efecto en el espadachín. Aunque aún no muy convencido, el Digimon agarró su espada con firmeza, henchido de orgullo, mientras sus espíritus chispeaban de la emoción.

- Hax: De acuerdo. - dijo tras inspirar hondo y asentir a su maestro.

- Gankoomon: Así me gusta, chico. - Una amplia sonrisa se formó en su rostro. - Venga, no hagamos esperar más al resto.

Mientras tanto, el grupo de humanos y sus Digimons recién llegados charlaba tranquilamente, aunque solo fuera para calmar los nervios que les invadían. Eran cuatro humanos, dos chicas y dos chicos, bastante más mayores que Xalcer y, a excepción de la chica de antes, todos iban acompañados de sus Digimons. El portal les había colocado frente a Shademon y Xalcer, por lo que nadie se había percatado de estos dos. Shademon trató de alejarse sin llamar la atención, intentando no involucrarse en los eventos del pasado, pero se detuvo al ver que el chico no reaccionaba.

- Shademon: ¿Qué estás haciendo? Larguémonos antes de que nos vean.

Susurró lo más bajo que pudo y trató de llamar su atención tirándole del brazo varias veces, sin mucho éxito. El chico observaba atónito al grupo de Tamers, específicamente a uno de los Digimons que les acompañaban. Reconocería ese porte aunque se encontrara de espaldas a ellos.

- Xalcer: ¿Paladín Púrpura?

El aludido se sorprendió al oír su nombre y se giró hacia el chico. Los ojos le brillaban esbozando una amplia sonrisa mientras le daba tirones de la camiseta a su compañero, presa de la emoción.

- Paladín: ¡¿Ves, ves, ves?! ¡Te dije que la gente sabría quién soy!

- Chico: ¡Vale, vale, pero estate quieto de una vez!

El chico junto con el resto del grupo se volvieron, aunque no tan alegres como el paladín. Los Digimons se adelantaron mostrando garras y dientes, listos para la pelea, mientras que los humanos ya tenían dispositivos en mano. El chico se fijó que algunos de ellos no portaban un D-Arc, igual que él. Shademon soltó un gruñido de frustración al sentir todas aquellas miradas de desconfianza puestas sobre ellos.

- Shademon: Tremenda idea, genio.

Xalcer no le escuchó. La sangre se le había congelado, como si hubiera visto un fantasma. Dos, para ser exactos. Junto al paladín se encontraba Mark, el Tamer cuyo final presenció en el Portal Oscuro de Megat. Al igual que a veces solía hacer Xalcer, su característico dispositivo azul colgaba de su cinturón, ya que entre sus brazos llevaba a un magullado Cutemon, hecho un ovillo y portando varios moratones y heridas por el cuerpo. La mente del chico era un completo caos en aquellos momentos. Lo único que consiguió devolverlo al mundo real fue un codazo en las costillas por parte de Shademon.

- Shademon: ¿Estás tonto o qué? Enséñaselo de una vez.

- Xalcer: ¿Eh? ¿Qué? - dijo aún confundido. Todos le observaban, como si esperasen algo de él.

- Shademon: Tu dispositivo, idiota. - le gruñó entre dientes, sin apartar la mirada del resto.

Sin saber muy bien qué pasaba, el chico sacó su dispositivo y se lo mostró a los demás. Por algún motivo, esto hizo que la mayoría se relajara.

- Chica: Menos mal. - dijo soltando un suspiro y acercando la mano a la cabeza de su compañero, un pequeño Bakumon. - No me apetecería volver a pelear, precisamente.

- Bakumon: No se os habrá ocurrido seguirnos por el portal, ¿verdad? - Se cruzó de patas mientras flotaba levemente con su cola, observándoles aún receloso.

- Xalcer: ¡N-no!. Nosotros...

- Chica: Tranquilo, Baku, es solo un crío. - Le acarició suavemente la cabeza a su compañero. - ¿No esperarás en serio que alguien tan pequeño esté en medio de ese infierno?

- Bakumon: Si empezamos a hacer excepciones, solo le hacemos el trabajo más fácil a los Oscuros.

Oscuros. Humanos que, por un motivo u otro, habían cedido ante la corrupción del Mundo Digital, tornando sus dispositivos negros y convirtiéndose en pesadillas vivientes para este mundo y todos sus habitantes, o al menos así era como les había descrito el Paladín Purpura en Lecxe. La simple idea de que el paladín del pasado y el paladín del presente fueran el mismo Digimon seguía pareciéndole una locura. Por desgracia, aunque fuera difícil de creer, todo tenía sentido si se trataba de Claw desde un principio. La misteriosa fuerza de la que hacía gala el paladín, su continuo interés en ayudarles... El chico se sintió un poco estúpido por no haberse dado cuenta de esa similitud tan obvia entre Claw y el Paladín.

- Chica: No le hagas caso. - Agarró a Bakumon entre los brazos y alegremente se agachó frente a Xalcer para estar ambos al mismo nivel. - ¿Cómo te llamas? Yo soy Danira y el cascarrabias es Baku. - Alzó a su compañero justo frente a ella, poniendo ambos cara a cara.

- Baku: No me caes bien. - le dijo aún cruzado de brazos y con el ceño fruncido.

- Xalcer: ¡Xa-xalcer! - escupió nervioso, intimidado por el Digimon. - Me llamo Xalcer, y este es... - Se detuvo al volverse hacia Shademon, percatándose de que desconocía su nombre o siquiera la raza de Digimon que era.

- Shademon: ...Shademon.

- Chico: ¿No es un Wizardmon? - preguntó confundido.

- Xalcer: Es... una larga historia.

- Chica: Encantada, Xalcer y Shademon. - La compañera de Hax se acercó y siguió el ejemplo de Danira. - Yo soy Maya, y puede que ya hayas visto a mi compañero, Hax.

- Xalcer: E-encantado. - Tanta amabilidad le estaba resultando extraña. Habían pasado por tantas cosas en el Mundo Digital que casi había olvidado que aún existía.

- Chico: Dean. - se presentó asintiendo la cabeza. - Este es Gazimon.

- Gazimon: ¡Hey! - Alzó un brazo esbozando una amplia sonrisa.

- Mark: Mark, y parece que ya conoces a mi compañero, Claw.

- Claw: ¡Paladín Púrpura para ti!

Ahora que se fijaba más atentamente, el "atuendo" del paladín era ligeramente distinto al que había visto. La diferencia más notable era claramente la ausencia de su descomunal espada. Aparte de eso, no portaba ninguna capa, por lo que la hombrera con la que la sujetaba también había desaparecido.

- Mark: Ya, ya. Y el pequeñajo este es Cutemon. - dijo levantando ligeramente al Digimon. Este parecía estar demasiado dolorido para enterarse de lo que ocurría a su alrededor.

Una vez terminadas las presentaciones volvió Hax, seguido por Gankoomon y Examon, mientras el resto mantenían ocupados a los Tres Grandes Ángeles. Al igual que los Tamers al principio, no parecían muy contentos de ver a Xalcer y a Shademon. Tras una rápida explicación por parte de Danira, y debido a que andaban cortos de tiempo, decidieron hacer la vista gorda.

- Gankoomon: ¿Está todo el mundo preparado?

- Maya: ¿Funcionará siendo solo nosotros cuatro?

- Examon: Me temo que no tenemos forma de comprobarlo.

Los humanos intercambiaron miradas de amargura. El primero en moverse fue Dean.

- Dean: Hagámoslo de una vez.

Examon y Gankoomon se situaron a ambos lados del grupo de Tamers mientras estos se alineaban. El gigantesco dragón carmesí ordenó a Shademon y al chico que se colocaran bajo su ala, donde pudieran mantenerlos vigilados, dejando bastante claro que aún no se fiaban de ellos. Ambos obedecieron sin rechistar, no queriendo incitar la ira de los proclamados "defensores del Mundo Digital".

- Maya: ¿Listo? - le preguntó a su compañero, tocándole el brazo.

- Hax: Eeeeeh... No. - Estaba claro que el espadachín se encontraba bastante nervioso. Los espíritus que volaban a su alrededor temblaban y soltaban chispazos de vez en cuando. - Es demasiada responsabilidad. ¿Y si la fastidio?

- Maya: No vas a fastidiarla. Y si lo hicieras, simplemente volveríamos a intentarlo.

- Hax: Después de todo esto, de todo lo que ha pasado, ¿de verdad crees que va a haber una segunda oportunidad?

- Maya: Es verdad, no lo creo. Pero sí creo en que puedes hacerlo. - Le cogió la mano a su compañero. -  Si cuando solo eras un bebé recién salido del huevo te hubiera dicho que acabarías siendo en el salvador del Mundo Digital, jamás me habrías creído. Ni siquiera yo lo habría hecho. Y ahora solo mírate, convertido en un autentico Caballero Real. En ese momento pensaste que eso sería imposible, ¿verdad?

El caballero le devolvió una cálida sonrisa a su compañera, calmando un poco sus nervios. Inspirando con fuerza, alzó el vuelo como solían hacer todos los Caballeros Reales para situarse flotando frente al grupo. Sujetó su espada en alto, momento en el que los humanos, tras intercambiar miradas por última vez, alzaron sus dispositivos. Las pantallas comenzaron a iluminarse con fuerza, lanzando un haz de luz hacia la espada del caballero, haciendo que un aura brotara de ella. La luz que surgía de la espada brillaba cada vez con más intensidad a cada segundo que pasaba, al menos hasta que uno de los haces se detuvo. El chico sintió cómo su corazón se saltaba un latido al oír un disparo tan cerca. El resto de haces de luz se detuvieron, mientras que Hax, con un destello, caían con fuerza contra el suelo convertido en otro Digimon.

Spoiler:
 

Todo el mundo estaba paralizado. Maya yacía en el suelo, disolviéndose en pequeños puntos de luz, y, por desgracia, no era la única. El compañero de Dean, Gazimon, se encontraba en su misma condición tras Danira, con una herida de bala similar a la que portaba Maya. Gankoomon y Examon no tardaron en cubrir al grupo de humanos frente a nuevos posibles ataques. A varios metros tras el grupo se encontraba el culpable, a plena vista, no muy preocupado de que le descubrieran.

- ???: Tsk, esa rata se ha puesto en medio.

Spoiler:
 

- Hax: ¿M-Maya...?

Aturdido por la caída, Hax se acercó lentamente hacia su compañera, aún sin creer lo que sus ojos veían. Con una garra temblorosa cogió el dispositivo que había caído frente a ella, observando horrorizado cómo la intensa luz de la que antes hacía gala se iba apagando poco a poco a medida que su cuerpo desaparecía, hasta que su propio reflejo le observaba aterrado en la oscura pantalla. Dean abrazaba con fuerza a su compañero herido. Había tratado de curarle con la luz de su dispositivo, pero la herida era demasiado grande. Las partículas de luz que se desprendían de su cuerpo hacían que las lágrimas que corrían por la cara del chico brillaran con un resplandor amargo, mientras la luz de su dispositivo se convertía lentamente en estática.

Xalcer sentía una enorme presión en el pecho ante tan horrible escena, percatándose de que llevaba todo ese tiempo sin respirar. Sabía que todo aquello era solo una simulación del pasado creada por el Portal Oscuro, imposible de cambiar. No, lo que realmente aterraba al chico no era aquello. ¿Y si... hubieran sido ellos? ¿Y si hubiera sido Max el que se encontraba arrodillado en el suelo llorando por Lopmon? ¿Y si hubiera sido Alf el que aullaba de dolor ante la pérdida de Franky? Aquellos pensamientos taladraron la mente del chico, haciéndole caer de rodillas revolviéndole el estómago.

Beelzebumon alzó de nuevo su escopeta, esta vez apuntando a Mark y a Danira. Con una sonora explosión, las balas salieron despedidas de sus escopetas, solo para acabar rebotando en las alas de Examon. Gankoomon saltó a la acción, cargando su puño a la vez que un espíritu similar a los que acompañaban antes a Hackmon emergía de su espalda, pero una pequeña figura roja se le adelantó. Hax, con los ojos llorosos y lleno de ira, salió corriendo de debajo de la protección que les concedían las alas de Examon y se abalanzó sin pensar a por el asesino de Maya. Se lanzó tratando de morderle el brazo, pero Beelzebumon era más rápido. Usando la culata de una de sus pistolas golpeó en la cabeza a Hax, tirándolo al suelo junto a él. Trató de levantarse para volver a atacar, pero con un pisotón en la espalda, Beelzebumon se aseguró de que no se volviera a mover.

- Beelzebumon: Patético. ¿Y se supone que eras nuestra mayor amenaza?

El terror se reflejó en los ojos de Gankoomon cuando el demonio apuntó con una de sus pistolas a Hax. El sonido del disparo resonó en los oídos de los presentes cuando tiró del gatillo. Hax aulló del dolor. Su garra izquierda ahora yacía junto a él, disolviéndose en una nube de datos mientras la sangre no paraba de emanar de su brazo herido.

- Gankoomon: ¡¡¡Hackmon!!!

El caballero volvió a la carga con mayor fuerza aún tras ver a su pupilo retorciéndose del dolor. Beelzebumon le observó acercarse con total tranquilidad, incluso llegó a esbozar una pequeña sonrisa. Segundos antes de que Gankoomon llegara a golpearle, un látigo surgió de un cúmulo oscuro tras él, agarrándole del brazo. El cúmulo oscuro terminó de abrirse, dejando paso a una figura femenina que haría que Tientamon se desangrara de una hemorragia nasal.

Spoiler:
 

- Lilithmon: No seas aguafiestas, ¿quieres?.

Tiró del látigo mientras se relamía, forzando a Gankoomon a retroceder. Examon hizo un amago de ayudarle, pero el sonido de una bala rebotando en el metal de sus alas le hizo reconsiderarlo. Si se movía dejaría demasiado expuestos al grupo de Tamers, convirtiéndolos en un blanco fácil para Beelzebumon. Iba a realizar otro disparo de aviso, pero algo le distrajo. Con la cara inundada de lágrimas por el dolor, Hax le mordía la pierna, clavando los dientes en el cuero de sus botas. Más molesto que otra cosa, se soltó de Hax de una patada. Este salió volando varios metros, no volviéndose a levantar.

- Beelzebumon: Creo que ya es suficiente. - dijo dirigiéndose hacia Lilithmon, ignorando por completo a Hax.

- Lilithmon: Jo, nunca me dejas divertirme. - Dio otro tirón del látigo. El caballero sentía cómo este le succionaba la energía, haciéndole hincar una rodilla en el suelo.

- Beelzebumon: ¿Me ves con cara de que me importe? - dijo dándose la vuelta al tiempo que un portal oscuro surgía tras él. Se disponía a atravesarlo cuando un haz de luz golpeó frente a él, destruyendo el portal, a la vez que el látigo de Lilithmon chasqueaba al ser cortado por la mitad. Gankoomon estuvo a punto de caer al suelo, pero alguien le agarró del brazo.

- Ulforce V-Dramon: ¿Estás bien?

- Gankoomon: Os habéis tomado vuestro tiempo... - Se agarró de la mano que le ofrecía su compañero para ayudarle a levantarse.

- Magnamon: ¡¿Qué hacen ellos aquí?! ¡Se suponía que los humanos les estarían distrayendo! - dijo mientras lanzaba más haces de luz contra Beelzebumon, evitando que volviera a crear otro portal para escapar.

- Lilithmon: ¿De verdad no pensarás que nos íbamos a perder una fiesta como esta, verdad, cariño? - Lanzó un beso hacia el caballero dorado. Esto pareció enfadarlo aún más. - Además, si no hubiéramos venido, os habríais perdido la gran sorpresa. - Gritos desgarradores llenaron la pradera. Lilithmon dio un par de saltitos dando pequeñas palmas.- ¡Anda, parece que va a empezar!

La batalla que llevaba rato desarrollándose se había detenido. El resto de caballeros observaban incrédulos cómo una esfera blanca y negra cubría a Ophanimon y a Cherubimon. Ambos gritaban de dolor a medida que sus cuerpos ardían convertiéndose en datos dentro de aquellas esferas. Tras Seraphimon había aparecido un portal oscuro, del cual surgió una mano que se clavó en la espalda del ángel. Una vez los datos de ambos ángeles se quemaron, las esferas desaparecieron, mostrando lo único que quedaba de ellos, sus DigiNúcleos. Estos salieron despedidos hacia Seraphimon, quien los absorbió. Su cuerpo comenzó a brillar intensamente, cegando a todos los presentes. La luz se disipó poco a poco, mostrando la nueva forma de Seraphimon.

Spoiler:
 

La mano que se encontraba clavada en su espalda se soltó y desapareció tras el portal, el cual se agrandó para dejar paso a su dueño.

Spoiler:
 

Alphamon y el resto de Caballeros Reales retrocedieron. A pesar de que ahora se trataba de dos en vez de tres, por la cara de estos estaba claro que esto no eran buenas noticias.

- Examon: Demon...

- Magnamon: ¿Otro Gran Demonio? ¡Nos dijistes que solo eran seis!

- Lilithmon: ¿Por qué crees que nos llaman los Siete Grandes Señores Demonio, encanto?

Magnamon se disponía a atacarla, pero se detuvo sorprendido al igual que todos los presente al ver cómo una esfera blanca y negra se creaba alrededor de Lilithmon, Beelzebumon, e incluso Demon.

- Beelzebumon: ¡¿Pero qué?!

Al igual que ocurrió con los dos ángeles, los datos de los demonios comenzaron a arder, llenando el aire con sus gritos de dolor. En cuestión de segundos no quedó rastro de ellos, a excepción de sus DigiNucleos, desapareciendo dentro de portales oscuros, para aparecer en las manos de Lucemon.

- Lucemon: Tener que compartir el título de Gran Demonio con vosotros es un insulto. - Otro portal surgió junto a él, expulsando otros dos DigiNúcleos. - Que la bestia de Leviamon fuera el único con dos dedos de frente para esconderse en su propio mundo demuestra lo inútiles que fuisteis el resto. Y ahora, patanes miembros de los Caballeros Reales, ¡espero que estéis listos para la purificación!

Con los cinco DigiNúcleos de los Grandes Demonios, comenzó a absorber su poder. Ante los ojos de todos, su tamaño comenzó a crecer desmesuradamente, perdiendo por completo su forma humana y adoptando una más salvaje. El cielo volvió a oscurecerse, pero a diferencia de como lo hizo Querubimon, no se trataba de nubes de tormenta. La luz estaba siendo consumida, dejando tras de sí nada más que un cielo negro y vacío. Continuó creciendo hasta adoptar un tamaño descomunal, incluso llegando a superar al propio Examon.

Spoiler:
 

El nuevo Lucemon rugió con tal fuerza que les obligó a taparse los oídos. Toda la vegetación que se encontraba cerca de él comenzó a marchitarse y a morir, convirtiéndose en simples datos. Y no solo las plantas. La tierra, las piedras, incluso el aire a sus alrededor parecía desintegrarse ante su mera presencia. Las seis runas a su espalda comenzaron brillar, disparando rayos de energía por todo el lugar de manera indiscriminada. Los Caballeros Reales restantes se acercaron en un intento de reagruparse.

- Dukemon: ¿Qué demonios es esa cosa?

- LordKnightmon: Lucemon Modo Satán. Las viejas leyendas lo etiquetan como el Dragón de la Purificación, portador de la Corona de los Siete Pecados Mortales y aquel que traería consigo el fin del Mundo Digital.

- Ulforce V-dramon: Ya he perdido la cuenta de cuántos "traedores del fin" hay.

- LordKnightmon: Más te vale tomártelos en serio, Ulforce. Subestimarlos sería tu último error.

Uno de los rayos de Lucemon impactó cerca del lugar, desintegrando la tierra que había alcanzado y haciendo que llovieran pequeños trozos de roca.

- Dukemon: Está completamente descontrolado. Ni siquiera nos apunta a nosotros.

- Examon: Le falta uno de los Sellos. - El dragón carmesí no había apartado la mirada de Lucemon en ningún momento. Efectivamente, solos seis marcas brillaban en su espalda. - Está incompleto, por lo que es incapaz de controlar todo su poder.

- Gankoomon: Más motivo para hacer algo cuanto antes. A este ritmo habrá destruido todo el servidor en menos de una hora.

- LordKnighmon: Puedes intentar todo lo que quieras, pero nada de lo que hagas tendrá efecto.

- Gankoomon: ¿Qué quieres decir con eso?

- LordKnightmon: ¿Ves la esfera que porta entre sus manos? - Señaló al gigantesco orbe que sostenía Lucemon. La niebla de su interior se retorcía como si tuviera vida propia. - Cualquier ataque contra Lucemon será absorbida por ella, haciendo cualquier esfuerzo completamente inútil.

- Gankoomon: Para tratarse de un Digimon que solo aparece en fábulas sabes mucho sobre él, LordKnightmon.

- LordKnightmon: Mientras tu te obsesionabas con ese Digimon, otros nos dedicamos a investigar a nuestros enemigos.

- Omegamon: ¡Basta! - grito viendo cómo se iban caldeando los ánimos entre el grupo de caballeros. - No es el momento ni el lugar para discutir entre nosotros.

- Magnamon: Pero si lo que dice LordKnightmon es cierto, nuestros ataques no le harán nada.

- Dukemon: ¿Y si destruimos su esfera?

- Ulforce V-dramon: Lo absorbería todo antes de que consiguiéramos hacerle el más mínimo rasguño.

Alphamon giró la cabeza ligeramente para mirar a Examon. Este simplemente negó levemente con la cabeza.

- Examon: Se la entregué hace siglos a los Cuatro Grandes Dragones para su custodia. - Alphamon asintió y volvió su atención hacia el resto, un poco decepcionado.

- Magnamon: ¿Y si lo expulsamos?

- Dukemon: ¿Expulsarlo?

- Magnamon: Si creamos un portal lo suficientemente grande podríamos desterrarlo a una dimensión vacía. Así dejaría de ser una amenaza.

Alphamon y Omegamon intercambiaron miradas ante la propuesta. Ambos asintieron.

- Omegamon: Todo en posición. Con un portal de esas dimensiones no dispondremos de mucho tiempo antes de que cierre.

Ambos Digimon se alinearon mientras el resto se preparaba para lanzar al Dragón de la Purificación a través del portal que estos comenzaron a abrir. Un agujero espacio temporal surgió tras Lucemon y aumentó de tamaño a gran velocidad. A través de este solo se podía ver una oscuridad y un vacío infinitos capaces de rivalizar con el la oscuridad del propio cielo. Una vez hubo alcanzado el tamaño necesario se detuvo, comenzando a cerrarse lentamente.

- Omegamon: ¡Ahora, rápido! - ordenó al resto de caballeros, tenso ante el esfuerzo que estaban realizando Alphamon y él para mantener el portal abierto todo lo posible. Sin necesidad de que se lo dijeran dos veces, todos saltaron inmediatamente al asalto. Ya que sus ataques no resultaban efectivos contra él, se limitaron a simplemente a empujarlo evitando sus llamaradas. Todos aportaron su granito de arena, pero casi que el único conseguía hacer que se moviera era Examon gracias a la similitud de sus tamaños. El resto parecían hormigas tratando de mover una piedra. Poco a poco consiguieron desplazar al colérico dragón hacia un aún más reducido portal. En un arranque de ira y como en un momento de claridad, los sellos de Lucemon se encendieron, lanzando sus rayos en dirección de Omegamon y Alphamon.

- Magnamon: ¡Cuidado!

El caballero dorado voló hacia ellos, sabiendo que si les alcanzaban el portal se cerraría. Segundos antes de que les golpeara, Magnamon se colocó delante y su armadura comenzó a emitir un aura luminosa a modo de escudo. Este aura bloqueó los rayos, al menos en gran medida. Magnamon cayó al suelo con partes de su cuerpo y su armadura ardiendo con llamas negras, las cuales parecían estar consumiendo sus datos. El caballero trató de apagarlas, pero lo único que conseguía es que sus manos también ardieran. En un último intento antes de ser consumido por las llamas, un destello cubrió el cuerpo de Magnamon, convirtiéndose en un V-mon. El pequeño Digimon azul observó cómo el DigiMental de los Milagros se desintegraba a su lado, pasto del fuego. Los sellos comenzaron a iluminarse de nuevo.

- Dukemon: ¡Examon, encárgate tu de empujarlo!

Dicho esto, el resto de caballeros se dirigieron a proteger a Alphamon y a Omegamon de más ataque, dejando solo al dragón carmesí. Xalcer, Shademon, Mark y Claw eran los únicos del grupo que observaban expectantes como el dragón negro se iba acercando más y más al portal. Lo que ninguno de ellos esperaba era ver cómo los seis sellos se volvían a iluminar, esta vez disparando varios rayos en dirección a ellos.

- Omegamon: ¡No!

Inconscientemente, y llevado por su instinto de caballero, corrió a socorrer a los humanos, desconcentrándose y haciendo que el portal se cerrara más rápidamente. Se encontraba demasiado lejos como para llegar a socorrerlos, pero por fortuna Ulforce V-dramon sí. Como una centella azul, el caballero
se situó frente a ellos, con su escudo de energía alzado.

- Omegamon: ¡Ulforce V-dramon!

El escudo del caballero había desaparecido, al igual que su brazo. Xalcer y los demás observaron horrorizados cómo ante sus ojos las llamas devoraban el resto de su cuerpo en solo cuestión de segundos, dejando tras de sí una pequeña estela de datos que se disolvían en el aire.

- Omegamon: Ulforce...

- Alphamon: ¡Omegamon, no es el momento de llorar a los caídos!

El portal seguía cerrándose, a una velocidad alarmante. A ese ritmo, el portal se cerraría en cuestión de segundos. Omegamon trató de contenerlo de nuevo, pero ya no había vuelta atrás. El portal se cerraba y no disponían del tiempo ni de las energías para abrir otro. Examon rugió y, para sorpresa de todos se apartó del dragón. Su cuerpo comenzó a iluminarse, separándose en dos cuerpos distintos. Uno de ellos cayó al suelo.

Spoiler:
 

El otro Digimon trajo un recuerdo amargo a la mente de Xalcer. Un gran Wingdramon flotaba frente a Lucemon, mirando al otro Digimon. No dijeron nada, simplemente se miraron el uno al otro hasta que el dragón verde asintió. Con una fuerte explosión, el Wingdramon desapareció, solo para placar a Lucemon segundos después a una velocidad inimaginable. Gracias al impacto, Wingdramon consiguió empujar al dragón oscuro dentro del portal. Segundos después este terminó de cerrarse, confinando ambos dragones Dios sabe dónde. El silencio inundó el lugar. El sol volvió a brillar a la vez que la oscuridad comenzaba a disiparse.

- Dukemon: ¿Se... acabó?

- LordKnightmon: Esperemos que este victoria no sea solo temporal.

- Omegamon: Una victoria, pero a qué precio... - dijo como para sí mismo observando a todos a sus alrededor.

El grupo de Tamers estaba completamente destrozado, Ulforce V-dramon había muerto, V-mon no volvería ser un Caballero Real sin su DigiMental y Examon había sacrificado su mitad para encerrar a Lucemon. Era difícil considerar aquello una victoria. Gankoomon voló hacia donde se encontraba Hax inconsciente. Agarró al pequeño Digimon con cuidado y comenzó a caminar, alejándose del resto.

- Dukemon: ¿Qué estás haciendo?

Gankoomon no contestó. Siguió caminando, tratando de hacer el menor daño posible a la herida de Hax.

- Groundramon: Nuestro tiempo ha llegado a su fin.

Todos se volvieron hacia el dragón esmeralda que antes era Examon. Este agarró a V-mon y lo montó en su espalda.

- Dukemon: ¿Qué quieres decir?

- Groundramon: Los Caballeros Reales siempre han sido un ejemplo para todos los Digimon. Los defensores del Mundo Digital, aquellos que traen luz y esperanza en momentos oscuros. Después de lo ocurrido hoy, temo decir que no lo somos.

- Dukemon: Pero hemos ganado, ¿no?

- Groundramon: ¿Eso crees? Mira detrás tuya.

Dukemon se volvió. Tras él, un destrozado grupo de humanos, heridos tanto física como mentalmente.

- Groundramon: ¿De verdad crees que eso es lo que hubiera permitido un Caballero Real? ¿Un Caballero Real hubiera permitido que miles de humanos lucharan entre ellos en una estúpida guerra? No, no somos Caballeros Reales. Nuestro momento de gloria acabó. Es hora de bajar de nuestro pedestal, aún cuando la imagen de los Caballeros siga trayendo esperanza a los Digimon. Tenemos que dejar nuestro legado en manos de las nuevas generaciones. - dijo mirando a Hax en los brazos de Gankoomon, ahora un punto en la distancia.

Nadie dijo nada, procesando las palabras del dragón. Miró hacia el grupo de Tamers.

- Groundramon: Será mejor que llevéis a los chicos a un sitio seguro. Necesitan descansar, y tiempo... Mucho tiempo.

- Alphamon: ¿Qué harás tú?

- Groundramon: V-mon y yo iremos al templo de los Cuatro Dragones a buscar consejo. Después, solo el tiempo lo sabe.

- Alphamon: Buena suerte, viejo amigo.

Groundramon y V-mon se despidieron del resto de caballeros e iniciaron su marcha. Alphamon abrió otro portal. LordKnightmon y Dukemon cruzaron primero mientras Omegamon ayuda a Danira y a Dean, los más afectados. Xalcer observaba entristecido cómo ambos cruzaban el portal, completamente destrozados por la pérdida de sus compañeros y aamigos.Mark se disponía a seguirles, pero Claw le agarró de la camiseta, deteniéndole. Miraba deprimido al suelo.

- Mark: ¿Qué ocurre?

- Claw: Prométeme... Prométeme que tu... no me dejarás...

- Mark: ¿Dejarte? ¿A qué te refieres?

Claw le miró a los ojos. Las lágrimas caían por sus mejillas escamadas.

- Claw: Prométeme que no me dejarás como Maya.

Mark le miró durante unos segundos, sorprendido. Se agachó frente a él y le abrazó.

- Mark: Eres mi lagartija, ¿recuerdas? Sería incapaz de abandonarte. Tenlo por seguro

Aquel acto de bondad habría conmovido a Xalcer si no fuera porque ya sabía de antemano como iba a acabar todo al final. Un golpe en su espalda le hizo volverse.

- Shademon: Por mucho que me guste historia, tenemos que irnos. YA. ¿O es que ya has olvidado a tu querido dragoncito azul? Mas te vale encontrar ese dispositivo si quieres volver a verle.

- Mark: ¿Dispositivo? ¿No te referirás a este? - dijo sacando un extraño dispositivo de su bolsillo.

- Shademon: ¡¿Lo tenías tu todo este tiempo?! - saltó de repente. Xalcer puso el brazo frente a él para que no lo cogiera.

- Xalcer: ¿Dónde lo has encontrado?

- Mark: Apareció de repente antes de que entráramos por el portal. Cutemon fue a cogerlo pero recibió unos cuantos golpes por el camino. Ah, sí. También apareció esta cosa. - Metió su mano en el bolsillo otra vez y le entregó el Emblema del Conocimiento.

- Xalcer: Muchísimas gracias, Mark. - dijo aceptando ambos objetos.

Al cogerlos, estos reaccionaron en la mano del chico, comenzando a brillar intensamente, inundando todo el mundo a su alrededor. La realidad comenzó a distorsionarse y a desaparecer, enviándoles de vuelta a su mundo.
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Oct 22 2017, 12:06

Franky recobra el sentido al mismo tiempo que escupe agua salada. Está tumbado boca arriba sobre arena y ve un cielo completamente negro al abrir los párpados. Luego ve por el rabillo del ojo a una mujer de cabello rubio con un sombrero pirata puesto. Al girar su cabeza para mirarla mejor, se percata de que una cola de pez sustituye las piernas que debería tener.

Spoiler:
 

Por un momento el muchacho cree saber lo que ha pasado; se estaba ahogando y aquella sirena le había salvado la vida. Al contemplar su aspecto femenino, fantasea con que ella le da aire a través de su propia boca, pegando sus labios con los suyos para ello. Cuando ya está felizmente convencido de que eso mismo había ocurrido, una aleta se posa bruscamente en el estómago del humano, lo que le da a éste un sobresalto.

-A mí me parece que ya está muy vivo, capitana.

-Capitana: Tienes razón. Buen trabajo en reanimarle, Gomamon.

Franky ve casi encima de él a una especie de foca blanca.

Spoiler:
 

Lleva atado un pañuelo rojo en su cabeza. Ya cuando la capitana se había alejado para atender otros asuntos, Franky recuerda a la simpática criatura acuática que está junto a él, a quien conoció en un lago del País de Nunca Jamás. Por otro lado, la sirena debía de ser Mermaimon, la capitana pirata que había evacuado a todo aquel que llegó a tiempo a su flota de barcos. Hablando de ello, una de esas embarcaciones se encontraba volcada y destrozada al filo de la orilla, ante los ojos poco crédulos de Franky.

-Gomamon: Agradece a mis grandes dotes en primeros auxilios que estés vivo para poner esa carajota.

-Franky: … No me digas que me has besado- niega ya con expresión de asco-.

-Gomamon: La respiración boca a boca no tiene nada que ver con- la cara de Franky pareciendo sufrir náuseas le interrumpe-.

Tientamon estaba tumbado a varios metros, robando la atención al imitar a un moribundo cuando pasa cerca de él la sirena pirata.

-Tientamon: Ay, moza, dame un bezito que m’ahogo. Y no te pocupe po poné tuz teta donde tenga ponela, que zi quiere te laz zujeto yo mimo.

Lo único que le pone encima Mermaimon es el extremo de su cola con un golpe, haciendo que el insecto escupa una fuente de agua.

-Mermaimon: Esas faltas de respeto te matarán algún día.

Sigue su camino, flotando en el aire a pocos centímetros de la arena. Cuando Franky está algo mejor, mira a su alrededor para echar un vistazo a la situación actual. Ve a muchos Digimons atendiendo a otros que por poco no lo cuentan, pasando lo mismo entre los niños humanos que fueron pasajeros del barco. Petermon y Tinkermon supervisan a estos. Finalmente el chico encuentra a su compañero, apartado de todo y con la mirada perdida en el mar. Franky cree saber lo que está pensando, ya sea por pura intuición o por esa extraña conexión que existe entre el Tamer y su compañero Digimon. Se le acerca y se detiene a un par de metros a la espalda del Dorumon.

-Franky: No fue culpa tuya, ¿vale? Fue Kyo y su rollo oscuro de-

-Alf: Te equivocas- interrumpe tajante a su compañero-. Fui demasiado torpe. Se suponía que iba a salvarle, pero… en vez de eso, le maté yo mismo. No quiero ser recordado por eso. No quiero recordar… Y lo de Leviamon… qué vergüenza. Siempre me había visto como un tipo duro, pero por poco me cagué encima cuando vi ese ojo enorme.

-Franky: Bueno, como se suele decir, todo el mundo tiene miedo a algo.

-Alf: Yo no debería. No después de marcarme como objetivo ser el Digimon más importante de todos. No sirvo para nada si tengo miedo, ni para llegar a ser quien quiero ser ni para salvarte el pellejo. Ahora estoy convencido de que fui elegido para ser el compañero de un humano por el azar. Me creí especial, pero no lo soy… Lo eres tú, Franky.

El muchacho no es capaz de encontrar palabras que consuelen a su compañero. Los recientes acontecimientos habían sido un golpe muy duro para el Dorumon. Franky sabe quién fue el desencadenante. Deja solo a Alf y se dirige a su nuevo objetivo. El niño se da cuenta que ha cambiado. Este mundo le ha cambiado. Lo sabe porque está por hacer algo que su antiguo yo jamás hubiera hecho; dar la cara por alguien. Encuentra a Kyo sentado en una roca, mirando el dispositivo que tiene incrustado en el brazo. Parece murmurar algo entre dientes. Está frustrado por la pérdida de Vamdemon como posible sirviente, o al menos eso interpreta Franky. Está nervioso, pero el compañero de Alf logra ponerse frente al chico que había abrazado la oscuridad, tratando de lucir imponente.

-Franky: Kyo- éste le mira como si le acabaran de sacar de sus pensamientos-. Quiero que nos dejes en paz- refiriéndose por supuesto a Alf y a él mismo-. Quiero que vayamos por caminos distintos. Ya no soporto tenerte al lado.

Kyo se levanta, mirando fijamente a Franky y aceptando el “desafío” que le acababan de lanzar.

-Kyo: ¿Tú qué estás diciendo ahora? ¿Que te quieres librar de mí? ¿De verdad me estás diciendo que permitirías que me fuera? No soportas a nadie y nadie te soporta a ti, pero dejas pasar eso porque quieres estar en un grupo que te proteja. ¿Por qué sé eso? ¡Porque yo y todos los demás nos sentíamos igual! Admítelo, estarías en cualquier sitio donde te prometan seguridad.

-Franky: Quizá tengas razón. Incluso me sentía seguro en el ejército de Vamdemon porque tenía a muchos Digimons fuertes a mi alrededor, luchando a mi lado aunque dieran miedo.

-Kyo: ¿Ves? Tengo razón.

-Franky: Pero lo tuyo es diferente. Tienes a un jodido dinosaurio volador que es capaz de hacer explotar edificios, mucho mejor que un conejo karateka larguirucho o un caballero que usa espadas. Vale, nunca me sentiría más seguro en mi vida, pero como estás ahora, no sé cuándo vas a matarnos porque se te hayan cruzado los cables. A vuestro lado no siento seguridad, sino miedo. Y ya no sólo por eso, sino que simplemente por estar cerca de nosotros mandas todo a la mierda. No sé si has hecho un trato con Leviamon o atraes todo lo malo, pero no pienso quedarme más contigo para saberlo. Te vas tú o nos vamos nosotros, pero nos separamos.

-Kyo: Mira, te voy a decir una cosa. No tienes ningún derecho de exigirme nada. Desde que sufrí esta… “mejora”, no he vuelto a depender de nadie. Lo que quiero decir es que no os necesito, sencillamente tolero vuestra existencia y punto. Tú mismo has admitido que RizeGreymon es el más fuerte y como estamos en un mundo donde la fuerza es esencial, yo soy quien manda. Así que si te vas, será porque lo he querido así, ¿entendido?

-Franky: ¿Y para qué nos querrías cerca?- pregunta preocupado. No le gusta la dirección a la que parece estar yendo la conversación-.

-Kyo: No lo sé. Quizá como cebos, escudos… ya se me irán ocurriendo cosas. Pero si hablamos más veces de esto, me plantearé seriamente en quitarte de en medio. No creo que Alf sea un buen sustituto para Vamdemon, pero me podría servir para…

Sus pensamientos sobre esa idea son interrumpidos al recibir un puñetazo en toda la cara. Kyo cae de espaldas sobre la piedra que usaba de asiento, lo que le hace recibir más daño y se retuerce del dolor en el suelo. Franky está por patearle para que se quede tal como está, pero Kyo recoge arena con su mano y la lanza a los ojos del compañero de Alf. El niño del dispositivo incrustado en sus carnes derriba de una patada a Franky y se levanta para retomar la ventaja.

-Kyo: Éste fue un truquito que Ichida me enseñó antes de que le mandara a despeñarse. ¿No te da vergüenza caer en la trampa de un niño pequeño?

-¡Lo sabía! ¡ASESINO!- Alf aparece y se lanza a por Kyo. Le tira al suelo de un placaje y se pone encima de él para someterle-. ¡Di la verdad! Di que tú lo mataste- aprieta el cuello de quien tiene preso-.

-Kyo: Está bien… ¡Está bien!- intenta dejar claro al mismo tiempo que luchaba por respirar-. Yo lo maté- esto último lo dice en voz baja-.

-Alf: Dilo alto y claro- susurra con tono amenazante-.

Kyo coge aire.

-Kyo: ¡YO MATÉ A ICHIDA!

Entonces el Dorumon recibe una descarga eléctrica que le aparta del chico.

-Tientamon: ¡Peo bueno, chico, po’qué tanta bulla! ¡Llevémono bieh, po favoh!

El compañero del Digimon insecto se levanta adolorido. Cuando está a punto de pasar la carta azul por su D-Arc, recibe un punzante dolor en el tobillo que le vuelve a derribar. En sus sacudidas al retorcerse, ve un punto brillante que huye de él y vuela encima de ellos. Se fija mejor y ve que es Tinkermon, la cual ya se está alejando para avisar a los demás. Franky ya está levantado y listo para quitarle a Kyo la carta e incluso tratar de arrancarle el dispositivo de la mano si lo viera necesario, cosa que no logra porque tanto él como Petermon, junto a otros Digimons y humanos, llegan tarde para detener al siniestro humano de traer de vuelta y convertirse en el peligroso RizeGreymon conocido como “Nuevo”. El monstruo aleja a todos de su alrededor mediante una onda expansiva producto de la transformación.

-Nuevo: ¡Nuevo tomará venganza contra quienes le desprecian!- levanta el vuelo, pero no para huir, sino para posicionarse-.

Esta vez Franky, tras volver a incorporarse, tiene claro qué hacer con apenas un intercambio de miradas con Alf. Grademon entra en acción, elevándose hasta alcanzar al RizeGreymon. El espadachín logra, con un par de golpes de espada, impedir que la extraña fusión apunte su poderosa arma hacia los que siguen en la playa. Petermon y Tinkermon también ascienden para enfrentar al desquiciado dinosaurio volador. Pero nada de eso haría retroceder a tal peligroso enemigo. Franky piensa en cómo detenerlo. ¿Qué haría Alf? Casi siempre él tiene un plan o al menos suele ser bueno en desenvolverse en situaciones como éstas. Mira el D-Arc en busca de información sobre RizeGreymon. Tras un rato, cree encontrar algo. Al Grademon parece llegarle la intención de su compañero.

-Alf: ¡Alejaos vosotros dos, no sois rivales para él!

-Petermon: ¡No acepto órdenes de nadie! Y este monstruo va a pagar por lo que le ha hecho a Ichida.

-Alf: Tenemos un plan. Por favor, aleja a los demás de aquí todo lo posible… y déjame hacer esto solo. Es algo que le debo a ese pobre chico.

-Petermon: … Vámonos a ayudar a los otros, Tinkermon.

Ambos Digimon hadas descienden a evacuar la zona al tiempo que esquivan rayos de calor procedentes del equipamiento del cíborg. El caballero de brillante armadura intenta acertar golpes mortales, pero Nuevo se defiende con su metal de gran resistencia. Al menos Alf tiene al fin la atención de Nuevo sobre él. Franky utiliza la carta de la guadaña de Phantomon y el arma es invocada en las manos de su compañero. Lanzando la bola metálica que posee el arma que una vez fue de la parca, atrapa con las cadenas el revólver del RizeGreymon. Vuela por encima de Nuevo y tira desde su retaguardia para hacer que el cañón choque contra su cabeza un par de veces. Esta estratagema enfurece a Nuevo y se libra de su atadura de un movimiento brusco que manda a volar involuntariamente al Grademon. La combinación entre Kyo y Tientamon dispara su arma principal, pero no acierta en Alf porque éste logra recuperar el control en el aire en el último momento. Entonces el compañero de Franky se acerca rápidamente hacia su objetivo. El dinosaurio volador sigue disparando su revólver, fallando por muy poco margen.

-Alf: Debo hacer parecer que puede darme así- piensa para sus adentros-.

-Nuevo: ¡Nuevo está harto! ¡Nuevo aniquilarte!

Con este nuevo arrebato, dispara tres proyectiles seguidos, pero Alf los esquiva con la propia maniobrabilidad y gracia que había heredado de ser un Dorugamon. Acelera el vuelo para efectuar un ataque frontal, pero esta vez lo hace con una Espada de las Bestias recién invocada entre sus manos. Franky había tenido esa arma en la forma de una carta desde el momento de recibirla, y espera a que su poder sagrado pueda purificar el mal que aqueja al tímido chico que fue antes Kyo. O por el contrario terminará peor que Vamdemon cuando se fingió su muerte. Pero algo ha salido mal. El compañero del Grademon esperaba a que el revólver de Nuevo estallara por la fuerza de sus propios disparos, tal y como había leído en su D-Arc. El RizeGreymon apunta a Alf y dispara, pasando justo lo que Franky había previsto, pero haciéndolo cuando el espadachín estaba a la suficiente distancia como para cortarle con la espada, cosa que intenta hacer. Se produce una explosión entre estos dos que hace temer a Franky con la incertidumbre.

Un Dorimon, Kyo y su compañero Motimon caen del cielo. Petermon se eleva una vez más en el aire para coger a Alf, mientras que una figura misteriosa, aunque familiar para Franky, recoge de un gran salto a los otros dos justo cuando están por caer al agua y desaparece de la vista de todos. El Digimon con aspecto de joven humano le entrega el Dorimon a Franky, quien no duda en bañarle en la luz del dispositivo, no preocupándose de otra cosa.


Última edición por En verdad me llamo Franky el Lun Oct 23 2017, 23:13, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Oct 22 2017, 19:39

-Agnimon:Bien pensado,ni él mismo sabrá quien es.O mejor dicho:QUE es.

Se acerca a una estantería en la que hay un único volumen.Enorme,ajado e increíblemente antiguo,el libro da la sensación de deshacerse solo al mirarlo.También destila un conocimiento que posiblemente ningún habitante actual del Mundo Digital haya presenciado jamás.Con una delicadeza que no esperaría del guerrero ígneo,Agnimon deposita el tomo en la mesa alrededor de la cual estaban sentados él,Max y Lopmon hace mucho tiempo.

-Agnimon:El Mundo Digital ha presenciado grandes poderes:los Tres Grandes Ángeles.Los Caballeros Reales.Los Doce Olímpicos.Diez Guerreros Legendarios.Siete Grandes Demonios...Ahora,Crimsom se está alzando como una nueva gran potencia.Diferente,sí...pero nadie niega que,con el tiempo,su nombre podría codearse con el de Seraphimon o Belphemon.Ya lo demostró Digimon Emperador en su momento.No todos están en el mismo servidor,pero existen o existieron.Pero hay algo que recorre los servidores.Una energía que mantiene,o intenta,mantener todos los servidores en equilibrio ante una situación de crisis,a la vez que permite la coexistencia de nuestro mundo con el humano.El último recurso antes de que,según cuentan las leyendas,Dios mismo baje de las alturas y destruya todo.

Mira al chico y a su amigo Digimon.

-Agnimon:Hace unos meses,cuando el mundo empezó a tambalearse sobremanera,un haz de luz cruzó el cielo."¡La voluntad de Dios va a destruir el mundo!",decían algunos."¡Es la señal de que Crimsom es el Elegido para traer una nueva era!",decían otros.La realidad era diferentes.El organismo regulador del mundo había despertado.Llámalo "homeostasis","regulador" o como prefieras.Los Digimon que para aquel entonces contábamos con Espíritus Digitales,Mercuremon y yo,recorrimos el mundo,buscando información.Nos enteramos del advenimiento de los Niños Elegidos,ahora de vuelta en nuestro mundo.A muchos no les gustaba la idea.Y no les culpo,pero nuestra situación apremiaba,y nunca hay que rechazar la ayuda cuando el tiempo mismo es tu enemigo.Sabíamos que vosotros mismos lo estabais pasando mal incluso en vuestra zona de origen:muchos murieron...aunque mis alumnos no son totalmente conocedores de este hecho.

-Max:...¿Qué tiene que ver eso con Dave?

-Agnimon:Aquella energía reguladora desapareció poco antes de que vosotros empezarais a venir al Mundo Digital.Por eso sabemos que muchos niños y Digimon fallecieron...entre ellos,Dave.

A los chicos les da un vuelco el corazón.

-Lopmon:E-eso no es posible.

-Agnimon:Descubrimos recientemente que no solo la Fuerza Negativa se estaba moviendo.El legado de Digimon Emperador había renacido.Esa energía reguladora era consciente de ello,y necesitaba un método para acercarse.Los servidores digitales eran peligrosos para tal cometido,así que,según nuestras pesquisas,fue al vuestro.Buscó algo que pudiera permitirle acercarse a todo esto sin que pudiera ser descubierto...

Hace una pausa.Es consciente de lo duro que puede resultarles a los chicos escuchar sus próximas palabras.

-Agnimon:Uno de nuestros subalternos,Revolmon,nos habló de un IceDevimon que buscaba a un compañero.Aquellos que no les servían,eran congelados hasta morir.

Suelta una risa amarga.

-Agnimon:Lo curioso de esta entidad es que es sensible a ciertas personas,incluso después de muertas.

-Lopmon:No...

-Agnimon:Fue tan fácil como encontrar a un chico al que ya nadie fuera a echar de menos.Tras cargarlo como una batería,el frío de la muerte se fue,y Dave volvió;pero también la entidad homeostática entre los servidores,humanos y Digimon.

Señala al fin el viejo grimorio.

-Agnimon:Podéis leer todo acerca de esa energía en este libro.

-Max:Crimsom buscaba a Dave...

Agnimon asiente.

-Agnimon:Si son capaces de controlar a Dave,nada les impedirá acceder a un poder capaz de hacerle parecer un avatar del mismísimo Yggdrasil.

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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Oct 25 2017, 14:08

A pesar de que por unos largos y terribles momentos el cuerpo de Alf no parecía estabilizarse, aun cuando recibía la luz del dispositivo de su compañero, finalmente terminó de colocar sus datos en su sitio y evitar que estos escaparan con el viento. El Dorimon duerme en los brazos de Franky. Sólo cuando todo parece haber terminado, James, como ya hizo una vez en el País de Nunca Jamás, se acerca al muchacho que sostiene a su Digimon.

-James: Franky, por favor, cuéntanos sobre todo lo que ha estado pasando allí afuera- pide refiriéndose a lo que era el exterior de la isla donde vivía hasta hace poco-.

El que es en ese momento el humano con más edad de entre los que había cerca, se sienta en el arenoso suelo con Alf en su regazo. Los demás niños toman asiento a su alrededor, expectantes por lo que se va a contar. Y así, en un entorno ya calmado, Franky empieza a relatar sus aventuras, desde que llegó con los demás a este mundo tan alocado. Fueron pocas veces las que les interrumpieron. Incluso se sumaron a escuchar otros Digimons, de entre ellos Petermon, Tinkermon, Mermaimon y lo que queda de su tripulación. Hay una breve pausa al terminar la historia. Los niños se reúnen y hablan entre ellos, discutiendo también con sus compañeros Digimons. Cuando parece que han llegado a un acuerdo, James vuelve a acercarse a Franky ante la atenta mirada de los otros chicos.

-James: Queremos ir contigo.

-Franky: ¿Qué?

-Petermon: ¡¿QUÉ?!- exclama también exaltado-. ¿Por qué? Pensaba que… pensaba que íbamos a buscar juntos un lugar nuevo para vivir.

-James: Lo siento, Petermon- dice con reparo-, pero ya has oído a Franky. No solamente está corriendo peligro este mundo, sino también el nuestro.

-Petermon: No lo entiendo, ¿por qué querrías defender un mundo tan desagradable como el del que venís? Vosotros mismos me lo dijisteis, tiene muchas cosas que no os gusta.

-James: ¿Pero qué pasa con… mamá, papá… mis amigos? Quiero volver a verlos. ¿Tú no defenderías el lugar donde viven quienes quieres? ¿No defendías el País de Nunca Jamás por eso?

-Petermon: No es lo mismo…

Los otros niños empiezan a ponerse tristes, probablemente recordando a los seres queridos que dejaron atrás en el Mundo Humano. Lo mismo le pasa a Franky al pensar en su madre.

-James: Por favor, Petermon, ayúdanos.

-Petermon: ¿Qué? ¿Yo? ¿Para qué?

-James: Hemos estado juntos desde que llegamos, ¿verdad? Estaremos perdidos si no nos acompañas.

-Petermon: ¿Esperáis que me meta en todo este lío del que no tengo nada que ver? Siempre me alejo de ese tipo de cosas porque siempre salen mal de una manera u otra. Confiad en mí, no marcaríamos ninguna diferencia. Vayamos juntos a buscar un lugar mucho más divertido que el País de Nunca Jamás y dejad esto en manos de quienes puedan manejarlo. ¿Qué me decís?- espera una respuesta positiva a su proposición, pero todo lo que recibe es una negación con la cabeza por parte de James. Posa su mirada en su amiga la pequeña hada, pero ésta también tiene un rostro triste que le mira decepcionado-. No, ¿tú también, Tinkermon?

-Mermaimon: Quizás ésta sea una de esas veces en las que demuestras ser el héroe que siempre eres en tus historias, ¿no crees?

-Petermon: Yo…- empieza a flotar-. Lo siento, pero me temo que ya habéis crecido demasiado como para que os acompañe- les da la espalda, pero gira la cabeza para comprobar si alguien le sigue, descubriendo que ni si quiera Tinkermon ha hecho el amago-. ¡Pues muy bien, no esperéis a que regrese en el último momento para salvaros!- exclama molesto-. ¡Haced vuestras cosas de adultos, creced, pero recordad que no podréis volver atrás cuando las cosas se pongan feas!

Se marcha volando a toda velocidad, impulsado por su rabieta. Una niña se acerca a Mermaimon.

-Niña: Pero tú nos acompañarás, ¿verdad?

La sirena mira directamente a esos ojos que piden ayuda.

-Mermaimon: Voy a tener que declinar la oferta. Nunca me he llevado bien con la tierra y el lugar de los piratas siempre ha sido el mar. Pero no tengáis una idea equivocada. Al ver cómo ese Leviamon ha devorado una isla entera, no me cabe duda de que todos corremos un gran peligro. Deberemos eliminarlo si queremos volver a la normalidad algún día. Intentaré conseguir aliados del Océano Net y unirme a vosotros. En estos momentos sólo hay dos cosas que podemos hacer; luchar o rendirnos. Yo elijo lo primero. Y por lo que he escuchado, vosotros también.

Los niños miran a sus compañeros Digimons. Estos, que hasta hacía nada llevaban su forma Básica al estar acostumbrados a un entorno seguro, habían evolucionado a la etapa de Novato, siendo uno de ellos Renamon, la forma evolucionada del Pokomon compañero de James. Son conscientes de que la hora de jugar ha terminado. Tal como dijo, Mermaimon se marcha al mar con sus colegas acuáticos, mientras que los tripulantes que no compartían sus mismos rasgos para sobrevivir bajo el agua se disponen a ir hacia un puerto o a cualquier otro lugar donde puedan conseguir un barco. Los niños y sus Digimons se quedan solos.

Los Tamers comienzan su avance a través de un bosque que se situaba cerca de la playa para encontrar una población desde donde puedan conseguir información sobre su situación actual. Al poco, se asientan para pasar la noche. Se les hace difícil, pero consiguen recolectar suficiente comida, fruta mayormente, para la cena. Así consiguen vivir hasta el día siguiente, aunque no es algo que lleguen a saber con certeza, ya que el cielo sigue igual de negro.

El grupo formado por humanos y Digimons está por reanudar la marcha, pero se dan cuenta de algo alarmante; sus dispositivos han desaparecido. Todos a excepción del de Franky, lo cual levanta la sospecha de más de uno. Alf, ya despierto y estando lo suficientemente recuperado como para ser un Dorumon, olisquea, escucha y mira inquieto en todas direcciones.

-Franky: ¿Pasa algo? ¿Sabes por dónde puede haber ido el ladrón?

-Alf: … Sí- evoluciona a Dorugamon sin ser necesaria la intervención de su compañero-. Y parece que viene él mismo hacia aquí.

Una corriente de aire recorre las ramas y las agita. Un hombre con rasgos de ave sale de detrás de un árbol tranquilamente.

Spoiler:
 

-Alf: Has sido tú quién ha robado los dispositivo, ¿cierto?

-Hombre ave: Así es, lo he hecho para captar tu atención. Mi nombre es Buraimon y quiero luchar contra ti. Solos tú y yo.

-Franky: ¿Por qué? ¿Eres un Acólito?

-Buraimon: No es asunto tuyo. ¿Empezamos?- pregunta dirigiéndose al dragón peludo-.

-Alf: … De acuerdo- tensa sus músculos para prepararse-.

-Buraimon: No así. Quiero que me enfrentes con todo tu poder. Por eso mismo he dejado el aparato de tu compañero. Vamos.

Alf mira a Franky y asiente. El muchacho hace lo que supuestamente tiene que hacer y convierte al Dorugamon en Grademon. También pasa la carta de la espada extra que encontraron en Berm para que Alf pueda luchar con dos armas, tal y como lo hace su oponente. Ambos guerreros ya están listos. Dejan que el silencio pase a través de ellos. El viento se detiene por completo como si hubiera leído el ambiente. Una hoja cae de la copa de uno de los árboles. El contacto de ésta con el suelo marca el inicio del duelo. Los dos espadachines se lanzan el uno contra el otro a una endiablada velocidad. Las espadas chocan, pero al contrario de lo que prometía el encuentro, éste termina rápidamente con el desarme del hombre pájaro. Buraimon cae al mismo tiempo que cambia de forma a una versión mucho más infantil de sí mismo.

Spoiler:
 

-Renamon: ¿Hyokomon?

-James: ¿El compañero de Ichida?

El polluelo se reincorpora con esfuerzo. Mira con semblante serio al caballero de la armadura dorada.

-Hyokomon: Tan poderoso que eres y no pudiste salvarle. ¿Qué podría haber hecho yo en tu lugar?

Alf no contesta. Hyokomon le da la espalda y empieza a andar a pesar de que tiene un ala herida por el combate. Pasa de largo de los demás Tamers y Digimons.

-Renamon: Espera, ¿a dónde piensas ir?

-Hyokomon: ¿No es obvio? Sólo hay una cosa que puedo hacer por Ichida ahora mismo.

-Franky: Espera, ¿no dirás en serio…? ¡Déjalo, Kyo se ha vuelto muy peligroso!

-Hyokomon: ¡Ya lo sé! Vi vuestra pelea. Pero nací para él, como la mayoría de vosotros para su compañero- señala a los demás Digimons. Lágrimas empiezan a brotar se sus pequeños ojos-. Si él ya no está… ¿qué me queda a mí? Tengo que hacerlo. Y si voy a terminar mi vida tratando de vengarle, que así sea.

El solitario pajarito deja atrás el grupo. Muchos son los comentarios que hacen los niños para retener al desgraciado Digimon, pero todo esfuerzo es en vano. Hyokomon los abandona para afrontar su propio destino. Ya sea porque la culpa le abruma o como muestra de respeto, Alf no se mueve de su sitio ni dice nada hasta pasado un rato. Ya con este evento terminado, la comitiva no tarda en dar con los dispositivos robados y, con gran pesar en el corazón, continuar su camino.

En algún momento llegan a un pueblo, lo que es un alivio para el grupo. Pero lo que parecía un logro se desvanece ante los niños al ver el poblado casi vacío, rodeado de niebla. Franky habría pensado que estaban en Berm si no fuera porque se dio cuenta de que estaban alejados del mar. A pesar del panorama, se adentran con la esperanza de encontrar a alguien que pueda ayudarles. Al rato ven a una figura. Ésta está sentada, royendo lo que parece un hueso. Al acercarse a preguntar, Franky se lleva la desagradable sorpresa de averiguar que se trata de un Profundo.

-Franky: ¡Alejaos!

La criatura se da cuenta de la presencia de los intrusos, suelta lo que llevaba en la boca y se abalanza contra los niños. Alf toma la forma de Dorugamon y se lanza a por la criatura, comenzando una violenta pelea. La Renamon de James detecta con sus sentidos a más de esos odiosos seres acercarse.

-Franky: ¡Rápido, haced evolucionar a los Digimons!

-James: ¡Verdad, podemos hacerlo, chicos!

Todos usan sus cartas en sus D-Arcs, aunque más de uno vacila debido a que no lo habían hecho en mucho tiempo.

Campeones compañeros de los niños:
 

Así comienza la batalla. Debido a la falta de entrenamiento, los aliados encuentran dificultades incluso cuando les igualaban en número. Pero llegan refuerzos por parte de los Profundos, lo que obliga a Franky a hacer que aparezca Grademon. La trifulca termina con la victoria del lado de los Tamers.

-Ha dado mucho miedo- expresa la niña que ahora le faltaba algún diente debido a la patada que recibió de Ichida en los terribles acontecimientos que le llevaron a su fin. Un Gryzmon se le acerca-.

-Gryzmon: ¿Estás bien, Carly?- regresa a su nivel Novato, Bearmon-.

-Carly: Sí, gracias a ti, Bearmon- agradece abrazándole-.

-¿Esto es lo que nos espera?- pregunta preocupado el niño llamado Tomás-. Por poco no lo contamos.

-Tranquilo- le responde con positividad un Numemon-. Mientras estemos juntos, nada podrá con nosotros.

-Tomás: … Vuelve a ser Gazimon, por favor.

-Numemon: Como digas, jefe.

Su compañero le obedece y toma la forma de una especie de conejo de pelaje gris.

Spoiler:
 

-¿Qué es eso?- pregunta con miedo una niña de nombre Juana. Su compañero, un Hanumon, permanece a su lado.

Parece que ha oído algo en el interior de una casa abandonada. Los demás también lo oyen. Es una respiración pesada. Algunos incluso distinguen la palabra “ayuda”. Alf es el primero en entrar a la vivienda para resolver la intriga. Lo primero que ve es un recibidor muy deteriorado, pero, al mirar más allá, encuentra un cuerpo tratando de salir de debajo de unas vigas que parecían haberse caído del techo. Los demás se acercan lentamente. Uno de los niños alumbra al misterioso ser con una linterna que a pesar de todo seguía llevando. Lo que ven es a un ser con rasgos acuáticos, pero que en definitiva se ve diferente a los Profundos que ya habían visto.

Spoiler:
 

-Por favor… ayudadme. No he comido desde hace tiempo… y estoy demasiado débil… como para liberarme.

Viendo que no había ningún peligro, los Digimons hacen el trabajo pesado y levantan las vigas mientras otros le sacan. Una vez logrado el rescate, salen de la casa.

-Muchas gracias, me habéis salvado- agradece la criatura-. Decidme, ¿vosotros sois esos humanos que llaman “Tamer”?- los niños asienten-. Entonces es posible que podáis ayudarme. De hecho, no sólo a mí, sino a toda mi raza.

Esto último lo dice exponiendo su verdadero aspecto como Profundo. Los humanos se alejan rápidamente mientras que los Digimons le apuntan con sus armas y se ponen en guardia.

-Profundo: ¡No, por favor!- levanta sus manos a la altura de la cara y da un par de pasos hacia atrás como un intento de protegerse-. Dejadme hablar, no soy como los que os habéis enfrentado… al menos no todavía.

-James: ¿Qué quieres decir?

-Profundo: Lo que está pasando con mis hermanos es una herejía, no es natural. Cambiaron nuestra forma de vida a la fuerza. Nosotros no somos así. Por favor, dejadme contaros lo que sé y así tal vez seréis capaces de salvarnos.
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MensajeTema: Re: Digital World   Vie Oct 27 2017, 01:08

Max y Lopmon siguen en shock.Dave no es más que una marioneta a manos de algo mucho mayor.¿Pero acaso no lo eran todos?

-Agnimon:Sé que es mucha información para procesarla ahora mismo.Ya tendréis tiempo de asimilarla,pero ahora hay un grupo de humanos y Digimon a los que informar de la situación.

El Digimon se acerca a la pareja,pero no sabe como reconfortarlos.Tras un amago,deja el libro donde estaba y abre la puerta de la habitación.Max y Lopmon no tardan en seguirle.

_____________________________________________

Todos los Tamers están reunidos.Contando con los que estaban en el campo de entrenamiento 1 más los del segundo y su instructor,Flaremon,más todos sus Digimon,el grupo alcanza cerca de los 50 individuos.Agnimon,acompañado por el grupo recién llegado a Firewall,pone al día a todos los allí presentes,obviando la verdadera identidad de Dave.

Flaremon:
 

-Agnimon:Escuchadme bien ahora.Cuando salgamos de la ciudad,nos dirigiremos a Berm.Sé que algunos ya venís de allí,y que quizás...-dirige una discreta mirada a un pequeño grupo-os resulte un poco difícil volver.No tenéis por que preocuparos.No estáis solos.Estamos todos juntos en esto.Y sois mucho más fuertes que antes.Confiad en vuestros amigos y en vuestros compañer-

Un tremendo golpe sacude las paredes de la ciudad y hace vibrar el suelo.Es entonces cuando Max y Lopmon lo recuerdan.

-Ambos:¡Sandiramon!

El Guerrero de Fuego le dirige una mirada.El temblor vuelve.La pareja dirige una mirada al grupo frente a ellos.Miedo.Angustia.Pánico.Una chica de pelo castaño ceniza y su compañero Terriermon se abrazan,presa del horror de la situación.Max y Lopmon cruzan una mirada.

-Ambos:Nosotros nos encargaremos de él.

La chica y Terriermon les miran.Un gélido viento cruza las calles de la ciudad.

-Agnimon:¡No puedo dejar que hagáis eso!¡Es un suicidio!

-Lopmon:Estaremos bien.

-Max:No es la primera vez que nos las vemos con un Deva.

Agnimon baja la voz y se acerca a ellos.

-Agnimon:Es un suicidio.Si os dejamos a solas...

-Max:Nos las apañaremos.A las muy malas,saldremos corriendo.

-Agnimon:...Que al menos Flamemon os acompañe.

-Lopmon:El grupo os necesitará.Los profundos están por todas partes.

-Max:Y no sabemos por donde podría aparecer Leviamon.Tenéis que llevarles sanos y salvos a Berm.

El guerrero no termina de estar seguro.Pasados unos segundos,da un paso atrás y,en medio de un remolino de llamas,evoluciona a Vritramon.Tras esto,una carta aparece en su mano,la cual muestra una copia exacta de las armas que ahora se encuentran en sus brazos.

-Vritramon:Confío en vosotros.

Se gira hacia los chicos.

-Vritramon:¡Haced las maletas!¡Salimos en 10 minutos!¡Antes de salir,evolucionad tanto como podáis!

El grupo se disuelve en el tiempo que tardan Dave,Alana y sus respectivos compañeros en acercarse a Max y Lopmon.

-Alana:¡Es una locura!

Max dirige una mirada a Dave.Coge a Alana por los hombros,ante lo cual la chica suelta un sonido de sorpresa.

-Max:Protege a Dave.

-Lopmon(mirando a Strabimon y Kotemon):Tenéis que llegar a salvo a Berm.

-Dave:¿Y vosotros?

-Lopmon:No os preocupéis.

-Max:Os alcanzaremos tan pronto como solucionemos el problema de Sandiramon.

Max,que en este tiempo no había soltado a Alana,le dirige una mirada de súplica.Tras esto,la suelta y se dirige a buscar a la chica del Terriermon.La encuentra en una casa cercana.Ella no les oye entrar.

-Max:...¿Cómo está mi madre?

La joven da un respingo para luego girarse.

-Dianne:Estaba mejor justo antes de que Harry y yo viniéramos al Mundo Digital.

Lopmon se baja de la cabeza de Max y se acerca a Harry,el Terriermon.

-Harry:¿Os conocéis?

Lopmon alterna su mirada entre los dos humanos.

-Lopmon:Sois familia o algo,¿verdad?

-Dianne:Es mi primo,Harry.

Dianne se acerca a Max y le abofetea.

-Dianne:¿Cómo pudiste irte sin más?

El chico se frota la mejilla.

-Max:No podía permitir que nada más le pasara.Si me quedaba más tiempo allí,mi madre...-suspira-Quizás no fuera lo más correcto,pero ponte en mi lugar.Nos perseguían Digimon agresivos,Lopmon y yo todavía éramos débiles.En un hospital estaría más segura.

-Dianne:Pensaban que estaba loca cuando despertó y empezó a hablar de monstruos por las calles.Luego vieron a los Digimon y,bueno...

Otro temblor recorre la calle.

-Max:Debes irte.Ya hablaremos en Berm.

Tras hacer evolucionar a Harry en un BlackGargomon y cargarse el petate al hombro,la chica pasa a su lado.Antes de salir,besa a Max en la mejilla y le da una cantimplora llena de agua.

-Dianne:No puedes dejar a tu madre esperando para siempre a que vuelvas,Maximillian Shelter.Asegúrate de volver.

Sale del lugar.Tras esto,Max se sienta en la cama que hay en el dormitorio y baja a Lopmon de su cabeza.

-Max:Lopmon,lo que vamos a hacer ahora es muy peligroso.Puede que...que no volvamos con vida al grupo.

-Lopmon:Max...

El chico levanta la mano.

-Max:Sé que he sido un capullo.Tienes ganado el cielo por soportarme.Por eso quiero pedirte perdón ahora que puedo.Y darte las gracias por estar a mi lado.

-Lopmon:¡No seas dramático!¡Vamos a conseguirlo!¡Momantai,Max!

Ambos se sonríen.Max,con Lopmon ahora andando a su lado,sale del cuarto.

-Lopmon:¿Listo,Max?

El chico pasa una carta por el lector.Antylamon sube al humano a su cabeza.Ven como Vritramon,casi ya en la salida de la ciudad,escolta a los chicos hacia el desierto.

-Max:Vamos,compañero.

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MensajeTema: Re: Digital World   Sáb Oct 28 2017, 13:18

Nadie le quita ojo a la oscura criatura. Franky no sabe qué pensar. Todos los Profundos que había visto habían intentado merendárselo, pero el que tienen delante no sólo puede hablar sino también quiere contar una historia. Los demás niños le miran, esperando una respuesta por su parte. ¿Sería por ser el mayor? ¿El que más experiencia tiene sobre ese mundo?

-Franky: Vale, eh… Que nos cuente lo que tenga que contarnos, pero no bajéis la guardia, ¿entendido?

Los demás miembros asienten y vuelven a dirigir sus miradas al ser del Mar de las Tinieblas.

-Profundo: De acuerdo… Estoy a vuestra merced. A quienes conocéis como los “Profundos”, vivíamos en paz en las aguas de nuestro océano. Cuidados por nuestro Dios, apenas teníamos preocupaciones reales. A veces llegaban a nosotros seres de otros mundos, humanos incapaces de aguantar el peso de sus propias vidas. A estos les dábamos un nuevo propósito al tomarlos para perpetuar nuestra especie y luego regresaban a su hogar con una nueva vida, que acabarían retornando con el paso de los años. Aunque esa era la mayor relación que teníamos con el exterior, es cierto que alguna vez llegaban seres expulsados de sus propias tierras. Ninguno de estos dio mayores problemas, hasta el día en el que llegaron ellos.

“Seres de cuyo poder rivalizaban con el de nuestro Dios se asentaron en las tierras próximas a nuestros mares. Entre ellos estaba también el que es conocido como el Abismo de la Desesperación, la Bestia Demoníaca o Leviamon. Se quedaron junto a nosotros amasando un ejército de criaturas con las que pretendían conquistar mundos. Poco a poco se fueron yendo para asistir a una guerra de dimensiones nunca vistas. Para nosotros fue el retorno de la paz. Aunque no duró. La Bestia Demoníaca regresó sola y herida a nuestras aguas, quizás huyendo de esa guerra, aunque en ese momento a ninguno de mis hermanos o a mí nos importó. Fue luego cuando todo empezó a torcerse. El Demonio durmió en profundidades que jamás nos atrevimos a investigar, reponiendo fuerzas, imagino. Pero, incluso en su letargo, fue capaz de susurrarle a nuestro Dios por décadas. Todavía escapa de mi conocimiento cómo logro convencerle, o controlarle, lo ignoro, para que tuviera ideas de conquista. Nunca nos atrajo el deseo de imponernos sobre otros hasta que él llegó. Éste mal transmitió su influencia a través del agua para convertirnos en seres que anhelan la violencia, dispuestos a arrasar el primer mundo que nos pusieran delante. Y así acabó siendo cuando, desde otro lado, nos abrieron una puerta por la que pasar y desatar nuestra furia.”

-Profundo: Así llegamos a este mundo.

Los niños escucharon cada frase en silencio. Algunas se les escapaba su significado, pero captaron la idea en general. Tinkermon sigue volando a su alrededor preparada con su lanza.

-Alf: De acuerdo… Pongamos que te creemos, ¿qué quieres que hagamos?

-Profundo: Por favor, matad al Demonio y devolvedle a nuestro Dios su cordura. Todo volvería a como debe ser y regresaríamos a casa- se arrodilla y estrecha sus manos a modo de súplica-. Os lo rogamos.

-Juana: ¿Quién es ese Dios del que habla?- lanza la pregunta a nadie en concreto para que pueda responderla cualquiera-.

-Profundo: Vosotros probablemente le conocéis como "Dagomon".

Una vez más, los niños humanos ponen sus ojos en el compañero del caballero dorado.

-Franky: A ver… Nos querían en Berm para detenerlos. Vayamos allí, les contamos todo esto a nuestros aliados y ya veremos qué hacemos.

-Profundo: Gracias, muchas gracias.

-Gazimon: Para el carro, todavía no hemos dicho que os ayudaremos a ti o a tu raza.

-Alf: Sí, primero tenemos que llegar a Berm.

-Profundo: ¿Berm? ¿Queréis ir al lugar donde está la puerta por la que venimos? Yo os puedo guiar hasta allí.

-Franky: Bien, pues guíanos.

La miserable criatura se adelanta y da señales de que le sigan. Todos los Digimons compañeros vuelven a su forma Novata, menos Alf, quien se transforma en Dorugamon.

-Franky: Vigílale- le susurra a su compañero-.

-Alf: Esa era la idea que tenía- le aclara también entre susurros-.

Primero fueron hacia el mar bajo la excusa del Profundo de que sólo así lograría orientarse. Viajaron durante días. No corrieron muchos peligros y Alf les instó a los niños y a sus compañeros Digimon a entrenar por el camino, ya que era evidente su falta de poder teniendo en cuenta el tiempo que llevaban en el Mundo Digital. Mientras tanto, la criatura acuática trataba de ganarse la simpatía de los humanos consiguiendo grandes cantidades de pescado para su sustento, pero nada le quitaba esa aura inquietante que le rodeaba.

Finalmente llegan a las cercanías de Berm, o al menos logran ver el pueblo. Otra cosa les llama la atención. Franky reconoce a un osito blanco con equipamiento militar luchar contra sus enemigos. Chackmon, el Guerrero del Hielo, estaba peleando con Meramons, aunque no de los normales, ya que estos arden en llamas negras. El Guerrero Legendario parecía estar en desventaja cuando el grupo se acerca corriendo a socorrerle.

-Chackmon: ¿Vosotros… Franky, Alf? ¡Estáis vivos!- exclama con alegría-.

-Alf: Claro, ¿qué otra cosa esperabas?- dice al sobrevolar como Dorugamon por encima de los hombres de fuego-.

Los demás Digimons compañeros de los Tamers evolucionan al nivel Campeón y comienzan el ataque.

-Meramon: ¡Ilusos! ¡Hemos abrazado la oscuridad de los Acólitos y nos han conferido estas llamas negras que- su discurso es interrumpido por un excremento que acierta en sus ojos-!

-Numemon: ¡Menos cháchara, cerilla!

La forma evolucionada de Renamon, Youkomon, lanza fuego sobre sus enemigos, pero, ante la mirada sorprendida del zorro mágico, estos se alimentan de esta energía y crecen en tamaño.

-James: Vaya, eso no me lo esperaba.

Los Meramons crecidos avanzan hacia estos dos. Alf por su parte se acerca volando bajo. Franky utiliza la carta de Vamdemon, haciendo que al Dorugamon le extienda el látigo rojo de energía con la que ataca a los pies de los Digimons de fuego y los derriba.

-James: ¿Qué ha sido eso?

-Franky: Es una carta que conseguí… haciéndome amigo de un Digimon- responde con inseguridad porque no está del todo convencido si lo que dice es mentira o no-.

-James: Pero… si nosotros tenemos de esas.

-Franky: ¿Qué?

Esto empieza una sucesión de ataques procedentes de las cartas de los distintos Digimons de los que se habían ganado su amistad en el País de Nunca Jamás, tardando poco en reducir al enemigo con la ayuda de Chackmon. Cuando la batalla ha terminado, todos vuelven a las formas en las que se sienten más cómodos y se reúnen.

-Chackmon: Gracias, me habían tendido una emboscada y ya no sabía cómo salir de esta.

-Franky: De nada. Eh… ¿qué haces aquí?

-Chackmon: Estaba buscando a más miembros de la alianza… ¡cierto, tenéis que acompañarme a la nueva base!

-Alf: ¿Nueva base?

-Chackmon: Sí, los primeros que llegamos a Berm no fuimos a atacar inmediatamente. Pensamos en establecer una base nueva y mantenerla hasta que vinieran la mayoría. Seguidme, seguro que se alegran de que aumente nuestro número. Pero vigilad que nadie nos siga, no podemos darle al enemigo nuestra localización.

Chackmon guía a los recién llegados hasta una elevación rocosa. Ésta tiene la entrada de una cueva, pero sería al adentrarse cuando los niños descubrirían que se extiende hacia abajo a través de unas escaleras. La tierra y la piedra se forman alrededor de ellos como si fuera un pasillo, por el que siguen con Tinkermon como única fuente de luz. Y finalmente, tras varios minutos de andar, llegan a una caverna que se amplía delante de ellos. Es ahí donde se detienen porque se encuentran con el guardián del lugar, quien resulta ser Fladramon. El Guardían del Valor les mira de arriba a abajo antes de decir nada.

-Fladramon: Parece que la nevera lleva carne fresca.

-Chackmon: ... Aún me cuesta encajar tu sentido del humor.

Más Digimons se acercan para recibir a los Tamers. La mayoría son de nivel Armor, lo que hace evidente para Franky que estos habían escapado juntos del ataque sorpresa de MetalPhantomon.

-Fladramon: Espera- se pone serio de repente-. ¿Os podríais apartar un momento?

El buen ambiente es arruinado en el momento que los chicos le hacen caso, dejando a la vista el Profundo que les acompaña.

-Fladramon: ¡Maldita sea, ya saben que estamos aquí!

Los Guardianes apuntan sus armas y preparan técnicas para erradicar a la aparente amenaza cuanto antes.

-Franky: ¡E-esperad!
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MensajeTema: Re: Digital World   Dom Oct 29 2017, 01:40

Con unas pocas zancadas de Antylamon,la pareja alcanza la salida de la ciudad.La vastedad desértica se extiende ante ellos.No tardan en ver como Sandiramon repta hacia el grupo.Flaremon lanza llamas con la forma de una cabeza de león a la sierpe de manera continuada mientras Vritramon dispara las ametralladoras de sus brazos,consiguiendo alcanzar al Deva.No obstante,éste no cesa en su intento de alcanzar a la comitiva.Max saca una carta de su bolsillo y la hace pasar por el D-Arc.

-Max:¡Bǎo Jiàn!

Una espada igual a la del Deva Vajramon se materializa en las manos de Antylamon.

-Max:¡No dejes que se acerque más a ellos,Antylamon!

El gigantesco conejo digital lanza la espada a la serpiente como si de una daga se tratase,consiguiendo atravesar su escamosa cola y dejándole atrapado en el sitio.Max baja de Antylamon en el tiempo que Sandiramon emplea en librarse de la espada.A su vez,es asaltado por Harry,el compañero de Dianne,el cual no cesa de dispararle a la vez que huyen.

-Max:Ten cuidado.

-Antylamon:Te tengo a mi lado,Max.

Convierte sus manos en hachas y empieza a rodearle.Por su parte,Sandiramon saca de su boca una amenazadora lanza.Sus ojos carmesíes no se apartan de Antylamon

-Sandiramon:¡ANDIRAMON!

Comienza a reptar hacia Max y Antylamon,dejando tras de sí un regero sanguinoliento.Antylamon consigue esquivar su asalto y asestarle un buen tajo en su reptiliano cuerpo,siendo tumbado tras esto con un latigazo de la cola de Sandiramon.

-Max:¡Antylamon!

El joven comienza su carrera hacia su amigo.Antes de que pueda atravesarlo con su lanza,Antylamon esquiva a la serpiente gracias a su ágil y elástico cuerpo,pero no consigue evitar un placaje.El conejo está en el suelo,con la sierpe,ahora jadeante,sonriendo ante su aparente victoria.Antylamon se pone en pie mientras un aura recubre su cuerpo.Las magulladuras producidas por el combate parecen estar sanando,pero Sandiramon persiste con la ofensiva.Max revisa en su dispositivo información que pueda ayudarles.Lo ve entonces.

-Max:¡Antylamon,drena la sangre!

Antylamon le dirige una rápida mirada.Max está señalando al reguero de sangre de reptil que Sandiramon ha ido dejando.

-Antylamon:¡Aspivatravana!

Parte de la sangre se convierte en un cúmulo de datos que vuelan hacia Antylamon.Esta vez,Antylamon es alcanzado,aunque por poco,por la lanza.

-Max:¡NO!

Los anillos del Deva se cierran alrededor de Antylamon.

-Sandiramon:Creía que habías muerto,Andiramon.¿Recuerdas nuestra última conversación?Teníamos que proteger a los Digimon.O eso decíais vosotros.Débiles.Los doce lo éramosPor eso moriste,Andiramon.Yo me dediqué a hacerme más fuerte.Fuera como fuera.-sus ojos desprenden un aura parecida a la que,en otras ocasiones,habían visto,capaz de helar la sangre con su absoluta fuerza negativa.-Hay veces que no sé ni como no lo había hecho antes.Las Grandes Bestias no son nada en comparación a los Acólitos y su Energía Negativa,Andiramon.Y,aunque a veces hay que pagar un precio,esta vez creo que ha salido rentable.

Antylamon apenas puede respirar debido a la presión ejercida por el anillado cuerpo de Sandiramon.

-Sandiramon:Más ahora,Andiramon...¿Sabes qué?El instinto siempre me ha llamado al verte.Tan grande y apetecible,con esas orejas de conejo...Como dicen los humanos...¡Eres presa fácil!

Absorto en su monólogo,no se da cuenta de que el chico humano está a su lado.

-Max:¡¡DEJA A MI AMIGO,MONSTRUO DEGENERADO!!

Con su D-Arc,lanza un fogonazo de luz al Deva.Cegado,su cuerpo se relaja y libera parte de la presa de Antylamon.Antylamon empuja los serpenteantes anillos a los lados.Sandiramon se da cuenta de la situación en la que se encuentra.Genera una nueva lanza,la cual sale despedida por los aires mientras Max la convierte en una carta.Antylamon convierte sus manos en hachas de nuevo.

-Antylamon:¡SOY ANTYLAMON,NO ANDIRAMON!

Con un movimiento fugaz,el conejo decapita a la serpiente,la cual se deshace en una nube de datos.Max no tarda en acudir en ayuda de su compañero,ahora de-evolucionando a Lopmon.Consigue cogerlo antes de que caiga al suelo y le sonríe.

-Max:Bien hecho,Lopmon.

Con la luz de su dispositivo,comienza a sanar la herida de su amigo,más seria de lo que parece debido al veneno de la lanza.Por fortuna,solo es un corte superficial.

-Lopmon:Tu también,Max.

Max reanuda la marcha mientras termina de curar a Lopmon,tras lo cual le da algo de beber.A lo lejos ven como Vritramon les hace una señal.Parece que una parte del grupo decidió quedarse algo rezagado y esperar,por si la cosa se torcía.Lopmon no lo ve,pues ya está dormido,recuperándose de la batalla contra el Deva.Max sonríe con alivio.

-Max:Vamos a hacerlo bien esta vez,Lopmon.Te lo aseguro.

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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Nov 01 2017, 02:27

Los niños se ponen delante del Profundo a la vez que ellos son protegidos por sus amigos Digimons.

-James: ¡Éste es bueno!

-Carly: Ha viajado con nosotros y nos ha contado sobre por qué los de su especie se han vuelto locos.

Los demás asienten para confirmar lo que dicen. Los Digimons que estaban dispuestos a defender su base no atacan, pero permanece la tensión en ellos.

-Fladramon: Es verdad que no parece tan agresivo como los otros, pero aún así…

De pronto, se oye una tos fuerte que viene de una parte más profunda de la caverna. Todos van a comprobar qué es. Al recorrer un poco el lugar, Franky ve más cavidades dispuestas como habitaciones y salas debajo de la misma tierra. ¿Provocado por la naturaleza o hecho a propósito por alguien? En cada una de ellas hay colgando una lámpara que provee luz. Llegan a un cuarto en el que ven a un Digitamamon en cama. Junto a él, se encuentra cuidándole un Digimon con un aspecto que recuerda a los cisnes.

Spoiler:
 

-Fladramon: Swanmon, esa tos era de…

-Swanmon: Ya veo que lo habéis escuchado, pero estad tranquilos, parece que ya se ha calmado.

El Guardían del Valor vuelve a mirar en dirección al Profundo, quien está a un par de metros detrás de ellos.

-Profundo: Ese huevo… manifiesta mucha Fuerza Negativa.

-Fladramon: ¿Habla? No esperaba que estos seres fueran tan inteligentes.

-Tomás: Ya te hemos dicho que éste es diferente. Quiere que liberemos a su raza de los malos.

Fladramon se queda pensando al mismo tiempo que mira con atención al hombre mitad pez.

-Fladramon: Contádnoslo todo. Id a la sala donde hemos estado antes y esperadme allí.

Los niños, sus compañeros y otros Digimons hacen como dicen. Franky ve por el rabillo del ojo a Fladramon acercarse a un enigmático personaje con pintas de ninja, susurrándole algo.

Spoiler:
 

La historia del Profundo fue contada una vez más y los Tamers la volvieron a escuchar junto con aquellos que lo hicieron por primera vez.

-Ojalá pudiéramos hacer algo para romper lo que los controlan– desea un Pucchiemon del pueblo Core–.

-Si Searchmon estuviera con nosotros…– expresa un Digimon escarabajo amarillo con taladros en las patas y en la cabeza–.

Spoiler:
 

-Puede que tu mentor no esté, Digmon, pero aún podemos hacer algo por nosotros mismos- trata de animar el Pegasmon que Franky conoció en Faith-.

-Fladramon: No sé si realmente podemos ayudar a estas… criaturas, pero estaré encantado de usarlo de excusa  para salir ya mismo.

-¿Qué pretendes siendo tan precipitado?- le pregunta un felino alado cuyo rostro se oculta tras una máscara-.

Spoiler:
 

-Fladramon: Mientras más esperamos, más fuertes se hacen, Nefertimon. Ahora que tenemos a los Tamers aquí, tenemos una oportunidad.

-Nefertimon: Existe diferencia entre el valiente y el temerario.

-Fladramon: La misma que entre el precavido y el cobarde- responde con seriedad-. ¿De verdad no os repugna cada segundo que pasan los Emblemas en su posesión? Deberíamos haber llegado a esos Portales y podido recuperarlos hace tiempo.

Franky rebusca en sus bolsillos. Saca de uno de estos el Emblema de la Sinceridad que le “arrebató” a Phelesmon. Los Guardianes se quedan mirándole.

-Fladramon: Quienes vean esto como una oportunidad, que me sigan. Voy a salir y nadie podrá impedírmelo.

Cuando está por salir de la estancia y los demás representantes de los Guardianes iban a protestar por el comportamiento, oyen un grito desgarrador que retumba en sus oídos. En seguida corren a donde el grito se había producido, no siendo otro que la habitación donde descansaba el Digitamamon. Contemplan con horror las grandes manchas de sangre que hay en el cuarto que está ahora desierto. Tras gritar el nombre de Swanmon un par de veces para llamarle, sabiendo en el fondo que era en vano, se dirige furioso hacia el Profundo.

-Fladramon: ¡Shurimon! ¿Le has visto hacer algo extraño?

-Shurimon: Sólo he apartado la mirada cuando hemos venido todos aquí.

-Fladramon: … ¿Y esto?- levanta uno de los brazos de la criatura acuática. Éste estaba ensangrentado. Luego envuelve en llamas las garras que tiene libres y las acerca al rostro del Profundo-. ¿De verdad quieres hacerme pensar que esto es coincidencia?

-Profundo: No, por favor– tiembla del miedo–. No he tenido nada que ver con esto.

-Shurimon: No saltes tan rápido a conclusiones- mira atentamente el brazo del Profundo con sangre-. Fíjate, está herido. Esta sangre es suya.

-Fladramon: ¿Y por qué está herido ahora? ¿Ya venía así antes de entrar a la base o le dañó Swanmon o Digitamamon al defenderse de él?- los humanos no responden. No recuerdan ningún momento en el que vieran esa herida antes. El Guardián del Valor mira nuevamente a la criatura puesta en interrogación-. ¿Cómo y cuándo te hiciste esto? Más te vale elegir una buena respuesta.

El Profundo sigue mirando con temor a Fladramon. Por un momento, su mirada se cruza con la de los humanos.

-Profundo: No… fui del todo sincero con vosotros. Os dije que la maldad del Abismo de la Desesperación tocó a todos mis hermanos. Yo no soy ninguna excepción. Muchas veces me entran arranques de violencia, pero por el momento he logrado frenarla hundiendo mis dientes en mi propia carne. Aunque tardo poco en curarme debido a mi capacidad regenerativa.

-Fladramon: ¿Sigues diciendo que no tienes nada que ver con el asesinato de Swanmon y Digitamamon?

-Profundo: ¡Estoy diciendo la verdad– grita ya por la desesperación–.

Cuando la tensión ya estaba lo suficientemente elevada, un segundo grito se hace oír. Una vez más, todos dejan lo que estaban haciendo para dirigirse hacia el nuevo acontecimiento. Esta vez se encuentran en otra sala el cuerpo sin cabeza de un Digimon con forma de nutria, el cual ya se estaba descomponiendo en datos. A su lado se arrastra agonizante otro Digimon. Éste tiene el aspecto de una orca antropomórfica.

Spoiler:
 

Al pobre desgraciado le habían arrancado una aleta de un bocado y ahora se halla en el suelo desangrándose. Algunos niños apartan la mirada y vomitan ahí mismo. Franky siente náuseas. Vuelan a su cabeza irremediablemente imágenes de sus compañeros que murieron en Osi.

-Fladramon: ¡Orcamon!

Antes de poder mirar a sus ojos llenos de miedo, Orcamon se desintegra sin dejar más rastro que su propia sangre derramada.

-Fladramon: ¡Maldita sea! ¡¿Qué está pasando?!

Ese no era más que el comienzo. Las lámparas que estaban repartidas a lo largo de la base para brindar su luz van cayendo al suelo y se rompen una detrás de otra, cuyo ruido da sobresaltos a más de uno. La oscuridad reina ahora el lugar. La única luz que queda es la que sale de Tinkermon, quien pone todos sus esfuerzos en brillar todavía más para permitir ver algo a quienes le rodean. No es algo que necesite hacer por mucho tiempo porque Fladramon y Nefertimon logran tener mayor efecto con sus poderes sobre el fuego y la luz, respectivamente, aunque la oscuridad sigue ganando terreno.

-Shurimon: Siento una presencia.

Lo mismo piensan los demás al creer ver una silueta moverse en la oscuridad. Un montón de ojos se abren delante de ellos. Estos les miran como lo haría un depredador a su presa.

-Pegasmon: ¡No tenemos miedo!- dispara un rayo sagrado que es tragado por la oscuridad y alborota a los ojos-.

-Digmon: ¡Salgamos de aquí! ¡Corremos el peligro de ser enterrados vivos si no lo hacemos!

Mientras Pegasmon y Nefertimon combinan su luz para combatir el peligro, los demás se marchan por un túnel que les llevaría al exterior. Más Digimons se les unen al oír las advertencias y ver el fuego de Fladramon que guía a todos. Tras una larga carrera, salen de un agujero entre las ruinas de Berm. Cuando ya todo el ejército en su mayoría formado por Guardianes de los Emblemas ha salido de la tierra, incluyendo a Nefertimon y a Pegasmon, rodean la salida. Gotas de agua comienzan a caer del cielo. Está lloviendo, un fenómeno que no ocurría desde que el cielo se volvió negro. Se oyen quejidos provenientes del agujero. Algo está en movimiento debajo de ese suelo. Unas garras salen lentamente, luego éstas hacen el esfuerzo de sacar el resto del cuerpo, como si le faltaran las fuerzas. Los mismos ojos que asecharon a los Guardianes y Tamers antes están ahora asomando fuera. Miran inquietos en todas direcciones. Es sólo al terminar de salir por completo cuando es visible su verdadero aspecto, el cual parece ser un repulsivo demonio recién nacido que todavía no ha dejado las cáscaras de su huevo atrás.

Spoiler:
 
Descripción:
 

-Nefertimon: ¿Digitamamon?

-Profundo: ¡Os lo advertí! ¡La Fuerza Negativa se lo ha llevado para siempre!

La criatura mitad pez se lleva una patada por parte de Fladramon, lo que le tira por una pendiente y cae rodando.

-Fladramon: ¡Piérdete! Ahora tenemos problemas más grandes.

Los globos oculares de Devitamamon siguen girando sin control a la vez que suelta gemidos por su grotesca boca y es mojado por la lluvia. De repente, todos sus ojos miran en la misma dirección, donde está un desafortunado ser con apariencia de mujer mitad pájaro.

Harpymon:
 

Ésta, como si presintiera el peligro inminente, trata de huir volando, pero pronto descubre que su destino es inevitable cuando el demonio medio a eclosionar salta sorprendentemente alto y la alcanza. El impacto hace que ambos caigan por una pendiente formada por ruinas, sin que Devitamamon se suelte de su presa. Ya cuando caen a un suelo llano, el Digimon Mutante no pierde el tiempo en empezar a despedazar a la desdichada mujer ave, quien no es capaz de otra cosa que gritar. Todos los presentes contemplan la horrible escena paralizados por el miedo.

-Fladramon: “No tenemos miedo”– traga saliva. Sus garras son envueltas en llamas–. Esa es nuestra frase, ¿verdad, chicos?– da pasos hacia adelante–. No nos convertimos en Guardianes del Valor por ser impasibles a escenas como estas– empieza a correr-. ¡Sino porque somos capaces de vencer al miedo!– salta y desde el aire lanza bolas de fuego a la horripilante criatura que acababa de devorar los datos de la arpía–.

Más Guardianes del Valor salen de entre el ejército de Armors para seguir a su líder. Estos lanzan técnicas de fuego a distancia mientras van corriendo hacia el enemigo. Fladramon envuelve todo su cuerpo en llamas y se lanza contra Devitamamon. El huevo demoníaco grita. Unos círculos mágicos aparecen en frente de él y de estos son disparados rayos de energía. El líder de los Guardianes del Valor logra esquivarlos de manera que solamente le rocen, aunque esto sigue infligiéndole daños. Fladramon se estrella contra Devitamamon de frente y cae a varios metros de su espalda. El Guardián se incorpora para recibir un posible contraataque, a pesar de tener heridas superficiales por todo su cuerpo. El que una vez fue Digitamamon se levanta, ya que había sido derribado, pero no parece estar lastimado. Cuando todos los ojos del demonio marcan como siguiente objetivo a Fladramon, un torrente de luces, fuego y más proyectiles aciertan en el terrorífico ser. El ejército de los Guardianes de los Emblemas había comenzado a moverse y ahora rodea al enemigo. Devitamamon contraataca expulsando un gas que demuestra poder cegar, quebrantar el espíritu y desintegrar la piel de aquellos desafortunados que estén expuestos a él. Los únicos que no se habían movido todavía eran los Tamers y sus Digimons.

-Franky: Alf… Esa cosa es un Mega, ¿no está al mismo nivel que BlackWarGreymon y Borzaya?– pregunta temeroso de la más que probable respuesta–.

-Alf: Usemos la Espada de las Bestias, es lo único que se me ocurre que pueda detenerle.

-Juana: ¿”Espada de las Bestias”?

Franky hace evolucionar a Alf a Grademon e invoca entre las manos de éste dicha arma. Los demás niños contemplan con admiración tal colorida espada que vieron enfrentar al revolver de la entidad llamada "Nuevo".

Franky: Intentad distraerle todo lo que podáis, pero no os acerquéis.

Los demás Digimons compañeros son hechos evolucionar al nivel Campeón y corren para unirse a la batalla. Devitamamon demuestra un gran dominio sobre aquello que llaman “magia” al crear barreras que le protegen de los ataques y conjurar hechizos que sólo esparcen muerte y terror a su alrededor. Shurimon lanza la gran estrella ninja que tiene en su espalda, pero ésta es encajada en la boca del demonio y partida en pedazos como si fuera una galleta.

-Shurimon: No iba a funcionar dos veces el mismo truco, ¿eh?

El caballero dorado entra en acción con la espada multicolor y trata de clavarla en lo que supuestamente es el rostro de la aberración a la que se enfrenta. Ésta logra frenar el embiste de Alf agarrando y mordiendo la hoja del arma, pero se aleja rápidamente de un salto al notar cómo le quema el poder sagrado. Desde donde está, lanza un sello mágico que acierta en el pecho de Alf. Esto hace que el caballero empiece a flotar sin control sobre su cuerpo. Devitamamon está por lanzar otro sello a su futura víctima, pero entonces se ponen en frente de él Nefertimon junto a otros Guardianes de la Luz, quienes empiezan a destellar. Esto hace que la criatura oscura cierre los ojos y se mueva agitadamente como si la luz fuera algo que se aferrara a su cuerpo. En su confusión, lanza el sello que tenía preparado, el cual se queda pegado a la cabeza de un Digimon con aspecto de gato rechoncho cuya movilidad se basa en los globos que tiene sujetos.

Opossummon:
 

-Gato: ¡Oh, Dios, quitádmelo, quitádme-!– palpa desesperado su cara con la mano que le queda libre antes de que la cabeza le estalle–.

El cuerpo del pobre Digimon cae y deja ir los globos de colores hacia el negro cielo. El hechizo que mantenía a Alf en el aire se desvanece y le deja en tierra nuevamente. Nefertimon y Pegasmon prueban una táctica nueva que consiste en atrapar al maldito Digimon con un anillo de luz sagrada que crean juntos al rodearle volando. Es evidente que le molesta la luz, pero nadie está seguro de que eso le mantenga preso. Desde luego, Chackmon demuestra no tener la paciencia para esperar a averiguarlo y sopla una ventisca que envuelve a Devitamamon. El hielo cubre su cuerpo con éste todavía luchando por liberarse del anillo luminoso. Por muy poco probable que fuera la idea de detener a esta infernal criatura, es cierto que ésta dejaba de moverse a cada minuto que pasaba rodeado de luz solidificada y encerrado en un grueso cubo de hielo. Como paso final, un agujero se abre debajo de él y cae por éste para ser enterrado vivo, muerto o cualquier otro estado en el que se encuentre el odiado enemigo. Es entonces cuando Digmon sale excavando de debajo de la tierra.

-Digmon: Por los Emblemas– expresa cansado–, espero que se quede ahí y no vuelva.

-Nefertimon: Hemos trabajado muy bien juntos, aunque es innegable el hecho de que hemos tenido muchas bajas.

-Shurimon: Vamos a tener que dejar el descanso para después– baja los ánimos todavía más con esas palabras, aunque no con mala intención, ya que lo único que quería era advertir sobre un peligro inminente–.

A lo lejos, entre las ruinas, se pueden distinguir figuras y ojos brillantes que se mueven para asechar al todavía numeroso grupo. Son Profundos, pero ninguno es como el cuerdo hombre pez de cuyo paradero sigue siendo desconocido.

-Alf: Parece que hemos llamado la atención más de la cuenta– comenta mientras Franky le retira la Espada de las Bestias convertida en carta y le entrega la otra espada con la que ahora hace pareja con la otra arma que todavía tiene–.
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Xalcer
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Cerdo
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MensajeTema: Re: Digital World   Miér Nov 01 2017, 23:45

La oscuridad inundó los sentidos del chico. La luz del dispositivo desapareciendo, dejando tras de sí un vacío infinito y gélido. Sintió como todo el calor de su cuerpo desaparecía de repente, el frío penetrando en todo su ser, incapaz de respirar. Una mano enguantada le agarró del cuello de la camiseta y tiró de él, sacándole de las heladas aguas del puerto. Xalcer tosió un par de veces, tratando de expulsar el agua de sus pulmones, recuperando el calor en sus entumecidas extremidades. Restos de madera se arremolinaban entre las negras aguas como vestigios del viejo astillero que allí antes se alzaba. Las calles de Berm estaban encharcadas, con algas y demás restos marinos colgando o pegados a varios edificios, como si acabara de surgir desde las mismas profundidades. Sin ninguna estrella en el cielo nocturno, las tinieblas habitaban los derruidos edificios y los estrechos callejones, dándole un aspecto aún más tétrico a la abandonada ciudad. Estaba claro que no era la misma Berm que antes de entrar al Portal Oscuro.

Xalcer se levantó pesadamente, el aire costero haciéndole temblar de frío teniendo toda la ropa empapada. Desenganchó su dispositivo para comprobar que el agua no lo hubiera dañado. A pesar de su apariencia electrónica, la pantalla se iluminó totalmente funcional. Entonces recordó algo importante. Se volvió hacia Wizardmon, o más bien a Shademon. Este estaba sentado a su lado, recuperando el aliento, mirando fijamente el océano con el ceño fruncido. El chico se giró para ver lo que miraba, y sus ojos se abrieron casi tanto como el inmenso Portal Oscuro que se alzaba sobre la superficie del agua.

- Xalcer: ¿Qué... qué es "eso"?

- Shademon: Eso... - dijo señalando al portal. - ...es la victoria de los Acólitos.  

- Xalcer: ¿La victoria de...? ¡P-pero si hemos cerrado el Portal y tenemos el dispositivo y el Emblema! ¡Y seguro que los demás también!

Se giró hacia la ciudad. Las calles estaban desiertas, sin ningún de Vandemon ni de ninguno del resto de Digimon que habían atacado Berm. El miedo comenzó a arraigar en el chico. ¿Y si había pasado algo mientras no estaban? Shademon ignoró por completo al chico, sin apartar la mirada del Portal Oscuro del cual se vertía aquellas oscuras aguas en los mares. Miró al chico de reojo un segundo y, con un suspiro, se levantó. Xalcer observó cómo hacia un gesto con la mano y al extender el brazo, un Portal Oscuro más pequeño surgió a su lado.

- Shademon: Entra.

- Xalcer: ¿Qué-?

- Shademon: ¿Quieres volver a ver a tu patético compañero? - le cortó impaciente. - Pues más te vale entrar para que pueda cumplir mi parte del trato y perderte de vista de una puñetera vez.

- Xalcer: ¿Y cómo sé que no es una trampa?

- Shademon: Ya te lo he dicho: no tienes forma de saberlo. Así que andando antes de que se me acabe la paciencia.

Sin muchas más opciones, Xalcer se acercó al portal. Era bastante similar a los que usaban los Acólitos para desplazarse, aunque la verdad es que todos le parecían iguales. Extendió la mano y tocó la superficie oscura. Un cosquilleo recorrió su piel cuando esta la atravesó.

- Shademon: ¡Entra de una vez!

Xalcer atravesó el portal de golpe y cayó al otro lado de la patada que le atizó Shademon. La estancia en la que aterrizó estaba completamente vacía, literalmente. A pesar de sentir el suelo sólido bajo sus pies, un vació abisal se extendía allá donde mirara. La única luz existía era aquella que conseguía atravesar el portal, la cual no era mucha. Esta solo llegaba a iluminar un par de metros, permitiendo al chico verse a sí mismo y a...

- Xalcer: ¡¡¡Aurelion!!!

Trastabilló un par de veces tratando de levantarse a toda velocidad. Tirado en medio de aquel lugar se encontraba el pequeño dragón, su vivo color celeste casi desaparecido por completo, volviéndose de un pálido preocupante. Una especie de masa negra cubría gran parte de su cuerpo y toda la zona a su alrededor. La superficie de aquella masa se movía y palpitaba, como si tuviera vida propia y sus pisadas hacían un asqueroso ruido al pegarsele en las suelas.

- Xalcer: ¡Aurelion, ¿estás bien?!

El dragón no respondió, lo que no inspiraba muchos ánimos al chico. Agarró aquella masa con intención de quitársela de encima. Soltó un grito de dolor. La piel de aquella cosa estaba completamente congelada, incluso más que el hielo. Las manos se le habían quedado pegadas del frío y necesitó hacer un esfuerzo para poder despegarlas. Las palmas le ardían y soplarles solo agravaba aún más el dolor. Tuvo que morderse el labio para evitar soltar una lagrimilla.

- Shademon: Eso no ha sido una buena idea.

El mago le observaba frente al portal con los brazos cruzados.

- Xalcer: ¡¿Qué es esa cosa?! ¡¿Qué le está haciendo a Aurelion?!

- Shademon: Esa "cosa" es oscuridad sintetizada. La usan los Acólitos en estas "prisiones" cuando quieren retener a alguien. Se adhiere al Digimon y se alimenta de su energía, lo que les impide resistirse y escapar hasta que alguien requiera de ellos. Aquel Deva estuvo un tiempo de visita. - añadió con una sonrisa.

- Xalcer: ¿Y cómo se la quitamos? Habrá algún modo, ¿no?

- Shademon: No es mi problema - dijo volviéndose y saliendo por el portal.

Estaba claro que no iba a recibir ninguna ayuda del mago. Al menos podía estar agradecido de que no le hubiera encerrado allí también. Volvió a mirarse las manos y luego a su compañero. Una idea surgió en su cabeza. Metió la mano debajo de su camiseta y tocó la oscuridad que le rodeaba. Notaba cómo el frío se filtraba a través de la tela, pero no sentía ningún tipo de dolor. Sin dudarlo un segundo se quitó la camiseta y, cubriéndose las manos con ellas, comenzó a arrancar la oscuridad de Aurelion. Tras varios minutos de trabajo, gran parte de su cuerpo estaba ya al descubierto. Aquellas partes que habían estado todo ese tiempo en contacto con la masa de oscuridad estaban completamente blancas, o casi, sin rastro de su carismático color celeste. Esto no hizo no más que incentivarle a trabajar con más ahínco. Con un último tirón, arrancó el último trozo de oscuridad.

- Xalcer: ¡Aurelion!

Arrojó su camiseta a un lado y corrió a abrazar a su compañero. Estaba vez sí que se permitió soltar una lágrima. Había temido tanto de que le ocurriera algo. No supo cuánto tiempo estuvo así, abrazado a él, ni le importó. Cuando se separaron, volvió a ponerse la camiseta, limpiándola de pequeños trozos de oscuridad que se le habían pegado. Trató de sacar a Aurelion de allí, pero el dragón pesaba demasiado para ir cargando con él. Entonces recordó todas aquellas veces que Franky había devuelto a Alf a su forma de Dorimon. Nunca lo había hecho antes, por lo que trasteó entre los botones de su dispositivo, tratando de recordar cómo lo hacían los demás. Una vez lo hubo encontrado, apuntó con su D-Arc al dragón, el cuál volvió a su forma de Babydmon, siendo mucho más ligera. Cogiéndole en brazos con cuidado, se dirigió hacia la salida. El mismo cosquilleo que sintió al entrar recorrió el cuerpo del chico. Nada más salir, el portal se desvaneció tras ellos. Aunque el cielo de Berm seguía oscurecido, Xalcer necesitó taparse los ojos al salir de un lugar tan oscuro. Al recuperar la visibilidad, vio para su sorpresa que Wizardmon se encontraba frente a él, tirado en el suelo. Un intenso escalofrío  que le hizo temblar le recorrió de arriba a abajo. Aurelion se desplomó junto a él al caer de rodillas, falto de aire.

- Shademon: Eres demasiado ingenuo. - A pesar de no tener boca, la verdadera voz de Shademon resonaba en su oídos como el eco de una cacofonía de voces en perfecta armonía.

- Xalcer: ¡¿Qué estás haciendo?! - Observó asustado cómo humo negro emanaba de su piel y se extendía a su alrededor.

- Shademon: Aquí tu amigo el encapuchado ya empezaba a sentirse un poco cansado. - Un ojo carmesí surgió del humo. Cada vez que se movía por su cuerpo para mirarle, la oscuridad se retorcía a su alrededor. - Hace días que le tengo de arriba para abajo haciendo de recadero para los Acólitos. Ya no me es de mucha utilidad. En cambio, tú... - El ojo se entrecerró, mirándole fijamente.

- Xalcer: ¿Q-qué quieres de mi? Cumplí con mi parte del trato.

- Shademon: Cierto, cierto. Por eso sé que me vas a venir de perlas para lo que te tengo pensado. Verás.- El ojo se situó en el hombro del chico, cambiando al otro a medida que hablaba. - Los Acólitos pensaron que sería divertido encerrarme con vosotros en uno de sus Portales. Sin embargo, yo no le encuentro ninguna puta gracia. Como buen humano que eres irás a por ellos para salvar este mundo, ¿me equivoco? Así que te ofrezco otro trato: tu me llevas ante ellos para que pueda mostrales mi... desacuerdo con su decisión, y en cambio yo... - Decenas de ojos se abrieron al unísono, cubriendo todo su cuerpo. - ...no os ahogo a tu mascota y a ti en el mar.

Un sudor frío le recorrió toda la espalda ante la inquisidora mirada de Shademon. Sintió la necesidad de retroceder, intimidado por la amenaza, pero fue entonces cuando se percató que su cuerpo había dejado de responder. Shademon le había privado de su control sin que se diera cuenta.

- Xalcer: ¿Acaso tengo otra opción...?

- Shademon: Chico listo. Y ahora, andando. Cuanto antes encontremos a los demás antes sabremos qué ha pasado. - El humo oscuro comenzó a disminuir, mayormente escondiéndose bajo sus ropas, hasta que no quedó trasto de él. A no ser que alguien mirara detenidamente, era imposible saber de la presencia del Digimon.

- Xalcer: ¿No vas a "poseerme" como a Wizardmon?

- Shademon: ¿Y arriesgarme a que me descubran? No, gracias. Además, no tengo ninguna necesidad de hacerlo. Cumplirás con tu parte, si sabes lo que os conviene a tu mascota y a ti.

El chico miró a su compañero. Sabía que la había cagado a base de bien, convirtiéndose en la marioneta de un supuesto ex-Acólito. Abrazó a Aurelion. Por mucho que le disgustara la idea, tendría que mentirle a todo el mundo y mantener a Shademon en secreto. Se levantó con Aurelion en brazos, solo para volver al suelo momentos después. La mejilla le ardía de dolor. Wizardmon le señaló con el báculo con el que le acababa de atizar, su punta chispeando con un leve tono azulado. A pesar de su actitud, era bastante visible el cansancio en su rostro.

- Wizardmon: ¿Colaborando con el enemigo? Sabía que no podíamos fiarnos de vosotros los humanos.

El chico le miró confundido, frotándose la mejilla dolorida mientras las lágrimas se deslizaban por ella. Shademon volvió a hacer acto de presencia.

- Shademon: Atacar a un crío indefenso no es muy deportivo, que digamos.

- Wizardmon: ¡Silencio, parásito! - Hizo un amago de volver a golpearle, pero Shademon fue más rápido y apartó al chico a tiempo. - Llevas semanas usándome contra mi voluntad, utilizándome como espía para los Acólitos. Te escondas detrás de un humano o de un DigiTama, ¡pienso destruir todos y cada uno de tus datos junto con los de este traidor!

- Xalcer: ¡E-espera!

La punta del báculo comenzó a chispear con mayor fuerza, lanzando pequeños rayos azules. Se disponía a atacar, pero se contuvo al ver a Shademon alzar el brazo, enseñándole el Emblema del Conocimiento.

- Shademon: ¿Qué pasa? ¿Se te quitaron la ganas? ¿O es por esta cosita? - Miró el Emblema como quien mira un diamante a contraluz. - Le tenéis bastante aprecio para montar todo este tinglado solo para conseguir unos cuantos de ellos. ¿Quieres recuperarlo? Entonces más te vale soltar ese palo que tienes.

Tras unos segundos de tensión, arrojó el báculo ante los pies del espectro. Shademon se agachó a recogerlo.

- Shademon: Buen chico. - Creó un pequeño portal en la otra mano, arrojando dentro de él el Emblema. Xalcer sentía la intensa mirada de odio del mago posada en él. - Y ahora andando, donde pueda verte.

A regañadientes, el mago se puso en marcha mientras Xalcer recuperaba el control de su cuerpo. Con Aurelion en brazos, se dispuso a seguir el ejemplo de Wizardmon, cuando una especie de gruñido captó la atención de ambos. Instintivamente llevó la mano al dispositivo, volviéndose hacia la ciudad. Una extraña criatura humanoide les observaba de entre las sombras. El grito de aquel ser chirrió en los tímpanos de los presentes. Multitud de aullidos cercanos se sumaron al suyo a la vez que un enjambre de aquellas cosas salían de las calles y edificios de la zona. Wizardmon retrocedío, generando una esfera de electricidad en su mano al no disponer de su principal arma. Xalcer se sintió paralizado ante aquella marea salvaje que se cernía sobre ellos a toda velocidad, o al menos eso pensaba. Su cuerpo dio un paso atrás a la vez que alzaba uno de sus brazos, apuntando a aquellas criaturas que se acercaban. La oscuridad de Shademon volvía a cubrir todo su cuerpo. Para sorpresa de ambos, las criaturas se detuvieron.

- Xalcer: ¿Qué les has hecho?

- Shademon: Aún nada.

Una antorcha encendida cayó entre los seres, mostrando sus claros rasgos acuáticos. Los que estaban cerca de ella se apartaron asustados, mientras el resto miraba en la dirección desde la que procedía y, a la misma velocidad a la que habían llegado, volvieron a desparecer entre las ruinas de la ciudad. En cuestión de segundos, la calle volvía a estar desierta. El sonido de algo siendo arrastrado llegó a sus oídos. Provenía desde el mismo lugar que la antorcha, y se acercaba. Al chico le resultaba extrañamente familiar. Una figura salió de una de las calles en dirección a la antorcha. Tenía aproximadamente el mismo tamaño que Xalcer, y arrastraba algo tras de sí. Shademon y Wizardmon se pusieron nuevamente a la defensiva. Cuando la luz de la antorcha alcanzó a la criatura, las sospechas del chico se confirmaron.

- Paladín: ¡Mira a quién tenemos aquí! - Alzó la antorcha para verles mejor, reflejando su luz en el metal de su armadura. Se acercó a ellos arrastrando su mandoble como siempre solía hacer. - El mundo es un pañuelo.

- Shademon: Espera, ¿ese no es...?

- Paladín: De buenas os habéis librado. Esas cosas no se andan con tonterías. Menos mal que me encontraba cerca. - Soltó una risotada de las suyas.

El chico observó al paladín a medida que se acercaba. Después de lo vivido en el Portal Oscuro, sabía que encontrarse allí, de entre todos los lugares del Mundo Digital, no era una coincidencia.

- Paladín: ¿Hm? - Miraba receloso a Shademon. Movió la antorcha de un lado a otro, comprobando si se trataba de una simple sombra.

- Paladín: Los Shademon son bastante raros de ver. ¿Son amigos tuyos? - dijo agarrando el mandoble, receloso.

- Xalcer: Más o menos.

El paladín no respondió de inmediato. Observó a Wizardmon y a Shademon durante unos segundos antes de relajarse. Entonces su vista se posó en los brazos del chico.

- Paladín: ¿Le has encontrado? - dijo acercándose a Aurelion. Puso una de sus garras en la frente del pequeño dragón, como comprobando sus estado. - Está muy débil. A saber lo que le habrán hecho esos despreciables Acólitos. Si me hubiera dado cuenta antes de lo que planeaban...

- Xalcer: No es culpa tuya, Claw...

Este no dijo nada. Miraba con autentica preocupación a Aurelion. Apartó lentamente su mano del pequeño a la vez que retrocedía. Suspiró profundamente.

- Claw: Tú. - Señaló a Shademon con sus garras. - Más te vale asegurarte de que no le pase nada a ninguno de los dos.

- Shademon: No es algo que se encuentre dentro de mis prioridades, precisamente.

Clavando la espada en el suelo, agarró al chico por la camiseta y se acercó al espectro.

- Claw: Lo único que me impide en estos momentos deshollarte con mis propias garras es que estés unido a él, así que si de verdad valoras en algo tu patética vida en este mundo, más te vale hacerme caso.

- Shademon: Recibo este tipo de amenazas continuamente, "paladín", y aún así sigo entero. No eres ninguna excepción.

Los pies del chico se elevaron sobre el suelo mientras una intensa luz cubría el cuerpo de Claw. El báculo cayó al suelo con un golpe seco, pero Wizardmon no hizo ningún ademán de recuperarlo. Se encontraba más atento a la carmesí marca que portaba Claw portaba en su hombro en su forma de Strikedramon.

- Claw: A no ser que el anfitrión se ofrezca voluntario, los Shademon solo pueden poseer a aquellos que tengan vuestra misma cantidad de datos. Puede que eso te sirviera para salir de este tipo de situaciones, pero conmigo no te funcionará. Aunque trates de poseer a otro Digimon, el momento en que los dos os separéis, estás muerto, ¿entendido?

Los miles de ojos de Shademon se estrecharon observando al ex-general. ¿Estaba sonriendo?

- Shademon: ¿Red Mane, el cazador de humanos, preocupado por el bienestar de un simple crío? Ahora sí que tienes mi atención. De acuerdo, mantendré a tu querido chico a salvo. Será divertido ver al gran General del Caos Red Mane convertido en el perrito faldero de un niñato de diez años.

- Xalcer: Once.

- Shademon: A nadie le importa.

Claw regresó a su forma de Monodramon, soltando al chico y tirándolo al suelo. Sus ambarinos ojos desprendían odio hacia el espectro. Iba a volverse, pero entonces reparó en el báculo que había junto a Xalcer. Su dueño había desaparecido de escena, posiblemente aprovechando la discusión. El ceño fruncido de Claw se acentuó aún más. La idea de que alguien supiera su verdadera identidad le disgustaba enormemente.

- Claw: Buena suerte lidiando con los Profundos.

- Xalcer: ¿Profundos? - preguntó mientras se sacudía la suciedad del suelo de los pantalones. - ¿Te refieres a esas cosas de antes?

- Claw: Si, al menos así es como les llamaron. La ciudad está infestada de ellos.

El antiguo paladín les puso al día de lo ocurrido en la ciudad de Berm mientras avanzaban por sus sinuosas calles. La apertura del Portal gigante, Leviamon, la batalla contra Borzaya por el ataúd... Por desgracia, gracias al teletransporte de Phantomon, el paradero de los demás le era completamente desconocido, desanimando en gran medida al chico. Claw les llevó fuera de la ciudad, hasta un lugar que ya conocido. El viejo campamento de las fuerzas que atacaron Berm seguía allí, aunque un poco más desértico. Con todas las preparaciones para el ataque, no hubo tiempo para desmantelar todo el lugar, dejando algunas tiendas de campaña aún en pie y unas cuantas cajas de provisiones o demás útiles. La tierra quemada y un montó de cenizas mostraba dónde hacía unas horas se había sentado todo el grupo a comer. Un montón de madera seca descansaba junto a esta.

Claw se acercó a uno de los troncos que servían de asiento y clavó su mandoble a su lado, arrojando la antorcha en el centro y cogiendo varios trozos de madera. En cuestión de segundos, la hoguera volvía a la vida. Xalcer tomó asiento en el otro extremo de esta, mientras el dragón preparaba varios trozos de carne de una de las cajas, colocándolos sobre el fuego. Agradecía el confortante calor que este desprendía. La altura del lugar en comparación con Berm hacía que una suave corriente de viento recorriera el campamento, cosa que habría agradecido en otra ocasión si no tuviera toda su ropa aún empapada. Se acercó un poco más al fuego, tratando de calentarse todo lo posible.

- Claw: Quítate esa ropa y ponla a secar al fuego. - le ordenó quitándose la hombrera que sujetaba su capa, y arrojándosela. - De nada servirás si pillas algo.

Estaba bastante ajada y tenía varios arañazos de sus numerosas peleas, pero aún así era lo bastante grande como para resguardar al chico del frío. Xalcer miró el trozo de tela y luego a Claw, un poco incómodo. Este suspiró.

- Claw: Los humanos y vuestro sentido de la vergüenza...

Apartó la mirada, dándole cierta privacidad al chico para cambiarse. No era la primera vez que hubiera agradecido venir al Mundo Digital con un par de prendas de repuesto. Una vez se hubo cambiado, se ató la capa al cuello, usándola a modo de manta. La tela aún seguía caliente del contacto con el dragón, cosa que agradeció. Claw cogió uno de los trozos de carne que había sobre el fuego, y tras olfatearlo un poco, empezó a comer. Se había deshecho de la hombrera y de gran parte de su armadura para estar más cómodo, mostrando la C carmesí de su hombro, así como varios vendajes. Algunas aún tenían sangre fresca.

- Xalcer: ¿Te han herido?

- Claw: No es nada.

- Xalcer: ¿Han sido los Profundos?

- Claw: Mayormente. - dijo casi sin importancia, devorando otro trozo de carne de un solo bocado.

Aunque desprendía una olor delicioso, el apetito del chico parecía haber desaparecido. Era mucha la información que tenía que procesar y el cansancio comenzaba a notarse. Tras varios minutos de conversación, se excusó ante Claw y se dirigió a una de las tiendas de campaña que aún seguían en pie. Con cuidado, dejó a Aurelion en una de las camas de esta. Su cuerpo aún estaba débil y su piel fría debido a su continuo contacto con la oscuridad sintetizada, pero no pudo evitar esbozar una ligera sonrisa amarga al ver que el color volvía lentamente a sus escamas. Con una última mirada a su compañero, se acostó en la cama de al lado. No tardó mucho en caer bajos los brazos de Morfeo.


Última edición por Flash Sentry best pony el Dom Nov 26 2017, 02:47, editado 2 veces
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Maximirusu Pauaa
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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Nov 02 2017, 13:59

La comitiva está esperando a Max y Lopmon.Vritramon se les acerca.

-Vritramon:...Buen trabajo.

-Max:Si no me hubierais ayudado,no podríamos haber acabado con él.

El ave draconiana mira al lugar en el que el cuerpo del Deva se deshizo en datos.Vritramon suspira.

-Vritramon:Cada vez menos...

El chico sabe a lo que se refiere.

-Max:Estaba imbuido en Fuerza Negativa,Vritramon.Solo vivía para ser más poderoso cada vez.

-Vritramon:Lo sé...

Mira al resto del grupo.

-Vritramon:Vayamos a Berm.Tus amigos nos esperan.

El grupo reanuda la marcha.Tras un rato,y para alivio de Max,Lopmon despierta.

-Max:Hey.¿Cómo sigues?

-Lopmon:Cansado...pero se me pasará.

-Max:Creo que hemos estado bastante bien ahí fuera,¿no?

-Lopmon:Yo diría que sí.

Los dos se quedan en silencio.

-Lopmon:¿Qué te ocurre?¿Es por tu prima?

-Max:No,no es eso.Quiero decir;tengo que hablar con ella y tal,pero...

El joven no puede evitar mirar de reojo a Dave.Sabe las implicaciones de lo que le ha dicho Vritramon.

-Lopmon:Sé lo que estás pensando,Max.No es justo para Dave.

-Max:Todo esto...No está bien.

Lopmon se le sube a la cabeza y le da un par de toques afectuosos en la frente.

-Max:¿Sabes qué he visto en los Portales?Miedo.Casi siempre,todo el mundo sufría.Terror,dolor,amargura...Pero en uno sentí algo diferente.Había miedo,sí.Pero creo que también sentí levemente lo que posiblemente mi madre sintió por mi al criarme.En ese portal me encarné en un Terriermon.No muy diferente a Harry.Era el responsable de una Pradera del Comienzo.Estuve cuidando de bebés durante un par de días...y luego volví a este mundo,donde ya no quedaba ninguno de ellos.Ni Pradera.No está bien.Ni que todos esos niños hayan muerto.

Max coge a Lopmon y lo pone a la altura de sus ojos.

-Max:No podemos permitir algo así.Y,cuando todo esto acabe,quiero que nos conozcamos mejor.No hemos tenido tiempo para ello,y quiero que seamos como uña y carne,Lopmon.

El Digimon asiente y vuelve a su zona habitual.

-Lopmon:Gracias por abrirte a mi.

-Max:Gracias por estar siempre ahí.

Pasados unos minutos,Lopmon llama la atención de su compañero.

-Lopmon:¿Esos no son a los que se refería Vritramon?Los de Berm.

Miran al grupo.O grupito más bien,pues son solo un par de chicas,acompañadas por un Vegimon y un Kyubimon.

-Lopmon:Perdonad.

Las chicas miran a la pareja.

-Max:No quería importunaros,pero vosotras sois las que estuvisteis en Berm,¿cierto?

El grupo se mira entre sí,incómodo.

-Lopmon:Cruzasteis un Portal,¿no es así?

-Kyubimon:¿Vosotros también?

Max le muestra levemente el Emblema de su bolsillo,así como el dispositivo.

-Lopmon:Cuando nos reunamos con nuestro grupo,¿podríais venir con nosotros?No será demasiado tiempo.

-Max:Por favor.Necesitamos los Emblemas y los Dispositivos para acabar con toda esta locura.

Se quedan en silencio durante un momento.Tras eso,sacan de una bolsa un par de dispositivos y dos emblemas,uno con el dibujo de un anaranjado sol y otro un símbolo con cierta similitud a un lazo sobre un fondo azul.Sin más dilación,se los ceden a Max.

-Chica1:Os ayudaremos con Leviamon y Magnamon,pero no queremos saber nada más de los Portales.No...no podría soportarlo.

-Vegimon:Por favor,dejadnos a solas.

Tras vacilar,Max y Lopmon se alejan.

-Lopmon:Me hacía una idea de como eran los Portales,pero tras ver esto...

-Max:Se pasa bastante mal ahí dentro,Lopmon.

Ven como Alana les llama la atención.

-Alana:Gracias por lo de ahí fuera.

-Max:No ha sido nada.¿Cómo estáis?

-Alana:Bastante mejor gracias a vosotros?

-Dave:Max.

Al chico le recorre un escalofrío la espalda cuando el recipiente de la Homeostasis le llama.

-Dave:Antes,cuando nos separamos en los Portales,conseguí algo...

Tras rebuscar,el chico les muestra un dispositivo,ahora en su mano izquierda.En la derecha,pequeño como los demás,un Emblema brilla.Sobre un fondo dorado,una estrella de esperanza llena el corazón de Max.Ya quedan menos de la mitad.

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MensajeTema: Re: Digital World   Lun Nov 06 2017, 11:23

La lluvia había cesado. El ejército de Armors había despejado una zona para poder descansar un poco. Varios Guardianes de la Luz, incluyendo a Nefertimon, se situaron en los límites de esta zona para desprender un destello que mantiene alejados a los Profundos. Los Digimons más veloces fueron a la base subterránea para recuperar provisiones y remedios que les pudieran ayudar. Podrían haber regresado todos a ese lugar, pero casi nadie quería volver a pisarlo, tal vez porque temían que el enemigo ya supiera de esa localización o por el terrorífico recuerdo de Devitamamon.

Chackmon está preparando unas tumbas en honor a los muertos. Más que tumbas de por sí, son crucifijos clavados en el suelo con los nombres de los que se han ido, hechos con materiales conseguidos en las ruinas. Pegasmon se le acerca y empieza a recitar una oración a la que pronto se le unen más Digimons que desean el descanso para sus camaradas caídos. Miguel, el niño más joven del grupo, aunque no por mucha diferencia, está llorando y todavía temblando. Su hermana, Juana, le abraza cariñosamente para reconfortarle. No es como si los demás humanos estuvieran mucho mejor. Se entiende que acababan de pasar por una experiencia traumática. Uno pensaría que Franky ya sabría encajar este tipo de situaciones, pero se encontraba sentado y apartado de los demás, rodeando sus piernas con los brazos. El Dorumon se le aproxima.

-Alf: Eh, ¿qué tal?... ¿Todo bien, todo correcto…?  

-Franky: No lo sé– mira al suelo–. Se supone que estamos avanzando. Pero sólo se pone peor.

-Tomás: ¿Sólo “se pone peor”?– interrumpe– ¿Sabías que iba a pasar esto? ¿Por qué no nos avisaste?

-Franky: ¿Cómo iba a saberlo?

-Tomás: Ha sido horrible, ¿sabes? Cuando vine, no pensé que de verdad… vería morir gente. ¡Y de qué forma! Al menos con los Digimons debería ser otra cosa, quiero decir, están hechos de datos, ¿no? Mueren y se descomponen en esos puntitos, pero lo de ahí abajo…– refiriéndose a la base subterránea– Ha sido demasiado real. Petermon tenía razón, no deberíamos habernos metido en esto. Vamos a acabar muertos– dice ya sollozando y con la respiración agitada–. Quiero volver a casa.

Franky se ve reflejado en Tomás. No hace mucho era como él. Aunque la única diferencia ahora es que sabe ocultarlo.

-Pegasmon: Conoceremos la verdadera derrota cuando perdamos todo atisbo de esperanza– se acerca a los niños junto a Chackmon–. El enemigo nos ataca por separado porque sabe que así somos débiles, pero unidos somos implacables, como hemos demostrado contra ese emisario del miedo.

-Chackmon: Cierto. Y no olvidéis que tenemos más aliados en camino, muchos más poderosos que cualquiera que estemos aquí.

El oso blanco observa a Franky, quien a su vez contempla las cruces recién puestas.

-Chackmon: Oye, Franky… ¿cómo honráis a vuestros difuntos cuando estos… os dejan?– se atreve a preguntar–.

El chico le mira por unos segundos antes de abrir la boca.

-Franky: ¿Te refieres a los funerales? No he ido a ninguno, pero… creo que encierran el cuerpo en un ataúd y lo entierran mientras alguien dice cosas sobre el muerto.

-Chackmon: Espera… ¿”encerrar a un muerto”? ¿Atrapáis los datos y los encerráis?

-Franky: ¿Qué? No– termina entendiendo que en el Mundo Digital nadie conserva su forma al morir–. A ver, en mi mundo no estamos hechos de datos. Cuando alguien muere, se queda muerto y punto.

-Chackmon: ¿Pero cómo alguien puede morir sin descomponerse en datos? Eso es lo que no entiendo. Si no perdéis vuestros cuerpos, entonces seguís ahí, podéis seguir viéndoos.

Franky no sabe cómo explicarlo para que el guerrero lo entienda. Al menos el ambiente se había relajado un poco. En ese momento, Fladramon se acerca para integrarse tras ayudar a otros Digimons a encender un fuego con el que preparar comida. Muchas partes de su cuerpo que no están protegidas por armadura están cubiertas con vendajes.

-Fladramon: ¿Os importaría hablar sobre la muerte en otro momento cuando no corramos nosotros el riesgo de morir? ¿Cuál es el plan?– pregunta al caballo alado–.

-Pegasmon: Hemos mandado a Shurimon con un equipo para que inspeccionen los alrededores e intente localizar los Portales Oscuros.

-Fladramon: Donde están los Emblemas.

Asiente el portador de la Esperanza.

-Alf: ¿Qué pensáis hacer con Magnamon?

-Fladramon: ¿Magnamon?– mira al Dorumon con un semblante serio–. No creo que debamos preocuparnos. A pesar de lo que hemos oído de ese farsante, nadie ha podido portar el Digimental de los Milagros por mucho tiempo.

-Pegasmon: Nadie excepto Magnamon.

-Fladramon: El Caballero Real, el único y auténtico.

-Alf: … ¿Cuál es vuestra relación con ese “auténtico” Magnamon? Si tan cercanos sois, ¿por qué no le habéis pedido ayuda con esto?– se atreve a preguntar–.

Los dos Armors se quedan callados por unos segundos incómodos.

-Pegasmon: Os contaré el origen de los Guardianes de los Emblemas. Hace mucho hubo una gran guerra. La guerra más grande que este mundo haya presenciado– se refiere a la “Guerra en el Árbol” que HolyAngemon y la Cazadora hicieron referencia alguna vez–. Para ésta, los Emblemas fueron reconstruidos y usados por Tamers como los que estáis aquí– mira a los niños humanos y posa su mirada nuevamente sobre Alf y Franky–. Tras acabar la guerra, Magnamon recogió los Emblemas para ejercer su propio juicio sobre dichos objetos. A pesar de que el Caballero Real pensó que serían peligrosos si cayeran en malas manos y que lo mejor sería destruirlos, terminó pensando que eran un obsequio que pertenecía al mundo. Representarían un poder que protegería el Mundo Digital y sus habitantes tenían la responsabilidad de cuidar de éste. Fue entonces cuando Magnamon formó un grupo de protectores que defendieran los Emblemas con sus vidas. Estos, con el paso del tiempo, acabaron convirtiéndose en lo que hoy somos. Esa es nuestra conexión con el Caballero Real Magnamon. Él fue el fundador de los Guardianes de los Emblemas.

-Fladramon: Magnamon cedió su Digimental de los Milagros para que existiera también el Emblema de la Amabilidad. Luego desapareció.

-Franky: Vale, eso lo entiendo. Pero todavía no comprendo por qué vosotros sois capaces de luchar hasta… morir. ¿Conocisteis a ese Magnamon?

-Fladramon: Que va, dejó el mundo hace ya siglos y nosotros somos todavía jóvenes.

-Franky: ¿Entonces?

-Fladramon: … Una vez fui un V-mon que vivía en un pueblo donde reinaba la tiranía– empieza a contar–. El miedo era pan de cada día. Una vez cogieron a mi amigo por recuperar un Digimental del Valor que uno de los opresores le arrebató a un viajero. Querían dar ejemplo de lo que ocurriría si no obedecíamos, así que le dieron una paliza delante de todos. Nadie movió un solo músculo a los primeros golpes, ni si quiera yo. No fue hasta que le tenían en el suelo, encima de un charco de su propia sangre, que mis piernas se movieron por sí solas y le metí un puñetazo a quien iba a asestarle el golpe de gracia. Fue el momento en el que le dije “no” al miedo, aunque acabara muriendo solo. Pero cuando esperaba una reprimenda inmediata por mi acto, vi sorprendido cómo los pueblerinos se levantaron contra sus opresores. Fue ahí cuando el Digimental del Valor me envolvió en sus cálidas llamas y me dio el poder para liberar a mi pueblo.

-Pegasmon: Yo– le toca ahora– antes era un Patamon incrédulo que se burlaba de las creencias que, para ese entonces, me parecían ridículas. Vivía con mi querido hermano pequeño, Tokomon. Un día tuve que emigrar junto a mis vecinos de mi aldea natal a un lugar que no estuviera siendo azotado por la hambruna y la sequía. De entre los viajeros había un Digimon de avanzada edad y codicioso que poseía un Digimental de la Esperanza. Lo cuidaba como un tesoro. Entramos a un bosque en el que nos adentramos tanto que la luz no nos llegaba. Tal era la oscuridad que nos perdimos por mucho tiempo. Las provisiones se terminaron y aún nos quedaba por vagar. Los ánimos de los ciudadanos fueron decayendo, así como sus vidas uno por uno. Mi orgullo y descaro fueron mermando hasta no quedar nada. Habría perecido allí mismo. Pero entonces pensé “¿qué sería de mi hermano?”. Si yo apenas estaba preparado para enfrentar la vida, él lo estaba menos. Su estado era peor que el mío e iba a rendirse en cualquier momento, pero le hice creer, así como lo hice conmigo mismo, de que todo saldría bien, que llegaríamos vivos los dos a nuestro destino. Entonces se produjo el milagro. El Digimental de la Esperanza abandonó a su dueño y poseyó mi cuerpo, transformándolo en el de un Digimon que desprendía luz propia y hacía gala de alas lo suficientemente fuertes como para elevarse por encima del bosque y encontrar el camino. Y así logramos llegar a nuestro nuevo hogar.

-Fladramon: Lo que intentamos decir es que no nos movemos por una cuestión religiosa o porque alguien nos lo ordene.

-Pegasmon: Estamos infinitamente agradecidos con Magnamon por tener fe en los Digimons. Por darnos la oportunidad de usar este poder para vivir y hacer lo correcto. Es por él y por la promesa de proteger su legado que luchamos.

Por unos momentos nadie dice nada. Es Chackmon quien rompe el silencio.

-Chackmon: Sabiendo eso, puedo entender que lo que hace este Magnamon, el que está de lado de los Acólitos, es imperdonable. ¿Hasta dónde puede llegar su maldad?

-Alf: Ahí quiero corregirte. Nosotros conocimos a ese Magnamon cuando era V-mon. Por lo poco que supimos de él, realmente quería usar el Digimental de los Milagros para proteger el mundo. Pero entonces pasó lo de Berm y le infectaron con un programa o virus que le volvió loco.

-Franky: … Si lo piensas, no sería justo odiarle a él– dice con absoluta sinceridad y con la mirada perdida en el suelo–.

El Guerrero del Hielo se queda en silencio, reflexionando sobre lo similares que son ese Magnamon y él mismo. O al menos eso sospecha Franky. ¿Cómo sería si intercambiaran roles?

-Pegasmon: Conociendo sus circunstancias, es bien claro que este Magnamon es una víctima más.

-Fladramon: Mh…

Shurimon cae en medio de los presentes, haciendo que los que estén a su alrededor peguen un bote por el susto.

-Fladramon: ¡Maldita sea, Shurimon, no vuelvas a hacer eso!

-Alf: ¿Desde dónde ha saltado?

-Shurimon: ¡No tenemos tiempo para esto, ya viene!

El suelo retumba brevemente. Unas casas habían sido echadas abajo, como si algo hubiera caído y se hubiera estrellado en ellas. Todos los aliados miran en esa dirección. Se oyen sonidos de pasos metálicos, como si anduviera alguien con una armadura puesta. El intruso no hace esperar más y se muestra. Es Magnamon. Franky no entiende lo que pasa. Se esperaba a un monstruo colérico que destruyera todo a su paso, como vio en su segunda visita a Berm. Sin embargo, el caballero avanza con tranquilidad hasta exponerse totalmente, que es cuando se detiene. Su cuerpo está en perfectas condiciones, salvo alguna cicatriz suelta, lo cual alarma a Alf. ¿Había sido curado tras la batalla contra Borzaya?

-¿Sorprendidos?– pregunta una voz proveniente de las sombras que proyectan las ruinas–. He traído ante vosotros nuestra fuente de inspiración– finalmente sale de detrás del caballero poseído el que fue una vez Guardián del Valor y Sacerdote Supremo de Faith, Baromon–.

-Fladramon: ¿Cómo te atreves…?– dice con claro odio–.

-Baromon: ¿A traer de vuelta a nuestro héroe?

Fladramon envuelve en fuego sus extremidades. Sus ojos arden de la rabia.

-Baromon: Entiendo, os cuesta ver todo el cuadro. Permitidme explicaros entonces todo lo que he hecho por vosotros, todo lo que he sacrificado. Me infiltré entre los Acólitos Sombríos, sabiendo que estos representaban la destrucción total del Mundo Digital. Con ellos, crié y modifiqué a través de rigurosos experimentos a un V-mon para que fuera cien por cien compatible con el Digimental de los Milagros, tal y como fue una vez nuestro fundador. Sí, pude ver lo suficiente en el futuro como para saber que Las Bestias Sagradas lo recrearían nuevamente. Con astucia, logré hacer que los Acólitos no vieran el Digimental como un obstáculo, sino como una oportunidad. Y, gracias a los acontecimientos que nos han traído aquí, tengo bajo mi control a este “nuevo” Magnamon ante las mismas narices del enemigo. Sólo tengo que darle la orden y los exterminará antes de que comprendan qué ha pasado. Con los Acólitos Sombríos fuera, Leviamon y Apocalymon perderían un apoyo importante.

Nadie responde una sola palabra por unos silenciosos segundos para permitir terminar el discurso en caso de que faltara algo más por decir.

-Fladramon: Mentiroso– acusa con repudio–. No has sacrificado nada que te importara. No querías salvar el mundo, tan sólo querías poder. ¿De verdad pensabas en alguien más que en ti mismo cuando creaste a esta… abominación?

-Baromon: ¡Hermano, haz a un lado por una vez toda esa ñoñería tradicional que nubla tu mente! ¡Estamos en una guerra de la que pende el mundo!

Se oye un sonoro pisotón que atrae la atención de todos los presentes. El responsable es el caballo alado que representa la Esperanza.

-Pegasmon: Siento mucho decirte esto, Baromon, pero yo también dudo de tus intenciones. Nos has apartado de tu camino y has preferido jugar a ser Dios, arruinándole la vida a esta pobre criatura– refiriéndose al Magnamon que antes era V-mon–. Has manchado la imagen de nuestro héroe y fundador, convenciéndote de que actuabas por el bien común. Has descuidado la responsabilidad con la que se te dio tu poder– toma una pausa–. A pesar de lo bajo que has caído, sigo creyendo en ti por quien fuiste una vez, ese Digimon que se ganó su Digimental del Valor tiempo atrás– atrae la desconcertada mirada de Fladramon con esas últimas palabras–. Si sientes al menos la más mínima culpa en tu corazón, liberarás de su tormento a este joven… y dejarás aquí tu Digimental para no volver ante nuestra presencia nunca más.

El sacerdote le mira con la mandíbula desencajada del asombro.

-Baromon: Entiendo– recupera la compostura–. Rechazáis mi regalo, pero eso no quiere decir que así lo haga también el mundo. ¡No os necesito a ninguno de vosotros para salvarlo!

-Fladramon: ¡Serás…!

Aprieta sus dientes antes de lanzarse contra Baromon. Éste, con un movimiento de mano, ordena a Magnamon que le proteja, cosa que hace satisfactoriamente al arremeter un puñetazo que lanza lejos a Fladramon. Ante esto, los Guardianes de los Emblemas lanzan sus gritos de guerra y avanzan con una creciente furia hacia el caballero y el sacerdote. Primero Magnamon corre hacia adelante y se cubre con los brazos de los ataques enemigos para luego desatar una explosión de luz que golpea a quienes habían tenido la osadía de acercarse demasiado. Chackmon se le aproxima con agilidad utilizando unos esquís y le rodea.

-Chackmon: ¡Detente! Sé que en el fondo no quieres hacer esto.

El guerrero dorado le sacude con una patada y le tira hacia los escombros. A continuación, se eleva en el aire y proyecta de su armadura un rayo de luz que fulmina a quienes alcanza. La lluvia vuelve a caer, como ya hizo en la batalla contra Devitamamon, con la diferencia de que esta vez es acompañada por relámpagos. La moral de los Guardianes decae por lo abrumados que están ante el poder de la imitación del Caballero Real. Pegasmon ve esto y galopa hacia el enemigo. Cuando ya cree estar lo suficientemente cerca, utiliza sus brillantes alas para ascender y, al tomar cierta altura, su cuerpo desprende tal destello que parece haber sido poseído por una entidad divina.

-Pegasmon: ¡POR MAGNAMON!

Dispara desde sus alas luces con forma de estrella que se precipitan sobre la amenaza. Eso no habrá acabado con el impostor, pero al menos consigue devolverle el ánimo a sus compañeros para que estos se levanten y vuelvan a lanzarse al ataque con esperanza renovada en sus corazones. Los Tamers hacen evolucionar a sus Digimons y acompañan a los Guardianes en su lucha con motivación.
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MensajeTema: Re: Digital World   Mar Nov 07 2017, 01:08

La cercanía con Berm es más que patente a medida que avanzan.Las huestes de Dagomon y sus viscosos tentáculos corrompen todo,dejando aun más en la miseria la ya demacrada ciudad.En una parte de la ciudad,una gran cantidad de luz,seguida de explosiones,alertan al grupo.

-Lopmon:¡Max!

El chico hace evolucionar a su compañero a Antylamon,subiéndole este a su cabeza.Con largas zancadas consiguen llegar a la zona de la explosión,donde son testigos de un enfrentamiento entre un cuantioso grupo de Digimon y Magnamon,acompañado de otro:Baromon.Entre la multitud de monstruos digitales la pareja ve a Franky,con Grademon ahora despegando de su lado.Max baja de la cabeza de Antylamon y coge las cartas que tiene a mano.La horda de Digimon y Tamers que acompañaban a Max y Lopmon,liderados por Flaremon,se lanza inmediatamente al combate.El chico selecciona la carta que el Guerrero de Fuego le concedió y la pasa por su D-Arc.

-Max:¡Disipador Corona!

En los brazos de su amigo aparecen unas ametralladoras similares a las del pájaro draconiano,las cuales no tarda en accionar para atraer la atención de Magnamon.Por su parte,Fladramon,de parte del escuadrón de Franky,lanza un sonoro Cohete de Fuego,el cual ayuda a Antylamon a cambiar las armas por su usual Aspivatravana

-Max:Ten cuidado,Antylamon.

El titánico conejo asiente y salta,listo para la batalla.Vritramon se le acerca.

-Vritramon:Magnamon...-Dirige su vista a Baromon,el cual no deja de murmurar algo,sin apartar la vista del caballero dragón de armadura dorada,mientras se aleja lentamente.Max siente el calor que empieza a desprender el Guerrero.Su voz tiembla al hablar.-Él...Él tiene algo que ver con todo esto.

Despliega sus alas y sale volando a velocidad relampagueante hacia el Digimon.No obstante,cuando llega a su posición,lo atraviesa.En una zona más alejada aparece de nuevo,desapareciendo contra el que estaba cargando Vritramon.

-Vritramon:¡¡TU TIENES QUE VER ALGO CON ESTO,¿VERDAD?!!

-Baromon:Este insecto es el futuro,Guerrero de Fuego.

Mientras Max corre para reunirse con Franky,ve como Fladramon carga de nuevo,en esta ocasión hacia el objetivo de Vritramon,el cual se prepara para su nuevo ataque.

-Vritramon:¡¡VOY A MATARTE,INSECTO!!

-Baromon:No...No...¡¡TU MORIRÁS!!

Una andanada de centelleantes rayos blancos salen de sus manos y atacan por doquier.El chico no tiene tiempo para ver el desenlace.Está demasiado ocupado vigilando a Antylamon,ahora junto a Franky.

-Franky:Menos mal que habéis llegado.

Max le da la carta de Vajramon al otro Tamer.

-Max:A Grademon le vendrá mejor que a Antylamon.

Franky desliza la carta justo cuando Magnamon está a punto de alcanzar a su compañero con una patada,dándole tiempo a defenderse con el arma de Vajramon.Pero los problemas no han hecho más que comenzar,pues decenas de profundos empiezan a rodearles.

-Antylamon:¡MAX!

El descuido se traduce en un poderoso puñetazo por parte del Digimon poseído,el cual le manda al suelo.Incorporándose con celeridad,se dirige hacia la posición de los niños.

-Max:¡Tienes que ayudar a Grademon,Antylamon!

Antylamon le mira durante un instante.Decide confiar en su compañero,volviendo así al lado de Grademon,el cual,junto a Pegasusmon y otra decena de Digimon,ha conseguido hacer aterrizar durante unos segundos a Magnamon.Los Profundos no tardan en acercarse más de la cuenta a los Tamers.Es entonces cuando la espada de Vajramon cae como un trueno a la espalda de los chicos,aniquilando a los Profundos que les acechaban por la espalda.Miran arriba,viendo como Grademon vuelve a blandir sus sables.Con los segundos que Grademon les ha conseguido,los chicos salen corriendo como alma que lleva el diablo hacia Alana y Dave,pues sus Digimon podrían ofrecerles la protección que han sacrificado en pro de la derrota de Magnamon.No obstante,su situación no parece mucho mejor.

-Alana:¡¡CORRED!!¡¡ESTÁN A VUESTRA ESPALDA!!

Como buenamente pueden,Franky y Max rechazan a los Profundos con la luz de sus dispositivos.Cuando devuelven la mirada,ven como los Profundos ya están peligrosamente cerca de Alana y Dave.A uno de los otros Tamers ya no le queda salvación posible,y Dave está a punto de sufrir el mismo destino,pues un Profundo está a punto de saltarle en el cogote.

-Franky y Max:¡¡DAVE!!

El joven se gira.Cuando ve como el Profundo está a punto de morder su tierna cara,algo ocurre.De su cuerpo sale despedida un aura multicolor que aniquila a los Profundos.Tras esto,y durante unos segundos,una serie de figuras tridimensionales surgen en el aire.El tiempo se para durante un instante.Cuando el cuerpo inconsciente de Dave toca el suelo,todos se percatan de la situación en la que están.Todos los Tamers y Digimon que siguen en pie fijan su mirada en el caballero reluciente que flota en el cielo o en el chamán que zigzaguea por la tierra.

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MensajeTema: Re: Digital World   Jue Nov 09 2017, 11:36

Baromon corre y salta por los tejados de las casas que han tenido la fortuna de permanecer en pie después de todo lo que había pasado. Cuando tiene una buena vista del panorama en la batalla, empieza una serie de movimientos que muchos habrían confundido con un baile. ¿Estaba celebrando ya su victoria? Pero antes de concluir, y justo cuando el cielo negro al fin adoptaba otro color, el rojo en este caso, Pegasmon vuela hacia él desprendiendo una luz que ciega por unos momentos claves al chamán. Éste, debido a un mal paso, cae de la vivienda derruida y se estrella contra el suelo. Se incorpora con esfuerzo y dolor en su cara, pero de nada le sirve porque Vritramon ya está demasiado cerca de él. El Guerrero del Fuego toma a Baromon por el cuello y le alza lentamente por encima de su cabeza. Las alas del hombre ave aletean con suavidad al mismo tiempo que prenden fuego a su alrededor. Pareciera que el Sacerdote sería incinerado en cualquier momento. Un meteorito flameante se abre paso y cae, pero lo hace a kilómetros de distancia del lugar, dando a entender que otro plan más del ex-Guardián ha fracasado. El cielo recupera su color oscuro.

-Detente– pide una voz firme situada a varios metros de la espalda de Vritramon–.

-Vritramon: ¿Vas a perdonar a este indeseable?

Fladramon mira con dureza y deja que el miedo carcoma a Baromon un poco más antes de responder.

-Fladramon: No.

Vritramon vuelve su mirada hacia el Guardián del Valor y luego tira a los pies de éste aquel que había perdido ese mismo título. Fladramon se acerca lentamente a un aterrado Baromon. Pegasmon aterriza cerca para participar en la escena que está por acontecer.

-Fladramon: Esto ha terminado, “amigo”.

-Baromon: ¡No, espera, todavía puedo seros útil!– trata de convencer desesperado–. Os lo dije antes, conozco los secretos de los Acólitos Sombríos. Podemos…

Las miradas de Fladramon y Pegasmon no cambian en absoluto. Han tomado su decisión. Ambos Guardianes de los Emblemas se envuelven en su propio elemento y dejan que estos inunden el entorno. Cuando la luz del fuego y lo sagrado se apaga, un Digimental del Valor cae y se rompe en pedazos nada más tocar el suelo. El Baromon que se conoce ya no existe como tal, dejando tras de sí a un indefenso y asustado Patamon.

-Pegasmon: Ojalá vuelvas a encontrarte algún día, “hermano”.

Otra escena ocurre mientras tanto. El Grademon comenzaba a acorralar a Magnamon en un combate cuerpo a cuerpo.

-Alf: Te estás cansando. ¡No eres invencible!

Con golpes de espada, logra apartar los brazos del caballero poseído y asestarle una patada que le hace volar por los aires. Como si lo esperara, Andiramon salta hasta donde Magnamon llega despedido y prepara su siguiente ataque.

-Andiramon: ¡¡ANTYLACHOOOP!!

Desata un potente golpe con su enorme mano que estampa al enemigo contra el suelo, levantándolo y agrietándolo. Chackmon aprovecha y convierte casi todo su cuerpo, a excepción de la cabeza, en nieve que entierra a Magnamon como si una avalancha fuera. Alf y Andiramon se acercan.

-Alf: ¿”AntylaChop”?

-Antylamon: Ha sido por una fuerza mayor– Magnamon asoma su cabeza de la nieve, intentando levantarse–. Ha llegado el momento de comprobar si este pañuelo es realmente especial.

Se agacha y toca con sus manos la inquieta cabeza del portador del Digimental de los Milagros. La tela que el Digimon conejo lleva alrededor del cuello vibra y brilla. Algo extraño ocurre. Un espacio blanco se expande a partir del pañuelo. Este espacio va cubriendo a todos a medida que crece su rango. Cuando se quieren dar cuenta, no encuentran a un Magnamon luchando por liberarse de la nieve, sino a una versión más infantil del V-mon que conocieron.

Spoiler:
 

Una mancha negra cubre gran parte de su cabeza, como si le hubiera caído encima alquitrán. Está arrodillado y llorando a moco tendido.

-Alf: … ¿Quién eres?

-Chibimon: Soy… *sniff*… Soy Chibimon, V-mon… o Magnamon– no detiene su llanto–. ¿Cómo puedo saberlo?

-Antylamon: ¿Magnamon? Pero si estábamos luchando con él hace un segundo.

-Chibimon: ¿Sí? Ya no sé lo que está pasando. Sólo sé que me duele mucho.

-Chackmon: ¿Qué podemos hacer para ayudarte?– pregunta tras recuperar su verdadera forma–.

-Chibimon: No lo sé. No sé cómo detener el dolor, no sé cómo parar de luchar… No puedo pararlo.

El Grademon inca su rodilla en el suelo como un intento de estar lo más próximo posible al pequeñín.

-Alf: ¿No puedes controlarlo?– refiriéndose al Magnamon desquiciado–.

-Chibimon: ¡Ya lo he intentado! Duele demasiado, pero no puedo.

-Nosotros sí podemos– dicen de pronto al unísono unas voces en las mentes de los presentes–.

-Chackmon: ¿Quiénes son?

-Voces: Somos las Cuatro Bestias Sagradas– vuelven a decir juntas–.

-Voz 1: Logramos comunicarnos en este espacio que ha creado el pañuelo– cuenta ahora una única voz–.

-Voz 2: Nuestro plan era poseer a Andiramon como avatar y curar al portador del Digimental de los Milagros.

-Voz 3: Pero el cuerpo de este Andiramon es… diferente. No sabemos que podría ocurrir si le poseemos como estamos ahora mismo.

-Voz 4: Tendremos que manifestarnos a través de un objeto hecho a partir de nuestra misma esencia.

-Alf: … La Espada de las Bestias– acierta a decir tras pensarlo–.

-Voces: Correcto– dicen esta vez al unísono–.

El espacio que parece llevar a otro plano de la existencia se había extendido hasta donde estaban los Tamers reunidos. Max y Franky, junto a otros humanos y Digimons, llegan hasta donde están sus compañeros y Chibimon. No hacen falta palabras, ya que ellos no sólo habían escuchado las voces de los Dioses, sino también la de los otros Digimons. Franky le da dicha espada a Alf. El filo del arma brilla con colores más intensos al poco de materializarse en las manos del espadachín, dando a entender que las Bestias Sagradas habían comenzado. El Grademon apunta la espada, no sin dudas, hacia el Digimon bebé. Éste detiene su llanto por un momento y le mira a los ojos.

-Chibimon: Hazlo.

El caballero de la capa azul acerca lentamente el filo. En el momento que éste contacta con Chibimon, una luz más intensa si cabe inunda el lugar. Por unos escasos segundos, a Alf le parece ver cómo la negrura del rostro del bebé desaparece, antes de hacer éste lo mismo. Cuando el destello se desvanece, los presentes encuentran que habían regresado al mundo al que están acostumbrados. Pero ahora, donde estaba antes luchando Magnamon, el mismo lugar donde lloraba Chibimon, está un Emblema de un color rosa pálido. Y, junto a él, un huevo azul. Un huevo del mismo tamaño que del que una vez salió Alf.

Los aliados se reagrupan y se curan como pueden con remedios rápidos, que no efectivos. Franky, Max, Alf y Lopmon, ambos Digimon en su nivel Novato, se encuentran juntos poniéndose al día. Franky ya sabe de la sorprendente cantidad de Emblemas y dispositivos antiguos que Max ya tiene a su disposición, mientras que éste se entera de la desafortunada, aunque predecible, caída de Kyo y su compañero insecto. Agnimon, la forma “humana” de Vritramon, se acerca a estos cuatro.

-Agnimon: ¿Cuál es el siguiente paso?

Los dos humanos le miran, luego se miran entre ellos.

-Franky: Tenemos que entrar en los Portales Oscuros y recuperar los Emblemas… y los dispositivos que queden.

-Max: Y rescatar a la gente que haya quedado atrapada en ellos.

El otro muchacho asiente. Todavía les quedan cosas por hacer antes de salvar el mundo, si tal cosa es posible. Hacen un recuento y comprueban que tienen en su poder seis Emblemas; Inocencia, Valor, Amistad, Esperanza, Sinceridad y, el más reciente, Amabilidad. Estos más los dispositivos que les corresponden, a excepción del que haría pareja con el último Emblema conseguido.
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